Reseña: Alan Moore en 2000AD. Las Obras Completas Vol.1

Difícil describir lo bien que lo he pasado devorando este tomo de las obras completas de Alan Moore escritas para la 2000AD. De excelente experiencia para arriba, obviamente, pero no esperaba menos. Y eso que cuando uno tiene las expectativas muy altas se suele llevar un palo. Pero nada. Joyita de las buenas que nos trae a librerías Dolmen Editorial y que todo el mundo debería disfrutar a poco que ame el mundo del cómic. Porque vais a encontrar aquí lo que era capaz de hacer el maestro de inglés antes de revolucionar la industria norteamericana. Un guionista talentoso a más no poder como es Alan Moore que cosechó cierto éxito en el Reino Unido con tiras cómicas para Marvel UK, Warrior y 2000AD y que posteriormente, DC lo contactó y se hizo en grande con más joyitas del estilo La broma asesina, Watchmen, V de Vendetta y una genial época en La Cosa del Pantano.

Para empezar, este tomo que hoy os reseño es simplemente el Volumen Uno, cosa que nos hace relamernos a muchos porque sabemos que en breve tendremos más caviar para comer. Aquí no se ha incluido La Balada de Halo Jones (la versión de E.T. al estilo de Alan Bleasdale) ni su Dr. & Quinch (https://www.cronicasliterarias.es/?p=20174), por ejemplo, y aunque ya tienen sus propias ediciones, no se si llegarán en este formato recopilatorio pero que duda cabe que sería ideal para el coleccionista de pro. Pero a lo que vamos, lo que tenemos aquí es una magnífica colección de algunos de los mejores números únicos jamás publicados por 2000AD. Esto incluye una colección de historias bajo los títulos de Future Shocks, Time Twisters (excepto la primera historia de Dr. & Quinch), Ro Jaws Robo Tales, varios números únicos, las tiras de Tharg the Mighty, incursiones con personajes que no asociarías con Moore (a menos que seas tan viejo como yo), y alguna que otra miniserie. Ah y Abelard Snazz, que es molona-molona.

Los one-shots de la 2000AD como Future Shocks y Time Twisters servían para probar nuevos talentos. De hecho, ese era el premio de la búsqueda de escritores y artistas de la 2000AD en Thought Bubble cada año aunque también se utilizaban como «relleno», una forma de llenar un hueco en un número antes de que comenzara una nueva serie en el siguiente. Sin embargo, como suele ocurrir en el desierto, cada no mucho brota una ramita verde. Y surgieron títulos en estas secciones que se convirtieron en muy buenos cómics a tener en cuenta, algunos, en un verdadero hervidero de horror, patetismo y humor (a veces todo a la vez), y uno de los mayores exponentes de este huequito gráfico fue la inventiva de un muy joven Alan Moore. En estos cómics se puede apreciar la evolución de Moore como escritor desde sus primeras tiras relativamente sencillas. Algunas de las tiras no son más que una introducción y un remate como An American Werewolf in Space, Return Of The Thing y Skirmish. Pero otras tiras, como Chronocops, donde Moore y el dibujante Dave Gibbons se autorreferencian de forma ingeniosa, son sorprendentemente sofisticadas para ser historias autoconclusivas de cinco páginas en un cómic dirigido a chicos pre-adolescentes. A destacar el humor mordaz de Alan Moore en The Last Rumble Of The Platinum Horde, deprimentemente hilarante, mientras que Wages of Sin es simplemente divertidísima.

Moore se aventura en el estilo de Rogue Trooper con dos historias; ambas con un fuerte mensaje antibelicista: una, una conmovedora historia (aunque posiblemente rompa la continuidad) sobre los primeros soldados estadounidenses, y la segunda, que aborda los efectos psicológicos de la guerra en los jóvenes soldados. Esta colección incluye tres tiras de Ro Buster también, dos de ellas bastante extravagantes, incluyendo una de Thunderbirds. Una parodia, la segunda con la participación especial de Joe Pineapples de los ABC Warriors y una tercera tira, mucho más sombría, sobre un acosador. Y por último, comentar que aquí se encuentran joyas que ningún fan de Squaxx, ni de los cómics en general, debería ignorar.

Respecto al arte, una tira no puede existir solo con el guion, y aquí Moore cuenta con un elenco estelar de colaboradores artísticos. Entre ellos se incluyen Dave Gibbons, John Higgins, Garry Leach, John Cooper, Paul Neary, Bryan Talbot, Steve Dillon, Eric Bradbury, Jesus Redondo y el infravalorado Mike White.

Como es bien sabido, Alan Grant, el ahora tristemente fallecido guionista, fue el subeditor de 2000AD que rescató el primer manuscrito de Moore de entre los manuscritos rechazados de la revista y vio el potencial del joven escritor.

Bendito sea.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.