Reseña: Supergirl. Fuera de lo Común, de Mariko Tamaki y Joëlle Jones

Kara Danvers encontró un hogar en Midvale hace ocho años, lugar al que llegó sin recuerdos y sin grandes habilidades. Está feliz y agradecida por la vida que tiene. Pero después de algunos eventos clave, la vida comienza a cambiarle y eso es lo que se cuenta en Supergirl: Fuera de lo Común.

No sé si la conocéis de trabajos anteriores pero Mariko Tamaki es una guionista increíble y en historias como esta, se nota. El monólogo ¿Por dónde empiezo?, que corresponde al Capítulo 1 -y cada capítulo es como un consejo moral que se da a ella misma-, muestra un comienzo terriblemente bueno. Cada vez que aparece un nuevo personaje, el lector comprende al personaje en las primeras viñetas que hace acto de presencia. Y eso es muy de agradecer. No obstante, creo que os va a sorprender saber que mi personaje favorito de este volumen es definitivamente el padre adoptivo de Kara, el Sr. Danvers, muy al estilo Ron Swanson. No importa qué tan bien ejecutadas sean las bromas de Dolly Granger (que en realidad, lo son en serio), el libertarismo extremista y la paranoia del Sr. Danvers con una pizca de humanidad se vuelve con cada «actuación» una escena tremendamente divertida.

Y luego está Joëlle Jones.

La genial dibujante y también guionista de cómics estadounidense, bastante conocida por su obra original y puntera Lady Killer, capaz de crear trabajos míticos para DC Comics con trabajos en Batman y Catwoman. Bien, pues su trabajo aquí redondea el tomo que publica Editorial Hidra dentro de su genial colección Novela Gráfica de Joven Adulto. Toda una colección de titulos súper chulos de leer y coleccionar con diferentes iconos DC como protagonistas. Y aquí, cada página que crea Jones es un placer de ver y el entintado de Florea realmente da una gran sensación de profundidad a ciertas escenas. Me encanta cómo Jones les da a todas las mujeres diferentes tipos de cuerpo. Más creativos deberían aprender de estos detalles. Me encanta como Jones muestra a Dolly, por ejemplo; sus atuendos son los mejores, su cabello es espectacular y tiene ese estilo que la hace parecer la persona más genial de la habitación donde se encuentra. Detalles, detalles, detalles.

Y hay una escena que realmente me llamó la atención. Kara observa sus manos con torpeza, sentada sobre una vieja camioneta en un granero y la luz de la luna brilla sobre ella como si la llamara. «Ese sueño esconde mi comienzo…». Ella se pone de rodillas, sus zapatillas se mueven inquietas, su mano se alza hacia un cielo desconcertante… El cielo. Una sombra que abandona un granero y vuela. Una mujer joven se aleja, algo liberador en su pose, está flotando y acaba de dejar en tierra toda preocupación. Nubes infinitas estallan a su alrededor. Cierra los ojos, relaja su rostro, se empapa de la sensación de vuelo. Pero no hay deleite en ella. Mas bien, una sensación de calma fluye a través de ella como si fuera la única cosa natural que ha hecho toda su vida.

«Volar» es un regreso a casa.

La novela gráfica Fuera de lo Común es una introducción fenomenal al personaje de Supergirl. La historia de Mariko Tamaki contiene mensajes de anhelos constantes. Nunca lo dice explícitamente pero es una historia que, en general, trata de ese momento que tiene una persona donde se cuestiona si abrazar o no a lo extraño, al refugiado, a la persona que es diferente. Algunos parientes de Kara la aman incondicionalmente, pero otros no. Y hay quienes creen que Kara no merece protección o dignidad simplemente porque no es de la Tierra. La propia Kara lidia con estos problemas, a veces, temiendo revelar su verdadero yo en caso de rechazo. Pero también temiendo claramente que, después de todo, realmente ese tipo de personas no merecen su tiempo. La historia trata de recordar a los demás que ella es digna, pero también de recordárselo a sí misma.

Me enamoré de Kara desde el principio.

Buena historia.

Si alguna vez te preguntaste por dónde empezar con Supergirl, esta es tu historia.

Reseña: La Carretera de los Huesos, de Rich Douek, Alex Cormack y Justin Birch

En La Carretera de los Huesos (Road of Bones) seguimos a Roman Ivanovich Morozov, un prisionero político atrapado en un campo de trabajos forzados por el simple delito de decir algo incorrecto sobre el liderazgo soviético. Como todos sus compañeros de prisión, Roman intenta mantenerse fuera del radar de los guardias, no sea que le den una paliza y encima tener que hacer el trabajo duro, más duro de lo que es. Sin embargo, Roman falla cuando los guardias lo atrapan acumulando comida, todo con la ridícula creencia de apaciguar a una criatura de cuento de hadas para que lo proteja. Ahora, con nuevos moretones y una sentencia aumentada, Roman se une a otros prisioneros de ideas afines para intentar escapar audazmente de este infierno helado. Y bueno, quizás la huida pueda resultar la parte fácil del “proyecto”. Seguir vivo, la más difícil.

Respeto a cómics y novelas gráficas hay que tener un ojo puesto siempre en las novedades de cada mes de Editorial Hidra. Publica cómics independientes USA muy chulos a la vez que interesantes, y que de otro modo jamás veríamos publicados aquí. Aunque no por desconocidos mundialmente, por que, por ejemplo, los de IDW son archiconocidos al otro lado del charco. Pero aún así son títulos muchos de ellos considerados independientes y difíciles de conocer si no estás muy al tanto del noveno arte norteamericano.

Rich Douek ha producido un cómic realmente fascinante en La Carretera de Huesos. La historia se siente increíblemente brutal desde el principio, y los personajes realmente imbuyen su entorno para ayudar a vender lo que se propone. El protagonista es Roman, el mismo personaje que está algo fuera de lugar aquí ya que todos los demás se sienten seguros y poderosos en el paisaje helado en el que están atrapados. Afortunadamente, el guionista hace bien en darlo todo por Roman y aportarle mucha profundidad y carácter, para ayudar realmente a que simpaticemos con él. Y lo consigue. Mientras tanto, todos los demás personajes son igualmente interesantes, y los guardias en particular parecen aterradoramente viles.

Pero ninguno esplende tanto como Roman.

Sombría, perturbadora y brutal. Esas serían las tres palabras que usaría para describir La Carretera de los Huesos. Terror real. Roman está en el infierno. En tiempos de guerra. En la época y lugar en el que una palabra incorrecta sobre un dictador puede enviarte a una cadena perpetua. Roman hizo una broma y está sufriendo las consecuencias. Cuando dos de sus compañeros de prisión deciden liberar su alma pase lo que pase, él los sigue. Pero, ¿son los horrores del mundo helado más peligrosos que los que se viven en una prisión soviética?

Esta es una perspectiva brutal de una historia de supervivencia con horror salpicado de sangre. Como si no fuera suficientemente malo ver a la gente morir a golpes, ahora hay que lidiar con personas que pierden la cordura y asesinan al de su vera solo por sobrevivir a las duras condiciones invernales. Eso como poco. Centrados, en un trío de hombres que escapan de un gulag siberiano e intentan caminar hacia la libertad. Con alguna criatura del folklore ruso de por medio. En mi opinión, no es una historia destinada a lectores ocasionales. Está escrita para el verdadero fan del Terror, ese que está acostumbrado al sufrimiento humano, a la voluntad de arriesgar la vida por esa libertad, la sed de sangre que deshumaniza a las personas. No es Terror porque sí. Es el ambiente creado, el entorno, el divertimento con el horror sabiendo lo que uno lee. Se nota que Douek realmente ha investigado sobre la Rusia soviética, ya que todo el tema realmente da una vibra auténtica y hace que te cuestiones (junto con el misterio de si el Donovik era real o no) si esta historia podría ser un drama histórico o de horror sobrenatural.

Douek, un Alex Cormack dándolo todo y las fabulosas aportaciones de Justin Birch, han producido una historia oscura e inquietante, y genuinamente intrigante, sobre la supervivencia en uno de los entornos más hostiles que este mundo nuestro posee.

Vale la pena viajar (leyendo).

Reseña: Bajo la Luna. Una historia de Catwoman, de Lauren Myracle e Isaac Goodhart

En estos días de incertidumbre que quizás pensábamos que nunca los íbamos a vivir en primera persona, muchos de nosotros disfrutamos de una historia sobre el empoderamiento, especialmente cuando son víctimas que terminan por convertirse en sus propios héroes. En el film, la Capitana Marvel tenía mucho de esto en mente. Esencialmente, Carol Danvers desafió explícitamente a quién le dice que haga frente a quién quiere ser e incluso le llega a decir en un momento dado a su ex-mentor: «No tengo nada que demostrarte». Estas son ideas geniales, diferentes, REALES. Por que el nivel de prepotencia en la gente de cierta edad, gente que no se deja enseñar por sus mayores o semejantes con más experiencia, a estas alturas, sobrepasa todos los limites. Por supuesto, elaborar una historia en torno a ese tema es arriesgado. En el caso de la Capitana, su personalidad permaneció prácticamente estática a pesar de la pérdida de memoria, el lavado de cerebro y el eventual triunfo. Habría que preguntarse entonces: ¿Se lleva esto en los genes? ¿Está dentro de nosotros en un lugar al que aún no le hemos puesto nombre? Probable. Muy probable. El contraste aquí es que la mayoría de esos personajes maduran frente a la tragedia y eso, sencillamente eso, es lo que nos deja una sonrisa en los labios después de leer una buena obra.

La versión de Selina Kyle que crea la guionista Lauren Myracle no es diferente. En Bajo la Luna: Una historia de Catwoman, con frecuencia se muestra de una manera que parece que deberías estar impresionado por lo que hace, antes y después de huir de casa. El cómic comienza con la frase: No es por quejarme pero mi vida es lo peor. Es dura pero una frase que todo joven y adulto ha pensado o dicho alguna vez. ¿O no? Y ya estás enganchado, por que estremece. Eché entonces un ojo a la autora y no fue sorprendente ver que el trabajo de Lauren Myracle es exclusivamente ficción para jóvenes, como The Internet Girls, The Fashion Disaster That Changed My Life… Pero no confundamos esta descripción con un ataque a la literatura juvenil o libros dirigidos a chicas jóvenes; tratar estos temas, sinceramente, me parece una de las cosas más difíciles del arte de escribir. Creo que se necesitan muy malas experiencias vividas, así como un don, para saber trasladarlo bien a una trama. Cosa que Myracle hace divinamente en Una historia de Catwoman. Tan fácil como en ciertos momentos la historia te pone los pelos de punta.

En Bajo la Luna: Una historia de Catwoman, Selina es rebelde a la forma común: pequeños robos, defendiendo al niño gay de la escuela, insultos con la servilleta mojada, finge ser una solitaria cuando tiene al menos dos amigos que parecen disfrutar de su presencia. Y las cosas se ponen raras y se vuelven escalofriantes de nuevo cuando tiene un encuentro imaginario con un gato gigante del cielo que le dice que ahora es Catgirl, que su nombre real es Catgirl y no Selina. Y luego está Bruce Wayne.

Me gusta como está hecho Bruce. Un chico decente que es amable con todos, y como sospecha que Selina está pasando un mal momento, le abre la puerta de su casa, a lo que, por supuesto, ella se niega porque es una Catgirl independiente. Si no fuera por que lo encontré demasiado perfecto para un tipo que vio cómo asesinaban a sus padres… Bueno, con el adulto que muestran normalmente los cómics me pasa lo mismo. Lo chulo es, que con un guiño a la continuidad, Selina está enamorada de él y ella intenta negarlo. Se cuenta aquí que son amigos desde preescolar o algo así. Pero hay algunos elementos más interesantes, como que Selina se une a una pequeña banda de inadaptados y poco a poco se convierte en un modelo a seguir. La joven traumatizada del grupo es toda una ladrona. Esta es probablemente la parte narrativa que más se disfruta del volumen. Está genial. Así como otros villanos conocidos que van apareciendo.

El diseño de personajes del ilustrador Isaac Goodhart es bueno, simple, pero lo suficientemente detallado para mostrar una amplia gama de expresiones sin mucha repetición. La paleta de colores limitada se utiliza maravillosamente y durante la lectura, a veces, me puse a repasar algunas viñetas de paisajes grandes donde Goodhart establece una perspectiva y una profundidad impresionante.

La pregunta es: ¿Alguien en Gotham tuvo una infancia feliz?

Feliz Día de los Enamorados.

Reseña: Estrellas Oscuras (Volumen Uno), de Lonnie Nadler, Jenna Cha, Brad Simpson y Hassan Otsmane-Elhaou

A los que vivimos esa lucha incansable de encontrar buenas historias de Terror ya sea en formato fílmico, literario o cómic, la publicación de obras como Estrellas Oscuras no es otra cosa que una buenísima noticia. Trae a nuestros lares, esta chulada de cómic la cada vez más interesante Editorial Hidra a la que le tengo puesto el ojo, mes sí y mes también. Por lo original, por lo diferente, por el buen ojo que tiene para traer al público español sendos títulos que parecen no tener cabida en otras editoriales… Pese a las buenas críticas que tienen. Ejemplo de lo que digo es Estrellas Oscuras (Black Stars Above), una miniserie que abre con un primer volumen en tapa dura, una trama de Terror inquietante como pocas de las leidas los últimos años. Claramente, una serie llena de ilustraciones cuidadosas donde se hace el esfuerzo por hacer un buen homenaje a los grandes autores del género de Terror.

Nacida de las mentes creativas de Lonnie Nadler, Jenna Cha, Brad Simpson y Hassan Otsmane-Elhaou; el viaje de Eulalie tiene lugar en el más bello entorno de la naturaleza canadiense más de cien años atrás. Pero no solo eso, sin que exista precedente en la historia, este cómic parece contar algo verídico incluso cuando el horror es el foco principal. La trama da la sensación de ser una pieza histórica gracias a la investigación y el esfuerzo creativo de sus autores. Estrellas Oscuras se centra en el verde/blanco canadiense de aquellos lejanos años de comercio de pieles en América del Norte. Un cambio económico importante en el país que afecta a Eulalie y su familia, aunque nunca se dice explícitamente. Con su casa bastante lejos del pueblo más cercano, y solo la familia como compañía, es lógico que Eulalie anhele algo más. No es una mala vida, y hay muchas alegrías, pero la mundanalidad y la insatisfacción no se marchan de su corazón. Tened en cuenta que con esto no es con lo que abre la historia, lo hace con algo mucho más siniestro:

Observé y descendí, como un copo de nieve o un dios o ambas cosas, sobre una llanura pálida. No era un vacío, sino más bien un espacio blanco donde se veía la vida y la oscuridad que nos distingue…

Yo añadiría una cita de pelicula que se podría adaptar muy bien:

En la profunda Canadá, nadie oirá tus gritos.

Ok, quizás es una frase que abarca demasiado. Un país enorme. Pero con ello quizás os podéis hacer una idea de lo que se puede encontrar uno en Estrellas Oscuras. Eulalie Dubois, la hija de un trampero de pieles franco-canadiense y una mujer nativa, lucha por su futuro. Es el año 1887, y mientras su padre lo niega obstinadamente, el negocio de trampero se muere. El negocio de las pieles está siendo absorbido por la HBC. Un día, mientras se detiene en la ciudad para vender mercancías, se encuentra con un tipo extraño y misterioso que le ofrece una misión en peculiar: entregar un paquete en la ciudad norteña sin nombre, esa misma que se ubica entre los frondosos bosques del Cinturón Verde. Lo único: jamás debe mirar qué hay dentro del paquete.

A medida que la situación en casa se vuelve más grave, incluido un matrimonio arreglado no deseado, Eulalie decide hacerse cargo del recado y no pasa mucho tiempo antes de que se encuentre recorriendo un viejo sendero, un camino de irracionalidad, sucesos extraños en un bosque, llegar a una ciudad a la que nadie debería aventurarse solo…

Lo decía al principio. Estrellas Negras es, en pocas palabras, un tesorito encontrado en el desierto de publicaciones de género de Terror en nuestro país. Un cómic para amantes de este género literario donde la sensación que queda es, que te vuelves a encontrar con los grandes maestros consagrados. Una historia que evoca a Jack London, H.P. Lovecraft, Arthur Machen, Algernon Blackwood…, y los relatos de maestros literatos del horror a fuego lento que acometen fácilmente el alma lectora. Y nieve que cae, árboles dispersos y linces que atraviesan la vasta extensión. Y un hombre que alcanza a ver los ojos de un lince que en realidad no tiene ojos, solo oscuridad, muy a lo Junji Ito. Y Eulalie que se encuentra a sí misma en una edad sobre la que Stephen King casi ha escrito tesis. Teorías sobre el cambio en ellas y lo sobrenatural cuando alcanzan la pubertad.

Cómic magnífico, cuya historia os atrapará fácilmente.

Deseando saber más.

Reseña: Teen Titans. Chico Bestia, de Kami García, Gabriel Picolo, Rob Haynes, David Calderon y Gabriela Downie

Dentro de DC Cómics, Teen Titans es un grupo de superhéroes tan joven como extraño. Y dentro de ese grupo anda un tal Chico Bestia, un personaje principal que cambia cada dos por tres (nunca mejor dicho) en esta nueva novela gráfica que publica Editorial Hidra en nuestro país. La novela gráfica de Kami García, Gabriel Picolo, Rob Haynes, David Calderon y Gabriela Downie. Casi a partes iguales, Teen Titans: Chico Bestia es un drama juvenil que trata tanto la mayoría de edad como la historia de origen del superhéroe. Una novela gráfica en toda regla (incluso en forma), que ofrece una experiencia chula, así como una bellamente dibujada como las demás de este estilo.

Siguiendo la novela gráfica de éxito comercial y crítica que es Teen Titans: Raven, que me encantó y pronto reseñaré; Teen Titans: Chico Bestia está protagonizada por el miembro favorito de los fans, en general. Y con un horizonte totalmente adolescente aunque la idea se disfruta bastante cual primeros cómics de Spiderman. En un entorno independiente, en lugar de preocuparse por el destino del mundo, Garfield Logan (Beast Boy o Chico Bestia) está más preocupado por desarrollar músculo y besar a la chica más sexy de la escuela, que otra cosa. Además, se encuentra en su «mejor momento», corre su último año de escuela y es acosado por la multitud popular. Aunque sin ningún tipo de problema ya que él se burla de sí mismo antes de que tengan la oportunidad de herirle seriamente. Mientras que sus amigos Tank (una estrella del deporte que lucha por sacar buenas notas), y Stella (una activista animal e influencer de videojuegos), talentos e identidades con las que sus amigos se sienten cómodos mientras que Gar lo encontramos clasificado como el chaval vegetariano y canijucho del que todos se burlan. No es una dinámica increíblemente única, pero funciona y ayuda a humanizar al héroe que pronto se convertirá en Chico Bestia…

A lo largo de la novela, Garfield Logan descubre que su retraso en el crecimiento es un efecto secundario de un suplemento diario recetado por sus padres médicos. Una vez que el medicamento está fuera de su sistema, crece varios centímetros durante la noche, desarrolla músculos y su apetito ya voraz empeora aún más. Por supuesto, estos efectos se deben a sus poderes metahumanos de cambio de forma que se manifiestan en ausencia del suplemento que los suprimió. A partir de este descubrimiento es cuando la historia se vuelve molona y divertida, gracias a la personalidad optimista de Gar y las expresiones magistrales del ilustrador. Poderes que le otorgan a Gar la confianza en sí mismo, que además le llevan a emprender el camino superheroico de por vida.

Para despistados que no están familiarizados con Chico Bestia, os contaré que posee la capacidad de transformarse en cualquier animal existente. Debido a la naturaleza de la historia de origen de Chico Bestia, los poderes de Gar solo se encienden solo unas pocas veces a lo largo del título, pero son momentos entretenidos y bien representados. Podría decirse que la primera ocasión, es el punto culminante artístico del libro, con el cuerpo de Garfield mostrado en forma muy al estilo de los libros de texto que se estudian en Medicina. Los órganos y sus diversas partes están etiquetados con nombres científicos con un estilo estilístico que no había visto en ningún otro cómic.

Tras el atractivo guión de Kami, se encuentra la obra de arte de Gabriel Picolo. Expresiva, limpia e increíblemente moderna. Aunque dado el éxito viral de Picolo con su serie de ilustraciones de los Teen Titans en redes, no es casualidad ni te sorprenderás, de lo maravilloso e ideal que es su arte para series como ésta. Con unos colores de David Calderón geniales.

Al igual que en novelas gráficas como Mera contra la Marea (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2650) o Wonder Woman: Warbringer (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2360), las expectativas eran altas por mi parte para esta novela gráfica de las denominadas DC Novelas Gráficas de Joven Adulto que publica la interesante Editorial Hidra. Supuestas novelas gráficas originales para público adolescente. Pero, ¿atraen a un público joven? ¿Una saga supér ventas del New York Times? Por supuesto. Pero nunca se olviden que quizás le mole más a viejóvenes como yo.

Reseña: Mera contra la Marea, de Danielle Paige y Stephen Byrne

Tenéis que conocer a Mera. Ella es la última de una línea de mujeres sagaces que intentan luchar contra su destino. Su padre, el Rey de Xebel, ve algo fácil en el tema de su hija: un hombre guapo y un matrimonio arreglado para el futuro. Después de todo, la madre de Mera, la reina guerrera del territorio, murió hace tiempo y ya casi nada importa. Pero a Mera no le gustan en absoluto los mimos o esos tipos “involucrados”, de hecho, está tratando de sacar de Xebel el totalitarismo atlante, ya que la realeza de Xebel son simplemente títeres de maestros que hacen todo lo que diga su padre. Entonces, un día, escucha a su padre ordenar que su prometido vaya al mundo nuestro (donde los humanos que respiran aire), y mate al heredero de Atlantis. Que se apresure a conseguir esa misión y conseguirá el premio prometido.

Ella.

Las expectativas eran altas por mi parte para esta primera novela gráfica de las denominadas DC Novelas Gráficas de Joven Adulto que está publicando en nuestro país la cada vez más atractiva Editorial Hidra. Supuestas novelas gráficas originales para público adolescente. Pero ya sabéis como es esto de atraer a más público joven, los que verdaderamente las disfrutamos somos los lectores de cómics de toda la vida. ¿O no? Conocía de su existencia y de la buena aceptación que están teniendo en USA dichas novelas, en especial, las de Danielle Paige. Pero en mí, y supongo que bastantes de vosotros, quedaba la duda de cómo podía hacer que el mundo poderoso de Atlantis y bien reflejado en los cómics actuales fuera lo suficientemente fresco en este formato. Tenía esperanza. Se están haciendo cositas muy interesantes, fusiones de estilo, nuevos formatos para la experiencia en la narración de historias con ilustraciones, alguien dentro de DC, o quizás venga de fuera, parece haber encontrado un punto ideal, nuevo y lozano, para proporcionar entretenimiento. Y la que aporta azuquita a esto es Danielle Paige.

Mera contra la Marea, es buen ejemplo de que lo hace con creces. Mera, que nunca antes había estado en el mundo de los que respiran aire, es realmente agradable ver como se porta como un pez fuera del agua, abriendo muy mucho los ojos, luchando por comprender todo lo malévolo que se puede encontrar en las noticias de la televisión, no acostumbrada a las parejas homosexuales besándose en el paseo del puerto (aunque ciertamente, y leyendo entre líneas, puede que ella misma sea un poco homosexual); y, por supuesto, cuando se trata del objetivo que tiene en mente, lo atrapa y se puede decir que se comporta como pez fuera del agua. Por lo que Mera contra la Marea, se presenta de una manera maravillosa todo el tomo. No solo las escenas subacuáticas, está en este lavado verde suave, casi gótico, que realmente hace que el cabello rojo de Mera vibre a tus ojos. Hay algo de azul sutil aquí y allá, y eso es todo para la paleta de colores disponible por parte del ilustrador Stephen Byrne, que hace que toda la trama sea absolutamente distintiva y agradable en mar de colores templados. ¡Qué diablos, gracias a este detalle te sumerges mejor en la historia!

De Danielle Paige, la autora superventas del New York Times, y el artista Stephen Byrne, llega una mini historia de origen de Mera que explora sus primeros pasos en tierra firme, así como sus primeros pasos como heroína (o villana), según elija la condición de su corazón o su misión de matar. Mera representa la realeza adolescente, heredera al trono de Xebel, la otra colonia no tan perdida bajo el mar. Pero Mera está destinada a llevar otro tipo de corona, la de Atlantis. Cuando los habitantes de Xebel planean derrocar a su tierra natal de Atlantis, Mera es enviada a matar al heredero del trono, Arthur Curry. A medida que aumenta el malestar entre sus colonias, Mera y Arthur se enamoran de forma inesperada… ¿Arthur Curry será el Rey al lado de Mera en Atlantis, o morirá bajo su espada?

Una historia que explora el deber, el amor, el heroísmo y el don de poder y saber elegir a tiempo. Todo a través de los ojos de la realeza submarina favorita de los lectores que aman las sirenas, el mar, esos momentos en los que fuimos felices y no lo sabíamos. Un guión con un enfoque de intenso amor instantáneo muy conseguido. Que más decir, honestamente, de los que amamos a las pelirrojas tipo Mera…

Reseña: Wonder Woman. Warbringer, de Leigh Bardugo, Louise Simonson y Kit Seaton

Una entrada digna en el universo de Wonder Woman.

Así definiría lo que he sentido al leer la novela gráfica Wonder Woman: Warbringer. La famosa superhéroe de DC tiene muchos nombres y ha sido adaptada y reencarnada en cantidad de ocasiones. Lleva casi ochenta años en nuestras vidas entre cómics, películas, programas de televisión y libros. Y ahora, una vez más, vuelve a la página ilustrada en la adaptación de Louise Simonson de la novela Wonder Woman: Warbringer, de Leigh Bardugo; la famosa autora número 1 del New York Times. Un chulo volumen en formato novela gráfica, llevadero y que publica en nuestro país la cada vez más interesante para mí Editorial Hidra. Un tomito que he disfrutado un montón, donde Diana, Hija de inmortales, Princesa de Themyscira y Mujer Maravilla, aparece como Princesa Diana, mucho antes de su mandato como legendaria Wonder Woman. Mientras se arriesga al exilio de su tierra natal por haber quebrantado la ley al salvar a una mortal y verse inmersa así en un complot internacional en el únicamente intentaba detener una guerra mundial.

La premisa básica es interesante, pero se vuelve aún más cuando nos enteramos que el mundo no sólo está siendo amenazado por los habituales hombres blancos de chaqueta que van de reunión en reunión moviendo los hilos del planeta. La misma niña que Diana ha salvado (Alia Keralis) es una Warbringer; descendiente directa de Helena de Troya, una de las almas nacidas para provocar el caos. Ahora, unidas por el destino, deben superar sus propias inseguridades y liberar el potencial que tienen dentro para evitar que el mundo caiga de nuevo en una hecatombe. Por que, por lo visto, o se nos ha olvidado, o no hemos aprendido nada de la Historia reciente…

Wonder Woman regresa a sus raíces en la novela gráfica Warbringer. Me he topado con diálogos ingeniosos, objetivos de guión muy logrados y personajes que transmiten muy bien el ánimo y también el desánimo que sobrevuela ese poderoso don que llaman vulgarmente amistad. Por que Wonder Woman: Warbringer es una historia sobre la amistad que, a veces, nos llega sin avisar. La novela gráfica está basada en un libro (sí, de negro sobre blanco), de Leigh Bardugo. Una adaptación de Louise Simonson, de una trama que logra inyectar una nueva voz fresca al personaje en el abarrotado universo de historias de origen de superhéroes. Recuerdo que en la novela, Bardugo establecía su propia versión de los comienzos de Wonder Woman con su habitual estilo y garra. En la adaptación de Simonson, los personajes se colocan también al frente con las ilustraciones de Kit Seaton -quien ya ha prestado su destreza como artista en otras adaptaciones del Universo DC-, y van al grano. Creo recordar que, en general, la novela de Bardugo está casi al cien por cien representada aquí.

El único inconveniente para mí es el arte de Kit Seaton, que a veces no logra generar impacto debido a las opciones de los colores usados. El tomo es una ruleta de colores de azul y gris, y solo, y ocasionalmente las escenas de peligro, se acometen en naranjas y rojos. Eso es lo único que no me ha gustado incluido el trazo algo sencillo, trabajo que ya conocía. Pese a todo, no desistí: la Chica Maravilla nunca lo hace y yo tampoco cuando se trata de saber más sobre la Princesa Diana. Y me encontré así con una historia disfrutable a tope, y aunque la trama no es particularmente nada nuevo, os tengo que confesar que como autor sí que estuve un tiempo dándole vueltas a esa idea de “gente nacida para provocar guerras”; eso si, llevándomelo más a mi campo del género de Terror. Pero tras varios intentos, desistí de seguir dándoles vueltas pues nada especial brotaba.

Si quiere venir, ya vendrá.

En Wonder Woman: Warbringer la magia es el personaje principal. A Diana y Alia se unen el mejor amigo de esta última, Nim, un bullicioso emprendedor de actitud sensata, y Theo, el compañero y eterno enamorado. Para el que no conozca el trabajo de Leigh Bardugo, contaros que sabe crear muy bien todo lo que concierne al retrato familiar. Además, muestra de maravilla y de forma realista las amistades grupales. Esplende casi siempre la dinámica entre los personajes y los encuentros y desencuentros suelen ser divertidos y edificantes. La novela gráfica Wonder Woman: Warbringer es uno de los mejores aperitivos que vais a encontrar entre las novedades de este mes.