Reseña: Sandman Mistery Theatre

Una de las series de Vértigo que más me alegré cuando vi que DC la reimprimía fue, sin duda, Sandman Mistery Theatre. Y ahora me alegro un poco de no haberla leído al completo en mis años mozos porque es fácil pensar que estos argumentos se disfrutan más cuanto más adulto eres.

Matt Wagner tomó la esencia del concepto del “Hombre de Arena” de la Edad de Oro, le añadió un toque del Sandman, de Neil Gaiman, y lo convirtió en una trama policíaca pulp ahora convertida en volumen recopilatorio por Panini Cómics al más puro estilo novela gráfica. Donde Wesley Dodds no es un personaje musculoso como la mayoría de los superhéroes; es algo rechoncho, grueso de cintura, y su único súper poder es su gran inteligencia o cerebro. Y claro, tiene una pistola de gas y puede aguantar golpes, pero utiliza su astucia para acabar con los villanos en lugar de apresurarse a golpearlos. Y ya adelanto que en este tomo vais a ver como se enfrenta a varios asesinos, pero su mayor adversario es, sin duda, su amor platónico Dian Belmont. Y… ¡Vaya! Me encontré que Wesley y Dian son una de las mejores parejas del mundo del cómic desde ya para mí. Sandman Mistery Theatre trata tanto de la compleja relación entre Wesley y Dian como de los villanos que reciben su merecido. Ella es una mujer inteligente y no se deja intimidar. Os va a encantar.

Sandman Mistery Theatre es una joya olvidada del cómic de los 90. Espero que esta reseña y muchas otras se lean y se entiendan de verdad porque tenemos nuevamente por aquí un título lo suficientemente bueno para que lo disfrute todo el mundo. Y del que obviamente necesitamos el segundo volumen YA. En general, una hermosa obra de época y una maravillosa reinvención del Hombre de Arena de la Edad de Oro, y lo demostraré comentando así por encima alguno de los arcos argumentales que en este maravilloso ejemplar podéis encontrar:

La Tarántula (#1-#4). Wagner presenta un encantador elenco de personajes y los sitúa firmemente en un período histórico concreto. A continuación, desarrolla un misterio que conocemos paso a paso pero mientras tanto, Guy Davis intensifica la atmósfera con su magnífico arte, un tanto superficial, pero muy apropiado para la época pulp. En definitiva, elemento pre-diseñado para nuestros personajes, pero también funciona como un primer misterio a resolver. El Rostro (#5-#8). La segunda historia ataca la intolerancia en la década de 1930 y también ofrece una buena evolución del personaje de Dian. El Bruto (#9-#12). El enfoque de este arco argumental son las luchas ilegales, pero termina por desviarse hacia terrenos muy oscuros y, como resultado, es una de las historias más impactantes. ¡Menudo final!

La Vampira (#13-#16). Tras varios arcos argumentales, por fin tenemos aparece la «femme fatale» tradicional. La historia de Wagner para nuestra asesina le da más profundidad que la villana habitual, pero también utiliza la trama como contrapunto a la creciente relación de Dian con Wesley. El Escorpión (#17-#20). En esta historia es donde Wagner parece haber alcanzado un nuevo nivel en el diseño de misterio, ya que nos encontramos con una historia muy concisa cuyo principal misterio se centra en el «modus operandi» del asesino. Una historia hábilmente narrada.

Aquí encontraréis historias crudas de género negro al estilo del gran James Ellroy. No se equivoquen, es un cómic para adultos: hay palabrotas, sexo, racismo, incesto, sangre, violencia y todo el contenido adulto que todos disfrutamos por su realismo para con la actualidad. Guy Davis se encarga de la mayor parte del dibujo de la serie, aunque hay muchos rellenos. El arte de Davis me pareció un poco tosco al principio, pero con el tiempo me convenció. Los otros artistas, como Warren Pleece, Alex Ross, Dean Ormston, David Lloyd, John Bolton y el resto, mantuvieron la atmósfera de Davis, y terminan por darle su propio toque. Visualmente, es un libro que retrotrae a aquellos años en los que los niños de los 80 y 90 disfrutábamos bastante tiempo leyendo cómics. No se siente para nada un cómic de superhéroes pero creo que pocas historias noir hay más disfrutables en el catálogo DC ahora mismo.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.