Reseña: The Silver Coins Vol. 1, de Walsh, Brisson, Jeff Lemire, Kelly Thompson y Zdarsky

Pocas cosas son tan petrificantes como una maldición. Tenemos arraigados dentro eso, el concepto y el sufrimiento de estar maldito porque quizás lo llevamos en la sangre el que algún familiar nuestro en alguna época pasada sufriera una de ellas. A lo largo de la historia, la humanidad se ha horrorizado ante la perspectiva de objetos místicos que nos condenen a la perdición; de una bruja o un señor con poderes que no son de este mundo, tuviera la “gracia” de pronunciar unas palabras y hundirle la vida a alguien. Pero los objetos…, los objetos malditos son los que de alguna forma siempre hemos intentado evitar. De hecho, hoy en día, en pleno siglo XXI, año 2022, os aseguro que le decimos a alguien que tal objeto está maldito y no lo quiere tocar ni saber nada de él. Y si lo coge, su propia consciencia empezará a roer en su interior con el temita hasta que… Dependiendo de la persona, de su racionalidad, se volverá más o menos poderoso. Por lo que las maldiciones siguen muy vigente hoy en día y quizás nunca nos la podamos quitar de encima.

En The Silver Coin de Image Comics, la pieza de metal principal persigue a quienes se atreven a tocarla. Una historia e historias dentro de un cómic creado por Michael Walsh, Ed Brisson, Jeff Lemire, Kelly Thompson y Chip Zdarsky. Un primer volumen de una antología que recién publica Panini Cómics en nuestro país que sorprende por la calidad que tiene. Además, de ser una seria antológica que cuenta historias aterradoras y retorcidas que atormentan a inocentes y culpables por igual y que viene ni que pintada leerla, devorarla, para este Halloween que tenemos a un paso. Pues The Silver Coin es una mirada emocionante al Mal con una cantidad asombrosa de variedad, asustando a los lectores al menos una vez por capítulo… jaja. Este primer volumen recopila relatos pero parte de una premisa súper interesante pues se cuenta que la fortuna de una banda de rock en decadencia cambia de la noche a la mañana después de que encuentren una misteriosa moneda de plata… ¿Os suena? Porque a mi sí. Pero lo chulo es que con cada historia seguiremos los acontecimientos que se vayan dando alrededor de esta moneda argentaria a lo largo de los siglos. Desde la Nueva Inglaterra puritana hasta ese futuro desolador que tendremos en la tierra en el lejano año de 2467…

The Silver Coins recopila los cinco primeros números de la serie. Cada uno de estos cómics se centra en la moneda de plata titular y está dibujado por el artista Michael Walsh, ganador del premio Eisner. La primera de estas historias es El billete, escrita por el guionista de Daredevil, Chip Zdarsky, donde seguimos a un aspirante a estrella de rock que se encuentra con la moneda mientras revisa las pertenencias de su madre, y decide usarla como púa de guitarra. Genialísimo. Pero es asi que inmediatamente establece lo que está en juego en la premisa y construye una tensión lenta y creciente antes de su ardiente conclusión. Me encantó esta historia. Y a diferencia de otros números, que se deleitan con la agonía de las pobres almas que se encuentran con la moneda, el guión de Zdarsky explora los impactos psicológicos que surgen al manejar un objeto tan oscuro y poderoso, y lo hace de una forma maravillosa como maravilloso guionista que es.

Otro relato chulo es Chicas de verano, de Kelly Thompson. Si bien Thompson ha personificado anteriormente el Mal en Capitana Marvel, aquí desata uno de los problemas más desconcertantes de su carrera. Una joven llamada Fiona encuentra la moneda en una cabaña apartada mientras está en un campamento de verano, lo que hace que la maldición la apunte a ella y a sus compañeros de campamento. Esta historia canaliza slashers clásicos al estilo Viernes 13 y tiene implacables actos de violencia a lo largo de la trama que a más de uno dejará con el culo torcido. Mientras Thompson se prepara para lanzar más cómics de terror a través de Substack, este número es un gran indicador de lo que los fans podemos esperar de ella en el futuro.

Al unificar todas las historias en torno a la moneda de plata titular, todos estos creadores pueden brindar una perspectiva única sobre el Terror. Mientras Lemire juega a lo grande y juega con la ciencia ficción, Brisson abraza la posesión demoníaca y el horror. Donde algunos cuentos son asaltos implacables a los sentidos, otros son una combustión lenta con un momento de violencia repentina. En un año en el que se está consiguiendo que cada vez más cómics de Terror lleguen por estos lares, y de calidad, The Silver Coin es otra súper recomendación para el fan que como lector disfruta de escenas impactantes que te hacen mirar una y otra vez a esa esquina de tu habitación en la que antes no habías reparado y donde parece que hay una extraña sombra…

Reseña: Call of Duty. Vanguard, de VVAA

Yo que pertenezco a la Generación X, yo que fui niño en los 80, con los años, los videojuegos me han ido gustando cada vez menos. Quizás es por el paso de los años o quizás es porque he preferido no avanzar en ese apartado de gasto de horas de mi tiempo libre, preferí anclarme en la cultura de libros, cómics, juegos de mesa y films. Los de la Generación X vivimos el boom de todo esto aunque también vimos la explosión de los videojuegos. Y si tuviera que elegir uno que me impactó y me gustó con cada edición que se publicaba, de los pocos que me apetecía probar, esos eran los denominados Call of Duty. Será porque fui Infante de Marina, será porque siempre me atrajo el tema bélico en todas sus facetas, será porque quizás fue siempre el único juego que me encantaba lo que proponía y el modo o sistema en el que lo hacía. Por eso, y solo por eso, no me iba a perder un cómic que recién publica Panini Cómics y que cuenta lo que sería la precuela al juego de Sledgehammer Games y Activision el conocido Call of Duty: Vanguard.

En la Comic-Con de Nueva York de 2021 se anunció esta serie de cómics vinculada a Vanguard cuyos asistentes se pudieron hacer con una copia gratuita del primer número donde la protagonista era la carismática Polina Petrova. Sin embargo, el 4 de noviembre de 2021, Activision anunció que la serie de cómics se lanzaría de forma gratuita en el sitio web oficial de Vanguard, y el primer número se lanzó de forma digital ese mismo día. Decir que poco después ya no estaba disponible. No obstante, Panini Cómics ha tenido a bien traer este tomito que recopila la miniserie al completo para zampársela de una vez como ha hecho este que os escribe. Pero, ¿cuál fue la inspiración para crear un cómic como Call of Duty: Vanguard? De hecho, tenemos esta gran historia dentro de la campaña de Vanguard, es decir, estos mismos personajes. Pero mientras en el juego nos muestran una escuadra unida, un equipo con experiencia y formidablemente bien conjuntado, en el cómic se cuenta cómo fue su primera misión juntos.

Contaron los autores en una entrevista que mientras escribían la historia principal, se dieron cuenta que pensar en cómo esos tipos llegan a formar equipo también era importante de narrar algún día. Y tenían una buena para contar sobre ello y lo plasmaron en esta miniserie. Por suerte, ya la tenemos aquí y decir que la he disfrutado a tope y lo peor es que ahora necesito o “actualizar” mi videoconsola (uy, me estoy dando cuenta que esta palabra huele a dinosaurio, ¿no) o en su defecto ir cada poco a casa de mi cuñado que él si que es un gran freak de los videojuegos y lo tiene todo-todito-todo de esta serie.

Los autores contaron que viendo todo el material que había surgido del brainstorming, nació la idea y vieron sentido a explorar la historia de origen de cómo todos se unieron para formar la Task Force One. Ahí entró en escena el Capitán Carver Butcher. ¿No lo conocéis? Butcher hizo su aparición en 2017 en un DLC de la Segunda Guerra Mundial. Era intendente en el Cuartel General y era divertido e ingenioso. Un personaje de los que calan. Por eso, sinceramente, estamos ante una de las mejores historias de personaje secundario que conozco de héroe nacido de un videojuego. No creo que ningún otro personaje secundario en ningún juego se haya convertido en el Nick Fury de una franquicia con tanta repercusión mundial como esta. Y es que parece que llevar el apellido “Carnicero” es sinónimo de éxito.

Call of Duty: Vanguard se basa en una máxima, una pregunta en condicional: ¿Para quién trabajan estos hombre de élite? La respuesta a esto, asi como el desarrollo de la trama en torno al nacimiento de las Fuerzas Especiales de las que disponemos en el juego, todo eso y un poquito más, cuenta esta miniserie. Aportar que cada uno de los personajes principales se inspiró en héroes de la vida real de la Segunda Guerra Mundial.

Una gozada en su conjunto.

Reseña: Not All Robots. El Mejor Amigo del Hombre, de Mark Russell y Mike Deodato Jr.

Uno siempre tiene tiempo para leer una sátira de Ciencia Ficción y más si está bien escrita y es interesante lo que se cuenta como para no soltar el cómic hasta que lo acabas. Con eso me encontré entre las novedades de Panini Cómics al ver que publicaban Not All Robots, ese cómic tan llamativo por tan atractiva portada homenaje al famoso cuadro American Gothic, de Grant Wood.

Not All Robots usa la revolución de los robots para apuntar al peligro de justificar la ira obsoleta, aunque el cómic a veces lucha por mantener intacto su mensaje central. La nueva serie de Mark Russell y Mike Deodato Jr. está ambientada en una sociedad futurista donde los robots llevan la carga de mantener intactos pequeños sectores de la sociedad, mientras que el cambio climático y la contaminación han convertido el resto del mundo en un páramo. Literalmente. Los robots son conscientes pero aparentemente subordinados, y siguen dedicados a cuidar de este resto de humanidad que queda a la vez que se enfurecen abiertamente contra sus supuestos amos. Razorball es uno de esos robots exasperado de una vida sin futuro, ya que odia su trabajo y su vida hogareña y está trabajando en un proyecto para construir literalmente sus propios reemplazos.

Su descendencia.

Los protagonistas de Not All Robots se inspiran en la cultura Incel y el tipo de ira impotente que encuentras en ciertas redes sociales sobre cómo piensan estas personas. Si no la conocéis, la cultura Incel (abreviatura de la expresión inglesa «involuntarily celibate»), es una subcultura que se manifiesta en comunidades virtuales de hombres que dicen ser incapaces de tener relaciones románticas y sexuales con mujeres, como sería su deseo. Las discusiones que se producen en estos foros son de pandereta. Se caracterizan por el resentimiento, la misantropía, la misoginia y la apología de la violencia contra las mujeres y contra los hombres que se suponen sexualmente activos. ¿Otra muestra de que merecemos la desaparición como especie?

Razorball está enojado por la futilidad de su situación, a pesar de que su familia humana (que le riñe por su mala actitud) se mantiene mayormente apartada. Mira las instrucciones de codificación en 4chine para desactivar sus chips de empatía y escucha a un amigo opinar abiertamente sobre cómo acabar con la humanidad de una vez por todas. Cuando Razorball ve a uno de su familia humana abandonar el edificio de «Recursos Inhumanos» después de que ella parece solicitar un reemplazo, un compañero robot se burla abiertamente de él y dice que lo están «engañando» (incluso el título del cómic hace referencia al trillado argumento que toda mujer en Internet ha escuchado al quejarse del sexismo institucional).

Estos robots, al menos en su superficie, comparten muchos de los mismos sentimientos de impotencia que los tipos estos irritados de internet que cumplen todos los requisitos para cometer un asesinato en masa algún día. Not All Robots trata un tema importante de una mini comunidad que apenas conocía. Está bien enterarse de “lo que hay” aunque sea a través de un cómic creado por dos grandes de esto como son Mark Russell (Los 4 Fantásticos: Toda una vida) y Mike Deodato Jr. (El Asombroso Spiderman). En el año 2056, los robots han reemplazado a los seres humanos como fuerza laboral. Eso no está muy lejos de ocurrir. Ya sólo quedan diez mil millones de humanos viviendo en la Tierra. Obvio que vendrán más pandemias y peores que la que acabamos de pasar. A cada familia humana le corresponde un robot del que dependen completamente. Tampoco lo veo muy descabellado. ¿Qué podría salir mal? Esperemos nunca vivir lo que se prevee en Not All Robots.

Reseña: Spiderman. Toda Una Vida, de Chip Zdarsky y Mark Bagley

Chip Zdarsky entró en escena como el nuevo hombre a tener en cuenta como guionista de cómics y no importa cuántas veces hablen mal de él, que todavía sorprende. Su Spiderman: Toda una Vida, no es una parodia y diría que tampoco un What if…? del trepamuros. Es un compendio de historias muy tradicional. Tienes enferma a tía May, a un codicioso J. Jonah Jameson, una sufridora Gwen Stacy, el Duende Verde, intervenciones de otros superhéroes…, e incluso el gran momento dramático cuando Norman se revela a Peter como el villano eterno promoviendo que conoce su identidad secreta y no dudará en desvelarla. Decidme que esto no es pura tradición arácnida. Sin embargo, lo bueno siempre está en los detalles. En Spiderman: Toda una Vida, tenemos escenas de Peter coqueteando con Gwen con comentarios muy ingeniosos y un largo etcétera de detalles que hacen brillar la obra en su conjunto. Título que tengo que reconocer que había pasado por alto decenas de veces. Ahora Panini Cómics publica este 100% Marvel HC con una retórica ideal: ¿Crees que has completado ya tu lista de historias favoritas de Spiderman? ¡Pues prepárate para añadir una más! Muy cierto, por que sin duda es una de las que deseaba leer hace tiempo para “completar” en mi cerebro sus mejores historias. Y para ello que mejor que Spiderman: Toda una Vida que de hecho se elaboró para celebrar el octogésimo aniversario de Marvel. Y donde Chip Zdarsky y Mark Bagley se unen para una historia única de Spidey, pues si un gran poder conlleva una gran responsabilidad, ¿qué responsabilidad tienen entonces los poderosos durante una guerra moralmente cuestionable?

Zdarsky y el legendario Mark Bagley, con el entintador John Dell, el colorista Frank D’Armata y el escritor Travis Lanham de Virtual Calligraphy, examinan esta cuestión; y sin restricciones de continuidad, tallan un camino impactante que todavía se siente perfectamente en línea con su elenco de la Edad de Plata. Zdarsky, utilizando las bases morales ambiguas para la participación de Estados Unidos en la guerra civil en Vietnam, empuja a Spiderman y otros iconos Marvel, mientras se mantiene fiel a la pregunta de lo que realmente significa tener esa «gran responsabilidad». Peter Parker enfrentado no solo al inminente conflicto sino también a las revelaciones de la doble identidad de Norman Osborn, donde se ve obligado a tomar decisiones difíciles que contrastan con las historias clásicas de la época. Esto permite que estemos ante una trama que engancha ya que se siente familiar para los que conocemos el personaje de hace años. Aunque a la vez, prolífera frescura.

Spiderman: Toda una Vida tiene el potencial para llegar a ser considerado un clásico. A tener en cuenta en esos rankings de las mejores historias o indispensables a leer de nuestro amado trepamuros. De clásico moderno, lo tildaría yo. Casi que no hay forma de reseñarlo sin spoilers. Pero a grandes rasgos: en 1962, un Peter Parker de quince años es mordido por una araña radiactiva y se convierte en el sorprendente Hombre-Araña. Flash Thompson es reclutado para servir durante la Guerra de Vietnam y es en 1966 cuando dicha guerra se endurece tanto, que Spidey debe sopesar la cuestión de dónde reside realmente su responsabilidad en el conflicto. Se cuenta bastante más en esta miniserie de seis números ahora recopilada que en casi toda una década de cómics. Desde los 60s del pasado siglo, hasta la primera del presente incluida. Y con apariciones estelares del Capitán América, Duende Verde, el Soldado Desconocido, el profesor Miles Warren, Mysterio, El Escorpión, Los Vengadores, Puño de Hierro, Morbius, Capa y Puñal… En definitiva, un enorme elenco de grandes personajes Marvel.

Spiderman: Toda una Vida utiliza el mismo truco que Marvels o JLA: La Nueva Frontera. Cuenta una historia familiar de superhéroes, pero la sitúa en el mundo real y el tiempo se desarrolla de una manera histórica-verídica. ¡Y Mark Bagley dibuja esto! El maestro Bagley que ha dibujado a Spiderman durante más de treinta años. Para muchos, el mejor dibujante que ha tenido nuestro querido vecino el arácnido.

Reseña. Locke & Key. The Golde Age, de Joe Hill, Gabriel Rodríguez y Jay Fotos

El 26 de abril de este mismo año fue el lanzamiento de la tan esperada Locke & Key: The Golden Age, una colección de historias que prometía ser la introducción perfecta a los personajes, mundos y llaves místicas que dan nombre a esta ya tan famosa serie de cómics del gran Joe Hill y Gabriel Rodríguez.

Existe gente que llegó (y flipó) con Locke & Key mediante los cómics. Otros curiosamente abordaron la magnífica obra gráfica después de su estreno en serie de TV. Pero os puedo contar casi en voz baja que me he enterado que hay otro tipo de fans que llegó a esta serie por su cruzamiento con el Sandman Universe que se propone aquí. Se corrió la voz y algunos/muchos se vinieron para acá. Panini Cómics recién publica este mes en nuestro país el volumen Locke & Key: The Golden Age. Un volumen -ya desde la primera página- verdaderamente encantador que abre la puerta a momentos históricos relacionados con el famoso universo de estas poderosas llaves. Y una colección de relatos que abre un cruce épico con el Universo Sandman de DC Comics.

Locke & Key: The Golden Age incluye historias autoconclusivas, dos relatos publicados anteriormente como Small World, Open the Moon, el preludio a World War Key y la nueva serie de Locke & Key que aproxima la historia de la familia Key durante grandes conflictos como la Revolución Americana, la Guerra Civil o la Segunda Guerra Mundial. Así como el crossover íntegro con Sandman en dos partes denominado Hell & Gone. Y como regalo especial exclusivo de esta colección en tapa dura, se incluye el cuento inédito Face the Music, creado por Hill y Rodriguez como parte de un proyecto de disco de vinilo que, lamentablemente, nunca llegó a buen término. Una historia caprichosa de la familia Locke ambientada a principios del siglo XX y que presenta una llave completamente nueva. Locke & Key: The Golden Age además de ser un tomo que contiene cuentos fabulosos, el volumen también recoge más de veinte portadas, principales y variantes.

¿Sinceramente? Me salté el paso a paso y fui directamente a leer los números de Hell & Gone. Y me encantaron. Y así ya empecé con una sonrisa a leer todo lo demás. Estamos ante las historias que mejor allanan el camino hacia el maravilloso mundo de Locke & Key. Podemos ver esos viajes de los personajes, desde la infancia hasta la edad adulta, y los lectores obtienen así una historia completa que es cohesiva, inteligente, divertida, aterradora y entretenida. Debo admitir que devoré este tomo en dos noches de estas “fresquitas” que estamos teniendo. Y con «fresquitas» me refiero a fuego abrasador es lo que cae del cielo sobre este país que será desierto sahariano en cincuenta años a más tardar… Pero pude leer el tomo, tomarlo capítulo por capítulo y dejar que las situaciones, los personajes y la historia de estas páginas se apoderáran de mí. Cosa que Hill con su guiones consigue fácilemtente. The Golden Age no solo ha vuelto a encender el fuego por querer leer más Locke & Key. También avivó la llama por volver a repasar esos dos grandes omnibus que editó Panini Cómics (https://www.panini.es/shp_esp_es/locke-key-omnibus-1-sloke101-es01.html) y que nadie se debería perder, donde se recopila toda la obra inicial. Es donde verdaderamente apreciarás los talentos de Joe Hill y Gabriel Rodríguez.

Durante doscientos años, la familia Locke ha vigilado una mansión de Nueva Inglaterra donde la realidad se ha desquiciado y las sombras caminan solas. La vida de Chamberlain Locke y su familia a principios del siglo XX y sus combates, desde arañas gigantes a los campos de concentración de la Primera Guerra Mundial… Las conexiones entre los universos de Sandman y L&K son mucho más profundas de lo que pensaba y se remontan mucho más atrás de lo que imaginaba. Las escenas que me intrigaron de Hell & Gone tienen ahora mucho más sentido, ahora que he leído todo lo que propone The Golden Age. Prestad especial atención a “las cartas” y al “pañuelo rojo” al principio de la trama que… ¡A lo que llevan es increíble! La escritura de Joe Hill vuelve a ser de primer nivel y este es el mayor cumplido que puedo dar: Sentí que estaba al nivel de Gaiman.

¿Algo negativo? Voy a gastar mucho dinero en cómics de Locke & Key en las próximas semanas y meses. Lo quiero todo-todito-todo de esta serie. Así que aficionados al terror y la fantasía: compren este tomo. Y si ya venís instruidos en tema Sandman y Locke & Key, indispensable para vosotros. Incluso recomendable para aquellos que no leen cómics (dioses, ¿cómo se puede vivir así?) pero anhelan la aventura, la emoción, la magia, la tradición, los personajes fascinantes, o cualquiera de los universos de ficción, mundos en los que perderse… ¡Lean este cómic!

Reseña: Neonomicon, de Alan Moore y Jacen Burrows

Llega una nueva edición del gran Neonomincon del maestro Alan Moore. Una edición además que contiene las dos miniseries que siguen esta serie de investigaciones al más puro estilo Lovecraft. Pero con el toque Moore que lo hace un poquito-todo especial. Este nuevo tomo que publica Panini Cómics recopila los cuatro numeritos que tuvo la serie Neonomicon pero también incluye los dos de The Courtyard, que con ellos se inicia el volumen y también son partes de la misma historia de Providence, a la que hacen precuela. Estamos ante la versión de Moore del Mito de Cthulhu y después de lo leido me pone ansioso saber que Providence es esa joyita que le sigue, de la que me han hablado maravillas y que aún no he conseguido devorar.

Cuando te metes en la trama tienes muy claro que Neonomicon y The Courtyard, su historia introductoria, son bastante directas en su narrativa y bastante fáciles de seguir. Pero tengo que admitir que esplende y que perciobes que hay un tramón detrás y que pone nervioso y quieres saber más y más. Y lo mejor/peor es que con cada página parece que todo está a punto de explotar. Y no explota. Y te mantiene en tensión cada paso del agente federal Aldo Sax cuando se infiltra en las profundidades de los barrios bajos para encontrar una droga misteriosa llamada Aklo, cuando queda atrapado en una red de locura lovecraftiana con un tal Johnny Carcosa en el punto de mira… Entonces Aldo Sax se encuentra con horrores cósmicos y voltea su mierda de tal forma que incluso su caso puede llegar a ser creíble. Y esto me encantó. Moore haciendo un esfuerzo grandísimo por contar una historia de forma que parezca real o que, de algún modo, podría haber ocurrido realmente. Además, mola mucho como Moore siembra los guiones de cantidad de referencias lovecraftianas, como La Sombra sobre Innsmouth, El horror de Red Hook, Zothique (que en realidad es del maestro Clark Ashton Smith) y ese investigador famoso que es Randolph Carter y que aquí resulta ser la voz cantante de un grupito de rock llamado Los Gatos de Ulthar (también referencia un relato de Lovecraft).

Y después en Neonomicon nos vamos de visita al sanatorio, con los agentes Lamper y Brears continuando donde Aldo Sax lo dejó.

Y ya la serie se vuelve definitivamente no apta para aprensivos.

Alan Moore es el primero en decirte que cada vez que leas sus historias, especialmente, si ha pasado una buena cantidad de tiempo, vuelvas a ellas porque encontrarás cositas nuevas que anteriormente pasaste por alto. Obtendrás historias de una manera diferente, bajo una nueva luz, en un mejor entendimiento. Se tira ese pegote de los gordos (otro más) pero lo peor de todo es que el cabrón tiene razón. Y un amigo mío, hablando hace poco del tema, añadió que, sin importar el orden en que hayas leído estas historias enlazadas, si lees una de ellas, no puedes (por todos los dioses no lo hagas), debes leer las tres para apreciarlas como una al completo.

Como un todo. Y es que probablemente así fueron escritas.

El FBI y lo paranormal mezclado siempre mola. Y Moore no duda en señalar que Neonomicon y The Courtyard se inspiraron en El silencio de los corderos para algunas escenas. Y supongo que mencionar Expediente X sería demasiado obvio. Pero insisto, lo que está claro es que el FBI y lo paranormal son una gran combinación narrativa que funciona tan bien como el pan y la mantequilla o el tomate y el jamón. Y lo único que puedo asegurar es que, estos tres agentes especiales no serán los mismos después de todo lo vivido aquí.

Reseña: Los Guardianes de la Galaxia. Jinetes en el Cielo, de Gerry Duggan y Aaron Kuder

El domingo pasado por la noche pusieron en la tele Guardianes de la Galaxia Vol. 2 y la volví a disfrutar un montón. Las dos primeras partes me encantan. Está muy bien trasladado el concepto Guardianes de la Galaxia así como personajes alternos como EGO, trasladados al UCM para comprensión de los no lectores de cómics e hijos. Pero también vale como actualización de lo clásico. Y eso, si está bien hecho como en este caso, mola bastante. Por lo que dejé lo que tenía entre manos para ver la peli. Y eso que curiosamente estaba deleitándome con más o menos lo mismo pues estaba disfrutando en formato papel de este grupo dentro del tomo Jinetes en el Cielo que Panini Cómics publicó hace poco. Cambié una cosa por otra solo para pillar detalles y para ver lo bien que están trasladados -esta vez si- los personajes. No es que sea la misma historia pero los Guardianes de la Galaxia que Gerry Dugan propone en Jinetes en el Cielo, sí que son los mismos a encontrar en el UCM. Lo que aporta este genial Marvel Now! Deluxe serían los doce numeritos que comprendieron el All-New Guardians of the Galaxy asi como el Free Cómic Book Day (2017) que serviría como precuela para la aventura que pronto meterá a este nuestro querido grupo en una extraña guerra que se ha desatado entre El Coleccionista y el Amo del Juego.

Si alguna vez hubo un momento para lanzar una nueva serie de Guardianes de la Galaxia, ese momento es ahora. Por el momento, la atención de casi todo el mundo sigue con Star-Lord y su tripulación como nunca antes ya que se viene peli para el año que viene pero ya hay cantidad de datos en internet. Y es que después del exitazo de la primera peli de 2014, Brian Bendis modificó el concepto de Guardianes para alinearlo con las películas. Y ahora Gerry Duggan ha ido aún más lejos. Quiero decir, seamos realistas, tienes Baby Groot, la música de Star-Lord y una página de introducción psicodélica. Claro, en un giro extraño, el artista Aaron Kuder le ha puesto barba a Star-Lord, pero esa es la única diferencia. Ahora, no me malinterpreten; eso no es algo malo. Lo cierto es que, hasta 2014, Guardianes de la Galaxia eran una nota a pie de página en la historia de Marvel y ahora siempre son noticia y eso se debe en gran parte al genio James Gunn. No culpo a Marvel por querer aprovechar esto, pero los fans del cómic sabemos de donde viene todo, ¿o no?

Dicho esto, debo admitir que Gerry Duggan le ha dado a esta aventura un atractivo toque tradicional. En particular, me encanta la página de introducción que proclama audazmente que estos compis son el ‘Equipo A’ en el espacio: “Si estás en problemas (o crees que conoces a alguien que pudiera estarlo) en la Vía Láctea, ¡puedes llamar a Los Guardianes de la Galaxia!”. Asi nos encontramos con un cómic divertido. Una serie de doce números que tiene de todo. Comienza con el equipo intentando realizar un atraco «imposible». Lo hacen de una manera que solo encontrarías en los cómics, y funciona muy bien. Francamente, a primera vista estás tan confundido como las víctimas de los Guardianes. Duggan se toma el tiempo para establecer el nuevo status-quo de sus personajes, aunque solo da pistas mínimas sobre las razones de estos cambios. ¿Por qué Drax es pacifista? ¿Qué le pasó a Groot? Y luego grandes momentos con un Star-Lord imponente y no tan dicharachero como el de las pelis. Luego, la historia nos lleva al cliente de los Guardianes, y desde allí Duggan pone al equipo justo en medio de un conflicto entre dos de los Primigenios del Universo como son El Coleccionista y el Amo del Juego.

Artísticamente, Jinetes en el Cielo (All-New Guardians of the Galaxy) es satisfactorio pero no extraordinario. Aaron Kuder tiene una actuación bastante sólida, pero en realidad no hay momentos destacados. Aun asi mola, es un cómic que entretiene y eso es lo mínimo siempre a conseguir en el noveno arte.

Si eres fan de las películas (¿y quién no lo es?), seguramente encontrarás este cómic gustoso muy gustoso de leer. No es la historia más-mejor que vas a leer, pero tiene el estilo y el tono que convirtió a esta banda heterogénea en súper estrellas cinematográficas.

Reseña: Proctor Valley Road, de Grant Morrison, Alex Child y Naomi Franquiz

Evolution Comics es ese sello con el que Panini Cómics nos publica cada mes, cómics situados fuera de la todopoderosa Marvel. Un lugar donde encontrar cómics de otras editoriales, entre las que se encuentra BOOM! Studios, una editorial estadounidense de cómics y novelas gráficas, que publica de vez en cuando títulos la mar de chulos. Y con grandes autores en su haber. Como por ejemplo esta Proctor Valley Road que viene de la mano del maestro Grant Morrison. Un cómic al que entré de cabeza al saber que contenía una escalofriante miniserie de Terror. Porque sí friends, el cómic encajaría dentro de mi muy amado género pues sigue a cuatro adolescentes en la USA de los 70s, que por una cosa o por otra, terminan teniendo que buscar a gente desaparecida. Esta es de esas historias que hay que tratar de mantener los spoilers al mínimo, pues se pierde mucho, a poco que cuentes. Y ahí voy:

August, Rylee, Cora y Jennie han organizado un «Spook Tour» con sus compañeros de clase en el tramo de carretera más embrujado e infestado de espectros de todo el país. La idea es conseguir pasta, financiar la asistencia al concierto de sus sueños, pero dicha empresa se verá truncada, de hecho, se volverá mortal. Estos cuatro amigos terminarán corriendo, intentando rescatar a estudiantes desaparecidos… temiendo por sus vidas. Deberán acabar o salir indemnes de los males que deambulan por la Proctor Valley Road…; habitat de monstruosidades que acechan en el corazón de la América profunda.

Mis primeras impresiones sobre Proctor Valley Road fueron buenas. No es mi cómic favorito y quizás para algunos sea demasiado sangriento, pero no para un lector asiduo de Terror. La trama es interesante de principio a fin con estos cuatro adolescentes intentando estafar a otros niños que luego escapan y desaparecen. El primer grupo de niños tiene que salir y averiguar qué le pasó al segundo grupo antes de que se metan en serios problemas. Y entonces la historia rompe de todas-todas hacia el terror puro y mezcla criaturas sobrenaturales de forma brillante. Lo bueno de este tomo es que recopila los cinco números que tuvo esta miniserie, por lo que vais a poder disfrutar de la historia al completo, al más puro estilo serie de Netflix. Cuento esto porque sé de gente que anduvo loca un tiempo esperando la siguiente grapa tras la publicación de la anterior.

Proctor Valley Road no es diferente. Es una historia de Terror con temas ya tratados en otros medios; pelis, novelas, cómics… Pero entretiene, gusta leerla y nunca te hace verla prototípica. Es el don de Grant Morrison. Con el escocés, yo por lo menos, nunca me aburro. Pero sí que tiene eso que duele a muchos que justo cuando la trama está mejor, termina. Y no solo jode que no puedas saber más, deja la sensación de que quizás sí que hubo más pero se decidió cortar en el quinto número porque quizás estaba pactado así.

Franquiz proporciona el arte y los colores para la serie, y tengo que decir que me gusta el modo cómic europeo/amerimanga/pixar que propone. Eso si, la portada del tomo no es nada destacable. La del número #2 le da mil vueltas, por dios. Pero tiene un estilo que, aunque en mi opinión no se adecua al cien por cien para una historia de Terror, mola la pequeña sensación de yuxtaposición de dibujos animados y colores brillantes que aporta. Un arte curioso.

Para vuestra información (FYI) esta carretera de la que se habla en el cómic existe de verdad. Ha sido el foco de muchos documentales de fantasmas y leyendas urbanas que afirman que las entidades oscuras realmente deambulan por dicha área que circunda a California. Y también se cuenta que uno de los seres que se aparece es la viva imagen de un Minotauro; una enorme bestia con cuernos que deambula por la noche en busca de personas para alimentarse. Un lugar al que llaman realmente Proctor Valley Monster.

Tenemos así, una historia al estilo Stephen King en como centra una historia potente en los alrededores de un pequeño pueblo de Estados Unidos para retratarlo como fuente única del Mal. A lo Salem’s Lot o IT.

Cómic de terror en toda regla. Hay que publicitarlos sin miedo. ¡El Terror vende!

Reseña: RedFork, de Alex Paknadel, Nil Vendrell y Giulia Brusco

En mi búsqueda constante de buenas historias de Terror, ya hace tiempo que me di cuenta que por lo menos en nuestro país, se van encontrando cositas pero en formato cómic. Historias de terror escritas recientemente que nos llegan en formato cómic a través de las grandes editoriales como Panini Cómics, la cual, sí que trae obritas muy interesantes de vez en cuando. Y el ejemplo está en RedFork que publicaron este mes de abril que se nos acaba de ir. Un cómic que para el amante del mejor género de todos, recomiendo desde ya, sí, sí, desde ya y sin apenas haberos contado nada. Porque los pueblos pequeños son un escenario común y casi ideal para las historias de terror. Hay una, si no muchas, buenas razones para ello. El escenario más pequeño permite un acercamiento más íntimo a los personajes y en las manos adecuadas, se ofrecen historias que tratan menos sobre sustos y más sobre las personas a las que impactan esos horrores. Lo que conduce a un examen más amplio y escalofriante de los problemas sociales y las cuestiones más allá de la humanidad de los presentes.

RedFork, escrita por Alex Paknadel y a los dibujos Nil Vendrell, es una historia de terror de ese tipo que utiliza su entorno -una comunidad minera pequeña y empobrecida-, no solo para contar una historia genuinamente aterradora, sino también para llevarnos a una trama de horrores del mundo real. Sumando explotación y opresión de clases sociales venidas a menos, por ejemplo. En RedFork, el ex-convicto Noah McGlade regresa a su pueblo, aquel lugar perdido entre las montañas, famoso por su mina de carbón. Pero al regresar no encuentra el mismo lugar que recordaba. Su lugar natal se ha visto arruinado como tantos otros pueblos pequeños de la América profunda por el declive económico y la crisis de los opiáceos. Además, en su caso concreto, hay una amenaza sobrenatural que parece estar drenando la poca vida que queda en el lugar. Un horror latente al que Noah se tendrá que enfrentar para salvar su vida asi como la del pueblo que le vio nacer.

La historia de RedFork es otra de esas historias de horror en lugares apartados que me gustan. Mantiene un terror genuino proponiendo esos temas que, de tan lejos que están, si pasa algo no se entera nadie. Algo cada vez más dificil de conseguir creerse en este nuestro querido mundo actual de sobre-información e internet. Aun asi, Paknadel lleva adelante este guión maravillosamente. Lo que funciona mejor en RedFork es lo bien que se desarrollan los personajes. No hay caricaturas de gente de pueblo pequeño, solo representaciones genuinas de la gente tal como es. Cada personaje en RedFork es tratado como si fuera solo eso: humano. Hay simpatía, incluso por Noah, quien en la vida real muchos descartarían como amigo. Lo que me lleva a pensar que esta historia viene totalmente inspirada por personas que tal vez existan. Paknadel nunca se desvía hacia la «pornografía de la pobreza». Las dificultades en RedFork no se exhiben como forraje de historias viscerales. En cambio, hay una honestidad en ello, tanto en la humanidad de las personas que sufren como en la brutal indiferencia del rico dueño de la mina que aparece en la historia. La escritura de Paknadel convierte una historia de terror en algo inquietante por lo real, algo que siempre hizo muy bien Stephen King.

Trabajando a la perfección con todo esto, están la obra de arte de Vendrell y los colores de Giulia Brusco. Las imágenes de RedFork se sienten crudas y ofrecen una mirada honesta a la pequeña ciudad estadounidense en decadencia mientras inyectan suficiente «maldad» para hacerlo todo aún más incómodo. RedFork es un cómic demoledor, que me ha sorprendido. ¡Guau, cuándo uno se topa con algo así que no espera!

Uno más para la cómicteca.

Reseña: Marjorie Finnegan: Criminal Temporal, de Garth Ennis, Goran Sudzuka y Miroslav Mrva

Hacía muucho, muuuucho tiempo, que no leía nada de Gath Ennis. Ese guionista al que debes recurrir sí o sí cuando quieras disfrutar de una historia macarra y desenfadada, por decirlo de un modo suave. Autorazo de maravillas del cómic como la saga del Punisher con Steve Dillon, Hellblazer, Crossed o sus obras-cumbre como Predicador o The Boys entre otras muchas… Garth Ennis es un guionista irlandés que siempre-siempre has de seguir si te mola ver cómics donde se brinda por la extrema violencia, el humor negro, el abuso de las palabras malsonantes y por «ahondar» en temas como la amistad entre hombres, las grandes religiones y alusiones despectivas hacia los superhéroes.

Y es que Garth Ennis y yo tenemos una larga historia, desde sus primeros días no siendo tan buenos en su participación con Juez Dredd, hasta verlo encontrar su verdadero estilo en Predicador y The Boys (serie de TV que también recomiendo aunque ni de lejos toca todo lo que se disfruta en el cómic). Siempre es un placer leerlo. Es por eso que al ver que Panini Cómics rescataba para este mes Marjorie Finnegan: Criminal Temporal, obra de la que por cierto no sabía nada de nada; los vellitos de punta, friends, de saber que tenía nuevo cómic de Ennis por disfrutar.

Marjorie Finnegan: Criminal Temporal nos presenta a la titular Marjorie, una chica atrevida y sexy que «corre de un lado a otro, robando cualquier cosa que merezca la pena». Básicamente, ella es feliz, rebota de suceso a otro trapicheando y riéndose de la vida a la vez que maldice a todos como un soldado con impagos. Disparando a la gente con «armas a su medida» día a tras día. De ninguna manera es una buena persona, eso tenedlo claro pero es tan divertida y te lleva fácilmente de su lado cuando su hermana, agente de policía que trabaja para el Departamento de Policía Temporal, intenta arrestarla por diecisiete mil ciento ochenta y dos violaciones temporales. Y es que en el fondo hay dos personas muy malvadas en esta historia, esas mismas que proponen a Marj un robo en la famosa Biblioteca de Alexandria. Hablamos de su ex y su socio que, sin duda, no tienen muy buenas intenciones al intentar cambiar la historia en su propio beneficio. ¿El único aliado de Marj? Un tipo llamado Tim. Bueno, su cabeza. ¿Y para qué sirve una cabeza?

Un cómic que dejará fijado vuestro culo al lugar de lectura que normalmente usáis. Marjorie Finnegan es una criminal temporal y la protagonista de un cómic, aventura de aventuras, maravilloso a más no poder. El mismo Ennis le da toda su gloria al guión, otro más que para nada es recomendable para niños. Creo que cualquiera que haya disfrutado de la genial trama de Jimmy’s Bastards, se sentirá aquí como en casa. Y obviamente el que venga con el objetivo de leer un cómic serio pues ya puede darse media vuelta e irse por donde ha venido.

El artista Goran Sudzuka vuelve a ser un gran socio para Ennis, después de su exitosa colaboración en A Walk Through Hell. Su estilo claro y ligeramente cómico brilla durante las secuencias de acción con diseños de personajes muy bien realizados. Friends, Ennis siempre es garantía de pasar un buen rato haciendo lo que más nos gusta.