Reseña: Conan de Cimmeria I (1932-1933), de Robert E. Howard

¿De verdad queréis leer una reseña sobre este precioso volumen de Conan de Cimmeria I 1932-1933? Hablar, alabar una obra que recopila los relatos de este magnífico personaje, sería como si estuviéramos debatiendo cine y se empezara a hablar de Ben-Hur, Los Diez Mandamientos o Casablanca. Clásicos entre clásicos, joyitas entre joyitas, un autor que empieza a despuntar con sus escritos, sobre todo, tras su muerte con tan solo treinta años. Obritas u obra en general, que demuestra que estamos ante un autor prolífico y con un don para crear personajes icónicos, épicos, la mayoría e inolvidables y reconocidos en obras posteriores casi todos. Porque épica/o es una palabra que va a salir bastante cada vez que se hable de Conan y eso es inevitable. Un personaje que, por cierto, va a ser conocido mundialmente tras la compra de derechos por parte de Marvel y su salto a los cómics.

Pero aquí hemos venido a hablar de un tomo con relatos de los años 30 del pasado siglo. Cuando el pulp estaba de moda. Relatos hacia otros mundos, fuera y dentro de éste. Bastantes autores dándolo todo, con un Edgar Rice Burroughs en plena forma con su Tarzán, su Barsoon Series, Piratas de Venus o su Pelúcidar, donde tenemos gente viajando al centro de la Tierra. Pero también H.P. Lovecraft y tantos otros, escritores muy conocidos a día de hoy entre los que profesamos y amamos este tipo de literatura que mezcla fantasía, horror y ciencia ficción en cualquiera de sus formas. Y más, muchos más autores que se apuntaron al carro de la famosa revista Weird Tales… pero friends, es que lo mejor de todo es, que raro era el autor de los que os hablo que no tenía calidad para crear joyitas pulperas. Y Howard y Conan despuntando entre ellos aunque no desde el principio. Pero después si, porque Conan goza de ese no-sé-qué-, ese algo, que pese a lo básico en sus formas, tiene algo, que engancha a querer vivir grandes aventuras junto al personaje; viéndole aplastar cráneos como quien no quiere la cosa. ¿Qué más básico en sus virtudes que un macho musculado y bárbaro? Típico estereotipo pero que engancha.

Tomo que abre con Cimmeria, el poema publicado en The Howard Collector en 1965. Para después pasar al relato que da inicio al personaje como es El Fénix en la Espada que se pudo leer en la Weird Tales de 1932 y que sí que es el primero pese a que aún hay gente que debate con que el primero fue La hija del gigante de hielo, donde aparece un joven Conan y sí que fue la primera historia pero adaptada al cómic en mayo de 1971 en el #1 de la colección Savage Tales (con guion de Roy Thomas y dibujos de Barry Windsor-Smith). También se incluye la versión original publicada de The God in the Bowl, para después pasar a La Torre del Elefante, considerado el segundo relato original sobre el personaje; un relato al que le tengo especial cariño porque fue con el que me inicié. De hecho, siempre pensé que contenía una idea genial para un juego de mesa y no hace mucho lo hicieron. También un relato donde se demuestra lo que le gustaba a Howard ponerle una fémina al lado al fuertote de la espada.

La ciudadela escarlata (que en algunos sitios se identifica como escrito antes que La Torre del Elefante), El coloso negro, Xuthal del crepúsculo (uno de mis favoritos, casi todos los villanos que he escrito en relatos de Fantasy están inspirados en él), El estanque del negro (polémico como pocos), Villanos en la casa (Rogues in the House, me dio la sensación que nunca lo había leido pese a que me vanagloriaba de haber leído todo-todito-todo de Conan en literatura), Sombras de hierro a la luz de la luna (el que menos me gusta, muy forzado), La reina de la Costa Negra (obra magna del personaje, mil veces versionada) y El diablo de hierro (otro que apenas recordaba y disfruté como un enano leyéndolo).

Porque Conan el cimmerio lucha, patea, da ostias como panes, y otra vez patadas voladoras al mínimo que le echen cara o quieran ponerse en su contra. Y rara vez no sale triunfador de una pelea aunque sea contra muchos. Parece imbatible… pero no lo es. Aunque puedes apostar contigo mismo a ver cuando lo verás tumbado si no es por hambre. Y aunque no tenga razón en su labor, aunque no sea un héroe a ojos de una mirada lectora honrada que ve con ojos muy abiertos lo que está sucediendo; Conan destroza al que tiene delante sin miramientos. Y si le pagan o debe algún favor a algún maluto, señor o rey, él devuelve ese favor a ese tipo antes que nada. Lo honorable vendrá después. Es un perro. Un perro de caza que solo se debe a Crom y a las mujeres. Y a veces ni eso. Y este tema leerlo en el que se presupone héroe de la trama del libro que tienes entre manos, me flipa ahora cuando de nuevo leo sus historias por lo diferente de un héroe indiferente a la verdad. Imaginaos si no desconcertaba ya algo asi en los años 30 donde los héroes debían ser buenos por encima de todo, más blancos que las sabanas de un hospital.

Y entonces hace unos meses llega el notición: el pelotazo anunciado por Timun Mas-Minotauro de la publicación en tres tomos de todos los relatos de Conan, ordenados cronológicamente, con algunas ilustraciones de Mark Schultz y otras inspiradoras dentro de cada relato en páginas interiores. Y al final del tomo, poemas, primeras versiones de los relatos ya aportados, bocetos del personaje y no quiero olvidarme de la maravillosa introducción o Prefacio de Patrice Louinet, señor especialista en la obra de Robert E. Howard y autor de una tesis de maestría y un DEA sobre el autor tejano. Y al que en el año 2000, ediciones Wandering Star, con sede en Inglaterra, le pidió que dirigiera la primera edición completa de los cuentos de Conan de Cimmeria, esta que por fin ha sido publicada en nuestro país.

Un volumen imperdible, con caja protectora también ilustrada, regalo de regalos que hemos decidido hacernos muchos o que ya hemos pedido a familiares para poder completar y que la cartera no sufra demasiado…

Reseña: Grupo de Apoyo para Final Girls, de Grady Hendrix

Si alguna vez has visto un slasher (qué amante del cine de Terror no) estaréis familiarizado con una final girl. Es esa chica que logra llegar al final de la película, venciendo al asesino y sobreviviendo al baño de sangre. o al menos, únicamente sobreviviendo. Pero, ¿qué pasa con esa final girl después de los créditos? ¿Cómo lidia con todo ese trauma y la culpa y posiblemente depresión hasta el final de sus días? ¿Podrá alguna vez seguir adelante y escapar de la sombra de ese monstruo que la atormentó escena tras escena? Grupo de Apoyo para Final Girls, del gran Grady Hendrix explora todas estas preguntas, actuando como una carta de amor a las películas slasher y una deconstrucción del género y muchos de esos tópicos-típicos. Una lectura, os aseguro, trepidante y emocionante que no querréis dejar.

Pese a todo, para nada es un ensayo. Hendrix ofrece una novela que está tan llena de acción y espanto como cualquier película cañera de este subgénero. Con todo, explora hábilmente el trauma de múltiples final girls las cuales están inspiradas en algunas de las franquicias de terror más populares. Lo digo muy en serio, a poco que te gusten o hayas disfrutado de alguna de esta pelis o te vayan los thrillers y las persecuciones sin descanso, Grupo de Apoyo para Final Girls es de lectura obligada. Aunque también os podría decir que toda la literatura publicada de Grady Hendrix publicada hasta ahora en nuestro país por Minotauro -que está trayendo todas estas joyitas del autor- son de lectura obligada. Y nunca me cansaré de gritar a los cuatro vientos que les falta por publicar la más importante de todas como es premio Bram Stoker el potentísimo ensayo Paperbacks from Hell: The Twisted History of ’70s and ’80s Horror Fiction. Pero bueno, si Dios o Satán quiere, lo estarán tratando… Y sí, aunque el señor Hendrix tiene apariencia de trabajar como evangelizador de almas para una secta, que duda cabe que todas las novelas que estoy leyendo de él me están encantando.

Lynnette Tarkington es una final girl de la vida real que sobrevivió a una masacre hace veintidós años y este incidente ha marcado todos los días de su vida desde entonces. Y no está sola. Durante años se ha estado reuniendo con otras cinco final girls reales y un terapeuta en un grupo de apoyo para aquellas personas que sobrevivieron a lo impensable. Reconstruyendo sus vidas, pieza por pieza… o eso intentan. ¿Qué ocurre? Eso es hasta que una de las mujeres se pierde una reunión y los peores temores de Lynnette se hacen realidad: alguien sabe sobre el grupo y está decidido a separar sus vidas nuevamente, pieza por pieza. Lo que ocurre es que ahora, estas final girls, se tienen la una a la otra y no importa cuán malas sean las probabilidades, cuán oscura sea la noche, cuán afilado sea el cuchillo… nunca, nunca, se darán por vencidas.

Insisto en que Grupo de Apoyo para Final Girls es una carta de amor a los slashers de los años 70 y 80. Pero una GRANDE. Adrienne, Julia, Dani, Heather y Marilyn… todas ellas luchan por ser normales después de tener la muerte a un paso. O a una estocada de cuchillo. Y cada una de ellas se encuentra en diferentes fases de recuperación. Tal vez alguna de ellas estuviera ya lista para dejar el grupo, sin embargo, cuando una aparece brutalmente asesinada, Lynette sospecha que ese asesino tiene idea de ir a por todas. Vuelvo a contar el argumento porque me parece maravilloso. Y eso que las demás chicas no quieren creer el hecho de que tienen que volver a pasar por ese infierno otra vez. Y el que asume la realidad…

La mejor baza es que todo parece depender de Lynette para descubrir al monstruo ante la policía antes de que erradiquen a tan distinguido grupo. ¿Es Grupo de Apoyo para Final Girls el intento de Hendrix de escribir su propia película slasher? Los actos extremos de violencia hasta los charcos de sangre y los giros y giros están aquí. La narrativa es un torbellino que pasa de un punto a otro de la trama llevando al lector a sensaciones taquicárdicas (¿familiares?) a los de una víctima perseguida realmente. Una lectura apasionante que nunca se detiene una vez comienza. El misterio está ejecutado con maestría, y el clímax es uno de los más satisfactorios que he leído en mucho tiempo. Hendrix vale su peso en oro ahora mismo para el verdadero fan del género de Terror.

Reseña: El Exorcismo de mi Mejor Amiga, de Grady Hendrix

Quién nos iba a decir que el ochenteo se pondría tan de moda. Hombre, las modas poderosas siempre vuelven, sobre todo, en ropa y música, pero es que los que vivimos los 80s y la cantidad de temas nuevos que surgieron en cuanto a música, cambios de look, literatura, cómics, juegos de mesa y… ¡¡El rol!! Y demás cosas que antes se consideraban frikies y que ahora resulta que a todo el mundo les mola… Todo aquel boom de originalidades que fue un fenómeno social mundial, vuelve a repercutir en los que estamos vivos a día de hoy. Gobernando todo lo que nos rodea cuarenta años después, que se dice pronto. Y es que muchos sabíamos que pasaría, aunque no del modo que está pasando. En mi opinión, es porque se han dado una serie de coincidencias poderosas como el gusto general maximizado por las series de TV. Algunas de ellas con un enorme impacto mundial como Juego de Tronos y millones de personas esperando cada capítulo. O Stranger Things y las modas que se crean/renuevan cada vez que sale una nueva temporada.  Pero es un cúmulo, un bombardeo de frikerios que no paran. ¿Qué me decías del boom de pelis de superhéroes, sobre todo, de Marvel, capaces de juntos a abuelos, padres y niesto en el cine? ¿Y las pelis de Terror que siguen saliendo y que muchas son homenajes o renovaciones (perdón, no me sale ahora mismo la palabra correcta) de los clásicos ochenteros? ¿Y la vuelta a nuestros días y la moda de los zombies que provocó The Walking Dead? Todo esto sin contar el regreso a pantallas de actores míticos que creíamos olvidados como el dios del “carpenteo” Kurt Russell, Harrison Ford (y el regreso y moda de Star Wars), John Travolta (gracias a Tarantino) o Tom Hanks que no nos lo quitamos de encima ni con zotal. Y entonces, ¿cuál es el resumen de todo esto? Yo lo tengo muy claro: por fin los muggles de a pie se han dado cuenta de la enorme calidad de productos que salen de los tres grandes géneros como son la ciencia ficción, la fantasía y mi amado Terror.

Minotauro acaba de publicar lo que puede ser la novela más referente del ochenteo en estos momentos. Ya sólo su portada evocadora de nuestras amadas cintas VHS de videoclub… Ay dios… Muchos no sabrán nunca lo que era esa sensación de llegar el fin de semana o el jueves (¡Día del Espectador!) e ir al videoclub a por una peliculita en mi caso de Terror o fantástica (Esa casa al lado del cementerio, Posesión Infernal, Los Goonies, Viernes 13, Noche de Miedo 1 y 2, Los Critters…), los vellos como escarpias. Todo tiempo pasado sí fue mejor.

El exorcismo de mi mejor amiga sigue a dos mejores amigas, Abigail y Gretchen, desde el inicio de su amistad, durante el cuarto grado, cuando Gretchen le regala a Abigail una biblia por su cumpleaños en lo que se pretendía una fiesta por todo lo alto en la sala de patinaje del pueblo con temática de E.T. (sí, la peli de Spielberg). Pero es a través de la escuela secundaria cuando su amistad se vuelve mucho más confusa y es probada por una influencia demoníaca, literalmente. Abigail, la protagonista del libro, ve la vida como un antes y un después. Antes de Gretchen y después. Los dos son inseparables. No obstante, una noche salvaje en un bosque donde rulan el LSD como si fueran M&Ms, Gretchen regresa… diferente. Al principio, Abigail no puede entenderlo y culpa a otras cosas que sucedieron. Pero hay algo oscuro en el corazón de su mejor amiga, y ella es la única que puede salvarla. O eso parece.

Tuve unas amistades muy parecidas a las de la historia en mi juventud con un par de colegas con los que crecí. Hicimos muchas de las cosas que hicieron Abigail y Gretchen. Recuerdo a uno de mis mejores amigos haciendo el baile de Thriller a mi par en un aparcamiento de coches y la gente de alrededor quedándose flipada. Se nos daba bien bailar. Mi mejor amigo este era increíblemente talentoso para ciertos temas. Aunque era dos años mayor, aun así, bastante más listo que yo en todo. Pero sé que las personas que van a la escuela, al instituto, tantos años juntos, tienen amigos así. En cualquier época. Los detalles pueden ser diferentes, pero en el fondo, los sentimientos son los mismos. Y leer El exorcismo de mi mejor amiga te lleva de forma formidable a esas sensaciones, en mi caso, ya perdidas. Cada uno toma caminos diferentes, cada cual su pelea, algunas personas entran en tu vida y te ayudan a moldearte y después desaparecen. A mi hija quinceañera se lo digo a cada momento pues le está pasando. Hay personas en tu vida que te ayudan a convertirte en la persona que vas a ser, o no, tú decides. A veces se quedan por un tiempo, pocas veces duran toda la vida porque la mayoría son imantadas por el destino a otros derroteros. Pero permanecen en tu corazón. Estas conexiones son los hilos que Grady Hendrix toca cuando lees esta novela donde te toca la fibra, valga la redundancia.

Además, esta es una novela de terror. Tiene «exorcismo» en el título, por que suceden cosas gráficas y horribles de esos temas. Está contada al estilo de Grady Hendrix que equilibra los elementos narrativos y terroríficos con cosas divertidas y cómicas. Equilibra momentos claros y oscuros, tanto que, por momentos, bajas la guardia como lector. Luego, ¡¡badaboom!! ¡En toda la cara! Eso lo hace genialmente bien. Como todo lo referente a la mejor década social de la historia, El exorcismo de mi mejor amiga es un libro sobresaliente con momentos de humor negro, retorcidos, que atraerán a casi cualquier lector. Stranger Things mezclado con El exorcismo de Audrey Rose y con banda sonora de Madonna de los 80. Entretenida como el infierno.

Y ahora voy a aprovechar: Minotauro, por favor-por favor-por favor… ¡¡Tenéis que publicar de Hendrix su obra magna Paperbacks from Hell!! ¡¡El mejor ensayo escrito sobre la literatura de Terror de los 80s!! ¡¡No existe en nuestro idioma!! Eso debe ser como mínimo pecado.

Reseña: Letanía de los Sueños, de Ari Marmell

¿Te gusta leer libros que expanden el mundo en un videojuego o un juego de mesa? ¿Te gusta cualquier cosa que esté mínimamente relacionada con el maestro-autor-creador-de-mundos H.P. Lovecraft? La verdad es que si aún no estáis en el ajo o no conocéis la colección de libros que está rescatando Minotauro con los libros de Arkham Horror; una serie de libros independientes ambientados en el universo de Arkham, cada uno independiente en tramas y autor; para los que seguís tristes y sin saber nada de nada, no sé a qué estáis esperando…

Letanía de los Sueños (Letany of Dreams), de Ari Marmell, corresponde al libro número diecinueve de la colección en USA y el cuarto libro publicado en nuestro país. Son historias, tramas, novelas que si no tenéis conocimiento previo del mundo de Lovecraft, aun así, también las podréis disfrutar como una novela más de Terror. Cada una de su padre y de su madre, insisto. Pero, ¿qué se cuenta aquí?

Letanía de los Sueños sigue a Elliot en su búsqueda por encontrar a su amigo Chester, quien ha estado desaparecido por algún tiempo. Más que nada porque Elliot sospecha que tiene parte de culpa debido a una investigación que está realizando. Como lingüista, Chester pasaba cada vez más tiempo en la sección oculta de la Biblioteca, estudiando un antiguo artefacto, una piedra llamada Ujaraanni. Con la ayuda de Bill Shiwak, de cuya familia robaron originalmente dicha reliquia, Elliot se encontrará inmerso en una peligrosa búsqueda que tiene como principal objetivo encontrar a su amigo. Y eso que hay una serie de palabras… unas frases que aprendió de Chester…, que no puede quitárselas de la cabeza. ¿Qué es esta letanía que sigue sonando en su mente y para colmo hay otros que también pueden escucharla? ¿Podría haber una conexión entre la letanía de Elliot y la estela de delirios que deja esa piedra quebrada cubierta de escrituras antediluvianas que obsesionó en su día a su amigo? Averiguar las respuestas le conducirá hasta el corazón de un plan diabólico que tiene como fin el resurgir de un antiguo terror.

La variedad de personajes y la parte más oscura de la ciudad expuesta en esta historia es una experiencia única lectora. Me encantó el ritmo del libro así como las conexiones históricas. Letanía de los Sueños se basa en una investigación de lingüistas, tratos ocultos y reliquias antiguas que tienen un poder más allá de la comprensión. Hay una serie de jugadores clave en los eventos que ocurren y casi cada uno de ellos tiene su propia base de conocimientos. Esto me flipó. No hay semejanza alguna entre ellos más allá de su afán por las lenguas. Pero el caso es que la Universidad de Miskatonic ha albergado una enorme tablilla de piedra llamada Ujaraanni en su colección privada sin darse cuenta de su terrible contenido…

Como anécdota, uno de los personajes importantes del libro es Daisy Walker, la bibliotecaria de la Universidad de Miskatonic y uno de los personajes más conocidos del juego Arkham Horror LCG. Aquí, ella quiere ayudar a Elliot, pero las obligaciones morales de involucrarse con personas poco éticas y ladronas, le echa para atrás. Daisy es una persona inteligente y me gustó cómo su conocimiento ayuda a llenar los vacíos sobre la investigación y el curso de acción de Chester. Por otro lado, la ambientación creada para esta historia es asombrosa. Arkham es un lugar peligroso y lo sabemos, sobre todo, los que jugamos a los juegos de mesa que la contienen, pero aquí se siente muy bien ese tono de ciudad siempre oscura y lúgubre. Se muestra muy bien como es un lugar en el que casi nadie quiere vivir. Y los personajes principales, el resto de las personas de la trama, son extrañas, de esas que asustan.

Aprender sobre sociedades secretas que todavía están presentes en la ciudad me hizo preguntarme sobre aquellas partes y sus barrios con los que no todo el mundo interactúa.

Para colmo, tiene un buen final. Y también mola como expone esas teorías sobre el ser humano y su comportamiento cuando se encuentra en la terrible situación de tener que buscar a un ser querido desaparecido. Ari Marmell me ha ganado.

Reseña: La Máscara de Plata, de Rosemary Jones

La Máscara de Plata es la tercera novela de Aconyte Books ambientada en el universo Arkham Horror; este que tan buenos momentos nos está dando a muchos con sus juegos de mesa. Y es que friends, la década de 1920 lovecraftiana sobre investigadores del horror cósmico da para mucho. Y obviamente se puede ver reflejado en más literatura, cómics y algo de cine o series de TV (Archivo 81). Cositas chulas que están apareciendo muy de vez en cuando. Pero con los juegos de mesa actuales ha sido un despiporre absoluto en cuanto a cantidad, en especial, desde que fueron liberados los derechos de todo lo referente a Los Mitos de Cthulhu.

Lo mejor de todo es que sigue saliendo bien.

Del conjunto anterior de novelas de Arkham Horror las he destacado todas. El mes pasado, El Último Ritual (https://www.cronicasliterarias.es/?tag=minotauro), me pareció una tremenda aventura a lo Eldritch Horror (el jugón, me entenderá). Y la primera de la colección, La Ira de N´Kai (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7806), creo que la definí como una maravillosa aventura escrita para el juegaco Las Mansiones de la Locura. No obstante, van de forma más directa para el amante del género de Terror. Y no saber o no conocer (o no querer conocer) estos juegos no influye para nada en la lectura. Os encontraréis en cada una de ellas, una trama de investigación y lucha contra sectar, seres primigenios, dioses antiguos o aberraciones de otros mundos. Todo muy digno de lo que siempre proponía el maestro H.P. Lovecraft y sus colaboradores carteriles. Así, La Máscara de Plata nos hace viajar a Nueva Inglaterra en la época de la Prohibición a través de la soleada California, mientras la protagonista de la historia Jeany, trabaja como diseñadora en la industria del cine mudo. Tdoo un elenco de personajes que terminan por viajar a Arkham para crear la última obra maestra de Terror. Impulsados por la imaginación de un director “visionario”. Sin embargo, una ominosa sensación de aprensión se cierne sobre la producción, y Jeany llega a preguntarse si hay algo más siniestro en marcha que las tan reprendidas ganancias de Hollywood…

Esta sería la premisa del libro-peli-palomitero que Minotauro publica este mes. Uno que hará que ames aún más esta colección de libros. Con un suspense que me atrajo de todas-todas como es el involucrarse en la realización de una película de este estilo. Con movimientos y escenas que de solo pensarlas dan miedo. Aquí el Terror se experimenta. La historia de Rosemary Jones está muy bien lograda en ese aspecto. El telón de fondo del cine de los años 20 es bastante interesante a poco que ames el género y Jones no solo entrega lo que parece ser una mirada de investigación sobre el funcionamiento tras la escena en la industria, sino que también aprovecha la oportunidad para arrojar luz sobre la forma en que se pensaba sobre nacionalidades, razas y, por supuesto, la sexualidad en ese momento. ¿Un ejemplo? Jeany y su hermana Renee tienen madre de ascendencia china y padre sueco. Esto dará bonificaciones o penalizaciones a la hora de ser elegibles para interpretar a la protagonista. Un tipo de realidad muy de los escritos de Lovecraft.

El desarrollo del lado cinematográfico se produce a expensas del lado de la investigación de la historia. Es decir, por ejemplo, Jeany nos aclara en más de una ocasión que la película va a terminar mal. Y eso da tensión. Es el tipo de cosa que como lector de una novela de ficción de terror cósmico probablemente sabes. Pero que te lo digan directamente a la cara… No sé… Me gustó a la vez que me impactó. Así no olvidas qué tipo de novela es esta. Pero curiosamente es una novela con un ritmo muy tranquilo y eso pone de los nervios. En serio, no sé si es poque la vi hace poco pero es muy todo al estilo de la serie Archivo 81. Terror sugerido, terror directamente al oído. Estás expectante a qué pase algo gordo en cualquier momento, que surja algo tremendo del océano, pero visualizando un mar en calma. Acción y drama al final.

Comentar que se aprecian muchos los guiños que la autora hace al mundo y personajes existentes dentro del mundo Arkham Horror. Si bien los personajes principales son originales, el libro incluye apariciones o referencias a «Ashcan» Pete, Agnes Baker y Darrell Simmons. Estas referencias son un poco superficiales, pero a los fans de los juegos de mesa… alguna sonrisilla les saldrá.

En conjunto, La Máscara de Plata es un cuento de horror cósmico en un entorno típico de los blanco-y-negros años 20 que tanto le gustaban al maestro de Providence. Si estáis al tanto, ya sabéis a quién va dirigidas estas joyitas.

Reseña: El Último Ritual, de S. A. Sidor

En el título anterior os comentaba que siendo súper fan de los juegos de mesa actuales de las Arkham Files (Arkham Horror LCG, Eldritch Horror, Arkham Horror 3ª Edición…), decidme cómo demonios (y seres Primigenios) este que está aquí no iba a tirarse de cabeza a leer los titulos que están lanzando Aconyte Books en USA, el brazo editorial de Asmodee Entertainment, que Minotauro está publicando en nuestro país. Libros fantásticos, aventuras palomiteras a poco que te gusten las tramas roleras o pelis de Terror clásicas de echar un buen rato en el sofá. Y es que Aconyte en su colección ha combinado emocionantes escenarios con algunos de los mejores autores de CF y Fantasía del mundillo creando así novelitas y antologías atractivas, enormemente entretenidas. Y, por supuesto, de todo esto, mi escenario favorito es el lovecraftiano que muestran los titulos de Arkham Horror. Podéis echar un ojo a La Ira de N´Kai, la primera novela publicada en nuestro país, aquí: https://www.cronicasliterarias.es/?p=7806. Josh Reynolds entregó atmósfera y personajes siniestros a raudales en ese libro.

Dado lo bien que había comenzado la serie, estaba más que ansioso por ver cómo continuaría. Y estaba profundamente intrigado por El Último Ritual, de S.A. Sidor, el siguiente título de la colección que acaba de ver la luz en librerías. El arte de la portada es de asunto lujoso y detallado, el ilustrador John Coulthart da vida a la perfección a la decoración de la Era del Jazz, un escenario muy propio de Arkham Horror. También, la propaganda de la contraportada sonaba muy prometedora, mencionando el surrealismo, pinturas que invocan rituales ocultos y borrando los límites entre pesadilla y realidad. Aunque no había oído hablar del autor antes, cuando indagué, sus títulos anteriores mostraban excelentes críticas. Y eso me puso el hype por las nubes.

En El Último Ritual, el protagonista de la historia es Alden Oakes, descendiente de una de las familias más ricas de todo Arkham, un hombre que ha sobrevivido gracias al dinero y los lujos que le proporcionaron sus padres y su apellido. Es un artista de talento, especializado en lienzos, pero se ha encontrado luchando en los decadentes años posteriores a la Gran Guerra (la 1ª Guerra Mundial). Y desde entonces ha sido incapaz de pintar realmente algo memorable. Pero todo comienza a cambiar en las playas de Cannes, cuando Alden se encuentra de repente con Preston Fairmont, un viejo amigo de la universidad y diletante que inesperadamente le invita a la boda que Preston tendrá con la ex-prometida de Oakes. Obviamente, sorprendido por la invitación, y aún más por el comportamiento extraño y errático de Preston, sin embargo, accede . Y viaja de regreso a Europa surcando el poderoso e inmenso Atlántico, un viaje que le llevará a través de pueblos y aldeas rurales aislados de España, y a un intento de recorrer las concurridas calles de Barcelona. Todo parece llevarle a una aventura en la que no controla nada, y en la que se verá envuelto en una ceremonia esotérica y profundamente inquietante. Un extraño ritual que involucra extrañas figuras parecidas a marionetas, cánticos espeluznantes y la presencia de una figura intimidante con una barba bifurcada que le parece extrañamente familiar…

Así comienza una tremenda aventura.

El estilo de escritura de Sidor en esta novela está más cerca en espíritu de Dashiell Hammet y Raymond Chandler que cualquier otra cosa. Por eso, como amante de la novela negra clásica, me ha encantado. De forma sigilosa, los elementos de otros mundos se deslizan en las percepciones de Alden. Eso está muy conseguido. Sentí que lo que hace que la novela funcione tan bien es su base en la realidad, la comunidad a veces engreída y satisfecha de sí misma, de artistas adinerados a los que les quitan la alfombra roja bajo sus pies y pierden la orientación. Y un final que le da sentido a todo.

Otra joyita de la colección.

Reseña: La Ira de N´Kai, de Josh Reynolds

Imaginad que tenéis dos amigos que no se conocen entre ellos pero que el día que se conocen hacen una amistad de la ostia. Es eso y poco más la sensación que tengo tras haber descubierto como Minotauro ha dado en el clavo (al menos, conmigo) al traer a nuestro país estas estas novelas basadas en el mundo de Arkham Horror. ¿Me explico? A ver, este que os escribe, aparte de ser un lector tremendamente constante de libros y cómics, es tan polifriki que…, que también le da a los juegos de mesa modernos. Así se les suele llamar para que los no-jugones lo entiendan y no confundan los juegos de mesa que digo con el parchís, Monopoly, Trivial y otros trastos obsoletos. Lo cuento rápido. Ya desde hace unos años (aunque se están poniendo muy de moda ahora), están llegando a nuestro país toda una serie de juegos de mesa (eurogames, ameritrash, fillers…), juegos esta vez sí interesantes para adultos que están abriendo un nuevo mundo de ocio más que interesante. Dentro de esos «ameritrash» o juegos temáticos están los basados en los mundos de Arkham Horror. Contado a groso modo, diseños de juegos en los que poder sumergirte solo o con más jugadores en una aventura con investigación y lucha contra seres monstruosos, esos mismos que tan de moda puso H.P. Lovecraft y otros autores en la antología de relatos Los Mitos de Cthulhu. Aprovecho una linea más de esta parrafada para recomendaros Arkham Horror, Las Mansiones de la Locura y el indispensable Arkham Horror LCG. Los tres pilares de este mundillo aunque existen muchos más. En cuanto pruebes uno, vas a querer más.

Sumergirte en literatura basada en el mundo de Arkham Horror comienza con un estilo elegante en La Ira de N’Kai, de Josh Reynolds. Una trama entretenida y oscura sobre una ladrona de guante blanco que obtiene más de lo que esperaba de un trabajo que se presentaba fácil. Un primer libro de una colección que ya os aviso que Minotauro ha anunciado que al menos, se publicarán dos más en meses venideros. Historias independientes, por supuesto.

La condesa Alessandra Zorzi recibe el encargo de viajar a Arkham, donde se exhibirá una antigua momia recientemente descubierta. La idea es robarla. Pero lo que suena como un trabajo relativamente simple, se complica por la presencia de un investigador de la compañía de seguros que se suscribe a la exhibición y comprensión de hechos paranormales que comienzan a suceder. Más cosas de las que se ven a simple vista tanto en el mundo criminal de Arkham como en su clase alta adinerada… Lo que mola en La Ira de N’Kai es los grandes momentos de tensión que se crean en escenas clave de la historia (algo de lo que puede presumir también los juegos de mesa antes mencionados). Lo que al principio parece estar preparándose como una historia de atraco, se convierte en algo mucho más misterioso, ya que los planes de Alessandra se frustran con la llegada de otros que se llevan a la momia antes de que ella tenga oportunidad de mover un sólo dedo.

El investigador, Abner Whitlock, se establece rápidamente como un antagonista que se obsesiona con Alessandra y persigue sus pasos dificultando así sus movimientos. Pero él solo es uno de sus problemas. Para completar su tarea y apaciguar a su misterioso e infeliz cliente, necesita localizar a los ladrones y volver a robar la momia (quién roba a un ladrón…), cuando de pronto se ve atrapada entre las sospechas de Whitner y las partes rivales que quieren la momia por razones muy diferentes. Bandos que llegarán a donde haya que llegar por conseguir la figura decrépita. Entonces, Alessandra lo ve claro. Todo lo que tiene que hacer es llamar a un viejo amigo, y con la dudosa ayuda de un taxista de Arkham llamado Pepper, llegar a fondo del asunto.

Josh Reynolds crea un personaje icónico. A Alessandra no le faltan sus propias habilidades, fortalezas y experiencia, sin mencionar el revólver que siempre tiene a mano. Es de las que usa su encanto y persuasión cuando es posible, pero no se opone a un poco de violencia si la situación lo requiere. En otras palabras, mola conocerla. Al igual que en los juegos, tenemos aquí una historia, una aventura, un módulo de rol de La Llamada de Cthulhu, una novela, que se disfruta muchísimo. Los sonidos y olores peligrosos de Arkham se palpan. Una ciudad oscura llena de baretos clandestinos, gánsteres, túneles subterráneos y monstruos al acecho. Cine clásico de terror más novela de aventuras. Con suerte, no será la última vez que veremos a la condesa Alessandra Zorzi.

¡Sale en librerías mañana!

Reseña: Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros, de Grady Hendrix

La pregunta que más me llega por diversos medios es: «¿Estás preparado para Halloween?». Si me conocieran bien sabrían que nací preparado para Halloween. Que nací en una noche de viento y tormenta y que me enamoré de esa sensación de miedo constante al poco de nacer. Que esa sensación que tiene el ser humano a poco que el clima empeore, me inspira lo más grande. Que amo el género de Terror en todas su facetas. Que lo que más disfruto es una buena historia de Terror con todos sus avíos de sofá, palomitas, mantita y libro, cómic, serie o peli delante de mi persona. Que para mí todos los días del año son Halloween. Y por eso que duda cabe que octubre es el mes que más disfruto. De hecho, es el mes que más veces sonrío, sobre todo, cuando veo a mi hijo pequeño correr tras los dulces de chocolate rodeados de fantasmas, vampiros y brujas. O una década y media ya viendo a mi hija mayor (cuyo nombre se puso en honor a la mejor escritora de Misterio de todos los tiempos) ilusionada con la época, disfrutando desde hace años a todo lo que concierne esta festividad. Porque en casa somos así. Disfrutamos Halloween fuera de todos los comentarios troles que se refieren a que no es una fiesta nuestra y demás. ¿Nuestra? Siéntete ciudadano del mundo, friend, y luego me llamas. Así nunca estarás solo.

Tras un año en el que nos hemos visto en crisis como sociedad, una de las recomendaciones lectoras que os traigo para este Halloween, es un libro que en esencia habla de eso mismo. La sociabilidad de las personas, de un grupo de mujeres y por supuesto, del Terror que las engloba. Los vampiros que acechan a una comunidad. Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros empieza con una Nota del Autor y con un Prólogo que os pondrá los pelos de punta. Habla de las madres, de lo tontas que las veíamos cuando éramos pequeños y del palo que te llevas al madurar y ver que no han sido otra cosa en la vida que escudos humanos sobre nosotros. Seres que dedicaron su tiempo a que nunca nada nos hiciera daño. A paliar el máximo posible. Cosa con la que a más de uno/a se le saltará una lagrimita. Todo antes de empezar un libro que está hecho para pasar miedo… Por que Grady Hendrix no es nuevo en esto. Sabe lo que hace y conoce y ama el género casi por igual. Es autor del mejor ensayo sobre libros de Terror ochentero que se puede recomendar (¡Qué no tiene edición en español!), la joyita que es Paperbacks From Hell, que nunca entenderé como no existe en el segundo idioma más hablado del mundo.

Tras leer esta novela decidí tener un día de reflexión sobre Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros (The Southern Book Club’s Guide to Slaying Vampires). Llevo unos meses pensando en como acabar un relato de vampiros que tengo comprometido con una editorial y ya sabéis algunos y algunas como jode encontrar una idea que creías tuya en la obra de otro compañero. Tras leer el libro he decidido que el relato siga en el cajón. Porque nadie tiene la culpa que Hendrix sea un gran autor y que vaya unos años por delante de este que os escribe. Y no pasa nada. Además tiene frases tan buenas como “Con este libro, quería enfrentar a Drácula contra mi mamá”. Y ante eso, poco puedo decir.

Aunque no sea una pelea justa.

Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros sigue a Patricia Campbell. Una esposa, madre y ama de casa extraordinaria. Su esposo es un adicto al trabajo y sus dos hijos se están convirtiendo en adultos que tienen intereses muy diferentes y que los mantienen ocupados. Patricia también cuida de su suegra, que vive con la familia, ya que sufre demencia. La única vez que Patricia logra escapar de la interminable lista de tareas que presenta la vida familiar es cuando puede relajarse en las reuniones del Club de Lectura. El club está formado por un grupo cercano de amigas que disfrutan leyendo verdaderas novelas de misterio, aparte de charlar sobre la familia y hablar de asesinos en serie a la vez. Pero una noche, después de una reunión, Patricia es brutalmente atacada en su propio jardín y no sale ilesa. Es por esta época cuando conoce al apuesto desconocido James Harris. Un tipo guapo, encantador y culto que gradualmente se hace amigo de Patricia y se establece como miembro respetable de la comunidad de Mt. Pleasant. Patrica (que no es tonta) cree que la llegada del nuevo vecino está relacionada con algunos niños desaparecidos o extraños suicidios que se están dando en un pueblo vecino. Patricia está convencida de que James Harris tiene algo que ver.

¿Todo muy Noche de Miedo (Fright Night), la genial película de Tom Holland? En sensaciones, muy similar. Con lo que para mí se volvió un libro chulísimo imposible de no seguir leyendo. Y es que Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros goza de una lectura adictiva desde el principio. Tiene buen ritmo y se disfruta muy mucho del estilo de escritura ingenioso y agudo de Hendrix. Está ambientada en un Charleston agradablemente que te traslada a finales de los 80 y principios de los 90. Ese mismo entorno que muchos hemos vivido en primera persona y que tiene además ese toque a El Tiempo Entre Costuras con momentos de personajes contando sobre el hogar, la vida familiar y el drama de amigos y amigas que chismean sobre los acontecimientos del vecindario. Momentos que queramos o no, atrapan. El alcahueteo es un droga. Aunque la novela luego arroja momentos horripilantes algunos muy gráficos, espeluznantes descripciones de lo que James Harris les hace a sus víctimas, eso sin contar con el espantoso y brutal final.

Una experiencia terrorífica brillantemente elaborada que no me cabe duda llegará a formato visual.

Reseña: Nexus y Otros Relatos, de VVAA

Uno de los universos de Ciencia Ficción mejor diseñados que existen hoy en día, y uno que siempre me ha traído muchísimo pero con el que nunca me he puesto al cien por cien, es el mundo de Warhammer 40.000. Aunque os aviso que no es del todo desconocido para mí. Ya en los 90s jugué al juego de rol que lleva este titulo. Y una vez probé el juego en unas jornadas de juegos de mesa que se hicieron en Sevilla. No es tan desconocido para mí porque como muchos de vosotros soy consciente que tras esta idea hay un poderoso lore detrás. Novelas y tramas de cada uno de los personajes que se pueden comprar y pintar como figuras para el juego de tablero. O PJs o PNJs que se pueden usar en los juegos de rol. Esos lores que enriquecen aún un «mundo» y que le dan más vida. Mundos amplios por desarrollar al que se prestan cada vez más escritores de renombre también. Seguidos de cierta gente que ha dedicado toda su vida a ello. Pero, ¿una antología? Ay friends, veo una antología y me puede. Es la puerta abierta que necesito para entrar en cualquier nuevo universo.

Nexus y otros relatos comprende toda una colección de historias de esta ambientación y viene escrita por grandes autores del género. Un compendio de relatos de Warhammer 40K, donde autores como Dan Abnett, Guy Haley, Chris Wraight, Rachel Harrison, Mike Brooks, Danie Ware, Steve Parker, Peter McLean, Josh Reynolds, Phil Kelly, Robert Rath, Marc Collins y J C Stearns; se inmiscuyen en esta poderosa temática de ejércitos beligerantes que luchan por conquistar y hacerse con los más diversos mundos y estrellas de la galaxia. Un volumen con el que me topé entre las novedades de Minotauro de este mes y que, sin duda, es una excelente manera de meter el dedo del pie en el enorme lago que hay por delante. Quince relatos más la novela corta llamada Nexus, de Thomas Parrott, que inicia la antología. Pero antes aprovecho para aclarar que Nexus y otros relatos sirve como una buenísima introducción al estado actual del universo de Warhammer 40.000, especialmente la parte centrada en los Necrones, esos que vienen a demostrar en la mayoría de estas historias que representan a uno de los malos-malutos más temibles de la galaxia conocida.

Paso a desglosar los relatos, como siempre, sin spoilers: Nexus, de Thomas Parrott, es una novela corta donde los Ultramarines son empujados a la vanguardia de la batalla contra la fuerza imperecedera de los Necrones. A pesar de la abrumadora diferencia en términos de avance tecnológico entre las dos fuerzas.

Kraken, de Chris Wraight, nos lleva a un mundo acuático que ha sido atacado por una misteriosa criatura submarina. El Administrador del planeta pide ayuda y solo un Lobo Espacial acude.

En Redentor, de Guy Haley, el líder de un escuadrón de los Ángeles Sangrientos tiene la tarea de defender una colonia que es acosada por monstruos que han sucumbido a la Furia Negra y es tarea de Astorath localizarlo y traer la Misericordia del Emperador.

Una prueba de fe, del mencionado ya Thomas Parrott, cuenta la inducción de ciertos Primaris Marines en diferentes capítulos. En uno de los cuales, el nuevo Capellán Primaris ha sido asesinado.

Las horas crepusculares, de Rachel Harrison, habla de la comisaria Severina Raine la cual lidera un equipo asesino de Duskhounds para deshacerse de un psíquico del Caos que había hecho imposible el asalto a un complejo minero.

En Carrera Relámpago, de Peter McLean, sabemos de la piloto de transporte Valkyrie, Salvatoria Grant, que espera ayudar a su gobierno ya que fue adoctrinada bajo el dicho «Todas las mujeres tienen su responsabilidad con el Imperio».

Desaparecidos en combate, Dan Abnett, no cuenta lo mismo que la peli ochentera de Chuck Norris. Aquí el inquisidor Gregor Eisenhorn es convocado para investigar una serie de horripilantes asesinatos… Un relato de final impactante.

En La Catedral de Cristal, de Danie Ware, un escuadrón de Adeptus Sororitas tiene la misión de preservar la seguridad de un Crysta recién abierto en una catedral abandonada hace mil años debido a la infestación de unos seres extraterrestres.

Voces al unísono, de Guy Haley, trata la escolta de un prisionero llevado a los representantes del Primarca Guilliman por parte de un Inquisidor.

En Donde hay disformidad hay un camino, de Mike Brooks, Ufthak Snazzhammer tiene una rara oportunidad de convertirse en el líder de un escuadrón Orko.

Redención en Dal’yth, de Phil Kelly, habla del comandante Sha’kanthas de los Tau y como está enzarzado en combate con un Adeptus Astartes que ha entrado en éxtasis.

Vacío cruzado, de J. C. Stearns, es donde Aeldari (¿o Drukhari? No  lo recuerdo) tiene una larga historia en el campo de batalla, donde llega a estar en extremos opuestos.

En La luz del sol de cristal, de Josh Reynolds, Fabius Bile, después de obtener un fragmento de alma de un aeldari moribundo, se dispone a sacar todo el conocimiento para intentar alcanzar la inmortalidad.

Guerra en el museo, de Robert Rath, muestra un caso muy chulo donde un tipo a bordo de la nave de Trazyn anda en peligro cuando uno de los alienígenas que están dentro comienza a despertar.

En Reclutado, de Steve Parker, sabemos de un escuadrón de Marines Espaciales de la Guardia de la Muerte que tienen la tarea de recuperar la cabeza de un líder Orko en una nave Imperial infestada por esta raza.

Cierra la antología, Deber hasta la muerte, de Marc Collins, donde un escuadrón de cinco Adeptus Custodes luchan contra un enjambre de Tiránidos en una última batalla para proteger su preciado cargamento.

Una antología donde se recuerda este futuro lejano, muy lejano, maravillosamente ideado y que contiene CF de la buena e incluso terror. O como dicen en USA, fantasía oscura. Volumen ideal para entrar en esta ambientación.

Reseña: Mary y el Gigante, de Philip K. Dick

Otra de las novelas principalmente inéditas del desaparecido maestro Philip K. Dick que acaba de editar Minotauro es Mary y el Gigante. Una historia en principio simple pero efusiva, de una chica de pueblo pequeño que intenta abrirse camino para salir de una existencia donde parece atrapada con camisa de fuerza. Dicen que Mary Anne Reynolds es uno de los personajes más convincentes y empáticos que jamás llegó a crear el maestro de Illinois. Estoy de acuerdo. Y eso que Dick es un poderoso creador de personajes. Pero Mary tiene ese no sé qué, ese algo que te suena en su modo de hacer las cosas. Que conoces. Lo típico de: «Me suena tu cara y no sé de qué». Aun así no es solo ella. Mary y el Gigante está llena de personajes coloridos y claramente representados que se asocian con la escritura de Dick y, como evocación de un tiempo y un lugar determinado, se vuelve magistral. Tienes esa poderosa sensación de que existieron. Sin embargo, uno no puede evitar preguntarse si el personaje de Mary sería tan comprensivo hoy como podría haberlo sido en el pasado. Tengo la sensación de que la mayoría del público moderno, lejos de sentir empatía por Mary, estarían más inclinados a darle una buena bofetada; una chica sin rumbo, petulante en ocasiones, y tan explotadora como explotada. Schilling, por el contrario, aunque es ese escandalosamente “hombre mayor” para los estándares de 1953, es mucho más comprensivo. Solo quiere establecerse, encontrar el amor y trabajar para llegar a la jubilación. Puritano, conservador, como lo queráis llamar. Pero un tipo más común de encontrar en una sociedad estable.

Es California, principios de los 50, y Mary Anne Reynolds, de veinte años, vive en la pequeña ciudad de Pacific Park. Trabaja en un almacén, es intimidada por su padre borracho y abusivo y, naturalmente, odia su existencia. Lo único que le gusta en la vida es ir al barrio negro de la ciudad y escuchar jazz en un club de poca monta. Allí, a través de un pianista blanco (un beatnik amable y lánguido llamado Paul Nitz), conoce a un cantante negro llamado Carlton B. Tweany, una especie de Paul Robeson (actor, cantante, defensor de los derechos civiles…) de Pacific Park. Se puede decir que Mary se arroja sobre él y se convierten en amantes, pero el lacónico Tweany no puede soportar la búsqueda continua de Mary Anne por el significado de la vida. La deja por una groupie. El próximo amante de Mary es Joseph Schilling, un hombretón de cincuenta y muchos tacos, dueño de la tienda de discos clásicos donde ahora se ha puesto a trabajar. Schilling está enamorado de Mary y le enseña sobre música y musicales, pero ni siquiera él puede retenerla. Surge de la posibilidad de un matrimonio (poco duradero) con Paul Nitz y entonces…, bueno, Philip K. Dick en realidad le permite Mary un mínimo de felicidad pero intensa. De esa que muchos llaman “dickiana”.

Sería interesante ver qué opináis los que hayáis leído Mary y el Gigante u os dispongáis a hacerlo. Os puedo decir ya, por mi parte, que es una de las novelas “realistas” de los últimos años que más he disfrutado. Yo que abogo tanto por la literatura fantástica. La disfruté como disfruto la mayor parte de la escritura de Philip K. Dick (quién me diría hace un tiempo que comentaría esto sobre una novela de Dick). Pero sinceramente ando algo decepcionado con el libro como novela. Especialmente, por el inevitable final, donde esperaba algún giríto. Mary finalmente encuentra satisfacción en su bebé, aunque no sepamos quién es el padre. Solo satisfacción por lo que una mujer así puede esperar del mundo, de su estancia en este nuestro plano, etc. Uff, ¿no? Si que es cierto que parece un capítulo final añadido. Mmmm, no sé, no sé, me huele que aquí hubo retoques o “consejos” editoriales. Sin embargo, otra novela póstuma que debería poner fin a las viejas afirmaciones de que Dick no era un estilista. Lo era y podía llegar a ser muy elegante. Y es maravilloso aquí que Mary no sea brillante o de una gran belleza. Aunque Dick la dota de una fuerza silenciosa que cobra vida.

Maravillosa escritura. Recordad que estamos hablando de una novela que tardó treinta años en ver la luz. Dramón interesante de uno de los mejores escritores de CF de toda la historia. Como una buena balada de un grupo de rock.