Reseña: Almuerzo en el Café Gotham, de Stephen King y Javier Olivares

Almuerzo en el Café Gotham es un cuento de terror del escritor y ya maestro eterno por los siglos de los siglos Stephen King. Una de esas historias nacidas de una anécdota que surge, y uno (como autor con don) va corriendo a casa para poder transcribir al papel lo antes posible. Antes de que se le olvide el más mínimo detalle de lo imaginado. La inspiración. La musa. Me ha pasado y sé lo que es. Y en mi humilde opinión, salen de esos momentos relatos chulos (no tengo abuela). Pero que al maestro King, a poco que lees sus relatos, libros y demás ocurrencias, te enteras de cómo se le ocurrió tal o cual historia, y ves que esas «flechas de inspiración» hacia su mente receptora es algo que le ocurre en su vida a cada momento.

El caso es que Almuerzo en el Café Gotham es un relato que se publicó originalmente en 1995 en la antología de varios autores Dark Love. Tiene un potente aliciente y se podría decir que es una historia que rompe con las historias habituales de King al no haber ningún elemento sobrenatural. Aunque el terror psicológico sí que ya lo mostró en tramas de publicación temprana. Y donde un señor llamado Steve Davis llega a casa un día y encuentra una carta de su esposa, Diane, que le dice fríamente que lo deja y que quiere el divorcio. Él se encuentra desconcertado y se deprime cada vez más. La partida de Diane lo impulsa a dejar los cigarrillos y comienza a sufrir abstinencia de nicotina. El abogado de Diane, William Humboldt, llama a Steve con planes de reunirse con los dos para almorzar. Se decide por el Gotham Cafe y fija una fecha. El abogado de Steve no puede asistir debido a una crisis familiar. Sin embargo, a pesar de las advertencias de su abogado, Steve está decidido a mantener la cita y volver a ver a Diane una vez más…

Llega el día y los nervios lo corroen, por la situación tan desconcertante, por ver de nuevo a su pareja y por tener que afrontar uno de los momentos mas duros de su vida. Pero nada de eso es comparable a los horrores y el terror que va a encontrar en el particular Café Gotham de Nueva York. Y eso es lo que se encontrará nuestro protagonista. Lo que esperaba como un posible acto de reconciliación acaba por ser uno de los momentos más traumáticos y surrealistas de su vida. Y quizás de la tuya, porque ya no mirarás a los camareros de la misma forma…

Y mira que son muchos los que han pasado ante mis ojos, pero tengo que decir que uno de los villanos creados por Stephen King que más me han impactado y que más recuerdo es este Guy que es capaz de ir empeorando la trama ya tensa con cada participación en la historia. No sé si os pasa pero para mí, camareros y jefes de cocina, son gente a la que hay que respetar. Y temer. ¡Juegan con tu comida! O al menos, la sirven. Un mal gesto, una mala respuesta y las consecuencias pueden ser fatales si bebes o comes en el sitio. Eso sin contar que no lleves el horror ya intrínseco aunque te portes bien. Como todo trabajo, todo queda en el honor de cada persona, sí, está claro, pero que me digan si ellos no tienen un pase directo VIP hacia tu intestino y eso en un maître psicótico y homicida puede resultar fatal.

En apenas noventa páginas (lo que se considera un cuento largo) el maestro de Maine construye una historia macabra que acaba de rescatar ahora Nørdica Libros en una bonita y llevadera edición ilustrada por Javier Olivares; historietista nacido en Madrid, un referente de la ilustración que ha trabajado en publicaciones conocidas de este país como la revista Rolling Stone, Quo, El País Semanal, el diario El Mundo… Además de ser autor de numerosos libros, cuentos y novelas. Por lo demás, leer este relato te cambia la vida. Sobre todo, al que ama comer fuera de casa.

Cuidadín, cuidadín.

Reseña: Falconspeare, de Mike Mignola y Warwick Johnson-Cadwell

El hype, el ansia… si os tuviera que decir ahora mismo una serie de cómics por la que siento una infinitesimal ansia o hype de que se publiquen más obras o en su defecto un arco largo y extenso, sería sin duda, sobre estos geniales personajes que son el profesor Meinhardt, el Sr. Knox y la señorita Van Sloan. Sintiendo el amor que siento por el Terror, por los mundos o universos de horror que Mike Mignola ha sabido crear con sus diferentes obritas fuera de su famoso Hellboy: dioses, si espero con ansia cada tomito de estos que publica Norma Editorial en nuestro país. Porque Falconspeare, como bien dice la sinopsis, no es el primer cómic en el que estos geniales personajes se enfrentan a lo oculto y los horrores que este nuestro mundo esconde…, sobre todo, en los países del Este jajaj.

Y es que tras disfrutar de joyitas como El Sr. Higgins vuelve a casa (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-americano/hellboy-2/el-sr-higgins-vuelve-a-casa) y Nuestros encuentros con el mal (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2507), casi babeaba por empezar, devorar, leer este Falconspeare, sabiendo de su contenido. Deberíais saber si os va este rollo o disfrutáis con casi cualquier fantasía oscura victoriana, que estos one-shots escritos por Mike Mignola y escritos y dibujados por Warwick Johnson-Cadwell, son una jodida maravilla. Y aunque debo decir que el estilo artístico crudo de Caldwell no está a la altura del aspecto característico de Mignola, tiene un toque diferente y genial muy fílmico moderno que mola. Eso sin contar el maravilloso ambiente gótico sobrenatural de las historias de Meinhardt & Knox que se adaptan perfectamente al Mignolaverso. ¿Y de qué va? James Falconspeare, cazador de monstruos, ha desaparecido y tras investigar las pistas, saber en “lo que estaba” y contra quién iba justo antes de enviar correspondencia críptica, su trío de amigos se temen lo peor. Su universidad no ha tenido noticias suyas. Y como os decía, el equipo de Meinhardt, Knox y Van Sloan, están recibiendo una misteriosa correspondencia con las iniciales “BK” escritas a mano por el mismísimo Falconspeare. Se puede reconocer su letra.

¿Van a buscarlo? Por supuesto. Pero lo chungo es que fue visto por última vez dirigiéndose al puerto de Betivuka, cuando tenía por misión acabar con una depredadora llamada “La Mordedora”. Una supuesta chupasangre que James Falconspeare había decidido investigar y mandar al otro barrio. Pero lo mejor es cuando detectan que Falconspeare intentó una táctica única para destruir a dicho sobrenatural enemigo…

Ya os digo, tercer tomito de esta colaboración Mignola/Cadwell que me parece maravillosa y que en cuanto haya material, merece un integralazo de los que se marca Norma sí o sí. Una buena historia, aunque bastante corta como todas y que obviamente deja con ganas de más. Mas, lo que veo fetén en estos cómics es, que la narración no tiene nada de diferente y es realmente la tarifa vampírica que solemos pagar de forma habitual. No obstante, lo que hacen realmente buenas a estas historias es los pequeños detalles que se proponen al principio de cada intriga: un mensaje garabateado sobre la mesa por temor a que alguien escuchara en secreto, un ama de llaves bávara empuñando una espada, un nosferatu reventado con una bengala… No sólo como fan, como escritor de Terror, pienso que estamos ante una serie de historias de vampiros que inspiran y devuelven la esperanza en poder volver a encontrar buenas tramas de horror con chupasangres clásicos.

Realmente pienso si existe algo que Mike Mignola haga, que no me guste.

Reseña: Voodoo (1952-1953), de Craig Yoe, Robert Farrell y Mike Howlett

Lo ideal de todo esto, lo que tengo súper claro es, que la oportunidad que le está dando Diábolo Ediciones al verdadero fan del Terror es tremenda. Los mejores cómics de la historia, los grandes clásicos que nunca llegaron a este lado del charco, los imperdibles que se perdieron con el tiempo… Todos y cada uno de ellos recogidos en sendos y gloriosos tomos en tapa dura por edición, colección, años o publicaciones donde vieron la luz. Todos en una genial y eterna colección como es la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Además de que también están rescatando los Tales From the Crypt y las Weird Science a todo color… Pero bueno ahí no entro que el babeo ya se convierte en riachuelo.

¡Voodoo te ha hechizado! Tenemos por fin en nuestro país uno de los cómics Pre-Code más extraños, geniales, rarunos, extraños y sangrientos de la historia del Terror dentro del noveno arte. Un tipo de cómic duro en tiempos que se imprimió originalmente en Canadá y se importó a USA, dicen algunos que por un intento de evitar la censura (¿probablemente merecida?) de aquellos años de posguerra, entre-guerras, en definitiva, MIEDO. Pero ideal para los amantes de las historias horripilantes donde el sexy Good Girl Art en cuanto al tema gráfico ayuda bastante. De la mano del maestro de la vieja escuela Matt Baker y sus asociados del infame grupo de horror los denominados en su día The Iger Shop, en este caso.

Dentro de la colección que Diábolo Ediciones publica, Voodoo correspondería al noveno volumen dentro de la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Recopila los primeros números de la mítica y bizarra revista publicada originalmente por Robert Farrell a principios de aquella década. Para muchos, las mejores historietas de terror publicadas después de las que vieron la luz en la EC. Un volumen de casi doscientas páginas llenas de espeluznantes cómics de pulp-fiction como Zombie Bride, The Weird Dead y The Crawling Horror. Un volumen que incluye clásicos pre-Code como They Couldn’t Die!, Torture Travelogue, Vanishing Cadavers, Voodoo Canvas, Good Bye World!, Satan’s Plaything, Blood Revenge y Skulls of Doom. Así que anímense, friends, tenemos horrores y males de todo tipo. Plantas devoradoras de carne humana, langostas invocando demonios de Marte, alfombras poseídas, hombres cambiando de cerebro, mujeres perdidas en cementerios, una estantería llena de calaveras en la parte de atrás de la mansión de un ricachón… Cómics rápidos de leer y que son tan divertidos como chiflados. Y que en sensaciones. me recuerdan bastante a un placer culpable que tengo cuando leo mínimo uno o dos al año, mis queridos cómics de Terror de ATLAS, que son menos conocidos pero que también están al nivel de los de la EC.

Ahora una cosa IMPORTANTE. Este volumen de Voodoo se indica que correspondería a lo publicado en dicha revista entre los años 1952-1953. Pero no es otra cosa que el segundo de los tres volúmenes publicados por Craig Yoe y su equipo de rescatadores. Y está claro que por eso cuadra bastante bien dentro de la colección Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Pero a ver, a ver, a ver. ¿Existieron dos volúmenes más de esta colección denominada en USA, The Complete Voodoo? Sí.  Repito. Este que os reseño y que recién publica Diábolo Ediciones correspondería al Volumen 2. El segundo de tres. Repito. A ver, a ver, a ver, amigos de Diábolo Ediciones, por favor, por favor, por favor, no nos hagáis esto. Queremos más. El zombie sediento de sangre y cerebros siempre quiere más. El vampiro…, bueno, ya sabéis. Así que por favor, por favor, por favor, sé que quizás no tendrían cabida dentro de la Biblioteca…, o sí, no lo sé. Pero por el Amor del Mal tenéis que publicar los otros dos volúmenes. Tenemos que dejar esto cerrado. Tenerlo todo-todito-todo de la extinta Voodoo. Es de ley. En la época de los integrales, en la época de los omnibus… Dioses. Donde uno/a se lo puede llevar todo de una colección casi con un pago… Uno no se puede comprar un chalet junto al mar sin ventanas. ¡Queremos más! ¡Tenerlo todo-todito-todo de publicaciones así! ¡Ansia viva!

Este volumen recopila los seis primeros números de la revista Voodoo y cuenta con una fascinante introducción del especialista Mike Howlett que añade todas las portadas de las revistas originales.

ADVERTENCIA: ¡ESTE CÓMIC NO ESTÁ APROBADO NI POR LA ASOCIACIÓN DE PADRES, NI POR EL GOBIERNO, NI POR EL COMICS CODE AUTHORITY. Esto les hicieron poner en la portada. Así lo presentaban. Venga ya, hombre. ¡Venga, ya!

Manjar de manjares para el fan del Terror.

Reseña: Doctor Extraño. Los Versos Vampíricos, de Roy Thomas, Ron Lim, Tom Sutton, Gene Colan y VVAA

Si Doctor Extraño: Relatos Extraños recogía una maravillosa época-aventura larga del personaje, Los Versos Vampíricos no es para menos. Finales de los 80 y principios de los 90 fueron los años donde cierta clase de vampiros -más modernos y no tan clásicos como esos con batas de cola- empezaron a aparecer en cómics, libros, pelis… Todo muy en la línea de Jóvenes Ocultos (Lost Boys); cosa que mola mogollón. Si Relatos Extraños recopilaba la totalidad de la carrera de Doctor Strange en la revivida Strange Tales y daba pie a una serie de encuentros y desencuentros que terminaban en una tremenda batalla con un Sanctum Sanctorum golpeado y muchas de sus armas y artefactos destruidos por culpa de un hechicero rival; aquí Extraño se resarce de todo y vuelve más poderoso desde sus cenizas a unos años con un boom musical imperante, pelos a lo punki y Madonna, Tina Turner y Jacko dándolo todo. Y monstruos por doquier incluso en videoclips. Empiezan a aparecer esos seres de la noche que tanto molan pero esta vez con chaquetas de cuero, motos y radiocassetes en el hombro. Un Mal regenerado cuando menos alarmante.

Eah, pues vamos a decirlo ya. Uno de los Marvel Héroes súper recomendado que se preveía para este año ha llegado ya. Sí friends, Los Versos Vampíricos… trata una época maravillosa ahora recogida en un integral que recopila Doctor Strange, Sorcerer Supreme del #5 al #30 (con el añadido de la aventura en el Ghost Rider #12), que no es otra cosa que el regreso al personaje del maestro-dios Roy Thomas. Una nueva época de esplendor para el Hechicero Supremo con su legendario guionista que condujo al mago de vuelta al interior del Ojo de Agamotto y con el arco El Libro de Vishanti creó una monumental saga que restauró la maldición de los vampiros en el Universo Marvel. Además de narrar Las Guerras Oscuras y poner en negro sobre color y viñetas una de las mejores historias que se pueden recomendar del Universo Marvel en toda su historia.

Este poderoso Marvel Héroes recoge más arcos-joyita. El Gambito de Fausto que casi abre el tomo, El Libro de Vishanti (y todas sus partes), Las Guerras Oscuras y, por supuesto, Los Versos Vampíricos que aparte de dar nombre al volumen sería el eje central de estas historias con trasfondo de sangre, noches de luna llena y enemigos imperceptibles incluso para el Hechicero Supremo, defensor de nuestro plano terrenal. Pero además con one-shots que para mí son una delicia como ¡El vampiro contraataca!, Una noche encantadora o Siempre Otoño; que para vuestra información, leido hace años, inspiró mi relato El Rey del Otoño que publiqué en Las Mil Caras de Nyarlathotep, una antología de relatos que los miembros de NOCTE (Asociación Española de Escritores de Terror) hicimos para Edge Entertainment. Echadle un ojo si podéis.

Doctor Strange es la única línea de defensa entre la Tierra y la amenaza interdimensional que nos puede surgir del Inframundo. Eso os tiene que quedar clarito-clarinete. En uno de estos arcos argumentales, los seres extradimensionales conocidos como los Poseídos han capturado al Dr. Strange, Rintrah, Jack Russell y Topaz. El Lord Líder de los Poseídos explica que después de su derrota anterior a manos de Strange, mucho antes en su carrera, abandonó su humillación y se convirtió en el líder supremo de esta raza. Luego planeó una vez más invadir la Tierra con seres de la noche: abrieron un portal en Colorado donde realizaron mutilaciones rituales de ganado como sacrificios para unir los dos mundos… Los Poseídos consiguen habitar los cuerpos de Strange, Rintrah y Russell, quien se transforma en hombre lobo. Topaz, ya poseída por un espíritu de otro plano, repele a su posible poseedor y es mantenida prisionera. El hombre lobo se ve obligado a matar a un ranchero que despierta cuyo cuerpo fue el anfitrión de un poseído y luego se dirigen hacia un pueblo cercano, aterrorizando y poseyendo a los ciudadanos…

Es un ejemplo de que este tomo contiene puras historias de Terror. Por lo que no solo es recomendable para el fan de Marvel y de Doctor Extraño. De aquí saldría más de una trama que daría para buenas pelis mantita y palomitas en una de estas tardes de frío y lluvia que estamos teniendo pese a estar en primavera. Eso si, pelis ochenteras a más de no poder. Pero por todos los dioses buenos o malos… ¿qué hay mejor que eso?

Reseña: Evil Dead (Posesión Infernal). Edición 40 Aniversario, de Mark Verheiden y John Bolton

Aunque es una historia que he contado mil veces creo que no lo he hecho nunca en ninguna reseña. Yo vi Posesión Infernal (Evil Dead) por primera vez con diez u once años. Mi mejor amigo de entonces tenía unos padres bastante sobrados de dinero y eran los únicos del barrio (sí, del barrio) que tenían un video Beta. Algunos sabrán que los primeros videos en llegar a nuestro país fueron los Betas porque poco después aparecieron los VHS y derrocaron todos los demás sistemas por completo. La cuestión es que el padre de mi amigo era de las pocas personas de entonces que iban a videoclubs e incluso compraban si les apetecía alguna película. Alquilarlas tenía un pase pero comprarlas… ufff decían que costaban entre 6.000 y 10.000 pesetas. Y esto, para principios de los 80, era una pasta. Vuelvo a la cuestión: la cuestión es que un día con mi coleguita en cuya casa andabamos solos muchas veces porque sus padres y hermanos apenas paraban durante el día, me dice: Hoy ha traído mi padre dos pelis dos nuevas y las ha puesto ahí (me sañaló el altillo de un mueble). Sabíamos que cuando esto sucedía o eran pelis porno o eran de terror. Él y yo andabamos locos por las pelis de terror, por supuesto. Las porno sí, ya sabéis…, pero las de terror se prohibían bastante entonces a los niños. Y obviamente mi amigo y yo, sentíamos una atracción especial por ellas. El caso es que la vimos. Sentados juntos en el sofá, cagados de miedo, en un día lluvioso como los que tenemos ahora por Andalucía. Tan cagados de miedo estábamos que llamaron a la puerta varias veces y nunca abrimos. Mi familia tiene llave…, decía Paquito con ojos inyectados en sangre. Como veréis, un día que no he podido olvidar. Y han pasado casi cuerenta años de ello…

Ahora decidme si no era indispensable que tras ver que Diábolo Ediciones en su magnífica labor de reediciones y recuperaciones de geniales cómics de Terror, decidme, si este que os escribe no iba a hacerse con la edición especial 40 Aniversario de Evil Dead en formato cómic que se publica por primera vez en español. Y eso que es extraño darse cuenta de que Evil Dead ya tiene cuarenta tacos, una película que, para muchos, catapultó su interés al cine de horror por no decir gore. Además, es bastante notable decir que la película se mantiene bien después de los años sabiendo a lo que te diriges, con el presupuesto que se hizo y con un jovencísimo Sam Raimi en guión y dirección… Antes de El Proyecto de la Bruja de Blair, fue la peli más rentable de la historia. La creatividad de Sam Raimi y la bravuconería de Bruce Campbell que nos demostraron que Evil Dead es prácticamente una institución dentro del género de horror visual. Sin embargo, de todos los títulos que salieron a posteriori, solo ha habido una expansión a la historia que haya sido autorizada oficialmente a la película original. Y es este cómic que hoy os traigo escrito por Mark Verheiden (Ash Vs. Evil Dead, Battlestar Galactica) con arte de John Bolton (God Save the Queen, Harlequin Valentine). Una miniserie de cuatro números que Dark Horse Comics en USA reunió en un solo volumen para celebrar el 40 Aniversario (se lanzó el 26 de octubre de 2021) y que por fin se publica en nuestro país.

¿De qué trata? La trama sigue a la primera película, que presenta a Ash y sus amigos los no-muertos con poderes sobrenaturales que prosperan provocando el caos. Además, el escritor Mark Verheiden intercala la personalidad ingeniosa de Ash Williams como narrador en primera persona; una ligera variación del original que muestra un trabajo que no es otra cosa que una carta de amor a la primera película y al fandom que empezó a publicarse tras el enorme éxito del film. A mi parecer, una forma genial de acercarse a los pensamientos de Ash, este personaje que muchos amamos desde entonces. Y eso que sabemos que el genial personaje al que dio vida Bruce Campbell realmente no comenzó a echar raíces hasta la segunda película y solo se consolidó formalmente en El Ejército de las Tinieblas (Army of Darkness). Otra joyita. Mark Verheiden entiende todo esto y crea una trama aquí que demuestra comprensión y crea equilibrio entre terror, drama y comedia y se ejecuta a la perfección el homenaje que se pretende.

Y como habéis visto nada más de la trama os voy a contar. Disfrutadla a tope vosotros mismos. Solo diré que los momentos emocionales dirigidos a lo que sucede con Linda os pondrán el vello de punta a más de uno. Así que si te encanta Posesión Infernal o el Terror en general, esto es un regalo para ti. Supongo que todos tenemos “una historia” con Evil Dead. Suele pasar con las buenas tramas; llegan a ti como una flecha, se te clavan y el óxido se queda en tu sangre para siempre.

Reseña: Nocturnos. Volumen 1, de Dan Brereton y VVAA

En nuestro género favorito también existe el despiporre. Se le puede llamar terror gamberro, trepidantes historias que brindan por la acción por encima de todo pero con monstruos leñeros, desafiantes héroes o antihéroes dándolo todo. Y un referente de esto en formato cómic es Nocturnos, la obra de Dan Brereton que acaba de publicar Norma Editorial en nuestro país. Amenazas sobrenaturales de todo tipo y heroicidades descarnadas en un portentoso volumen de lujo para deleite del mejor amante del género. Recordad: el mejor género de todos.

Dan Brereton se ha construido un pequeño mundo genial con todos estos híbridos humanos/animales, espíritus y monstruos lovecraftianos. Brereton realmente sobresale en el diseño de personajes. Ese es su don. Estos son algunos de los mejores diseños de personajes que he visto en mi vida… y he visto muchos. Siendo sincero, las historias se desmoronan un poco en la narración pero mantienen el tipo para que el contraste no sea tan grande como para que solo os destaque el dibujo ynada más. Pero es obvio que haya diferencias porque las ilustraciones que vais a encontrar aquí, en esta obra, son maravillosas. Pocas son las que no pondrías en cuadro en el mejor rincón friki de vuestra casa.

Este primer volumen de dos que recién publica Norma Editorial recoge Planeta Negro, la obra por la que Dan Brereton fue nominado a mejor ilustrador en los Premios Eisner de 1995, así como Cabezas de calabaza, Desfile de bestias y El puente del troll; cautivadoras historias policíacas y de terror, con colaboraciones de Ted Naifeh, Stan Sakai, Arthur Adams, Bruce Timm, Jill Thompson, Kieron Dwyer, Stephen Destaphano, Paul Dini así como grandes consagrados del noveno arte.

Planeta Negro fue el primer arco narrativo, una miniserie de seis números que presenta a todos los personajes principales. El mejor lugar para conocer a Doctor Horror, Niña Halloween, Crepúsculo, Brujo Pistolero, Polícroma y toda una serie de personajes y malos-malutos que luchan contra gángsteres, alienígenas malvados y contra un gobierno que quiere destruirlos. Una historia que presenta gloriosas splash-pages, de un serie original que salió en 1998, creo recordar y fue una edición que se llevó varios años agotada. Imposible de conseguir fuera del mercado de especulación. Pero hay más. Cabezas de calabaza es donde Niña Halloween y su guardián Brujo Pistolero van en busca del puesto avanzado más próximo al Truco o Trato y terminan encontrándose con una bruja malvada y sus secuaces. Estos con cabeza de calabaza, por supuesto.

En Desfile de bestias, Doc Horror desata un demonio interior mientras salda una vieja cuenta con un nido de víboras de científicos perturbados, y donde la famosa niña anfibia persigue a un horror de los mares y Niña Halloween, Brujo Pistolero y Polícroma se topan con un feriantes infernales deliciosos…

Y cierra este primer volumen el arco El Puente del Troll. Una “tierna” historia donde vemos como Niña Halloween ama la festividad que inspiró su nombre, le encanta pedir dulces y, sobre todo, le encanta comérselos. Pero cuando lleva dicha festividad demasiado lejos buscando golosinas en el hogar más remoto que puede encontrar, solo le espera el horror. El horror verdadero, un lugar infernal con portales dimensionales que lleva a… mundos infinitos y espeluznantes, con peligros incalculables y horrorosos escalofríos para la espaldas más rígidas. Una aventura única y especial ilustrada por doce artistas diferentes…, pero qué artistas, madre mía.

¿Una gran lectura y poderoso omnibus a disfrutar en Halloween? Por supuesto. Pero dado que nos queda lejos aún, sobre todo, estamos ante una gran lectura y posesión valiosa comiquera para el buen amante del género de Terror. Sí, no sólo para el amante del buen cómic de Terror sino para el amante del género, en general; valga la redundancia. La obra de arte de Dan Brereton es hermosa, pero en realidad es el mundo de Nocturnos lo que te absorbe con su poderosas ilustraciones. Es básicamente una especie de Halloween para siempre: siempre es de noche (no literalmente, pero dado que los personajes principales operan de noche, narrativamente lo es). Y monstruos y criaturas extrañas, algunas familiares y otras nuevas, que pueblan el paisaje. Hay extraterrestres, fantasmas, monstruos marinos, mutantes, vampiros y zombis corriendo de un lado para otro como en una película pulp. Si te gusta Hellboy, amarás Nocturnos, por ejemplo. Para mí, lo único triste es no tener ya en mis manos el segundo volumen que me hará dueño y señor de la edición completa. Abrazarla…

Reseña: Tales from the Crypt Vol.2, de VVAA

Como no volver a la mejor serie de cómics de Terror jamás creada. Es buena noticia -siempre lo es- ver que una editorial como Diábolo Ediciones sigue adelante con esta colección que nunca debió dejar de estar disponible en librerías. Os lo digo, en serio:

EL MEJOR CÓMIC DE TERROR JAMÁS CREADO

Eso y no otra cosa es Tales from the Crypt. Tomos, volúmenes, antologías para degustar al ritmo lector que uno demande. Y ahora en formato grande, a color y en una edición de calidad que no merece menos gracias a dicha editorial que no para de sacar joyitas del mejor género de todos en nuestro país. Insisto: la publicación en gran formato de Tales from the Crypt en nuestro idioma y a todo color, no es otra cosa que una muestra del gran momento de recuperación de grandes títulos comiqueros que estamos viviendo. ¿Quién iba a pensar que esto podríamos tenerlo en nuestras manos en estas condiciones? Poca fe tenía pero bueno, a veces, los sueños se cumplen.

Solo a veces.

Como alegé en la reseña del anterior volumen, la lectura de Tales from the Crypt es volver a mi infancia de nuevo. Regresar a una de las piezas del puzzle que me hicieron como persona amante del género de Terror. Historias que pese a sus años no envejecen porque el matar, el asesino que acecha, el fantasma, el monstruo que sale de la ciénaga… son hechos inmutables que nunca se alejarán todo lo que quisiéramos del ser humano. Eso quisiéramos. Son maldiciones que van con nuestra condición, con nuestra especie tan rodeada de miedos, muchos todavía que no podemos explicar. Y a eso se dirigen los cuentos que vamos a encontrar en Tales from the Crypt. Pues, ¿cómo va a pasar de moda el Terror? Saldrán nuevos miedos (pandemias, virus…) pero qué digo nuevos, ¿acaso de verdad creéis que en la Edad Media que se moría uno/a de un resfriado no había miedos? Imaginaos en aquella época viendo a una persona con toda la napia llena de mocos verdes (¡No había cleenexs!). ¿Verdes? ¿Qué era esa cosa gelatinosa y verde que tenía el vecino en la cara? ¿Llegó del cielo o algún animal se lo pegó en ese establo en el que pasa tantas horas? Tengo muy claro que muchas veces el miedo lo creamos nosotros mismos; cerebro poderoso y tal, que no controlamos y que es capaz de “crear cositas” en nuestra ausencia consciente. Pero os aseguro que otras veces no. Son hechos sobrenaturales a los que no podemos o no sabemos responder todavía. Esa búsqueda intensa del ser humano por darle una explicación a todo, ¿no? Unos pobrecitos es lo que somos. Nunca se va a conseguir.

En fin, parece que he dejado para un san-viernes hacer reseñas sobre el género que amo. Y que menos que hablaros en una de ellas de este segundo volumen de la colección, otra joyita a tener en cualquier cómicteca que se precie. Este volumen contiene los números #23 al #28 de la colección, cada uno contenedor de cinco historias. O sea, un montón para disfrutar con guiones que fueron publicados originalmente entre abril de 1951 y marzo de 1952. Con Johnny Craig, Al Feldstein, Wally Wood, Harvey Kurtzman, Graham Ingels, Al Williamson, Reed Crandall, Bernard Krigstein y un largo etcétera, dándolo todo, muchos en sus inicios, otros grandes maestros que ya nos dejaron pero cuya obra ha quedado grabada para la historia del cómic. Como bien alega la sinopsis editorial: historias perturbadoras, horribles y, en conjunto, fascinantes con cadáveres putrefactos, miembros desmembrados, necrófagos de cementerio, víctimas aterrorizadas, muertes violentas, orbes sangrientos colgando de cuencas sanguinolentas… Añado que, en un porcentaje muy alto, historias que se te quedan grabadas para toda la vida. ¿O soy el único que estando con la familia o amigos ha dicho: mira, cómo en aquel capítulo de Historias de la Cripta?

Pero sí friends, historias inolvidables como ¡Sesión de Espiritismo!, ¡Judy, estás muy cambiada! o ¡Al rojo vivo! Y otras con las que tener pesadillas como ¡El Regreso!, ¡Qué le corten la cabeza! o la que cierra el tomo, El muñeco del ventrilocuo. Pero maravillosas diría que todas. ¿Típicas algunas? Tened en cuenta que esta colección fue referente lector de grandes escritores como Ray Bradbury, Stephen King… y de guionistas o directores de cine como Steven Spielberg, entre otros. La fuente de muchos guiones, libros y películas posteriores está aquí. O sea, que de clichés nada. Este es el pico de montaña donde comienza a bajar el manantial. La palabra indispensable, se me queda corta.

Reseña: El que Roba a los Muertos y otras Historias de Terror, de Lou Cameron

Nunca me cansaré de dar las gracias a las editoriales que lo hacen bien. Y digo «bien», en todos los sentidos. Por que aparte de publicar obras en buenas ediciones y en formato de calidad (difícilmente deteriorables), el objetivo certero, la punta de la lanza siempre debe centrarse en la obra en si. Lo que se publica, cómo se publica pero qué clase de título traen de nuevo a la vida, a la actualidad, al inmenso mundo de novedades. Rescates de libros, cómics, historias, que jamás pensaste poder volver a disfrutar fuera de legajos que se deshacen con el calor de una mano humana… Obritas como el nuevo tomo El que roba a los muertos y otras historias de Lou Cameron, que recién publica la siempre genial Diábolo Ediciones. A poco que compartas el gusto por el género de Terror clásico, el bueno e indispensable; editorial de la que no deberías quitar ojo nunca entre sus nuevas publicaciones.

El que roba a los muertos y otras historias de Lou Cameron es puro amor por el buen género de Terror. Algo que muchos compartimos con el editor de esta colección de tomos denominada Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Terror clásico y que ahora muestra el trabajo de Lou Cameron para una de las editoriales en su día de renta más baja de los años 50, pero una que también fue subestimada por muchos fans de los cómics y por la que terminó enamorándose mucha gente. ¿Concretamente? Mucha culpa tuvo el arte de Lou Cameron, que es sorprendentemente surrealista con un talento para dibujar seres espectrales, fantasmas y muertos que es de lo mejor que se puede encontrar dentro del mundo del noveno arte. Y como Craig Yoe lo sabía, se fijó en él como uno de los pilares de esta colección. Creando otro volumen, otra de las joyitas que gracias a Díabolo Ediciones podemos encontrar en nuestro país. Véase su genial colección entre los que se encuentran ya titulazos como Haunted Love, el Frankenstein de Dick Briefer, Zombis, Momias, Criaturas del Pantano, Fantasmas…, y un potente etcétera que creo que está por venir. Al que se une como octavo volumen esta maravilla que es El que roba a los muertos y otras historias de Lou Cameron.

También se ofrece un poderoso articulo, a modo enciclopédico, sobre la vida artística (y a veces, íntima) de Lou Cameron. Todo de la mano del antologista Craig Yoe. Excelentes comentarios que acompañan y brindan un análisis contrastado de las técnicas de Cameron, que están vagamente inspiradas en el arte surrealista. Y una breve descripción de su trabajo como escritor posterior fuera del mundo del cómic. En mi opinión, este volumen tiene quizás el mejor arte de todos en la línea Horror Library. Creo que para el que nunca haya oído hablar de él, se va a enamorar. Insisto en esta palabra-verbo porque es una consecuencia. Además, encontraréis al final, historias que os marcarán y permanecerán en vuestra memoria por mucho tiempo. Estoy seguro. Es un arte… probablemente el mejor jamás visto fuera de los cómics de Terror tan famosos de la EC, donde la calidad del dibujo fue apoteósica. En un momento dado se llega a decir que si Lou Cameron hubiera trabajado para EC probablemente habría terminado siendo considerado como uno de los mejores artistas de la Edad de Oro. Y realmente, después de leer este volumen, estoy de acuerdo. No es sólo su trabajo de línea -que estaba muy por encima del promedio de aquellos años-, sino su uso del diseño de la viñeta, los ángulos de cámara, planos secuenciales (fijaos en la viñeta del Dragón). En momentos, recueda al trabajo de Will Eisner, así como a lo que era capaz de hacer Jim Steranko años después. Se podría decir que Cameron fue influenciado por el movimiento de arte surrealista de la época, arte que parecía sacado (¿prestado?) del maestro Salvador Dalí. A ese nivel llega.

Por lo tanto, un nuevo volumen refrescante con un arte innovador y con historias como La noche en que las estatuas caminaron o Las 5 vidas de Otto Marlin; terror sobre el que seguir pensando días después de su lectura.

Súper recomendable este volumen, sobre todo, por la originalidad que muestra.

Reseña: El Monstruo de Hawkline (Un Western Gótico), de Richard Brautigan

Ahora voy con la recomendación original para devorar en estos días que se aboga tanto por el Terror. Una novela que sorprende, sobre todo, por cómo es extrañamente poco conocida en los círculos literarios del género, aunque es una historia que deja de todas-todas con el culo torcido.

El Monstruo de Hawkline: Un Western Gótico la definiría más como novela occidental gótica antes que horror puro. Su subtitulo A Western Gothic está tremendamente bien puesto. Pero no me refiero a engaño con el contenido. No quiero decir que no estamos ante una historia de Terror. Me refiero a la engañosa sencillez con la que el poeta/autor Richard Brautigan ofrece la historia. En el momento que pasas por el primer capítulo, los acontecimientos se descomponen en frases tan eficientes por las que Hemingway lloraría. Y es que para nada me resulta extraño que esta historia la quisieran filmar en su día Hal Ashby o Tim Burton. Sobre todo, este último, porque es una trama Burton cien por cien. ¿Bittlejuice (Bitelchús)? Pues sí, me da que dicha peli bebe bastante de aquí y en muchos sentidos. Como si Burton se hubiera dicho: «¿No me dejáis hacer El Monstruo de Hawkline? Pues me lo invento». ¿Y qué cuenta El Monstruo de Hawkline: Un Western Gótico? Voy,

El viaje de San Francisco a Hawái pudo ser la experiencia más aterradora por la que habían pasado Greer y Cameron, incluso más terrible que aquella vez que dispararon a un ayudante del sheriff en Idaho diez veces y el cabrón no se moría y Greer finalmente tuvo que decirle al ayudante del sheriff: «Por favor, muérase porque no queremos volver a dispararle» y el alguacil contestó: «Está bien, moriré, pero no me disparen de nuevo». Personajes así, engañan al lector que se proponga leer El Monstruo de Hawkline: Un Western Gótico, una maravilla que lo petó en USA en los años 70. Alguien existe y luego no existe. La naturaleza y poder de esta novela es la mezcla exacta de creatividad y originalidad que el poeta embrujado Brautigan hizo, cuya vida tristemente terminó en suicidio.

La premisa habla de dos sicarios que son contratados por una extraña mujer nativa americana para matar a un extraño monstruo que vive bajo su sótano. Creo que con esto ya os he puesto en situación de una forma que queréis leerlo sí o sí. Y hacéis bien. Porque yo pasé por eso cuando supe que Blackie Books reeditaba esta maravilla de la literatura estadounidense del siglo XX. Aquí nos trasladamos al año 1902. Dos asesinos a sueldo, Cameron y Greer, regresan de un trabajo fallido en Hawái. Greer es el cerebro de la operación, mientras que Cameron es un poco raro y se puede decir que un poco autista. Todo cuenta para él: le gusta contar los pasos, las palabras, ruidos repetidos, todo. Cuando estos dos sujetos regresan al continente, se les acerca una joven y hermosa nativa americana llamada Niña Mágica (Magic Child) la cual les entrega unos miles de dólares y les dice que deben regresar con ella a Oregon para matar a algo. En unos años en los que la Coca-Cola costaba cinco centavos, unos pocos miles de dólares es mucho dinero. Así que estos dos no dudan en aceptar la oferta. Sin embargo, una vez que regresan a la ciudad, las cosas comienzan a ponerse feas. Regresan a la casa de la madre de la niña y Miss Hawkline, en cinco minutos, Magic Child y Miss Hawkline, se vuelven la misma persona. Así que ahora hay dos Miss Hawklines. ¿Cómo? Ya lo entenderéis.

La señorita Hawkline original les explica que deben matar a un monstruo que vive en el sótano. También les cuenta que su marido era científico y que estaba trabajando en un experimento y puede que haya creado accidentalmente a ese monstruo antes de desaparecer. Cameron y Greer están preparados para el trauma, pero a medida que el grupo de cuatro empieza a hablar, se distraen, incluso se confunden, sobre por qué están todos aquí, tienen sexo, y se varias situaciones oníricas. Después de varios sucesos, parecen recuperar sus sentidos. La señorita Hawkline cuenta que el monstruo tiene la capacidad de confundirlos y por eso lo están. Mmmmm… Y hasta aquí llego. Porque El Monstruo de Hawkline: Un Western Gótico no es otra cosa que una experiencia lectora que hay que vivirla en primera persona.

Que nadie te la cuente.

Es difícil decir que la trama de una novela es incorrecta cuando como guion funciona. La realidad es que si la trama principal hace muchas cosas bien, al final, da igual lo que pase, la obra sigue siendo un éxito. Y eso ocurre con esta obra inclasificable en la que inicialmente empecé a leer el libro incentivándome a pensar en la historia como una peli ochentera de David Cronenberg. Me fue imposible no amar el estilo. Y os confieso que quiero escribir algún día algo así. Un personaje no muere por la violencia sino por la destrucción de su identidad. Esto me ha marcado. Todas las historias donde hay niños con poderes sobrenaturales nos han enseñado a ver que un pequeño o pequeña con un poder demasiado grande terminan por ejercerlo de forma horrible. Y por eso El Monstruo de Hawkline merece un lugar de honor entre las más originales novelas de horror que se pueden recomendar.

Reseña: Grandes de lo Macabro, de Joan Boix y VVAA

Grandes de los Macabro es la prueba física de que el buen Terror sí que vende en nuestro país. Si se quiere, con una buena presentación, portada, y por supuesto, un gran dibujante y guionista detrás:

EL TERROR VENDE

Grandes de los Macabro es el botón que muestra que un titulo así se agota, y rápido. Y se agota en ciertos eventos tal como declaraba el editor de Aleta Ediciones el otro día en redes sociales, porque es obvio. Aunque muchos no lo quieran reconocer, el Terror es el género fantástico más atractivo para todo aquel ser racional que tenga un mínimo interés lector. Y ya no os digo para un espectador audiovisual.

Con una nueva portada realizada para la ocasión, regresa al candelero el maestro Joan Boix, el cual me alegra ver que de algún modo sigue activo. Todo para una edición definitiva en el que ilustró a los grandes maestros del género llevados al cómic. Grandes de lo Macabro es una oda al género.

Una de esas antologías comiqueras donde disfrutar de lo mejor de lo mejor y con un contenido visual como poco enmarcable. Sí, enmarcable. Porque nunca me cansaré de decir que casi el cien por cien de las ilustraciones de autores patrios como Joan Boix, autores que tocaron el cielo en mis amados años 80; son ilustraciones totalmente dignas de ser enmarcadas y disfrutadas cual salón que se precie. Es así. Además de estar hablando de un compendio de relatos que abarcan historias de los grandes maestros del Terror, también se incluyen guiones del propio Joan Boix, trabajos como el El Solterón, La Boda Monique Evan o El Mal, que son narraciones y reflexiones sobre situaciones o sobre personas o seres en sí mismas que evocan el Terror de alguna forma. Todo en formato cómic. Y un artículo sobre el autor por parte de Antoni Arigita.

La indispensabilidad de tener este tomo para un verdadero amante del Terror, se basa en algo muy sencillo. Diría que es querer tener lo mejor de lo mejor de este autor publicado en una bendita época de publicaciones comiqueras en nuestro país. También una forma de conseguir grandes historias que vieron la luz hace casi cincuenta años en revistas míticas como Dossier Negro, para mí, junto a Creepy, la mejor revista del género publicada en esta tierra. Son veinte historias, muchas de ellas basadas en grandes relatos de maestros consagrados del género como H.P. Lovecraft, Edgar Allan Poe, Gustavo Adolfo Bécquer o Arthur Conan Doyle por nombrar solo algunos. Joan Boix (que por cierto, tuve aclarar vía internet si era el mismo que Juan Boix, pues yo siempre lo conocí así) publicó su primera historieta en 1962 en una de las publicaciones de editorial Bruguera. Dada su alta calidad gráfica entró directamente en Toray para dar más fuerza aún a la maravillosa Hazañas Bélicas. Aunque también trabajó para las revistas románticas del momento.

No mucho después sus trabajos fueron reconocidos fuera de nuestro país y produjo innumerables publicaciones para el mercado exterior.

Por aquí lo tuvimos en Zona 84, Comix Internacional, Totem..., muchas de las revistas que mi padre y mi tio escondían para que un inquieto como yo, no tuviera acceso. Aunque sabiendo de mi amor por el Terror sí que me toleraban casi a regañadientes las de Dossier Negro. Ahí fue donde me enamoré del trabajo Joan Boix.

Un ilustrador que dibuja como pocos, mansiones decrepitas, a priori, encantadas. Un autor que ilustra rostros llenos de misterio y pavor de manera maravillosa. Un creador de entornos lúgubres que gozan de ese preciado don de inspirar a otros en su escritura, en su imaginación, infundir sugerencias intrigantes al lector con unos/muchos trazos (bastantes) y detallados en negro sobre blanco. Un autor que hizo algo muy grande con The Phantom y El Capitán Trueno, por cierto. Decidme ahora, si no es normal que este tipo de volúmenes se agote.

Solo me queda decir un: ¡Corred insensatos! Porque esto que os enseño es una maravilla de publicación, que la mires por donde la mires es INDISPENSABLE.