Reseña: La Cosa del Pantano. Génesis Oscura (Edición Deluxe), de Len Wein y Bernie Wrightson

Una criatura elemental, humanoide de forma vegetal, creada por el afamado guionista de cómics y escritor Len Wein y el maestro dios del dibujo Bernie Wrightson. La Cosa del Pantano es uno de los superhéroes, de los anti-héroes más famosos de la historia de DC Cómics. Con una retahíla de grandes autores detrás donde, por supuesto, encabeza la lista la aportación que hizo al personaje el gran Alan Moore. Esta figura renqueante y mugrienta se convirtió rápidamente en uno de los personajes más icónicos de la Edad de Bronce de DC, y sus impactantes historias se han convertido en clásicos del género de terror gótico. Ahora, por primera vez, todas esas queridas primeras aventuras se recopilan en un único tomo. En uno Deluxe como corresponde a uno de mis personajes favoritos. Un volumen que no me iba a perder y que toca recomendar en este especial mes de octubre en el que el entorno y próxima llegada de Halloween se presta totalmente a leerlo. Y un tomo que se inicia con la historia original La Cosa del Pantano que vio la luz en The House of Secrets #92 (una antología de cómics de suspense y misterio que tuvo una colección paralela denominada House of Mystery), cuyo volumen además contiene los diez números de la serie original de La Cosa del Pantano, es decir, toda la etapa original de Wein y Wrightson al mando de la serie.

Estilizada en un glorioso blanco y negro donde los verdaderos detalles de obras así (¡de Terror!) resaltan, en el cementerio tras La Casa de los Secretos, Abel nos invita a unirnos en la caza de un ser resbaladizo mientras su hermano Caín acecha detrás de una lápida riéndose de su credulidad… Todo, para contar poco después que el agente Matthew Cable lleva a sus amigos, los científicos Alec y Linda Holland, a una cabaña remota en el pantano de Luisiana donde los Holland están trabajando en una fórmula bio-restaurativa ultrasecreta diseñada para estimular el crecimiento hormonal en la vida vegetal. Lo que permite, sobre todo, crecer en terrenos imposibles. Pero en plena investigación, escuchan un golpe en la puerta y aparecen un grupo de hombres que representan a una organización conocida como el Cónclave y que expresan un gran interés en el trabajo de los Holland.

El líder, Maxwell Ferrett, ofrece a los científicos un cheque en blanco a cambio de los derechos exclusivos de su trabajo. Alec les dice que su información no está a la venta. Ferrett se prepara para atacarlos, pero uno de ellos percibe que un coche se acerca a la cabaña y se marchan prometiendo volver. Alec y Linda le cuentan a Matt todo lo sucedido. Y vuelven. Los matones dejan inconsciente a Alec y colocan un explosivo debajo de una de las mesas de laboratorio. Alec vuelve en sí e intenta escapar, pero la bomba explota y lo rocía con varias muestras de la fórmula bio-restaurativa. Su cuerpo estalla en llamas y Alec tropieza fuera y cae en el pantano, muerto. Tras el funeral de Alec Holland, nadie percibe que la fórmula bio-restaurativa empieza a regurgitar en el cuerpo del señor Holland, en esa grotesca cosa del pantano que es ahora, y poco después empieza el horror…

Swamp Thing escala por los acantilados, hay zombis en el pantano y seres aberrados que le persiguen, le secundan, y una serie de médicos que se enteraron de lo ocurrido andan por la zona para hacerse con el ser y estudiarlo. Pero La Cosa del Pantano deambula por el bayou, por esa masa de agua formada por antiguos brazos y meandros del río Misisipi, una red navegable de miles de kilómetros en los que seres de formas ineptas, formas infestadas de mosquitos y otros insectos voladores, todo un cúmulo de monstruos crecidos del libre albedrío vegetal. Y viejos cementerios de los anti-hombres.

La Cosa del Pantano quizás encontró su mayor popularidad durante los años 70 y principios de los 90. Pero aquí está la base, la esencia, el perfume, no la colonia. A puro hedor y horror huele. Tres haches que derivan en un tomo indispensable a poco que te llame este personaje tan misterioso como atractivo. Ubicado en el puesto #28 en la lista de «Los 100 Mejores Héroes del Cómic»; un origen de personaje indispensable.

Reseña: Edición Deluxe. Liga de la Justicia. Origen, de Geoff Johns, Jim Lee y Carlos D´Anda

¿Qué es La Liga de la Justicia: Origen, de Geoff Johns, Jim Lee y Carlos D´Anda? Muy fácil. Os lo resumo en una solo palabra: ESPECTÁCULO. Lo que uno siempre le ha pedido a un cómic de superhéroes; que te haga vibrar, que no te mareen mucho la cabeza con argumentos enrevesados, que te metan acción, tortas, patadas voladoras y rayos cósmicos destrozando rascacielos por un tubo. Y eso my friends es lo que me he encontrado en este genial integral deluxe que ECC Ediciones publica en nuestro país y no paran las ventas porque es obvio que lo bueno, bonito y lujoso, cuando es bueno, se agota. Un cómic donde descubrir el origen de los mayores héroes de la Tierra pero también como se forman como grupo para con la era actual. Y si encima a eso la súper estrella Geoff Johns tira del dios Jim Lee para el dibujo… Pues nada… ESPECTÁCULO.

Dónde además se trastocan cositas para reinventar el Universo DC y la guinda del pastel resulta estar no buena sino deliciosa. Pues ha pasado tiempo desde que DC renovó toda su línea, cancelando todos sus eventos y lanzando 52 nuevas series que muchas de ellas estuvieron geniales. Bien, pues técnicamente el primero de la línea fue Justice League #1, que se publicó a fines de agosto de 2011, y creo que es apropiado mirar hacia atrás en el libro insignia de DC y reflexionar sobre ese primer arco de seis números que sirvió para lanzar el nuevo DC. Sin duda, Origen fue el referente de todo ese nuevo universo, donde poner a Geoff Johns y Jim Lee al volante era de sentido común. Johns, después de todo, ya había guionizado casi todos los personajes, y Jim Lee es respetado como uno de los mejores artistas de su generación (de la mejor de todas). Además, en el transcurso de estos seis primeros números, Johns es ciertamente ambicioso. Planea reintroducir a los siete personajes a una audiencia moderna. La idea, presumiblemente, es que un lector que coja este volumen pueda decir «¡Oye, este nuevo Superman es genial!» o «¡Nunca pensé que estaría interesado en Aquaman!» Y vuelve a presentar a los demás personajes y hace un homenaje al poder de cada uno. Eso para un primero tomo-arco-inicio de serie es maravilloso. Incluso Johns tiene que enfrentarlos entre sí, fomentando una dinámica de equipo, cosa que nos pone muy-mucho a los niños de los 80 y 90. Y da un primer vistazo al malvado Darkseid, elabora un origen para Cyborg y sugiere futuros hilos para la trama que provoca que quieras tenerlo todo-todito-todo de esta serie ya para ponerte con ello hasta acabarla.

Estoy con los que dijeron que Justice League: Origin debería haber tenido al menos doce números. Pero quizás, hoy en día, en una época en las que no tenemos tiempo para nada y lo necesitamos y lo queremos pero no lo tenemos si queremos llegar a fin de mes…, no es lo mismo darle al pueblo una serie de seis capítulos buenos que una de veinticinco. El público ya valora mucho esto y se ve reflejado en las series de TV. Aparte, también hay gente que dice que vivimos en la era de la «descompresión». Y con esos estoy a muerte. Se generaliza demasiado y se valora muy poco el trabajo creativo, para lo que os recuerdo que es un don el saber/inventar/ilustrar historias. Y es muy fácil criticar. Lo difícil es valorar con criterio.

En Liga de la Justicia: Origen no vais a tener ningún problema porque es un arco de seis numeritos donde todo fluye. Nos encontramos con seis personajes con seis puntos de vista muy diferentes, todos muy bien articulados por la caracterización de Johns. Batman, Superman, Aquaman y Green Lantern en particular van a tener que trabajar en equipo. Hay desconfianza y cierta dosis de arrogancia, sí, parece que Aquaman, Superman y Green Lantern creen que probablemente podrían hacer su trabajo solos. Y, luego, de repente, Batman sugiere que deben comenzar a jugar en equipo. ¿Batman? ¿El tío más solitario del mundo? Ya veréis porqué…

A ver friends, que la policía no es tonta. ¿Qué harías tú para darle un lavado de cara a un grupo de superhéroes que en realidad es el único que representa a la compañía y que no tiene muy buena fama tras las pelis? ¿Contratar a los mejores autores para un cómic? Pues eso.

Reseña: Hellblazer. Entre Rejas, de Richard Corben, Brian Azzarello y Tim Bradstreet

No veo tan descabellado que los números de Hellblazer del #146 al #150 se hayan publicado como tomo único y en una versión Deluxe porque es muy cierto que es todo un lujo en su conjunto la historia de Entre Rejas (Hard Time). Una miniserie que junto a grandísimos autores ahora en ciertos momentos, para mí, de Vertigo y diría que de todas, es la única que ha conseguido juntar a la crême de la crême de la historia del cómic americano. Y decir que se puede encontrar ahora mismo una trama donde el maestro del guión Brian Azzarello y Richard Corben trabajan juntos. No friends, no es moco de pavo.

Llevando a John Constantine a la cárcel.

Asesinos, violadores, mafiosos, pirados… a su alrededor. Un lugar al que si metes al ingrediente Constantine se acaba de convertir (como bien dice la sinopsis) en todo un polvorín. En lo que fue su primer trabajo para esta gloriosa serie, el legendario ilustrador y guionista de Terror, Richard Corben, se unio a Brian Azzarello (100 Balas, Johny Double…, entre otras miles), cuando lo estaban petando con casi todo. Recuerdo que fue un notición cuando nos enteramos los que seguíamos la serie mes a mes. Loquitos estábamos por completarla. Por que Entre Rejas es un historia en cinco numeritos que lleva a John Constantine a un nuevo tipo de infierno. Una penitenciaría de máxima seguridad. Y sí que es cierto que quién lo conozca pensará que Constantine no es fácil de asustar. A lo largo de su sórdida carrera, un tío que se ha enfrentado a todo tipo de monstruos, ángeles descarnados y demonios del averno… ¿qué mojonero ladrón de bancos o qué idiota mongolo asesino en serie le va a asustar? Pero aquí, my friends, el tema es otro.

Mientras Constantine ha estado en libertad, ha tenido sus cigarrillos y sus historias para soportar su calvario. Con eso, siempre ha mantenido el control. Pero, ¿qué sucede cuando sus topes de locura y control le son arrebatadas? Despojado de su gabardina característica, su paquete de Silk Cuts y la red de seguridad de sus conexiones personales, Constantine debe adaptarse a un entorno diferente a cualquier otro que haya experimentado. Un lugar duro gobernado por hombres sin escrúpulos, donde la debilidad… se extingue como el paso de un cometa. Uno que va directamente del Sol.

Las respuestas inesperadas las tenéis en esta joyita llamada Entre Rejas, publicada mes por ECC Ediciones en el formato Edición Deluxe con sobrecubierta que nadie se debe perder. Si no la tienes o nunca la leiste está claro que esta edición es la ideal para ti. Pero si ya la posees, por ejemplo, en las ediciones integrales por autor que se publicaron de Hellblazer (https://www.ecccomics.com/comic/hellblazer-brian-azzarello-1623.aspx), como es mi caso; decir que es un magnífico regalo para alguien que aprecies de verdad y/o que quieras que se enganche de una vez al personaje. Y vea todo lo que supone haber leido alguna vez una buena historia de Hellblazer.

Lo mejor de lo mejor.

Ese fue mi caso.

La etapa de culto de Brian Azzarello y Richard Corben al frente de Hellblazer por primera vez recopilada en un único tomo y de lujo. ¿Y qué decir de las portadacas del señor Bradstreet?

Esto se recomienda solo.

¡Disfrutad, qué el verano se acaba!

Reseña: Spiderman. De vuelta al negro, de Straczynski, Garney y Reinhold

De vuelta al negro es uno de los volúmenes que Panini Cómics no se cansa de reeditar y es obvio, porque es una de las historias más recientes de Spiderman que más vende y que más impacta. Alta calidad concentrada. Yo pude leerla allá por 2007 cuando se publicó por primera vez en USA y, de hecho, es otra de las que sólo habia leido en inglés y nunca en el idioma de Cervantes. Y cómo me pasó con el must-have de Miedo Encarnado (https://www.cronicasliterarias.es/?p=10270), tenía ganas de hacerme con ella para recordarla y de paso contrastar. Ver si el paso del tiempo había hecho mella en ella como para no ser recomendable. Aparte, creo que mucho de esto tiene que ver con el hecho de que rápidamente me interesé más en los números #600 numerados en lugar de los #500, ya que se nota el cambio bastante en la colección de Spiderman en esa transición. Mmmmm…, nada, nada, olvidad esto último. Es uno de los tocs que tengo con ciertas colecciones de Marvel y que casi sólo entiendo yo.

De vuelta al negro no lo recordaba tan increíble, pero como estoy tratando de recopilar los setencientos números, en mi lista estaba. Y está claro que al igual que Vuelta a casa, De vuelta al negro es un cómic centrado en problemas del personaje que se necesitan solucionar. Con originalidad y prestigio y no tocándole los cimbalines al fan clásico de toda la vida como pasó en One More Day. Y no sé si en su día disfruté tanto de De vuelta al negro (juraría que no) pero ahora ha sido maravilloso porque es de esas miniseries que te hace amar al personaje como en tu juventud. Donde Straczynski muestra una vez más lo maestro que es. Y es que J. Michael Straczynski y Ron Garney continúan inmediatamente donde lo dejaron, con Peter y MJ horrorizados porque le disparan a tía May. Después de arrojar un jeep (sí, un jeep), al francotirador, Peter se apresura a llevar a May al hospital. Una vez más, tenemos una historia en la que el bienestar físico de la tía May está en peligro y, esta vez, no se debe a una enfermedad o un infarto. Peter sabe que este ataque es fruto de reciente desenmascaramiento. Es su culpa… Bueno, recuerdo una vez en que la tía May enfermó porque Peter le dio una transfusión de sangre que ella necesitaba, y su sangre radioactiva hizo más mal que bien, pero todo el asunto de «recibir un disparo en el estómago» parece un poco más sombrío y doloroso todo, ¿no?

Siempre es increíble cuando los escritores hacen que Spiderman se apresure a tomar decisiones que obviamente vuelven al personaje más humano si cabe. Otros personajes tienen que volar rápido o correr como una hormiguita; los mortales comunes nos vemos obligados a conducir automóviles y tomar autobuses, limitados por sus velocidades. Pero Spidey se balancea por el aire con sus magníficas telas de araña y todo abotargado en sus pensamientos con la tensión creada por Straczynski. ¡Tal vez no llegue a tiempo! Y todo elaborado de manera realmente creativa. El resto de la historia es donde tía May lucha por sobrevivir en un hospital donde ingresó con un nombre diferente porque si no Parker en nada ya tendria a SHIELD sobre sus cabezas. Peter es un fugitivo aquí, no lo olvidemos, por lo que decide ponerse su viejo traje negro -sí ese que usó durante un tiempo después de ser aislado del simbionte Venom-. y a adopta un enfoque decididamente más despiadado para combatir el crimen. Mientras tanto, Kingpin en su celda de la cárcel, siente una abrumadora sensación de orgullo por su logro.

Esta es otra cosa que hacen los escritores con Spidey. De vez en cuando, se deshace del rollo amistoso del buen vecino Spiderman y se canaliza en la sangre de Peter Parker un rollo-oscuro-Bruce-Wayne-Batman que da miedito. Sobre todo, interrogando a matones. Atrás queda el buena-gente y sale el superhéroe serio con el que no quieres cruzarte si te saliste del camino recto. O si hiciste daño a su familia. Spiderman: De vueltal al negro es esa versión oscura del trepamuros que siempre quisiste ver.

Nunca hagan daño a la familia de nadie y menos a la de un superhéroe.

A golpes brota la sangre.

Reseña: Batman. La Maldición del Caballero Blanco (Edición Deluxe), de Sean Murphy, Klaus Janson y Matt Hollingsworth

Tocaba Batman. La Maldición del Caballero Blanco. Fue en diciembre de 2017 cuando toda USA vio el lanzamiento de una original serie de DC Elseworld (Otros Mundos) de la mano del siempre genial Sean Murphy, que escribía e ilustraba dicha serie limitada de ocho números llamada Batman: Caballero Blanco (titulo que aquí va ya por su tercera edición). Una serie que de alguna manera había pasado por alto en su momento incluso cuando tanto fan por internet hablaba de ella. Yo, en ese momento, luchaba un poco por disfrutar de Batman siempre a mi bola, con el personaje aparentemente encerrado y ubicado en esos arcos argumentales que tienen principio y fin. Pero que están a mi alcance. Por lo que Caballero Blanco fue una fuerte alternativa a la narrativa central de Batman que muchos quizás dejamos de lado para centrarnos en historias acabadas. Y unos años más tarde, cuando murió el entusiasmo y los fans todavía se sentían orgullosos de haberla leido antes que nadie, me arriesgué con el tomo integral al completo y ahora en una edición Deluxde que es toda una maravilla. Doscientas páginas de escritura innovadora y contenido visual formidable, claro que no esperaba menos de Sean Murphy, quien aquí lo borda nuevamente, algo que no sé si ustedes, pero a mí no me sorprende nada de nada.

Ahora ECC Ediciones recién publica este genial tomo Deluxe con sobrecubierta (como todos) de La Maldición del Caballero Blanco, los ocho numeritos en tomo de tapa dura de los que gusta tener en la cómicteca. Donde Sean Murphy (siempre recomendaré su Punk Rock Jesus para iniciarse con el autor) continúa su propia creación del universo del orejas picudas como secuela del Batman: Caballero Blanco. Un tomo que además contiene el especial Batman – Caballero Blanco presenta: Von Frío, dibujado por Klaus Janson.

En la rampa de salida tenemos a un Joker fuertemente cuerdo contra un Caballero Oscuro que se agarra al final de su baticuerda como si le fuese la vida en ello. El ex Príncipe Payaso del Crimen es ahora un hombre del pueblo llamado Jack Napier, que al reunir a los gothamitas con medios astutos pero legítimos, ilegalizó a Batman. El uso de registros públicos para demostrar el detrimento del Cruzado de la Capa mantuvo dicha historia en los libros como si fueran hechos verídicos, al tiempo que convertía a Batman en el villano más odiado de todos. Y como lector, hasta te lo puede parecer. Con detalles simples pero certeros como demostrar, simplemente, a los ciudadanos que el dinero gastado en ayuda para desastres naturales se estaba gastando en los daños que Batman infligía en sus “cacerías”.

Después de disfrutar con el volumen anterior, me encontré esperando ansiosamente esta secuela. Y después de una espera dolorosamente larga (porque ya sabéis que dejé de coleccionar y leer grapas allá por los 90s) aquí estamos con La Maldición del Caballero Blanco, una nueva trama con Azrael, el caballero más oscuro que Gotham ha visto jamás, partiendo la pana, en un solo tomo. Esta historia se inspira en Knightfall. Gotham ha sido restaurada a una apariencia de orden después de la guerra de Joker/Napier y Batman, donde se quiso introducir la Iniciativa Napier para evitar que la Gotham Elite mantuviera el control de la ciudad. Lo hizo, en realidad, utilizando a súper criminales para avivar las llamas en su propio beneficio. Joker quiere sacudir el mundo de Batman desenterrando la historia de la familia más famosa de Gotham. Entre el Joker y la Gotham Elite comienza una guerra que fija su objetivo entre Azrael y Batman. Y Sean Murphy establece una rivalidad de sangre al principio de la historia con líneas de tiempo duales que rápidamente te sumergen en dicho plano alternativo. ¿Por ejemplo? Al visitar Edmond Wayne, descubrimos la historia corrupta de dos casas clave de Gotham.

La Maldición del Caballero Blanco es una trama que conoce sus puntos fuertes y se apega a ellos. La versión alternativa de la actitud de Batman conduce a varios momentos interesantes. Cada vez que nos desviamos del camino trillado, somos recibidos por algo familiar que mola. Las relaciones centrales de Batman cuentan con un gran apoyo incluso con las interacciones más pequeñas, pero las relaciones poco probables brillan intensamente, comenzando con la doctora Leslie Thompkins, uno de los personajes escritos con mayor fuerza, que tiene el don de la voz como razón. Pero con matices de afecto y protección maternal hacia Bruce. ¿Y Harley Quinn? Muy refrescante con sus nuevas responsabilidades y motivaciones.

Y entonces, ¿por qué deberías leer La Maldición del Caballero Blanco? Es un cúmulo de giros diferentes de los estereotipos más establecidos. El distintivo de Sean Murphy se puede ver a una milla de distancia con sus impresionantes fondos y diseños de personajes únicos. Un cómic, una trama que se devora en nada, uno de los mejores tomos del momento.

Reseña: Marvel 1602. Edición Grimorio, de Neil Gaiman, Andy Kubert y Richard Isanove

Edición joyita que ya se puede adquirir en el Salón del Cómic, tomo maravilloso que en breve ve la luz en librerías en formato cómic integral, edición de lujo maravillosa allá por donde la mires y edición en formato grimorio de lujo y (para colmo) limitada. Esa es la edición de Marvel 1602 que hoy domingo os reseño. Serie tremenda de arco completo, novela gráfica fantástica, en general, casi doscientas cincuenta páginas para perderte en ellas cual serie de televisión.

Marvel 1602 es uno de esos cómics que aparece con bastante frecuencia en las listas de «Lo Mejor De…». Y está claro que sí; escrita por Neil Gaiman (el maestro escritor inglés colmado de premios y una buena cantidad de elogios por parte de la crítica), en mi caso, una historia que disfruté en su día en inglés pero siempre quise volver a ella alguna vez y de forma cautelosa, optimista, porque sabía a lo que iba. Sobre todo, a poder ser, en una buena edición. Y oye, sueño cumplido, nunca imaginé disfrutarlo de un modo así. Marvel 1602 tiene una premisa tan interesante que absorbe desde la primera página.

Una obra de Neil Gaiman (guionista-autor), Andy Kubert (Ilustrador), Richard Isanove (ilustrador digital) que combina la acción y las aventuras clásicas de Marvel con el escenario históricamente preciso del reinado de Isabel para crear una serie única como ninguna otra publicada antes en la Casa de las Ideas. Gaiman eligió una alineación interesante para determinar una lista aparentemente interminable de héroes y villanos de Marvel, para seleccionar un elenco de personajes que gustará ver en este plano temporal. Caras familiares aparecen en casi todas las viñetas. Sus rasgos distintivos se modifican para adaptarse al período de tiempo y al entorno, mezclándose con el trasfondo histórico casi a la perfección en la mayoría de los casos. Si bien jugar a «detectar al personaje» puede ser divertido para el fan de Marvel bastante versado (y, sin duda, es uno de los encantos de este cómic), algunos personajes son inmediatamente reconocibles debido al diseño que traen. Pero otros, os lo aseguro, os costará identificarlos, en especial, por su papel poco característico en la trama. Y, en algunos casos, sus nombres cambiados.

Se dijo en su dia y lo recuerdo ahora, que el ritmo de este cómic fue un problema para algunos lectores de cómics de superhéroes. Diré lo mismo que en aquella web en la que escribía entonces: «…creo que Gaiman lo hace intencionadamente en homenaje al ritmo típico y habitual de una novela histórica». Y el que sea lector de ellas, lo sabrá. La prosa de Gaiman emite esa naturalidad lenta y con no mucha acción (fuera de las batallas) que rememoran la tramas históricas donde brilla más el contexto y la evasión del entorno al pasado tácito, por encima de escenas trepidantes e intensas (fuera de las conversaciones verbales). Los primeros capítulos de 1602 te arrastran a través de la construcción del mundo y las introducciones de personajes, jugando más como un «quién es quién» que con una historia real. Es de esas historias que leídas como números individuales, pudo tender a la sosez y al desvarío argumental que provoca que mucha gente piense mal de lo que tiene entre manos. Por eso la importancia de ser -porque lo es- una novela gráfica/histórica en su complejidad. Y es que Marvel 1602 cobra fuerza a partir del tercer número…, encuentra un ritmo importante después de la introducción y aparición (adecuadamente dramática) de Doom. Principalmente por que (como siempre) Doom hace lo que Doom quiere hacer. Un primer momentazo bien elaborado y teatral de mi megalómano favorito.

Por otro lado, a destacar un personaje creado por Gaiman que brilla entre tanta celebridad. Recuerdo que cuando lo vi por primera vez pensé: «Será mejor que alguien empiece a explicarme por qué hay un nativo norteamericano blanco en esta historia, y rápido». Ese personaje es Rojhaz, guardaespaldas de Virginia Dare, que ha venido a Inglaterra como embajadora del Nuevo Mundo, y en busca de audiencia con la reina. Rojhaz es un personaje que por lo que sé, no gustó a cierta parte del público en su día. Pero a mi me encanta durante la mayor parte de la historia. Y cuando finalmente llega la gran revelación sobre quién es… Uff, momentazo. Quise abofetearme por no darme cuenta antes. Y por llegar tarde a un giro de trama que dejará en evidencia a la inteligencia de más de uno/a.

Por si no lo habéis pillado aún, para con el tema histórico, en Marvel 1602 acudiremos al glorioso tema de los viajes en el tiempo y quizás por ser un fan eterno de este tipo de historias, sumando superhéroes Marvel y un fiel seguidor (y aprendiz) de la prosa de Gaiman; decir que Marvel 1602 me ha maravillado una vez más. De hecho, es la que siempre recomiendo cuando alguien me pregunta por una buena historia de viajes en el tiempo dentro del Universo Marvel. Entonces: ¿Qué hubiera ocurrido si las grandes criaturas que pueblan el Universo Marvel, desde Los 4 Fantásticos a La Patrulla-X, desde el Doctor Extraño a Hulk, desde Spiderman a Nick Furia, hubieran irrumpido en el siglo XVII, en lugar de hacerlo en el siglo XX?

Neil Gaiman, el genial creador de The Sandman, tiene la respuesta, en un imprescindible cómic dibujado por el equipo artístico de Lobezno: Origen, Andy Kubert y Richard Isanove. Un volumen de lujo que además contiene todas las secuelas de la miniserie original, protagonizadas por los pioneros del Nuevo Mundo, Spiderman y Los 4 Fantásticos.

Creo que es el único tomo de cómic de la historia, que únicamente con letras en la portada, se recomienda solo.

Reseña: Batman. Príncipe Oscuro, de Enrico Marini

Batman: Príncipe Oscuro es de esas historias potentes que empiezan «in media res». Fue una historia publicada inicialmente en dos partes pero en realidad es un conjunto, una magnífica novela gráfica de la mano de Enrico Marini (1969), un conocido dibujante italiano que destaca en el cómic europeo con series como El Escorpión, Rapaces o Las Águilas de Roma, y que hace su debut en el cómic de superhéroes con Batman: Príncipe Oscuro.

La historia comienza justo cuando el Joker baja a un sótano donde mantiene cautiva a una niña. Por otro lado, Bruce recibe un misterioso regalo envuelto en verde y morado a las puertas de la Mansión Wayne. Luego, la historia salta ligeramente hacia atrás en el tiempo hasta una persecución en automóvil a alta velocidad que involucra al Joker, sus minions y el Departamento de Policía de Gotham. Catwoman interfiere en la persecución alegando que el Joker robó joyas que estaban “dispuestas para que se robaran” y entonces Catwoman se retira cuando Batman se abalanza para someter al Joker y darle para el pelo.

Todo termina como ya sabéis… o no, porque escapa. Pero el Joker queda frustrado, sobre todo, porque las joyas se perdieron en el río. Batman tiene una conversación con Gordon en el edificio de la GCPD y Gordon muy alterado esta vez quiere que alguien capture sí o sí al Joker y se lo traigan para decirle unas palabritas. Los periodistas grabaron toda la persecución y las noticias están dejando en evidencia a las fuerzas y cuerpos de seguridad de la ciudad. Después, la historia se remonta a tres meses antes, cuando Mariah lleva a su hija Alina a ver a Bruce Wayne. Él afirma no recordar a Mariah y se sorprende por la presencia de Alina. Bruce percibe entonces algunas marcas de pinchazos en el brazo de Mariah y la despide diciéndole que busque un buen abogado… Pero esta niña va a cambiar muchas las cosas en la vida de Batman y lo vamos a comprobar.

La primera parte de Batman: Príncipe Oscuro cuenta una historia de misterio fuera de continuidad. No es una historia extremadamente profunda o compleja, pero Marini hace un buen trabajo configurando el mundo y presentando una trama interesante. Como relato para la colección Otros Mundos (Elseworlds) es perfecta. Pero los tres mayores misterios de este cómic son:

¿Sabe el Joker que Bruce Wayne es Batman?

¿Cuál es la relación entre Alina y Bruce?

¿Cuál es exactamente la relación de Bruce con Selina Kyle en esta realidad?

Estas tres cuestiones os mantendrán intrigados toda la trama. Debo decir que si bien las representaciones de todos los personajes son muy frescas y gustan, tuve un problema con Harley. No sentí que el personaje aportara nada sustancial a la trama. En cambio, parecía existir con el único propósito de ser un objeto de deseo para el Joker y quizás para el autor. Un atractivo visual por el placer de que ya que estás, la metes en la historia y así también la dibujas.

Pero realmente aprecio las historias maduras de Batman, y de hecho, las prefiero. Y Batman: Príncipe Oscuro lo es. No obstante, es posible que no me haya gustado Harley en esta historia y cómo fue dibujada, pero el arte, en general, puedo decir que me encantó y se nota que, sobre todo, Enrico Marini es ilustrador antes que otra cosa. Desde la forma de la capucha hasta cómo se dibuja la capa del orejas picudas, es maravilloso todo. También me gustó mucho su versión del traje de Catwoman; honra las versiones clásicas del pasado y la visión de Marini de Gotham City es increíblemente detallada.

No lo esperaba en estas Ediciones Deluxe que está publicando ECC Ediciones con sobreprotector, pero mola, sí que mola tenerlo así.

Reseña: Superman. Identidad Secreta, de Kurt Busiek y Stuart Immonen

Es bonito ver lo que es capaz de crear las mentes de algunos guionistas en ciertos momentos de su vida. Cuando crees que ya nada te va a sorprender sobre un personaje, lees una historia como Superman: Identidad Secreta y te explota el cerebro. Una historia diferente, tan original, que el protagonista no es Clark Kent y su alter ego como tal si no mas bien la idea es jugar con el concepto aquel tan chulo que tuvieron en su dia los famosos cómics What if…? Sí, aquellos en los que se cogía a superhéroes famosos y sobre ellos se creaban argumentos basados en preguntas retóricas como ¿Y si… Thor se enfrentara a Conan El Bárbaro?, ¿Y si… el Capitán América hubiera sido presidente de USA? ¿Y si… Daredevil fuera sordo en vez de ciego? Exacto. Paranoias algunas pero idas de olla muy atrayentes otras. Se cambiaba todo lo anterior contado y nos enviaban de lleno a una nueva aventura. DC Cómics elaboró en su dia un sello en el que las historias a publicar eran un poco What if…? Lo denominaron Other Worlds y este Otros Mundos nos lo traajo a nosotros ECC Ediciones. Un gran acierto pues se necesitan originalidades para leer hoy en día. No obstante, Superman: Identidad Secreta más que ser uno de esos cómics de otras realidades, se basa en una idea recurrente que tuvo el maestro Kurt Busiek el cual se preguntó una y otra vez si de verdad Clark Kent siempre estuvo destinado a ser Superman. O quizás, en algún momento de su vida, pudo ser una persona normal.

Desde ya os digo que estamos hablando de un cómic que se hace indispensable de leer/tener a las pocas páginas de visualizarlo. Te das cuenta de que estás ante algo grande y no quieres que acabe. Se sale de los tópicos y de manera brillante nos hace pensar si hagamos lo que hagamos el destino siempre se va a cumplir. Superman: Identidad Secreta está considerado uno de los indispensables de Superman junto a All Star Superman, de Morrison y Quitely o muchos otros. Por lo que es obvio que ECC Ediciones publique este mes esta Eddición Deluxe para el que lo quiera en una edición inmejorable.

Kurt Busiek es un guionista de cómics consagrado. Conoce a la perfección el mundillo de los superhéroes. En un artículo que se adjunta al comienzo de este tomo, cuenta como se le ocurrió la idea para Superman: Identidad Secreta, mientras buscaba incesantemente un número desconocido de la colección DC Comics Presents, en concreto el número #87; genial historia, por cierto. En Superman: Identidad Secreta se cuenta la historia de Clark Kent pero en la vida real. Es un chico apellidado Kent al que a sus padres les hizo gracia llamarlo Clark por el famoso alter ego y personaje de cómic tan conocido. Esto conlleva que al hacerse mayor, todos hagan chistes (hasta la saciedad) sobre su nombre. Comparaciones idiotas que primero le irritan y a las que luego se acostumbra. Qué remedio. Pese a todo, cuando alcanza la mayoría de edad, y en una de las escapadas que le gusta hacer al bosque, encuentra una capa y descubre que puede volar… No, no… descubre que de buenas primeras… sí, de buenas a primeras cuenta con los poderes de Superman.

Asi, los paralelismos con el personaje de cómic se van cumpliendo con el paso de los años. Kent descubre su identidad y cuando actúa como Superman salvando a indefensos, intenta desaparecer rápidamente para que nadie le vea y todo siga siendo un rumor entre la gente de a pie. Clark Kent llega a la universidad y se enamora de una chica llamada Louis, una chica hindú a la que cuestiona antes de salir con ella: da la casualidad que ella se llama también (sólo de nombre) como la famosa novia del superhéroe de cómic, ahora es él quién hace chistes sobre lo que podría ser de ellos dos. Pero el amor y el destino, siempre el destino, parece querer que esta relación siga adelante. A partir de entonces…

El acierto de Busiek siempre es la asombrosa realidad con la que trata a los personajes de cómic. Hablar de Busiek es hablar de su obra cumbre Astro City, donde se desarrollaban historias de superhéroes tan reales, originales y sentimentales, que casi asustaba leerlo. Magnífica serie que necesita también unos buenos tomos Deluxe. Superman: Identidad Secreta es un cómic diferente, las viejas ramas las seca y deja paso a ese nuevo brote de una historia que pudo ser y no fue. Pero que provoca que te preguntes si no es la variedad del mito mucho mejor que la idea original que todo el mundo conoce.

Reseña: Imperio Secreto (Integral), de Andrea Sorrentino, Leinil Francis Yu, Nick Spencer, Steve McNiven y Daniel Acuña

Los cómics de eventos de superhéroes son algo divertido. Eso no nos lo quita nadie y es algo que para los que somos niños de los 70, 80 o 90 no podemos evitar que nuestras orejas se pongan en alto cada vez que escuchamos la palabra “evento”. Para nuestros inicios lectores era algo que nos atraía mucho y a día de hoy nos sigue poniendo burracos el saber que tenemos entre manos un buen tomo contenedor de una mega-historia con cantidad de superhéroes involucrados. Incluso los mejores guionistas a menudo tienen dificultades para lidiar con estas bestias difíciles de manejar, entregar una historia convincente y artísticamente bien elaborada. Pero se ve cierto que un puñado de guionistas en Marvel realmente parecen tener el truco y afortunadamente Nick Spencer es uno de ellos.

El gran crossover del verano de 2017 de Marvel y que por fin edita Panini Cómics en un glorioso tochaco Marvel Now! este mes para deleite del aficionado, fue un evento que comenzó con una base súper atractiva basándose en giros argumentales más significativos en la historia que otra cosa. Explora lo que sucede cuando el mayor héroe del Universo Marvel (o al menos, al que más cariño se le tiene) se convierte en el peor enemigo de todos. Para aquellos que de alguna manera lograron no estar expuestos a Imperio Secreto cuando se editó en grapa, esta miniserie sirve como la culminación de la saga creada por Nick Spencer para con el Capi. Y gracias a un ínfimo detalle al principio, detalle cuántico cortesía de Living Cosmic Cube Kobik, tenemos que la vida de Steve Rogers ha sido reescrita para que ahora sea un agente durmiente de HYDRA desde los primeros años de su existencia. Por lo tanto, Imperio Secreto marca el punto en el que el Capitán América y la resurgente HYDRA se levantan y toman el control del mundo dejando a Los Vengadores preguntándose cómo pudieron haber puesto tanta fe en el tío del escudo.

En lo que respecta a premisas cruzadas, Imperio Secreto se encuentra entre las mejores historias que elaboran esta técnica. Al igual que Civil War, cuenta una historia muy oportuna y políticamente recargada que tiene un impacto claro e inmediato en toda la línea editorial de Marvel. Los primeros capítulos tienen un peso real y un sentido de la importancia que se encuentra rara vez en cómics de superhéroes. La serie aunque demuestra ser capaz de mantener ese impulso a largo plazo termina por tener un final que creó bastante polémica y separó opiniones. Y es cierto que la trama comienza a alargarse después de algunos problemas a medida que el énfasis cambia en la búsqueda dispersa del Cubo Cósmico. Pero el clímax es incapaz de mantenerse siempre. Esto es muy difícil de conseguir y solo los que somos escritores lo sabemos. Por eso en Imperio Secreto, en lugar de ofrecerse un examen profundo de la caída y posible redención del Capitán América, todo culmina en otra batalla genérica entre el bien y el mal. Y entiendo que a la gente le pueda dejar con el culo torcido tanta tralla para después nada. A mí me satisfizo pero entiendo que haya gente a la que no.

La calidad artística de la serie se divide en gran parte entre Steve McNiven, Andrea Sorrentino y Leinil Yu, tres grandes artistas, pero no artistas cuyos estilos necesariamente se mezclan bien. Esa es otra. Pero la buena noticia es que la colección en tapa dura ofrece un paquete bastante completo. Además de la miniserie de diez números de Secret Empire, recopila el capítulo de prólogo Secret Empire #0, el capítulo de epílogo Secret Empire Omega, el vínculo del Free Comic Book Day y el Captain America #25 (que sirvió como final de serie colectiva para ambos cómics del Capitán América de Spencer).

En cuanto al material más directamente relevante, tener este evento de este modo cubre todas las expectativas porque en su conjunto es una historia que marca y da caché el habérsela leido. Así de claro. Así que cerrando el veredicto, en mi opinión, Spencer y McNiven, más que un evento, crean historia íntima y centrada en los personajes. Gran parte de este problema se ve a través de los ojos de un niño llamado Rayshaun, uno de los pocos civiles comunes con presencia de ánimo para ver el nuevo régimen de HYDRA y anhelar el mundo tal como era.

Echadle un ojo si podéis. Spencer no toma precisamente el camino fácil. Ofrece una combinación curiosa de dramas de personajes, espectáculo de superhéroes e incluso humor significativo; todo para equilibrar esos momentos huecos que tiene la historia. Si hasta aquí os mola, tenéis mi enhorabuena por intentar haceros con esta aventura.

Reseña: Batman. Origen (Edición Deluxe), de Scott Snyder, Greg Capullo y VVAA

El título lo define perfectamente pero lo dejo claro: Batman: Origen presenta una asombrosa nueva versión de los primeros años del Caballero Oscuro y sus primeros encuentros con su batería más extensa de villanos. Un buen mejunje clásico y nuevo a la vez, a ojos vista por los potentes autores Greg Capullo y el maestro Scott Snyder. Sí, los culpables de una de las nuevas mejores sagas del orejas picudas como fue El Tribunal de los Búhos. Obra que quedará como eterna entre las mejores que se han hecho últimamente.

Y es que Batman: Origen reúne una sucesión de historias comprendidas dentro del nuevo universo del Caballero Oscuro, muchas de ellas centradas en darle un subidón de potencia a El Acertijo. Un villano denostado pero al que parece que se le puede sacar mucho jugo. De hecho, diría que yo que jamás fui mucho de este villano, pero me ha encantado ver de lo que es capaz y como de una forma inteligente (ahora sí) se muestra ante Batman poniéndole en jaque más de una vez. Además, el entorno creado, la ambientación que usan como marco todas las historias, parece haber figurado siempre en un mismo volumen y, de hecho, así fue publicado en su día por ECC Ediciones. Pero ahora haciendo honor a lo que estas historias merecen sale editado como tomo deluxe tal como se hiciera con El Tribunal de los Búhos (https://www.ecccomics.com/comic/batman-el-tribunal-de-los-buhos-edicion-deluxe-4022.aspx) o la reseñada por nosotros recientemente La Maldición del Caballero Blanco (https://www.cronicasliterarias.es/?p=5679). Obviamente, obrazas de tener/leer en la mejor edición posible. Y cantidad de cómics con una sola idea: derrotar a El Acertijo de una vez por todas y/o ponerlo en la alta cumbre que merece por su especial inteligencia.

Batman: Origen reúne las series de Batman núms #0, #21-#27, #29-#33 y el Batman: Zero Year: The Director’s Cut #1 USA. Pero, en realidad, el arco argumental que todos y cada uno de los números confrontan fue llamado el Año Cero (Zero Year) que se iniciara dentro del evento de Los New 52, el que es para mí el mejor mayor evento dentro de la cabecera de Batman en los últimos años. Con un Scott Snyder y Greg Capullo dándolo todo, pues esta increíble historia comienza con el Caballero Oscuro siguiendo el rastro de la Red Hood Gang (una banda de criminales que rotan los nombres de sus jefes con el fin de proteger sus verdaderas identidades) y un misterioso líder digno de renombre. Detectando sobre ellos temibles secretos y una gran sorpresa que cambiará el curso del arco argumental llamado Año Cero y, por supuesto, la vida de Batman y la de los que le rodean. Aquí se alcanza un nuevo nivel cuando El Acertijo consigue someter a la ciudad de Gotham City a una oscuridad total. Un apagón que se extiende además a otros títulos, afectando a superhéroes de todo el Universo DC. Aquí vais a ver sufrir a Batman de lo lindo.

Previamente, Snyder mostró a un Bruce Wayne que acababa de regresar recientemente a la ciudad, el cual aun no se había convertido en Batman, pero sin embargo había comenzado su carrera en la lucha contra el crimen. Y donde uno de los primeros objetivos de Bruce fue la Red Hood Gang…, y eso se paga con el tiempo. Bruce se vuelve a involucrar en la Red Hood Gang, para ver que estos dementes tienen como misión secuestrar un dirigible perteneciente a El Pingüino, y de paso robar varias armas procedentes de industrias Wayne, las cuales modifican para hacerlas mas letales. Y se van sucediendo tramas, una tras otra, donde los Capuchas Rojas hacen negocios con Philip Kane, la casa mansión Wayne donde espera Alfred explota a causa de una bomba que la banda coloca para darle la bienvenida a la ciudad, una paliza a la victima golpeándola hasta casi matarlo… y un final de infarto con persecución, batallas y explosiones.

Un tomo tope guay, con sobrecubierta de plástico, en tapa dura, por supuesto, una edición eterna. Scott Snyder (All-Star Batman), Greg Capullo (Noches oscuras: Metal), Fernando Pasarín (Liga de la Justicia), Greg Pak (Batman/Superman) o Chris Sprouse (Tom Strong); autores top para una trama inolvidable. Recopilaciones en tapa dura de sus mejores arcos argumentales con las que DC Cómics (y ECC Ediciones, en nuestro país) dan la oportunidad a nuevos lectores de descubrir o redescubrir sus mejores últimos momentos en formato cómic. Estas cositas rara vez decepcionan.