Reseña: Mi Familia Gorila

Tras la lectura de La invasión de los hongos del espacio y Mi familia gorila, la línea manga de Diábolo Ediciones empieza a ser súper indispensable para mí. Esta última, una antología que reúne catorce historias a cual más sorprendente de principios de los 70s que según su sinopsis editorial ofrece una visión profundamente humanista —y muy inquietante— de una de las imaginaciones más extravagantes de la historia del cómic japonés. Pero hay mucho más aquí.

Tenemos una colección de historias retorcidas y divertidísimas a partes iguales que me lleva a la comparación de: cómo sería asomarse a la mente de un tío pervertido con una colección de cómics de ciencia ficción viejos y polvorientos, y rebosante de gore al estilo Fulci, porque este volumen podría ser el lanzamiento de uno de los títulos más escabrosos publicados en estos tiempos y es que pocas veces me he reído leyendo un manga de Terror… Y es que Mi familia gorila me cautivó con su descripción y la promesa de ese toque de excentricidad que siempre me fascina en las publicaciones de manga de nicho, de hace décadas, insisto, como me ocurrió con La invasión de los hongos del espacio (https://www.cronicasliterarias.es/?p=19693).

Todos los relatos cortos incluidos en esta antología se publicaron a principios de los años 70 en la revista Black Punch. ¿Qué tiene de malo? Creados en parte dentro de las convenciones del género de terror, en parte con una fuerte influencia de la ciencia ficción, las historias sorprenden y a la vez divierten con su ingenuidad, erotismo primitivo y una dosis de kitsch y sencillez. Para mí, son joyitas publicadas en nuestro país, historias que rara vez se publican aquí. Son relatos que obviamente se pueden idear de otra forma, por ejemplo, dentro de los cánones establecidos, y claro que se puede buscar un trasfondo más ingenioso (sobre todo en Un paladar extraordinario), pero seamos sinceros, esta lectura se centra más en el puro placer que emana de su contenido desconcertante. Así pues, tenemos la historia que da título al volumen, por ejemplo, con lo que es la idea loca que es casarse con un gorila. Pero también almejas sedientas de sangre, un encuentro con Satanás y extraterrestres con aspecto de peces tuertos y una mujer que congela a sus amantes durante el sexo, pero que debe tener cuidado, ya que el pene demasiado grande de su pareja también puede congelarla a ella…

Cuentan que Iijima Ichiro se inspiró en los cómics norteamericanos setenteros de adultos, pero con un enfoque único. Al no saber inglés, simplemente imaginaba su contenido basándose en las ilustraciones y luego creaba sus propios mundos dentro de sus mangas y relatos. No obstante, en Mi familia gorila también se percibe una clara inspiración en la novela negra clásica y en la saga cinematográfica de El planeta de los simios, y en «cómo podía haber sido» o «sería realmente».

Un título que aporta cuentos que podrían resultar embarazosos, en teoría, pero del que se saca una gran experiencia de lectura, siempre que se mantenga a cierta distancia el horror y el lector sea lo suficientemente fuerte de pensamiento para decirse a sí mismo que está leyendo horror-fiction y nada más. Ya sabéis. Eso de «Esto no lo hagan en casa».

Tenemos en librería ya, nueva joyita para el lector adulto de terror y ciencia ficción y se llama Mi familia gorila.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.