Crónicas Literarias

Reseña: Capa y Puñal. Depredador y Presa, de Bill Mantlo, Bret Blevins, Larry Stroman y Terry Austin


Strange Tales Vol. 2, del #1 al #19, ahí es donde se recopilaban estos geniales números de Capa y Puñal que tan buena crítica tuvieron. Unos geniales y súper inspiradores cómics donde encontrar aventuras de los protas junto al Doctor Extraño, El Castigador, Caos o incluso a Jack El Destripador. Templos, seres del inframundo, sospechosos rituales y bandas callejeras de drogatas a evitar para que el mundo no se vaya a pique. Los guiones del Bill Mantlo de esta época tenían mucho de John Carpenter. ¿Y a quién en su sano juicio no le gustan las pelis del dios del cine ochentero? Strange Tales fue una de las primeras revista-cómic antológicas de Marvel. El título fue revivido de diferentes formas y en múltiples ocasiones, no obstante, fue un icono y en ella hicieron su debut grandes personajes como Doctor Extraño y Nick Furia, agente de S.H.I.E.L.D, que han llegado hasta el día de hoy y todo el mundo conoce gracias al MCU (Universo Cinematográfico Marvel, in english). Pero la revista también era un escaparate para las historias de Ciencia Ficción y Suspense de los maestros Jack Kirby y Steve Ditko, y la obra pionera del siempre magnífico Jim Steranko. Después de la cancelación de la segunda cabecera de Doctor Strange en los 80s, Strange Tales se relanzó como Volumen 2 en 1987 y aunque seguía presentando historias de Extraño por partes, ya incluía una nueva pareja de superhéroes denominados Capa y Puñal; once páginas exactamente con las que el aficionado se volvió a ilusionar.

Éxito que determinó que llegaran a tener su propia cabecera.

Entonces, ¿queda claro? Estamos hablando de que Panini Cómics nos trae por primera vez la mejor época recopilada de estos personajes. Una pareja desconocida para algunos por su no extensa obra pero que se vuelve carismática a poco que los conoces. Con un tema en cada aventura que se divide entre varias narrativas diferentes. Pero con una idea molona. Tyrone «Ty» Johnson (Capa) y Tandy Bowen (Puñal) son en realidad jóvenes fugitivos que se ocultan en la ciudad de Nueva York. Tras unos intensos problemas familiares que persiguen a cada uno, un día se encuentran y Tyrone considera robar el bolso de Tandy, pero antes de que pueda, un ladrón se adelants y Tyrone la ayuda. Después, cenan y se hacen amigos rápidamente. Cuando una ingenua Tandy acepta una oferta de acogida de unos tipos extraños, Tyrone va a protegerla, pero los capturan. Los dos adolescentes pronto son entregados al químico criminal Simon Marshall, el cual ha desarrollado una nueva heroína sintética que anda probándola en adolescentes fugitivos. Hasta el momento con resultados fatales, Tyron y Tandy sobreviven a la droga y consiguen escapar. Durante la huida, Tyrone se ve envuelto en una extraña oscuridad y se siente atrapado por una extraña hambre que se suaviza en presencia de Tandy, a la que ve brillando con una intensa luz. Tratando de ocultar su nueva apariencia sombría en una capa improvisada, Tyrone absorbe a los matones de Marshall en su oscuridad mientras Tandy los destroza con dagas de energía.

Capa y Puñal acaban de declarar la guerra al crimen organizado.

Lo guay, lo diferente es, que tanto Capa como Puñal luchan por permanecer heroicos hasta que llega el momento de la verdad y entonces actúan todo se les va de las mano. Actúan de forma poco heroica. Con bastante maldad. A lo Punisher, para que nos entendamos. La muerte es lo mejor que les puede pasar a esos mafiosos criminales sin miramientos con los niños que viven en la calle. Para Capa, el problema es que su conjunto de poderes lo anima a explorar su lado malvado. Posee un portal viviente a una extraña «dimensión oscura» que hace que cualquiera que entre en ella vea y experimente sus peores temores. Por eso, Capa literalmente tiene hambre de luz, de las fuerzas vitales de otras personas, y aquí entra en escena Puñal, una enorme manifestación física de luz, que le sacia y digamos que lo encamina con su presencia. La idea me parece súper chula. Una que le surgió a su creador Bill Mantlo, una noche estrellada en la que paseaba solo por la Isla de Ellis (junto a la Estatua de la Libertad).

Capa y Puñal: Depredador y Presa recopila como os decía los primeros diecinueve números de la Strange Tales donde la pareja entró por derecho. Panini Cómics además ha tenido la genial idea de incluir también la novela gráfica que da nombre al tomo (Predator & Prey). Una que llevaba años intentando conseguir. La historia comienza un siglo atrás cuando Jack el Destripador se fugó de Inglaterra a Estados Unidos, para comenzar una nueva ola de crímenes. Enterraba a sus víctimas en los terrenos que ahora ocupan la iglesia dirigida por el Padre Delgado. El mismo párroco que anda tras Capa pues piensa que el chico está poseído por un demonio. Tras una serie de desavenencias y un intento de exorcismo, Capa y Puñal se ven envueltos en el horror y más terrorífico objetivo del regreso de Jack El Destripador.

Hoy es Martes 13.

Una época nunca antes recopilada.

¿Por qué?

Nacida del amor a la lectura constante, en Crónicas Literarias – Desde New York, trataremos de dar a conocer al público libros y cómics interesantes que pasan por nuestras manos.