Reseña: Excalibur, de Chris Claremont, Alan Davis y VVAA

Otro Marvel Gold rápido, eléctrico, muy esperado en cuanto a lo que recopila y la sensación de que probablemente en lo que nos queda de vida algunos, por fin, vamos a ver, encontrar y poder comprar todas esas joyitas del cómic que tanto disfrutamos en nuestra niñez. Excalibur, madre mía, lo que disfruté yo con esta serie, una de las que pude coleccionar mes a mes sin tener que luchar mucho por ello porque ya existían buenas librerías especializadas en la ciudad en la que vivía. Lo podía reservar y llegaban grapas sin problema. Pero también una de esas colecciones de cómics que se perdieron en el limbo cuando llegaron las novias, los estudios, trabajos y con “limbo” me refiero a ese agujero negro hacia la basura creado por muchas madres que buscaban espacio en su casa. Pero… ¡El nacimiento de una leyenda!, tal como se anuncia, es un buen modo de anunciar la publicación de este Marvel Gold. Aunque estoy más de acuerdo con que por fin tenemos de nuevo a mano la obra maestra de Chris Claremont y Alan Davis.

En 1987, Marvel ya estaba experimentando con novelas gráficas dentro y fuera de la continuidad, por lo que un one-shot de cartón duro y de gran tamaño con una historia alternativa, o mejor dicho, que no se esperaba dentro de ciertas cabeceras, tampoco era algo tan raro. Por lo que el Excalibur Special Edition nació ese año y fue un exitazo. Y la gente quiso más. Fue similar a la genial serie limitada de Dark Knight de D.C. y también Ronin es de la época. No se esperaban y rompieron la pana. No obstante, era casi obvio pues Marvel dedicó para ello a sus mejores talentos y prometió una importante historia de mutantes después.

Y así abre este tomo con joyita de Especial, obra que da paso a la cabecera de once números iniciales asi como unos cuantos arcos argumentales que también fueron recogidos en volúmenes alternos. El objetivo principal de Excalibur era plegar el «universo» del Capitán Britania en el Mundo X (y poner en marcha otro título X). Por eso, el título que tenemos entre manos lo coloca de inmediato y con firmeza en la continuidad de los mutantes de la época, con Kitty Pryde teniendo un sueño febril diseñado para que las personas que no estaban en el circuito de X-Men supieran que estos «murieron» durante La Caída de los Mutantes (a los efectos de esta pesadilla, Kitty cree que están realmente muertos); y que Rachel Summers también se ha ido, y Kitty y Rondador Nocturno sobrevivieron solo porque estaban convalecientes en Muir Island, lejos de la acción… Pero ella y Rondador Nocturno consultan y descubren que ambos han tenido el mismo sueño. Entonces sabemos que eso no es normal. Vemos que Meggan y su novio, el Capitán Britania, cuya hermana Psylocke murió con los X-Men. Está hablando sobre eso (para muchos lectores, incluido yo mismo, Britania era prácticamente un desconocido aquí, en aquellos años que leímos esto por primera vez), y Meggan era alguien a quien nunca había visto antes.

En este punto la historia toma velocidad. O el tomo, mejor dicho. Despega la colección que ya no te suelta. Tremendo poder de enganche que tiene Excalibur como serie, friends. Y es que si os soy sincero, no recordaba mucho sobre Excalibur y por eso decidí que este Marvel Gold tenía que catarlo sí o sí. Por supuesto, también hypeado por RRSS y con todo lo que se ha hablado por esta vuelta a librerías de una serie que todo el mundo disfrutó en los 90. Pues, justo ahora que empezaba a creer que el pijameo cada vez me gustaba menos, vuelvo a estar ansiado con estas colecciones que llenaron y llenan de buenas sensaciones nuestro cuerpos lectores. Además de una historia de superhéroes mutantes que tiene lugar en Europa. tenía que funcionar para mí. ¿Por qué toda la acción debe estar siempre en mi amada Nueva York?

Hay más mundo. Y, el mundo cree que los X-Men han caído, ¡pero esto es solo el comienzo! Kitty Pryde, Rachel Summers y Rondador Nocturno forman Excalibur. El primer equipo de superhéroes del Reino Unido. Y el Capitán Britania liderando la manada con Meggan, amante de los cambios de forma, días de terror con Lobos de Guerra aparecidos por todo Londres y Excalibur respondiendo a la llamada. Y Kitty y Rachel enfrentándose a criaturas metálicas que roban la piel a las personas. Horror corporal. Pero antes de que puedan celebrar cualquier victoria… ¡El Juggernaut ataca! Cain Marko ha escapado de prisión y está causando estragos por toda Europa. Un mochileo un poco raro, ¿no? Y más. La ex del Capitán Britania, Courtney Ross, secuestrada por Arcade. Pero Courtney demuestra que no es la damisela en apuros que Excalibur cree que es. Y todo el súper grupo atrapado en Murderworld, por las extrañas maquinaciones de la mente de Arcade; y el equipo recibiendo una grosera bienvenida en la ciudad de Nueva York, concretamente en mi Empire State Building de mi alma… qué… ¿parece estar creciendo?

Los Vengadores de la Costa Oeste, Mojo, todos los mencionados, el Doctor Doom… Cremita, cremita, cremita. La obra maestra de Chris Claremont Alan Davis ya está aquí.

Reseña: Hulka. Empezar de Cero, de VVAA

Tras un muy buen sabor de boca con la serie de TV de She-Hulk en cuyo capitulo final los guionistas se ríen de si mismos, de nosotros y de todo lo sucedido en la serie; algo muy en la línea de lo que siempre se pretendió en los cómics clásicos de Hulka donde el cachondeo con el tema de romper la cuarta pared era tremendo; uno está claro que quiere leer y saber más de la abogada verde. Y si os lo preguntáis (como hice yo) el cómic actual que está más en la línea de lo que promueve la serie de de TV es, sin duda, Hulka: Empezar de cero. Lo dice la sinopsis: «Tiene una carrera como abogada que reconstruir, amigos a los que recuperar, y tal vez representar ante los juzgados, y enemigos que… bueno, quizás no quiera reconectar con ellos, pero ellos están deseando reconectar con la Amazona Esmeralda. Ha llegado el momento de recorrer un camino nunca transitado por ella… ¡y quizás por todo el Universo Marvel!».

Hulka: Empezar de cero es un cómic palomitero de los de disfrutar sí o sí. En especial, si venís directamente de disfrutar el personaje en pantalla. Así es más fácil que os encante. Y si no, no me cuesta nada hacer una especie de guía del personaje y recomendar algunos cómics suyos que, por cierto, gracias al momentazo de la chica verde, se están reeditando gracias a Panini como es toda la saga de Byrne. ¿Quién es Hulka? Su verdadero nombre es Jennifer Walters y es prima de Hulk. Hace mucho tiempo, Jen recibió un disparo de un mafioso y su primo Bruce Banner le hizo una transfusión de sangre para salvarle la vida. Su sangre irradiada con rayos gamma la convirtió en una gran mole verde que aparecía cuando se irritaba al igual que le pasaba y pasa a su primo. Ya habréis visto que el origen no es como se ha visto en la serie de TV. Pero muy parecido, sí. No obstante, no solo esto hace que Jen sea interesante. A lo largo de los años, Jen ha tenido mayormente control sobre su forma Hulk, nada que ver, con la cantidad de mal tragos que ha pasado su primo. Y muy pronto, lista y más espabilada para todo como son las mujeres respecto a los hombres, ella es capaz de transformarse a demanda. Y lo chulo es que empieza a ver que el modo Hulka es en el que prefiere estar casi todo el tiempo. Jen lo elige. Ser Hulka la hace sentir fuerte, segura, confiada, sexy y casi con un chasquido es capaz de ayudar a las personas que la necesitan… Pero esta señorita tan excitante y potentona encima trabaja de abogada y ayuda al prójimo con su intelecto para evadir la Ley con esos resquicios que un buen letrado siempre encuentra. Y es verde como el equipo de moda…

O sea, que lo tiene todo para triunfar. Además, una cosa que me encanta del personaje es que le gusta ser superheroína. Por lo general, no es necesario convencerla. Es una abogada con un verdadero amor por la ley y la justicia pero convertirse en héroe es una extensión natural de sí misma. Porque Jen es buena, pero también es interesante. Y divertida como pocas, de las que saber pasárselo bien. Fue uno de los primeros personajes de Marvel en romper la cuarta pared y esto da pie a todo tipo de bromas con el lector que como mínimo te sacarán una sonrisa.

Autores nuevos como los que tratan este TPB hacen que el personaje se reinicie y se desarraigue. Algunos personajes, como Spiderman y Hulk, impulsan grandes historias de Marvel. Algunos como Hulka suelen ser secundarios. Pero esto ocurría en otras décadas. Ahora podemos disfrutar de aventuras de chicas interesantes como las que se proponen en este tomo, y os aseguro que no son historias feministas, y eso, en mi opinión, que esté conseguido, lo convierte en una dinámica de personaje interesante.

Hulka lucha continuamente por reconciliar su propia identidad y necesidades por el bien común. Es una gran jugadora de equipo, pero cuando se convierte en el centro de atención, es complicada y fascinante. No se me terminan los halagos ante cómics así tan disfrutables.

Reseña: MLE. Capitán Britania. El Nacimiento de una Leyenda, de VVAA

Un Best of Marvel Essentials es el nuevo tomo a recomendar de Capitán Britania que ha publicado Panini Cómics hace nada junto a SD. Ya sabéis los aquí llamados Marvel Limited Edition que están haciendo estragos (de los buenos) para con nuestras cómictecas. Y es obvio, ¿no? Es esencial para muchos de nosotros leer el origen, el inicio de ciertos superhéroes de los que sabíamos nada o muy poco. Y aunque Capitán Britania es un héroe que irrumpió en USA como aquellos guionistas e ilustradores que brotaron de tierras anglosajonas para dar «el salto a la luz», también es un personaje que tuvo grandes momentos en el Viejo Continente. Porque friends, ¿de dónde parte todo si no es de aquí? Menos el primer homo sapiens considerado como tal, todo parte de nuestro lado del mundo. Eso que quede claro. Y así de egocéntricos pero es la verdad.

Panini Cómics y SD ponen en librerías este maravilloso tomo. Como os decía, el considerado y presentado como  ¡El Mejor Superhéroe de Todos! (sus cojones ahí), irrumpió en los quioscos con su propio cómic semanal allá por 1976 de la mano del legendario guionista y ser súper prolífico Chris Claremont (La Imposible Patrulla-X), con Herb Trimpe (El Increíble Hulk), al dibujo. Un personaje que apareció por primera vez en la Captain Britain Weekly #1 (octubre de 1976), el comienzo de una serie que impactó en lectores de la época, una serie tantas veces recordada por Chris Claremont, Alan Davis o alguien que también a llegarle a darle su toque mágico años después con fue Alan Moore (https://www.panini.es/shp_esp_es/marvel-h-roes-capit-n-britania-sclmh092-es01.html).

Aquí tenemos nada más y nada menos que el primer cómic del Capitán Britania, sus treinta nueve primeros números recopilados, más algún añadido que ayudará a enamorarse del personaje clásico. ¿Darle una oportunidad dicen por ahí? Eso si no supieras a ciencia cierta que estas aventuras no te van a encantar. Y mira que soy medio americano pero de ingleses… pufff, para nada. Pero conocía al Capitán Britania, su traje, su carácter y cómo se comportaba con los enemigos. Pero de su leiv motiv o de cómo consigue su traje (algo que los niños de los 80 nos preguntábamos siempre), nada de nada. Pero ahora sí. Un tomo con el que retroceder a la vida de Brian Braddock antes de que… ¡MUERA! 😱 ¿Spoiler? No, no se me escapó. Lo siento pero hay cosas que se saben y SE SABEN. Eso si, no hablaré del cómo, eso tenedlo claro. Y es que la historia de origen del Capitán Britania parece un cuento al azar. Y ahí su grandeza. Porque, ¿cuántas cosas no ocurren día tras día en las que pensamos si no son pura casualidad?

Ya en el segundo número, Brian Braddock toma una decisión que cambiará su vida. Tras convertirse en el héroe conocido como el Capitán Britania de una forma que no os voy a contar para que lo descubráis vosotros mismos; antes de que pueda apenas probar sus poderes ya es desafiado por un villano que… ¡Ha obtenido los mismos poderes (pero opuestos) a los suyos! ¿Cómo? También tendréis que averiguarlo. ¿Y por qué empiezo comentando el segundo número? Porque leer esta grapa sin grapa, te lleva hasta las primeras páginas del primer número y continúa la historia con un modo de retro-guión nunca antes visto (a finales de los 70). Una muy buena historia. Un tomo así, por supuesto, contiene bastantes cosas chulas más. Algunas muy locas pero interesantes como fue la primera aparición de Betsy Braddock (Captain Britain Weekly #1), un número que llegó a estar súper cotizado en el mercando de segunda mano en su día; donde aparece Betsy, la hermana gemela de Brian Braddock, quien (unos años más tarde) se convertirá en la poderosa Psylocke de los X-Men. Aquí tiene un arco argumental completo, ella solita, contra el Dr. Synne.

Y más. El Capitán Britania descubre el secreto de Mastermind mientras que Nick Furia envía al Capitán América a localizar un presunto complejo informático creado por los comunistas en la acosada y medio derruida Gran Bretaña. Mastermind es uno de los villanos clásicos que más me gustan de toda la vida…, por si no lo dije alguna vez. ¿Y dije cositas locas? Sí friends, porque tenemos un número donde aparece Merlín, que le explica al Capitán Britania la razón por la que se le otorgaron sus poderes… (ups, se me escapó). O no. O sí a a medias. En fin, aprendemos más sobre el gran Merlín además de que Britania descubre que todas sus peleas anteriores han sido pruebas para prepararlo para una confrontación contra un Mal mayor. La historia en Camelot es otra joyita ochentera de las que uno tiene que tener en la colección.

Y así todo.

Reseña: Marvel Limited Edition. Atlantis Ataca, de VVAA

Hoy reseña de uno de los grandes eventos o crossovers Marvel que no tiene mucho nombre entre la gente de a pie pero súper importante para los amantes de los cómics Marvel ochenteros entre los que nos encontramos. Uno además con los que tenemos que rendirnos a Marvel y rezar porque esto se reproduzca algún día en el UCM (posterior, por supuesto, a una buena peli Marvel de Namor). Y agradecer por qué no que Panini Cómics y SD estén sacando estos maravillosos tomos MLE donde poder obtener obras así de un tirón. Este poderoso volumen comprende el Silver Surfer Annual 2, Iron Man Annual 10, Avengers West Coast Annual 4, The Uncanny X-Men Annual 13, The Amazing Spider-Man Annual 23, The Punisher Annual 2, The Spectacular Spider-Man Annual 9, Daredevil Annual 5, The Avengers Annual 18, The New Mutants Annual 5, X-Factor Annual 4, Web of Spider-Man Annual 5, Thor Annual 14 y Fantastic Four Annual 22 y con material de Avengers West Coast 56, Marvel Comics Presents 26 y The New Mutants 76, asi como el mini-crossover de los Annuals Marvel de 1989. Todo reunido por primera vez en la historia en un único volumen. Donde los monarcas submarinos Ghaur y Llyra planean convocar al dios ancestral Set y liarla parda para arrasar a esos tontolabas de tierra firme. ¿Qué ocurre? Pues que los superhéroes más poderosos del mundo se enteran de lo que se viene encima y cada uno a su modo interviene aunque es obvio que formando grupos de retención la oleada de asesinatos menguará. Pero totalmente a evitar que dicha criatura demoníaca se levante para que no se desate el infierno.

Un tomo que vale su peso en oro. Y aún siendo una potente trama en su conjunto de 1989, es ligera, intrincada y extraña a más no poder, porque da la sensación de ser un brainstorming en la cabeza de autores pero ideas diferentes que empezaron a unificarse en conjunto con el paso de las aventuras. Esas cosas extrañas que a veces hacen nuestros cerebros, con una idea que sostiene su sentido narrativo bastante bien, especialmente, cuando se compara con otros arcos de la época. Entonces veamos qué tan sucintamente puedo resumir la trama a parte de lo ya mencionado: Attuma y los atlantes es esa fuerza invasora a neutralizar que quiere conquistar el mundo de la superficie de buenas a primeras rememorando a esos países que un día se les cruza un cable y se creen ultrapoderosos porque…, sí, lo digo, porque tienen un as bajo la manga a modo de arma nuclear. Aunque aquí lo nuclear es algo mágico, poderoso, celestial…, como queráis llamarlo, pero un as bajo la manga con el que ganar una guerra. Esa fuerza fuerza invasora para conquistar el mundo de la superficie en nombre de Ghar y Llyra de Lemuria, todo con la intención de traer de vuelta a Set, el dios cabeza de serpiente.

Y habrá muchos modos de intentarlo, no solo una, porque cuando la invasión falla, Ghaur se pone a secuestrar a superheroínas para ofrecérselas a Set. Y este es justo el giro pulp dentro del Universo Marvel que gusta y hace grandew a este crossover. No es una guerra porque sí. Y está claro que son finales de los 80, época dorada del cómic moderno, varias y potentes obras en cartel que han dejado al aficionado con la boca abierta… Está claro que toda la historia es solo una excusa para que los diversos superhéroes de Marvel se reúnan y participen en batallas masivas contra enemigos potentes. Enemigos submarinos. El Mal en casa. Y con una ejecución formidable en unas grapas más que otras. Pero Atlantis Ataca se queda en conjunto como una trama indispensable que todo fan del pijameo debería leer, al menos, una vez en la vida.

Llegó por fin una publicación que realizan en conjunto la línea editorial creada por Panini y SD, otro genial tomo Marvel Limited Edition. Yo lo recibí antes de ayer y esta misma mañana en la que escribo esto lo terminé. Con el hype por las nubes, con el ansia desencadenada, no me queda otra que recomendarlo. Los villanos atlantes despachando rápido a un Namor que la gente considera indestructible; Hulka, Tormenta y La Bruja Escarlata…, siendo usadas como comida para el Mal; toda una gama de autores de renombre: Steve Englehart, Ron Lim, David Michelinie, Paul Smith, John Byrne, Peter David, Louise Simonson, Rob Liefeld, Gerry Conway, Mark Bagley y muchos más…, dando lo mejor de sí. Tiene números como el Avengers Annual #18, escrito por Michael Higgins y dibujado a lápiz por Ron Wilson, que se siente como un remanente de la Edad de Bronce en su trama y diseño visual.

Comparad esto con el Amazing Spider-Man Annual #23 y New Mutants Annual #5, que presentan los lápices de Rob Liefeld en todo su esplendor desenfrenado. Agregad a esto el guión claramente sobrescrito, donde los editores guía intentan febrilmente que la trama tuviera sentido en general y no hubiera errores de interconexión en las diferentes series. Una transición fundacional conseguida.

Fue emocionante ver que se podía hacer todo esto sin descalabro, una conexión entre personajes tan dispares. Atlantis Ataca es una jodida maravilla y la mejor definición de crossover bien compilado que existe ahora mismo en librerías.

Reseña: Marvel Must-Have. Spiderman. Tormento, de Todd McFarlane

La miniserie de Spiderman: Tormento de cuatro numeritos eran obviamente otro Must-Have a tener. La primera historia dibujada y escrita por el famoso Todd McFarlane, el señor que se hizo multimillonario a raíz de su colaboración en la cabecera del trepamuros. Con un dibujo que a tres cuartas partes del mundo comiquero enamoró, como guionista, con historias no muy potentes, aunque si os aseguro que si tuviera que recomendar una, la que es para mí la mejor de las leídas a mis cuarenta y tantos años, sin duda, me quedaría con Tormento. Y eso que no soy muy del Lagarto.

Aunque aquí se trata de forma muy especial. Y es que cuando eres uno de los superhéroes mejor valorados de la historia mundial y te mantienes en ese pódium tantos años, estás casi obligado a hacer nuevos enemigos o redundar en los que tienes con nuevas historias que atraigan al personal. ¿Y qué tiene Spiderman más que pelos en el pecho? Enemigos. Tiene una de las galerías de malos-malutos más formidables y extensas que existen y no solo en el mundo del cómic, diría que en cualquier formato literario. Pero, ¿qué sucede cuando tienes un enemigo nuevo y misterioso que te persigue, te ataca y no tienes idea de quién es o cuáles son los motivos de su vendetta? Esa es la pregunta a la que nos enfrentamos en Tormento.

Nuestro querido vecino Spiderman es atacado por Lizard, un enemigo que recuerda como enemigo peligroso. Sin embargo, de lo que no se da cuenta hasta más tarde es de que Lizard está siendo controlado por otra persona, una bruja vudú peligrosa y aparentemente loca, a quien más tarde conocerá como Calypso. Una ex amante de Kraven, otro miembro de su familia. Pero, ¿por qué debería temer alguien tan poderoso como el trepamuros a este tipo de canallaje? Pues mirad, muy simple, por la simple razón de que tiene el poder de usar a tan poderosa bestia como el Lagarto a su antojo. Y logra envenenar, atormentar y casi destruir a Spiderman en una sola noche. En esas nunca se ha visto Peter Parker…, ¿o sí?

Tormento es famoso por ser el arco con el que se inició el famoso Spiderman de Todd McFarlane. Lo dibujó y escribió en 1990, dando comienzo a esa locura de músculos inmensos y telarañas por doquier con las que se hizo famoso el autor. Un toque característico y reconocible, que es lo que cuenta en este mundillo. Pero aunque la considero joyita indispensable a tener creo que muestra ampliamente algunos de los problemas que tuvo McFarlane con la escritura. Problemas de los que nunca supo salir años después, por ejemplo, con sus intentos de hacerlo bien en Spawn. Un ejemplo son los cuadros de pensamiento, que se usan en exceso y tienen una perspectiva inconsistente. Y eso puede llegar a cansar al lector poco asiduo que quiere una «cocalita» rápida y ya está. ¿Es algo malo? No. Es su forma de escribir. Por eso, para mí McFarlane siempre será un grandioso ilustrador y guionista medio. Pero ya os digo que Tormento fue la primera, así que disfrutable a tope.

¿Calypso controlando al Lagarto para luchar contra Spiderman y torturarlo a más no poder? Quién no gusta de eso. Además, disfruté mucho de la interacción entre Spiderman, que seguía buscando al Dr. Curt Conners dentro de Lizard, y Lizard, que solo responde a un nivel instintivo y animal. No había Conners para que Spidey sacara algo bueno de esta historia. El breve relato de la adquisición de poderes sobrenaturales por parte de Calypso a través del sacrificio de su hermana menor también fue interesante, aunque si parpadeas te la pierdes.

La sangre corre por la Gran Manzana.

Spiderman se sumerge en la oscuridad mientras persigue al Lagarto por las calles y alcantarillas de la ciudad, tratando de poner fin a la pulsión homicida que deja a su paso. Pero ¿quién está controlando al Lagarto? Ya os lo he dicho, ¿no? Pero verlo, disfrutarlo y leerlo, es otra cosa. No sabéis de lo que es capaz esta señora…

Reseña: Los Defensores. Los Diamantes Son Para Siempre, de Brian Michael Bendis y David Márquez

No voy a descubrir nada si digo que si alguien quiere leer algo actual y modernito de cómic Marvel una garantía segura es ir a por algo de Brian Michael Bendis. Como mínimo, te valdrá para tener una base o no ir tan desprevenido a las famosas series (y ya constantes) de Netflix o Disney+. Hoy os traigo un Marvel Now! Deluxe que sirve para eso y muchos más. Porque posiblemente estemos hablando de un cómic que os reconcilie con algún personaje secundario -ahora principal- que en formato cómic Bendis lo realza de manera prodigiosa.

Los Defensores: Los diamantes son para siempre es un tochal que comprende los diez primeros números de lo que sería este inicio del Volumen 5 de este grupo de superhéroes, cazarrecompensas… y/o derivados o sinónimos de esa palabra. Además, para mejor introducción a los personajes se añade como inicio el FCBD 2016 All-New Guardians of The Galaxy que viene ni que pintado saber de él. La recuperación de estos personajes en verano de 2017 se debió, sobre todo, a la inminente llegada en formato de televisión para Netflix. Y se recurrió como era obvio por entonces a quién se atrevía con todo desde que llegó a Marvel. El señor Brian Michael Bendis. Unir a Jessica Jones, Luke Cage, Danny Rand y Matt Murdock en la presente continuidad del cómic de Marvel TAMBIÉN era tarea suya. Y empieza lento pero prometiendo mucho. Respaldado por el tremendo arte de David Márquez ofrece un contexto generalizado del porqué los personajes se unen.

He leído por ahí que la people se queja bastante sobre cómo Bendis establece los diálogos entre sus personajes y sinceramente no tengo ni idea de a qué se refieren. Bueno…, sigo, porque me parece de lo más ameno a cómo lo hace en plan serie de TV: rápido, conciso, frases certeras…, hay algunas páginas que destacan por ser particularmente «estilo Bendis» en términos de intercambios repetitivos de conocimiento establecido. Pero al final de la historia, cada uno los números o grapas, cuentan con temas menos problemáticos por el hecho de que la pizza vuelve a coger su forma primordial. El hecho, las motivaciones del villano en cuestión, se justifican cuando de una vez por todas Los Defensores se juntan.

Sí, (¿spoilers?) Diamondback llega a Nueva York y busca consolidar su imperio comenzando con Black Cat, pero no antes de que le disparen un misil oscuro llamado Luke Cage. Diamondback, también conocido como Willis Stryker, cuya historia del cómic está ligada a la de Luke Cage, era un viejo amigo de Luke. Los dos crecieron juntos y fueron grandes amigos hasta que un triángulo amoroso con Reva Connors los separó. Lo que finalmente llevó a Willis a incriminar a Luke por un negocio de drogas. Luke fue acusado injustamente y enviado a prisión, donde se experimentó con él, experimentos que lo llevaron a obtener sus poderes, lo que a su vez lo llevó a escapar, y el resto es historia… Su nueva historia.

Aquí Diamondback vuelve con más fuerza que nunca. Aunque tengo que decir que no me parece un villano poderoso para un grupo tan potente como Los Defensores. De ahí lo bueno que se introduzca en este tomo la trama del FCBD donde Diamondback expresa motivos claros de porqué quiere que se elimine a cada uno de los futuros Defensores. Y dónde ves porqué quieren unirse. Daredevil y Jessica Jones en particular están saliendo de situaciones dramáticas. Pero para mí un punto chulo a favor que hará que te enganche de todas-todas a lo que propone Bendis con estos personajes es un suceso que ocurre al final del primer número donde Diamondback le hace… algo… a Cage, algo que parece mostrar a Diamondback como un enemigo muy peligroso para futuras trifulcas.

Y el arte es bueno.

Jodidamente bueno.

Reseña: Elektra. Blanco, Negro y Sangre, de VVAA

En las antologías se suelen encontrar ideas muy molonas. De esas que provocan que los guionistas se pregunten cómo demonios no se le ocurrieron antes a ellos. Elektra: Blanco, Negro y Sangre es un ejemplo más. Y ya os anticipio que sobre lo chulo, lo más destacado de este nuevo volumen Marvel Treasury Edition que recién editó Panini Cómics, una historia que rompe con todo es un relato maravilloso llamado No el Diablo, la segunda de ocho que trae este tomo (escrita y dibujada por Leonardo Romero) donde después de una breve apertura, se convierte en una intrépida historia de acción al estilo John Wick, y donde Elektra va a eliminar tantos secuaces de Kingpin como pueda empuñando únicamente su katana. No hay un motivo claro para su vendetta en esta historia pero realmente no importa; ver a Elektra acabar con los matones con la eficiencia y brutalidad al estilo de Jason Voorhees es increíble. Recuerda bastante en intensidad a las primeras historias de Frank Miller cuando presentó a su Daredevil allá por los 80. Elektra apenas habla, balas silbando por aquí y por allá, mamporros y siluetas cayendo.

Sentía que a lo largo de los años, Elektra se había diluido. Al igual que Wolverine, sus apariciones han sido más Paseando a Miss Daisy que Operación Dragón. Los viejóvenes cinéfilos me entenderán. Y me refiero en cuanto a apariciones modernas. Pero Elektra: Blanco, Negro y Sangre es una antología de relatos que me ha devuelto la esperanza. Sabemos que está criando malvas desde hace años pero que duda cabe que hacer una colección de historias atemporales es lo que tocaba. Y demostrar que Elektra es una fuerza de la naturaleza como se hace en este volumen…, eso como mínimo. No voy a hablar de todas las historias pero estaría en deuda con vosotros si no mencionara, al menos, las que más me han flipado. Y por lo que veo, mientras mis dedos teclean, me está saliendo hablar de ellas por orden de gusto. Amanecer Rojo abre el MTE. ¿Una historia con Elektra emboscada y mezclada con vampiros? Si está bien hecha, por todos los dioses viejos y nuevos, ¿a quién no puede gustarle eso? Otra molona es El Camino Carmesí. Una trama al estilo 300 que tiene lugar en la antigua Grecia con Elektra protegiendo a una niña de una horda de estatuas que cobran vida. Sin darme cuenta acabo de hablar de las tres primeras historias del tomo. Pero viene alguna más donde se presenta a Elektra Nachios y su singular conjunto de habilidades como Sal corriendo con Patch (Lobezno disfrazado) pidiendole a Elektra que verifique la desaparición de una chica. La niña, Joon, está embarazada y un asesino de clase mundial ha venido a alejarla de su novio antes de que tenga la oportunidad de interrumpir el embarazo. Cuanto menos curioso guión de Peter David.

O Verité donde detectives de policía investigan un asesinato en un parking y cuando examinan las cámaras de seguridad, la víctima aparentemente es asesinada por una cuchilla invisible. Bien aquí Al Ewing. Antes de irme decir a los amantes del mundo nipón mezclado con lo marvelita que también se acuerda de ellos Greg Smallwood con el relato Yokai. Donde Elektra llega a un pequeño pueblo japonés por invitación para hacer frente a una amenaza sin nombre. Cuando se pone el sol, estalla el caos cuando un ser malévolo rapta a un niño y huye hacia la noche sin que nadie pueda hacer nada.

Y algunos más.

Como dice el nombre de la colección un buen “tesorito marvel” indispensable para amantes de la acción, Elektra y por qué no, el Terror en todas sus formas. Por supuesto, todo un volumen en blanco, negro y rojo (sangre).

Marvel Treasury Edition igual a páginas más grandes.

Reseña: Must-Have. Capitán América. Soldado de Invierno, de Ed Brubaker y Steve Epting

Siendo exagerados podemos decir que los marvelitas se dividen en dos tipos de personas: los que han leído y disfrutaron Soldado de Invierno y los que n… ni fu ni fa. Dejémoslo ahí. En este mundo nuestro está bien que haya de todo y nunca deben imponer sus opiniones a nadie. Como mucho, hacer ver los puntos buenos y malos de las cosas y que cada uno use el bufete y rellene su plato de degustación como quiera. Yo, por ejemplo, y ya sabéis de sobra lo que voy a decir, siempre diré que Soldado de Invierno, de Ed Brubaker y Steve Epting es una obraza como una casa. Y sea en el formato que sea, tenéis que disfrutarlo al menos una vez en la vida. Y Panini Cómics que hace su labor editorial tremendamente bien…, ya estáis viendo que no ha tardado nada en ponerlo dentro de su genial colección Must-Have.

Finalmente -sí, porque ya poquitas cosas se pueden decir de esta obra que no se hayan dicho ya-, podemos decir que cuando Ed Brubaker resucitó a Bucky Barnes de entre los muertos en 2004, la people no profesó un movimiento increíblemente odiado y controvertido como le fue llegando con los años. Más bien, como un nuevo evento celebrado y sin esfuerzo que resultó «genial». Pero rápidamente comenzaron a surgir esos trasgos de las colinas que surgen de la oscuridad para hatear casi todo lo que se mueve, ¿y qué pasó? Que la MCU propuso el guión para peli en continuidad, se estrenó, triunfó, y después volvió a ser la obra de arte que muchos propusimos en su momento. Así es la vida del ser humano, en general, tú equipo es el mejor cuando gana y el peor cuando pierde.

El insensato debe saber que Bucky fue uno de esos personajes que murió en un momento comiquero donde la muerte de un personaje se consideraba en gran medida el final PARA SIEMPRE y de forma DEFINITIVA. Lo que debería ser normal aunque no en los cómics. Para más inri, de una manera tan importante para la historia de un icono tan potente en USA como es el Capitán América, que dicho personaje (odiado por muchos en aquellos momentos) y que todos creían olvidados, era un tipo de que no parecía tener mucho sentido remover su tumba. Sin embargo, Brubaker, Epting y Marvel encontraron una razón para hacerlo. Y funcionó. Por supuesto, desde su regreso, la historia de Bucky como el Soldado de Invierno solo fue tocada ligeramente (el arco de Time’s Arrow, por ejemplo), o una referencia aquí y allá a la historia antigua y ya está. Pero realmente no se dedicó mucho tiempo a explicar cómo se desenterró ese personaje para salir a la luz de pronto y poner medio Universo Marvel patas arriba. Sin embargo, con su «muerte» en Fear Itself, se explotó una oportunidad para finalmente darle a Bucky su propia serie derivada, aunque luego vinieron más burlas…

Es lo que tiene publicar una obra con un nivel alto. La oportunidad la tenéis de nuevo, en una edición llevadera, económica y molona como son estos Must-Have que, en definitiva, son eso: cómics que debéis tener/leer sí o sí a poco que queráis morir habiendo leído todo-todito-todo lo mejor de Marvel.

Soldado de Invierno (Winter Soldier) es, en pocas palabras, una historia de espías genial, atractiva, con el aspecto exportador de sensaciones que tenían esos cómics con los que alucinaba yo con mis tebeos de niño del maestro Steranko. Un guión de esos pocos donde el «regresando de entre los muertos» funciona.

Bucky y Natasha partiendo la pana.

El Capi en su línea.

¿Por qué no pasar por la piedra?

Reseña: Marvel Must-Have. Thunderbolts. La Ascensión de Norman Osborn, de Warren Ellis y Mike Deodato Jr.

Locos andamos algunos intentando pillar todos los Must-Have posibles que Panini Cómics está editando en nuestro país…, me fui directamente a por un desconocido para mí como era Thunderbolts: La Ascensión de Norman Osborn. La etapa completa de Warren Ellis y Mike Deodato Jr. al frente de Thunderbolts. Uno de los más polémicos guionistas del cómic estadounidense transformando a Los Más Buscados de Marvel en el grupo de élite de Norman Osborn, en una despiadada visión del poder y los medios que utiliza. Casi nada: Veneno, Piedra Lunar, Bullseye, Pájaro Cantor, el Hombre Radiactivo, el Espadachín y Penitencia son las nuevas celebridades de América, siempre a la búsqueda de los superhumanos por registrar que se esconden entre nosotros. Ellos (y no otros) son los nuevos y peligrosos Thunderbolts. Madre mía-madre mía-madre mía… la pintaza que tenía esto y decidme si sois capaces de imaginar como de hypeado iba yo a por esto.

Y ahora leído, lo primero que voy a decir es que… bueno, Warren Ellis, a mí rara vez me va a defraudar después de sacar comicazos locos al estilo Transmetropolitan. Para mí, su obra magna. Pero también es que grito a los cuatro vientos desde ya que mi nuevo ilustrador favorito de pijameo es el señor Mike Deodato Jr. Madre mía-madre mía-madre mía… qué dibujazos lanza en este tomo que engloba más de un arco de los Thunderbolts así como un genial one-shot de inicio; Civil War: Choosing Sides (Cambiando de Bando) y los números de la serie Thunderbolts #110 al #121 que contienen los arcos Fe en Monstruos y Ángeles Enjaulados; ambos de seis numeritos cada uno.

A lo que voy es que La Ascensión de Norman Osborn es un nombre global a todo el contenido del tomo. Trata de forma general varias aventuras. Y quizás el aspecto más impresionante de estos números es para mí el hecho de que Warren Ellis hace un buen uso de la historia de fondo de Jack Flag y Moonstone, dos personajes que no los entendería si no hubiera leido nada de nada de Ellis en toda mi vida. El hecho es que comienza mostrándonos una buena historia sobre un personaje tontuno al mismo tiempo que utiliza la historia de fondo del pesadísimo personaje patriótico de siempre que lleva sin aparecer más de una década. Y con un supervillano menor (aunque no tan menor en el contexto de los Thunderbolts), nos pone de pronto dentro de una trama impresionante mostrando el don por el que Warren Ellis es famoso: hacer de un personaje poco conocido alguien interesante. Además de la idea que nos encantó a muchos (y me consta que en USA no tanto) de trastocar la idea central de los Thunderbolts y hasta que punto se ve como algo chulo que un grupo se mueva por encima de todo cazando a superhéroes rebeldes.

El cómic, en general, es una enorme sátira. Ellis está JUGANDO en primera persona en lo que creo que mola bastante: el aspecto satírico (en el tema comercial juguetero existe una figura del Capitán América cuyo poder es que grita), pero hay momentos en los que parece que esto también debe tomarse en serio por lo menos en el cómic. A lo que voy es que en este cómic bajo el potente espectáculo de músculos y patadas voladoras por doquier, hay muchos toques de humor, lo cual es bueno de ver. Ellis sabe de sobra que si no añade eso -que por otro lado es uno de sus puntos fuertes- este “regreso” a los Thunderbolts se convertiría en un trabajo de escritura demasiado serio. Y hoy en día poca gente quiere un cómic de superhéroes serio al cien por cien. Y otras cositas que molan de La Ascensión de Norman Osborn son los detalles y los guiños al lector acérrimo marvelita. El diálogo inicial entre Norman Osborn y Bullseye es excelente, especialmente, en cómo usa la continuidad de Daredevil exactamente en el forma correcta de usar la continuidad y ese guiño a la historia a la que se refieren, claro. Pero de todos modos, si no la tienes en la recámara, entonces Ellis se encarga de que obtengas lo suficiente de la historia para entenderla de todos modos.

Pero para mí el verdadero triunfo es el trabajo que Ellis hace con Jack Flag. Maneja «la tontería» de Jack Flag a la perfección, reconociéndola, pero nunca teniendo la historia DE ACUERDO a la tontería. No sé si me explico, pero es brillante el conseguir que el público acepte totalmente el heroísmo de Jack Flag. Es toda una hazaña. Y madre de dios como van evolucionando los personajes.

Muy recomendado. Otro pelotazo de Must-Have.

Reseña: Spiderman. De vuelta al negro, de Straczynski, Garney y Reinhold

De vuelta al negro es uno de los volúmenes que Panini Cómics no se cansa de reeditar y es obvio, porque es una de las historias más recientes de Spiderman que más vende y que más impacta. Alta calidad concentrada. Yo pude leerla allá por 2007 cuando se publicó por primera vez en USA y, de hecho, es otra de las que sólo habia leido en inglés y nunca en el idioma de Cervantes. Y cómo me pasó con el must-have de Miedo Encarnado (https://www.cronicasliterarias.es/?p=10270), tenía ganas de hacerme con ella para recordarla y de paso contrastar. Ver si el paso del tiempo había hecho mella en ella como para no ser recomendable. Aparte, creo que mucho de esto tiene que ver con el hecho de que rápidamente me interesé más en los números #600 numerados en lugar de los #500, ya que se nota el cambio bastante en la colección de Spiderman en esa transición. Mmmmm…, nada, nada, olvidad esto último. Es uno de los tocs que tengo con ciertas colecciones de Marvel y que casi sólo entiendo yo.

De vuelta al negro no lo recordaba tan increíble, pero como estoy tratando de recopilar los setencientos números, en mi lista estaba. Y está claro que al igual que Vuelta a casa, De vuelta al negro es un cómic centrado en problemas del personaje que se necesitan solucionar. Con originalidad y prestigio y no tocándole los cimbalines al fan clásico de toda la vida como pasó en One More Day. Y no sé si en su día disfruté tanto de De vuelta al negro (juraría que no) pero ahora ha sido maravilloso porque es de esas miniseries que te hace amar al personaje como en tu juventud. Donde Straczynski muestra una vez más lo maestro que es. Y es que J. Michael Straczynski y Ron Garney continúan inmediatamente donde lo dejaron, con Peter y MJ horrorizados porque le disparan a tía May. Después de arrojar un jeep (sí, un jeep), al francotirador, Peter se apresura a llevar a May al hospital. Una vez más, tenemos una historia en la que el bienestar físico de la tía May está en peligro y, esta vez, no se debe a una enfermedad o un infarto. Peter sabe que este ataque es fruto de reciente desenmascaramiento. Es su culpa… Bueno, recuerdo una vez en que la tía May enfermó porque Peter le dio una transfusión de sangre que ella necesitaba, y su sangre radioactiva hizo más mal que bien, pero todo el asunto de «recibir un disparo en el estómago» parece un poco más sombrío y doloroso todo, ¿no?

Siempre es increíble cuando los escritores hacen que Spiderman se apresure a tomar decisiones que obviamente vuelven al personaje más humano si cabe. Otros personajes tienen que volar rápido o correr como una hormiguita; los mortales comunes nos vemos obligados a conducir automóviles y tomar autobuses, limitados por sus velocidades. Pero Spidey se balancea por el aire con sus magníficas telas de araña y todo abotargado en sus pensamientos con la tensión creada por Straczynski. ¡Tal vez no llegue a tiempo! Y todo elaborado de manera realmente creativa. El resto de la historia es donde tía May lucha por sobrevivir en un hospital donde ingresó con un nombre diferente porque si no Parker en nada ya tendria a SHIELD sobre sus cabezas. Peter es un fugitivo aquí, no lo olvidemos, por lo que decide ponerse su viejo traje negro -sí ese que usó durante un tiempo después de ser aislado del simbionte Venom-. y a adopta un enfoque decididamente más despiadado para combatir el crimen. Mientras tanto, Kingpin en su celda de la cárcel, siente una abrumadora sensación de orgullo por su logro.

Esta es otra cosa que hacen los escritores con Spidey. De vez en cuando, se deshace del rollo amistoso del buen vecino Spiderman y se canaliza en la sangre de Peter Parker un rollo-oscuro-Bruce-Wayne-Batman que da miedito. Sobre todo, interrogando a matones. Atrás queda el buena-gente y sale el superhéroe serio con el que no quieres cruzarte si te saliste del camino recto. O si hiciste daño a su familia. Spiderman: De vueltal al negro es esa versión oscura del trepamuros que siempre quisiste ver.

Nunca hagan daño a la familia de nadie y menos a la de un superhéroe.

A golpes brota la sangre.