Reseña: Lobezno y Veneno. Garras y Fauces
Garras y Fauces es una historieta que se disfruta bastante en su mayor parte. Es una mini-novela gráfica que Panini Cómics pone nuevamente en librerías, una historia que de la cual la critica dice que del dueto Lobezno/Veneno es la más floja. Pero yo no estoy de acuerdo. De hecho, pienso que otras más reconocidas a mi me aburrieron y aquí hay algunos momentos súper divertidos entre ambos personajes que difícilmente se olvidan. Wolverine está algo desorientado durante toda la serie, y las historias se centran más en sus problemas personales que en conflictos globales, eso es verdad. Y quizás esto es lo que no le gustó a la peña, pero eso no quita que el cómic no tenga cierta profundidad. Es cierto que aquí encontraréis, en gran medida, la versión degenerada de Lobezno, sin nariz, tras un intento fallido de recuperar el adamantium en el número #100 de su cabecera. Entonces, se alió con Elektra durante algunos números de lo que resultó ser una buena serie para Elektra, pero una aburrida serie de Wolverine. Eso dicen. Pero yo a lo que voy es, a lo que queda, en Garras y Fauces, donde la trama se centra en como la amenaza de devorar el cerebro de los enemigos de Veneno se ha convertido en mucho más. Eddie Brock ha descubierto que el simbionte necesita alimentarse de cerebros humanos, y
no sabe hasta dónde está dispuesto a llegar para conseguirlo. Y Lobezno aparece en su camino…
Una trama divertida pero menos coherente con Veneno, eso si. Es una parte divertida de la historia del personaje, pero había olvidado que gran parte de esta época Venom también se estaba desmoronando y sacrificando el personaje por la grandilocuencia. Y como os decía, otros cameos en el cómic incluyen a Elektra y Stick de la serie de Daredevil, que son excelentes incorporaciones, ya que ambos ayudan a Logan con sus problemas también. Y es que yendo a lo bueno, Garras y Fauces, en realidad, y pese a lo contado antes, es una lectura entretenida sobre Logan. Con un un arco argumental creado por Howard Mackie para la ocasión y varios artistas muy talentosos en el contenido incluyendo entre ellos al señor Sam Kieth (recientemente
fallecido: que la Tierra te sea leve, maestro).
El arte es excelente en casi toda la obra, y si pudiste leer cómics en los 90, los recordarás y disfrutarás Garras y Fauces aún más. ¿Por qué? Porque al igual que la historia de Marvel Comics Presents escrita por Peter David que presentó a Cyber, esta es otra historia que, en última instancia, servía como vehículo para que Sam Kieth hiciera cositas extravagantes y descabelladas con su arte para con los dos personajes. Y los desató por completo.
El principal atractivo de este arco argumental, al menos en 1993 (además del arte de Kieth), es que enfrentaba a Wolverine y Venom, para luego unirlos. Esta historia llegó en un momento en que la popularidad de Veneno estaba en aumento y pasaba de ser un villano
puro a un antihéroe violento. Y a partir de aquí fuimos muchos los que quisimos más y más de este ser oscuro e impredecible. Por eso, recomiendo leer esta cómic al menos una vez en la vida.
Dos personajes para desatarlos sin problemas.