Reseña: Soy Quien Amas en la Sombra, de Skottie Young y Jorge Corona

¿Estamos de acuerdo en que Middlewest es una obra súper chula de de Terror de Skootie Young que necesita integral ya? Creo que los que hemos disfrutado algún número sí que andamos todos en el mismo bando, pero ya os aseguro que también estaremos todos afines en que Soy quien amas en la sombra es más de lo mismo. Otra chulada del género, que se marcan Skottie Young (I Hate Fairyland, Deadpool, Academia Extraño) y el dibujante Jorge Corona (No. 1 With A Bullet, Super Sons, Feathers) pero esta vez un volumen único, historia disfrutable de una sola atacada.

Hay algo en las historias de oscuridad, amor, terror y descubrimiento que nos sigue fascinando. Es como si, cuando se entretejen, de alguna manera revelaran verdades más profundas… no solo sobre las historias contadas. También sobre la condición humana en sí misma. Es por eso que las obras de Stephen King, Neil Gaiman y otros que navegan en el espacio entre la fantasía y el terror inspiran y perduran, a su vez. Esto parece haberlo alcanzado de alguna forma Skottie Young y el artista Jorge Corona en esta miniserie que publicó Image Comics en USA y que acaba de traer por estos lares Norma Editorial. Una historia rica, oscura y desgarradora que se basa más en ese terror poderoso que envía escalofríos a la columna vertebral, más que gritos de garganta.

La premisa de Soy quien amas en la sombra es sencilla. La artista Ro Meadows se aleja de la ciudad hacia el medio oeste para encontrar inspiración y ahí nos acercamos a una casa antigua con deseos de ser llamada hogar, aunque pronto se nos advierte que está encantada. Si bien eso podría ser suficiente para asustar a la mayoría, para la pintora es perfecto. Ella se muda e inmediatamente comienza a hablar con un fantasma, no hay problema, porque ella busca por encima de todo las leyendas de la casa, esas imágenes insufladas que provocan que las musas se remuevan y llegue la inspiración. No ofreceré muchos más spoilers aquí pero es obvio decir que nada funcionará como Ro planea.

Hay muchas cosas que funcionan en Soy quien amas en la sombra. El guion de Young establece bien la personalidad de Ro y sus charlas son divertidas de leer. Pero el elemento realmente sobresaliente es la combinación de la obra de arte de Corona y los colores de Jean-Francois Beaulieu. El arte en sí usa cuidadosamente el espacio y la presentación para contar la historia. Es uno que ofrece una perspectiva de Ro, así como del mundo en el que se ha metido, y es de una manera que las palabras simplemente no podrían contarlo que las imágenes o viñetas sí. Los colores de Beaulieu poseen un efecto cinematográfico tremendo. Incluso en los elementos más aterradores. Y es que la protagonista Ro es una artista que se enfrenta al temido lienzo en blanco y sin inspiración. Ella y su agente deciden que un cambio de escenario podría ayudar y eligen una vieja mansión. Al principio nada ayuda; iluminación, habitaciones, berrinches pero entonces…, llega el fantasma. Al principio, es sólo un ruido, luego, un objeto o una nuba que se desliza pero todo cambia cuando deja una nota que dice:

Lo siento

Y con tan sólo esas palabras llega la musa. Ro se aísla de pronto del mundo y ese era originalmente el objetivo para hacer arte. Pronto queda claro que el fantasma la quiere toda para él.

Esta es una historia que se ha contado antes, pero nunca antes ilustrada de manera tan única. Me encantó el arte en esta novela gráfica, me atrapó desde el principio. La casa es vieja pero hermosa, sugiere que aquí se han vivido muchas vidas. Trama oscura y vibrante que roza el tan aclamado género gótico.

Reseña: La Casa de los Horizontes Perdidos. Un Misterio de Sarah Jewell, de Mike Mignola y Chris Roberson

Simplemente brillante todo este Universo Hellboy como se ha dado en llamar. Sublime siempre Mike Mignola, su Mignolaverse, y todos aquellos autores de los que ha sabido rodearse para crear estas obritas que cómo mínimo recuerdan a Lovecraft y su entorno Arkham. En este caso, la denominada La Casa de los Horizontes Perdidos, no es otra cosa que un spin-off con el que la investigadora Sarah Jewell (Rise of the Black Flame, Witchfinder: The Reign of Darkness) obtiene su propia serie con un misterio asesinato y, por supuesto, un girito de lo oculto. Pues, un asesinato en una habitación cerrada desconcierta a la detective paranormal Sarah Jewell y su socia Marie-Thérèse cuando en un viaje de fin de semana a una isla privada frente a la costa de Washington todo se desvía a lo contrario de lo que conocemos como viaje de placer. Atrapados por una tormenta y rodeados por una miríada de sospechosos que se han reunido para una subasta de objetos ocultos, el intrépido dúo debe desentrañar los misterios sobrenaturales que rodean a los invitados que se encuentran en la mansión isleña. Descubrir al asesino. Pero mientras tanto, los cuerpos siguen acumulándose, se descubren más muertos…, gritos, el horror en la noche tras el sonido de las olas, el misterio de las rocas… en cualquier momento Sarah o Marie-Thérèse podrían ser las próximas.

De vez en cuando llegan una de estas joyitas del maestro Mignola y su grupo, publicadas en nuestro país por la inestimable Norma Editorial. Os puedo decir que raro es, el cómic de este estilo, que no es recomendable para todo amante del género de Terror o el Misterio. Mike Mignola y Chris Roberson regresan al mundo de Hellboy, acompañados por la artista Leila del Duca y la colorista Michelle Madsen. Desde la primera aparición de Sarah Jewell en Rise of the Black Flame (El Origen de la Llama Negra: https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-americano/hellboy-2/el-origen-de-la-llama-negra), muchos de los fans andábamos deseando que Sarah tuviera su propia serie. El personaje que está claramente inspirado en la periodista trotamundos Nellie Bly y la exploradora heredera Aimée Crocker, tenía una historia tan amplia que contar más allá de la página, incluso en esa primera historia publicada por Norma. Incluso si no fuera tan friki del Universo Hellboy, estoy seguro que me hubiera enganchado a esta historia porque Nellie Bly fue una de mis heroínas favoritas de la infancia. Por la cual también me inspiré para un relato. Quién no la conozca, Elizabeth Jane Cochran “Nellie Bly” (1864-1922), fue una periodista, escritora y empresaria estadounidense; la primera reportera de periodismo de investigación y pionera del periodismo encubierto. La primera «Iker Jiménez» para que nos entendamos. Y con una anécdota sobre ella. En 1889 rebajó en ocho días el récord de ochenta días en «dar la vuelta al mundo» narrado por Julio Verne en la novela del mismo nombre…

Volviendo a la reseña, tenemos a Sarah Jewell como protagonista ideal de una miniserie que mezcla trama de libro de Agatha Christie con cuento de H.P. Lovecraft. Para que conste, tengo presente lo que se parece esta historia a la de Christie aquella llamada originalmente And Then There Were None y aquí Diez Negritos; en la que los personajes principales son convocados a una isla en circunstancias misteriosas, luego aislados del mundo exterior por una desagradable tormenta y uno por uno los personajes son asesinados. Pero entonces, ¿qué trata La Casa de los Horizontes Perdidos exactamente? Bueno, tiene un montón de personajes atrapados en una isla durante una tormenta y hay un asesino entre ellos y a partir de ahí… toda realidad empieza a cambiar.

Cada personaje empieza a ser convincente a su manera. Además de eso, al ser un misterio de habitación cerrada, es importante configurar el entorno, la línea de tiempo y las limitaciones de acceso. Todo esto en un cómic que gracias a la inquietud que provoca, se lee en nada. Y del que, por supuesto, cualquier cosita que cuente fuera de lo ya contado, se convertiría en spoiler. Cuando un personaje sale de una habitación, no solo importa si salió de la habitación, de repente es importante el cómo salió de la habitación. La historia se infla naturalmente con estos datos adicionales y cuando menos lo esperas llega el horror que rompe la tensión.

Disfruté especialmente la escena en que a través de la mirada de uno de los personajes observamos la forma en que observa -valga la redundancia- a los otros.

Michelle Madsen, maestra y ejemplo de como cuidar una paleta de colores.

Como decía, una obra que combina dos de mis tipos de misterios favoritos. Juega con mis intereses a la perfección. Otra joyita para mi cómicteca.

Reseña: Falconspeare, de Mike Mignola y Warwick Johnson-Cadwell

El hype, el ansia… si os tuviera que decir ahora mismo una serie de cómics por la que siento una infinitesimal ansia o hype de que se publiquen más obras o en su defecto un arco largo y extenso, sería sin duda, sobre estos geniales personajes que son el profesor Meinhardt, el Sr. Knox y la señorita Van Sloan. Sintiendo el amor que siento por el Terror, por los mundos o universos de horror que Mike Mignola ha sabido crear con sus diferentes obritas fuera de su famoso Hellboy: dioses, si espero con ansia cada tomito de estos que publica Norma Editorial en nuestro país. Porque Falconspeare, como bien dice la sinopsis, no es el primer cómic en el que estos geniales personajes se enfrentan a lo oculto y los horrores que este nuestro mundo esconde…, sobre todo, en los países del Este jajaj.

Y es que tras disfrutar de joyitas como El Sr. Higgins vuelve a casa (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-americano/hellboy-2/el-sr-higgins-vuelve-a-casa) y Nuestros encuentros con el mal (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2507), casi babeaba por empezar, devorar, leer este Falconspeare, sabiendo de su contenido. Deberíais saber si os va este rollo o disfrutáis con casi cualquier fantasía oscura victoriana, que estos one-shots escritos por Mike Mignola y escritos y dibujados por Warwick Johnson-Cadwell, son una jodida maravilla. Y aunque debo decir que el estilo artístico crudo de Caldwell no está a la altura del aspecto característico de Mignola, tiene un toque diferente y genial muy fílmico moderno que mola. Eso sin contar el maravilloso ambiente gótico sobrenatural de las historias de Meinhardt & Knox que se adaptan perfectamente al Mignolaverso. ¿Y de qué va? James Falconspeare, cazador de monstruos, ha desaparecido y tras investigar las pistas, saber en “lo que estaba” y contra quién iba justo antes de enviar correspondencia críptica, su trío de amigos se temen lo peor. Su universidad no ha tenido noticias suyas. Y como os decía, el equipo de Meinhardt, Knox y Van Sloan, están recibiendo una misteriosa correspondencia con las iniciales “BK” escritas a mano por el mismísimo Falconspeare. Se puede reconocer su letra.

¿Van a buscarlo? Por supuesto. Pero lo chungo es que fue visto por última vez dirigiéndose al puerto de Betivuka, cuando tenía por misión acabar con una depredadora llamada “La Mordedora”. Una supuesta chupasangre que James Falconspeare había decidido investigar y mandar al otro barrio. Pero lo mejor es cuando detectan que Falconspeare intentó una táctica única para destruir a dicho sobrenatural enemigo…

Ya os digo, tercer tomito de esta colaboración Mignola/Cadwell que me parece maravillosa y que en cuanto haya material, merece un integralazo de los que se marca Norma sí o sí. Una buena historia, aunque bastante corta como todas y que obviamente deja con ganas de más. Mas, lo que veo fetén en estos cómics es, que la narración no tiene nada de diferente y es realmente la tarifa vampírica que solemos pagar de forma habitual. No obstante, lo que hacen realmente buenas a estas historias es los pequeños detalles que se proponen al principio de cada intriga: un mensaje garabateado sobre la mesa por temor a que alguien escuchara en secreto, un ama de llaves bávara empuñando una espada, un nosferatu reventado con una bengala… No sólo como fan, como escritor de Terror, pienso que estamos ante una serie de historias de vampiros que inspiran y devuelven la esperanza en poder volver a encontrar buenas tramas de horror con chupasangres clásicos.

Realmente pienso si existe algo que Mike Mignola haga, que no me guste.

Reseña: Una Sed de Venganza Justificada Vol. 1, de Rick Remender y André Lima Araújo

Comenzando casi como una anécota de vida y terminando con muertes por doquier, y estando confundido en cuanto a la trama casi en el ochenta por ciento del guión, este primer volumen me recordó por qué me gustan tanto las historias y, sobre todo, los inicios de Rick Remender. Dicen al otro lado del charco que le tomó años volver a su mejor nivel y que con Una Sed de Venganza Justificada lo ha hecho. Lo compro. Sólo puedo decir una cosa:

Denme más de esto, por favor.

Norma Editorial publicó entre sus novedades de agosto el Vol. 1 de Una Sed de Venganza Justificada, donde Rick Remender regresa al panorama actual del cómic con una historia de violencia excepcionalmente narrada y visualmente original de la mano del artista portugués Lima Araújo. Estoy totalmente de acuerdo. Y realmente no puedo contaros mucho de la trama sin estropearos los buenos entresijos con los que cuenta. De cómo el personaje principal se mete en el lío que se mete. Pero por un momento piensas que estás en un tipo de cómic cuando de repente estás en otro. De no ser por estos títulos con súper spoilers a lo años 80 que ahora le han dado por meter a las nuevas pelis de acción…, qué duda cabe que el impacto de lo que surge sería mayor. De alguna manera, nuestro personaje principal, el señor Wen (por llamarlo de alguna manera), encuentra un camino hacia la dark web donde descubre a ese tipo de asesinos a sueldo que aceptan trabajos. Realmente no estoy seguro de cómo sucede eso, sin embargo, ves a la próxima víctima y a esta mujer inocente y como Wen decide intervenir. Está a tope, sabe que la acaba de cagar por dar ostias a todo lo que se mueve y ahora estas personas los persiguen y sólo tiene que luchar por tratar de descubrir cuál será su próximo movimiento. Esto divierte al lector pero qué duda cabe que los que hemos estado en situaciones así, se sufre un estrés y un sinvivir de la leche.

A Righteous Thirst for Vengeance (Una Sed de Venganza Justificada) tiene una energía similar a los primeros cómics que dieron fama a Remender. Aunque este cómic en particular tiene sus raíces en un poder mucho más brutal y violento. La secuencia de apertura está completamente desprovista de diálogo y eso aporta misterio. Obtenemos una toma aérea de Vancouver, B.C. y disfrutamos de hermosas y pintorescas escenas gracias al dibujo de André Lima Araújo. Eventualmente el objetivo se acerca al barrio chino de Vancouver (que Araújo capturó con un asombroso decreto de precisión), y finalmente nos encontramos con un vistazo de nuestro protagonista.

Cómic con el poder atractivo de una peli coreana de acción.

Nuestro protagonista no tiene nombre. Nuestro protagonista es modesto. Nuestro protagonista no dice mucho. En el primer acto, nuestro amigo de la sudadera con capucha roja apenas une más de dos palabras para formar una frase, y Remender deja que la narración visual de Araújo lleve la mayor parte de la trama. No tenemos muchos puntos de apoyo narrativos, solo detalles colocados de forma extraña y fragmentos de información, la mayor parte de nuestro conocimiento del protagonista proviene de inferir cosas de su acción como la forma en que deja que una pareja de ancianos suba al autobús antes que él a pesar de que llueve a cántaros. Su colisión accidental con un transeúnte. Su interacción con un pájaro moribundo. El hecho de que va a “algún lugar” para hacer “algo”. Es una lectura intrigante, pero deja una gran cantidad de preguntas en el aire. Y el acto final al menos señala exactamente hacia dónde se dirige la historia.

Cómic por el momento súper recomendable, maravillosa trama que tiene un aire al genial manga de Oldboy (sí, al manga, porque la peli es algo diferente). Definitivamente, espero con ansias el próximo volumen.

Y qué decir del dibujazo del portugués que aporta la sensación de estar viendo un anime. Me mató.

Reseña: Alien. Linajes, de Phillip Kennedy Johnson y Salvador Larroca

El poder disfrutar en formato cómic de licencias súper chulas como Alien, en nuestro país se lo debemos a diversas editoriales. Y por el momento, una de ellas es Panini Cómics que gracias a sus novedades podemos tener este mes un nuevo volumen de una de las franquicias que mezcla la CF y el Terror de forma formidable desde que brotó y nos hizo estremecer a muchos allá por finales de los 70 y principios de los. Alien, el gran icono del cine que llega a Marvel, de la mano de Phillip Kennedy Johnson (Superman) y Salvador Larroca (El Invencible Iron Man).

En Alien: Linajes conoceremos a Gabriel. Ha estado en el espacio durante mucho tiempo y una vez fue capturado por una raza xenomorfa brutal y violenta… que todos sabemos cual es. Si bien no tiene idea de cómo escapó, está obsesionado y tiene sueños llenos de xenomorfos donde sus compañeros encuentran dolorosas muertes. Tiempo después regresa a casa con un hijo adulto que no quiere tener nada que ver con su familia, aparte de robar la información que pueda para prepararse para un asalto a Weyland-Yutani, la corporación que envió a su padre al espacio. Pero no tiene pinta de que esta idea vaya a ir bien, ya que ahora se ve atrapado en un laboratorio lleno de las mismas criaturas que persiguen a cada momento los sueños de su padre.

Dicho y redicho que soy fan total de Alien desde que impactó en mi cara cuando la alquilé en un videoclub con un amigo a mediados de los años 80. Se estrenó en 1979, sí,  pero en aquellos años las pelis tardaban bastante en cruzar el charco, y más hacia un país que nunca consigue remontar cabeza a nivel europeo como es el nuestro. Pero temas políticos aparte, en Alien: Linajes se junta que soy también un gran admirador del trabajo de Phillip Kennedy Johnson desde que disfrutara muy mucho su Last God. Eso sin contar que estaba ansioso por ver el gran lanzamiento de Alien dentro Marvel. Dicho esto, después de Aliens: El Regreso (la segunda película de la saga) ahí es donde para de contar para mí la franquicia fílmicamente . Es la última vez que me gustaron los xenomorfos en formato visual. Pero en cómic tengo que decir que he ido encontrando joyitas como Aliens: Polvo al Polvo (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2798) o Aliens 3: El guión no filmado (https://www.cronicasliterarias.es/?p=783) que publicó aquí Norma Editorial.

El trabajo de los personajes en Alien: Linajes deja con ganas de más. Son personajes muy currados a primera vista, de los que te andas preguntando cada poco que habrá sido de su vida anterior. Gabriel y los diversos cyborgs de Bishop tienen personalidad, y algunos secundarios también son interesantes a poco que salen. Aunque es obvio que están a las puertas de una muerte prematura… Diría que la escena inicial está terriblemente bien elaborada y ayuda a establecer bastante bien cuál es la terrible experiencia de Gabriel así como la nueva ambientación a la que vamos a acceder con este tomo que recopila los seis números que tuvo esta miniserie publicada en USA a primeros de 2021.

Y para ser sincero, no soy muy fan del fotorrealismo pero aquí tiene algo que terminó por gustarme. Las formas con las que se hacen. El arte con referencias fotográficas de Salvador Larroca simplemente hace que los aliens broten de la página casi de forma real. Y sé que en realidad no es algo propio de Larroca pero le reconozco cambiar y probar una nueva habilidad y haber salido airoso de ello.

El regreso de un militar a la vida civil siempre es complicado. Lo sé por propia experiencia. Y quizás por eso Alien: Linajes me ha tocado un poco-mucho la fibra.

Toparse de nuevo con los mortíferos xenomorfos tampoco es moco de pavo.

A mí me ha encantado.

Reseña: Lady Baltimore. Las Reinas Brujas, de Mike Mignola, Christopher Golden y VVAA

Del legendario Mike Mignola y el escritor Christopher Golden, así como de los artistas Bridgit Connell y la colorista Michelle Madsen, llega una aventura lovecraftiana (porqué no) llena de monstruos, pero por encima de todas las cosas, lo que sería la principal secuela de la obra que es Baltimore. Lady Baltimore sería la continuación directa tras la muerte de aquel genial personaje (no es spoiler, todo el mundo muere en esta vida o en otra); TPBs que releo cada poco cuando busco inspiración en grandes obras de tema vampírico. El Baltimore original ofrecía el tipo exacto de travesuras demoníacas y cargadas de monstruosidades que esperaríamos de una oferta de Mignola pero es que Lady Baltimore es como mínimo igual.

Escenarios de acción y un trabajo visualmente sobresaliente o lo que yo llamo una ambientación terriblemente poderosa.

La sinopsis dice así:

Antes era Sofia Valk y vivía en un pueblo azotado por el mal. Con el tiempo, se convirtió en la principal aliada de Lord Baltimore. Ahora, más de una década tras la muerte de Lord Baltimore, Europa se estremece con las primeras batallas de la Segunda Guerra Mundial y las fuerzas de la oscuridad se alzan de nuevo. Brujas, vampiros y nazis marchan ahora al unísono, ¡por lo que Sofia no tiene más opción que asumir el título de Lady Baltimore! Pero, ¿será capaz de plantar cara a los monstruos sin convertirse en uno de ellos?

Y no puede dar más ganas de leerlo un TPB. Siempre teniendo presente Baltimore y lo que supone ese personaje para los que disfrutamos los diez tomitos que en su día publicó Norma Editorial. Pues al igual que su predecesor, Lady Baltimore se parece muchísimo en estructura a todos y cada uno de los cómics que han salido de la mano de Mignola. Pero al mismo tiempo logra sentirse fresco. Lady Baltimore, Baltimore y Joe Golem diría que actualmente son las tres puntas de lanza del famoso Mignolaverso… conectado y a la vez no-conectado con el Universo Hellboy. Me hacen bastante veces esta pregunta, así que me siento en la necesidad de aprovechar la coyuntura para aclaralo: Sí, para mí están conectados y no-conectados a la vez.

El guión de Christopher Golden es cierto que es otra aventura de ocultismos, con un teatro de monstruos ensordecedor y con un personaje a primera vista casi imbatible por estos seres del averno. El ritmo de este primer TPB es tremendo y cada página parece importante. El diálogo varía de un personaje a otro, y cada miembro del reparto tiene su propia personalidad. La propia Sofia Valk es una protagonista entretenida, mientras que el resto del elenco probablemente solo necesite un poco más de tiempo para adaptarse a la historia. Un problema que tuve con este cómic es que tienes la sensación de que estás entrando en una conversación cuando ya está a la mitad. Pero todo fan de Golden y Mignola sabe que la información siempre va de menos a más en este universo. En cualquier caso, esta aventura de terror anterior a la Segunda Guerra Mundial sigue siendo un comienzo muy divertido para una serie de secuelas que están por venir.

Lady Baltimore goza de la oscuridad e historia perfectamente combinadas con una estética sangrienta y espeluznante que es perfecta para introducirse en estas maravillas del noveno arte imperdibles para todo fan del Terror. Aseguraos este primer número y después me contáis si no tengo razón…

Reseña: Decorum, de Jonathan Hickman y Mike Huddleston

En ocasiones, he contado que en mi años de instituto me bebía las novelas de Ciencia Ficción como si fuera agua del grifo. Como si fuera un bebé que chupa leche materna (a finales de los 70, la CiFi y la leche materna eran mucho más extrañas que ahora). Lo dije. Me enchufó a la más clásica el hermano mayor de un amigo que también leía más que comía. Unos treinta años después deduzco que por ese entonces me impresionaba muchísimo la gran posibilidad y la inventiva del género, pero a medida que crecía, gran parte de la las cosas que leía, perdían su atractivo cuando comencé a prestar menos atención a las tramas intrincadas y más a la originalidad. Siendo sincero, todavía disfruto la CiFi pero tienen que ser cositas muy originales lo que tengo entre manos pues me emocionan esas traman que duran un suspiro… por buenas. Un ejemplo de historia impactante sería el film La Llegada (Arrival), de Denis Villeneuve, buenísima historia que viene trasladada de un relato del premiado escritor Ted Chiang denominada La historia de tu vida (Story of Your Life). Una historia que no olvidarás jamás.

Además, con algunas excepciones notables, el género se ha movido hacia lo épico, lo extenso, lo multigeneracional y se ha alejado de lo personal, lo íntimo y lo enfocado (lo que promulga especialmente la historia de Ted Chiang). La ciencia ficción se ha vuelto tan vasta como el universo, cuando por lo general la prefiero tan pequeña como una pastilla para dormir. Mi primer encuentro con Decorum fue raro. Es de esas veces que ves un título que te atrae, no tanto su sinopsis, pero al ver sus viñetas sabes que hay mucho más detrás de lo que te están presentando. Decorum es una nueva serie de Image que retrocede hacia la narración épica como un camión marcha atrás. Lento pero con fuerza descomunal. Derramando construcción por todos lados. Decorum es una obra del célebre autor Jonathan Hickman y eso siempre suma. Y al diseño el elegante y versátil artista Mike Huddleston. Lanzada originalmente como una miniserie de ocho números de Image entre 2020 y 2021, Norma Editorial acaba de publicarla en nuestro país en un genial integral de lujo, grande, para sus disfrute máximo.

Decorum sigue el arco de Neha Nori Sood, una joven mensajera cínica y desesperada, o más exactamente, una contrabandista, que se encuentra en una situación precaria de la que la saca Imogen Smith-Morley, una temible asesina que nada en la dulce obligación de intentar ser honrada. Un chica como Imogen es una varilla más en una gran rueda donde giran múltiples asesinas, la Iglesia de la Singularidad, un imperio roto, madres celestiales y todo un conjunto de formas y seres que forman una epopeya inolvidable. El grupo de asesinas intergalácticas exclusivamente femeninas que deciden convertir a Neha en su nueva protegida, a pesar de la indiferencia, la indiferencia y la timidez general del mensajero ante la perspectiva de asesinar personas con fines de lucro; es un viaje bastante salvaje que mola por la acción que le dan a la trama. Me gustan las historias que me colocan justo en el centro de la acción y no me dejan escapar. Sin escape hasta que me choco con la famosa originalidad. Y ésta puede estar en un asunto, en dos viñetas o tan sólo en una frase reveladora. Y en Decorum hay de las tres. El decoro está por todas partes, nunca mejor dicho. Solo la habilidad de Hickman como escritor evita que el libro sea completamente autocomplaciente.

Estamos ante una trama repleta de ideas originales que inspiran. Perdonad si hoy estoy muy peliculero pero en sensaciones me lleva a lo que sentí cuando vi El Quinto Elemento, por primera vez. Multitud de tramas que se juntan en una y con acción de por medio con un Bruce Willis, Gary Oldman y Chris Tucker impecables. Historia repleta de ideas. Cuatrocientas páginas en las que perderse en estas calurosas noches de verano que nos azotan. Gran cantidad de creación de mundos, la bendición y la maldición de la ficción de género contemporánea. Una locura.

Y Mike Huddleston simplemente fantástico.

Reseña: Stray Dogs, de Tony Fleecs, Trish Forstner y Brad Simpson

Stray Dogs no es una bonita pelicula Disney pero bien pudiera serlo, o mejor dicho, parecerlo. Aunque más bien se acercaría a uno de los films de los que hacen ahora Pixar o Dreamworks…, uno de esos con un trasfondo importante para poner en debate ciertos temas de adultos a los que el ser humano tiene que enfrentarse en la vida. Porque Stray Dogs: Perros Callejeros es una novela gráfica perversamente inteligente y encantadoramente desconcertante así como un cálido abrazo o una carta de amor al mejor amigo del hombre. A esas personas desinteresadas que mueren de pena con cada noticia de horror hacia los animales pero también una oda a todos esos que ponen en un altar antes a los perritos que a las personas. Y es cierto, insisto, en que a primera vista, Stray Dogs puede verse como una mezcla entre 101 Dálmatas y All Dogs Go to Heaven (Todos los perros van al cielo), pero a medida que avanza esta historia brillantemente pensada, la adorable obra de arte gráfica que tenemos entre manos, da paso a algo mucho más oscuro e inquietante.

A medida que nos damos cuenta de que no todo está bien en la casa a la que la perrita Sophie acaba de llegar, y dónde sigue sin poder recordar nada de su vida anterior hasta el momento, se ve que no reconoce a ninguno de esos otros perros. Y la sensación constante de que algo terrible ha sucedido no se va. Porque no puede… recordar… ¡Espera! ¿Dónde está su humana? En esencia, Stray Dogs es un thriller bien creado que te mantiene envuelto en un potente suspense hasta el final. Y es que contar más…, sería spoilear a tope. Diría que casi ningún detalle más de los comentados debiera decirse o la narración que os espera perdería un potente impacto sustancial. Sobre todo, ese temor creciente en el que navaga el cómic de forma maravillosa. Basta decir que la llegada de Sophie presagia el desmoronamiento de este paraíso de perros, de modo que cada página eventualmente se convierte en una carrera por burlar algo oscuramente diabólico que les persigue (el entrelineas creado de forma genial por Tony Fleecs).

Tengo que decir que el personaje de Rusty me encantó. El perro fuerte y listo y con carácter que nos hace pensar que el mejor amigo del hombre también puede salir de apuros por su cuenta. Y aunque el nuevo dueño parece el epítome del amable salvador… mmmmm…, me callo, me callo. En cuanto al arte, Stray Dogs: Perros Callejeros es lo que sería en USA una dulce evocación al cómic europeo del que por cierto muchos lectores de cómics de allí no tienen ni idea. Ya sabéis, el egocentrismo norteamericano. En primer orden, una maravilla visual. Todo el cómic estás pensando que estas viendo una peli de la compañias mencionadas o que estás ante viñetas que son capturas de un film de dibujos animados al estilo La Dama y el Vagabundo. Pero es cómic. No existe Stray Dogs en otro formato (por el momento). Es puro arte de Trish Forstner y el colorista Brad Simpson, que capturan a la perfección la alegría y el horror de la pesadilla hasta el final de la historia.

Stray Dogs: Perros Callejeros es simplemente impresionante, desgarradoramente brillante y un cómic inmersivo como pocos. Donde creemos que vamos a encontrar la historia de perros más dulce que se podría desear, estamos ante una trama que capa sobre capa rebosa oscuridad enterrada, sin dejar de lado la máxima que dice que mientras haya esperanza, amistad y amor incondicional, el corazón se romperá, al menos, en menos pedazos. Y así será más fácil de restaurar. Stray Dogs: Perros Callejeros es una de esas historias ingeniosas que combina dos géneros muy diferentes y lo hace tan bien que te preguntas cómo nadie vio antes que los dos podían ir tan bien juntos. Yo mismo me fustigo por ello.

Magnífica de principio a fin. Cómic que ha sido la sorpresa del año en USA y que Norma Editorial ya ha colocado en librerías.

Reseña: Stranger Things. La Poderosa Erica, de Danny Lore, Greg Park y Valeria Favoccia

La hermana pequeña de Lucas, Erica, quiere jugar a Dungeons & Dragons, pero visto lo visto, sus amigas prefieren que no. Sobre todo, porque el estilo de Erica al ejercer como Dungeon Master (Directora de Juego) es un poco egoísta. Y poco es decir mucho. Ella y solo ella es la protagonista de todo…

Después de ayudar a salvar el pueblo de Hawkins de misteriosas criaturas sobrenaturales y espías rusos, Erica está impaciente por vivir nuevas aventuras y se magnifica constantemente. Sin embargo, llega una nueva crisis al vecindario de Hawkins y junto a sus amigas, tendrá que demostrar que la cooperación es la mejor manera de salir adelante.

Stranger Things: La Poderosa Erica viene de la mano de los autores superventas como son Danny Lore y Greg Park (El Increíble Hulk, Star Wars: Age of Rebellion) y dibujado por Valeria Favoccia (Assassin’s Creed: Reflections, Doctor Who: The Tenth Doctor). Estamos ante otra de las mini-historias paralelas a la genial serie de televisión que tanto cautivó a frikis -y no tan frikis., como fue la aclamada serie de Netflix que por cierto en breve se viene nueva temporada.

Linda, cohesiva, y aunque a veces es un poco repelente, Erica al final se hace querer. Es uno de esos personajes que funciona mejor en pequeñas dosis, eso es cierto, pero también se necesitaba leer una historia centrada únicamente en ella. Una trama por y para ella… pero tampoco muy extensa. Y eso es lo que proponen Danny Lore y Greg Park en esta otra joyita de la colección que Norma Editorial publica en nuestro país. Asi, una vez que te adentras en su epifanía, las cosas se juntan un poco mejor en esta trama con moraleja donde Erica pierde el rastro del preciado periquito de su madre y tras eso se monta un lío persecutorio de dos pares de…

Otro cómic chulo y emocionante de Stranger Things.

Indispensable para el total fan de la serie entre los que me incluyo.

Genial y divertida trama, a destacar muy mucho como se las gasta el grupito de amigas de Erica.

Reseña: Nocturnos. Volumen 1, de Dan Brereton y VVAA

En nuestro género favorito también existe el despiporre. Se le puede llamar terror gamberro, trepidantes historias que brindan por la acción por encima de todo pero con monstruos leñeros, desafiantes héroes o antihéroes dándolo todo. Y un referente de esto en formato cómic es Nocturnos, la obra de Dan Brereton que acaba de publicar Norma Editorial en nuestro país. Amenazas sobrenaturales de todo tipo y heroicidades descarnadas en un portentoso volumen de lujo para deleite del mejor amante del género. Recordad: el mejor género de todos.

Dan Brereton se ha construido un pequeño mundo genial con todos estos híbridos humanos/animales, espíritus y monstruos lovecraftianos. Brereton realmente sobresale en el diseño de personajes. Ese es su don. Estos son algunos de los mejores diseños de personajes que he visto en mi vida… y he visto muchos. Siendo sincero, las historias se desmoronan un poco en la narración pero mantienen el tipo para que el contraste no sea tan grande como para que solo os destaque el dibujo ynada más. Pero es obvio que haya diferencias porque las ilustraciones que vais a encontrar aquí, en esta obra, son maravillosas. Pocas son las que no pondrías en cuadro en el mejor rincón friki de vuestra casa.

Este primer volumen de dos que recién publica Norma Editorial recoge Planeta Negro, la obra por la que Dan Brereton fue nominado a mejor ilustrador en los Premios Eisner de 1995, así como Cabezas de calabaza, Desfile de bestias y El puente del troll; cautivadoras historias policíacas y de terror, con colaboraciones de Ted Naifeh, Stan Sakai, Arthur Adams, Bruce Timm, Jill Thompson, Kieron Dwyer, Stephen Destaphano, Paul Dini así como grandes consagrados del noveno arte.

Planeta Negro fue el primer arco narrativo, una miniserie de seis números que presenta a todos los personajes principales. El mejor lugar para conocer a Doctor Horror, Niña Halloween, Crepúsculo, Brujo Pistolero, Polícroma y toda una serie de personajes y malos-malutos que luchan contra gángsteres, alienígenas malvados y contra un gobierno que quiere destruirlos. Una historia que presenta gloriosas splash-pages, de un serie original que salió en 1998, creo recordar y fue una edición que se llevó varios años agotada. Imposible de conseguir fuera del mercado de especulación. Pero hay más. Cabezas de calabaza es donde Niña Halloween y su guardián Brujo Pistolero van en busca del puesto avanzado más próximo al Truco o Trato y terminan encontrándose con una bruja malvada y sus secuaces. Estos con cabeza de calabaza, por supuesto.

En Desfile de bestias, Doc Horror desata un demonio interior mientras salda una vieja cuenta con un nido de víboras de científicos perturbados, y donde la famosa niña anfibia persigue a un horror de los mares y Niña Halloween, Brujo Pistolero y Polícroma se topan con un feriantes infernales deliciosos…

Y cierra este primer volumen el arco El Puente del Troll. Una “tierna” historia donde vemos como Niña Halloween ama la festividad que inspiró su nombre, le encanta pedir dulces y, sobre todo, le encanta comérselos. Pero cuando lleva dicha festividad demasiado lejos buscando golosinas en el hogar más remoto que puede encontrar, solo le espera el horror. El horror verdadero, un lugar infernal con portales dimensionales que lleva a… mundos infinitos y espeluznantes, con peligros incalculables y horrorosos escalofríos para la espaldas más rígidas. Una aventura única y especial ilustrada por doce artistas diferentes…, pero qué artistas, madre mía.

¿Una gran lectura y poderoso omnibus a disfrutar en Halloween? Por supuesto. Pero dado que nos queda lejos aún, sobre todo, estamos ante una gran lectura y posesión valiosa comiquera para el buen amante del género de Terror. Sí, no sólo para el amante del buen cómic de Terror sino para el amante del género, en general; valga la redundancia. La obra de arte de Dan Brereton es hermosa, pero en realidad es el mundo de Nocturnos lo que te absorbe con su poderosas ilustraciones. Es básicamente una especie de Halloween para siempre: siempre es de noche (no literalmente, pero dado que los personajes principales operan de noche, narrativamente lo es). Y monstruos y criaturas extrañas, algunas familiares y otras nuevas, que pueblan el paisaje. Hay extraterrestres, fantasmas, monstruos marinos, mutantes, vampiros y zombis corriendo de un lado para otro como en una película pulp. Si te gusta Hellboy, amarás Nocturnos, por ejemplo. Para mí, lo único triste es no tener ya en mis manos el segundo volumen que me hará dueño y señor de la edición completa. Abrazarla…