Reseña: Y Entonces Desperté

Obscura Editorial es de esas editoriales a las que tenéis que seguir en este país si os gusta encontrar muy de vez en cuando buenos títulos de Fantasía, Ciencia Ficción incluso Terror, Y porqué digo “incluso”, pues por lo de siempre, my friends, por mis quejas de siempre, aunque lo cierto es que cada vez se publica más de Terror del bueno. Aunque aún hay rebuscar entre la multitud de novedades para encontrarlas, la verdad. Pero para eso está una web como Desde New York – Crónicas Literarias, con reseñas diarias de cómics y libros basadas principalmente en estos tres géneros.

En esa cumbre de novedades está ahora alzándose por la ladera Y entonces desperté, un joyita literaria del género zombie, una novela corta que se devora en nada, cuya trama deja muy buen sabor de boca cuando la acabas. Me consta porque no solo es mi opinión sino la de varios lectores a los que se la he pasado y la han “disfrutado” también. Porque engancha muy bien desde el principio, y eso es muy importante dentro del género Z. No obstante, pese a ser una novela corta, estamos ante una historia que requiere tiempo para asimilarla antes de decidir si te gustó o no. A mi me encantó pero no es bueno que lleguéis a ella con las expectativas muy altas. Enfrentaros a lo que Devlin cuenta sin condiciones, es lo mejor. Porque encima no estoy seguro de cómo reseñar este libro correctamente. Al principio, es difícil de comprender. Pero luego te das cuenta de que esa es la clave, porque es la historia de un superviviente curado que intenta comprender un mundo que lucha contra una enfermedad viral que distorsiona la percepción de la realidad. Así que ten esto en cuenta antes de sumergirte en él. Nada es lo que parece. Cuando abras Y entonces desperté, espera una novela de zombies, sí, espera un brote viral, sí, una historia apocalíptica y eso es lo que encontrarás. Pero no de la forma que prevista, no como la mayoría de historias de zombies que se han publicado en este país hasta ahora.

Y entonces desperté es un libro con narradores poco fiables y perspectivas dudosas. Habrá miedo y dudas, sangre y violencia, monstruos y supervivientes. Pero nada es lo que parece. Es terror psicológico en su máxima expresión. Me encantó el tono narrativo de esta historia. La voz es profunda y poética, pero a la vez informal y coloquial. Momentos de iluminación y claridad sobre el mundo que rodea tanto al narrador como al lector se entrelazaban con la interacción entre quien la narra y los personajes que aparecen fuera de escena. Se hace referencia directa a nosotros, al igual que a ellos, y sus reflexiones son bienvenidas, como si estuviéramos todos sentados juntos escuchando la lectura en voz alta.

He leído bastantes historias Z y muchas más pelis de este subgénero han pasado por mí desde mi «tierna» infancia. Tantas que me surgió también la idea en su día de escribir yo mismo una e incluso salió adelante. Creo que tengo bastante tralla encima ya con este subgénero y por eso me da miedo enfrentarme a las nuevas ideas que se publican. Poco se puede inventar ya y la rutina y la poca originalidad dentro del género de Terror puede ser la verdadera muerte de un aficionado. Eso lo tengo muy presente. Pero me enfrenté a Y entonces desperté. Solo quería una historia de zombis con un toque literario y que aunque no me sorprendiera, me hiciera disfrutar con acción con zombies. Encontré originalidad con una trama literaria sobre la percepción y la realidad. Y eso me dejó encantado pero con el culto torcido. De ahí que se la recomiende a todo aquel que me pregunta.

Y la reiteración de “Esto es lo que sucedió”, me fascinó.

Me da que este era el título inicial del borrador.

Cuenta también con una traducción maravillosa de de Mª Pilar San Román.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.