Reseña: Nona la Novena (Saga de la Tumba Sellada 3), de Tamsyn Muir

La saga de la Tumba Sellada (Locked Tomb) es un no parar de éxitos casi a nivel global. Por aquí estamos de enhorabuena pues tras el éxito de Gideon la Novena (Premio Locus 2020 al mejor debut) y Harrow la Novena, vuelve el retorcido rompecabezas lleno de misterio, asesinatos, magia y caos que Nova está publicando en nuestro país para nuestro disfrute. Y es que esta obra se resiste con fuerza a una explicación fácil sobre su trama. ¿Una historia de pérdida imposible, amor y dolor ambientada en un universo lejano donde los nigromantes reinan en las Nueve Casas construidas sobre los huesos de mundos muertos? Mmm…, en parte fantasía, en parte space-opera y en parte pesadilla apocalíptica, esta saga es una enorme pizza familiar gustosa de sabores diferentes bien conjuntados. Una trama donde seguir las intrépidas aventuras de magos de hueso y adeptos de carne, caballeros, ejércitos de esqueletos, pequeños burócratas e incluso el mismísimo Dios, creador de todas las cosas. Pues la prosa mordaz e hilarante de la señorita Muir está llena de temas oscuros; muertes violentas, los horrores de mente y cuerpos así como los macabros seres que se arrastran víctimas de los efluvios y la sangre mancillada. Pero mucho corazón, mucha fuerza, en tramas que exploran hábilmente cuestiones de identidad, pertenencia, amor y familia.

Entiendo que si estáis leyendo esta reseña es porque sabéis de sobra quién es Tamsyn Muir. Y si no, algo os contaré. Estamos ante una de las grandes revelaciones de la “temporada” dentro del mundo de la fantasía mundial. Tamsyn es una escritora neozelandesa que decidió inclinarse en sus escritos hacia los tres grandes géneros. Por sus obras de fantasía, ciencia ficción y terror, ha sido nominada a varios premios (The Deepwater Bride fue nominada al Premio Nebula a la Mejor Novela Corta, y también ganó el World Fantasy: Short Fiction, el Premio Eugie e incluso el Premio Shirley Jackson). Su primera novela fue publicada hace tan sólo tres años (Gideon la Novena (https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-fantasia/226641-libro-gideon-la-novena-saga-de-la-tumba-sellada-1-9788417347970#) es el primer libro además de esta Trilogía de la Tumba Sellada y quedó tercera en los Premios Goodreads Choice al mejor libro de Ciencia Ficción de 2019.

Dado que la serie de la Tumba Sellada en su conjunto desafía con frecuencia la descripción fantástica, no debería sorprender a nadie que su última entrega, Nona la Novena, también lo haga. Un libro que ni siquiera se supone que debería existir porque en primer lugar, los huesos de esta historia se programaron originalmente para un primer avance que o próximo final denominado Alecto the Ninth, donde se contaba que Nona es el personaje más personal y humano de todos. No obstante, para ser justos, este nuevo volumen que acaba de ver la luz, también contiene tanta violencia y crueldad como sus predecesores. Los personajes mueren, resucitan e intercambian cuerpos tan fácilmente como siempre. Pero donde Gideon la Novena terminaba en tragedia y Harrow la Novena (https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-fantasia/258822-libro-harrow-la-novena-saga-de-la-tumba-sellada-2-9788418037054#) era un completo estudio sobre el dolor, Nona la Novena se siente como algo completamente diferente (de hecho, ya la portada algún aviso da). Estamos ante un estudio sobre como tratar en la vida, la esperanza.

Ambientada en los cinco días antes de un evento apocalíptico sin parangón, la historia de Nona la Novena es inicialmente engañosa. Aunque solo tiene seis meses (en un cuerpo de diecinueve años que sabe que no le pertenece), Nona es un ser de placeres simples. Le encanta lo que hace en una escuela local y está encantada con el grupito de niños callejeros de los que se ha hecho amiga allí. Le encantan los perros asi como el heterogéneo grupo de tres adultos (que comparten dos cuerpos) que se han convertido en su familia. Y aunque puede que viva en una ciudad devastada por la guerra, llena de pobreza y violencia, todo lo que desea es una buena fiesta de cumpleaños en la playa. Incluso si el agua cercana para nada es recomendable para el baño.

Nona es una protagonista encantadora cuya forma inocente e infantil de navegar por el mundo se siente como un soplo de aire fresco después de dos libros llenos de secretos, traiciones y motivos ocultos. Pero en los bordes de su vida, vemos indicios de que las cosas no son tan idílicas como cree nuestra heroína. Hay una esfera azul gigante en el cielo y podría estar enfermando a todos. Los campos de reasentamiento se están volviendo cada vez más difíciles. Y bueno…, ahora también están esos zombies que están empezando a aparecer. La mejor manera en que puedo explicarles el atractivo de este libro es algo tan simple como decirles que acudan a leerlo. Descubran por ustedes mismos la fuerza de las novelas de la prometedora autora que está demostrando ser Tamsyn Muir.

Reseña: Sostener el Cielo, de Cixin Liu

Os habréis dado cuenta que Cixin Liu está de moda. Un autor que se está viendo cada vez más en nuestras librerías. De hecho, es uno de los autores chinos que se han puesto de moda dentro del campo de la Ciencia Ficción y por eso empieza a ser uno de los más leídos por occidente. Por aquí, gracias a NOVA, que lleva años trayéndonos grandes obras de CF, se ha decidido que este autor bastante premiado, sea ya un referente. Obvio, porque estamos hablando de uno de los autores más prolíficos y escritor de género en China. Un país tan grande como un mundo.

Cuentan que Liu creó un nuevo campo dentro de la CF. Y no sé si es algo original, lo que está claro es que muchos de sus escritos hablan de un futuro a no muy largo plazo donde China tomará el rol del mundo. Y de CF nada, o cambian mucho las cosas, o esto pasará. Yo disfruté de su última novela publicada La Era de la Supernova (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2610) pero no completé la lectura aún de su famosa trilogía El Problema de los Tres Cuerpos (https://www.penguinlibros.com/es/tematicas/240182-trilogia-de-los-tres-cuerpos-pack-con-el-problema-de-los-tres-cuerpos-el-bosque-oscuro-el-fin-de-la-muerte-9788413143361); ganadora de todos los premios habidos y por haber. Pero los cuentos…, ay, los cuentos. ¡Qué autor vive sin sus relatos! Esas insuflaciones al oído, esos pequeños argumentos que se le ocurren a uno/a en un momento dado. Historias que parirlas, muchas veces son como tener un hijo. Y es que los cuentos de CF son con frecuencia respuestas a preguntas. Y dependiendo del autor, de su nacionalidad, religión y demás; surgen ideas cuanto menos curiosas. ¿Qué pasaría si… un ser extraterrestre incomprensiblemente poderoso se inspirara en una escultura de hielo? ¿Qué pasaría si… hubiera naciones en el ciberespacio, separadas de sus distintas contrapartes del mundo real? ¿Y si un poeta pudiera salvar un mundo al borde de la aniquilación? ¿Y un maestro? La eterna condicional de la que parten grandes historias.

Cada una de estas preguntas y más, se exploran en formato corto en la antología de Cixin Liu denominada Sostener el Cielo (To Hold Up the Sky) que acaba de publicar NOVA. Recoge historias que vieron la luz entre 1999 y 2017 en diversas publicaciones (la edición china de Esquire, Chengdu’s Science Fiction o World and Novoland Fantasy). Y aunque muchos de estos relatos se publicaron hace tiempo, la mayoría se convirtieron en inéditos en países occidentales pues no habían conseguido «escapar» del entonces hermetismo chino. Como en otros escritores que llevan mucho escribiendo, en Sostener el Cielo, el estilo de Liu se siente evolucionar. Sin embargo, es curioso como se reconoce su estilo. Aunque de alguna forma el punto de vista de Liu es raruno, si lo comparamos con el escritor promedio occidental. No debe ser del todo mentira que China y Japón son “otro mundo”. ¿Un ejemplo? A diferencia de la mayoría de autores occidentales de CF, cuyas tramas comentan con frecuencia los fallos humanos fundamentales o las luchas distópicas de una sociedad inconsistentemente ética, el trabajo de Liu está impregnado de un optimismo subestimado. En Sostener el Cielo vais a verlo. De hecho, el propio autor lo insinúa en el Prólogo, donde menciona que en sus escritos siempre intenta representar «la relación entre lo Grande y lo Pequeño». Lo pequeño, la humanidad. Y en el núcleo de este proyecto, la presunción de que los humanos siempre estamos más unidos que separados, que nuestra naturaleza comunitaria es nuestra característica definitoria como especie y que el libre albedrío, junto con las debilidades y fallas que permite, es esencial para ese instinto colaborativo. Toda una contradicción.

Once relatos donde destacan bastantes. Migración en el Tiempo me recuerda en cualidades a mi amado Harlan Ellison y comprime 10.000 años de evolución humana en una historia corta, usando congelación criogénica para permitir a sus testigos retener a testigos a través de los siglos. Magnífico. Contracción recuerda más a Asimov: su brevedad y compacidad son atractivas, toda su existencia pende de un complejo gancho científico. Espejo es una especie de novela corta que se basa en complejas discusiones algorítmicas, la teoría de cuerdas, tecnología de simulación, limitaciones de desbordamiento de pila de TI y una larga explicación del Big Bang para después contar la historia de un funcionario del gobierno chino jodido por la política… Jajaj. Pero Himno a la Alegría trata, irónicamente, de un espejo gigante que toca estrellas como instrumentos musicales. Evocador. Pero hay más. Historias como El Maestro de la Aldea que abre el volumen donde un maestro rural, que se muere de cáncer, enseña a sus alumnos las leyes del movimiento de Newton justo antes de que llegue una flota de batalla alienígena dispuesta a probar la inteligencia de nuestra especie.

Y maravillas así.

Sostener el Cielo es mágico, esta colección de cuentos que Liu escribió es una máquina del tiempo. Y puedes verlo (olerlo, saborearlo) en cada página: una sensación de aislamiento artístico y soledad, pero también la alegría agravada de la exploración. Descubrir nuevos territorios e imaginar otras fronteras. Por que la CF cuando se hace bien, cuando se hace con cuidado, involucra en ideas a la humanidad más allá de nacionalidades o etnias. Aquí hay belleza de carias formas. Como se dice del arroz respecto a los chinos, ocho millones de lectores en todo el mundo no pueden estar equivocados. Cixin Liu está de moda.

Reseña: Proyecto Hail Mary, de Andy Weir

Y ahora Ciencia Ficción de la molona, de la más realista posible. Y es que después del gran éxito de El Marciano (The Martian), que culminó con una superproducción de Hollywood de gran presupuesto dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Matt Damon que llamaron Marte (¿¿??); las expectativas se han elevado para cada nuevo libro de Andy Weir. En USA desde entonces siempre anda en el punto de mira. Sin embargo, su segundo trabajo Artemis, fue un cambio de ritmo -thriller de CF ambientado en una ciudad en la Luna-, que no gustó mucho. Yo diría que no fue tan potente como su novela anterior. Pero sí le tenía bastantes ganas a Proyecto Hail Mary ya que utiliza un lienzo más amplio como telón de fondo para una carrera interestelar contra el tiempo. Uno de los temas favoritos de Weir y, por supuesto, mío. La competencia frente a la adversidad y la voluntad de luchar por la supervivencia. Sólo los que nos hemos visto en esa terrible situación, sabemos lo importante que es que tú cerebro trabaje rápido.

Otra clave es, que hay más en juego en el Proyecto Hail Mary que en sus anteriores novelas. El maluto de esta historia amenaza con acabar con toda la raza humana y con otras civilizaciones galácticas. Ahí es nada.

Un día Ryland Grace se despierta, sale del coma, en un lugar blanquecino y junto a dos cadáveres. Tubos sobresalen de su cuerpo y sigue sin tener ni idea de quién es o cómo subió a bordo del navío estelar en el que se encuentra a miles de kilómetros de la Tierra. A medida que se desarrolla la trama, Grace comienza a recuperar lentamente la memoria y no solo descubre lo terrible de la crisis que está viviendo, también a la que se enfrenta la humanidad. También percibe que no es exactamente el tipo de hombre que cree que es. Grace es profesor de ciencias, más que astronauta. Esa fue una decisión consciente, dijo Weir durante una entrevista reciente: «Mark Watney (protagonista de The Martian) era un idiota, ¿verdad? Era humilde, divertido y modesto, y cosas así, pero era un astronauta seleccionado para ir a Marte, Debía haber vencido cientos de pruebas  y a unos 10.000 candidatos, por lo que aún idiota, era la flor y nata de la cosecha. Sin embargo, para Proyecto Hail Mary, quise a alguien más común». Y añadiendo que cree que es fuerte en las tramas pero débil en los personajes, Weir alega en esa entrevista que tiene como meta desarrollar protagonistas más matizados con cada nuevo libro. Y en este que os reseño hoy, definitivamente lo logra. Lejos del tipo entusiasta y súper motivado, Grace es en gran medida un héroe lacio, uno con vulnerabilidades reales que ayudan a humanizarlo y agregar tonos grises. Una persona normal. Por eso el personaje más potente del libro es Rocky, la contraparte alienígena de Grace.

Crear un extraterrestre literario convincente puede ser un desafío, pero Weir nos da un personaje memorable que pronto se hace querer. Rocky se ha convertido ya en uno de los alienígenas literarios inolvidables para mí. Muy al estilo de Prot en K-Pax. The Martian requería poco para la construcción del “mundo”, pero Proyecto Hail Mary nos da una raza alienígena bien construida, con un mundo natal muy diferente al nuestro. Y es que Weir es un fan confeso de Star Trek, y comentó que tenía grandes deseos de crear una especie alienígena original y diferente. Y eso que no hay un traductor universal que proporcione una comunicación rápida y conveniente entre los dos protagonistas. Pero Weir se toma tiempo para idear una forma lógica e intuitiva para que Grace y Rocky conversen y luego lo deja pasar a un segundo plano una vez que el lector ha llegado a aceptarlo. Un ingenioso dispositivo narrativo que nunca se interpone en su camino para contar la historia.

Pero toda novela convincente necesita un antagonista fuerte. Y aquí el malo-malón se presenta en forma de vida extraterrestre que se transmite de estrella en estrella como un virus, apagando lentamente a cada uno en el camino. Y parte de su ingenio es que es completamente indiferente a la existencia de las civilizaciones que amenaza. Además, no se le puede amenazar ni razonar con él. Como tal, la única solución es científica y, como ocurre con otros libros de Weir, el verdadero héroe no es la humanidad, sino la ciencia.

Novelón muy recomendable.

Weir madura a pasos agigantados como escritor.

Reseña: La Estirpe de Lilith (Trilogía Xenogénesis), de Octavia E. Butler

En el maravilloso Día del Libro que, por supuesto, todos debemos celebrar pues siendo un/os tesoro/s que tienen el poder de movernos, trasladarnos y evadirnos sin movernos de nosotros mismos. Cómo no querer aprender a leer, a soñar y despedirnos de lo que no queremos ser y tener a paso de página convertirnos en lo que sí deseamos. Hoy amigos hay que celebrar el mejor día del año con un buen libro. Uno potente. ¿Mi consejo? Ciencia Ficción de la buena. Y por eso os reseño esta mega-obra que publica Ediciones B dentro de su glorioso sello NOVA. Una trilogía completa en un solo tomo, una edición maravillosa de la buenísima idea escrita que dio fama a la consagrada escritora Octavia E. Butler. Obra que se publica este mes, obra muy esperada que por fin se reedita en nuestro país en una maravillosa edición como se merece, nada más y nada menos, que treinta años desde su primera publicación en castellano.

Octavia Estelle Butler (1947 y se nos fue en 2006), una escritora estadounidense de las pocas que recibió Premios Hugos y Nebulas (las más altas consideraciones en CF), en más de una ocasión. De hecho, en 1995 se convirtió en la primera escritora de Ciencia Ficción en recibir el título «Genius» de la conocida Fundación MacArthur (una fundación privada que otorga subvenciones e inversiones de las gordas para apoyar a organizaciones sin fines de lucro). Y ahora voy a ser directo. Por que quizás pueda abrumar en una reseña que se comente o se aconseje leer toda una trilogía por muy condensada que esté en un solo volumen. ¿La trama principal de La Estirpe de Lilith? La Tierra y la mayoría de sus habitantes han sido mermados por una guerra nuclear y una especie alienígena promete salvarlos. Pero solo a cambio de un mestizaje. ¿Edad recomendada? Novela para adultos, recordando que yo considero lector adulto a un niño que lea novelas desde muy pronta edad, como éste mismo que escribe. Aunque aquí hay violencia y discusiones certeras sobre el tema de la reproducción. Pero, ¿en qué obra actual no lo hay?

La Estirpe de Lilith o la Trilogía Xenogénesis, en definitiva, promueve la diversidad racial. Lilith es una mujer de color y muchas razas están representadas en el elenco. ¿Género? Los personajes existen fuera de la simple dicotomía de sexo y género. Tres novelas incluidas aquí que comienza con Amanecer, sigue con Ritos de Madurez y termina con Imago. ¿A quién le encantará esta serie? A los amantes de la CF sociológica, a aquellos a los que les gustan los relatos post-apocalípticos y a los que tengan ese fuego interior, sean optimistas o no, pero siempre amantes de vivir una época que no les tocó. Lo que mola también es que cada uno de los tres libros sigue la vida de un miembro diferente de la misma familia. Cada uno menos humano que el anterior. ¿Los Oankali? Butler debió pensar mucho en esta especie alienígena, su biología y su cultura, antes de escribir sobre ellos. Por que el resultado es fascinante. La exploración de la humanidad, sus defectos, su adaptabilidad (y algunas veces la falta de ella); aquí no encontraréis un simple mundo en blanco y negro con malvados alienígenas y colaboradores contra nobles resistentes o todo lo contrario. Butler aborda el tema con matices y consideración. Es una novela que cambiará cosas en ti como lector al igual que sucede con La Mano Izquierda de la Oscuridad, de otra poderosa autora como es Ursula K. LeGuin. Otra novela de CF que trata sobre extraterrestres que no tienen un sexo binario y un género asignado al nacer. Aquí seguimos a Lilith Iyapo que despierta en una nave espacial Oankali, la raza alienígena que salvó a la humanidad de la extinción, seres que han mantenido a Lilith y a otros supervivientes dormidos en hibernación durante siglos. Ella (y su descendencia) son los elegidos para liderar la vuelta de la humanidad al planeta madre. Ese mismo que hemos destruido, ahora dominado por una poderosa naturaleza salvaje, lugar ideal para aprender a vivir y reestablecer la semilla de una nueva estirpe semi-humanizada desde el principio.

Decía un profesor de inglés que tuve en el instituto y muy fan del género: «Cada vez que estoy cansado de leer y empiezo a preocuparme por mi pasatiempo favorito, aplico a Octavia E. Butler. Una autora que engancha y que es perfecta para recomendar a la gente que quiera empezar con el género». Estoy de acuerdo. ¿Se cansa uno/a al leer una historia escrita por Butler? La respuesta siempre es nunca. Butler crea un mundo extraterrestre imaginativo para que lo descubran sus lectores. Los Oankali son fascinantes por su carácter grotesco, sus órganos sensoriales son tentáculos en lugar de ojos, oídos, narices o bocas humanas; se comunican a través de estos tentáculos, lo que es un espectáculo inquietante digno de ver/imaginar/leer. Estos extraterrestres son vegetarianos y su nave es un organismo vivo que come desechos y crece para crear nuevas habitaciones y pasillos. Diría que la nave es uno de los personajes más chulos y distintos de la historia, desempeñando su papel en el desarrollo de las relaciones diplomáticas entre humanos y los Oankali. Lilith es solo un ejemplo de la capacidad de Butler para contar historias a través de lo gris de un ser humano.

La Trilogía de Xenogénesis cambió mi forma de ver la Ciencia Ficción. Y de paso, cambiando de tema, recordad otra cosa que nunca se olvida. El olor interior de un libro.

¡Feliz Día del Libro!

Reseña: El Hombre Hembra, de Joanna Russ

Uno de los clásicos que nunca he tenido la oportunidad de leer y que gracias a la nueva edición de NOVA así ha sido, es la ópera prima El Hombre Hembra, de Joanna Russ. Os puedo decir que ni tan siquiera, jamás, en mis más de cuatro décadas de existencia, había visto una edición física en nuestro país. Nunca la había tenido a mano, aunque sabía de su existencia por que desde muy jovencito soy seguidor de la famosos Premios Hugo y Nebula norteamericanos, los más altos galardones que puede conseguir una obra dentro del mundo de la Ciencia Ficción. De hecho, soy ese forofo que desde chaval sigue la lista de nominados por categorías de ambos premios todos los años y disfruto leyendo títulos de autores y ganadores. Títulos que inspiran. Pero como suele pasar, hay obras que quizás no ganan, que quizás únicamente estuvieron nominadas y se acabó. Y después, con los años, se han convertido en clásicos gracias a la opinión del público. Le pasa a El Hombre Hembra, que tan solo fue nominada al Nebula del año que salió (1975), y que después, cualquier amante de la literatura fantástica que se precie, conoce.

Un libro que incluso me duele no haber leído antes como fan de la buena CF clásica que soy. Probablemente deambulara muy cerca de mí en aquellos años en los que disfrutaba saliendo de mi casita del bosque y yéndome a echar toda una mañana a la ciudad, entre librerías de viejo o segunda mano que también las llaman. Pues investigando para la reseña, consta que la eterna editorial Bruguera y alguna otra, sí que le sacaron edición en español. Pues seguramente una copia nadaría entre libros de bolsillo usados de los 60, 70 y/o 80 y al ver mi cara de tiburón desesperado, buscador de manjares de CF y Terror, huiría hacia el fondo. Pero da igual. Como decía al principio, NOVA, el sello editorial referente de la mejor CF en nuestro país, ha tenido a bien publicar esta joya en una edición en tapa dura con sobrecubierta súper chula que nadie debería perderse.

Debo admitir que inicialmente El Hombre Hembra me confundió. Sin saber nada de la historia, me enfrenté a ella pero asumí que sería una historia bastante directa y orientada a la acción que exploraría el feminismo por lo que había oído. No obstante, El Hombre Hembra es, sobre todo, una novela mucho más personal. Mirad, no se trata de cuatro mujeres, como descubrimos al final de la novela, se trata de la misma mujer en cuatro encarnaciones muy diferentes. Está Joanna, una feminista de los 70s que podemos decir sin miramientos que es la propia Russ y que vive en un mundo y época similar a lo que era la Tierra entonces. Jeannine, una mujer tímida que vive en un mundo donde la Gran Depresión nunca terminó y donde la Segunda Guerra Mundial nunca sucedió porque Hitler fue asesinado en 1936 pero donde Chiang Kai-shek sí que controla Hong Kong, dado que el imperialismo japonés domina aún sobre el continente chino. Bien. Janet es una mujer que vive en un mundo llamado Whileaway, un futuro donde todos los hombres han muerto a causa de una plaga, una sociedad utópica en un futuro lejano donde se sugiere que para procrear, las mujeres en relaciones lésbicas utilizan una tecnología para fusionar genéticamente los óvulos mediante un proceso al que llaman partenogénesis. Una sociedad que por el contrario a su evolución científica es principalmente agraria. Y por último, Jael, un asesino de un futuro en el que hombres y mujeres están en guerra.

Pero Janet y Jael se cruzan como les place, mientras que Joanna y Jeannine están al capricho del universo.

No digáis que la idea de estos cruces temporales entre utopías y distopías no es como mínimo atractivo. En resumen, El Hombre Hembra es una meditación sobre género y feminismo ejecutada a través de cuatro lentes, en principio, diferentes, en principio, iguales. Este dolor, de la feminista recién iluminada que intenta forjarse una identidad completa, verdadera y segura para sí misma, está en cada palabra. Hay capítulos que simplemente son una lista de todas las cosas que se han dicho sobre los escritos de Russ, precedido por una declaración de que si ella hubiera expuesto su caso con delicadeza, la habrían escuchado. (Difícil leer esa letanía sin reflexionar mirando al horizonte). En otro breve capítulo se detalla la supremacía entre las mujeres. Y toda una serie de apartados y capítulos que unidos, sinceramente, molan.

Sí que es verdad que la novela termina con cierto grado de conformismo que a mí por ejemplo, no me hizo gracia. Después de todo lo que se propone durante casi trescientas páginas, aceptar un destino obsoleto y ridículo, uno donde no eres feliz, pues como que no. Y esto vale para cualquier aspecto de nuestra vida, friends. Sé feliz donde vayas. O no vayas. El Hombre Hembra es en gran medida un producto del movimiento feminista dominante de aquellos momentos. Mucho más inclusivo que la homosexualidad, pero combina género y sexo de formas extrañas hasta el punto de ser binario. Por ejemplo, los hombres del mundo de Jael ocasionalmente se convierten en mujeres (o se detienen en algún punto intermedio), momento en el que se convierten en una propiedad llamada «hombre de verdad»… Ufff. Me quedé ahí, como historia, y no quise pensar en repercusiones políticas. No me va eso.

Lo que está claro es que estamos ante una novela que es una pieza importante de la historia de la Ciencia Ficción. Y una lectura obligatoria.

Reseña: La Era de la Supernova, de Cixin Liu

Empezar el día con Ciencia Ficción de buena calidad y actual, casi que lo recomiendan los médicos. Pero empezar la semana con un buen libro…, ya es cosita maravillosita (dedito índice girando hacia arriba). En la extensa trilogía El Recuerdo del Pasado de la Tierra (Remembrance of Earth’s Past), de Cixin Liu, ganadora del Premio Hugo, el aclamado autor chino elaboró un juego mental multidimensional que era lo suficientemente complejo como para asombrar incluso al lector de CF más astuto. Pero su última novela, La Era de la Supernova, que acaba de ser publicada por mi amado sello Nova de Ediciones B, (mejor lugar para encontrar CF Ever); su última novela, en realidad, fue escrita años antes de la trilogía que le ha dado la fama mundial que merecía. Y obviamente, en consecuencia, es mucho menos ambiciosa en proporción.

La Era de la Supernova, en lugar de abordar la astrofísica y la metafísica del Cosmos, esta novela independiente enfoca un escenario socio-político que se desencadena por una premisa simple pero aterradora: una estrella cercana pero previamente oculta se convierte en Supernova, y la radiación desencadenada matará a la humanidad a lo largo de una Era. Bueno, no a toda la humanidad, sólo a los mayores 13 de años pues sus cromosomas quedarán dañados. Así que la esperanza de la Tierra son los niños, ellos permanecerán y dependerá de ellos recoger el conocimiento, las herramientas que le proporcionen los adultos para reconstruir la civilización. Siempre que sean capaces de sobrevivir en óptimas condiciones, y lo más importante, si es que quieren…

Cixin Liu comenzó a escribir La Era de la Supernova poco después del levantamiento político en la Plaza Tiananmen, en la Beijing de 1989. La trama está impregnada de esa sensación de calamidad, tragedia y rápido cambio social. Liu presenta además la ciencia tras la presunción, de manera clara pero concisa. Como si quisiera sacarla del camino antes de que su inverosimilitud se hunda demasiado. Y funciona. Porque la física de este fenómeno apocalíptico no es el foco de la historia. En lugar de la CF rigurosa y dura de la Trilogía del Recuerdo, La Era de la Supernova es más una historia de personajes. Hay cantidad de ellos, en su mayoría pertenecientes a una especie de Escuela Secundaria de Beijing. Principalmente, todo gira en torno a un niño llamado Huahua que se encuentra en el centro de los sucesos más trascendentales. Sin sentir esa presión que recae en ellos para reconstruir el mundo, Huahua no solo quiere una funcionalidad anterior, desea que la superemos en términos de moral. Por eso, esta novela súper gustosa de leer abarca la sátira social, delineando absurdamente un futuro en el que la civilización vuelve a sus inicios, a la infancia, a una época feliz y civilizada, dejando atrás el suelo muerto, hemos vuelto a la libertad de los árboles, nos hemos quitado las ropas de la hipocresía y lujosos abrigos de plumas. Si esto suena a como si Ursula K. Le Guin hubiese reescrito El Señor de las Moscas, es porque se puede entender así. Y es un halago.

Se le puede achacar una dependencia excesiva de la narración omnisciente, que con demasiada frecuencia conduce a resúmenes y a una distancia que enfría. Pero el autor chino construye algo que mola: una serie de luchas sucesivamente alarmantes para que Huahua y su generación las superen, más allá del trauma profundo de quedarse huérfano y quedarse solo en un mundo sin adultos, sin su saber hacer y sin su disciplina. Es curioso ver lo que ocurre al principio, como los niños sucumben al alcoholismo desenfrenado y escenifican juegos olímpicos, incluso cuando asumen los roles de presidentes en su intento de enderezar el barco que se hunde. Pero ese entorno apocalíptico, el entorno celeste como telón de fondo, es un recordatorio constante: el cielo ha sido alterado para siempre por la Supernova, es como un ojo constante que les mira como el de unos padres molestos, para que de una vez por todas vean la vida bajo una luz radicalmente diferente si quieren perseverar.

La Era de la Supernova es una predicación, una parábola, su historia brilla con una atemporalidad absorbente, gracias en gran parte a la traducción que hace del chino, suave pero enérgica, Javier Altayó. Una historia satisfactoria y menos frustrante de llevar para el lector medio, que la Trilogía del Recuerdo. Le falta el alcance intergaláctico puro, sí, pero aquí se compensa con unos personajes atractivos y un tono contemplativo que proporciona una visión vital de uno de los actuales maestros del género.

En La Era de la Supernova, “los niños son el futuro”, se convierte en algo más que un cliché.

Reseña: El Libro del Día del Juicio Final, de Connie Willis

Creo recordar que estaba en la extinta B.U.P. cuando leí mi primera historia de Connie Willis. Por No Mencionar al Perro, es un titulo que atraía de por sí a alguien que leía bastante Ciencia Ficción entonces, en especial, uno que pretendía o tenía como reto, leer todos los Premios Hugo y Bram Stokers de la historia. Locuras de la juventud. Pero retos que engrandecieron, sin duda, mi formación literaria independiente, y ni que decir tiene que Por No Mencionar al Perro me encantó y cuando la revisité hace unos meses pregunté a nuestros seguidores en redes sociales qué novela de Connie Willis recomendarían leer a continuación, o simplemente, cuál aconsejarían leer antes de morirse. El 99% recomendó El Libro del Día del Juicio Final. Novela que curiosamente regresa al panorama actual gracias a Ediciones B, en su siempre recomendable sello Nova, en una buenísima edición en tapa dura.

A mediados del siglo XXI, Kivrin Engle es una joven historiadora adscrita al programa de viajes en el tiempo de la Universidad de Oxford. Siente pasión por la Edad Media y ha estado tratando de estudiar este período durante largo tiempo. Pero es casi imposible. La Edad Media (especialmente, el siglo XIV), se cerró a los viajeros en el tiempo después de obtener el puntaje más alto posible en la escala de siglos que no se deben visitar debido a los hechos peligrosos que suceden en dicha época como la violencia contra las mujeres y epidemias como la Peste. Pero el jefe interino del Departamento Medieval ha logrado eludir el razonamiento tras la regla de No Acceso. Y después de mucha preparación que incluye lecciones exhaustivas clases de inglés antiguo, vacunas contra todas las enfermedades posibles y entrenamiento cultural y religioso; Kivrin está dispuesta a vivir su sueño. Su caída será en el año de nuestro señor 1320, un año que en principio es seguro, y bastante antes al que comienza la Peste, que supuestamente fue en 1348. Además, “aterrizará” en los días previos a Navidad y su viaje al pasado debe durar dos semanas como mucho, hasta que el portal se vuelva a abrir nuevamente.

Sin embargo, su tutor y amigo, el profesor Dunworthy, no está completamente convencido de que haya estado lo suficientemente preparada y piensa que varias cosas podrían salir mal. Además, él cree que el Jefe Interino del Medievo es un tontolaba que no ha tomado todas las precauciones necesarias al prepararse para el descenso. Y las cosas salen mal, pero tal vez no de la manera que Dunworthy esperaba. Tan pronto como Kivrin es enviada al pasado y antes de que puedan obtener una confirmación final de “dónde” fue enviada, el técnico a cargo de obtener la solución a tiempo, cae enfermo, increíblemente enfermo. Es en cuestión de horas, que muchas otras personas enferman, Oxford queda en cuarentena y el laboratorio cierra. Dunworthy ahora está convencido de que algo salió mal, y la gota que colma el vaso es Kivrin, que está en peligro y se debe hacer todo lo posible por recuperarla. ¿Pero cómo, cuándo todos los que trabajaron en el proyecto se han visto afectados de una forma u otra por la epidemia?

Escribí esta reseña desde un lugar apartado, desolado, triste por la falta de seres humanos en tránsito; lugar donde me aparté con mi familia unos días de vacaciones y donde terminé de leer El Libro del Día del Juicio Final. Un lugar con playa, piscina, pero casi vacío en la lúgubre soledad de un Resort sin gritos de gente en días alegres. En este lugar, con la lectura acabada, me entristecí por los personajes de este libro y lo que pasaron, ya que este podría ser uno de los libros más tristes que he leído y, sinceramente, no sé si es por la situación social actual que estamos viviendo… AFLICCIÓN. Pero también siento pena por mí mismo porque estoy seguro de haber leído uno de los mejores libros de CF que existen y ya nunca volveré a hacerlo por primera vez. Es el sentimiento más extraño que puede tener un lector constante, por que es tristeza, por supuesto, pero es el tipo de tristeza que es casi felicidad y estoy seguro de que es el tipo de sentimiento también que los lectores experimentados conocerán y reconocerán, e incluso darán la bienvenida, porque es el sentimiento que proviene de haber “vivido” una buena historia.

Una historia que progresa in crescendo, llena de tensión, de forma soberbia. Connie Willis hace su magia y nos muestra una historia sobre lo que significa ser humano. Donde, por supuesto, y aún dentro de la Ciencia Ficción, se respetan las reglas para los viajes en el tiempo. Pues alguien dijo que dentro de lo ilógico, todo deber tener cierta lógica o nada brillará. No sé si era exactamente así, pero supongo que entendéis.

Maravillo libro. Indispensable de leer antes de morirse.

Reseña: La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos, de N.K. Jemisin

El titulo original de la La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos es How Long ‘til Black Future Month?, sin embargo, este titulo en realidad proviene de un ensayo (no incluido aquí), un pensamiento que llama la atención sobre la falta de representación de personas de color en la Ciencia Ficción. Y eso que se autodenominada «literatura del futuro». Además, N. K. Jemisin explica como curiosidad que nunca se vio a sí misma, que jamás pensó en llegar a ser una autora de relatos. No obstante, algo en su interior la persuadió, le propuso el reto de aprender a hacerlo bien, y así nació en su conjunto La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos. Una antología que obviamente contiene la historia que da titulo al libro y que fue nominada al Premio Hugo.

Tenemos así una colección de historias que desprende pasión por la literatura fantástica en cualquiera de sus aspectos. Un volumen diverso (en todos los sentidos), legible y profundamente evocador. Una extensa colección que recoge las historias cortas que la autora ha ido publicando durante casi veinte años. Sirva como recordatorio que en USA, N. K. Jemisin ya era conocida entre los aficionados al género por sus publicaciones, antes de su famosa trilogía de La Tierra Fragmentada, serie que mezcla Fantasía y CF, cuyas dos primeras novelas ganaron los Premios Hugo a Mejor Novela en 2016 y 2017.

Y es que la experiencia ha sido fabulosa. Encontré en esta tramas, historias que casi encendieron algo que había olvidado. Al principio, me encontré argumentos de CF de esos que evocan recuerdos o sueños que uno tuvo, ideas que deseaba ver escritas y publicadas por pensar que a nadie aún se le había ocurrido. Esa especie de inquietud, esa sensación de extrañeza y desconexión que tuve como lector una vez y creía borradas de mi cabeza. Casi había olvidado esa sensación de regusto… hasta que entre otros leí Los Evaluadores. Un relato súper chulo, contado a través de fragmentos de redes sociales que documenta el primer contacto de la humanidad con un mundo profundamente extraño. Una genialidad. O Cielos de Nubes Draconianas, una historia corta y hermosa que mira a una Tierra futura, supuestamente respetada y no violada por sus habitantes, con problemas provenientes de descendientes de aquellos que partieron hacia un hábitat artificial en los cielos. Ese Mal que nunca nos dejará de lado. Además de otra originalidad como Hambre de Piedra, que gradualmente revela el talento de una joven para manipular la Tierra en sí; donde descubrir la capacidad de N. K. Jemisin para crear una trama fantástica con un concepto central que con el paso de las páginas se va volviendo «muy real».

Hay veintidós historias en esta edición de La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos que nos trae el siempre recomendable sello NOVA, de Ediciones B. Comparable en su conjunto a verse una buena temporada de Black Mirror. Ideas diferentes, originales, actuales con narradores persuasivos, niños sin nombre y sin hogar que “cantan” a la ciudad de Nueva York convirtiéndose en sus avatares. Eso cuando no te topas con un cuento de hadas de lo más tradicional que transforma los mitos europeos en uno que muestra la realidad más sangrienta del sur de los Estados Unidos. Cocina y magia, realidades alternativas, historias de trascendencia que el lector resolverá en su cabeza, sueños reales e historias algunas con finales esperanzadores. Aún estamos a tiempo…

Se me hace imposible resumiros más esta colección. La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos está llena de tesoros. Estoy seguro de que encontrarás aquí, como mínimo, un par de historias que te van a encantar. Despertar maravillas o hacerte pensar. Y aseguraría que casi que las tres.

Reseña: Dune. Edición Especial, de Frank Herbert

Raro es el lector que no sienta afinidad por siempre por Dune tras vivirla. Tras sentirla de verdad: introducirte en su mundo, dejarte llevar por su mitología, sus detalles, sus ideas… El Wow! brotará de tus labios en cuanto la devores. O quizás mienta. Quizás te surjan esas exclamaciones en el “durante”. ¿Por qué? Por que esta clásica novela puntera de Ciencia Ficción te lleva al futuro más lejano y para mal del demonio, te trae de vuelta a casa. Es una obra de arte. En mi caso, volver a ella tras los años, y en esta magnifica edición en tapa dura (de coleccionista, diría) que trae Nova CF, ha sido toda una experiencia. La considerada mayor epopeya del género de todos los tiempos (como dice la sinopsis editorial), con doce ilustraciones a color muy afines del artista Sam Weber para esta edición conmemorativa del cincuenta aniversario de Dune, de The Folio Society. En resumen, volver a sentir amor por la CF. Vista con ojos más adultos, me pareció tremendamente maravillosa y llena de cientos detalles. Por supuesto, devorada en cero como dos.

Dune mezcla aventura, misticismo y política. Nos lleva a un universo donde los planetas están controlados por Casas de familias nobles bajo el mandato imperial de un gobernante de una de las Casas. Cuenta principalmente la historia de Paul Atreides, hijo del duque Leto, heredero de la Casa Atreides. La madre de Paul es una especie de bruja con poderes únicos de persuasión que ha conseguido transmitir a Paul. La novela comienza con la familia Atreides preparándose para abandonar su amado planeta verde y tomar el control de otro; el llamado planeta Arrakis, que es básicamente un gran desierto. Pero también es el único lugar en la galaxia donde se extrae una valiosa sustancia llamada melange. Parece insignificante, pero este traslado real, desencadena una cadena de eventos que impulsarán a Paul a un mundo completamente nuevo de batallas por la famosa especia, monstruos de las arenas y como trasfondo los Fremen, raza de las arenas que vive entre las dunas. Todo esto más un joven Paul Atreides enfrentándose por un lado al emperador, y por otro, a sus antiguos enemigos de la Casa de los Harkonnen.

Dune es una obra épica la mires por donde la mires. Lo dicho, podría ser un resumen rápido, sin ir mucho al grano. Lo que podría comentar a un incauto amigo que no la haya leído aún mientras nos tomamos un té en un cafetería. Pero Dune abarca mucho más. De esos mundos que como consigas entrar (no cuesta mucho aún siendo un muggle total en CF), te cautivará. Repito: es mucho más. Dune establece un mundo intrincado y fascinante con la cantidad justa de tecnología. Me encantaron las descripciones de los «trajes de baño» que usan en el desierto para recuperar el agua del cuerpo (por lo que básicamente bebes tu propio sudor) y también las fábricas de cosecha (muy de insectos) para minería que vuelan dentro y fuera del desierto por los gigantescos “dispositivos alados» llamados carryalls, pilotados por una tripulación de mineros. Pero habla también de profecías y habilidades psíquicas (me encantó la madre de Paul, Jessica y sus misteriosos poderes), de disputas políticas (el personaje del barón Harkonnen es brillante, intrigante y despreciable), así como la acción, giros e intrigas que se van sucediendo. Disfruté y he vuelto a disfrutar especialmente de los pequeños extractos de la princesa Irulan al comienzo de cada capítulo, que por cierto, parecen no tener sentido la primera vez que los lees. Aunque a medida que avanza el libro, cobran lógica. Cuando finalmente “entiendes”, el disfrute alcanza cotas muy altas. Asientes y asientes. Y si lo tuyo es escribir, te maravillas y te mueres de envidia por que quieres escribir algún día algo así. Una novela inmortal.

Dune será siempre considerada el gran triunfo de la imaginación que convirtió a Frank Herbert en uno de los grandes visionarios de la literatura universal. Hoy este gran clásico vuelve a estar de actualidad por su aniversario y por que pronto inspirará película y serie de televisión dirigidas por Denis Villeneuve (guionista y director francés de moda en USA tras La Llegada y Blade Runner 2049). Una obra impertérrita, seductora, que ganó el primer Premio Nebula (1965), el Premio Hugo (1966) y cimentó una de las sagas más grandiosas de la Ciencia Ficción.

El no haberla leído aún, entre amantes de la literatura fantástica, es una verdadera blasfemia.