Crónicas Literarias

Reseña: Die. Corazones Rotos por la Fantasía, de Kieron Gillen, Stephanie Hans y Cowles


Esto es lo que necesitáis saber sobre Die.

Die os suena.

Die se siente como algo muy cercano.

Lo primero que me atrajo de esta serie fue la definición que le dio en una entrevista el guionista Kieron Gillen donde la describió como un «Jumanji Gótico». Y es cierto que la base la tiene. El punto de partida es ese. La trama, a groso modo, trata sobre un grupo de niños que se topa con un juego de mesa que en realidad contiene un mundo fantástico en el que tendrán que lidiar con las consecuencias de sus acciones. No obstante, mi flipadura y súper sorpresa con Die viene de una historia que propaga ese potente enganche que tiene en sus inicios Stranger Things o It; donde también un grupo heterogéneo de inadaptados se ve atrapado en la persecución de una fuerza malévola. Incluso tiene también ese toque chulo de Las Crónicas de Narnia o aquella gran historia triste que era Un Puente hacia Terabithia. Historias sobre escapismo infantil.

Dentro de su sello Evolution, Panini Cómics trae a nuestro país este primer volumen tan esperado de Die. La obra puntera del momento de Kieron Gillen y Stephanie Hans, todo un éxito de ventas en USA. Donde con una sinopsis inicial nos oferta que un grupo de cuarentones debe luchar contra el horror al que apenas sobrevivieron cuando eran jugadores adolescentes de una partida de rol, pero que tras sus recuerdos se abre una historia tremenda y con una profundidad increíble. Y hay más. Por que Gillen ofrece una de las mejores aperturas de trama que he leído en mucho tiempo. Establece sucintamente el mundo, el conflicto y el gancho para el resto de la serie y parece que casi sin esfuerzo. Telegrafía momentos narrativos y lo que nos cuenta desde el principio nos da un puñetazo narrativo. Pues Die no es otra cosa que un tributo y una subversión a la fantasía de nuestras mentes en la infancia, de los juegos que jugábamos cuando no entendíamos completamente las reglas, pero esos mismos que disfrutábamos junto a nuestros amigos por encima de todo.

Un lugar donde escapar y dejar atrás todos los problemas que nos esperaban en casa.

En Die, Gillen y Hans, han demostrado ser un dúo dinámico que desarrolla un mundo de terror y fantasía alarmantemente seductor. En serio, menudo descubrimiento. Me siento emocionado de agregar esta serie a mi lista de espera por hype. Donde suma bastante el arte de Stephanie Hans que oscila entre la evocación a la nostalgia borrosa que a muchos nos atañe de aquellos años 90, añadiendo un matiz de fantasía oscuro, clásico, muy familiar. Y escalofriante y maravilloso a la vista…, para los que amamos el Terror por encima de todos los géneros.

Die está hecho para que la sintamos cercana. El guionista es increíblemente consciente de cada uno de los tópicos y ha seleccionado quirúrgicamente la elección de cada palabra para asegurarse de que la trama se diferencie a su vez y no se parezca a nada que hayamos leído o visto antes. O al menos, no mucho. Las presentaciones de los personajes iniciales son sombrías, la introducción al juego central dice rotundamente: ¡Esto no es una mierda de D&D listo para usar al abrir la caja!

Esto es fantasía para adultos.

Die exige ser leído.

¿Por qué?

Nacida del amor a la lectura constante, en Crónicas Literarias – Desde New York, trataremos de dar a conocer al público libros y cómics interesantes que pasan por nuestras manos.