Reseña: Recursos Inhumanos
La trama de Recursos Inhumanos está muy bien construida; el autor revela detalles gradualmente, y la historia, inicialmente sencilla, se vuelve cada vez más compleja, y eso mola encontrarlo de vez en cuando en un cómic europeo, uno más, otra chulada de tríptico convertido en un sólo volumen para su edición en español traído esta vez por la siempre interesante Yermo Ediciones. En Recursos Inhumanos, de una revelación a otra, el protagonista emerge como un personaje matizado y complejo; además, demuestra estar más en sintonía con la sociedad de lo que aparenta al principio. Comprende sus códigos y los utiliza en su beneficio. En definitiva, la historia se asemeja a una partida de ajedrez donde a veces hay que sacrificar una pieza para atacar con mayor eficacia más adelante.
Pero cuento más. Alain Delambre, un ejecutivo desempleado, participa en un proceso de selección particularmente odioso, sobre todo al descubrir que está amañado. Al finalizar, saca una pistola y toma a todos como rehenes. La policía interviene, lo arresta y lo encarcela. Mientras espera el juicio, escribe un
libro donde narra su historia. Mas, aunque la opinión pública cambia, su familia se desmorona. ¿Os suena familiar el argumento? Podría ser algo parecido al film Un día de furia pero os diré que existe una novela gráfica francesa que se llama Cadres noirs (Cuadros negros) y una serie de televisión también gala denominada Dérapages (Deslizamiento) que al igual que este cómic que os reseño hoy se basan en la misma novela de Pierre Lemaître.
Pascal Bertho presenta una auténtica radiografía del mundo político, financiero y mediático. El acusado, en última instancia, ya no es el desempleado, sino la propia estructura social. La Europa de Exxyal, a la que ataca el protagonista, encarna el liberalismo económico en toda su fría y abyecta gloria. Los financieros mueven los hilos, manipulan el sistema judicial y se aseguran de alcanzar sus objetivos. La narración también explora el papel desproporcionado que el trabajo y el éxito desempeñan en la
formación de la identidad individual.
Además, en Recursos Inhumanos, Giuseppe Lotti ofrece un estilo de dibujo semirrealista con tendencias expresionistas. Con un estilo cinematográfico, el artista utiliza hábilmente sus ilustraciones al servicio de la narrativa. En este proyecto, que se asemeja a un duelo, abundan los primeros planos de rostros. Una abundancia de viñetas pequeñas, insertadas en otras más grandes, enfatizan las reacciones de los personajes. Y las viñetas están llenas de «imágenes dentro de imágenes»: pantallas de televisión, ordenador y teléfono, así como fotografías que ofrecen una perspectiva complementaria de los acontecimientos.
Una adaptación fascinante de una novela que capturó a la perfección su época cuya historia, si no tuvisteis oportunidad de conocer, ahora es el momento con este tremendo cómic. Personalmente a mí, la anécdota, inevitablemente me recordó a El hacha, de Donald Westlake. Pero me ha molado ver una versión algo diferente de los hechos.