Reseña: Los Crímenes de Coram House
El punto más fuerte de este novela es que te sumerge con facilidad en un misterio atmosférico que te hace visualizar cada escena como si estuvieras allí. En las oscuras y nevadas profundidades de una escalofriante historia de Vermont. Y además influye el saber que los hechos está basados en una historia real, y con ello se pueden sentir los fantasmas del pasado resonando en el presente mientras la protagonista busca la verdad en este caso complejo y hábilmente tejido, repleto de secretos enterrados durante mucho tiempo.
¿Veis la nieve de la portada? Pues esperad, esperad…, en un caluroso día de verano de 1968, Tommy, de nueve años, desaparece sin dejar rastro de Coram House, un orfanato a orillas del lago Champlain. Algunos dicen que una monja lo ahogó, otros que se escapó. O tal vez nunca existió. Cincuenta años después, su desaparición sigue sin resolverse, pero Alex Kelley, una escritora de «true crime» con dificultades económicas, necesita un nuevo comienzo. Cuando le piden que escriba un libro sobre el orfanato —y los abusos que allí ocurrieron—, empaca sus pertenencias y se muda a la gélida Burlington, Vermont. Y mientras Alex intenta desentrañar las versiones contradictorias sobre la desaparición de Tommy, su investigación da un giro escalofriante cuando descubre el cuerpo de una mujer en el lago…
La escritora/investigadora está convencida de que la muerte está relacionada con el oscuro pasado de Coram House, aunque el policía local Russell Parker piense que solo busca desesperadamente una historia que salve su carrera. Pero a medida que aumenta el número de víctimas, Alex debe demostrar que la clave para encontrar al asesino reside en el asesinato de Tommy, o corre el riesgo de convertirse en la próxima víctima.
Leer Los crímenes de Coram House es como desenredar un ovillo de lana. Te acercas cada vez más a una serie de revelaciones impactantes a través de una trama que da giros inesperados hasta una revelación final que… sí friends, te deja boquiabierto. ¿Lo mejor de todo? Que yo que he leído mil y un argumentos ya, y no adiviné ni un solo giro argumental de principio a fin en esta fascinante historia de suspense que se marcó Bailey Seybolt y que Destino tiene publicada en nuestro país. Desde el formato multimedia inmersivo hasta la prosa lírica que da vida al escenario, esta novela debut, bien escrita, atrapa por completo. Veréis, a pesar de la intrincada trama y las muchas incógnitas, yo por lo menos, me involucré totalmente tanto en el desenlace de la investigación de Alex sobre el pasado como en quién tramaba algo en el presente. Sin embargo, lo que realmente me conquistó fue Alex. Completamente desarrollada y con una gran
profundidad, sus defectos la humanizan muchísimo y, gracias a un arco argumental dinámico, la historia cobra “vida”.
Gracias a una premisa chula y a la presencia de muchos personajes que me hicieron sospechar, esta oscura historia me cautivó de principio a fin. No me canso de decirlo, la novela cautiva y por ello no me canso de recomendarla a todo aquel que me pide una buena novela de misterio para leer en estos tiempos de ocio que se avecinan.
Buenos ratos de tiempo libre, piscina y playa y nada como un libro como éste entre las manos.