Reseña: Vendetta

Querido lector de cómic europeo: es normal que te guste, que te encante, una genial historia de género negro bien adaptada al cómic por el guionista Fabrice Colin y el dibujante Bartolomé Seguí (Carvalho, Premio Nacional del Cómic por Las serpientes ciegas); dos grandes de esto adaptando una trama del genial escritor de thriller como es el inglés R. J. Ellory. Un título denominado Vendetta, que sería la segunda adaptación de una novela del autor norteamericano que hacen los autores tras el éxito de Only silence, la cual no estaría mal que Norma Editorial también trajera por estos lares.

Una historia donde Ernesto Pérez se entrega a las autoridades tras el secuestro de la hija del gobernador de Louisiana. Pero desea hablar con Ray Hartmann, un funcionario en Washington que trabaja para una unidad dedicada a combatir el crimen organizado. Y esto no hace otra que marcar el inicio de un largo enfrentamiento entre ambos hombres… Mas, Pérez relatará gradualmente la historia de su vida, la increíble historia de un sicario al servicio de la Mafia, medio siglo del lado oscuro de Estados Unidos, desde Las Vegas hasta Chicago, desde Castro y Kennedy hasta la actualidad.

Ellory y Colin nos ofrecen un thriller de suspense excepcional, ambientado en la historia de la Mafia desde los pasados años 50 hasta nuestros días. He leído bastante novela negra pero, últimamente, no mucho de país de nacimiento, la verdad. No conocía la novela original, pero esta adaptación resulta una lectura amena y cautivadora y a más de uno/a va a impactar. Me gustó especialmente el tono literario y desilusionado del protagonista/narrador que, junto con el telón de fondo de una América rural y algo empobrecida, le da a esta historia un toque steinbeckiano que añade una dimensión poderosa a la trama.

Se desata una auténtica venganza. Y la historia cautiva desde las primeras páginas: un sicario sediento de venganza, dispuesto a todo para lograr sus objetivos que no interviene directamente, pero su presencia se percibe a través de narrativas cuidadosamente construidas, lo que exige cierta paciencia por parte del lector durante la introducción. Una genial historia contenida en un solo álbum y con un final digno de Sospechosos habituales, donde Ernesto Pérez logra engañar a todos, incluyendo al FBI y al lector.

El estilo del artista catalán es bastante sobrio y realista, con personajes de rasgos marcados, a menudo angulosos, que les sientan de maravilla a estos mafiosos, y una paleta de colores bastante limitada y fría que le da a las páginas un toque ligeramente retro. Los gráficos capturan brillantemente la atmósfera opresiva e intensa de la historia. Viajamos entre los sórdidos bares de La Habana y los peligrosos callejones de Nueva York, recorriendo medio siglo del lado oscuro de Estados Unidos. Arte preciso y magistral utilizando con criterio el negro y los contrastes para reforzar la atmósfera retro y mafiosa, mientras que la composición de las viñetas y el entintado dinamizan el ritmo narrativo, acentuando su tono sombrío.

Friends, aquí tenemos un excelente thriller. Te verás rápidamente atrapado en la historia. La narración te lleva en un viaje épico a través de la vida de un sicario y su búsqueda de venganza.

Está muy bien hecho y es realmente cautivador de principio a fin.

Lectura imprescindible diría yo.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.