Reseña: Museum (Integral), de Ryosuke Tomoe

Siempre lo he dicho. Museum puede ser el manga casi perfecto. En mi haber tengo ya leídos unos ochocientos títulos de manga diferentes (los tengo contados) y cuando das con una joya de historia así, la reconoces. La lectura y búsqueda de buenas historias es una “lucha” en la que nunca debes desesperarte. Es un viaje en barca cruzando el Gran Azul, un viaje entre la diversidad y la mediocridad aunque la originalidad del 98% de los títulos mangas que existen, eso no te lo quita nadie. Museum es un thriller al estilo de la peli Seven, aquella que tanto nos impactó en los 90 con Brad Pitt, Morgan Freeman y, sobre todo, un Kevin Spacey en sus primeros años, más terrorífico que nunca. Aunque también tiene un aire a Memories of Murder (Crónica de un asesino en serie), el film surcoreano súper recomendado que está basado en hechos reales y que nadie debería perderse.

De entrada, nos llevan a una trepidante investigación con horribles asesinatos llevados a cabo con absoluta violencia. El ambiente rápidamente se vuelve pesado con esta lluvia que no deja de caer. Crazy Frog (un asesino con máscara de rana) deambula por las calles para completar su malvado trabajo. Las almas sensibles se abstienen y…, entonces nos adentramos en un manga oscuro como pocos, cautivador, que roza la obra maestra en términos de ficción criminal.

Hay que decir que el personaje principal y sus problemas no enganchan mucho pero te llevan a descubrir elementos de la trama que sí que atrapan y sirven cuando los relacionas. Un thriller con varios momentos de tensión. Un manga que empecé a leer en primeros números suelto y paré. Me dije: Esto quiero leerlo al completo y a ser posible de un tirón. Y sabía que tarde o temprano la opción del Integral estaría disponible. Y como el momento llegó, lo adquirí, leí y devoré y lo disfruté de todas-todas. Una historia donde sólo hay que aceptar que a veces el asesino parece ser demasiado fuerte para hacer todo lo que quiere y la violencia con fuerza es mostrada en su máxima expresión.

¿El dibujo? Los gráficos son impecables: es una auténtica bofetada visual. La producción del mangaka Tomoé Ryôsuke parece completamente dominada. El villano es carismático en su locura. El final es tan cruel como inquietante. Muy eficaz, y en mi caso, me proporcionó un déjà vu que aún estoy intentando descifrar. Son los dibujos que se suelen encontrar en los mangas de suspense o terror para adultos, sí, pero tened en cuenta que estamos ante uno de los mejores thrillers, retorcidos y oscuros.

Museum es un thriller que recomiendo absolutamente.

Uno de los mejores mangas disponibles en el mercado.

Una historia imposible de olvidar. Y a la que volveré como inspiración cuando quiera apoyarme en una las mejores lecturas-thriller que he leído en toda mi vida.

Reseña: Hacia el Ocaso, de Nazuna Saitô

Nazuna Saitô es de esas autoras o autores, de los que yo espero ser antes de irme de este mundo. Alguien que llega a publicar sus obras tarde, pero lo termina consiguiendo. Nazuna empezó en el mundo del manga tarde. Nació muy cerquita del monte Fuji en 1946 y se convirtió en ilustradora (mangaka) casi por casualidad cuando un compañero de trabajo se fue y ella lo reemplazó. Dibujó sus primeros cómics a los cuarenta años. Un día envió una historia a una importante editorial japonesa y ganó un premio para nuevas promesas. Continuó trabajando durante los 90s hasta que dejó de dibujar para cuidar de sus padres enfermos. Con poco más de sesenta tacos, aceptó un trabajo enseñando dibujo en la Universidad Seika de Kyoto y se inspiró en sus nuevos talentosos estudiantes para crear nuevas historias. Se puede decir que el don de la inspiración regresó a ella. Pero sus intereses narrativos habían cambiado. Antes de sufrir un derrame cerebral, dibujó In captivity (2012) y Solitary death building (2015), ambas centradas en el envejecimiento y la muerte. Hacia el ocaso recopila diez trabajos cortos de Saitô ambientadas en el Japón moderno, con temas como la vida cotidiana, el amor, la familia y la vejez.

Como dice en la sinopsis la editorial Ponent Mon que es quien trae a nuestra librerías este manga joyita, Saitô da vida a sus historias con un dominio técnico perfecto que logra que cada rostro sea diferente, refleje el carácter de sus personajes y las sutilezas de cada historia con humor y delicadeza. Y muy de acuerdo en que Hacia el ocaso realmente lo que nos está mostrando son los conflictos, las penas, las alegrías y los anhelos de las personas, cada día, que deciden salir y poner un nuevo pie en la calle. Historias que se centran en hombres de mediana edad atrapados en un ciclo de autocompasión y autorreflexión. Y la mangaka burlándose suavemente de su angustia y compromiso mientras captura el patetismo de estos hombres que siempre arden en deseos de revivir amistades de la infancia y amores perdidos.

O hermanos que visitan a su madre enferma, que sucumbe a la demencia y está resentida por su pérdida del presente. Hermanos que dan paseos mientras intentan equilibrar el doloroso legado de su personalidad cáustica con el intento de honrar a dicha mujer hasta los últimos momentos de su vida. O un elenco excéntrico de ancianos chismosos que son acechados por la propia muerte que a pocos metros desciende sobre el complejo de viviendas donde todos viven.

Y más relatos. El paso del tiempo, la imperfección de la memoria, las historias van aumentando hacia una comprensión naciente de la vida, una comprensión que resulta tan esquiva como el tiempo y la memoria. Pero al final, nos quedamos con estos breves focos en la vida promedio, bellamente representados en una línea frágil, que me dejaron con ganas de más. Cuentos que fueron publicados por Seirin Kogeisha en Japón. Tomo que también aporta un completo epílogo de Tomofusa Kure, reconocido escritor y miembro del ejecutivo de la Japan Society for Studies in Cartoons and Comics, en el que hace un profundo análisis de la obra de la autora.

Ganó el Premio de la Asociación de Autores de Cómics de Japón en 2019 y el Premio Yoko Kondo a la Excelencia de la División de Manga de la Agencia de Asuntos Culturales Festival de Artes de los Medios.

Hacia el ocaso, mi atención debía tener.

Reseña: ADOLF, de Osamu Tezuka

Entre 1983 y 1985, el célebre artista Osamu Tezuka creó uno de sus mangas más subestimados, polémicos, eternos y que más han dado que hablar a nivel manga-friki-lector mundial. ADOLF, que también fue conocidocomo Message to Adolf (Adolf ni Tsugu) es una historia que abarca décadas, que es en gran parte épica e histórica, y en otra mayor parte, thriller de espías, romance y es considerada uno de los primeros «mangas para adultos» (gekiga). Aparte de ser el primer manga que recuerdo haber leído del maestro, es la historia de tres hombres llamados Adolf. Ese sería el mayor resumen que se puede hacer. Y la historia comienza en 1936 con el reportero japonés Sohei Toge, en Berlín, el cual se dirige a cubrir los Juegos Olímpicos, uno de los más políticos de la historia. Y aunque Sohei es relativamente apolítico, desconfía del régimen nazi como está empezando a hacer ya mucha gente. Lo que se amplifica aún más cuando recibe una llamada telefónica de su hermano menor, Isao Toge, estudiante universitario que estudia en Berlín y está involucrado en el proscrito Partido Comunista. Y este le dice que ha descubierto documentos sobre Hitler (uno de los tres Adolfs) que destruirían a todo el régimen nazi. Pero cuando Sohei va a visitar a su hermano, lo encuentra brutalmente asesinado, sin testigos y al examinar el cadáver de Isao, nota una sustancia calcárea bajo de sus uñas, que evoca recuerdos de un caso de asesinato que aterró a todo Japón. Uno en el que una geisha apareció asfixiada y con una misteriosa sustancia bajo de las uñas como ahora tiene su hermano.

Otra pista es un trozo de papel con las letras “R.W.

La narración divide el tiempo entre Sohei Toge y los otros dos Adolfs de la historia a los cuales vamos descubriendo y encontrándonos con el paso de las páginas. Uno es Adolf Kaufmann, hijo de un diplomático alemán y esposa japonesa que vive en Kobe (Japón). Un chico no muy conocido que se hace amigo del tercer Adolf del manga, Adolf Kamil, hijo de panaderos judíos que vive en Japón también. Por si no lo sabíais, Japón se convirtió en el hogar de una importante comunidad judía entre 1930 y 1940, a pesar de la Alianza del Eje.

Una trama enorme de intrigas. Un guion que es una trenza dentro de otra trenza, toda una serie de ramales que se unen y se separan de forma magistral. Todos tienen aquí que ver con todos. El padre de Kaufmann, la geisha asesinada, el hermano, el activismo político secreto, los documentos que estaba buscando Isao Toge, las pruebas concluyentes de que el abuelo de Adolf Hitler era judío…, lo que desacreditaría al Führer frente a sus propios seguidores; seguidores que ya son legión. Una obra con la que Tezuka tocó el cielo de los maestros y bordó el mundo del manga. Si llegáis a ADOLF tras leer obras anteriores, veréis como esplende aquí el señor Tezuka y como se siente totalmente liberado; sabiendo que podía hacer lo que quisiera que le iba a salir bien. Es capaz de crear muchos otros personajes y tramas secundarias y las entremezcla magistralmente. Todos los hilos se conectan para un clímax final en 1945 apoteósico.

Leí ADOLF por primera vez en los años 90 en inglés. En este país  he visto salir cantidad de ediciones en los últimos años pero hasta el momento no me había decidido por ninguna de ellas. Esta última que acaba de publicar este mes Planeta Cómic ha sido la elegida. La última obra del maestro del manga, Osamu Tezuka, en dos magníficos volúmenes de más de seiscientas páginas presentadas dentro de un atractivo cofre, con cubierta de geltex con acabado plastificado que asegura protección de larga duración. Una historia particularmente interesante que analiza muy bien la extraña alianza japonesa-alemana, que parecía destinada al fracaso debido tanto a la creencia en su propia superioridad racial como a una gran visión del frente interno japonés en las décadas antes mencionadas.

La serie se considera la última obra completa de Tezuka, el padre o dios del manga. Astro Boy (https://www.planetadelibros.com/serie-astro-boy/7011), Ambassador Magma (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7861), Prime Rose (https://www.cronicasliterarias.es/?p=11644), y otras joyitas que está publicando Planeta Cómic mes a mes. Aquí su obra cumbre.

Reseña: El Precio de mi Vida, de Sugaru Miaki y Shouichi Taguchi

Norma Editorial recoge para la ocasión un maravilloso integral del manga El Precio de mi Vida (I sold my life for 10.000 yen per year), una serie manga notable cuyo argumento va sorprendiendo con el paso de los páginas. Quiero decir…, ¡qué trama tan loca! Me encanta como los autores Sugaru Miaki y Shouichi Taguchi llenan de tristeza y miseria todo lo que rodea a los personajes. Me consta que quien la ha seguido número a número se mordía las uñas, literalmente, lo llena de tristeza y miseria que está esta serie. Y es que bueno, con esta historia me gustaría incidir en el terrible dolor que propone porque, sin duda, es lo más importante del manga que tenemos entre manos. Por eso os advierto que durante la lectura de El Precio de mi Vida sufriréis y os preguntaréis hasta el final si las dos almas solitarias y protagonistas encontrarán al final la felicidad. Y todo con unos dibujos tan buenos que también despiertan el sentimiento de soledad e impotencia en ese cabello negro rebelde y ojos inquietos e inexpresivos. Maldita sea, me quedé atónito y casi no pude parar de leer hasta que finalicé el tomo. Y eso que es una de esas historias que recomendaría leer tranquilamente para degustar cada paso, cada página. Pero me puse intensito y quise saber cómo Sugaru Miaki iba a cerrar este drama que me costará olvidar.

El Precio de mi Vida es un manga basado en la popular novela Tres Días de Felicidad, que también está disponible en el catálogo de Norma Editorial. ¿La premisa? Muy potente. Kunosuki apenas puede llegar a final de mes y cuando ya no le queda otra, decide vender su propia vida. Sí. Se puede hacer eso en este marco temporal que se narra. Lo que llevará a cuestionarse: ¿Cómo se mide el valor de una vida? ¿Qué importancia tiene lo que cada uno sentimos por ese tiempo que se nos ha dado? ¿Es lo que verdaderamente importa o sería ser demasiado egoísta? ¿Cómo nos afecta el cariño que no recibimos? Un chico de veinte años con pocas esperanzas para el futuro descubre una tienda que compra vida, tiempo y salud. Un protagonista que a su manera irá convenciendo al lector de que la locura que va a llevar a cabo, es factible, o mejor dicho, razonable.

¿Síndrome de Estocolmo? Se puede decir así. De relacionarme y conectarme con él desde un principio, me pareció interesante seguir su viaje de vida, en busca de esperanza. Y eso que bastante temprano en la historia, nos presentan una chica llamada «Observadora»; el elemento introducido para que dudemos del sí pero no. Romance sí o romance no. Las dudas. El propósito de querer vivir de nuevo. La excusa. Sobre todo, cuando dependes MUCHO de una persona. No recuerdo haber leído nada que me haya hecho pensar tanto en el valor de la vida como este manga. Un toque de atención a las personas que se emperran en las depresiones antes que en vivir. Una historia que trata sobre las consecuencias de las aseguradoras también. Pero me sentí como un demonio queriendo devorar cada página, cada trozo de miseria humana, que Sugaru metió en este guion. Es de esas tramas también que dan miedo y ansias de llegar al final. Pero al diablo con ese miedo, decidí enfrentarme al dolor.

No hay otro camino que seguir adelante ahora.

Recordando El Precio de mi Vida cada poco, increíble serie. Doloroso para los que andan buscando ese cálido sentimiento de tener la compañía de otra persona. Ser abrazado y sentirse amado. La soledad duele. Pero se olvida el dolor con su ausencia. Súper recomendable.

Reseña: La Sombra sobre Insmouth, de Gou Tanabe y H.P. Lovecraft

Excelente sorpresa el volver a una historia que amo pero en un formato que nunca probé. Y decir desde YA que esta es la edición en la que, sin duda, se debería leer AHORA Y SIEMPRE la siempre maravillosa La Sombra sobre Insmouth. Una historia que he disfrutado en esta genial edición en tapa dura de Planeta Cómic, a la vez que jugaba la distopía imbuida en el juego de cartas tan de moda Arkham Horror LCG. ¡La experiencia fue total! Y es que La Sombra sobre Insmouth es mi relato favorito de H.P. Lovecraft y no solo por la historia, lo que cuenta y cómo se cuenta y toda la meta-historia de creación y publicación que tiene detrás. Pero no contaré más. Eso tendréis que leerlo en la biografía del señor de Providence si queréis saber los detalles.

El caso es que Gou Tanabe lo peta una vez más, tras El color que cayó del cielo y En las montañas de la locura (obra magna, mi amada historia, la mejor para mí en relato largo o novela corta), Gou Tanabe parece tener el don para transmitir lo que uno siente cuando lee al verdadero Lovecraft. Pero en formato ligero, de fácil entrada, lo que pide casi de forma inconsciente el lector de hoy en día. Y tampoco es que obvie cantidad de detalles para presentar lo mejor de mejor y en formato visual maravilloso para el deleite del mejor fan del género de Terror. Y asi contamos con una cubierta sublime (¡Portadaca!) y la semi-portada, o mejor dicho la primera página que encontramos en el interior, con esa especie de lienzo simulando lo real y lo irreal con esa señora híbrido con el niño en brazos… Mmmm… qué queréis que os diga, digno de ser colgado en el frontal de mi salón. En el mío y en el de cualquiera tan colgado de estos temas como yo.

La atmósfera en La Sombra sobre Insmouth está soberbiamente transcrita por Gou Tanabe con tablas muy ennegrecidas, una línea muy realista, las elecciones estilísticas me convencieron, al igual que la decisión de usar citas del texto original para preparar la escena… Pero para la historia en sí, encontramos al narrador ya tradicional que testimonia la experiencia vivida tras el contacto con lo irreal, lo sobrehumano, con esa locura que se va apoderando del personaje hasta incluso intentar quitarse la vida. Quizás uno podría encontrar esto bastante redundante pero recordad que hablamos de un relato escrito en 1931, va a hacer casi un siglo, así que ya imagináis quién ha inspirado a quién en estas tramas.

Estamos ante un tomo que principalmente fue dividido en dos partes y ahora Planeta Cómic nos lo presenta en formato íntegro, lo que es de agradecer. Donde el sensei Tanabe nos lleva desde el principio de la historia hasta el final, del encuentro entre el narrador y Zadok Allen, el hombre de noventa y seis años que de niño fue testigo de muchos de los terribles hechos que se van a contar. El argumento en esencia habla de cómo el gobierno estadounidense tomó el pueblo de Innsmouth a raíz de la denuncia de los hechos que se presenciaron allí y que el mismo protagonista denunció. Asi mismo, narra cómo descubrió la existencia del pueblo mientras buscaba la manera más económica de llegar a Arkham, cómo comenzó a interesarse en él por razones culturales y cómo, recabando información sobre el pueblo y sus habitantes, tropezó con el recelo hacia ambos, marcado con ciertos matices supersticiosos e incluso racistas. Aun así decidió viajar a Innsmouth y vivir -casi sin quererlo-, el horror en primera persona…

Y para los incautos que a día de hoy no conocen esta historia, no contaré más.

Cada viñeta, cada frase, es prácticamente la visión de Tanabe secundado por la sombra del dios-maestro-primigenio Lovecraft. La capacidad de identificarse con la historia, si no con el narrador, es muy alta. Siempre me sorprende lo fiel a la visión lovecraftiana que logra el mangaka y, por supuesto, también señor Gou Tanabe. El adjetivo recomendable se queda corto.

Acaba de llegar a librerías.