Reseña: Nightwing. Año Uno, de Chuck Dixon, Scott Beatty y McDaniel

Nunca fui muy de Robin y eso lo sabe cantidad de gente que lee cómics y me conoce. Pero también saben (porque aparte también le ha ocurrido a ellos) que nos hemos tenido que ir callando la boca por obritas que nos han ido llegando de este personaje/reinventado. Obras y arcos del personaje que tienen mucho tirón. ¿Qué no es lo mismo Robin que Nightwing ni Nightwing que cada uno de los diferentes Robins? Quizás el alter-ego haya ido cambiando pero objetivamente son todos el mismo… o no. Y en base a ese pensamiento he podido de disfrutar de cómics, cómics como Nightwing: Año Uno, un tomo publicado por ECC Ediciones de lectura más que recomendable. Recopila los números del #101 al #106 de la serie original. Diría que un reinicio inquietante pero que vale, sobre todo, para ver si te gusta, si entras, si decides hacertela, en definitiva, si el nuevo personaje te puede gustar.

Y es que Robin se apresura, llega tarde, para ayudar a Batman a luchar contra Clayface (Cara de Barro), que busca un bebé. Acabando con Clayface, llevándolo a rastras a la nieve, congelándolo. Mientras Batman discute sobre su tardanza, Clayface les apunta con un arma pero… ¿atina? No atina. Y Clayface sale corriendo y Robin lo persigue hasta una alcantarilla. Allí, Clayface casi derrota a Robin, pero es arrastrado por una tubería abierta. Batman devuelve el bebé, que resulta ser el hijo de Clayface, a su madre que… Ufff, spoilers, no. Pero cuando el dúo regresa a la Baticueva, Alfred le tien guardado a Robin un traje. Sin embargo, el Caballero Oscuro reprende a Robin y lo despide por no ser lo suficientemente devoto a sus ordenes. Furioso, se aleja, dejando atrás el traje nuevo. Pero… el inicio de un nuevo personaje acaba de ponerse en marcha. Acaba de nacer Nightwing.

La nueva colección de Nightwing es una mezcla de géneros. Aventuras, intriga e incluso politiqueo. También, obviamente, desarrollo y lucha personal. Aunque por encima de todo es un cómic de superhéroes atractivo, de los que nos engancha a muchos. El origen. Un volumen que tiene unos arcos que son puro entretenimiento asi como algunos momentos geniales y escenas de lucha inolvidables. Desafortunadamente, también tiene algunos momentos más centrados en personajes que, pese a que están bien escritos, no se desarrollan todo lo que deseamos. Un fastidio, pero no un problema, ¿quién dijo que aquí se venía a hablar de villanos?

En el guión de Chuck Dixon y Scott Beatty asistimos a la transformación de Robin en Nightwing con los guionistas de Robin: Año Uno y Batgirl: Año Uno; o sea, que algo puestos en esto de los inicios están. Hay un buen equilibrio entre la acción y la historia, pero la mayor parte de la acción no parece tener mucho peso hasta que se desata el horror y la soledad en uno de los arcos centrales. Parecen aventuras de pijameo normales pero con el paso de las páginas las historias adquieren tal profundidad que incluso diría que se convierte en un cómic muy adulto. ¡El recién bautizado Nightwing sale a la calle por primera vez, pero se necesitará una noche de lucha contra el crimen contra lo peor de Gotham, incluido el Joker, para conquistar la opinión de muchos. Encuentros con el nuevo Robin, Jason Todd, Superman, villanos a cascoporro, las malas influencias del siempre misterioso Black Mask… Saber elegir. A las viñetas Scott McDaniel, uno de los dibujantes fundamentales de la historia de Dick Grayson en solitario.

Un volumen notable.

Reseña: He-Man y los Masters del Universo, de VVAA

Con la esperanza de encontrar en formato cómic una obra sobre los Masters del Universo nostálgicos de muchos de nosotros que fuimos niños en los 80, entré en este tomo que publica ECC Ediciones que me pareció tener una pinta tremenda. Toda una ola de rescate nostálgico se abatió no hace mucho sobre esta franquicia y algunas otras, una rama más de ese árbol de la nostalgia (insisto) que los americanos de pro así como las empresas de frikismo especializado se han empezado a dar cuenta qué es, lo que realmente. Porque al adulto de 2022 hay que tenerlo contento, porque paga y porque quizás las juventudes de hoy en día andan algo perdidas entre tanto móvil y tablet. Asi que es obvio pensar que se piense en nosotros… porque ya iban tarde tanto en libros, cómics, pelis y series. Y el momento maravilloso que estamos viviendo lo refleja. Todo o casi todo para ese público maravilloso que tanto reivindico en esta web de reseñas diarias: los niños de los 80.

Respecto a Masters del Universo, He-Man, Skeletor…, los muñecotes, qué decir. Quién de nosotros no tuvo, al menos, uno de esos seres fortachones en plástico duro tan caros pero que tanto nos gustaron junto a la serie de dibujos animados que disfrutábamos muchos en aquellos años (al menos, en mi caso), en vídeos comunitarios. Y no me pararé a explicar qué es eso de “video comunitario”, porque a los que le hablo, lo sabrán. Tan solo diré que sin haber leído todos los otros tantos cómics que se han publicado a estar alturas de esta franquicia, puedo decir que hoy os reseño el mejor de ellos para entrar y disfrutar de nuevo en aquello de lo que una vez disfrutaron. Un primer volumen que acompaña a nuestro héroe en esta nueva edición de He-Man y los Masters del Universo, que recupera las diferentes etapas de la saga publicadas por DC, y que recopila la miniserie original publicada en 1982, obra de Paul Kupperberg y George Tuska, así como las seis entregas del relanzamiento acometido en 2012 por autores de la talla de James Robinson, Keith Giffen, Geoff Johns, Howart Porter, Philip Tan o Pop Mhan.

Sin haber podido encontrar datos, me atrevería a decir que estamos ante una obra inédita en nuestro país. ¿El arco de tres números de 1982? Pues bueno, es lo que es y de la época que es. Aquí, Skeletor amenaza con matar a la Diosa a menos que He-Man lo ayude a obtener lo que necesita para recuperar las mitades rotas de la famosa espada (power sword). Skeletor extorsionando a He-Man fue un concepto novedoso, aunque en realidad no hay muchas formas diferentes de hacerlo. La historia es bastante decente, pero está cargada de una gran cantidad de exposición, lo cual no es inesperado para los años 80. La escritura incorpora el diálogo rígido, formal, del género de la fantasía clásica, y el arte tiene un estilo pulp adecuado que a muchos de nosotros nos resulta molón por su enorme parecido con las historias de los cómics de Conan. Un comienzo prometedor de lectura, eso si, no se lo quita nadie. Y si alguna vez has sentido que «me revelaron unos fabulosos poderes secretos» es una mala excusa para una historia de origen, DC creó el siguiente cómic para ti. Masters of the Universe: The Origin of He-Man arroja luz sobre cómo el príncipe Adam adquirió sus poderes, esa conversión que tiene cuando grita la famosa frasecita con la poderosa espada entre sus manos. Un número que no esperaba y que me ha parecido una delicia. Una historia de origen en toda regla que cuenta de He-Man y los Masters del Universo, lo que muchos llevábamos años preguntándonos.

El guión de Fialkov sobresale cuando se trata de diálogo.

Como dice la sinopsis, los seres más letales de Eternia aguardan en este mundo de aventuras por el que va pasando Adam y sus amigos, gente de un reino que no es para nada tranquilo. Y mejor que no lo sea porque si no Beast Man, Mer-Man, Trap Jaw, Evil-Lyn… y Skeletor, el mismísimo Señor de la Oscuridad, se aburrirían y sería peor. No obstante, está ese chico guapo, rubio, con músculos tras las orejas y su blusa ochentera blanca que esconde algo y grita: ¡Por el poder de Grayskull!

Creía haber olvidado esta máxima y los grandes momentos que en mi infancia me dio. Colección imperdible para nosotros, friends.

Reseña: Batgirl. La Chica Murciélago de Burnside, de VVAA

Puede ser que esa serie de cómics con frescura que estés buscando sea la joyita que es la última cabecera de Batgirl. En nuestro país la trajo ECC Ediciones primero en grapa pero es que ahora la está publicando en integrales de los cuales, de los dos publicados, han tenido que sacar reedición. Eso se dice pronto pero os aseguro que en cómics de superhéroes hoy en día y por estos lares no es tan fácil que ocurra. La chica murciélago de Burnside es el que os reseño hoy y es porque me he dado cuenta que esta serie, que se me ha convertido en seriaza con el paso de los números, merece ser súper recomendada. Leída por cuantos más mejor.

Estamos en (estoy de acuerdo), una de las etapas más aplaudidas de la historia reciente de Batgirl, y ahora podemos leerla en estos dos tochales a cargo de Cameron Stewart, Brenden Fletcher, Babs Tarr y Ming Doyle, entre otros autores. De hecho, comienza con un numeraco como es el Batgirl #35 donde nos habíamos quedado en un aprieto en el que se hallaba inmiscuida nuestra heroína, pero ella, como no, aguanta. Barbara en problemas pero… ella… es una Bat después de todo. Entonces, ¿tres villanos contra una sola heroína? Ahora esas probabilidades simplemente no son justas pero ya os digo: ¡Sí, esos malutos están jodidos! Mas, ¿negocios, el trabajo de a pie o ser Batgirl? Eso es otro dilema de dilemas. Y tenemos controversia en este tema. Mientras Babs se enfrenta a la escoria de Burnside, su socio comercial se enfrenta a la escoria del mundo corporativo. Batgirl tiene algunos problemas realmente grandes en cuanto a villanos…

La redacción de este número que abre el tomo me pareció sencillamente genial. Tenemos monólogo clásico de malotes, siempre es divertido leer qué tan bien creen que funcionarán sus malvados planes, ya sabes… antes de que el héroe se estrelle contra su pecho o su cabeza. Y después Cameron Stewart una vez más logra una hazaña al hacer que me interese en el tema del espionaje corporativo. Honestamente, esta guionista es una chica hacedora de milagros; la yuxtaposición de tener un problema mundano junto a algo tan increíblemente bat-ish podría haber sido realmente discordante, pero Stewart tiene ese don de hacer interesante o atractivo el leer sobre temas triviales. Algo parecido al don del maestro Stephen King. Permite al lector entrar en el flujo de seguir a Batgirl, solo para arrancar la alfombra que pisamos, haciendo que los lectores «salten a caer” de nuevo en un par de situaciones tensas. Dejadme deciros que varias veces me encontré estresado mientras tuve este tomo entre mis manos. Leyendo, de una forma divertida, pero tensa cual peli de terror.

Los dibujantes de este tomo también lo rompen bastante. Solo poder ver la diferencia en las paletas de colores; un conjunto de colores para Batgirl y los villanos, y uno completamente diferente para su socio comercial y su situación en la oficina… Muchas veces la calidad está en los detalles. Los colores sugiriendo mientras apenas el lector se da cuenta y sus sentidos sí. La atención a los tonos de iluminación también. Impresionante. Honestamente, me encantaba percibirlo mientras leía, sonreía, me divertía y contemplaba la obra en general como un todo bastante recomendable para cualquier lector de cómic que se precie. Cualquiera. No sólo el amante del pijameo. Porque lo bueno de leer La chica murciélago de Burnside es que te encuentras con mini-arcos argumentales de máximo tres números, de esos que no puedes esperar a ver qué hace el equipo para terminar cada trama y sigues teniendo entre manos el final de la historia que te tiene atrapado. Y lo bueno es que sé que esta Batgirl tiene algunos traseros que patear y negocios que salvar aún. ¿Solucionará cositas? Apuesto a que la mayoría sí.

Muy disfrutable una Batgirl reinventada a si misma tras lo que le hizo el bicho-malo del Joker. Un cambio de aires en un nuevo barrio donde empieza a ser reconocida como la mejor vecina que uno desearía tener.

Reseña: Batman. La Saga Cinematográfica. Edición Especial Limitada Batman Day 2022

Volver a lo bueno…, nunca es tarde para volver a lo bueno siempre y cuando se proponga calidad. No es mi caso porque soy ya más viejo que un bosque pero sé que quizás la primera experiencia de muchos de los que pasáis por aquí, la primera con el Caballero Oscuro, fue la película de 1989 de Tim Burton. Yo puedo recordar con quién fui y en qué cine la vi… la primera vez. Porque fueron un total de tres. Y estamos hablando de un chaval de trece años que estaba en sus inicios de ser potencialmente polifriki. De hecho, es curioso que ayer mismo vi la noticia que este cine que os menciono anunciaba su cierre para siempre. Un cine espectacular sevillano (antes teatro) como era el Cine Cervantes. El tema es que recuerdo que fue una parte emocionante de mi juventud, uno de los grandes momentos que recuerdo al igual que era la espera de poder tener dicha en peli VHS, comprar la banda sonora de Prince, leer la novelización de la continuación de Batman Returns en inglés que me conseguía mi tito americano e incluso conseguir la camiseta de moda del momento con el logo en amarillo en el pecho; la primera que brotaba en tierras españolas.

Si bien puede ser que no sea mi película favorita de Batman… ¡Pero cómo que no! ¿Cómo alguien de mi edad puede decir que éstas y no otras son las que primeramente les impactaron? Por supuesto, la primera de Tim Burton será mi favorita hasta el resto de mis dias, aunque reconozco que se han hecho films muy chulos posteriormente. Pero el momento, la época, el impacto y sobre todo, la escena inolvidable con un Michael Keaton absorto subiendo las escaleras del Parlamento de Justicia de Gotham entre una muchedumbre de políticos que está siendo abatida a tiros por unos malutos y tío vestido de…

Y escenas de estas muchas más. Entonces decidme si por todos los demonios uno no va a aprovechar esta oportunidad que brinda ECC Ediciones de obtener un tomo recopilatorio de Edición Limitada, donde se recogen las tres obras pasadas a cómic de dicha trilogía. Pero pasada a cómic bien, bien hecha, en formato viñeta, ese que pudiera haber existido sin que hubieran existido alguna vez los largometrajes. Escrita y dibujada a lápiz por dos titanes de la industria como Denny O’Neil y Jerry Ordway, que se dice pronto. Y sí, es un esfuerzo importante por alcanzar los ritmos específicos de la película y sus grandes escenas, y en mi opinión, se consigue en su mayor parte porque tiene el número razonable de páginas. Además, O’Neil produce un guión que atrapa aunque para muchos la sensación esa de estar leyendo algo ya vivido, se tenga. Tenemos dentro una peli intrínseca, mil veces vista, bueno, mil no, pero en mi caso rondar, ronda la treintena.

No tiene el impacto de un tráiler o un adelanto, pero leer este tomo no es una tarea engorrosa como pueden ser otras adaptaciones de pelis a cómics. Diría que incluso es la mejor manera de disfrutar las diferentes historias antes que sentarte ante las ediciones visuales que en su defecto, el paso del tiempo les está haciendo bastante daño. Creando arrugas. Y no penséis que solo hablo de la primera peli. ECC Ediciones recopila en este volumen las adaptaciones de películas fundamentales del Caballero Oscuro de la mano de autores de renombre. Como dice la sinopsis editorial, al igual que un formato íntegro en Blu-Ray, este volumen recopila el cómic adaptación de Batman (1989), Batman vuelve (1992), Batman Forever (1995), e incluso, la tan denostada pero que a mí me encanta, Batman & Robin (1997).

Esta edición brilló en el pasado Batman Day 2022 y estoy orgullosísimo de haberla adquirido. Para mí, con lo mejor de lo mejor del orejas picudas no se juega. Por supuesto, nunca es tarde. Del cómic al cine, y del cine al cómic, lo bueno es que años después tenemos/tenéis la oportunidad de conseguir esta joyita. Bruce Wayne se enfrenta al Joker. Al que mató a sus padres. El mejor Joker para muchos durante mucho tiempo. Y un ser deforme criado entre pingüinos, y una Catwoman con cuero negro apretado que tira de espaldas, y Dos Caras, y El Acertijo (con un Jim Carrey tan glorioso como ridículo), y en compañía de un nuevo aliado llamado Dick Grayson. Ya sabéis, Hiedra Venenosa, Mr. Frío, no hay personaje en esta cuatrilogía que no esté interpretado por un actor de élite.

Y no dudéis que O’Neil, a veces, se desvía de la fórmula y ofrece algunas cosas que no se ven en las pelis. Solo por eso ya es indispensable el volumen. ¡Lo que nunca viste! Y qué decir del arte. A los dibujos, Ordway y Oliff haciendo un trabajo fantástico al crear una ciudad que se siente como la Ciudad Gótica de Burton, la Gotham City que todos tenemos en mente. Una Nueva York oscura.

Definición de nostalgia pura.

Reseña: La Cosa del Pantano. Génesis Oscura (Edición Deluxe), de Len Wein y Bernie Wrightson

Una criatura elemental, humanoide de forma vegetal, creada por el afamado guionista de cómics y escritor Len Wein y el maestro dios del dibujo Bernie Wrightson. La Cosa del Pantano es uno de los superhéroes, de los anti-héroes más famosos de la historia de DC Cómics. Con una retahíla de grandes autores detrás donde, por supuesto, encabeza la lista la aportación que hizo al personaje el gran Alan Moore. Esta figura renqueante y mugrienta se convirtió rápidamente en uno de los personajes más icónicos de la Edad de Bronce de DC, y sus impactantes historias se han convertido en clásicos del género de terror gótico. Ahora, por primera vez, todas esas queridas primeras aventuras se recopilan en un único tomo. En uno Deluxe como corresponde a uno de mis personajes favoritos. Un volumen que no me iba a perder y que toca recomendar en este especial mes de octubre en el que el entorno y próxima llegada de Halloween se presta totalmente a leerlo. Y un tomo que se inicia con la historia original La Cosa del Pantano que vio la luz en The House of Secrets #92 (una antología de cómics de suspense y misterio que tuvo una colección paralela denominada House of Mystery), cuyo volumen además contiene los diez números de la serie original de La Cosa del Pantano, es decir, toda la etapa original de Wein y Wrightson al mando de la serie.

Estilizada en un glorioso blanco y negro donde los verdaderos detalles de obras así (¡de Terror!) resaltan, en el cementerio tras La Casa de los Secretos, Abel nos invita a unirnos en la caza de un ser resbaladizo mientras su hermano Caín acecha detrás de una lápida riéndose de su credulidad… Todo, para contar poco después que el agente Matthew Cable lleva a sus amigos, los científicos Alec y Linda Holland, a una cabaña remota en el pantano de Luisiana donde los Holland están trabajando en una fórmula bio-restaurativa ultrasecreta diseñada para estimular el crecimiento hormonal en la vida vegetal. Lo que permite, sobre todo, crecer en terrenos imposibles. Pero en plena investigación, escuchan un golpe en la puerta y aparecen un grupo de hombres que representan a una organización conocida como el Cónclave y que expresan un gran interés en el trabajo de los Holland.

El líder, Maxwell Ferrett, ofrece a los científicos un cheque en blanco a cambio de los derechos exclusivos de su trabajo. Alec les dice que su información no está a la venta. Ferrett se prepara para atacarlos, pero uno de ellos percibe que un coche se acerca a la cabaña y se marchan prometiendo volver. Alec y Linda le cuentan a Matt todo lo sucedido. Y vuelven. Los matones dejan inconsciente a Alec y colocan un explosivo debajo de una de las mesas de laboratorio. Alec vuelve en sí e intenta escapar, pero la bomba explota y lo rocía con varias muestras de la fórmula bio-restaurativa. Su cuerpo estalla en llamas y Alec tropieza fuera y cae en el pantano, muerto. Tras el funeral de Alec Holland, nadie percibe que la fórmula bio-restaurativa empieza a regurgitar en el cuerpo del señor Holland, en esa grotesca cosa del pantano que es ahora, y poco después empieza el horror…

Swamp Thing escala por los acantilados, hay zombis en el pantano y seres aberrados que le persiguen, le secundan, y una serie de médicos que se enteraron de lo ocurrido andan por la zona para hacerse con el ser y estudiarlo. Pero La Cosa del Pantano deambula por el bayou, por esa masa de agua formada por antiguos brazos y meandros del río Misisipi, una red navegable de miles de kilómetros en los que seres de formas ineptas, formas infestadas de mosquitos y otros insectos voladores, todo un cúmulo de monstruos crecidos del libre albedrío vegetal. Y viejos cementerios de los anti-hombres.

La Cosa del Pantano quizás encontró su mayor popularidad durante los años 70 y principios de los 90. Pero aquí está la base, la esencia, el perfume, no la colonia. A puro hedor y horror huele. Tres haches que derivan en un tomo indispensable a poco que te llame este personaje tan misterioso como atractivo. Ubicado en el puesto #28 en la lista de «Los 100 Mejores Héroes del Cómic»; un origen de personaje indispensable.

Reseña: Edición Deluxe. Liga de la Justicia. Origen, de Geoff Johns, Jim Lee y Carlos D´Anda

¿Qué es La Liga de la Justicia: Origen, de Geoff Johns, Jim Lee y Carlos D´Anda? Muy fácil. Os lo resumo en una solo palabra: ESPECTÁCULO. Lo que uno siempre le ha pedido a un cómic de superhéroes; que te haga vibrar, que no te mareen mucho la cabeza con argumentos enrevesados, que te metan acción, tortas, patadas voladoras y rayos cósmicos destrozando rascacielos por un tubo. Y eso my friends es lo que me he encontrado en este genial integral deluxe que ECC Ediciones publica en nuestro país y no paran las ventas porque es obvio que lo bueno, bonito y lujoso, cuando es bueno, se agota. Un cómic donde descubrir el origen de los mayores héroes de la Tierra pero también como se forman como grupo para con la era actual. Y si encima a eso la súper estrella Geoff Johns tira del dios Jim Lee para el dibujo… Pues nada… ESPECTÁCULO.

Dónde además se trastocan cositas para reinventar el Universo DC y la guinda del pastel resulta estar no buena sino deliciosa. Pues ha pasado tiempo desde que DC renovó toda su línea, cancelando todos sus eventos y lanzando 52 nuevas series que muchas de ellas estuvieron geniales. Bien, pues técnicamente el primero de la línea fue Justice League #1, que se publicó a fines de agosto de 2011, y creo que es apropiado mirar hacia atrás en el libro insignia de DC y reflexionar sobre ese primer arco de seis números que sirvió para lanzar el nuevo DC. Sin duda, Origen fue el referente de todo ese nuevo universo, donde poner a Geoff Johns y Jim Lee al volante era de sentido común. Johns, después de todo, ya había guionizado casi todos los personajes, y Jim Lee es respetado como uno de los mejores artistas de su generación (de la mejor de todas). Además, en el transcurso de estos seis primeros números, Johns es ciertamente ambicioso. Planea reintroducir a los siete personajes a una audiencia moderna. La idea, presumiblemente, es que un lector que coja este volumen pueda decir «¡Oye, este nuevo Superman es genial!» o «¡Nunca pensé que estaría interesado en Aquaman!» Y vuelve a presentar a los demás personajes y hace un homenaje al poder de cada uno. Eso para un primero tomo-arco-inicio de serie es maravilloso. Incluso Johns tiene que enfrentarlos entre sí, fomentando una dinámica de equipo, cosa que nos pone muy-mucho a los niños de los 80 y 90. Y da un primer vistazo al malvado Darkseid, elabora un origen para Cyborg y sugiere futuros hilos para la trama que provoca que quieras tenerlo todo-todito-todo de esta serie ya para ponerte con ello hasta acabarla.

Estoy con los que dijeron que Justice League: Origin debería haber tenido al menos doce números. Pero quizás, hoy en día, en una época en las que no tenemos tiempo para nada y lo necesitamos y lo queremos pero no lo tenemos si queremos llegar a fin de mes…, no es lo mismo darle al pueblo una serie de seis capítulos buenos que una de veinticinco. El público ya valora mucho esto y se ve reflejado en las series de TV. Aparte, también hay gente que dice que vivimos en la era de la «descompresión». Y con esos estoy a muerte. Se generaliza demasiado y se valora muy poco el trabajo creativo, para lo que os recuerdo que es un don el saber/inventar/ilustrar historias. Y es muy fácil criticar. Lo difícil es valorar con criterio.

En Liga de la Justicia: Origen no vais a tener ningún problema porque es un arco de seis numeritos donde todo fluye. Nos encontramos con seis personajes con seis puntos de vista muy diferentes, todos muy bien articulados por la caracterización de Johns. Batman, Superman, Aquaman y Green Lantern en particular van a tener que trabajar en equipo. Hay desconfianza y cierta dosis de arrogancia, sí, parece que Aquaman, Superman y Green Lantern creen que probablemente podrían hacer su trabajo solos. Y, luego, de repente, Batman sugiere que deben comenzar a jugar en equipo. ¿Batman? ¿El tío más solitario del mundo? Ya veréis porqué…

A ver friends, que la policía no es tonta. ¿Qué harías tú para darle un lavado de cara a un grupo de superhéroes que en realidad es el único que representa a la compañía y que no tiene muy buena fama tras las pelis? ¿Contratar a los mejores autores para un cómic? Pues eso.

Reseña: Sergio Aragonés Destruye DC

Para aquellos que no conocen aún (dioses, irían muy tarde) a Sergio Aragonés. Es ese señor famoso y dibujante conocido por su trabajo en la clásica revista satírica y norteamericana Mad Magazine en sus inicios, aquel que llegaba a dibujar y hacer viñetas hasta en los márgenes, pero posteriormente conocido por sus homenajes y cameos a cómics clásicos siempre rodeado de sarcasmo y buen humor. Pero también famoso por su popular obra Groo que no es otra cosa que un homenaje humorístico de Conan El Bárbaro y todo lo que rodeaba a esta obra marvelita. Por el amor de dios, ¡¡qué alguien saque un INTEGRAL de esta obra YA!!

Sergio Aragonés destruye DC, sin embargo, es la introducción de Sergio al mundo de los superhéroes DC, y permitidme que diga: una excelente introducción. Sergio Aragonés destruye DC se puede encontrar ya en el catálogo de ECC Ediciones. Como siempre un volumen dibujado con el estilo característico del señor Aragonés asi como un tomo repleto de excelente sentido del humor. Uno por uno, Aragonés se burla de todos los héroes clásicos de la alineación DC empezando por el más grande como es Superman y llegando al menos conocido por estos lares como es Detective Marciano. Al mismo tiempo, crea un gran riff con las historias más famosas consideradas crossover, aquellas tan famosas aún de moda en estos días entre los verdaderos fans, ya sabéis, la referente DC como es y fue Crisis en Tierras Infinitas. Benditos los años 80 siempre.

Con estilo clásico, Aragonés también se incluye a sí mismo en la historia, como si estuviera creando la historia al mismo tiempo que nosotros, los lectores, la leemos. Todo es muy divertido, y Aragonés incluso interviene activamente para enfrentarse al último villano extraído de la clásica hisoria DCíta.

Hay que tener en cuenta que este título fue escrito y dibujado originalmente a mediados de los 90. Y aunque la mayor parte del humor es atemporal e incluso las bromas sobre los cómics de los 90 siguen siendo pertinentes para los cómics de hoy en día; insisto en que hay que tener en cuenta el tema de que es un cómic que se disfrutará, sobre todo, por aquel que vivió aquellos años de gloria comiquera.

Un cómic muy ligero que saca como mínimo una sonrisa. Primero, Superman. historia de origen, y Superman salvando a un niño destruyendo su capa en el proceso. Y luego Hawkman llora porque un terrible villano viene a destruirlos. Luego, la historia de Batman: Origen (¡otra vez!) y Batman castigando a un criminal al azar para obtener información sobre un justiciero disfrazado de… que castiga a los criminales. El caso es que Gordon lo envía contra el Joker, y Superman y Hawkman vienen a solicitar su ayuda también. ¿Wonder Woman luchando contra algo peor que una invasión de bárbaros o dioses? Sí, contra una sentencia del Tribunal Supremo que dictamina que no es constitucional prohibir la entrada a la isla por motivos de sexo…

Y cosas así.

Aragonés tiene un don y en obras como ésta esplende.

Sergio Aragonés destruye DC ganó el Premio Eisner a la mejor obra humorística y es una muestra imprescindible del talento y del don para la sátira de este popular dibujante.

Hay que leerla por lo menos una vez en la vida.

Reseña: DCSos. Esperanza en el Fin del Mundo, de Tom Taylor y VVAA

Hace no mucho me dijo un colega comiquero: “Si bien todavía desearía que fuera una pieza impactantemente transformadora del canon DC Universe, el evento DCSos, que podría pasar perfectamente por un Elseworlds; ha sido una lectura súper agradable. A lo que contesté que uno nunca debe dudar de la capacidad de Tom Taylor ya que hace unos eventos muy chulos. No obstante, esta mini-conversación que tuvimos vía chat allende los mares me abrió más aún el apetito a la hora de ponerme con el tomito recopilatorio que hace nada publicó por estos lares ECC Ediciones, el cual, recopila lo que sigue. Pues el tomo al que hacía referencia mi amigo ya lo leí y reseñé en su día (https://www.cronicasliterarias.es/?p=3987) y me parecía obvio que lo hubiera flipado. Por lo que Esperanza en el Fin del Mundo es el que ahora toca. Una nueva miniserie genialmente recopilada que aunque vio la luz a finales de agosto en nuestro país, lo tenía pendiente de leer y ya os digo que lo retomé con ganas tras la conversación con mi colega con el que trato bastantes temas DC y con los que nos flipamos mutuamente a veces.

Con un tema que me atrae siempre mogollón y que no dudo que a vosotros también, a poco que sepáis que Esperanza en el Fin del Mundo no es otra cosa que una amplía epopeya de superhéroes y zombis, ya estáis enganchados. Un Universo DC infestado de estos come-cerebros que tanto nos atraen a algunos cuando están dentro de historias bien hechas. El popular cómic de zombis de DC es DCSos y su spin-off (publicado originalmente en 2020 (plena pandemia)) es Esperanza en el Fin del Mundo. Un spin-off pero una historia que dista de la historia madre en el sentido de que cuenta una trama faltante en el cómic original. Y donde directamente nos vamos a los eventos comentados y derivados que tuvieron lugar en el DCeased #5, cuya historia se completaría con ese “salto de tiempo” de la serie original. ¿Y qué ofrece una mayor perspectiva de las luchas que enfrentan héroes como Superman, Wonder Woman, Detective Marciano, Stephanie Brown, Wally West y Jimmy Olsen? Pues todos y cada uno lidiando con un mundo devastado por una plaga de zombis por culpa de la Anti-Vida. ¿El qué? La Ecuación de la Anti-Vida ha infectado a más de mil millones de personas en la Tierra; héroes y villanos han caído, al igual que naciones enteras. Tras la destrucción de Metropolis, Superman y Wonder Woman lideran un plan cuyo objetivo es contener la marea infecciosa y proteger a los supervivientes. Sin embargo, el Ejército de la Anti-Vida ya ha iniciado su marcha… y está corrompiendo y destruyendo todo lo que encuentra a su paso.

Contaron los autores en entrevistas que aunque Esperanza en el Fin del Mundo es un spin-off de la serie original, en realidad, lo que hace es sentar las bases para la próxima serie secuela DCeased 2. Por lo que he visto, una segunda parte que trata sobre una nueva generación de héroes que se levantan para reemplazar a los viejos devastados por los zombis. Eah, toma spoiler, eso me pasa por leer entrevistas y comentarlas. Pero aun asi, loquitos por leerlo, ¿no? La evolución de personajes jóvenes como Jon Kent, Stephanie Brown y Damian Wayne me interesan mucho en esta historia, la verdad.

A modo curioso decir que Esperanza en el Fin del Mundo es, en realidad, el segundo spin-off de DCeased. DC concluyó ya en DCeased: The Unkillables, una serie limitada que exploraba los eventos del cómic original desde la perspectiva de tipos más desagradables como Deathstroke y Red Hood. Maldita sea, es que todas las tramas relacionadas con DCsos me atraen una barbaridad. No dudéis que me haré con ellas y las reseñaré porque se prometen joyitas de cómic con temática zombie y eso en mi persona es jamón en la puerta de un muerto de hambre. Un MUERTO con HAMBRE.

Reseña: 52 Vol.1, de Geoff Johns, Grant Morrison, Greg Rucka y Mark Waid

Sentarse a leer de una atacada todo lo que se pueda de 52 en uno o solo dos días (al final fueron cuatro o cinco), tratar casi toda la serie como un todo, no os equivoquéis al respecto: solo desde el punto de vista de la producción, 52 es una de las series DC más audaces y ambiciosas jamás intentadas. Y casi me resultaría imposible analizar o incluso apreciar este trabajo sin tener en cuenta los procesos creativos y de producción tras ella. Porque lo primero es lo primero, DC logró publicar los 52 números semanales sin demora, y solo por eso merecen una gigantesca ronda de aplausos. Cada semana durante el último año, nosotros, los fans, podíamos contar con el hecho de que la última entrega nos estaría esperando en nuestras tiendas de cómics locales todos los miércoles, y es difícil minimizar el papel que jugó la rapidez de esta serie para ser convertida en una de las más esperadas de DC.

¿Título más vendido? Al menos, en USA, uno de ellos. Con otra serie semanal, creo que es seguro decir que DC inventó una nueva forma de contar historias en cómics en formato serie. Una que los fans, los verdaderos, a los que nos gusta esto de verdad, nos comemos como pipas. Llámenlo reinventar la rueda, innovación ingeniosa o lo que quieran: la disposición de DC para abordar una nueva forma tan atrevida y desafiante fue una bocanada de aire fresco en una industria que ha demostrado una y otra vez que se hunde en la auto-complacencia y se conforma con la seguridad de fórmulas ya probadas.

52 logró un éxito tan increíble, en especial, en una serie donde no hacen ninguna aparición significativa ni Superman, ni Batman, ni Wonder Woman; los personajes más icónicos y reconocibles de la compañía. Y eso es un tremendo logro. Y antes de sumergirme en mi análisis de estos 52 problemas, permítanme decir que seguir este proyecto durante los últimos días así, de forma integral, como lo acaba de traer por estos lares ECC Ediciones, ha sido un viaje increíble. Y claro que hubo algunos parches irregulares donde la historia parecía estancada y los números individuales no se satisfacían por sí solos, pero con cada avance, llegas a una parte donde se alcanza la misma sensación de emoción y anticipación a la que uno sentía en sus años mozos cuando se enfrentaba a una potente saga semi-cósmica.

Lo que comenzó como un intento de llenar el vacío creado por el salto, y después de todos los argumentos “intentados” en las cabeceras principales de DC, explicar algunos de esos cambios masivos en el status-quo rápidamente se convirtió en algo completamente diferente, incluso si el equipo de redacción de 52 no pudo encontrarse a si mismo y tuvieron que abandonar por completo esa declaración de misión cuando les quedó claro que la historia se había transformado en una bestia completamente diferente. Por lo tanto, pequeños detalles como la campaña de Oliver Queen/Green Arrow para con el alcalde y la búsqueda de Bruce Wayne para «encontrarse a sí mismo» casi que no le vinieron muy bien a la serie, ralentizando considerablemente el ritmo de la historia o eje principal. Pero lo admita DC o no, la transformación de Aquaman en un ermitaño submarino barbudo tuvo algo que ver con el alboroto de Black Adam contra los héroes del mundo.

Como escritor que me considero desde casi que tengo uso de razón, sé que una trama de las gordas debe contener una historia principal, un arco narrativo de gran alcance que vincule todo el trabajo, y 52 ciertamente no empezó teniéndola a ojos del público raso. Pero algunos nos dimos cuenta que había algo (siempre algo más) detrás. Lo más parecido a esto fue la historia de Black Adam, que logró unir varias tramas secundarias, pero concluyó en el número #50 y no tuvo absolutamente nada que ver con la conclusión general de la serie. Entonces todo empieza a cambiar. Y teniendo en mano un volumen como el que os reseño hoy, lo veréis rápidamente sin tener que cambiar de serie o esperar más tiempo. El caso es que está disponible este innovador cómic semanal de DC que cuenta la historia de un año entero faltante en el Universo DC. Y lo hace en tiempo real. Los catastróficos acontecimientos de Crisis Infinita que han privado al mundo de Superman, Batman y Wonder Woman, sus principales iconos, y ahora la pregunta es: ¿Quién nos protegerá en sus ausencias?

Geoff Johns, Grant Morrison, Greg Rucka y Mark Waid dándolo todo. Un primer volumen que reúne los primeros veintiséis números de la serie original. Un tomo que incita a más. A querer mucho más.

Reseña: DC Icons. Batman. El Hombre Murciélago, de José Luis García López y VVAA

Los amantes del buen cómic ochentero, el mejor, el mejor de lo mejor, sabrán que están de enhorabuena si se hacen con joyitas recopilatorias de la obra José Luis García López, en este caso, con el orejas picudas en la época dorada de DC. Qué no la Edad de Oro, ¿eh? Con nombre y apellidos muy comunes, pero con un don para el noveno arte nada habitual, el señor García López es y fue un maestro español que triunfó al otro lado del charco en la potente DC de los 70-80. Aun nacido en Pontevedra, pronto emigró a Argentina junto a su familia y a mediados de la década de los setenta se trasladó a nuestra amada Nueva York, donde todavía vive y sigue dibujando cómics y realiza arte promocional, principalmente para DC. Como bien indica ECC Ediciones, por sus talentosas manos han pasado los grandes iconos de la editorial, como Batman, Wonder Woman y el Hombre de Acero. Destacando las historias recopiladas en Grandes Autores de Superman: José Luis García-López- Superman contra el Mundo o Superman y los mejores superhéroes del mundo; dos tomos súper indispensables y de buena calidad como este que os reseño hoy.

Comenzaré diciendo que ya sólo por tener un one-shot como fue El Corazón del Vampiro, número que estuve años buscando para mi colección como amante del género de Terror en todas sus formas… Ya sólo por eso, este tomo era indispensable para mí. Una historia donde Alfred y Bruce están a millas de distancia de la civilización cuando su automóvil se calienta misteriosamente y acuden a pedir ayuda a casa cercana abandonada que tiene todas las ventanas tapiadas. Buscando agua para el radiador (¡Años 80!), en el interior descubren un ataúd y un candil muy antiguo que Bruce rompe accidentalmente. Al separarse para continuar con la búsqueda, son atacados por un vampiro. Gustav Decobra sale del ataúd y ataca a Bruce, quien se pone en modo Batman rápidamente y…

Tenéis que haceros con esta joyita.

Y más, obviamente, bastantes números más en un volumen de casi quinientas páginas que vale su peso en oro. Encontraréis aventuras donde Superman y Batman investigan la muerte de tres mafiosos y cuando se dan cuenta se topan con un complot para asesinar a todos los criminales de la Tierra. Pero no es una trama muy loca, todo lo contrario, molona a mil cuando te enteras que el cerebro criminal de este plan es un viajero del tiempo llamado Robespierre Two, que quiere evitar un futuro catastrófico destruyendo a las peores lacras de la humanidad. Y más. Bruce Wayne y/o Superman siendo testigos de horribles tramas como la de que muchos de los superhéroes de la Tierra están siendo sustituidos por clones. Y… ¿todo indica a qué los culpables es una oculta tribu africana? Giro tras giro. Wonder Woman destruye un misil guiado a Londres. El Dr. Psycho usa su poder mental sobre el sargento Rock, ¡y Rock apunta su arma a la Mujer Maravilla! Un jefe pandillero amante del wrestling entrena a dos luchadores profesionales y los instruye en movimientos capaces de evitar todos los golpes que Batman es capaz de dar después de haberlo estudiado a fondo. Y cómo no, one-shots que eran un disparo al corazón, de fuerza poderosa para el atractivo en kioscos como ¡El verdadero Batman será el siguiente en morir!, donde en una recaudación de fondos de una fiesta de disfraces, un hombre vestido como Batman muere en los brazos de Bruce Wayne; se le quita la capucha y se le identifica como el teniente Bucky Dunlop. Las palabras EL VERDADERO BATMAN SERÁ EL SIGUIENTE EN MORIR ha sido tatuado en su frente. Gordon está allí y ordena a todos los asistentes, incluido Bruce, que se aparten pues sabe algo que nadie sabe y…

Con una grandiosa carrera detrás, José Luis García López es todo un referente en el mundo de los superhéroes. No conocerlo, a poco que ames el pijameo, se puede considerar delito. Se encargó del apartado gráfico de grandes títulos como Jonah Hex, Hercules Unbound y Deadman, entre otras muchas. Desarrolló la serie limitada de ciencia ficción Twilight junto a Howard Chaykin, una maravilla que espero que se recupere pronto en nuestra querida tierra de conejos.

También colaboró en las cabeceras Batman Confidential, Universo DC: Legados, y participó en las antologías Wednesday Comics y Batman: Black and White. Pero más. Bastantes más. Un autor del que te enamoras fácilmente y que marcó el estilo de la Casa DC a finales de los 70 principios de los 80. Y eso no es moco de pavo.