Crónicas Literarias

Reseña: Chick Bill 1966-1967, de Tibet y Duchâteau


Como si fuese una especie de droga, mi padre solía decir (en una pregunta que parecía hacerse a sí mismo): «Niño, ¿una del Oeste?». Lo mio con el género western tiene su historia. Una que probablemente habré contado ya. Es un género que nunca me gustó y que casi llegué a odiar de pequeño. Pero al hacerte mayor, el aclaramiento de tus ojos, se agrava y tus puntos de vista son otros. Sobre todo, si nunca dejaste la lectura constante y tocaste cantidad de palos o géneros literarios en el proceso. Porque estoy totalmente de acuerdo con la máxima de que el western evolucionó al denominado actualmente género negro. Y eso ya es otra cosa. Aun así, las historias del Oeste muchas tienen sus aquel, dejan poso e incluso combinadas con misterio, terror, incluso con el humor, se puede dar una una ensalada la mar de rica y que apetece de vez en cuando. Un ejemplo de ello es Chick Bill.

Chick Bill es la famosa serie de cómics de la BD que Dolmen Editorial está publicando en nuestro país por ciclos. Cuentan que en 1953, Lucky Luke ya no era el único cómic occidental humorístico. Llegó Chick Bill, un fiel vaquero, que al igual que Lucky Luke, era un as con el gatillo, y junto a varios personajes exponía cantidad de aventuras a cuál más chula. De hecho, uno de los personajes que para mí casi lo eclipsa es el secundario sheriff Dog Bull; estúpido, torpe, enojado, jactancioso pero hecho de buena pasta, flanqueado por su adjunto Kid Ordinn, un simplón ingenuo y tontorrón, prototipo de imbécil magnífico que en ocasiones puede aparecer con un aspecto asombroso, como en el episodio El Inocente del Pueblo o El Arma Secreta de Kid Ordinn.

Álbumes magníficos, por cierto.

El tema es que me picaba el gusanillo y aprovechando que regresaba un nuevo tomo como novedad, decidí devorar el correspondiente a los años 1966-1967. Otro de los buenos integrales en tapa dura de la colección que Dolmen Editorial edita. Una colección que sigo fielmente y que en este caso hablamos de un volumen que contiene nada más y nada menos que seis historias. De hecho, aquí se comienza con una historia de las que antes hacía referencia; historia del Oeste que mezcla humor, misterio y terror. Muy a la Scooby Doo: Where are you!, la famosa serie de TV que curiosamente vería la luz de la mano de los productores norteamericanos Joseph Barbera y William Hana pocos años después de esta publicación.

Las tres grandes historias del tomo son: El Rancho Encantado, El Arma Secreta de Kid Ordinn y El Felón que halló un Filón. Después se añaden tres cortos más («Kidordinnerías») que se publicaron a modos de extras que también aparecieron en la revista Tintín en su día como secundarias. En El Rancho Encantado, al regresar de su misión, Kid Ordinn y Little Poodle se detienen en un rancho abandonado. Durante la noche, Kid es noqueado por un… ¿fantasma? Mientras tanto, en Wood-City, abundan unos ladrones un tanto peculiares. Sus víctimas al paso, se vuelven más ricas de lo que eran al principio.

El Arma Secreta de Kid Ordinn cuenta como Kid Ordinn descubre sus talentos como virtuoso del violín. Es entonces cuando recibe una propuesta de contrato por correo y Dog Bull y Chick Bill se preguntan quién podría querer tal cosa. Pero lo que desconocen todos es que realmente Kid Ordinn acaba de ser contratado como… asesino a sueldo.

El Felón que halló un Filón se inicia con la llegada de Cresus, un buscador de oro inseparable de su péndulo pero también un mendigo que pondrá en serios problemas a los habitantes de Wood City. Dog Bull busca arrinconar a los hermanos Clumy mientras tanto.

La calidad de las historias en estos integrales es importante. Son historias agradables de leer, un agradable diseño del maestro Tibet, que mezcla aventuras, humor y otros géneros dentro del entorno Salvaje Oeste. Es cierto que Chick Bill no se considera un cómic de culto, lo que me parece lamentable. Pero los requisitos los cumple de todas-todas, eso os lo aseguro. Solo tenéis que poneros con uno de estos tomos para daros cuenta.

¡Échate una del Oeste!

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