Reseña: Star Wars. Lando. Doble o Nada, de Rodney Barnes, Paolo Villanelli, Mossa y Forbes

En estos tiempos muertos fílmicos (algunos tan largos que desesperan al fan de Star Wars tan ansioso de más jamón), yo siempre recomiendo y recomendaré poner el ojo en Planeta Cómic y las cositas que publican casi cada mes. Lugar donde encontrar cómics, libros y libros ilustrados de la industria y saga de CF más famosa de todos los tiempos. Universo expandido, cómics con guiones que muchos llegan a convertirse en canon…, un maremágnum de tramas, que pudieron ser y no fueron o que son y que quizás algún día tengan vida fílmica. Historias en las que perderte. Y como tenía ganitas de más, le eché el ojo a Lando: Doble o Nada, un tomito en tapa dura que se acaba de publicar, una de esas historias que uno disfruta bien en piscina o playa, copa en mano, como un señor. Ya lo contaré al final de la reseña pero hay muy pocas cosas negativas que decir de Solo: Una Historia de Star Wars. Una película que no atrajo a una gran audiencia, en principio, pero calló muchas bocas. La película nos dio una mirada a las juventudes de Han Solo; de donde parte, a quien conoció y con quien se relacionó en sus inicios como contrabandista. Pero también alucinamos visualmente al ver una era de expansión imperial a través de la galaxia. Al tiempo que también aportaba algunos momentos memorables como es el primer encuentro de Han y Chewie, Solo enamorándose del Halcón Milenario y el fatídico encuentro entre Solo y Lando Calrissian; el juego del sabbacc, apuesta con la que se marcarían de por vida.

En Doble o Nada seguimos a ese Calrissian que conocimos en el film. La historia muestra a Lando, L3-37 y el Halcón en sus aventuras (pre-Solo) mientras el pícaro autoproclamado “Mejor Contrabandista de la Galaxia” evade la atención imperial y se esfuerza por que toda la galaxia conocida sea plenamente consciente de su genialidad a través de sus memorias (¿Calrissian Chronicles?). Un bareto súper famoso, mesas de juego de cristal y un autorretrato. Sí, su ego no conoce límites, pero como descubrimos, su buena conciencia -muy en el fondo-, sí. Y como toda buena historia tiene una misión. El pueblo subyugado de Petrisia, que se encuentra en el puesto avanzado de Kullgroon, lucha bajo el talón del Imperio. Y se pone en contacto con un contrabandista para que comercie con ellos después de que el Imperio tome el control de su mundo. Ese contrabandista es Lando y se le ofrece una tarifa para traficar con armas. Una oferta que inicialmente rechaza hasta que un oponente de juego descontento llega para reclamar su dinero robado y por tanto -a regañadientes-, recuerda ese trato con Kristiss y tiene que aceptar. Después de ciertos tejemanejes, el Imperio pone el punto de mira en el Halcón Milenario. Y Lando después de evadirlo, ya en Kullgroon, se encuentra con lo que se encuentra…

Se hace súper divertido ver a Lando y L3 peleando nuevamente en pareja. Su relación en la película a mí me hizo bastante gracia, es uno de los puntos chulos del film. Y fuera de este tema sensual ver a Lando en toda su gloria descarada y egocéntrica es cuando menos comedia a lo Star Wars. Pues Lando realmente cree que es el centro del universo, y ver como su juventud y prepotencia le hacen todopoderoso, a veces, gusta ver como todo se mueve desde ese punto de vista de un tipo que ayudó años más tarde a destruir la Estrella de la Muerte.

Mencionar del dibujo de Paolo Villanelli que me parece muy justo, solo suficiente para que la historia de Rodney Barnes sea potencialmente interesante. En este volumen es definitivamente el guión y los personajes lo que despierta interés. Mi consejo es que en las historias de Star Wars un dibujante tiene que siempre-siempre soltarse, explayarse, y esplender todo su don en grandes viñetas de planos espaciales y horizontes de otros mundos en los que perderse… Es una oportunidad que no siempre tiene un dibujante y es de locos desaprovecharla.

Cambiando de tercio, os contaré que en una red social a alguien le extrañaba que le hubiese gustado Solo: Una Historia de Star Wars. La película. Donde Lando tiene unos muy buenos momentos. Le extrañaba, por que solo había oído malas opiniones. Y yo no di crédito. O bien vivo en otro mundo o quizás en un plano alternativo a esta persona pero no sé de nadie que no le llegara a gustar esta película. Sinceramente, nadie. Un purista que otro…, que si tal, que si cual, pero que al final, con el paso del tiempo (el tiempo lo perdona todo), termina diciendo que es una de las mejores películas actuales que se han hecho de Star Wars. A lo que os diré que Lando: Doble o Nada es una mini-precuela de esa gran película. De hecho, el final desemboca justamente en la primera aparición de Lando en el film. Como para no molar.

Reseña: Star Wars. The Mandalorian. El Arte en Imágenes, de VVAA

Dándole un toque de atención a las editoriales con el tema ir un poquito tarde con ciertos titulos (¡El hype no debe bajar!), llega por fin el Libro de Arte de The Mandalorian. Para quien no lo sepa, los Libros de Arte sobre cada film, serie o miscelanea espacial de La Guerra de las Galaxias, son una de las cosas más buscadas, compradas y coleccionadas por los fans de Star Wars. Son de esas pocas cosas que uno compra casi por el solo hecho de tenerlo, poseerlo, un utensilio del que uno llega a sentirse orgulloso y lo usa muy de vez en cuando para buenos momentos de sofá, ojeándolo como quien no sabe leer y, sin embargo, disfruta con El Arte en Imágenes entre sus manos. Cómo enterarte, o mejor dicho, visualizar detalles que de otro modo quizás jamás hubieras conocido. Así fueron los primeros libros sobre la trilogía clásica y así han continuando siéndolo con todo lo visual que vino después. Y después del pelotazo que ha sido, del enorme exitazo y joyitas visuales que hemos podido ver en las dos temporadas de este forajido, cazarrecompensas junto a El Niño; un dueto perfecto en condiciones y tema, con una cantidad enorme de personajes con una enorme profundidad -me atrevo a decir-, con mayor cantidad de ellos por metreo cuadrado en todo el Universo Star Wars visto hasta ahora. El libraco que nadie que haya leído hasta aquí debería perderse.

El Mandaloriano tiene lugar «Después de la caída del Imperio y antes de la aparición de la Primera Orden» y sigue a «Un pistolero solitario en los confines de la galaxia, lejos de la autoridad de la Nueva República». A groso modo, esta fue la presentación básica que se hizo y se hace en algunas sinopsis sobre la serie, pero obviamente hay mucho más. Tenemos en nuestras manos la edición para coleccionistas, de nombre original Star Wars: The Mandalorian / The Art & Imagery que tan buenas ventas tuvo en USA. Planeta Cómic recién publica en nuestro país esta chulada de edición se mire por donde se mire, en la que ya solo el tacto de sus páginas interiores… Uff, que maravilla. Un libro de tapa dura de casi doscientas páginas, completismo puro y deleite de imágenes fijas y arte conceptual de una de las mejores series de TV que se han hecho (en general) últimamente.

El libro se divide en catorce capítulos: El Mandaloriano, El Niño, Mandalorianos en Nevarro, Mundos, Aliados y Enemigos, Criaturas, Batallas, El Mandaloriano y el Niño, Mundos sin Ley, Naves Espaciales, Enemigos y Aliados, Droides, En el Campo de Batalla y Resquicios del Imperio. En realidad, estamos ante un integral de una serie de álbumes que en USA se fueron publicando con el contenido aproximado de cuatro capítulos cada uno. Por lo que aquí tenemos que dar gracias a la editorial por traérnoslo todo en compendio; ya sabéis, lo amante de los Integrales que soy. A la larga, siempre son más económicos, sin contar lo preciocérrimo que queda en nuestras cómictecas. Tenemos así un Libro de Arte indispensable para amantes del mundo, de los mundos, del universo de Star Wars y de todas y cada una de las ilustraciones, imágenes, entornos y ambientaciones a los que la saga es capaz de trasladarnos. Un libro de mesita de café, de té, de pastelito en confitería un domingo por la tarde dándote el vientecillo fresco en el pelo, momento, en el que uno/a solo quiera estar solo/a, consigo mismo, inmerso en dicho universo.

¿Sabéis también que provoca? Que mañana me vuelvo a ver las dos temporadas de The Mandalorian para comprobar bocetos, storyboards y otras cosillas que aquí se pueden ver. El mejor arte conceptual elaborado por algunos de los mejores ilustradores de Star Wars como Doug Chiang, Christian Alzmann, Ryan Church, Nick Gindraux, John Park, Jama Jurabaev, Erik Tiemens, Brian Matyas, Seth Engstrom y Anton Grandert.

Todo son halagos, lo siento.

Reseña: Star Wars. Era de Rebelión. Villanos, de Greg Pak, Simon Spurrier y VVAA

Os dije que volvería, y volvería con la reseña de Era de Rebelión: Villanos tras el disfrute de Era de Rebelión: Héroes Aquí, los villanos de la trilogía original: viles, astutos, implacables, aparentemente sin piedad… ¡Quién por el amor de Dios no sucumbe a eso!

Gran Moff Tarkin sirve al Imperio con lealtad y placer y espera la misma devoción absoluta de sus subordinados. Boba Fett, cazarrecompensas profesional, hace lo que hace porque es bueno en eso y así es como se gana la vida. Y punto. El planeta Tatooine tiene poco que ofrecer…, pero cuando agentes externos se interesan por este supuesto planeta estéril, Jabba el Hutt ya está viendo oportunidad de beneficio así que ahí estarán sus secuaces. ¿Darth Vader? Darth Vader da una lección sobre la verdadera burocracia del Imperio; cuándo obedecer y cuándo morir, o dejar que a los demás les aplaste un cangrejo espacial gigante. Y una breve historia de mi amado IG-88 es lo que completa esta antología de pequeñas historias que nos transporta a la Era de la Rebelión. La que es para mí la mejor época contada, de la que mejores cosas se han hecho para el Universo Expandido.

Este cómic que recién publica Planeta Cómic está guionizado por los tan de moda Greg Pak y Simon Spurrier. Ilustrado por varios artistas. Las historias son bastante buenas, es solo que algunas de ellas tienen algunos elementos un poco rarunos, que quizás incluso os flipe. Por ejemplo, todas esas escenas que son secuencias en el interior de la cabeza de Tarkin y verlo enseñando pechote. No sé, no veo yo a Willhuff Tarkin como el tipo de persona que sueña despierto con ansias de poder y patadas voladoras, jajaj. Aunque aparte de esos detalles, creo que es muy buena historia. Pero la trama de Boba Fett es “lo que debería ser una historia de Fett”. Simple y eficaz. Fett es un cazador implacable e imparable cuya reputación le precede, y tenemos aquí lo que es probablemente la mejor historia de la colección; que curiosamente, dije lo mismo sobre la historia de Jango en Era de República: Villanos. Obvio que se le dan bien a estos autores, estos personajes y el amor por ellos esplende en las historias. Entonces, ¿qué tal una miniserie de Jango/Boba, herederos de Disney? Ah, que ya se viene… Come on!

Mas, si hay un personaje que ha recibido una buena cantidad de desarrollo en la nueva era de los cómics de Marvel-Star Wars, ese es Darth Vader. Y quizás por ello no puedo dejar de leer todo-todito-todo lo que edita Planeta Cómic donde Vader es el centro de atención no de una, sino de dos excelentes series de veinticinco números. Aquí, la historia de Vader tiene lugar a principios de los días del Imperio. Vader aún vuela con la nave que lo vimos adquirir en la serie Soule y después… No estoy diciendo que no quede ninguna historia valiosa de Vader por contar. De hecho, gracias a estas series y one-shots su leyenda no decae. Al menos, en mi mente, sigue creciendo como personaje.

No obstante, echo de menos en el tomito, una historia verdadera y profunda sobre Palpatine, aún habiéndose convertido en el personaje más denostado por culpa de la última trilogía donde se le ha metido donde no pega ni con cola. Pues, ¿con qué frecuencia vemos a Palpatine en otra cosa que no sea un papel secundario?

Y, por supuesto, mi amado IG-88, que tras verlo en The Mandalorian, me enamoré de este personaje robot y su “mini” trama. Sí, sé que no es exactamente el mismo, es IG-11, pero no dejan de ser el mismo sistema de fabricación, el mismo pensamiento, ¿no? Una máquina despiadada que destaca por sus habilidades y talento únicos para que no se alarguen los combates. Y que está a un paso de querer tener conciencia y sentimientos. En ese proceso anterior que tuvieron alguna vez los robots antes de pasar a ser androides. Mola. Compraría todo-todito-todo lo que se escriba sobre este cazarrecompensas de hojalata con más armas encima que Rambo en un mal día.

Un tomo chulo, para disfrutar de los mejores malutos de Star Wars.

Reseña: Star Wars. Era de Rebelión. Héroes, de Greg Pak, Chris Sprouse, Mateo Buffagni y VVAA

Ambientada tras de los sucesos del film El Imperio Contraataca, se comienza con La Princesa Leia orquestando su infiltración en el Palacio de Jabba para salvar a Han Solo, gracias a una pequeña ayuda de Lando Calrissian y un encuentro casual con el cazarrecompensas Boussh. Este es solo el comienzo de sus problemas, ya que primero debe sobrevivir a un enredo con Bossk y su «confiable» pandilla si espera recuperar a Chewbacca para llevar a cabo su peligroso plan.

Buen enganche para empezar.

En la historia de Han Solo, Han y Chewie están contando su pasta después de que Leia les pague por ayudarl a la Rebelión contra el Imperio y la destrucción de la Estrella de la Muerte. Ahora tienen suficientes créditos para pagar la recompensa por la cabeza de Han que tiene puesta el mafioso  Jabba the Hutt. Pero comienzan a pensar dónde ir después. Ahí es cuando Luke entra a preguntar si Han y Chewie se ofrecerían a entregar un cargamento a un puesto de vigilancia en Calumdarian.

Aventura muy chula, ¡y muy rolera!

Cuando el público conoció a Lando Calrissian en El Imperio Contraataca, solo vio un destello de sus capacidades de liderazgo antes de verlo vender a nuestros héroes al Imperio. En este numerito de Era de Rebelión, Lando muestra aún mejor sus habilidades de reinventarse, ya que se encuentra sin fondos para pagar a sus trabajadores, y tiene que recurrir al juego y otros chanchullos para llenar su cuenta bancaria. Hasta que, por supuesto, la narrativa le presenta la decisión entre ponerse a salvo a sí mismo o a un grupo grande de personas inocentes. Un sacrificio que muy pocos deciden hacer.

Está guay ver un lado completamente nuevo de este señor. Y todo sin sacrificar el comportamiento pícaro del personaje. Curiosa historia.

Hay algo en Luke Skywalker que todavía le mola a mi niño interior. Pese a que todo el que me conoce, sabe de mi afán por Darth Vader; un personaje súper incomprendido. Por eso me gusta el tono de Luke en Era de Rebelión. Si eres como yo, diablos, incluso si no lo eres, la segunda página de este número, que toma una página completa para mostrarnos a Luke con el atuendo completo de El Retorno del Jedi, negro, sable de luz verde brillante, cortando cabezas de droides imperiales os puede flipar. Hace que tu corazón cante. como el padre que ve a su hijo meter un gol… Pero dejando a un lado las escenas atractivas, su historia abre en el Borde Exterior con Luke llegando para ayudar a sus compañeros rebeldes al mando de una nave de apoyo imperial. Una escena de lanzamiento para reflexionar sobre el poder puro que Luke ha aprendido a utilizar y cómo esto influye e impacta tanto en él como en los seres con los que interactúa. Tropas rebeldes inspiradas por la llegada de Luke, un gran poder que hace que el Comandante de la unidad rebelde desconfíe…

Por último, se añade el cómic Especial de Era de Rebelión que ofrece una historia casi de Terror sobre los extremos que el droide asesino IG-88 es capaz de llevar a cabo. Para un personaje que solo aparece brevemente en una película, puede pareceros a algunos una trama insignificante. Pero a mí me flipa, ya que soy muy de droides. Por supuesto, IG-11 es mi favorito. Otro incomprendido… La trama de este último número es un recordatorio escalofriante de porqué IG-88 merecía estar junto a Boba Fett como uno de los cazarrecompensas más despiadados de la galaxia. Magnifica. Magnífica. Magnífica. Pero también cuenta sobre Yoda y su aislamiento en Dagobah, donde las pasaba canutas para encontrar comida. La historia sirve como recordatorio-trágico a todo lo que Yoda sufrió a lo largo de las precuelas. Lo que también nos permite ver como era su vida en soledad.

Un Especial con historias únicas y atractivas, de personajes de los que sabemos muy poco.

Planeta Cómic vuelve a arañar nuestra nostalgia con más Universo Expandido con la publicación de este nuevo tomo recopilatorio de las famosas Eras de Star Wars. Miniseries que reúnen a nuestros personajes favoritos de todas las épocas. Sinceramente, he podido disfrutar de Era de Rebelión: Héroes bastante, tras ese «mono» que me ha dejado la gloriosa serie The Mandalorian. En Era de Rebelión: Héroes  también tenemos una miniserie épica que toca los icónicos héroes de la Trilogía original. Todos y cada uno viviendo una aventura diferente, con un trasfondo común, como es el inicio de una época dorada para la Rebelión. Una recopilación que vio la luz en su día en grapa, pero que muchos de nosotros preferimos disfrutar así. A la espera ya, con mucho hype, de saber qué cuenta Era de Rebelión: Villanos.

Reseña: Star Wars. Thrawn. Traición, de Timothy Zahn

Ahí andamos, ahí seguimos, ahí estamos…, es lo que le suelo contestar a un amigo que de vez en cuando me pregunta cómo me va con Star Wars. Sabe que intento leer todo lo posible de lo que llega en español, y a través de mí, parece estar esperando el deseado ¡Tierra a la Vista!, de las obritas que Planeta Cómic está poniendo en el mercado. Mi respuesta, algo indiferente, no esconde ningún rencor. ¿O sí? Lo que deseo de verdad es que se pique, y que decida lanzarse al igual que yo a disfrutar en un mundo, una galaxia extensa de grandes ideas. Como es un tío flojo en cuanto a leer, que lea. ¿Qué sabe bastante de las pelis, que en el Trivial de Star Wars no hay pregunta que se le resista? Jajaj…, hasta que sale una del Universo Expandido. Entonces, peta.

Y la última vez que nos vimos, le «rajé» un rato sobre el tema. Aquella tarde en la que nos tomamos un cafelaassoo juntos (como dice él), recuerdo haberle dicho: «A estas alturas, probablemente ya sepas si te gusta el Gran Almirante Thrawn o no». Por mi parte, soy de esos fans que considera al piel-de-pitufo proféticamente inteligente. He disfrutado con Thrawn de un resurgimiento desde que lo trajeron de la línea de tiempo de Leyendas a Star Wars: Rebels. Pero antes que nada, digo consonante y resuelvo. Thrawn: Traición, del siempre genial autor Timothy Zahn, no es una novela independiente. Es la última novela de la que ya muchos consideran «Trilogía Thrawn”. Además, te pide, casi exige, que conozcas o hayas visto Rogue One, Rebels, y especialmente sepas quien es Eli Vanto, el traductor desertor que Thrawn usó como protegido estratégico en las anteriores novelas. No sé si un cierre, pero en general, Traición es una historia sólidamente construida que incluye muchos hilos ya casi explorado. Aun así, indispensable, el conocimiento que aporta.

Después de Thrawn: Alianzas (https://www.cronicasliterarias.es/?p=1735), historias conectadas con la trilogía original y precuelas, Thrawn: Traición nos lleva a los primeros días de la Guerra Civil Galáctica. La rebelión es apenas una presencia, el proyecto de la Estrella de la Muerte está en marcha, por lo que Orson Krennic (¡de Rogue One!) se está concentrando tanto en su proyecto de súper armas como en su rivalidad con guantes de terciopelo contra el Gran Moff Tarkin. Tarkin desafía a Thrawn a deshacerse de las plagas que desafían la cadena de suministro de Krennic. Krennic le da una semana para hacerlo y apuesta al proyecto favorito de Thrawn, el escuadrón TIE Defender. ¡A tope de gama! (como dice otro colega). Lo que está realmente en juego es claro: o Thrawn fracasa y Tarkin es desacreditado, o tiene éxito y el proyecto de la Estrella de la Muerte obtiene su financiación de I+D. Por supuesto, la historia pronto se vuelve más molona y menos burocrática, de novela de espías o como queráis llamarla, pues los Chiss han aparecido en la galaxia conocida, luchando contra su vieja molestia de siempre, los Grysks…

Dos hilos argumentales separados de la historia principal que en tema lector es un tanto una fortaleza como una debilidad. Depende mucho del “lado del conocimiento” donde te encuentres. Aun así, como de costumbre, la habilidad del legendario autor de Star Wars por excelencia, Timothy Zahn, para crear un intrincado misterio, es impresionante. Thrawn tiene el poder de predecir magistralmente lo que un enemigo va a hacer a continuación («básicamente psíquico»), por lo tanto, Zahn tuvo que hacer malabares para hacer que esta novela funcionara a dos niveles, hacer avanzar la trama y hacerlo de una manera que otros personajes se enteren solo gradualmente en comparación con Thrawn. Difícil, difícil, de llevar. Y lo consigue.

Impresionante.

Thrawn: Traición comienza lenta como el 90% de las historias clásicas de Star Wars. El proyecto de la Estrella de la Muerte se cierne sobre todo. Hay algunas conversaciones de guiño y codazo, pero son discretas, un tono que generalmente disfruto. Un nuevo personaje, el Gran Almirante Ar’alani, que ofrece tentadores destellos y aspiraciones a aparecer en próximas películas o en la próxima-futura-posible serie televisiva de Thrawn. Otra cosa a destacar y que me encantó de esta novela es, la forma en que están escritos los monólogos internos de Thrawn.

Muchos estamos ansiosos por ver esa supuesta serie de Thrawn que se basará en la primera parte de la ya llamada Thrawn: The Ascendency Trilogy. En 2020 ya sabemos que no. Pero todo llegará. El Espacio requiere su tiempo. Así que, cafelaassoo, a tope de gama, sí, señor.

Reseña: Star Wars. Thrawn. Alianzas, de Timothy Zahn

Más leña que nos viene genial a algunos para apagar ese fuego que es Star Wars. Un incendio de universo de historias del que siempre queremos saber más, y como en Desde New York – Crónicas Literarias siempre estamos al tanto de una de nuestras ambientaciones favoritas, pues intentamos leer todo-toditto-todo lo que sale; poniendo especial atención a Planeta Cómic y a su ya colección legendaria de novelas y/o recuperaciones de grandes historias del Universo Expandido de Star Wars en formato literario. Novelas súper recomendables para el fan acérrimo de toda la vida, donde si quieres, tienes bastante donde elegir, no solo entre novedades, tiene un buen buffet clasificado por personajes o por épocas. Un amplio abanico de tramas donde saciar ese ansia que nos gobierna a todos de ver/vivir/leer más y más cositas de Star Wars. Indagar en qué hubiera pasado sí, qué ocurrió entonces con, o qué pasó con los hechos acaecidos en… Así hasta todas las preguntas que quieras hacerte. ¿Lo bueno? Que resulta que hay una serie de autores contratados para que también se hagan esas cuestiones, y lo mejor, escriban sobre ello.

Star Wars Thrawn: Alianzas son dos historias del Gran Almirante Thrawn y Anakin Skywalker por el precio de una. En algún momento entre las películas de El Ataque de los Clones y La Venganza de los Sith, el Emperador empareja al estratega imperial Thrawn con el Lord Sith Darth Vader para investigar una perturbación en la Fuerza. Una misión que los lleva a los bordes de la galaxia conocida, aunque no es la primera vez que han estado en el planeta Batuu. En la segunda historia del libro ambientada en algún momento después de La Venganza de los Sith y entre las temporadas tres y cuatro de la serie Star Wars: Rebels, Anakin Skywalker y el oficial ascendente Chiss Thrawn se cruzan por primera vez, formando una especie de alianza durante sus propias misiones personales. Dos historias entretejidas, amenas y dinámicas, que uno encuentra ideal para tardes de verano en las que no se necesita pensar tanto, solo disfrutar. Aunque es cierto que Star Wars Thrawn: Alianzas deja claro al principio que en dichas tramas se alternarán dos períodos de tiempo. Así que en vosotros está prestar más o menos atención a lo que se lee. Y no es que el autor Timothy Zahn lo haga difícil: son hechos cronológicos conocidos pero habrá momentos de relación, sucesos paralelos que si consigues llevarlos adelante contigo, encontrarás una lectura bastante fácil y muy bien diseñada en lo que se refiere al siempre interesante personaje del General Thrawn.

Alianzas muy bien escritas. Y, sin embargo, dudaría en decir que realmente disfruté leyendo al cien por cien, pues una de las historias paralelas que Zahn establece entre los dos personajes principales usa el enfrentamiento de sus súper poderes y eso me quebró un poco el alma. El cerebro súper estratégico de Thrawn y el uso de Anakin/Vader In Process se expresan de una forma especial en el texto. Son enfoques interesantes, pero ambos eventualmente juegan con el lector de alguna forma. No obstante, no es un factor decisivo y sé que mis frustraciones residen en que siempre miro con lupa todo cuando se toca a mi amado y poco entendido personaje de Anakin-Vader.

Eso sí. Si estáis familiarizado con los personajes de Thrawn y Anakin/Vader en conjunto, os va a encantar Star Wars Thrawn: Alianzas. Por un lado, Thrawn considera varias perspectivas, mientras que Vader solo se preocupa por una: la suya. La dinámica de poder en las historias presentadas aquí es súper tensa y creíble. Por lo que disfruté y disfruté con el ejemplar hasta el infinito. En un extraño giro de los acontecimientos, los momentos irritantes de Anakin son en parte responsables de una de mis representaciones favoritas de Thrawn. Me intrigaron todas las mujeres oficiales que Thrawn tiene con él a bordo de la Quimera. Ni por temas machistas, ni por temas sexuales, pero da que pensar en ese «porqué». Además, Timothy Zahn equilibra muy bien los momentos de aprendizaje del comodoro con demostraciones de liderazgo y competencia. Fue bueno ver a Padmé tener alguna inclusión en la historia de la línea de tiempo anterior, más allá de ser un claro “macguffin”.

Ah, y por supuesto, es bueno haber leído la novela anterior Thrawn para entender lo que realmente está sucediendo en este Star Wars Thrawn: Alianzas. Ambas historias hacen descubrimientos muy interesantes, pero quizás sean las reflexiones del comandante de la Primera Legión de Vader, las más interesantes de todas. Así que solo queda decir que muy guapo que Planeta Cómic ponga este libraco en disponibles.

Reseña: Star Wars. Vader. Visiones Oscuras, de Hopeless, Villanelli, Level, Pina y VVAA

Una buena dosis del mejor Star Wars recopilado en lo que se da en llamar el Universo Expandido, nos trae Planeta Cómic cada mes. Retornando a esta nueva era de salud y vitalidad donde el mejor hobby de todos los tiempos sigue siendo leer, vamos a ir encontrando cositas muy chulas en catálogo nuevamente, como por ejemplo este tomito recopilatorio de lo que fue la miniserie Vader: Visiones Oscuras. Una historia donde la diferencia entre el Bien y el Mal es principalmente una cuestión de perspectiva y donde podréis encontrar un enfoque más fantástico y legendario con uno de los mejores y más despiadados villanos de todos los tiempos como protagonista.

En Vader: Visiones Oscuras os toparéis desde el principio con un cómic repleto de una grandísima ambientación. De hecho, se le podría acusar de que pasa demasiado tiempo en preparar el escenario. Sin emabrgo, esto depara en crear un maravilloso entorno que esplende cuando encontramos que nuestro narrador es un niño en un planeta desolado gobernado por una gigantesca bestia que lo destruyó todo y se apoderó de la superficie de ese mundo. Los supervivientes no tienen otra que hacer que venerar al monstruo: un dios siempre odioso y enojado que solo sale del subsuelo cuando despierta de su sueño. Pero el niño del que os hablo, cree que la lucha en las estrellas y sobre su mundo se limita a enfrentamientos entre dioses. Más aún cuando aparece Darth Vader, obligado a hacer un aterrizaje de emergencia, el mismo día que la bestia despierta temprano. Así que el pequeño de cara azulada toma asiento en primera fila para la batalla que se desarrollará entre ambos dioses. Todo esto en Cianap, un lugar donde la tecnología se perdió hace años y ya está casi olvidada…

Vader: Visiones Oscuras es una serie limitada que reexamina al glorioso Lord Sith a través de los ojos de almas que están fuera de los conflictos centrales de la saga intergaláctica más famosa de todos los tiempos. Darth Vader a caballo o rastreando a una masiva criatura que ha devastado a todo un planeta, es de los grandes momentos que vais a encontrar en este cómic. Todo en un escenario de fantasía semimítico, post-apocalíptico, y mucho más arriesgado y salvaje que cualquier cosa que Marvel haya hecho con Star Wars desde que adquirió la franquicia. Pero sale bien. Quizás, demasiado bien, gracias a la perspectiva de un guión que mola gracias Dennis “Hopeless” Hannum. Un guionista que pisa fuerte y parece llevar nombre de contrabandista.

Como todo lo bueno, si es breve… No obstante, mola encontrar a Vader (el viejo) bajo una oscuridad diferente. Y es impresionante y decepcionante a la vez que la epopeya de Cianap comience y termine en este único volumen. Para colmo, con unos gráficos súper apropiados e ideales para lo que se propone. Cada viñeta bañada de luz brillante en un mundo dorado y salpicado de sol pero siempre nublado por el polvo de sus desiertos y al mismo tiempo rociado con lloviznas o rocío. Eso cuando todo está en calma, por que la mayor parte del tiempo, estamos inmiscuidos en un cómic de acción, movimientos, zumbidos, gruñidos e inercia frenética. Casi se puede sentir los golpes del sable de Darth Vader y su potencia, así como los explosivos combates entre Alas-X y Caza TIEs.

Un cómic magnífico, para recordar a los fans cuan grande fue o debió ser la vida de uno de los mejore villanos de todos los tiempos. Bravo por Planeta Cómic por seguir trayéndonos sus aventuras en estos geniales tomos. ¿Imaginasteis algúna vez a oriundos de un planeta preguntándose si temer o adorar a un poderoso ser llamado Darth Vader que bajó de los cielos en el momento preciso?

Eso es Vader: Visiones Oscuras.

Reseña: Star Wars. Era de República – Villanos, de Jody Houser, Luke Ross y VVAA

Planeta Cómic continúa su buena obra de traernos las mejores historias de Star Wars y tras el tomito recopilatorio Era de República – Héroes llega Era de República – Villanos; el otro lado, el lado oscuro. Si los cómics de Era de República nos han enseñado algo, es que las precuelas y sus homólogos siguen siendo las historias más buscadas. Las vibraciones nostálgicas son fuertes, por que además la premisa es atractiva: ¿Quién hubiera pensado que leer una historia sobre el Conde Dooku, Darth Maul o Jango Fett nos haría soñar con la idea de George Lucas regresando para hacer películas sobre ellos? La idea está ahí, y gracias a Jody Houser y Luke Ross, al menos tenemos una idea de como son los villanos más peligrosos de la galaxia, ahora recogidos en un tomito recopilatorio de una miniserie sobre ellos.

Aunque a muchos guste y otros incluso les duela, estamos ante una nueva Era Star Wars. Y en cómic eso se resume a una serie épica de aventuras que une a personajes favoritos de muchos de nosotros de la tan denostada primera trilogía. En Star Wars: Era de República – Villanos estaremos leyendo a los malos. Iluminando las figuras más oscuras de la Antigua República, y se comienza con Darth Maul, un arma viviente de ira y sed de sangre (que en mi opinión aún no ha sido bien aprovechado en pantalla), un Maul que acecha en las sombras de Coruscant esperando su oportunidad de atacar a la Orden Jedi. Pero el señor Sith lucha por contener su deseo de destrucción, y cuestiona los deseos de su maestro metódicamente. La pregunta es, ¿podría Maul haber seguido otro camino en la vida, o siempre estuvo destinado a recorrer el lado oscuro? Todo se profundiza aquí..

¿Y por qué importa esto? Por que mola. Los héroes ya tuvieron su tiempo para brillar y ahora le toca a los villanos. Esta colección continúa mostrando que Jody Houser tiene un control absoluto sobre personajes de ambos bandos, y que andaba deseando crear nuevas historias sobre ellos. En especial, sobre todos los que ahora andan muertos. Star Wars: Era de República es una buena colección de dos tomitos recopilatorios (por el momento) que todo fan debería tener. Me atrevo a decir que me gustó más este Villanos, por la dureza que se requiere para ciertos personajes, y así se sirve. Además Era de República, en su conjunto, me parece una obra más adictiva que la colección Héroes leída recientemente.

Jody Houser hace un buen trabajo también con los personajes principales aprovechando las motivaciones de cada uno hacia las órdenes del Emperador. Aquí nadie se casa con nadie y eso mola. Es real. Me encanta el inicio con un Darth Maul en una historia ambientada antes de La Amenaza Fantasma. Involucra al Emperador que parece estar empujando a Maul para probarlo, llenándolo de ira a tope y por lo tanto se vuelve más poderoso. Una escena clave cuya ubicación creo recordar salió ya en Rebels. Bastante oscura y premonitoria. Después está la historia de Jango Fett, que presenta a su joven hijo clon, Boba. Se trata de Jango educando a su hijo, que es algo que realmente no habíamos visto antes. Una historia no contada y con motivaciones interesantes. El siguiente es el Conde Dooku, con mi argumento favorito, donde los guionistas revelan a un hombre que puede parecer viejo, pero en muchos sentidos, es tremendo. Se encuentra en un próspero planeta llamado Sullust y está haciendo todo lo posible para mantenerse discreto; pero el guionista integra algunos elementos divertidos que incluyen una especie de rebelión, un Jedi y un trasfondo que nos lleva a los verdaderos pensamientos que Dooku tiene en la cabeza. Magnífica.

La historia del General Grievous se adentra en la psique de este híbrido humano-robot y juega con los elementos Jedi y muestra cuán profundo es el universo de Star Wars y cuántas historias aún se pueden extraer de épocas anteriores. Por último, pero no menos importante, se añade el Age of Republic Special que se centra en Asajj Ventress, Mace Windu y Jar Jar Binks. Historias cortas y fieles sobr estos extraños personajes. La historia de Ventress, dibujada por Carlos Gómez, es la más entretenida con diferencia. Y todo con un excelente arte de Luke Ross, acompañado de grandes coloristas y entintadores, que nos otorgan entornos y mundos vívidos y creíbles.

Para fans, muy recomendable.

Reseña: Star Wars. Era de República – Héroes, de Jody Houser, Cory Smith y Wilton Santos

Uno quedó con ganas de más después de la estupenda novela de Claudia Gray, Maestro y Aprendiz. Y resulta que, como si eso lo hubiese pensado ya Planeta Cómic (no me cabe duda), recién calentito para este mes de los amores se acaba de publicar el tomito recopilatorio Star Wars: Era de República – Héroes. El mismo que de algún modo continúa o enlaza lo contado en la novela. Aunque esperad.. No es una primera ni una segunda parte, ni siquiera es indispensable el uno sin el otro, quiero decir: ocurren en el mismo tiempo, con casi los mismos personajes y referencias a sus tramas. De eso hay un poquito-mucho.

Cuando se anunció que Marvel produciría los cómics de Star Wars que tendrían lugar en la era de las precuelas, la gente se asustó. Las sorpresas de sopetón a los frikis les provoca rechazo. Somos gente muy conservadora con nuestros amores y recuerdos. No obstante, el paso del tiempo nos afecta y nos enternece quizás aún más que a los demás mortales. Y al final, terminamos diciendo con la boca chica, al principio, que bueno el Episodio I, II y III tampoco estaban tan mal. Vienen del Papá Lucas, al fin y al cabo. ¿Pero qué pasa con los que somos más permisivos que nos gustó en su día? Pues que disfrutamos más pues, ¿quién no quiere ver más historias de Qui-Gon y Obi-Wan en su mejor momento? Tramas que te permiten volver a la vida de algunos de los personajes queridos y escritos en gran parte por Jody Houser con dibujos de Cory Smith y Wilton Santos, un equipo que para mí hacen un gran trabajo, sobre todo, en la adaptación de personajes canon al formato viñeta.

¿Sabéis qué pasa? Que los permisivos disfrutamos la vida lectora tres veces más que los haters.

El resumen oficial de las miniseries Star Wars: Era de República dice: «¡Esta es la Era de Star Wars, una serie épica de aventuras que une a tus personajes favoritos de las tres trilogías! ¡Únete a los héroes más grandes de los últimos días de la Antigua República! ¡Sé testigo de los momentos nunca antes vistos que los definen, las increíbles batallas que los moldearon y su eterno conflicto entre luz y oscuridad!». ¿Qué os parece? Parece que quieran que te reenganches a la Armada, ¿no? Lo que sí que es cierto, es que aquí vais a disfrutar a tope con el que para mí es uno de los mejores Caballeros Jedi que conoce la saga. Un tío duro en sus creencias como es el inconformista Qui-Gon Jinn, que no duda en infringir las reglas y meterse en problemas con el Consejo por tener personalidad y luchar por sus conflictivas creencias. Y aunque ciertas misiones le salgan mal, que duda cabe que tiene razón pue, hasta George Lucas sigue manteniendo a día de hoy que Anakin era el Elegido…

Pero más tramas e historias con Anakin Skywalker, Obi-Wan Kenobi, Padme Amidala e incluso el maestro Yoda vais a encontrar en Star Wars: Era de República – Héroes. Y es que a veces es agradable leer una historia sobre un personaje que amas y eso es fácil de hacer gracias a la capacidad de Jody Houser para escribir personajes. Desde Qui-Gon hasta Anakin, Houser demuestra que los entiende y que puede escribir diálogos naturales en ellos. Esencialmente, cada capítulo de este tomo es un estudio de cada protagonista y le da al lector un vistazo de cosas en las que quizás no se había fijado. La historia de Obi-Wan ayuda a transmitir la cantidad de dudas que tenía como Maestro Jedi, mientras que la de Qui-Gon llega a la raíz de lo inquisitivo que era. Una buena visión. Además, cada capitulo comienza con un párrafo-ensayo de seguimiento sobre el personaje que conecta lo que has leído con la imagen más amplia de quién era en las películas. Una buena forma de agregar peso a la historia que acabas de leer y que ayuda a desarrollar en tu mente lo que sigue.

Es fácil olvidar que Obi-Wan entrenó a Anakin durante mucho tiempo. Muuuchooo tiempo… Pero también dedicó años Qui-Gon al entrenamiento de Obi-Wan y de eso poco sabíamos. Pero a raíz de cómics y novelas del Universo Expandido como Star Wars: Era de República – Héroes podemos saciar nuestra curiosidad. También es cierto que la historia de Padme recopilada aquí dice muy poco (es heroica y demás), pero los eventos reales en su conjunto nos llevan a lo realmente importante que es la escritura de personajes interesantes que amas y que quieres disfrutar. De lo que Jody Houser claramente tiene un control que abruma.

Reseña: Star Wars. Maestro y Aprendiz, de Claudia Gray

Hacía ya tiempo que necesitaba un buen fileteado de carne Star Wars en formato literario. Planeta Cómic y Timun Mas siguen trayéndonos cómics y novelas súper recomendables para el fan, y si quieres, y quieres dedicar gran parte de tus horas de ocio a ello, tienes bastante donde elegir. No solo entre novedades, tiene un buen buffet clasificado por personajes o por épocas. Un amplio abanico donde saciar el ansia que nos gobierna a todos de ver/vivir/leer más y más cositas de Star Wars. Indagar en, ¿qué hubiera pasado sí?, ¿qué ocurría en… durante los hechos de…? Así hasta todas las preguntas que quieras hacerte. ¿Lo bueno? Que resulta que hay una serie de autores contratados para que también se hagan esas cuestiones, y lo mejor, escriban sobre ello. Un mundo hecho para todo aquel que quiera sumarse. El ejemplo claro es Claudia Gray. La cual se suma al mundo Rebelde y de los inicios del Imperio con Maestro y Aprendiz. Una escritora estadounidense conocida por escribir la saga Medianoche, libros de los que se han vendido cientos de miles en todo el mundo, Inmortal (Free: A story of Evernight) y Vacations from Hell. Una de las nuevas autoras que apuntan alto y que ya ha hecho sus pinitos en la literatura del Universo Expandido con la súper recomendables Estrellas Perdidas, Linaje y Leia: Princesa de Alderaan. Autora súper ventas de las listas del New York Times y considerada fan de Star Wars desde la infancia.

Y me pasó que, vi la publicación de Maestro y Aprendiz en nuestro idioma, y lo quise. Lo deseé leer y me duró un suspiro, pese a tener algo más de cuatrocientas páginas. Tengo que decir que ya iba predispuesto a amar este libro pues Obi-Wan Kenobi y Qui-Gon Jinn son dos de mis personajes favoritos. He seguido sus carreras con gran interés, leyendo en su día la serie Aprendiz de Jedi, de Jude Watson, una serie formada por una buena tanda de novelitas que publicó en su día la extinta Alberto Santos Editor. Una serie que encauzaba trilogías o bilogías y que narraba con detalle la adolescencia de Obi-Wan Kenobi. (Sin duda, si sigue adelante la serie de televisión, tirarán mucho de aquí). Bien, a lo que iba: que muy raro sería que Maestro y Aprendiz no me llegara a gustar. Amor por estos personajes, pese a la de palos que le han caído tras los films de George Lucas.

Star Wars: Maestro y Aprendiz tiene lugar en el decimoctavo año de Obi-Wan que ha sido aprendiz de Qui-Gon por un tiempo, pero con una relación nada fácil. Obi-Wan se irrita ante el desprecio Qui-Gon siente por las reglas, creando una brecha entre ellos cada vez más grande con cada hecho, con cada suceso, a medida que una nueva oportunidad surge. Quién la conozca, sabe que uno de los puntos fuertes del trabajo de Gray es la discusión de las diferentes motivaciones entre Jedis. ¿Por qué hacen lo que hacen y hasta dónde pueden llegar sin asomarse a ese lado oscuro que tanto temen?. Una cuestión con la que lucha cada uno de los Jedi en este libro.

Qui-Gon se enfrenta a las restricciones de los Jedi dentro del sistema político de la República. Está frustrado por cómo esto parece poner a los Jedi en desacuerdo con su mandato como parte de la República y con lo que se supone «correcto». Cuestiona la sabiduría de que los Jedi se vuelven poco más que la fuerza policial del canciller y, en eso, pierden contacto con la Fuerza. Esto, a su vez, permite que hechos deleznables como la esclavitud en la galaxia, continúen. Rael Averross es un Jedi que fue el padawan de Dooku antes de Qui-Gon y fue llevado al Templo a la edad de cinco años. Edad considerada tardía para ello. Debido a esto, siempre ha sido un poco extraño, nunca sintió realmente que pertenece al lugar donde está. Nunca ha perdido su acento y sus modales y su vestimenta refuerzan aún más su indiferencia ante los demás. El Consejo Jedi ha forzado las reglas exclusivamente para él en un esfuerzo de ayudarlo a alcanzar su máximo potencial. Sin embargo, las intenciones han sido en vano y se ha vuelto un ser cegado a sus propias deficiencias.

Puede ser la novela “más Jedi” que he leído. La que más trata el tema y lo desarrolla con diferencia. Cada uno de estos personajes, las motivaciones que los impulsan al igual que sus suposiciones sobre el universo y su lugar en él, están presentes casi en cada página del libro. Gray vuelve a tejer una historia de manera experta para mostrar las formas en que nuestras propias suposiciones pueden interferir y desviarnos. Gray se suma a nuestra comprensión de los Jedi antes del Episodio I, dándonos una idea de su relación con la República y algunas de las razones por las que se han establecido bajo su liderazgo. También aporta más datos sobre el Conde Dooku y su relación con Qui-Gon, así como con los Jedi, ya que solo dejó la Orden poco tiempo antes de que esta historia tuviera lugar. Y lo más importante, Gray expone la relación central de Qui-Gon y Obi-Wan, ayudando a preparar el escenario para lo que finalmente se puede ver en La Amenaza Fantasma. Me encanta la forma en que se establece la fascinación de Qui-Gon por la profecía…