Reseña: Knight Club
Lo ha publicado Nuevo Nueve Editores en nuestro país. Tenemos una novela gráfica que devoré en nada y me encantó. Una narrativa, además, que aporta una frescura genuina, a pesar de una ambientación histórica meticulosamente documentada, prácticamente libre de anacronismos, pues en Knight Club los diálogos poseen una vivacidad muy contemporánea, casi cinematográfica. Una novela gráfica, la primera de dos, de gran calidad y particularmente disfrutable donde la trama sigue la historia de la película que la inspiró, así que no hay grandes sorpresas para los que la vieron excepto que, es de esos cómics, historias, que gusta disfrutar leyendo. Y es que Serafina, una herrera de élite, recorre los desiertos de Tierra Santa reclutando guerreros lo bastante temerarios —o inconscientes— como para estar dispuestos a proteger su aldea natal de los ataques de los cruzados francos. Y tras un rocambolesco casting en Jerusalén, Serafina reúne a una improbable escuadra de siete marginales procedentes de todo el mundo y en medio de tanto conflicto cultural y tanto debate apasionado sobre los platos locales, algo está bien claro: antes de defender la aldea, tendrán que aprender a no matarse entre sí.

Me encanta la sinopsis editorial y por eso casi que la reproduzco entera aquí. Afirmativo. A finales del siglo XII, una joven herrera viaja a Jerusalén para reclutar caballeros capaces de defender su aldea de los inescrupulosos cruzados. Su único recurso: una armadura de excepcional calidad que solo ella sabe forjar. En su camino, reúne a un variopinto grupo de guerreros de diversos orígenes, quienes aceptan seguirla y luchar a su lado. Y añadiré que Serafina y los siete mercenarios son entrañables y mucho más complejos de lo que parecen al principio. Y destaco por encima de todos a un personaje que me ha encantado que es como una especie de clon de Don Quijote. Por
eso y más, Knight Club se puede presentar como un relato caballeresco y cautivador que recrea este período histórico con un tono peculiar, una atmósfera burlesca y sangrienta con un ritmo controlado, equilibrado y acompañado de diálogos impecables. Aparte de que Knight Club es una oda a la fraternidad y la diversidad. Le da un toque especial a la historia este elenco de primera que me sumergió en una aventura épica y cómica, a la vez que criticaba las religiones (la raíz de muchas atrocidades), y en particular el catolicismo, como lo demuestra la frase: «…el cruzado está feliz de morir. Ya sea en batalla o de gonorrea, se habrá ganado su lugar en el paraíso. Y todo le será perdonado. Absolutamente todo».
Y un placer de leer realzado por las ilustraciones hiperdinámicas y estilizadas y una acertada selección de colores planos creados por el gran Arthur de Pins. Mención especial merece la variedad de diseños de personajes. Y para rematar, la espectacular maquetación y el
encuadre son un deleite para la vista.
¡Magnífico cómic! ¡Magnífica novela gráfica!
Esperando desde ya con impaciencia el segundo y último volumen.