Reseña: El Imperio del Vampiro, de Jay Kristoff

Tan inmortales como su esencia, los vampiros o el tema vampírico nunca pasa de moda. Llevan “acosándonos” desde hace siglos ya sea a través de cuentos de terror, leyendas, mitos o posteriormente en novelas, cómics y películas, a excepción del “afortunado” que haya tenido un encuentro con alguno de ellos. No obstante, si esto sucedió en realidad, ya no lo contamos entre los nuestros porque obviamente pasó a mejor vida. A lo que voy es, que el nuevo título o títulos de moda al que hincarle el diente  (¿de ajo?) se denomina El Imperio del Vampiro. Una inspiración del destacado y tan en boga autor Jay Kristoff, una obra que ha estado bastante tiempo en las listas de éxitos de ventas del New York Times.

La novela de Kristoff lleva al lector a los reinos ficticios de Nordlund, Talhost, Ossway y Sudhaem: el Imperio de Elidaen. Elidaen es un lugar que alguna vez fue poderoso y que ahora se está oscureciendo bajo la sombra de los vampiros que invaden y se apoderan lenta e inexorablemente de todo el entorno incluido sus habitantes. El sol se ha desvanecido y con él, el último impedimento para que los vampiros ganen toda su fuerza y la capacidad de vencer a cualquier enemigo humano. Pero tenemos cuatro clanes de vampiros y uno de ellos se ha destacado por encima de todos los demás: los Blood Chastain, que luce el sigilo de los lobos, buscan poner a todo el antiguo Imperio (incluidos los clanes de vampiros rivales) bajo su mando. Y están muy cerca de lograr su objetivo. Aún así, con el logro supremo de su golpe de estado puede ser que se haya logrado capturar al infame Gabriel de León, el último miembro de la Orden de Plata. ¿Quién? ¿Quiénes? Los Silversaints (Orden de Plata) son mitad vampiros, mitad humanos. Los sangre pálida. Una orden de caballería que juró defender a la Santa Iglesia y al Imperio actuando como herramienta de Dios, destruyendo vampiros y a todo monstruo que se precie. Salvar a la humanidad de la abrumadora marea de oscuridad que se cierne sobre la tierra.

Tierra mermada por el horror. Lo chulo es que el libro está narrado por Gabriel hablando de su impactante, desgarradora y sangrienta vida como es la perdición contra los vampiros.

Similar al formato de exitosos libros con los que se ha comparado como El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss, y Entrevista con el vampiro, de la genial Anne Rice; Gabriel cuenta su historia al educado, suave, elegante, ingenioso y ordenado pero desdeñoso Jean-François. Y es que la historia de Gabriel tiene varias líneas de tiempo. Por lo que hay algunos saltos, en lugar de una narrativa estrictamente lineal. Por ejemplo, una línea de tiempo trata sobre la infancia de Gabriel, el qué alimenta su deseo de venganza y cómo se une a la Orden de Plata y se eleva para convertirse en su guerrero más temido.

La otra línea de tiempo implica a cómo Gabriel habría llegado a la edad adulta y de cómo se convirtió en leyenda.

Mola ver que los saltos de Gabriel en su historia irritan a su cronista, Jean-François, pero al lector o por lo menos a mí, me encantaron. Kristoff hace un trabajo excepcional al mantener las cosas bien ordenadas para el lector, y las líneas de tiempo cambiantes solo generan una sensación de tensión y temor a medida que descubrimos los misterios que rodean a la Orden Silversaint, la guerra de los vampiros y la búsqueda del Santo Grial. Algo a lo que únicamente tienen miedo estos vampiros que se han hecho con el poder.

Y Gabriel parece ser el único ser vivo que lo ha encontrado y que lo ha…

La construcción del mundo de El Imperio del Vampiro es maravillosa, exuberante, inspirada en la Baja Edad Media y principios del Renacimiento, con una pizca de je ne sais quoi francés. La maravilla de las catedrales, la pobreza de los pueblos oprimidos y la majestuosidad y el esplendor que se desvanece de los salones y cortes de los ricos y poderosos, están dibujados con un cuidado inmaculado. El sistema mágico y religioso está familiarizado con muchos de nuestros mitos y leyendas sobre vampiros. Y la fe inspirada en el cristianismo, con un mesías mártir, ángeles protectores, abades, etc. Las escenas de lucha son espectacularmente espantosas, y algunos de los momentos más tranquilos e introspectivos, o las expresiones de amor, amistad y nobleza harán que el lector pueda llegar a las lágrimas. Los romances son encantadores, la camaradería es conmovedora y a pesar de la sensación de muerte inminente, el éxito de muchos de los humanos para tallar algo de belleza en la existencia sombría, asediada y sin sol, realmente hizo que este libro brillara mientras lo leía.

Desde ya, todo mi crédito hacia el señor Kristoff. Ha conseguido algo que muy pocos consiguen: que me lea un libro de setecientas páginas en lo que tarda un avión en llegar a los países del Este desde España. Nocturna Ediciones se marca otro exitazo tras otros títulos chulos que se pueden encontrar en su catálogo. Es una editorial que sigo, sobre todo, porque publica en español sendas obritas de Joe Hill, el “niño” del gran Stephen King, que ya se ha hecho un nombre dentro de la literatura fantástica, sobre todo, de terror. Cómics, libros y últimamente en cines con joyitas como la genial Black Phone.

Una maravilla todo.

Reseña: Cuernos, de Joe Hill

Al igual que en la película Cuernos protagonizada por Daniel Radcliffe, en el libro de Joe Hill que obviamente es anterior, la base y de dónde parte la idea original es una máxima: ¿Por qué diablos le salen cuernos de pronto al protagonista en la cabeza? Lo cierto es que Cuernos, de Joe Hill, que vuelve a estar disponible en librerías gracias a Nocturna Ediciones, es una historia que aborda mucho más que esa simple pregunta. No sólo trata de lo que representa ser diferente. Cuernos es una historia que va sobre cómo interpretar dones, lo que representa la apariencia, los poderes del amor, la pérdida y la obsesión.

Ignatius Perrish es visto como un demonio en su ciudad natal, y está acostumbrado, incluso cree que se lo merece. Es el único sospechoso de la muerte de su novia de la infancia, Merrin. El pueblo, los vecinos, se resienten por el hecho de que no hubo suficientes evidencias para hacerlo pagar por el crimen que solo él podría haber cometido (a sus ojos). El girito viene cuando Ignatius Perrish un día se despierta con cuernos saliéndoles de su cabeza y de pronto se encuentra pensando que se merece ese mal salido del infierno que está apareciendo en su frente. Lo que muestra lo que realmente es…

Y entonces se da cuenta que esas cornamentas infernales le dan el poder de sacar la verdad de la gente. Tiene la capacidad de encontrar al asesino de su único amor verdadero. Aunque va a odiar dicho descubrimiento…

Joe Hill muestra lo genial escritor que es el hijo menor de Stephen King. Ya no hay que esconder nada porque ha demostrado que por sí mismo tiene personalidad y calidad como autor de sobra. Ya varias obras le avalan, y la última Black Phone, peli de Terror que ha sido todo un éxito en USA y que acaba de llegar por estos lares, ya os puedo decir que es una joyita del género. Un pelotazo de historia que parte de un relato suyo. Pues Hill ha heredado uno de los dones de su padre. El crear historias totalmente adaptables a la gran pantalla.

Y de calidad.

Podría haber tomado una ruta simple en Cuernos y simplemente convertirla en una historia sobre un antihéroe descubriendo la verdad y luego vengándose. Pero la verdad es que su novela es mucho más que eso. Horns analiza lo que representan los cuernos y lo que significa el diablo para la sociedad, con la pregunta ¿es el diablo realmente un ser tan malvado como se hace creer? ¿Negro oscuro, lo peor de lo peor? ¿O gris como la gran mayoría de los seres humanos? Y da un buen argumento de por qué quizás la metáfora es más mentira que otra cosa. Usar al Diablo y la imagen que los cristianos ven como una representación de él en un sentido un tanto positivo como se hace en Cuernos, corre el riesgo de molestar a las personas religiosas, pero esto no es lo que Joe Hill hace en la trama. El hecho es que sí, Ig se convierte en el Diablo o en un demonio y sus poderes podrían verse como malvados, pero en realidad no lo son. Ig puede ser un poco llorica incluso (antes y después de la muerte de Merrin), pasa la mayor parte del tiempo compadeciéndose de sí mismo, pero necesita ser ese perdedor en la vida que termina encontrando su vocación.

¿Y los cuernos le permiten finalmente encontrar las respuestas que estaba buscando? Tendréis que comprobarlo por vosotros mismos.

Muy buena novela que se devora en nada. Una historia que no toma el camino fácil para contar una trama de venganza y ya está. ¿El Diablo es siempre malvado? ¿Son los poderes otorgados a Ignatius Perrish un boleto al Infierno? Siempre decidimos nosotros.

Eso no lo olvidéis nunca.

Reseña: Confesiones, de Kanae Minato

Confesiones se adentra en los oscuros recovecos de las mentes adolescentes. ¿Qué hay? Un mundo realmente aterrador. Con un trabajo que me recuerda mucho a lo que hace el autor japonés Keigo Higashino, Kanae Minato crea en Confesiones uno de los mejores thrillers que he leído en mucho tiempo. Cada capítulo tiene una perspectiva en segunda persona de un evento en particular y eso me encanta. De hecho, así está escrita mi última novela publicada. Pero Confesiones profundiza mucho más en esa atmósfera opresiva que mantiene al lector preocupado hasta el final. Y este su punto fuerte. No rehuye la violencia, incluso cuando estamos hablando de menores.

Como se puede adivinar por el título, Confesiones se centra en la premisa de expiar los pecados. ¿Pero aquí todos encontrarán expiación? Sí, les guste o no. La historia se centra en una maestra, Yuko Moriguchi, cuya hija Manami fue encontrada ahogada en la piscina de la escuela. Pero el último día del trimestre, decide hablar con los alumnos de su clase: Manami no se ahogó por accidente y sé que los culpables son algunos de los que tengo delante... Y sin nombrarlos, pero dando pistas significativas de que sabe quiénes son, la señorita Moriguchi desencadena una serie de eventos que cambiará la vida de todos.

Nada va a ser igual para ellos, estén implicados o no. Comienza así el terror psicológico más opresivo, entra en juego el estilo de escritura de Minato, el paseo entre los pensamientos de ciertos profesores, un estudiante dentro de su clase y luego, la visión completa de la situación de los asesinos. Cada nuevo capítulo casi que va a hacer que cambies lo que pensabas anteriormente. Lo que estaba comprometido hasta la escena final. Y es cierto que por momentos como lector, vas teniendo cada vez más claro que va a haber un giro, pero luego te golpea otro y luego otro. Cada uno de los personajes de Confesiones tiene sus propios motivos y opiniones sobre la situación. Hecho bien representado que los vuelve muy reales. Además, lo que eligen hacer en dichas situaciones es completamente individual para cada personaje. Hay una especie de libre albedrío muy bien diseñado, aparte de que son personajes muy creíbles como estudiantes del día a día en Escuela Secundaria.

También es cierto que el asesino principal ocasionalmente entra en clichés, pero hay suficiente sustancia para adaptarse a él y no molestan ciertos actos ya que es obvio que muchos harían lo mismo en su situación.

Las preguntas, en definitiva, son: ¿Qué justicia es suficiente para un asesino? Aquí se juega con el dilema moral del castigo. ¿Moriguchi debería denunciar a los estudiantes responsables de la muerte de su pequeña? ¿Se equivoca al buscar venganza contra ellos? Leyendo el libro y encontrando diferentes perspectivas sobre el punto principal de la trama, os vais a indignar. Y muy mucho si tenéis hijos. Y está curioso saber y conocer el uso que hace Minato del sistema de justicia japonés y como encaja impecablemente con el dilema de la novela. La discrepancia de que hasta qué punto un menor está libre de cualquiera de sus actos.

Nocturna Ediciones recién publica Confesiones, de Kanae Minato, con la traducción de Rumi Sato. Kanae Minato nació en Innoshima, Hiroshima, y tras dedicarse a la enseñanza en la asignatura japonesa de Economía Doméstica, publicó esta su primera novela en 2008. Un título que vendió más de tres millones de ejemplares en Japón, ganó premios y fue nominada al reconocido Shirley Jackson. Su adaptación cinematográfica, dirigida por Tetsuya Nakashima, representó a Japón en los Oscar. O sea, que tenéis peli de este impactante thriller. Pero son pocas más de doscientas páginas que se devoran en nada…

Dicen que después de leer esta novela, nunca volverás a ver del mismo modo una clase. Tengo una hermana profesora y puedo decir que no solo los padres tienen la culpa de cómo son o serán sus hijos. Miles de circunstancias o momentos concretos de su vida, influirán. El papel de la madre/profesora quizás sea uno de los más difíciles de llevar porque muchos de ellos, después de lo que sufren en el trabajo, se hace obvio que no quieran intentar serlo. Y no he visto el film pero lo veré. Dudo mucho que con referencias tanto a Dostoyevsky como a Camus, quienes escribieron novelas sobre los recovecos más profundos del comportamiento humano; dudo, que el film tenga el mismo final que la novela. No hay nada peor que un niño en sus actos horribles de crueldad. Un pequeño ser que aún no razona al cien por cien y que no se para a pensar en las secuelas de sus actos. Lo que encima los vuelve impunes ante la justicia.

Tema delicado.

Aunque depende del bando en el que estés, por supuesto.

Reseña: HEX, de Thomas Olde Heuvelt

Quizás algunos no lo sepan pero Thomas Olde Heuvelt -probablemente buscando mayor audiencia o la fama rápida que tanto anhelan los jóvenes- reescribió HEX después de publicarla en 2013 y la pasó del neerlandés al inglés, cambiando escenario y desenlace. Lo curioso es que con ello consiguió un éxito mundial con una novela de Terror. Por que HEX es una de las historias de Terror más sorprendentes de los últimos diez años. Y si no que se lo digan a Nocturna Ediciones, que incluso en nuestro país (un país donde se lee poquísimo Terror), ya va por su tercera edición. Y lo dice la editorial en la sinopsis: «Además de convertirse en un súper ventas tanto en Europa como en Estados Unidos, la novela se ha publicado en más de una quincena de idiomas y Warner Bros. ha comprado sus derechos cinematográficos». Esperemos que se convierta en film o serie porque la historia lo merece.

Y en vez de Beek, la gente aquí vive en Black Spring, una tranquila población estadounidense que en apariencia lleva una vida normal. Trabajan, van a la escuela y vuelven a casa a cenar con sus familias después de un duro día de trabajo. Solo hay un problema. La gente de Black Spring está maldita o maldecida por un ente a través del tiempo. ¿Cómo? Veréis: en el siglo XVII, una ciudadana llamada Katherine Van Wyler fue acusada de brujería. Se creyó que había resucitado a su pequeño hijo de entre los muertos y de manera “clásica y puritana”, fue enviada al infierno. Excepto que nunca llegó a ese horrendo lugar. En vez de eso, Katherine se levantó y continuó vagando por el pueblo murmurando maldiciones a todo aquel que pudiera oírla. Así que le gente del pueblo la atrapó, le cosieron los ojos y la boca y aún a día de hoy, deambula por la ciudad, susurrando muerte por esas rendijas de carne que son las comisuras de sus labios.

Los habitantes de Black Spring se han acostumbrado a su presencia. Es una más en una zona cuyos fundadores impusieron una especie de cuarentena silenciosa para que tal historia no se conozca más allá de sus fronteras. Pero ahora, cuatro siglos después, con un mundo muy cambiado desde que Katherine comenzara su caminata espectral, la gente ya no cree en lo sobrenatural. O los jóvenes, mejor dicho. Pues los habitantes más veteranos de la ciudad están comprometidos a mantener en secreto el tema de la bruja. Si el mundo entero se enteráse de que lo existe allí…, de seguro vendrá algún estudioso gafapasta de los temas paranormales o algún científico con la idea de intentar abrir esos ojos y esa boca cosidas… Y entonces se desatará el infierno. O eso creen. Pues cuenta la leyenda que si se llega a efectuar el Mal de Ojo de Katherine, traerá la muerte a todos. Pero hay más. Los pueblerinos siguen las actividad de Katherine con un sistema de vigilancia de alta tecnología y todo un equipo dedicado a borrar pruebas para miradas indiscretas. Se construyen estructuras para esconderla cuando se queda durante horas en medio de la carretera, y cuando alguna familia espera visita de familiares de otras poblaciones, hacen lo propio. Pero es que resulta que el maleficio de Katherine se extiende hasta…

Y no diré más.

En ocasiones, las brujas, los fantasmas y los monstruos son divertidos. Pero si se consigue que asusten, esto da para más de una noche de insomnio. Ya sabéis, todo dependiendo mucho de dónde te encuentres cuando lees, el momento, la hora, la soledad del lugar… Y Heuvelt combina lo sobrenatural y lo natural de una manera tan real que “llega”. Curiosamente, a menudo recordaba la reciente novela leída y reseñada La Cabaña del Fin del Mundo (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6424). Aunque las dos historias son distintas, ambas envuelven la resolución realista de problemas en una trama que de otro modo sería sobrenatural. Este compromiso con la realidad que tambalea tu estabilidad y tu seguridad de que nada te asustará a menos que te sorprendan con un argumento diferente que no esperas. Por eso, la decisión de la ciudad de dedicar un equipo de seguridad a monitorear las actividades de Katherine a través de cámaras fue lo que rayó mi estabilidad. De hecho, en ocasiones, hago turnos de trabajo en el CCTV de un mortuorio así que…

Por otro lado, esta la yuxtaposición de una criatura antigua y malvada contra la tecnología moderna. Hacer que esto funcione bien. Creo que ahí reside la fuerza de una novela como HEX. Un sentimiento de pavor se filtra en ti con cada página. Y, por supuesto, las descripciones de Katherine.

Creo que Thomas Olde Heuvelt ha sido uno de los invitados este año al Festival Celsius 232. Un festival de literatura fantástica que se celebra en Avilés y que cada vez tiene más carácter internacional desde que se empezara en 2011. Un festival al que espero que me inviten algún día como autor. Quizás cuando consiga escribir una espeluznante historia como HEX.

Reseña: La Cabaña del Fin del Mundo, de Paul Tremblay

Paul Tremblay es un autor que merece más reconocimiento en los círculos literarios a este lado del Atlántico. Es un escritor de Terror de los buenos y, sinceramente, poco veo que se mencione en ciertas webs de reseñas o canales de Youtube. Y solo me queda pensar que los generadores de contenido no lo conocen o no lo han leído pues de otro modo no estaría yo abogando tanto en esta reseña porque le echéis un ojo a poco que os guste el misterio, el suspense, el género de horror bien escrito. En nuestro país es Nocturna Ediciones quien va trayendo sus títulos, por lo que no estamos ante esa situación desasogante de autor/libro que no se traduce en nuestro país. La oportunidad de leerlo está a un paso. Y, por supuesto, como si de vuestros abuelas y abuelos se tratase, os vengo a recomendar lo mejor de lo mejor, vengo a reivindicar sus historias. Para la ocasión hoy os hablo de La Cabaña del Fin del Mundo, que correspondería a la última de sus novelas publicadas en nuestro país tras su joya indispensable del género como es Una Cabeza Llena de Fantasmas (que ya va por su segunda edición aquí). También se editó Desaparición en la Roca del Diablo, y de ambas espero poder hablaros muy pronto.

Y ahora os pregunto: Si un hombre se os acerca y os dice que todo «va a estar bien», que «nada de lo que está a punto de suceder es culpa vuestra…” ¿Echáis a correr o queréis saber más? Las novelas de Paul Tremblay presentan historias escalofriantes y misteriosas, con un elemento casi sobrenatural o sin el casi. Y es que La Cabaña del Fin del Mundo se ha convertido en mi última lectura relámpago. Es cierto que la novela no llega a las trescientas páginas pero… ¿dos días? ¡Con la cantidad de cosas que tiene uno que hacer en verano! Totalmente fascinante, emocionante, una trama que te amarra a la silla de playa, las descripciones, los diálogos y los procesos de pensamiento de los personajes dejan con ganas de más de este aterrador y extraño encuentro, que a medianoche a la fresquita y en soledad puede hacer que mires a tu alrededor cada poco por miedo a lo que pueda suceder.

A lo que te pueda rondar.

Creo que muchos temas importantes se entrelazan dentro de La Cabaña del Fin del Mundo y sus personajes. De hecho, no me equivoco mucho si digo que la trama realmente abre una discusión sobre la fe, la supervivencia, la esperanza y la confianza en los demás. Es así de fácil. ¿A qué tipos de extremos llegarías por salvar a tus seres queridos? Y después de saberlo, la historia agarra tu corazón y lo aprieta fuerte. Wen, Eric y Andrew son personajes tan crudos y fáciles de identificar en la novela, que relacionarse con ellos te hace sentir aún más paranoico una vez que Leonard comienza a hablar con ellos. Es difícil hacer una reseña de esta novela por miedo a estropear algo, pero al final del libro, me sentí casi agotado por la paranoia y la curiosidad de la trama, agotado de gusto por leer una historia que huele tanto a delirio pesadillesco. Una novela llena de misterio, diálogos escalofriantes, emoción intensa y paranoia. El autor ganador del Premio Bram Stoker por A Head Full of Ghosts (Una Cabeza Llena de Fantasmas) da un giro a la historia de terror en lo que se refiere al tema de “invasión de viviendas” en un guión de terror psicológico que tiene un aire a la Misery, de Stephen King, o a la famosa obra de Jack Ketchum, el éxito de culto La Chica de Al Lado.

Pero os contaré un poco más. Wen, de siete años, y sus padres, Eric y Andrew, están de vacaciones en una cabaña remota en un tranquilo lago de New Hampshire. Sus vecinos más cercanos están a más de dos millas en cualquier dirección a lo largo de un camino de tierra lleno de baches. Una tarde, cuando Wen atrapa saltamontes en el jardín de la parte delantera, ve como un hombre extraño aparece en el camino de entrada. Leonard es el hombre más grande que Wen ha visto en su vida, pero es joven, amigable y la conquista casi al instante. Leonard y Wen hablan y juegan hasta que Leonard se disculpa abruptamente y le dice a Wen: «Nada de lo que va a pasar es culpa tuya». Luego, tres extraños más llegan a la cabaña con objetos amenazantes no identificables y cuando Wen entra corriendo para advertir a sus padres, Leonard grita: «¡Tus padres no querrán dejarnos entrar, Wen! ¡Pero tienen que hacerlo! ¡Necesitamos su ayuda para salvar el mundo!».

Así comienza una historia apasionante e insoportablemente tensa, de sacrificio, apocalipsis cercano y supervivencia, que llega a una conclusión demoledora… que no os pienso contar. Eso sí, no vais a querer estar solos mientras la leéis. Paul Tremblay es un maestro del género de Terror y ha venido para quedarse.

Reseña: A Tumba Abierta, de Joe Hill y Stephen King

Me enganché a Joe Hill en realidad con un cómic. Formato para el que creo que tiene un enorme potencial. Fue con la traslación de un relato que él mismo escribió para su primera antología llamada Fantasmas. Me interesa este autor porque a pesar de ser el hijo de quién es, he comprobado que con el tiempo la buena semilla, el don para escribir Terror, lo tiene. Con el tiempo, he podido ver la evolución de un escritor cada vez más confiado en sus habilidades. Sé que hay gente que no traga su novela debut El Traje del Hombre Muerto, pero a mí me encantó. No obstante, todo lo que se ha ido publicando en nuestro país tras esa novela, sí que tiene una buenísima aceptación. Hay mucho flipe con las originalidad de historias que propone. Acudo a Nocturna Ediciones, que es la genial editorial que nos está trayendo sus obras en nuestro país, para deciros que Joe Hill en la actualidad es autor de novelas súper-ventas, premiadas, como Cuernos (que tuvo peli con un mayorcito Harry Potter como protagonista), NOS4A2: Nosferatu (adaptada a la televisión por AMC) y Fuego (próximamente llevada al cine por la 20th Century Fox). Todas ellas novelas que podéis encontrar en dicha editorial. Pero si por algo es conocido Joe Hill es por ser creador junto a Gabriel Rodríguez del magnífico cómic Locke & Key, que también se trasladó a serie de TV. Como veis, está marcado por «la maldición” de su padre Stephen King. Las productoras cinematográficas se pelean por comprar los derechos de todo lo que escribe. Y esto no es moco de pavo.

Ahora llega su segunda colección de cuentos, A Tumba Abierta (Full Throttle), y aunque se cuenta que estos relatos fueron escritos durante un período de 13 años, muestra la marca de un autor que se independizó ya a pasos agigantados de la sombra eterna de ser hijo del Rey del Terror como es. De hecho, A Tumba Abierta es súper interesante por que en dos de las 13 historias de la colección (ese número nuevamente) comparte co-autoría con su viejo. Y tras leerlos, concluir que hay una diferencia que se puede detectar entre el estilo de escritura de Hill y el de King. Sí, lo he detectado. Hill me parece un poco más refinado y comedido cuando se trata de narrar el horror, mientras que King está listo siempre y es capaz de ir a lo profano y lo más asqueroso fácilmente. El típico señor que está de vuelta, que no tiene que convencer a nadie, que pasa de todo y escupe cada dos por tres en la calle…

Se detecta la diferencia porque son como la luz y el día. Comparando los dos estilos, puedes jugar a ese juego de quién escribió qué y cuándo. Una de las historias (Lo único que me importa eres tú) parece un poco cursi, de hecho, está ambientada en un mundo donde los robots conceden deseos y esos deseos implican poder flotar desde un rascacielos alto hasta el tierra en una membrana similar a una burbuja. Es evocador, un poco zen y no es el tipo de historia que escribiría Stephen King. Es la prueba de que Hill es de una época de escritor diferente a la de su padre y sus influencias están más arraigadas, por ejemplo, al estilo de Neil Gaiman. Algo que no he dicho aún, pero se me parecen una barbaridad. Incluso más cercano es, a un Ray Bradbury o Richard Matheson, y él mismo lo aclara en la Introducción.

Dice tener una deuda con ambos.

Al igual que en toda antología, hay relatos que funcionan mejor que otros. En A Tumba Abierta, me da la sensación de que te molará uno u otro en función de tus gustos. Porque todos tienen una alta calidad pero en su totalidad tocan géneros literarios fantásticos distintos. Para mí, El Carrusel de las Sombras no es tan memorable como Acelera, por ejemplo. El cuento que abre el tomo y que loco ando por que llegue ya la adaptación de este relato que haciendo la HBO. Lo que no se me puede rebatir es que la originalidad está en los relatos El Diablo en la Escalera y Twiteando desde el Circo de los Muertos. En como están escritos. No digo más. Sin embargo, una de las historias que más me ha marcado es La Estación de Wolverton; trata de un ejecutivo de una cadena de cafeterías que una noche se topa con una especie de guarida de hombres lobo mientras viaja en un tren por la famosa estación inglesa. ¿De esto no se hace peli?

Historias palomiteras, entretenidas, la escritura bastante deslumbrante, con Hill descubrí que a veces las personas que tienen problemas morales sobre cómo hacer lo correcto, terminan desapareciendo. Sí, en el mal sentido. Y eso es muy real. Los buenos se van antes. Y nadie es perfecto, ¿no? Para colmo, en esta antología, Hill comparte el mismo rasgo que su padre y otros muchos escritores que han puesto de moda poner en sus antologías, al final del libro, el cómo se le ocurrió tal relato o lo que piensan de ellos.

Me encanta.

Reseña: NOS4A2 (Nosferatu), de Joe Hill

NOS4A2 es una novela escalofriante, llena de suspense sobrenatural, del que empieza a ser para muchos un autor de Terror a tener muy en cuenta. A nadie le sorprenderá a estas alturas saber que Joe Hill es el hijo pequeño de Stephen King. Pero ya es alguien que se ha labrado por sí mismo un nombre dentro de la cultura de género americana, y además, es catalogado a estas alturas como maestro en cómics de Terror tras su grandiosa Lock & Key, que no hace mucho se transformó en serie de televisión. No obstante, aunque las obras literarias de Hill no son muchas, debemos destacar por encima de todo la originalidad en los argumentos que propone. ¿Y por qué he leído este libro? Por lo que acabo de decir: Joe Hill se caracteriza, sobre todo, por idear unos argumentos locos, seductores y extraños de los que piensas que ningún autor puede salir “indemne” de ellos sin cagarla o sin llevarlos a la ilógica.

Pero vean , vean…

Victoria «Vic» McQueen no es como los otros niños. Ella es buena encontrando cosas. Cosas imposibles, cosas olvidadas y cosas perdidas. Con su hermosa bicicleta, es capaz de cruzar un puente mágico y recorrer distancias imposibles en cuestión de segundos. Sin embargo, crear, mantener y cruzar ese puente cuesta un peaje. Un mal día, Vic se entera de que ella no está sola en dicho mundo sobrenatural. Hay una chica llamada Maggie, un bibliotecario al que llaman Iowa, que también pueden adivinar sus fichas cuando juegan al Scrabble. Para colmo, también un hombre llamado Charles Manx, que secuestra a niños desde 1938 en su Rolls Royce con una curiosa matrícula donde dice NOS4A2 (Nosferatu). Un coche que lleva a los peques secuestrados a un paraíso de diversiones llamado Christmasland.

Lo que empieza a conocerse es, que este ser es un vampiro de alta cuna. Procede de la Isla de Man y se alimenta de niños, convirtiéndolos en frías y crueles criaturas sin edad, encerrados para siempre en su imaginario mundo a la víspera de una Navidad eterna. Tiempo después, otro mal día, a sus diecisiete años, Vic va en busca de problemas, cruza el camino y se encuentra con Manx. Vic pensaba que aquel demonio era una ilusión de su infancia pero no, está allí delante de ella y… Ya nada es importante para nadie. Los acontecimientos cambian la historia, Regresará con los años a por sus herederos, dice.

Una magnífica historia que también se ha convertido en serie de TV.

NOS4A2 mola y te mantiene enganchado en estas duras noches de bochorno que estamos viviendo. Siempre alego que el Terror viene muy bien para el veranito fresquito… (jajaj, fresquito dice). En mi caso, no me enamoré del trabajo de Joe Hill en Locke & Key (aunque me gustó mucho el cómic); yo venía siguiéndole la pista tras su antología de relatos, Fantasmas, que publicó Suma de Letras hace años y que es una auténtica maravilla. Después llegó El Traje del Muerto que apuntaba maneras, pero no rayó mi conciencia terrorífica lo más mínimo. Y eso amigos míos, es lo que siempre busco. Lo bueno de NOS4A2 es que a pesar de sus páginas se lee en nada. Lo digo literalmente. Además, lo que os decía antes: se nota que Joe Hill goza actualmente de un ascenso de nivel creativo; aquí encontrarás a un chico joven hablando al revés, una chica que tartamudea y se entienden y fantasmas raros en abundancia. Un reino mágico cercano en un principio y odioso en su concepto. Una obra que recuerda a lo que pudo ser una macabra versión de Pinocho. Y bueno, algo que me encanta es Vic, la protagonista femenina de este libro. Su infancia no es precisamente feliz – descubre que puede viajar a través de un puente que en realidad transita por el tiempo – por lo que ve a su madre golpeada por su padre (antes de que los abandonara), hecho que su mente había borrado. Sin embargo, ella es fuerte y los tiene bien puestos, y se enfrenta a Manx, con dos pares, cuando se tercia.

Por supuesto, estamos ante una buena novela de Terror contemporánea. ¿El mejor homenaje de Joe Hill a la figura del Nosferatu clásico? El tiempo lo dirá. ¿Se merecía un mejor final? De vuestra opinión depende. Lo que está claro es que para mí es un final abierto y que aquí no termina todo. Como a su padre, a Hill le gusta intercalar personajes entre sus obras y Manx da para mucho más. Pero está claro que si buscas algo refrescante, algo nuevo, una novela para degustar en vacaciones, una historia que recordar por “dónde la leíste»: NOS4A2 es tu novela.