Reseña: Hombre Máquina
En dos geniales Marvel Limited Edition en edición TPB nos trae Panini Cómics los primeros y mejores años de Hombre Máquina: El robot viviente. De esos cómics que hace diez años jamás pensabas que ibas a poder tener en una edición mejorada, llevadera y actual para poder disfrutar en cualquier parte; y resulta que sí. Y a un genial precio porque esa es otra, Panini está ofreciendo una política de precios, sobre todo, para los nostálgicos, precios genialmente asequibles e ideal para los que fuimos niños en los 80. Y ahí entraría los que disfrutamos algunos números de Hombre Máquina entonces pero obviamente no la colección al completo por aquello de conseguir números en los kioscos y demás. Y ahora tenemos aquí la reimpresión de las primeras historias de uno de mis personajes favoritos porque aquellos fueron años muy maquineros en todos los sentidos. Y no solo hablo de música, todo el tema “máquina” estaba muy presente en muchos medios (Terminator, Robocop…) y en cuanto a los cómics, para mí, los mejores años de Iron Man, por ejemplo. Por eso, pude disfrutar tanto de Hombre Máquina, con las mejores historias, del segundo renacimiento de Kirby en Marvel. Pues su serie en solitario, a finales de los 70, duró solo nueve números, pero había mucho más que escribir sobre este personaje. Así que la serie se reinició con el
número #10, con guiones de Marv Wolfman primero y luego de Tom De Falco, pero el verdadero guionista fue Steve Ditko, quien hizo tanto los lápices como las tintas. Un Ditko bastante minimalista, cuyo estilo iba en declive, y más de quince años después de su debut en Marvel, su estilo de dibujo rozaba lo aceptable, a menudo caricaturesco sin pretenderlo, con mujeres que deberían ser bellas pero que resultan desagradables y rostros demasiado parecidos. Y a mí esto, entonces, me hacía gracia pero no lo detestaba. Me molaba. Y en esa onda estoy ahora que he vuelto gracias a estos tomitos. Me encantó, me encantó, ME ENCANTÓ la parte de Kirby de estos volúmenes. Su arte es impresionante, las secuencias de acción son increíbles, la historia es sólida. Y todo eso sigue vigente, cuarenta-cuarenta y cinco años después de haber sido escrito/dibujado.
Y en cuanto a la parte de Ditko… bueno… ¡Lo siento, verdaderos fans de Ditko! Fue un visionario en los 60, pero estas historias más recientes simplemente no están a la altura. Su arte (para mí) parece simplista y desfasado aquí. Lo mismo ocurre con la trama (vale, es Marv Wolfman quien escribe y edita, pero seguramente con la colaboración de Ditko): por ejemplo, Hombre Máquina acepta un trabajo en la industria de los seguros y tiene que lidiar con las intrigas de la oficina, triángulos amorosos… ¡¿What?! Eso contrasta
enormemente con la historia de Kirby, donde Machine Man salva la Tierra de una invasión galáctica y todo es gloria, ¿no? En fin, en las historias de Ditko, ¡qué abundancia de aliteraciones alegóricas! Por no hablar de los diálogos expositivos (casi siempre innecesarios) con exclamaciones como: «¡Tengo que usar mis piernas hidráulicas para empujar estas rocas!». Pero también, la nostalgia puede dejar atrás muchas cosas. Fue aterrador ver las visiones opuestas de dos titanes del cómic (Kirby y Ditko) con el mismo personaje principal en el mismo volumen.
Por eso, estos títulos son joyitas en sí mismos. Tesoros. Machine Man (también conocido como Aaron Stack, Mister Machine y número de serie Z2P45-9-X-51 o X-51 para abreviar) es un superhéroe androide, es un robot, el único superviviente de una serie, criado como el hijo humano del científico Abel Stack, quien murió al quitarle su mecanismo de autodestrucción, y que posteriormente evolucionó a la consciencia por medio de un Monolito. Una máquina militar con alma, una computadora pensante con forma de hombre: X-51 es el Hombre Máquina. Abel Stack le dio rostro humano a un robot creado por el gobierno, nutriendo al hombre dentro de la máquina y llamándolo hijo. Pero la muerte de Stack dejó a ese hijo, Aaron, solo y huyendo por su vida.
Estos tomos recopilan la etapa completa de Hombre Máquina: El robot viviente e incluyen todos los números escritos y dibujados por Jack Kirby, junto a los cruces con El Increíble Hulk. Por Jack Kirby, Roger Stern y Sal Buscema.
Indispensables para el amante de cómics de toda la vida.