Reseña: María Tudor. La Reina Sanguinaria
Quise esperar el momento justo para leer y reseñar este volumen y ese día ha llegado. Pues la presencia de esta reina impone y no sé porqué me pedía el cuerpo hacerlo ahora. La historia de una señora que lógicamente tenía sitio dentro de la colección Las Reinas de Sangre que está publicando Yermo Ediciones en nuestro país, y es que con el apodo que dejó en la historia creo que está dicho todo. Ya en mi reseña de Catalina de Medici (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2904) ya expresé mi deseo de encontrar reinas como María Tudor en esta colección; una monarquía británica que, según sus monarcas, estuvo marcada en gran medida por el sello de sangre. Porque el reinado de Los Tudor ofrece una oportunidad de oro para relatar el sangriento destino de María, quien, durante su reinado de 1553 a 1558, envió a cientos de herejes al cadalso o a la hoguera. Y cabe destacar que fue la primera reina reinante de Inglaterra e Irlanda. El primer álbum de los tres que contiene este tomo narra su vida desde su nacimiento hasta los veintiún años, cuando se convirtió en madrina de su hermanastro, el futuro Eduardo VI. El segundo abarca su reinado tras destituir a la desafortunada Jane Grey, su deseo de restaurar el catolicismo en Inglaterra, su matrimonio con Felipe II de España, sus sangrientas represiones y la pérdida de Calais que, sin duda, aceleró su muerte. Pero dejemos eso para más adelante…
Tras una infancia privilegiada, María experimenta de repente una forma de rechazo paterno, ya que Enrique VIII desea un hijo varón y no lo tiene. Por lo tanto, debe volver a casarse, pero debe oponerse al Papado. Enrique se casó de nuevo, esta vez con Ana Bolena, una notoria pretendiente al trono. Para ello, rompió con la Iglesia Católica Romana y se proclamó cabeza de la Iglesia Anglicana. Se esperaba entonces que María jurara lealtad al nuevo soberano, a lo que se negó. Posteriormente fue nombrada dama de compañía de su hermanastra, Isabel. Pero la ruleta de la fortuna siguió girando y Ana Bolena cayó en desgracia ante el rey, y una nueva reina, Juana Seymour, la reemplazó. Sin embargo, María nunca perdió de vista sus propias posibilidades de ascender algún día al trono. Todo esto se narra vívidamente en este genial cómic. María vive estos acontecimientos en primera persona, posicionándose estratégicamente y aprendiendo los entresijos del poder mediante la observación, preparándose para su reinado cuando suceda a su hermano. Disgustos, frustraciones y humillaciones…, pero su formidable fuerza de voluntad resultará invaluable.
Puede parecer sorprendente que Corbeyran se haya aventurado en el cómic histórico con este título. Por lo que sé, no es su especialidad, no ha escrito muchos, y es aún más loable dada la complejidad del período en cuestión. Pero el siglo XVI, con su monarquía inglesa, es un período rico y fascinante que siempre me ha cautivado a nivel histórico. Por eso sabía que me iba a gustar mucho este cómic. Una colección que nuevamente aporta un enfoque serio y bastante meticuloso y que da lugar a cómics tan geniales como este para el amante de la Historia. Porque Corbeyran se mantiene fiel a los hechos históricos, sin embargo, es imprescindible tener interés en el período y la monarquía inglesa; de lo contrario, este cómic no os gustará. Por otro lado, Montalbano ha demostrado su talento con sus ilustraciones; sus dibujos son muy detallistas y precisos, reproduciendo con belleza la Inglaterra del siglo XVI con una clásica composición de viñetas. Aparecen varios rostros conocidos, en particular el de Enrique VIII, con un aspecto esbelto y aún no obeso (en el segundo álbum), tal como lo interpretó Jonathan Rhys-Meyers en la serie de televisión Los Tudor.
María Tudor terminó recuperando su rango y ascendiendo al trono. Pero su fervor católico no era del agrado de todos, sobre todo, porque la dama no aceptaba concesiones y menos aún en la ejecuciones.
De ahí su apodo.
Una reina que dejó huella.