Reseña: Nunca, de Ken Follet

Cuando terminé de leer Nunca, la última novedad en librerías de Ken Follett, me recliné en mi silla en silencio y escuché mi respiración durante unos segundos. Necesitaba procesar y ordenar algunas emociones después de terminar una gran historia que culmina con uno de los finales más poderosos, abruptos y dramáticos que jamás he leído. Mi siguiente pensamiento fue que el editor, Penguin Random House, y en nuestro país más precisamente Plaza & Janés debería enviar una copia a todos los líderes y dirigentes políticos influyentes de este planeta que se nos va. Todo, como un servicio público y tal vez agregar en el envío a algunos periodistas influyentes de noticiarios nacionales en ciertos países. A los mejores considerados de cada país. Y deberías leerlo tú también, porque es amor al cuboy miedo elevado a la máxima potencia. Por que Nunca es más creíble y premonitoria que otras muchas novelas que satirizan el tema de cómo podría comenzar una guerra nuclear al estilo de los terribles años 60 del pasado siglo. Follett actualiza el tema para estos nuestros años, tiempos locos y complejos que estamos viviendo donde la catástrofes parecen venir una detrás de otra como si el fin de la humanidad no estuviera tan lejos como pensamos. Y es que Nunca asusta. En una breve introducción, Follett cuenta algo sobre la inspiración que le llevó a escribir esta novela: «Cuando estaba investigando para La Caída de los Gigantes, me sorprendió darme cuenta de que la Primera Guerra Mundial era una guerra que nadie quería. Ningún líder europeo de ninguna de las partes tenía la intención de que sucediera. Pero Emperadores y primeros ministros, uno por uno, tomaron decisiones, decisiones lógicas y moderadas, cada una de las cuales nos acercó un pequeño paso más al conflicto más terrible que el mundo terminó por conocer. Llegué a creer que todo fue un trágico accidente. Y me preguntaba: ¿podría volver a pasar eso?».

Es el miedo de siempre. ¿Volverá a ocurrir algo tan terrible? Aprender de la historia y tal. Pero hay un peligro en esto. Los novelistas con sus trabajos de investigación pueden caer en pontificar, en lugar de contar historias. Pero vais a ver que Nunca, nunca aboga por la predicación. Su mensaje tiene poder en ubicarse orgánicamente dentro de una historia convincente que se mueve desde el desierto del Sáhara hasta Corea del Norte y las salas de congreso de USA, así como llevarnos al interior del león dormido que es China. Pensad en una novela como La Suma de Todos los Miedos, de Tom Clancy, casándose con el estilo épico que Follett es capaz de aportar siempre a su trabajo.

Pauline Green es la presidenta de Estados Unidos. «Toda catástrofe comienza con un pequeño problema que no se soluciona», dice en una cita que resume lo que vendrá. En Nunca, los primeros hilos se desenredan en la nación africana del Chad, seguidos por el terrorismo que se esconde en los paisajes desérticos, las luchas en el frente y unos apoteósicos reformistas del gobierno chino que la quieren liar. Se suma en otra parte del globo el hambre en Corea del Norte. Se utiliza un dron estadounidense robado para destruir la frágil paz entre Chad y Sudán y la mayoría de los ciudadanos estadounidense aunque no saben situar a Chad en un mapa, de repente tienen que prestar atención cuando ese dron vincula a USA con la muerte de ciudadanos chinos en el norte de África. La historia se desarrolla a través de personajes memorables como Abdul, un agente de la CIA que arriesga su vida para luchar contra el terrorismo africano mientras se hace pasar por un refugiado que trafica con personas. Decisiones complicadas por su afecto por Kiah, una refugiada en el mismo viaje peligroso, que tiene un hijo. Luego está Tamara, una agente de nivel inferior en la embajada de USA que no para de luchar contra sus superiores y las políticas miopes en sus heroicos esfuerzos por mantener el peligro contenido. Y finalmente, Follett se centra en la política y las prioridades chinas a través de los ojos de Chang Kai, director de una agencia secreta china, que está casado con una actriz popular y sigue presionando por la moderación para evitar el holocausto. Gente queriendo salvar vidas. Para ejemplos recientes, podríamos mirar la invasión de Irak o la guerra en Vietnam, para ver que las naciones fuertes, las consideradas como primeras potencias mundiales, terminan por sentirse avergonzadas de lo que hacen «por el bien de la humanidad». Esto y no otra cosa fue el germen, la base, para que estallara a principios del siglo pasasdo la denominada Gran Guerra o Primera Guerra Mundial que tuvo bastantes más muertos que la Segunda y de eso poco se habla. Solo que esta vez, Follet lleva este juego al nuevo milenio donde las armas nucleares casi que se pueden comprar por internet.

Si has leído hasta aquí, probablemente sepas que Ken Follett es uno de los más importantes autores de thriller. Está entre los primeros a nivel mundial. Es autor de más de treinta libros con casi doscientos millones de ventas de sus libros que van desde el clásico thriller de espías El Ojo de la Aguja hasta sus más célebres novelas de ambientación medieval que comenzaron con la genial Los Pilares de la Tierra. Ahora, a sus 72 años, nos ha regalado un libro que podría ser quizás el más importante. Que la gente con poder lo lea, más temprano que tarde, será una buena noticia.

Reseña: Billy Summers, de Stephen King

Una tradición es, en todos los años que llevo haciendo reseñas, el hablaros de un libro del Tito King para Halloween. Que menos que tratar un libro del maestro ese que tanto ha hecho por el Terror desde que tengo uso de razón. Entre sus libros podemos encontrar una extensa cantidad de obras con los más diversos temas. Ensayo, Fantasía, Ciencia Ficción, Novela Contemporánea o incluso de costumbres. Más géneros fuera del producto estrella como es el Terror. Sin embargo, analicéis la novela que analicéis, rara es la historia en la que el horror no está presente. A veces, más visible, otras menos, escondido tras una madre cuyo hijo se pierde y parece que han abusado de él, un hombre negro inocente que va a la silla eléctrica o unos chicos en la playa que ven como se acaba del mundo… El Terror siempre está. Porque la vida es así, a poco que te levantes de la cama cada día, el Terror yace escondido esperando. Está no solo en esas canicas que oyes todas las noches en el piso de arriba donde supuestamente no vive nadie, también está en cruzar la carretera de lunes a viernes con tus hijos para ir al cole o en abrirle la puerta a alguien que piensa que es un vendedor a puerta fría… En esto, en todo esto, Stephen King nos ha hecho ver que tenemos el Terror a un paso. Y es el mejor exponiéndolo.

Billy Summers acaba de publicarse en nuestro país. Llega un octubre más de felicidad con una obra del Tito King con la que disfrutar. Aquel del que dicen que va de capa caída… cosa que no se lo cree ni el que lo dice. Pues anda que no están llegando en los últimos años grandes historias con ese bendito manto del maestro de que todo lo que escribe termina en peli o serie de TV. Bien, pues Billy Summers es lo que se denomina un thriller criminal. Con un personaje principal que es un sicario con conciencia, que detalla la lenta preparación de lo que será su último trabajo. Para ello, como alguien que se toma en serio lo que hace y es meticuloso por el bien de sus pelotas; se enreda durante semanas en una comunidad de vecinos mientras espera a que llegue su objetivo. Para ello, construye dos identidades alternativas para sí mismo: una vida de portada para dar a sus vecinos y a su cliente potencialmente peligroso, y un tercer alias secreto para emergencias que nadie más debe conocer. Y un cuarto, supongo, ya que cuando sabemos de sus pensamientos vemos que en privado es mucho más inteligente que el simple matón al que el mafioso cree haber contratado…

Además, Billy descubre que también tiene tiempo para escribir sus memorias (esta parte me encanta), donde se nos revela su pasado como joven problemático y francotirador del ejército norteamericano en Irak. En algunas reseñas, he visto quejas de este tramo de la narrativa y no lo niego, puede que no guste a ciertos lectores. Es como cuando los hombres nos ponemos en algunas reuniones a contar batallitas de la «mili» y las que no la hicieron terminan por aburrirse. Quizás por eso me encantó, tengo más años que un bosque, hice la odiada por muchos «mili» y encima fui militar un tiempo. Pero a mis amigos y amigas a los que esto no les interese, quizás sí les guste saber que esta parte del libro tiene mucho y estrictamente relacionado con otra novela de King llamada 22/11/63. Ahí lo dejo.

El resto de la novela tiene un desarrollo bastante inorgánico y con sorpresas de guión que yo por lo menos no esperaba. Porque no es una trama que crezca de forma gradual básica como se suele hacer. Y esto quizás sea otro tema que saque a la gente de narración, sobre todo, a los que no son muy de los últimos libros de King. Tiene giros como traer a una señora a mitad de novela a la vida del protagonista. Literalmente, una mujer a la que unos hombres violan en grupo y la tiran a una cuneta. Una chica que nos cuenta su vida… y una chica que en última instancia, se enamora de su salvador. Pues Billy la cuida hasta que recupera la salud, y tiene que ocultar repetidamente su erección mientras rastrea a sus agresores para vengarse. Más tarde, nuestro “héroe” y su improbable compinche hacen plan para infiltrarse en la casa del hombre que hay que matar para acabar con esta vida de mata-vidas que lleva Billy. La jubilación a un paso.

Como narrador de historias King continúa demostrando el talento en bruto que sigue siendo pese a su edad. Escribirá él, alguien escribirá lo que dicta, tiene a cantidad de esclavos haciéndolo en una habitación a base de agua y pan… Lo que quieran decir. Para mí siempre será un autor querido y amado como persona. Con una carrera de época, un superventas que ha tapado tantas bocas en USA y en el mundo, que han terminado por aceptarlo. De hecho, me parece un crimen que no se le reconozca a un escritor así el Premio Nobel de Literatura al que estaba propuesto este año. De traca que se lo den a una autor que tiene tres libros en el mercado y casi ninguno publicado en español. El segundo idioma más hablado del mundo.

Billy Summers es cierto que comienza con mucha fuerza y luego se achanta. Se desvía en algunas subtramas que no serán del gusto de todos/as. Pero como historia general, se disfruta como peli de género thriller que es. Con un final bastante bien logrado como para querer seguir y seguir a poco que queden veinte páginas. La historias nuevas de King serán mejores o peores, engancharán más o menos, a sus más de setenta años, de vez en cuando, salta una joyita de nuestro género favorito como es Después (https://www.cronicasliterarias.es/?p=5361). Ya solo por eso siempre hay que darle una oportunidad a todo lo que llega. Como mínimo son historias que dan un nivel alto. Cosa que pocos autores consiguen.

Eternamente agradecido a la labor del maestro. Aquí un Lector Constante.

Reseña: Después, de Stephen King

Lo siento, pero sigo siendo de esas personas en las que aún se enciende una llamita cuando está en ciernes una nueva película de M. Night Shyamalan y/o un nuevo libro de Stephen King. Dos maestros para nada comparables (por fin el Tito King es considerado un maestro a todos los niveles en su tierra y no como en los 80s cuando los críticos quisieron dañarle al máximo); pero dos creativos que han aportado muy mucho a mi vida literaria y fílmica en cuestión de gustos. Por lo que el tema está claro. King saca historia y ahí estoy yo uno de los primeros. No quiero que nadie me cuente nada, no quiero saber nada ni por casualidad y quiero leer/tener súper-ya su nuevo título Después (Later) que como siempre publica en nuestro país Plaza & Janés. Una novela que os digo ya que se devora en nada. Este Lector Constante que os escribe ha disfrutado de lo lindo. Una tarde-noche-desayuno me duró esta novedad. Hacía tiempo que no leía tanto y tan rápido. Increíble el enganche que me produjo Después. Por que King sigue siendo capaz de emitir ese tipo particular de magia entre lector y escritor, que muy pocos consiguen. Telepatía, que la llamó una vez. ¡Y con tantos libros! Lo sabe uno/a cuando tienen entre sus manos una nueva novela del de Maine. Una sensación difícil de describir si no la has vivido.

En nuestro país es difícil de ver que los personajes contenidos en las portadas de sus novelas tienen ese inconmensurable esplendor de ambiente que King aporta en sus historias. Es mi única crítica. Pero me alegra ver que las editoriales poco a poco está esforzándose en esto (os confieso que hay portadas de libros de Terror USA que tengo enmarcadas). Pero yendo a lo que vamos, Después, la recién publicada novela de Stephen King en nuestro país, logra exactamente el tipo de consuelo escalofriante que buscamos los Lectores Constantes, como nos llama el Rey del Terror. Ese consuelo que intentamos calmar, al menos, una vez por año. Por favor, que nunca nos falte este hombre…

En parte thriller de detectives, en parte, género de Terror, Después es el libro que debéis leer y disfrutar en estos piscineos y playeos que se avecinan. Cuenta la historia de Jamie Conklin, un niño que vive con su madre soltera, la cual mantiene a su hijo como agente literaria en la ciudad de Nueva York. Jamie es un niño relativamente normal, salvo por el hecho de que puede ver (y hablar) con personas muertas. ¿El Sexto Sentido? Sí, ese mismo encuadre. Está claro y se hace inevitable pensar desde el primer momento en el film de 1999 de Shyamalan. Y como King puede ser de todo menos tonto y fue consciente de las similitudes, hace que Jamie informe intencionadamente al lector con “Esto no es como en esa película de Bruce Willis». Pero no estoy seguro de que esto a muchos de ustedes os valga: su habilidad en Después es muy similar a la Cole (Haley Joel Osment en El Sexto Sentido). Sin embargo, sí que hay diferencias notables. Por ejemplo, en esta novela los fantasmas parecen seguir dos reglas muy particulares: primero, siempre dicen la verdad, y segundo, desaparecen a los pocos días. ¿A dónde van? Terror puro me dio descubrir que King nunca lo cuenta…

Aprovecho para deciros que estamos ante una novela que considero corta pese a sus doscientas y pico páginas. Incluso con la rapidez que se lee, las sensaciones son de estar leyendo un cuento largo por como está construida. No sé si os pasa, pero a mí con algunas de las novelas chulas que ha escrito King, no quería que terminasen. Me pasó, por ejemplo, con IT, que no es de las nuevas (1986), pero es un tochal de los buenos. Y cuando la terminé me sentí vacío como cuando finalizamos una relación con la que hemos disfrutado mucho. Por cierto, hilando temas, los lectores familiarizados con el bestseller IT, se emocionarán al descubrir que en Después se rescata el Ritual de Chüd. Aquel que el Club de los Perdedores utiliza para enfrentarse al demonio interdimensional conocido como «It». En Después, Jamie nos pone en contacto directo con un ser cósmico muy inquietante y similar, y hasta aquí puedo leer…

Las muchas virtudes de King brillan nuevamente. No me gustan esos comentarios sobre el Rey del Terror en ciertas reseñas donde alegan: ¡Ha vuelto! A ver, a ver, a ver, friends. El Tito King es como la canción de Taxi que repite una y otra vez: Jamás me fui. Aunque sí que es cierto que cuando llevas mucho tiempo sin leerle impresiona su habilidad para traer una letanía de horrores que en principio son clichés que no debieran asustarnos. Pero funcionan. Y depende de donde te encuentres, la situación y el momento, puedes pasarlo realmente mal. Jamie Conklin se enfrenta no solo a fantasmas y a la amenaza de un poderoso ser, sino también a enfermedades hereditarias, el colapso de la vivienda de 2008 y el aumento de las facturas de hospital. Me cautivó particularmente la relación entre Jamie y su madre. Tampoco creo que nadie pueda captar mejor la particular angustia que surge al envejecer y descubrir que los adultos no son tan infalibles como alguna vez pensaste. Aparte, King consciente de su público y de las constantes críticas por sus flojos finales, aquí aporta un impactante final que hará que muchos de vosotros (como yo) busque en Internet para saber más del “tema”.

¿Sinceramente? Estáis tardando en leerlo.

Reseña: Las Tinieblas y el Alba (Precuela de Los Pilares de la Tierra), de Ken Follet

Si tiene algo bueno volver a empezar la marcha tras el verano es poder ponerte de nuevo con una saga que ha hecho mella en muchos de nosotros. No me digáis que no es genial el ver las novedades editoriales del último trimestre del año y encontrar que grandes autores vienen con novedad a nuestro país. Un nuevo libro de Stephen King, un nuevo misterio de Joël Dicker, una expansión a lo ya contado en la multiventas juvenil Crepúsculo… Pero ahora parad, parad, ¡paren las máquinas! ¿Qué el señor Ken Follet viene con nuevo titulo sobre Los Pilares de la Tierra? ¿La precuela a la saga de Kingsbridge? ¿Una precuela? Jamás se me hubiera ocurrido. Y lo curioso es que ni la recordaba. Conocía la noticia de publicación sobre The Evening and the Morning hace algún tiempo, pero la había olvidado por completo. Pero, «don´t worry», casi que mejor el llevarte nuevamente una sorpresa, verlo en librerías y rápidamente llevártelo a la mesita esa que muchos tenemos junto a nuestro sillón de lectura favorito. ¿O no?

Ken Follet es de esos escritores que cambió de género para una nueva novela y encontró/amos la gloria. Les pasa a algunos y cuando se dan una serie de circunstancias brotan obras de arte. Un ejemplo de ello es George R.R. Martin, un autor de toda la vida en la Ciencia Ficción y ya veis lo que hizo con Canción de Hielo y Fuego. Es como cuando un grupo heavy compone una balada. Lo petan. Ken Follett es el autor de la exitosa novela Los Pilares de la Tierra, una historia ambientada en la Edad Media y que tiene lugar en Inglaterra. Una novela de evolución, como yo las llamo, de las que conoces a los personajes y viajas, creces y vives con ellos durante toda una vida… Y un poquito más. Las Tinieblas y el Alba se considera una precuela de ese libro. Sucede alrededor del año 1.000 d.C. (unos doscientos años que Los Pilares…) y, entre otras cosas, analiza la fundación de la ciudad de Kingsbridge. En cada una de las novelas de trilogía suele haber tres personajes principales. Yendo a tiro hecho en Las Tinieblas y el Alba está Edgar, que se convierte en constructor y planificador de barcos, Ragna, una hermosa joven con ascendencia real que viaja desde Normandía para casarse con “alguien” en las cercanías de donde nace Kingsbridge y un monje llamado Aldred, cuyo sueño es convertir la abadía donde reside en centro de aprendizaje tanto para el clero como para los laicos.

Las Tinieblas y el Alba  es una visión de una época pasada de naturaleza feudal con la realeza y la gente común conviviendo, pero dividida en cierto modo. Una Baja Edad Media pura y dura como diría un Licenciado en Historia. La Iglesia tiene poder en la sociedad y la ejerce con jerarquía y poder propio, un periodo donde el comercio está comenzando a evolucionar y las personas que se mueven diariamente en la compra-venta y la vuelven su práctica se dan cuenta que pueden llegar a ser un tipo de clase adinerada y dejar atrás por fin toda una vida de sufrida subsistencia. Las Tinieblas y el Alba comienza cuando Edgar está a punto de fugarse con una chica de la que se ha enamorado. Desafortunadamente, ese mismo dia, un grupo de vikingos asaltan la zona y matan a la joven, además de destruir la casa de la familia de Edgar y los medios para ganarse la vida. Angustiado por su pérdida, Edgar se dirige con su triste familia a una granja que se les ofrece para que puedan subsistir, la misma zona donde llega Ragna para su boda y donde el monje se encuentra en las primeras etapas de su intento de hacer de su abadía un importante centro de aprendizaje.

Así comienza una trama de encuentros y desencuentros, amores e ideales por los que luchar. Todo lo que cuente de más, lo considero «spoiler», pues sinceramente, sin ser Las Tinieblas y el Alba una obra de arte, es una novela que se disfruta un montón, hayas leído o no la trilogía a la que hace referencia. Aunque obviamente te molará más si pillas los guiños y ciertas mini-tramas que el propio autor relaciona con su anterior obra. Los buenos son realmente buenos aquí y los malos son francamente malvados, duros de corazón y viciosos. Estoy de acuerdo, quizás en esta época apenas había grises. Tres vidas se entrelazan en la historia y a lo largo de los años, vemos que cada una pasa por un sufrimiento inimaginable. Incursiones vikingas, batallas inglesas, traición, corrupción, violación y pillaje, pero también lealtad, esperanza y amor. Mi admiración por la habilidad de este autor no para de crecer. Y eso que hubo algo extraño que me liaba hasta que me acostumbré. Muchos de los nombres comienzan por W o D y… Nah, jajaj, cosas mías.

Pero es fácil. Ken Follet es maestro de la novela. Su escritura es fascinante y crea una trama bien descrita, otra vez. Tiene el don de crear vida con personajes que se vuelven reales, que los visualizas fácilmente tras su modo de expresarse. Las Tinieblas y el Alba es un nuevo volumen de un autor que llegó directamente a la cima y se mantiene en el podio gracias a una de las mejores sagas literarias de nuestros días.

Sabes que quieres leerlo.

Reseña: Las Campanas de Santiago, de Isabel San Sebastián

Isabel San Sebastián, periodista y reconocida autora de novela histórica, regresa con una nueva obra que nos sumerge en plena Reconquista; afianzando aún más, a través de este libro, su posición como escritora de este género, demostrándose así el gran trabajo de documentación y escritura que hay detrás de Las Campanas de Santiago. Y conectando a su vez, haciendo mención de algunos personajes dentro de las páginas, de sus otras obras La Visigoda y La Peregrina.

Año 997. Tiago y Mencía, marido y mujer y siervos de la tierra de Compostela, comprueban con horror cómo sus vidas acaban truncadas por la llegada del caudillo Almanzor “el Azote de Dios” a su ciudad. Compostela, faro de la Cristiandad hispana y destino de un camino de peregrinación secular. Así se inicia uno de los capítulos más funestos de la Reconquista cuando la tierra de Santiago fue quemada y saqueada por las huestes sarracenas, para mayor gloria de Al-Ándalus. Una historia de amor y tragedia para dos amantes, separándose ambos cuando Tiago es capturado y forzado a cargar junto con otros prisioneros las campanas de la Catedral hasta Córdoba, lo que obliga a Mencía a huir en busca de un refugio seguro en las montañas junto al resto de los escasos supervivientes de la destrucción de Compostela.

Ambos van a protagonizar una dramática y trepidante aventura parea intentar reencontrarse.

La autora, con una fluidez narrativa sin parangón, nos relata los caminos diferentes y tortuosos que ambos protagonistas recorrerán, mezclando el rigor histórico con la ficción de las desventuras de Tiago y Mencía. Así como, la leyenda que giró en torno al robo y destino de las campanas de la Catedral de Santiago. Descripciones, tanto de paisajes yermos y llenos de peligro por los que transitan los personajes, como la forma de vida que imperaba durante esa bélica época, son la nota dominante en el libro. Consiguiendo la autora con su pluma trasladarnos sin problema a ese entorno, con el don de volver a darle vida a aquella realidad, especialmente a la magistral ciudad de Córdoba, logrando recoger con palabras la grandiosa urbe capital del califato de Al-Ándalus. Y sin dejar que el lector caiga en el tedio, la escritora relata sin tapujo alguno, el desastre, sufrimiento y derramamiento de sangre que rodeó esos años de guerra, siendo este el escenario para una historia de amor trágico en la que la pareja luchará hasta su último aliento por reencontrarse. Todo ello siguiendo una aventura medieval, épica, que nos narra un suceso históricamente documentado. Un hecho determinante en la Reconquista, el proceso por el cual a lo largo de los siglos nos ha llevado a la España actual.

Una lectura obligatoria para saber un punto de la historia española que marcó un antes y un después. Además, por supuesto, de disfrutar de un viaje legendario durante el cual no perderemos la esperanza de que el amor de Tiago y Mencía triunfe entre tanto caos y tanta muerte. ¿Qué ocurrirá?

La recomiendo mucho. Muy bien escrita y documentada.

Reseña: Malasangre, de Helena Tur

En la segunda mitad del siglo XIX, mientras la reina Isabel viaja hasta Ponferrada, Henar, joven huérfana de dieciocho años, va hacia dicha comarca para trabajar en una granja de abejas. Un lugar al que debía de haber llegado una niña que desapareció en extrañas circunstancias. Allí se encuentra con la dueña, una mujer gallega de las duras, poco amable y con un marido cruel que se dedica a asuntos poco legales. Pero bajo ese techo la chica recién llegada, hallará paz junto a la hija de su ama. También conocerá la pasión en brazos de un buscavidas. En sí, podría ser la historia de tantas chicas ganándose el sustento y conociendo el amor, si no fuera por que con su llegada han comenzado a aparecer niñas asesinadas con un corte en el cuello del cual no queda ni una sola gota de sangre…

Lo primero que quiero deciros es, que más allá de la historia es un libro con una prosa muy hermosa, contada en tercera persona y que usa un vocabulario rico y relajante. Me ha gustado ese fondo histórico acompañado de misterio y suspense. En cambio me pareció raro que muchas de las situaciones se resolvieran tan fácilmente, el factor suerte siempre parecía estar ahí, una historia que se movía con encuentros demasiado casuales dejando fuera el elemento sorpresa en varias situaciones. Henar es la protagonista principal de los personajes, pero hay otro más inquietante al que sentiremos respirar en cada página. La comarca leonesa del Bierzo es ese escenario verdaderamente impresionante, y la ambientación creada por la autora, sobresaliente. Un libro escrito para ser leído con calma, repleto de detalles, a veces acompañándolos con un tono poético.

La situación política de entonces de la España dividida en carlistas, isabelinos e incluso republicanos, destaca en la historia siendo parte importante en algunos momentos. Sencillo de leer, no cansa al lector. Todo fluye de la mano de una mujer que sabe narrar y mover unos personajes con carácter, fuertes, tiernos, cercanos, todos bien preconcebidos. Entre ellos tendremos huérfanas, contrabandistas, hidalgos, apicultores y lo más terrorífico de todo un terrible mito (donde Helena Tur usa la historia real de un asesino), para construir esta ficción.

Novela de intriga que bucea en el Terror, atrapándote en esa tierra desapacible que esconde su propio secreto. Aun así, queda tiempo para un romance, que nos recuerda que el destino existe. Ese comienzo tranquilo irá cogiendo fuerza a mitad del libro para que intuyamos al asesino. La autora consciente que eso podía quitarle interés le dará un giro inesperado. Podría decir sin tapujos que juega un poco con el lector moviendo a sus protagonistas dentro del enigma. El ambiente rural de la época le da un tono opresivo, maligno en la estructura narrativa. Por lo que me ha gustado, lo he disfrutado, no sentí que la autora forzará nada trabajando unos diálogos simples que se sienten creíbles. Un libro que se deja leer hasta el final sabiendo que el tiempo que le dedicaste valió la pena.

Dicen que la verdad está escrita en la tierra, también dicen que está escrita en la sangre. En Malasangre podréis ver que es cierto.

Reseña: La Corporación, de Rob Hart

A medida que el mundo está aterrorizado por la violencia, el cambio climático y la pobreza, solo Cloud una poderosa corporación virtual parece ser un faro de esperanza. Tiene todas las respuestas y busca brindar seguridad a los ciudadanos asediados a cambio de mano de obra. Deberán trabajar para ellos. Parece un trato justo, pero… No hay alegría sin Cloud, o al menos, eso es lo que el mega-monopolio en el libro de Rob Hart hace creer a los ciudadanos.

Podría decir que esta historia es ficción, pero escuchando las noticias actuales es difícil leerla como tal. La narración es en gran medida un recuento de los eventos actuales que se desarrollan en nuestros días y una distopía muy real. Horrible en su precisión, la corporación Cloud busca satisfacer cada necesidad, mejor, más rápido y más barato que nadie. No hay competidores reales. Cualquier pequeña tienda cae bajo la presión y la eficiencia de ella. Al igual que los Centros de Cumplimiento de un Amazon (apenas disfrazado por el autor) que parecen ser el equivalente del mundo real; a los empleados se les promete un lugar perfecto para trabajar lleno de oportunidades. En realidad, la máquina insaciable del progreso mastica a los trabajadores. Su existencia se convierte en una contradicción…

Rob Hart escribe como alguien que ha experimentado ese lugar de primera mano. Esto no es inusual. En nuestro mundo real de ahora, muchos trabajadores se ven obligados a vivir la misma experiencia infernal que él describe. Corporaciones que descansan sobre las espaldas inclinadas y golpeadas de los trabajadores que deben trabajar a velocidades inhumanas, compitiendo contra mecánica y robots, para mantener sus trabajos. «La Ley de Responsabilidad del Trabajador» os pondrá los pelos como escarpias. Funcionan si están enfermos o agotados, los pobres y sin educación son arrullados por cantos de sirena. Prometen salarios altos, una voz y la oportunidad de subir un escalón más. En realidad, todo lo que van a ver son los paquetes interminables que alimentan a un monstruo insaciable impulsado por el consumidor.

El autor no se basó solo en un supuesto Amazon, también hay otros como Apple Watch o un gobierno más preocupado por satisfacer a la corporación que a los propios humanos. Construye su historia con personajes detallados y bien desarrollados y una trama que hace que sea una pesadilla aterradora de leer. En parte, esto se debe a su hábil habilidad como escritor, pero también al reconocimiento que encontramos en esta historia de nuestro propio mundo. Y el vistazo detrás de la cortina en las fábricas que ofrecen nuestra comodidad y a qué precio…

Todo esto lo iremos sabiendo de las narraciones alternas de los tres personajes principales. Paxton trabaja allí después que su pequeño negocio se arruinara por culpa de esa empresa. Zinnia tiene una misión secreta y Gibson es el fundador de Cloud. Cada narración nos aporta diferentes puntos de vista desde el poder del capitalismo al trabajador. En definitiva, un thriller fascinante contado dentro de un tono oscuro que nos hace pensar en una realidad demasiado cercana. Inteligente y estremecedor con un punto de suspense, pero con un final que deja muchas respuestas en el aire.

Buen libro, lo recomiendo.

Reseña: La Sangre Manda, de Stephen King

El verdadero poder de los escritos del maestro Stephen King es que estos mismos sugieren que el peor Terror de todos nace o se hace en lugares. Y a ser posible, dentro de la amabilidad, la satisfacción de alguien, si hablamos de sus historias más oscuras como El Resplandor o Cementerio de Animales. No ofrecen ninguna esperanza. Pero la mayoría de las veces, el interés del Tito está en el “buen corazón” y la compasión que desafía a la oscuridad a las afueras de una comunidad. Debe llevar algo en su interior que le incita a dar información (con novelas constantes para lectores constantes) sobre el horror interno. Y en esa parte de esos mundos malévolos navega La Sangre Manda, la reciente novedad de aparición en Plaza & Janés, una colección de cuatro novelas cortas.

La Sangre Manda es un regreso a casa, tanto para King como para el lector. Cada uno de los cuentos es un regreso a un terreno pisoteado ya por el maestro de Maine. Pero en su mayor parte, están escritos con tal encanto y lo pasamos tan bien aquella vez, que uno siempre quiere más. De hecho, la sinceridad es una característica clave en estos relatos largos. Y King lo demuestra recurriendo a personajes de los que seguramente se ha enamorado en escritos anteriores. Un ejemplo es, que en la historia que da nombre al libro volvemos a toparnos con Holly Gibney, la detective que evolucionó como heroína en la trilogía de Bill Hodges y más recientemente en El Visitante. Sin embargo, La Sangre Manda es la historia más larga y menos efectiva de la colección para mí gusto. Por un lado, hace eco a modo de distracción de las escapadas anteriores de Holly, uniendo la criminalidad barroca de Mr. Mercedes con el pulposo horror que se nos presenta en El Visitante. Nada más original. Aunque el monstruo en sí está muy bien dibujado, y hay un capítulo dedicado por completo a rastrear sus apariciones que recuerda mucho a la gloriosa leyenda que encontramos en It.

El Teléfono del Señor Harrigan es de esas historias molonas que podría sacarse perfectamente de una de las primeras antologías de King. Esa eterna deuda que el maestro parece tener con el terror que fluctuaba en EC Comics y/o las alucinantes historias de la famosa serie Twilight Zone; fuente de inspiración para muchos incluso hoy en día. La trama habla de la amistad de Craig, un niño de doce años, con su vecino del mismo nombre y el regalo de un iPhone antiguo que de pronto interrumpe sus vidas. Una historia con voz tan atemporal, que el teléfono ya parece un objeto anacrónico y extraño, incluso antes de que el tema sobrenatural entre en acción. King siempre ha sido un crítico declarado de la ubicuidad del teléfono móvil en nuestras vidas (se puede ver en Cell), a cada momento nos recuerda que es un instrumento de influencia dañina para el ser humano. Pero hay un capricho en El Teléfono del Señor Harrigan que lo elevará todo al infinito… Y más allá. Maravillosa trama, como las de antes, con sus bailes escolares, matones, dólares en deuda y un niño feliz de pasar la tarde leyendo con un anciano.

La vida de Chuck es una representación justa de sus experimentos posteriores con la ficción literaria. La historia tiene tres partes distintas, cada una trabajando desde dentro un género diferente mientras King lleva al lector en un recorrido inverso por momentos de la vida de Chuck desde la cúspide de la mortalidad hasta su infancia. La primera parte es una pesadilla apocalíptica vinculada a la muerte inminente de Chuck a través de un ingenioso truco metafísico, mientras que la última analiza su infancia en una casa encantada. Otra genial historia.

Tras ella iría La Sangre Manda, que ya comenté antes. Finaliza el libro La Rata. Donde se explora la parte oscura de los encantamientos y la siempre extraña alquimia. Y aunque se recurre a ese momento incondicional de autor, escritor-protagonista, secuestrado en una cabaña en el bosque; algo cambia. Drew está allí para escribir una novela, algo que conlleva un riesgo significativo, ya que los intentos anteriores lo han llevado a la locura. Si bien todo va bien al principio, pronto las nubes de tormenta (tanto literales como figurativas) comienzan a acumularse…

Como habréis notado he ido toda la reseña intentando evitar todos los spoilers posibles. Ha sido una ardua tarea. Pues si de algo goza el poder del Tito King es que con cualquier comentario sobre sus argumentos, ya puedes enganchar a alguien y quizás desvelar demasiado. La Rata es para mí el mejor intento de King para transmitir la presión y la claustrofobia del proceso de escritura desde su joya llamada Misery. Si La Rata tiene un final feliz o no está abierto a debate, pero como conclusión La Sangre Manda es, sin duda, uno de los mejores libros que vais a encontrar en librerías este sofocante verano.

Reseña: Notre-Dame, de Ken Follet

Soy de esos que se hizo fan de Ken Follet tras su obra magna Los Pilares de la Tierra. A partir de entonces, me empeñé en leer todo lo que había escrito, a la vez que seguía al tanto de cada nuevo titulo que trajera como novedad. Rápidamente me di cuenta que me gustaba bastante más como escritor de novela histórica que como narrador de thrillers. Nada que ver. Siempre me pareció curiosa dicha combinación. Pero bueno, quién no tiene hoy en día luces y sombras. Lo que decía, que decidí leer todo lo que escribiera pues me parecía de esos autores buenos y con poder de enganche. Bien, pues a la espera de un buen titulo de histórica, Plaza & Janés ha decidido publicar el ensayo que escribió el maestro de Gales, tras la horrorosa tragedia del incendio de Notre-Dame, tragedia vivida por todos; la desolación de la prestigiosa catedral que nos dejó estupefactos, sobre todo, a los amantes de la Historia del Arte, en abril del pasado año y que muchos pudimos observar con tristeza en los noticiarios.

En Notre-Dame, el señor Follett describe las emociones que sintió cuando conoció la tragedia que amenazaba con destruir un icono, una de las puntas de lanza para los amantes de los catedrales. Y para emocionar aún más, nos pone en conocimiento con datos históricos, momentos del pasado determinantes, para que dicha obra de arte haya ido ejerciendo fascinación universal a cada uno de sus visitantes.

Es de suponer que Ken Follett sabe algo-bastante sobre catedrales medievales habiendo estructurado su serie de Kingsbridge en torno a la construcción de una de estas maravillas arquitectónicas creadas por el hombre. Es por esa razón que cuando Notre-Dame, la joya en piedra del corazón de París se incendió, los medios acudieron en masa al autor para que comentara sensaciones. Y habló informalmente, relata aquí, tuiteando a amigos y seguidores, que no es difícil para una gigantesca masa de piedra así, incendiarse: «Las vigas consisten en cientos de toneladas de madera, viejas y secas. Cuando eso se quema, el techo se derrumba. Entonces los escombros que caen. destruyen el techo abovedado que también cae y destruye los poderosos pilares de piedra que sostienen todo el asunto…». Al final , aunque gravemente dañados, los pilares de la catedral se sostuvieron, y los noticiarios anunciaron que el presidente francés Emmanuel Macron prometió que el daño sería reparado en cinco años. Follett arroja algunas dudas sobre ese calendario optimista y señala que siempre es imprudente subestimar a los franceses…

En este genial ensayo, el autor conecta de algún modo los terribles acontecimientos de 2019 con la construcción de Notre-Dame que duró un siglo, iniciándose en 1163. Donde alega que fue una construcción que benefició a grandes segmentos de la socio-económicos de entonces, produciendo además enormes avances tecnológicos. Y es curioso ver como generaciones de constructores morirían antes de ver la catedral terminada en 1345.

Ken Follett rinde homenaje a este patrimonio galo revelando la influencia que ha tenido en las catedrales de todo el mundo y en la escritura de su más famosa novela Los Pilares de la Tierra. Un ensayo sobre como todos nos hemos sentido víctimas de ese horrible incendio que aún está por desvelar si existen culpables o no. Los fans de Follett y las catedrales disfrutarán bastante con esta lectura, y querrán más.