Reseña: Marvel Héroes. Doctor Extraño. Relatos Extraños, de Peter B. Gillis, Sal Buscema y VVAA

Eah, pues vamos a decirlo ya: el tomo recomendado que todo el mundo estaba esperando sobre Doctor Extraño ya está aquí. ¿Relatos Extraños? ¿Por qué? Muy fácil. Se esperaba como agua de mayor un buen tomo recopilatorio de la etapa del guionista Peter B. Gillis, donde el Doctor Extraño casi que es otro. Ahora más tenaz, duro, el Hechicero Supremo con un parche en el ojo y desplegando a más no poder el uso de la magia negra. Una etapa maravillosa ahora recogida en un integral que recopila los primeros diecinueve número de Strange Tales, Doctor Strange #74-#81 y Doctor Strange: Sorcerer Supreme #1-#4; lugar donde se le va la pinza del todo. Es más, podéis mirar webs norteamericanas donde se pide consejo sobre lo mejor de lo mejor de Strange y raro es el que no aconseje esta etapa.

Pues Relatos Extraños hace, sin duda, referencia a aquella serie antológica de Marvel Comics. Un título que fue revivido de diferentes formas y en múltiples ocasiones. Y donde Doctor Extraño y Nick Furia, agente de S.H.I.E.L.D., hicieron su debut. Un escaparate para las historias de CF y Suspense de los maestros Jack Kirby y Steve Ditko, y para la obra pionera del escritor e ilustrador Jim Steranko. Y aquí es donde algunos se dará cuenta que el Doctor Extraño tiene una larga historia en Marvel. En mi caso, por ejemplo, a poco que veo a alguien medianamente interesante en el personaje, rápidamente acudo a mostrarle todo un mundo de posibilidades e historias por descubrir. Da igual si queréis profundizar en Extraño después del film en solitario de Benedict Cumberbatch o tras disfrutarlo en Infinity War o EndGame (dónde para mí lo peta). El caso es que el Maestro de las Artes Místicas es obviamente uno de los mejores superhéroes (si se le puede llamar así) jamás creado en la Casa de las Ideas.

Doctor Extraño: Relatos Extraños recoge una maravillosa época-aventura larga del personaje. Esta parte vio la luz a mediados de los 80s donde casi cada colección de cómic contaba con un a día de hoy reconocido maestro del noveno arte, ya sea en guión o ilustración. Este tomo se inicia con los últimos números de Doctor Strange (#74 al #81), que dan pie al reinicio de la serie con Strange Tales #1, en los que entramos de lleno en una aventura del Hechicero Supremo junto a Capa y Puñal. Lo aclaro ya porque después vienen las eternas preguntas: está bien comenzar aquí incluso si no has leido nada antes o incluso si no te has sumergido en la saga del Barón Mordo o no has entendido bien el papel de El Anciano (mentor de Extraño y predecesor como Hechicero Supremo).

Como os decía, Doctor Extraño: Relatos Extraños recopila la totalidad de la carrera de Doctor Strange en la revivida Strange Tales, y da pie a una serie de encuentros y desencuentros que vuelven las cosas (contadas hasta el momento) un poco confusas. Dado que Extraño ha regresado de una tremenda batalla, exhausto y sin poder, y su Sanctum Sanctorum ha sido golpeado y muchas de sus armas y artefactos destruidos con tal de detener a un hechicero rival. Y todas las cosas que esos artefactos mantenían a raya ahora están tratando de volver a funcionar…, pero requieren su tiempo. Por lo que son tiempos desesperados que requieren medidas desesperadas, y Extraño se ve de pronto interesándose por el Lado Oscuro para sobrevivir al cansancio y al horror que le acecha constantemente. Abrazando los peligros del sopor y… la magia negra.

Pero, espera, espera, desde sus inicios fue descrito como un practicante de magia negra, ¿no? ¡O así lo llamaron! ¡Incluso como nigromante! ¡Dios mío…, acabo de matar a mi primer hombre!, llega a exclamar entre lágrimas, muy afectado por lo sucedido. Aunque es obvio que se ha olvidado de los hombres, demonios y seres varios que ha derribado a lo largo de los años. Y también hay bastante de: ¡Debo negarme a mí mismo los placeres del amor! Cosa que estaba pasando después de varios “tonteos” con su discípula/aprendiz, Clea. Pero lo que mola-mola-mola, de verdad, es como estos guiones de Peter B. Gillis se encaminan al más puro de Terror de Lovecraft.

Rituales a impedir, ocultismo y seres que no debieran haber pisado nunca nuestro planeta. La parte en la que Extraño se une a un viejo enemigo del Primigenio para atacar a la peor de las fuerzas oscuras, que resulta ser nuestro viejo amigo Shuma-Gorath, es espectacularmente soberbia. Tras tragarse una tonelada de oscuridad y fusionarse con Arioch (¿Señor del Caos de las obras de Moorcock?), nos topamos con pulp a raudales, almas torturadas, ritos ancestrales, la oscuridad a un paso para dejar atrás tanto sufrimiento… Horror, suspense, acción, romance y fantasía oscura con una pizca de elementos de carácter lascivo, violencia y erotismo.

Sí, la etapa de Peter B. Gillis con Doctor Extraño, es notablemente buena. Esta sí es mi taza de té.  Todo funciona.

Reseña: Marvel Héroes. Los Vengadores. La Llegada de Proctor, de Bob Harras, Steve Epting y VVAA

Una grata sorpresa es encontrar nuevas sagas (para mí) en colecciones tan interesantes como Los Vengadores. Y en este preciso momento, now, ahora, uno de los méritos irrefutables del plan editorial de Panini Comics es sin duda el de seguir fielmente su programación de reimpresiones de material antiguo y nuevo, para que nunca falte al aficionado de pro el mejor material. Un único denominador como es publicar historias emocionantes y coleccionables mes a mes para tener siempre disponible una lectura gustosa, total, en esta época del año con más tiempo libre (supuestamente). Una operación que también nos permite comprender cuáles son las obras que a pesar del paso del tiempo conservan no solo el encanto (con la nostalgia empujando), sino también fuerza expresiva y profundidad literaria. ¿Unos ejemplos? Sin duda, el caso del Hulk, de Peter David, una de las series más largas de Marvel, una de las más celebradas. Pero, en especial, un buen ejemplo es La Llegada de Proctor, recién publicada en Marvel Héroes, un tomo más que imprescindible si de verdad quieres perderte en una nueva aventura-campaña de los héroes reunidos más poderosos de la Tierra.

En esa laguna que tuve entre los inicios de mi emancipación donde dejé de leer cómics por un tiempo, supongo que este titulo tuvo varias ediciones en este país. Pero si no, La Llegada de Proctor me suena verla en nuestro idioma, unos veinticinco años atrás en la grapa mensual de Los Vengadores (cuando el súper grupo estaba muy lejos aún de glorias cinematográficas y no era el título más vendido ni por asomo). Y por lo que me han contado, una saga a menudo solicitada pero nunca reimpresa, hasta ahora. Os cuento: en los años 90, los X-Men dominaban indiscutiblemente las listas de ventas. Por muchos factores. Pero sobre todo por la fidelidad que Chris Claremont había construido con lectores y personajes, una profundidad en la que el maestro usaba muy bien su don. Estructura narrativa basada en interrelaciones. A partir de ahí, todas las demás colecciones y héroes se vieron un poco reflejados en eso. Y es que pese a que el grupo histórico por excelencia tuviera cierta división cuando David Micheline se le ocurriera crear un grupo paralelo y llevárselo a la Costa Oeste; lejos de revoluciones copernicanas, Los Vengadores luchaban a finales de siglo XX en historias que a menudo no iban a ninguna parte. Y se puede decir que en cuanto a ventas, iba siendo poco a poco aplastados por la popularidad de los mutantes. Por tanto, hizo falta la llegada de Bob Harras (entonces editor de títulos X y en proceso de convertirse en editor jefe de Marvel) para darle un fuerte empujón a una serie que llevaba “descansando” demasiado tiempo, dormidos en los laureles y rememorando historias pasadas una y otra vez. Memorables sí (Guerra Kree/Skrull, la Saga de Korvak…), pero incapaces de captar la atención de público y crítica. Hasta que llega Harras y da ese toque extra. Una nueva visión como es La Llegada de Proctor. Innovar con algo fácil en principio, con la sencillez de tramas que no pasan por trastornos absolutos como los que, después de varios años, provocaría Bendis.

Harras opera de manera más sutil y aún más disruptiva. Harras injertó en esta enorme saga, subtramas que automáticamente conducen a desarrollos narrativos de muy amplio alcance y que potencialmente podrían contener nuevas historias, años y años después. Y así se ha visto. Los Vengadores: La Llegada de Proctor recopila en un solo volumen todo lo referente a esta saga, incluso desde unos números antes. Exactamente, desde Avengers #348 al #366 incluyendo el Annual #22. ¿Y quién es Proctor? Proctor, en realidad, es una versión alternativa del Caballero Negro, el líder de Los Vengadores en otra dimensión. A groso modo, Proctor se enamoró locamente de Sersi, quién lo convirtió en su Gann Josin (nombre para el compañero sentimental de un Eterno), pero finalmente Sersi se aburrió de Proctor y lo dejó. Y este enloqueció. Además Proctor también fue víctima de la maldición de sangre de su padre. Sin embargo, en lugar de resistir la maldición como el Caballero Negro de la Tierra-616, Proctor la abrazó. Y a través de ella y de su estado Gann Josin, Proctor ganó poderes increíbles. Tanto que destruyó la Tierra de esa dimensión y mató a Sersi cientos y cientos de veces en dimensiones paralelas. Ni que decir tiene que el descenso de Proctor a nuestra dimensión pondrá en jaque al súper grupo más potente de nuestra época.

Con un Steve Epting a tope de gama con sus lápices y un Bob Harras inspirado enganchándonos con una trama bien currada, bien entretejida y que ha soportado muy bien el paso del tiempo (nunca mejor dicho), Los Vengadores: La Llegada de Proctor se ha convertido en mi más maravillosa lectura de este verano. Una en la que me he perdido entre viajes en el tiempo, momentos fatídicos y sorpresas con buenísimos personajes que no esperaba. A falta de un buen estreno fílmico desde hace tiempo, durante casi una semana, leído con tranquilidad y recreándome en sus grandes viñetas, me he perdido en toda una serie de geniales tramas creadas por dos maestros del noveno arte.

Obra súper indispensable para marvelitas y recomendable para lectores asiduos de ese maravilloso género que es la Ciencia Ficción.

Reseña: Marvel Héroes. El Regreso de los Seis Siniestros, de David Michelinie, Stan Lee, Gil Kane, Erik Larsen y VVAA

Si estás en la onda de Spiderman, te habrás dado cuenta que se publican pocos títulos comparado a otros años. ¡Pero qué tomos, madre mía! Lo mejor de lo mejor en geniales compendios, llegan poco a poco a librerías, muchas, colecciones indispensables que se llegan a agotar por que Spidey siempre es Spidey. Aunque diría que algunos titulos apenas tienen repercusión en redes y eso que estamos hablando de unas muy chulas recopilaciones, para los que como yo, que pensamos de modo algo sibarita y ya tenemos una edad; le tenemos muchas ganas. ¿Sinceramente? Por que algunos ya no andamos para colecciones en grapa. Así que por todos los dioses, no me digáis que no mola muy mucho la idea de tener todo-todito-todo (algunos ya se lo solicitamos a Panini Cómics en su día); todo de El Regreso de los Seis Siniestros. Para mí, uno de las mejores arcos argumentales extensos del trepamuros, y para la comunidad, un top de tops de nuestro vecino favorito Spiderman. Un Marvel Héroes que además, en este caso, aporta esas aventuritas chulas donde Parker pierde los poderes arácnidos o se enfrenta en una dura lucha con el Doctor Muerte.

Los Seis Siniestros fue un grupo de villanos ideados y reunidos para/con un solo objetivo: MATAR A SPIDERMAN. La cabeza pensante, el siempre locuaz Doctor Octopus, que consigue una reunión de malévolos seres para ese fin y están en más de una ocasión a punto de conseguirlo. Dicho grupo, con el tiempo, contendrá diferentes líderes y diferentes componentes (¡Incluso se llega a crear unos curiosos llamados Los Doce Siniestros!), pero el objetivo, siempre será el mismo. Borrar al trepamuros de la faz de la Tierra o hacerle daño sin miramientos. Y es que después de sufrir tres derrotas consecutivas, un Doctor Octopus separado de su pack archipoderoso de tentáculos por un tiempo, consigue hacerse de un nuevo aparato que mezcla con su cuerpo. Con esa poderosa arma sale de prisión y rápidamente busca venganza. Por que como bien se dice ahora: La mejor venganza, es vengarse.

Se pone entonces en contacto con todos los supervillanos conocidos que han sufrido al arácnido, que se cruzaron con él y que, por supuesto, le guardan rencor. Más bien, le odian. Hablo de El Buitre, Kraven, Mysterio y El Hombre Arena. Ellos responden a la llamada. Y como ninguno está dispuesto a renunciar al honor de matar al canijo de mallas rojas y azules, deciden desafiarlo individualmente con un sorteo al azar. Provocándolo primero a más no poder (Los Seis Siniestros secuestran a la Tía May y a la secretaria del Daily Buge, Betty Brant y las tienen como reclamo para obligar a Spiderman a participar en las diferentes rondas); pero, ¿qué pasó? Pues que nuestro vecino favorito derrotó a Los Seis Siniestros uno por uno, burlándose encima, de esa inútil decisión de juntarse para después enfrentarse con él por separado… Pero todo esto fue antes. El Regreso de los Seis Siniestros es lo que sucede después. ¿Qué nunca segundas partes fueron buenas? Diganselo a la segunda parte de El Padrino, La Guerra de las Galaxias y a El Regreso de los Siniestros. Títulos que navegan libremente en ese mar de excepciones.

El Regreso de los Seis Siniestros vio la luz como arco argumental dentro de la serie regular The Amazing Spider-Man, entre los números #334 y #339. Pero cierto y verdad es, que se empieza a gestar bastante antes y se “soluciona” en bastantes números y aventuras después. Y como Panini Cómics es lista y lo sabe, de ahí que este genial Marvel Héroes contenga todas esas aventuritas y sucesos que comprendieron realmente la trama y que forman parte de la conclusión de la etapa de David Michelinie y Erik Larsen en la serie. Historias legendarias, en un tomo indispensable que incluye The Amazing Spider-Man #330-#350, el Annual #24, The Spectacular Spider-Man Annual #10 y esa joyita de Spidey como fue La Aventura Totalmente Diminuta, con la que Stan Lee y Gil Kane volvieron a casa.

Pues ahí va entonces una recomendación fácil, de las que se hacen solas y casi no hace falta que leáis esta reseña para saber que este volumen es de los que hay que tener. ¿Qué tenéis que recluiros un tiempo en casita, esas minivacaciones que parece que ahora recomiendan y que para muchos es posble hacerlo? Lecturas. Lecturas de las buenas debería recomendar el Gobierno. El Regreso de los Seis Siniestros debería estar en esa pila de recomendaciones para el aislamiento. Es más, si es así, probablemente tengáis que buscar algo más leña, por que hacía años que no disfrutaba tanto y me leía en tan poco tiempo un tochaco de tales dimensiones.

Un superhéroe en su mejor momento en la que fue para mí su mejor serie regular. Villanos a cascoporro llenos de odio y encuentros y desencuentros en los lugares más curiosos de una Nueva York que empezaba a ser centro de todos los males del mundo.

Lectura im-pres-cin-di-ble.