Reseña: Nona la Novena (Saga de la Tumba Sellada 3), de Tamsyn Muir

La saga de la Tumba Sellada (Locked Tomb) es un no parar de éxitos casi a nivel global. Por aquí estamos de enhorabuena pues tras el éxito de Gideon la Novena (Premio Locus 2020 al mejor debut) y Harrow la Novena, vuelve el retorcido rompecabezas lleno de misterio, asesinatos, magia y caos que Nova está publicando en nuestro país para nuestro disfrute. Y es que esta obra se resiste con fuerza a una explicación fácil sobre su trama. ¿Una historia de pérdida imposible, amor y dolor ambientada en un universo lejano donde los nigromantes reinan en las Nueve Casas construidas sobre los huesos de mundos muertos? Mmm…, en parte fantasía, en parte space-opera y en parte pesadilla apocalíptica, esta saga es una enorme pizza familiar gustosa de sabores diferentes bien conjuntados. Una trama donde seguir las intrépidas aventuras de magos de hueso y adeptos de carne, caballeros, ejércitos de esqueletos, pequeños burócratas e incluso el mismísimo Dios, creador de todas las cosas. Pues la prosa mordaz e hilarante de la señorita Muir está llena de temas oscuros; muertes violentas, los horrores de mente y cuerpos así como los macabros seres que se arrastran víctimas de los efluvios y la sangre mancillada. Pero mucho corazón, mucha fuerza, en tramas que exploran hábilmente cuestiones de identidad, pertenencia, amor y familia.

Entiendo que si estáis leyendo esta reseña es porque sabéis de sobra quién es Tamsyn Muir. Y si no, algo os contaré. Estamos ante una de las grandes revelaciones de la “temporada” dentro del mundo de la fantasía mundial. Tamsyn es una escritora neozelandesa que decidió inclinarse en sus escritos hacia los tres grandes géneros. Por sus obras de fantasía, ciencia ficción y terror, ha sido nominada a varios premios (The Deepwater Bride fue nominada al Premio Nebula a la Mejor Novela Corta, y también ganó el World Fantasy: Short Fiction, el Premio Eugie e incluso el Premio Shirley Jackson). Su primera novela fue publicada hace tan sólo tres años (Gideon la Novena (https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-fantasia/226641-libro-gideon-la-novena-saga-de-la-tumba-sellada-1-9788417347970#) es el primer libro además de esta Trilogía de la Tumba Sellada y quedó tercera en los Premios Goodreads Choice al mejor libro de Ciencia Ficción de 2019.

Dado que la serie de la Tumba Sellada en su conjunto desafía con frecuencia la descripción fantástica, no debería sorprender a nadie que su última entrega, Nona la Novena, también lo haga. Un libro que ni siquiera se supone que debería existir porque en primer lugar, los huesos de esta historia se programaron originalmente para un primer avance que o próximo final denominado Alecto the Ninth, donde se contaba que Nona es el personaje más personal y humano de todos. No obstante, para ser justos, este nuevo volumen que acaba de ver la luz, también contiene tanta violencia y crueldad como sus predecesores. Los personajes mueren, resucitan e intercambian cuerpos tan fácilmente como siempre. Pero donde Gideon la Novena terminaba en tragedia y Harrow la Novena (https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-fantasia/258822-libro-harrow-la-novena-saga-de-la-tumba-sellada-2-9788418037054#) era un completo estudio sobre el dolor, Nona la Novena se siente como algo completamente diferente (de hecho, ya la portada algún aviso da). Estamos ante un estudio sobre como tratar en la vida, la esperanza.

Ambientada en los cinco días antes de un evento apocalíptico sin parangón, la historia de Nona la Novena es inicialmente engañosa. Aunque solo tiene seis meses (en un cuerpo de diecinueve años que sabe que no le pertenece), Nona es un ser de placeres simples. Le encanta lo que hace en una escuela local y está encantada con el grupito de niños callejeros de los que se ha hecho amiga allí. Le encantan los perros asi como el heterogéneo grupo de tres adultos (que comparten dos cuerpos) que se han convertido en su familia. Y aunque puede que viva en una ciudad devastada por la guerra, llena de pobreza y violencia, todo lo que desea es una buena fiesta de cumpleaños en la playa. Incluso si el agua cercana para nada es recomendable para el baño.

Nona es una protagonista encantadora cuya forma inocente e infantil de navegar por el mundo se siente como un soplo de aire fresco después de dos libros llenos de secretos, traiciones y motivos ocultos. Pero en los bordes de su vida, vemos indicios de que las cosas no son tan idílicas como cree nuestra heroína. Hay una esfera azul gigante en el cielo y podría estar enfermando a todos. Los campos de reasentamiento se están volviendo cada vez más difíciles. Y bueno…, ahora también están esos zombies que están empezando a aparecer. La mejor manera en que puedo explicarles el atractivo de este libro es algo tan simple como decirles que acudan a leerlo. Descubran por ustedes mismos la fuerza de las novelas de la prometedora autora que está demostrando ser Tamsyn Muir.

Reseña: La Era de la Supernova, de Cixin Liu

Empezar el día con Ciencia Ficción de buena calidad y actual, casi que lo recomiendan los médicos. Pero empezar la semana con un buen libro…, ya es cosita maravillosita (dedito índice girando hacia arriba). En la extensa trilogía El Recuerdo del Pasado de la Tierra (Remembrance of Earth’s Past), de Cixin Liu, ganadora del Premio Hugo, el aclamado autor chino elaboró un juego mental multidimensional que era lo suficientemente complejo como para asombrar incluso al lector de CF más astuto. Pero su última novela, La Era de la Supernova, que acaba de ser publicada por mi amado sello Nova de Ediciones B, (mejor lugar para encontrar CF Ever); su última novela, en realidad, fue escrita años antes de la trilogía que le ha dado la fama mundial que merecía. Y obviamente, en consecuencia, es mucho menos ambiciosa en proporción.

La Era de la Supernova, en lugar de abordar la astrofísica y la metafísica del Cosmos, esta novela independiente enfoca un escenario socio-político que se desencadena por una premisa simple pero aterradora: una estrella cercana pero previamente oculta se convierte en Supernova, y la radiación desencadenada matará a la humanidad a lo largo de una Era. Bueno, no a toda la humanidad, sólo a los mayores 13 de años pues sus cromosomas quedarán dañados. Así que la esperanza de la Tierra son los niños, ellos permanecerán y dependerá de ellos recoger el conocimiento, las herramientas que le proporcionen los adultos para reconstruir la civilización. Siempre que sean capaces de sobrevivir en óptimas condiciones, y lo más importante, si es que quieren…

Cixin Liu comenzó a escribir La Era de la Supernova poco después del levantamiento político en la Plaza Tiananmen, en la Beijing de 1989. La trama está impregnada de esa sensación de calamidad, tragedia y rápido cambio social. Liu presenta además la ciencia tras la presunción, de manera clara pero concisa. Como si quisiera sacarla del camino antes de que su inverosimilitud se hunda demasiado. Y funciona. Porque la física de este fenómeno apocalíptico no es el foco de la historia. En lugar de la CF rigurosa y dura de la Trilogía del Recuerdo, La Era de la Supernova es más una historia de personajes. Hay cantidad de ellos, en su mayoría pertenecientes a una especie de Escuela Secundaria de Beijing. Principalmente, todo gira en torno a un niño llamado Huahua que se encuentra en el centro de los sucesos más trascendentales. Sin sentir esa presión que recae en ellos para reconstruir el mundo, Huahua no solo quiere una funcionalidad anterior, desea que la superemos en términos de moral. Por eso, esta novela súper gustosa de leer abarca la sátira social, delineando absurdamente un futuro en el que la civilización vuelve a sus inicios, a la infancia, a una época feliz y civilizada, dejando atrás el suelo muerto, hemos vuelto a la libertad de los árboles, nos hemos quitado las ropas de la hipocresía y lujosos abrigos de plumas. Si esto suena a como si Ursula K. Le Guin hubiese reescrito El Señor de las Moscas, es porque se puede entender así. Y es un halago.

Se le puede achacar una dependencia excesiva de la narración omnisciente, que con demasiada frecuencia conduce a resúmenes y a una distancia que enfría. Pero el autor chino construye algo que mola: una serie de luchas sucesivamente alarmantes para que Huahua y su generación las superen, más allá del trauma profundo de quedarse huérfano y quedarse solo en un mundo sin adultos, sin su saber hacer y sin su disciplina. Es curioso ver lo que ocurre al principio, como los niños sucumben al alcoholismo desenfrenado y escenifican juegos olímpicos, incluso cuando asumen los roles de presidentes en su intento de enderezar el barco que se hunde. Pero ese entorno apocalíptico, el entorno celeste como telón de fondo, es un recordatorio constante: el cielo ha sido alterado para siempre por la Supernova, es como un ojo constante que les mira como el de unos padres molestos, para que de una vez por todas vean la vida bajo una luz radicalmente diferente si quieren perseverar.

La Era de la Supernova es una predicación, una parábola, su historia brilla con una atemporalidad absorbente, gracias en gran parte a la traducción que hace del chino, suave pero enérgica, Javier Altayó. Una historia satisfactoria y menos frustrante de llevar para el lector medio, que la Trilogía del Recuerdo. Le falta el alcance intergaláctico puro, sí, pero aquí se compensa con unos personajes atractivos y un tono contemplativo que proporciona una visión vital de uno de los actuales maestros del género.

En La Era de la Supernova, “los niños son el futuro”, se convierte en algo más que un cliché.

Reseña: El Libro del Día del Juicio Final, de Connie Willis

Creo recordar que estaba en la extinta B.U.P. cuando leí mi primera historia de Connie Willis. Por No Mencionar al Perro, es un titulo que atraía de por sí a alguien que leía bastante Ciencia Ficción entonces, en especial, uno que pretendía o tenía como reto, leer todos los Premios Hugo y Bram Stokers de la historia. Locuras de la juventud. Pero retos que engrandecieron, sin duda, mi formación literaria independiente, y ni que decir tiene que Por No Mencionar al Perro me encantó y cuando la revisité hace unos meses pregunté a nuestros seguidores en redes sociales qué novela de Connie Willis recomendarían leer a continuación, o simplemente, cuál aconsejarían leer antes de morirse. El 99% recomendó El Libro del Día del Juicio Final. Novela que curiosamente regresa al panorama actual gracias a Ediciones B, en su siempre recomendable sello Nova, en una buenísima edición en tapa dura.

A mediados del siglo XXI, Kivrin Engle es una joven historiadora adscrita al programa de viajes en el tiempo de la Universidad de Oxford. Siente pasión por la Edad Media y ha estado tratando de estudiar este período durante largo tiempo. Pero es casi imposible. La Edad Media (especialmente, el siglo XIV), se cerró a los viajeros en el tiempo después de obtener el puntaje más alto posible en la escala de siglos que no se deben visitar debido a los hechos peligrosos que suceden en dicha época como la violencia contra las mujeres y epidemias como la Peste. Pero el jefe interino del Departamento Medieval ha logrado eludir el razonamiento tras la regla de No Acceso. Y después de mucha preparación que incluye lecciones exhaustivas clases de inglés antiguo, vacunas contra todas las enfermedades posibles y entrenamiento cultural y religioso; Kivrin está dispuesta a vivir su sueño. Su caída será en el año de nuestro señor 1320, un año que en principio es seguro, y bastante antes al que comienza la Peste, que supuestamente fue en 1348. Además, “aterrizará” en los días previos a Navidad y su viaje al pasado debe durar dos semanas como mucho, hasta que el portal se vuelva a abrir nuevamente.

Sin embargo, su tutor y amigo, el profesor Dunworthy, no está completamente convencido de que haya estado lo suficientemente preparada y piensa que varias cosas podrían salir mal. Además, él cree que el Jefe Interino del Medievo es un tontolaba que no ha tomado todas las precauciones necesarias al prepararse para el descenso. Y las cosas salen mal, pero tal vez no de la manera que Dunworthy esperaba. Tan pronto como Kivrin es enviada al pasado y antes de que puedan obtener una confirmación final de “dónde” fue enviada, el técnico a cargo de obtener la solución a tiempo, cae enfermo, increíblemente enfermo. Es en cuestión de horas, que muchas otras personas enferman, Oxford queda en cuarentena y el laboratorio cierra. Dunworthy ahora está convencido de que algo salió mal, y la gota que colma el vaso es Kivrin, que está en peligro y se debe hacer todo lo posible por recuperarla. ¿Pero cómo, cuándo todos los que trabajaron en el proyecto se han visto afectados de una forma u otra por la epidemia?

Escribí esta reseña desde un lugar apartado, desolado, triste por la falta de seres humanos en tránsito; lugar donde me aparté con mi familia unos días de vacaciones y donde terminé de leer El Libro del Día del Juicio Final. Un lugar con playa, piscina, pero casi vacío en la lúgubre soledad de un Resort sin gritos de gente en días alegres. En este lugar, con la lectura acabada, me entristecí por los personajes de este libro y lo que pasaron, ya que este podría ser uno de los libros más tristes que he leído y, sinceramente, no sé si es por la situación social actual que estamos viviendo… AFLICCIÓN. Pero también siento pena por mí mismo porque estoy seguro de haber leído uno de los mejores libros de CF que existen y ya nunca volveré a hacerlo por primera vez. Es el sentimiento más extraño que puede tener un lector constante, por que es tristeza, por supuesto, pero es el tipo de tristeza que es casi felicidad y estoy seguro de que es el tipo de sentimiento también que los lectores experimentados conocerán y reconocerán, e incluso darán la bienvenida, porque es el sentimiento que proviene de haber “vivido” una buena historia.

Una historia que progresa in crescendo, llena de tensión, de forma soberbia. Connie Willis hace su magia y nos muestra una historia sobre lo que significa ser humano. Donde, por supuesto, y aún dentro de la Ciencia Ficción, se respetan las reglas para los viajes en el tiempo. Pues alguien dijo que dentro de lo ilógico, todo deber tener cierta lógica o nada brillará. No sé si era exactamente así, pero supongo que entendéis.

Maravillo libro. Indispensable de leer antes de morirse.