Reseña: Birthright

El volumen uno de Birthright traído a nuestras librerías por Yermo Ediciones recopila los primeros números de esta genial serie del gran Joshua Williamson, un guionista que me encanta por todo leído suyo hasta ahora. Birthright (que acaba de concluir su noveno arco argumental en USA) es una lectura absolutamente fantástica. Cuenta con un arte visual consistentemente hermoso, detallado y dinámico. Además, tiene acción, aventura, drama familiar, humor y mucho más. Es una historia rebosante de ideas realmente interesantes. El escritor Joshua Williamson es un maestro en la fusión de géneros, y esta es sin duda una de ellas. Quizás sea una simplificación excesiva, pero diría que es algo así como El Señor de los Anillos con Kramer vs. Kramer y sazonado con El Fugitivo. Si eso no te atrae, creo que no podemos ser friends a estas alturas.

El pequeño Mikey y su padre Aaron están jugando en un parque, y justo cuando Aaron está hablando por teléfono con su esposa Wendy, Mikey se adentra en el bosque y desaparece. Aaron está aterrorizado y toda la familia busca a Mikey sin cesar, pero no lo encuentran. Pasa el tiempo. El hermano mayor de Mikey, Brennan, está obsesionado con encontrarlo, y Wendy empieza a sospechar que Aaron podría ser el responsable de su desaparición. Pero Mikey también está aterrorizado, y por una razón completamente diferente. De alguna manera, ha atravesado un portal y se encuentra en una tierra llena de orcos, gedeones (seres alados), dragones y toda clase de bestias. Es una tierra asolada por la guerra, gobernada por el tiránico rey dios Lore, a quien se opone gran parte de la población. Entre sus opositores se encuentra Rook, un orco rudo pero bondadoso que cuida de varios jóvenes gedeones y los entrena para el combate contra el enemigo. A pesar del escepticismo de Aya (una joven gedeón), Rook acoge a Mikey, convencido de que es el protagonista de una antigua profecía que…

Si logras combinar con éxito varios géneros en una historia, captarás mi atención. Williamson es un escritor magnífico (quizás lo conozcáis por su larga etapa en The Flash) pero se dio a conocer en el mundo del cómic independiente escribiendo historias tremendamente entretenidas, a veces violentas (como Nailbiter, Dark Ride: https://www.cronicasliterarias.es/?p=14324 y Ghosted: https://www.cronicasliterarias.es/?p=13020). Birthright es una combinación de géneros aún más evidente, ya que involucra literalmente dos mundos totalmente distintos. Terrenos es un mundo de alta fantasía y la Tierra es simplemente un mundo normal, como el nuestro. Ver a Mikey como un guerrero cómicamente grande con hachas y espadas en las calles de Chicago pretende ser divertido y absurdo. Pero si solo fuera eso, esta historia no sería tan buena y no me gustaría tanto. Estamos ante una historia increíblemente entretenida, y lo que la hace funcionar tan bien es que también es trágica, y el peso emocional de la historia se siente tan real como los dragones y orcos que salen.

Y aparte de las ideas geniales de la historia, Birthright es una obra narrada con gran belleza. Una historia que no sería lo que es sin el increíble y constante equipo artístico que la narra.

Por último, una idea importante que se ilustra muy bien en Birthright es cómo la tragedia puede afectar a una familia. Obviamente, una tragedia puede tener todo tipo de consecuencias, tanto prácticas como emocionales, pero una corriente subyacente de esta trama muestra claramente que la tragedia puede exacerbar los problemas familiares existentes, pero no crearlos.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.