Reseña: Star Wars. El Retorno del Jedi, de Ryder Windham

Una vez que aterrizas de verdad en dicho universo, ya sólo queda seguir disfrutando. Sobre todo, en esta época de disfrute constante en el que cada no mucho tiempo nos llegan buenas pildoritas de Star Wars. Por que no me diréis que no estáis flipando por un tubito con la serie The Mandalorian… Bueno, a lo que vamos, hoy vengo a cerraros con reseñas, la trilogía original de Star Wars en formato novela, las recientes publicaciones traídas por la editorial referencia de la franquicia como es Planeta Cómic. Aclarando siempre un detalle muy importante, para todos aquellos que puedan pensar que estas novelizaciones no son atractivas, que son más de lo mismo, bla-bla-blá, bla-bla-blá…, deciros que para todo fan que se precie -y aclarando que son nuevas traducciones de las clásicas novelas-, estos libros no son solamente todo lo cariacontecido en los films. Vais a encontrar el más puro mundo de Star Wars narrado en un espacio corto y certero.

Después de aquel pelotazo que para el mundo fuera Episodio IV: Una Nueva Esperanza, deberíais ser conscientes de ciertos detalles que quizás no hayáis tenido en cuenta. Desde el primer momento que se comenzaron las producciones, entre otras muchas cosas se daba via libre a la novelización del guión. «Antes del Inicio del Rodaje», se le otorgaba el desarrollo de la historia a un autor asignado y este llevaba ese libreto de diálogos y ambientación al mundo literario. Entonces, ay, my friends, si lo pensáis un momento, y teniendo en cuenta que el proyecto fílmico pocas veces queda totalmente fiel al primer guión… ¡Estamos ante una primera historia llena de escenas nuevas! Un volumen de trama pulcra, sin reseteos pensados en lo visual. De detalles nunca vistos. De hecho, os aviso que esa sensación da leer El Retorno del Jedi, así como sus predecesoras El Imperio Contraataca y Una Nueva Esperanza. «¿Esto sale en la peli?», se vuelve una pregunta constante.

Un emocionante recuento de la trilogía original para celebrar los 40 años de Star Wars… que estamos viviendo desde 2017, jajaj… Los films que lanzaron al mundo la mayor epopeya de fantasía espacial de la historia. Un conjunto de adaptaciones de novelas juveniles de la trilogía original ideal para cualquier novato que quiera entrar en este mundillo por la puerta grande, evangelizar a amigos o hijos, o simplemente por puro completismo para esos incansables amantes de este interminable universo que somos algunos. Las aventuras de Luke Skywalker, la princesa Leia, Han Solo, Chewbacca y la Alianza Rebelde luchando contra el malvado Emperador Palpatine y su siniestro agente y mano ejecutora, Darth Vader. Luke Skywalker regresando a casa, a su planeta de origen Tatooine, para intentar rescatar a su amigo Han Solo de las garras del mafioso Jabba el Hutt. El Imperio Galáctico por otro lado comenzando en secreto la construcción de una nueva estación espacial armada, más poderosa que la temida Estrella de la Muerte. El arma definitiva que significará la aniquilación de ese pequeño grupo de rebeldes, de seres y razas diferentes, de la gente libre, en definitiva.

El fin está cerca y lo sabemos.

Star Wars: El Retorno del Jedi, del completo autor Ryder Windham, es el culmen a estas fantásticas ediciones llevaderas y asequibles que propone en librerías Planeta Cómic. La trilogía original en formato papel. Digna de regalo, un excelente recuerdo en negro sobre blanco, de una trama disfrutable que uno necesita revisitar cada no mucho.

Reseña: Conan de Cimmeria III (1935-1936), de Robert E. Howard

¿De verdad queréis leer una reseña sobre Conan El Cimmerio III 1935-1936? Imagino que sí porque sería la tercera reseña de un tercer volumen que cierra una colección que es un joya en sí y cuyos dos volúmenes anteriores ya hemos comentado por aquí (https://www.cronicasliterarias.es/?p=11431https://www.cronicasliterarias.es/?p=12356). E insisto, ¿hablar, alabar una obra que recopila los relatos de este magnífico personaje y autor, una obra tantas veces bendecida y reeditada en diferentes formatos pero siempre uno nuevo mejor que el anterior? Es eso, en definitiva.

Este tomo con su caja y sus geniales ilustraciones como sus hermanos anteriores, abre con Los sirvientes de Bit-Yakin que fue una novelette (novela corta) que Robert E. Howard publicó por primera vez en la Weird Tales de marzo de 1935 con el título original Jewels of Gwahlur. Y posteriormente, con el nombre de Teeth de Gwahlur. Resumiendo mucho, una trama donde el bárbaro visita el oráculo de Alkmeenon con la intención de encontrar el legendario Diente de Gwahlur y descubre intrigas, monstruos y simios. Y como dijo alguien, para el amante del pulp, una historia donde haya puñetazos, espadazos y simios… es gloria bendita. A eso sumad en una cueva, un cadáver momificado, atado con una cuerda podrida que agarra un pergamino… un pedazo de aventura que da comienzo aquí.

El siguiente es Más allá del Río Negro, un relato que también vio la luz en la maravillosa Weird Tales pero en esta ocasión, en los números de mayo y junio de 1935. Está ambientado en la era pseudo-histórica de Hyboria y trata la batalla de Conan contra una tribu salvaje de pictos en las tierras inestables más allá del infame Río Negro. Aunque la historia tiene lugar en Conajohara, una provincia aquilonia recién establecida y recientemente anexada por el rey Numédides de los pictos. Sitúa a Conan en una serie de intrigas políticas para hacerse con el poder, como en pocas historias del bárbaro se representa. Y con un cita memorable al final, en un taberna, que parte de los labios del bárbaro: La barbarie es el estado natural de la humanidad. La civilización no lo es. Es un capricho de las circunstancias… ¡Y la barbarie siempre debe triunfar!

Maravilloso. En su libro sobre el trabajo de Howard, Marc Cerasini y Charles E. Hoffman, describieron Más allá del Río Negro como un «western trasplantado».

Un relato corto también incluido es El negro desconocido, una historia que curiosamente no quisieron publicar hasta que se reescribió como una historia denominada Echoes of Valour. La versión original de la historia fue posteriormente reescrita por L. Sprague de Camp en una trama diferente de Conan y publicada en el Fantasy Magazine de febrero de 1953 . La misma que fue retitulada después como El tesoro de Tranicos, una traslación al cómic que precisamente reseñamos hace poco por aquí: https://www.cronicasliterarias.es/?p=12885.

Los antropófagos de Zamboula fue publicado por primera vez en noviembre de 1935 por la revista Weird Tales con el nombre de Shadows in Zamboula. Cuenta como en uno de sus viajes, Conan el Cimmerio se encuentra de paso por una ciudad fronteriza llamada Zamboula, situada entre el extremo más oriental de los reinos hyborios y el extremo más occidental del Imperio Turanio. Zamboula es una ciudad en la que se cruzan todas las culturas y razas del continente hyborio. Paseándose Conan por sus calles, un viejo nómada de barba desaliñada y piel tostada por el sol, le advierte que debe guardarse de la casa de Aram Baksh, un albergue barato para viajeros. Sin embargo Conan, seguro de sí mismo, decide hospedarse en una habitación de esa posada. Al caer la noche, un caníbal darfario le ataca con la idea de comérselo…

Como última historia se añade Clavos Rojos (Red Nails), la que es para mí una de las mejores historias que se pueden leer de Conan, la leas cuando la leas, la leas en el formato que la leas. Mil veces la he recomendado. Por lo que no digo más.

Tenemos así un nuevo y último tomo publicado por Minotauro, una bella colección, que además contiene partes de los relatos originalmente corregidos, chulas ilustraciones así como la Carta a P. Schuyler Miller y uno de los mejores mapas de Hyboria que he visto.

En vosotros está tener el caviar del pulp en casa.

Reseña: Conan de Cimmeria II (1934), de Robert E. Howard

El 1 de diciembre pasado reseñábamos como mucho afán una edición maravillosa que se ha marcado Minotauro Libros, una vuelta a la recopilación de una edición grandiosa de los relatos de Conan de Cimmeria, una serie de volúmenes imperdibles, con caja protectora también ilustrada, regalo de regalos que me consta han decidido hacerse muchos amantes del fantástico, la mejor fantasía épica que pudo escribirse jamás. Hablar, alabar una obra que recopila los relatos de este magnífico personaje, sería como si estuviéramos debatiendo cine y se empezara a hablar de grandes clásicos de siempre que todo el mundo reconoce. Joyita entre joyitas, Robert E. Howard, un autor que nos dejaba joven pero que dejó grandes tesoros del fantástico en el siglo XX y que aún perduran porque se convirtieron en eternos entre los seguidores del pulp, y en el caso de Conan del mundo en general, tras la famosa peli, así como tras la compra de derechos del personaje por parte de Marvel Comics.

Tras los relatos que dieron lugar al inicio del personaje en 1932 y 1933 llega este segundo tomo que recopila todo lo publicado en 1934. Donde se ve claramente que las historias del bárbaro pasan a extenderse de relato a novelette (novela corta). ¿Tenía que ver que dónde se esperaba que se publicasen pagaban por número de palabras? Obviamente sí. No obstante, partieron del maestro tramas muy chulas y una de mis favoritas como es Nacerá una bruja. De hecho, insisto, este segundo volumen de Conan de Cimmeria contiene tres de las historias más largas publicadas, así como algunos borradores y sinopsis de ideas no publicadas, complementado todo con las excelentes ilustraciones de Gary Gianni. Ilustraciones joya que también aportaba el primer tomo.

También percibí que en todo lo publicado en 1934 se comienza a notar la influencia de otro grande como es Lovecraft, con el que Howard mantuvo correspondencia frecuente. Y ambos dos, a veces, insertaban referencias o elementos de la configuración del otro en sus obras. Tanto fue asi que en ciertos momentos algunos editores de las revistas donde publicaban reelaboraron muchas de las historias originales de Conan donde se diluía esta conexión. Una pena para el amante del Terror, ¿no? De todos modos, sabed que muchas de las historias inéditas del Conan clásico podrían formar parte sin problema de Los Mitos de Cthulhu.

El pueblo del Círculo Negro fue publicada por primera vez en la revista Weird Tales en tres partes durante los números de septiembre, octubre y noviembre de 1934. Howard ganó 250$ por la publicación de esta historia. Ambientado en la era pseudohistórica hyboriana, trata sobre el secuestro de una princesa exótica de Vendhya por parte de Conan, mientras frustra un complot de conquista por parte de una secta de Yimsha. Debido a su alcance épico y su sabor atípico, la historia se considera un clásico indiscutible. Los estudiosos de Howard la citan como una de sus mejores tramas. También es una de las pocas historias del maestro en las que el lector recibe una visión más profunda de la magia y los magos más allá de la descripción estereotipada del sacerdote ilusionista y prestidigitador demoníaco hyboriano.

La hora del Dragón (también conocida como Conan el Conquistador) fue una de las últimas historias del héroe publicada antes del suicidio del autor. Aunque no la última que escribió. Una historia que vio la luz por primera vez en forma de serie en los números de diciembre de 1935 a abril de 1936 de la revista pulp Weird Tales. La trama comienza cuando un Conan de unos cuarenta y pico años (recordad que esto en tiempos pretéritos ya era una persona mayor), durante su reinado como rey de Aquilonia, intenta acabar con un complot de un grupo de conspiradores para deponerlo en favor de Valerio, heredero del predecesor Numedides, a quien había matado Conan para ganar el trono. No es de mis favoritas aunque se disfruta bastante.

La perla para mí es Nacerá una bruja, obra que la he leído en todos los formatos existentes y siempre la he gozado todas y cada una de las ediciones. Fue escrita en solo unos días en la primavera de 1934 y publicada por primera vez en la Weird Tales de diciembre de 1934. La historia trata sobre una bruja que reemplaza a su hermana gemela como reina de una ciudad estado, lo que la pone en conflicto con Conan, quien había sido el capitán de la guardia de dicha reina. Los temas de paranoia y la dualidad de las hermanas gemelas son primordiales en esta historia, pero también incluye elementos del conflicto entre la barbarie y la civilización que es común en todas las series literarias que creó Robert E. Howard. Una historia que destaca por la escena de la crucifixión de Conan que habréis visto en cantidad de sitios. De la que una variación se incluyó en la película de 1982, Conan El Bárbaro, film que todos hemos disfrutado más de una vez.

Poco más que decir. Segundo volumen indispensable del pelotazo de edición que está publicando Minotauro y Timun Mas. Deseando tener ya y disfrutar del tercer volumen que se avista en el horizonte.

Reseña: Conan de Cimmeria I (1932-1933), de Robert E. Howard

¿De verdad queréis leer una reseña sobre este precioso volumen de Conan de Cimmeria I 1932-1933? Hablar, alabar una obra que recopila los relatos de este magnífico personaje, sería como si estuviéramos debatiendo cine y se empezara a hablar de Ben-Hur, Los Diez Mandamientos o Casablanca. Clásicos entre clásicos, joyitas entre joyitas, un autor que empieza a despuntar con sus escritos, sobre todo, tras su muerte con tan solo treinta años. Obritas u obra en general, que demuestra que estamos ante un autor prolífico y con un don para crear personajes icónicos, épicos, la mayoría e inolvidables y reconocidos en obras posteriores casi todos. Porque épica/o es una palabra que va a salir bastante cada vez que se hable de Conan y eso es inevitable. Un personaje que, por cierto, va a ser conocido mundialmente tras la compra de derechos por parte de Marvel y su salto a los cómics.

Pero aquí hemos venido a hablar de un tomo con relatos de los años 30 del pasado siglo. Cuando el pulp estaba de moda. Relatos hacia otros mundos, fuera y dentro de éste. Bastantes autores dándolo todo, con un Edgar Rice Burroughs en plena forma con su Tarzán, su Barsoon Series, Piratas de Venus o su Pelúcidar, donde tenemos gente viajando al centro de la Tierra. Pero también H.P. Lovecraft y tantos otros, escritores muy conocidos a día de hoy entre los que profesamos y amamos este tipo de literatura que mezcla fantasía, horror y ciencia ficción en cualquiera de sus formas. Y más, muchos más autores que se apuntaron al carro de la famosa revista Weird Tales… pero friends, es que lo mejor de todo es, que raro era el autor de los que os hablo que no tenía calidad para crear joyitas pulperas. Y Howard y Conan despuntando entre ellos aunque no desde el principio. Pero después si, porque Conan goza de ese no-sé-qué-, ese algo, que pese a lo básico en sus formas, tiene algo, que engancha a querer vivir grandes aventuras junto al personaje; viéndole aplastar cráneos como quien no quiere la cosa. ¿Qué más básico en sus virtudes que un macho musculado y bárbaro? Típico estereotipo pero que engancha.

Tomo que abre con Cimmeria, el poema publicado en The Howard Collector en 1965. Para después pasar al relato que da inicio al personaje como es El Fénix en la Espada que se pudo leer en la Weird Tales de 1932 y que sí que es el primero pese a que aún hay gente que debate con que el primero fue La hija del gigante de hielo, donde aparece un joven Conan y sí que fue la primera historia pero adaptada al cómic en mayo de 1971 en el #1 de la colección Savage Tales (con guion de Roy Thomas y dibujos de Barry Windsor-Smith). También se incluye la versión original publicada de The God in the Bowl, para después pasar a La Torre del Elefante, considerado el segundo relato original sobre el personaje; un relato al que le tengo especial cariño porque fue con el que me inicié. De hecho, siempre pensé que contenía una idea genial para un juego de mesa y no hace mucho lo hicieron. También un relato donde se demuestra lo que le gustaba a Howard ponerle una fémina al lado al fuertote de la espada.

La ciudadela escarlata (que en algunos sitios se identifica como escrito antes que La Torre del Elefante), El coloso negro, Xuthal del crepúsculo (uno de mis favoritos, casi todos los villanos que he escrito en relatos de Fantasy están inspirados en él), El estanque del negro (polémico como pocos), Villanos en la casa (Rogues in the House, me dio la sensación que nunca lo había leido pese a que me vanagloriaba de haber leído todo-todito-todo de Conan en literatura), Sombras de hierro a la luz de la luna (el que menos me gusta, muy forzado), La reina de la Costa Negra (obra magna del personaje, mil veces versionada) y El diablo de hierro (otro que apenas recordaba y disfruté como un enano leyéndolo).

Porque Conan el cimmerio lucha, patea, da ostias como panes, y otra vez patadas voladoras al mínimo que le echen cara o quieran ponerse en su contra. Y rara vez no sale triunfador de una pelea aunque sea contra muchos. Parece imbatible… pero no lo es. Aunque puedes apostar contigo mismo a ver cuando lo verás tumbado si no es por hambre. Y aunque no tenga razón en su labor, aunque no sea un héroe a ojos de una mirada lectora honrada que ve con ojos muy abiertos lo que está sucediendo; Conan destroza al que tiene delante sin miramientos. Y si le pagan o debe algún favor a algún maluto, señor o rey, él devuelve ese favor a ese tipo antes que nada. Lo honorable vendrá después. Es un perro. Un perro de caza que solo se debe a Crom y a las mujeres. Y a veces ni eso. Y este tema leerlo en el que se presupone héroe de la trama del libro que tienes entre manos, me flipa ahora cuando de nuevo leo sus historias por lo diferente de un héroe indiferente a la verdad. Imaginaos si no desconcertaba ya algo asi en los años 30 donde los héroes debían ser buenos por encima de todo, más blancos que las sabanas de un hospital.

Y entonces hace unos meses llega el notición: el pelotazo anunciado por Timun Mas-Minotauro de la publicación en tres tomos de todos los relatos de Conan, ordenados cronológicamente, con algunas ilustraciones de Mark Schultz y otras inspiradoras dentro de cada relato en páginas interiores. Y al final del tomo, poemas, primeras versiones de los relatos ya aportados, bocetos del personaje y no quiero olvidarme de la maravillosa introducción o Prefacio de Patrice Louinet, señor especialista en la obra de Robert E. Howard y autor de una tesis de maestría y un DEA sobre el autor tejano. Y al que en el año 2000, ediciones Wandering Star, con sede en Inglaterra, le pidió que dirigiera la primera edición completa de los cuentos de Conan de Cimmeria, esta que por fin ha sido publicada en nuestro país.

Un volumen imperdible, con caja protectora también ilustrada, regalo de regalos que hemos decidido hacernos muchos o que ya hemos pedido a familiares para poder completar y que la cartera no sufra demasiado…

Reseña: Star Wars. Maestro y Aprendiz, de Claudia Gray

Hacía ya tiempo que necesitaba un buen fileteado de carne Star Wars en formato literario. Planeta Cómic y Timun Mas siguen trayéndonos cómics y novelas súper recomendables para el fan, y si quieres, y quieres dedicar gran parte de tus horas de ocio a ello, tienes bastante donde elegir. No solo entre novedades, tiene un buen buffet clasificado por personajes o por épocas. Un amplio abanico donde saciar el ansia que nos gobierna a todos de ver/vivir/leer más y más cositas de Star Wars. Indagar en, ¿qué hubiera pasado sí?, ¿qué ocurría en… durante los hechos de…? Así hasta todas las preguntas que quieras hacerte. ¿Lo bueno? Que resulta que hay una serie de autores contratados para que también se hagan esas cuestiones, y lo mejor, escriban sobre ello. Un mundo hecho para todo aquel que quiera sumarse. El ejemplo claro es Claudia Gray. La cual se suma al mundo Rebelde y de los inicios del Imperio con Maestro y Aprendiz. Una escritora estadounidense conocida por escribir la saga Medianoche, libros de los que se han vendido cientos de miles en todo el mundo, Inmortal (Free: A story of Evernight) y Vacations from Hell. Una de las nuevas autoras que apuntan alto y que ya ha hecho sus pinitos en la literatura del Universo Expandido con la súper recomendables Estrellas Perdidas, Linaje y Leia: Princesa de Alderaan. Autora súper ventas de las listas del New York Times y considerada fan de Star Wars desde la infancia.

Y me pasó que, vi la publicación de Maestro y Aprendiz en nuestro idioma, y lo quise. Lo deseé leer y me duró un suspiro, pese a tener algo más de cuatrocientas páginas. Tengo que decir que ya iba predispuesto a amar este libro pues Obi-Wan Kenobi y Qui-Gon Jinn son dos de mis personajes favoritos. He seguido sus carreras con gran interés, leyendo en su día la serie Aprendiz de Jedi, de Jude Watson, una serie formada por una buena tanda de novelitas que publicó en su día la extinta Alberto Santos Editor. Una serie que encauzaba trilogías o bilogías y que narraba con detalle la adolescencia de Obi-Wan Kenobi. (Sin duda, si sigue adelante la serie de televisión, tirarán mucho de aquí). Bien, a lo que iba: que muy raro sería que Maestro y Aprendiz no me llegara a gustar. Amor por estos personajes, pese a la de palos que le han caído tras los films de George Lucas.

Star Wars: Maestro y Aprendiz tiene lugar en el decimoctavo año de Obi-Wan que ha sido aprendiz de Qui-Gon por un tiempo, pero con una relación nada fácil. Obi-Wan se irrita ante el desprecio Qui-Gon siente por las reglas, creando una brecha entre ellos cada vez más grande con cada hecho, con cada suceso, a medida que una nueva oportunidad surge. Quién la conozca, sabe que uno de los puntos fuertes del trabajo de Gray es la discusión de las diferentes motivaciones entre Jedis. ¿Por qué hacen lo que hacen y hasta dónde pueden llegar sin asomarse a ese lado oscuro que tanto temen?. Una cuestión con la que lucha cada uno de los Jedi en este libro.

Qui-Gon se enfrenta a las restricciones de los Jedi dentro del sistema político de la República. Está frustrado por cómo esto parece poner a los Jedi en desacuerdo con su mandato como parte de la República y con lo que se supone «correcto». Cuestiona la sabiduría de que los Jedi se vuelven poco más que la fuerza policial del canciller y, en eso, pierden contacto con la Fuerza. Esto, a su vez, permite que hechos deleznables como la esclavitud en la galaxia, continúen. Rael Averross es un Jedi que fue el padawan de Dooku antes de Qui-Gon y fue llevado al Templo a la edad de cinco años. Edad considerada tardía para ello. Debido a esto, siempre ha sido un poco extraño, nunca sintió realmente que pertenece al lugar donde está. Nunca ha perdido su acento y sus modales y su vestimenta refuerzan aún más su indiferencia ante los demás. El Consejo Jedi ha forzado las reglas exclusivamente para él en un esfuerzo de ayudarlo a alcanzar su máximo potencial. Sin embargo, las intenciones han sido en vano y se ha vuelto un ser cegado a sus propias deficiencias.

Puede ser la novela “más Jedi” que he leído. La que más trata el tema y lo desarrolla con diferencia. Cada uno de estos personajes, las motivaciones que los impulsan al igual que sus suposiciones sobre el universo y su lugar en él, están presentes casi en cada página del libro. Gray vuelve a tejer una historia de manera experta para mostrar las formas en que nuestras propias suposiciones pueden interferir y desviarnos. Gray se suma a nuestra comprensión de los Jedi antes del Episodio I, dándonos una idea de su relación con la República y algunas de las razones por las que se han establecido bajo su liderazgo. También aporta más datos sobre el Conde Dooku y su relación con Qui-Gon, así como con los Jedi, ya que solo dejó la Orden poco tiempo antes de que esta historia tuviera lugar. Y lo más importante, Gray expone la relación central de Qui-Gon y Obi-Wan, ayudando a preparar el escenario para lo que finalmente se puede ver en La Amenaza Fantasma. Me encanta la forma en que se establece la fascinación de Qui-Gon por la profecía…