Reseña: Mobilis. Mi Vida con el Capitán Nemo

Mobilis es un viaje a la naturaleza humana, crepuscular, desencantado pero lleno de esperanza. Un cómic sublime que para nada me lo esperaba así, hermoso, sobre una niña que se convierte en mujer, aprendiendo del Capitán Nemo en un mundo sumergido en algún lugar del futuro lejano. Comienza con una breve introducción: el mundo está ahora invadido por monstruos y, por lo que el lector puede ver, se encuentra bajo el océano. Conocemos a una niña que despierta en el submarino y escucha a un robot hablarle en español. Me encanta cómo el libro respeta su lengua materna, pero también incluye una nota que indica que, por comodidad, los diálogos aparecerán en inglés.

Pronto descubrimos que el Capitán no quería salvar a la niña, pero el robot lo convenció, aunque le pidió que la mantuviera alejada de él. Su nombre es Arona. Y pasan las semanas y Arona se ha adaptado a su nueva vida en el submarino, con el robot como su única compañía. Y un día, accidentalmente, entra en los aposentos del Capitán Nemo, donde finalmente se conocen, y su ingenio llama su atención. Él se interesa por ella y se convierte en su maestro, enseñándole todo sobre el Nautilus y el mar. Y en la mayor parte de la historia sigue su crecimiento juntos y vemos pasar los años. El Capitán Nemo tiene sus propios demonios y lucha con un pasado del que no se siente orgulloso. A menudo ve fantasmas de su pasado que lo persiguen y solo podemos suponer que algo terrible le sucedió a su antigua tripulación. Pero ahora Arona ahora ya es mayor de edad y se encuentran con seres submarinos que se asemejan a sirenas. Descubren que son muy inteligentes y notan que se comportan como una comunidad submarina. El Capitán Nemo quiere que Arona mate a una, pero ella comprende que la criatura es más que un monstruo y decide no matarla… Y entonces viene el lío. Y hasta aquí puedo leer (contar).

Un cómic, una novela gráfica tremenda con un final que duele en el corazón como todas las grandes historias deberían ser. Poner rumbo a otro lugar, despedidas, que uno ya está cansado de despedidas, como decía la canción del maestro canta-autor que se nos fue hace poco. El dolor y el descubrimiento de la verdad.

La historia de Mobilis es buena pero las ilustraciones son maravillosas con el espectacular estilo habitual de Juni Ba. Además de que estamos ante un cómic que no es todo acción. Tenemos ambientes, panoramas profundos y serenos que se benefician del gran formato de página y que provocan una lectura que se disfruta, y que es una delicia.

¿El trasfondo? Un intento de exorcizar nuestras ansiedades sobre el futuro.

Gran acierto de Dibbuks al publicar esta joyita gráfica en nuestro país.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.