Reseña: Nick Furia vs. S.H.I.E.L.D.

Si existe un verdadero must-have de Nick Furia que hay que tener o leer sí o sí, este es, sin duda, Nick Furia vs S.H.I.E.L.D. Una miniserie de cómics que fue publicada por Marvel Comics en 1988 y que fue escrita por el gran Bob Harras e ilustrada por Paul Neary. Una joyita ideal también para ponerse con Nick Furia por primera vez, conocer el personaje y como se las gasta cuando todo se pone en contra suya. Porque esta miniserie fue donde por primera vez, en casi veinte años desde la creación de estos conceptos, donde por vez primera Nick Furia y S.H.I.E.L.D., eran los verdaderos protagonistas. Y, obviamente, tuvo un éxito de ventas excepcional, lo que impulsó a Marvel a producir una serie regular de Furia, Agente de S.H.I.E.L.D. en 1989, que llegó a albergar casi cincuenta números.

Lo que verdaderamente mola de esta historia es que aquí Furia descubre que los peores enemigos de S.H.I.E.L.D. se han hecho con su control total. La agencia está podrida hasta la médula. Todo está corrupto. ¿Os suena? Afirmativo, porque si piensas que las altas esferas se corrompen con facilidad y por eso son las “altas esferas”, estás en lo cierto. Pero volviendo al cómic, mientras que H.Y.D.R.A., IMA y Roxxon conspiran en las sombras, Nick sólo tiene una opción si quiere no sólo llegar hasta el fondo de lo que está ocurriendo, sino también sobrevivir. Enfrentarse a sus propios amigos y a la misma organización a la que dio nombre está ya en su horizonte.

Y como trasfondo, la serie contiene la idea de un Life Model Decoy (Un señuelo modelo – ¿Protección de Testigos?) renegado que busca la fórmula del infinito de Nick Furia, por lo que decide infiltrarse en S.H.I.E.L.D.; lo que significa que la red de espionaje se ha corrompido por completo y Furia debe pasar a la clandestinidad para combatirla.

Este must-have de cabecera contiene seis comicazos como un camión: La ecuación delta (junio de 1988) con portadaca de Jim Steranko, En los abismos (julio de 1988) con portadaca de Bill Sienkiewicz, Aliados a la fuerza (agosto de 1988) con portada de M. D. Bright, La conexión oriental (septiembre de 1988) con portadaca de Joe Jusko, La llamada de la ascensión (octubre de 1988) con portadaca de Kevin Nowlan y La luz de la verdad (noviembre de 1988) con portada de Tom Palmer. Un titulo, un tremendo arco argumental, que huele y esplende a lo mejor de los años 80.

Un consagrado reseñador, Marc Buxton, de Den of Geek, expresó que Nick Furia vs S.H.I.E.L.D. es una de las mejores historias de S.H.I.E.L.D. jamás escritas y que presenta el mejor guion de la carrera del futuro editor en jefe de Marvel como fue Bob Harras.

Lesley Goldberg, de The Hollywood Reporter, afirmó que la serie es una gran historia de Nick Fury y que nadie debería perdérsela, sobre todo, el amante de las novelas de espías.

Supermegamonkey.net declaró que el creador de la serie, Bob Harras, construyó un buen thriller de conspiración con la historia, con elementos de James Bond a través de Jim Steranko y que el arte de Neary y DeMulder era tan sencillo como bueno.

Y yo, ahora, que os voy a decir… Bueno, sí, una cosa: considero una blasfemia comiquera no haberlo leído a estas alturas. Porque lo tiene todo. Y lleva a las cotas más altas cuando ves que hay pura nostalgia ochentera aquí, sobre todo, cuando se inspiraron en Kurt Russell para el personaje.

Una joyita.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.