Reseña: Gung Ho
Aunque pueda parecer otra cosa Gung Ho es un cómic de ciencia ficción además de un thriller de los buenos. Por eso y porque soy un gran fan de los escenarios postapocalípticos, sin importar el formato: películas (Guerra Mundial Z, Soy Leyenda), cómics (The Walking Dead), novelas o incluso juegos de mesa o videojuegos (Metro 2033, The Last of Us); por eso y por muchas cosas más me encantó Gunng Ho. Lo cierto es que no esperaba que este inegral que publica Norma Editorial cumpliera mis expectativas… y las superó con creces. Pues lo que me pareció brillante fue la forma en que está construido el mundo: brutal, opresivo, pero también increíblemente creíble. Se siente el peligro constante y, al mismo tiempo, se percibe esa energía juvenil que se niega a rendirse, incluso ante el caos. Los personajes son memorables, cada uno con sus propias debilidades y arrebatos de ira, lo que los hace increíblemente cercanos y humanos.
Von Eckartsberg y Von Kummant nos traen una historia muy chula donde después del colapso global, el género humano ha descendido varios peldaños en la cadena alimentaria. Los supervivientes se concentran en colonias militarizadas, ferozmente defendidas contra “la plaga blanca”, un supersimio que se ha adueñado del planeta a fuerza de rabia y salvajismo. Solo los adolescentes más temerarios, los auténticos “gung ho”, se atreven a romper los estrechos límites que impone la vida en las colonias. Y repito: Gung Ho es, sin duda, una serie excelente. La sorpresa del primer álbum surge casi de la nada y te golpea en el pecho y te deja con la duda de saber cómo lograrán los autores ofrecernos un final verdaderamente satisfactorio, dadas las numerosas tramas que se van abriendo cada poco muy al estilo de la primera temporada de Perdidos (Lost).
La trama general es bastante clásica: nos encontramos en un mundo postapocalíptico con un campamento fortificado aislado, amenazado por enemigos externos, y con adolescentes como protagonistas. Pero está muy bien construida. Lo que más me impactó fue el uso de parejas. Tenemos dos líderes obligados a trabajar juntos, pero que son polos opuestos; dos protagonistas adolescentes, inicialmente unidos, pero que finalmente muestran comportamientos muy distintos; dos grupos de adolescentes claramente definidos, sin mencionar la división entre adolescentes y niños, por un lado, y adultos, por el otro. Estos múltiples dúos permiten una gran variedad y un rico elenco de personajes. Donde también destacaría el suspense bien mantenido. Durante mucho tiempo, no sabemos nada sobre la amenaza externa. Y mientras sentimos la tensión, nos preguntamos qué forma tomará esta amenaza. Lo dejaré como una sorpresa; como he dicho antes, muy al estilo de Lost este es uno de los puntos fuertes de este cómic. Pero a medida que avanzan los volúmenes, las rivalidades se intensifican y los personajes ganan profundidad y complejidad.
Mas, sin duda, el primer impacto de Gung Ho al ojearlo es el arte de Thomas Von Kummant. Extremadamente detallado y con un estilo particular, yo por lo menos me enamoré muy pronto de su estilo. El colorido es atrevido, las viñetas están minuciosamente detalladas y, aunque el uso de fotografías es evidente, el resultado final es sumamente estético y personal. Además, a pesar de esta técnica, el trazo se mantiene dinámico y legible. Este estilo permite al lector sumergirse por completo en otro mundo, en algo diferente. Gráficamente, es impresionante. La atmósfera es tan inmersiva que sientes que estás caminando por este mundo devastado junto a los héroes. Y eso, my friends, debe ser un dibujo bien hecho.
Si, como yo, disfrutas de las historias postapocalípticas que combinan tensión, humanidad y adrenalina, ¡sumérgete sin dudarlo! Gung Ho es un volumen realmente adictivo. Lo recomiendo ampliamente.