Reseña: Marshal Law (Obra Completa), de Pat Mills y Kevin O´Neill

Lo recuerdo como un cómic que en mi juventud veía en formato grapa en el kiosco de mi calle, pero cuyo dibujo y cuyo tamaño -algo más estrecho de lo normal eran los Epic-, de algún modo me repelía. Sin embargo, había algo. Tenía algo. Algo extraño en esa fruta prohibida que pese a su mal apariencia quieres saber a que sabe. ¿Y qué es Marshal Law? Pues me consta que una de las primeras y mejores críticas al género superheróico que se han hecho. Una sátira, así como una deconstrucción de los superhéroes de la Edad de Oro y la Edad de Plata. El personaje principal, ya es específicamente una parodia de la tira cómica del Juez Dredd que se publicaba en la 2000 AD. Un oficial de la ley ultra-violento en una ciudad futura distópica. Una serie que se caracteriza por su extrema violencia gráfica y desnudez sin reparos. Pat Mills no se cortaba un pelo y arañó aquí a la política de superhéroes convencionales, dando a su vez un repaso a la sociedad de gobierno que promovía USA en aquellos años 80.

Nunca me cansaré de alabar del bien que hacen al aficionado de toda la vida, editoriales que escuchan peticiones y rescatan títulos que muchos pensábamos que jamás volveríamos a tener en nuestras manos. Una de las eternas peticiones que se han hecho, es el regreso de Marshal Law. El comicazo que entre otros se marcaron los geniales Pat Mills (Judge Dredd, Sláine) y Kevin O´Neill (The League of Extraordinary Gentlemen, Cinema Purgatorio) entre 1987 y 1993. Epic Comics lanzó Marshal Law en octubre de 1987 como una serie limitada de seis números. Le siguió el one-shot Marshal Law: Takes Manhattan, en el que la mayoría de los personajes principales de Marvel son parodiados. En 1991, Mills y O’Neill llevaron al personaje a la incipiente Apocalypse Comics para otro one-shot. Luego, el personaje protagonizó el papel principal de Toxic!, un cómic semanal que comenzó en 1991. Resultó que no gustó nada y Apocalypse Comics quebró en 1992. Mills y O’Neill llevaron entonces a Marshal Law a Dark Horse Comics, donde la historia de Toxic! se completó ese mismo año. El mismo en el que el personaje regresaba también a Epic Comics para una serie de dos números que enfrenta a Marshal Law contra Pinhead, el líder de los Cenobitas que tiene pinchos o clavos amartillados en el cráneo, que sale en la famosa obra Hellraiser, de Clive Barker. Recuerdo tener este cómic en mi estantería del piso de Las Vegas y mirarlo cada poco… Durante los años siguientes, Marshal Law apareció en varios cruces entre franquicias y se enfrentó a personajes tan dispares como La Máscara. La miniserie original y todos esos primeros cómics se recogen en este integral.

Marshal Law es el «cazador de superhéroes» autorizado por el gobierno a “rescatar” a las personas de bien de esos maleantes con súper-poderes. Custodia la ciudad de San Futuro, la metrópolis de un futuro cercano construida a partir de las ruinas de San Francisco después del Grande, un enorme y destructivo terremoto que la hundió. El trabajo de Law es acabar con otros superhéroes que se han vuelto rebeldes, trabajo que desempeña con desdén y sin miramientos, empleando su máxima fuerza, cosa que le provoca un enorme placer. Ayudado por el usuario de sillita de ruedas Danny y su socio físicamente imponente (pero extremadamente educado) Kiloton; este mariscal de la Seguridad opera desde un recinto secreto bajo la ciudad. Administrando la justicia brutal suficiente contra los súper-poderosos para salvaguardar al ciudadano de a pie. La identidad secreta de Marshal Law es Joe Gilmore, un ex-supersoldado consumido por el odio a sí mismo por ser un superhéroe. En el mundo que nos muestran Mills y O´Neill, los superhéroes son gente común que cambió gracias a la ingeniería genética, donde gran parte de las fuerzas armadas de los Estados Unidos se han sometido al proceso. Sin embargo, aunque sus cuerpos pueden volverse súper-poderosos, sus mentes permanecen exactamente como eran y, en muchos casos, la incapacidad de sentir dolor hace que los sujetos lo compensen infligiendo dolor a los demás. La psicosis de diversos grados también es un efecto secundario común, y algunos sujetos desarrollan súper-poderes sin ser conscientes de cómo usarlos. Poderes terriblemente incontrolables.

La miniserie original de seis números gira en torno a los intentos del Marshal de desenmascarar a un asesino en serie y violador que se “alimenta” de mujeres como Celeste, la actual novia del querido superhéroe Public Spirit. El aborrecimiento de Marshal Law por el Public Spirit -que representa todo lo fraudulento e hipócrita de los superhéroes-, lo lleva a sospechar que este mismo es responsable de esos crímenes. Trama, sencillamente magnífica.

Mucho antes que Garth Ennis, Pat Mills ya mostró al fan (que se acercó) esta magnifica idea de darle a los superhéroes que se creen especialitos, lo que se merecen. O´Neill aquí, se ve que aún se estaba desarrollando, así que es normal que el dibujo a muchos de vosotros no os entre. Pero en resumidas cuentas, ahora gracias a ECC Ediciones y su genial colección DC Blak Label pone de nuevo disponible esta joyita, nadie debería perdersela. Una de las obras por las que me fustigaba no haberla leído aún.

Marshal Law es magnífica.

Reseña: Biblioteca DC Black Label. Batman. Victoria Oscura, de Jeph Loeb y Tim Sale

Lo más de lo más. Así etiqueto yo estas ediciones especiales que ECC Ediciones está publicando sobre el Caballero Oscuro. Ediciones de lujo a precios competentes. A ver, no veáis siempre el lado malo de las cosas, lo enseña el orejas picudas. No es que nos saquen lo mismo una y otra vez, vedlo así: ¿no es mejor tener varias opciones para elegir a la hora de ir a por un titulo? En cartoné, en tapa dura, en tapa dura con brilli-brillis, en tapa dura con brilli-brillis con el lomo de hojas en negro… Tener donde elegir. Y así cada uno que consiga lo que más le mole del Caballero Oscuro en sus mejores tramas. Eso es Biblioteca DC Black Label. Otra cosa es que seáis megafans y lo querráis todo. Que os de coraje que vuelva a salir una edición más bonita, más chula que la que tenemos y de una historia molona encima. Eso, my friends, es la verdadera definición de frikismo. Frikismo del bueno. Una virtud de coleccionista de la que nos tenemos que sentir orgullosos. Despreciando el tono despectivo que les dan ciertos insensatos muggles.

Batman: Victoria Oscura es un titulo que muchos esperamos con ansia en su día. Si no lo sabéis ya, muchos deberíais saber que, cómic que se junten Jeph Loeb y Tim Sale, cómic que debéis comprar. O al menos, leer. Jeph Loeb (Batman: Silencio) y Tim Sale (Superman: Las Cuatro Estaciones) se embarcaron en un ambicioso proyecto, punto de inflexión de sus respectivas carreras: la aclamada serie limitada Batman: El Largo Halloween. Todo un clásico moderno, una trama que disfruté algún Halloween que otro atrás en el tiempo. Recuerdo incluso en qué lugar la iba disfrutando por capitulos y pausadamente; pues rápidamente me di cuenta que así debía leerse. Tras el éxito, entre los años 1999 y 2000, Jeph Loeb desarrollaron la esperada secuela, Batman: Victoria Oscura, otra exitosa serie limitada, no tan poderosa como El Largo Halloween (pero es que la primera es un escándalo), pero aun así disfrutable.

Victoria Oscura comienza justo donde se quedó El Largo Halloween. Aunque la historia pudo terminar en una «victoria» en cierto sentido, todo lo que sucedió con el misterio de Festivo realmente afectó a todos. La tensión en el matrimonio de Gordon y la pérdida de Harvey Dent (ya sabéis algunos a qué me refiero) fueron dos hechos notables. Además de recordar al lector sobre todo lo sucedido, el cómic continua abordando los problemas personales que enfrentaron los personajes durante el arco anterior. Y aunque el cómic proporciona una breve descripción de todo lo sucedido, lo ideal es que leas El Largo Halloween antes de comenzar esta entrega. No es imposible entender lo que pasa, pero siento que es una lectura mucho más agradable si se toma uno el tiempo para involucrarse al completo.

El escenario del cómic se remonta a los primeros años de Batman. La forma en que está escrita la entrega y los problemas que aborda realmente hacen que te cuestiones cómo le afectaron los eventos pasados. La historia comienza con las cosas no tan bien para Gordon. Su esposa y su hijo se han ido y él llora la pérdida de un amigo, completamente solo, e inmerso de todas-todas en el trabajo. Además, el nuevo fiscal de distrito no parece tan interesado en la aprobación de Batman. Pero no pasa mucho tiempo para que aparezcan más señales. Con Selina (dentro y fuera del traje de gato) jugando un papel importante ahora, rápidamente advierte a Batman que Dent está en peligro. Además de todo esto, los asesinatos de Festivo han comenzado de nuevo y como podéis imaginar, Batman no se toma muy bien estar equivocado. Es aquí donde vemos un raro atisbo de Bruce Wayne afectado por lo sucedido. En una sincera charla con Alfred, le cuenta lo de Dent y cómo estuvo a punto de compartir su identidad con él y cómo se siente frustrado por no poder encontrarlo. Una vida, un trabajo, donde no se le permite equivocarse. Aun así, esto no le impide salir a las calles de Gotham para luchar contra el crimen, y habrá muchos encuentros diferentes en esta entrega; intensas escenas de interrogatorios, pandilleros violentos y algunos de los villanos favoritos haciendo acto de presencia -El Pingüino, El Joker, El Espantapájaros y, naturalmente, Dos Caras-. Una serie de eventos que irán poniendo en tensión a todos, asesinatos, donde tras Festivo, Batman observa la repetición de un patrón criminal similar que se está cobrando víctimas en el Departamento de Policía de Gotham. Un nuevo asesino que tiene en jaque al Caballero Oscuro, mientras la ciudad se va a pique. Y Dick Grayson, requiriendo atención.

Le pregunté a un amigo una vez que puntuación sobre 5 le daba a Victoria Oscura. Me dijo: 4,6. Wow! ¿Y El Largo Halloween entonces?, salté. Aquí se limitó a alzar un dedo y hacer una espiral en el aire a ritmo de fiesta-fiesta. Son cosas que se le queda a uno grabado en la masa gris. Puede ser una buena definición para recomendar esta obra. Una 4,6 sobre 5 y la otra: ¡Fiesta-Fiesta! Joyita al canto, que dice otro. Tanto si eres nuevo en los cómics como si eres un fan desde hace tiempo, Victoria Oscura y El Largo Halloween son dos cómics que deberías leer. Y cada no mucho, releer. Historias que entusiasman, clásicos que incluso ayudan a reconciliarte con el noveno arte, indispensables. Todavía no entiendo como aún no se ha llevado al cine esta trama. Si me dedicase al cine, el gran Cthulhu sabe que este hubiese el primer arco argumental en filmar. No os quepa ninguna duda. Ah, y basta ya de filmar inicios sobre Batman. Hasta mi perro lo conoce.