Reseña: Samurái. El Corazón del Profeta, de Jean-François Di Giorgio y Genêt

Si tuviera que destacar una obra, por todo lo que lleva detrás, referente, y súper recomendable si eres fan del medievalismo y mismamente de esa era en el Japón medieval (por lo que mi opinión, sin duda, es subjetiva), podéis encontrar una obra llamada Samurái, en Yermo Ediciones, ques cuando menos reseñable. Cómic europeo que despliega en vista y contenido un mundo emocionante, además, en ediciones tochas, amplias, que recogen varios álbumes, y que ya han sobrepasado de largo la primera edición. Varios motivos de diversión asegurados.

Pero hay más. Mucho más. El escenario nos lleva a un marco clásico, ambientación pura y dura del Japón de antaño pero con ciertos toques fantásticos también. Por supuesto, tratados morales que apuntan al héroe a alcanzar la excelencia y el honor. De esto, sabemos. Pero aquí un joven héroe llamado Takeo (que recuerda al famoso Miyamoto Musashi y su tratado), embellecido con un toque algo más oscuro, un misterioso y fantástico El Decimotercer Profeta y una secta dotada de guerreras inmortales a su servicio. Una «secta» que se habría unido al hermano del guerrero y que Takeo, misteriosamente tatuado, quiere encontrar. Todo-todito-todo mola como está conjuntado. Un cúmulo de tramas mezcladas de forma genial que engancha a la lectura, pues todo empieza de forma atractiva, peliculera: un samurái y su discípulo interrumpen su viaje para ayudar a un grupo de campesinos atacados por bandidos… sin saber que una de las niñas de este grupo es la elegida para ser sacrificada en un terrible ritual sectari.

No digáis que no mola.

Vais a encontrar a un autor de renombre aquí, llamado Jean-François Di Giorgio, que esplende amor hacia el universo medieval japonés. Le descubrí en otra de sus obras llamada Senséi, publicada en Norma Editorial. Con permiso de aquel buen cómic, me ha gustado más el tono y lo que el guionista consigue en Samurái. Tiene una vibra diferente. Los personajes tienen personalidades menos detalladas pero se percibe a leguas que aquí lo importante es el «in crescendo», la trama y como todo se va tornando en desgracia. A veces, juega con lo fantástico para reavivar el interés, pero en mi opinión no le hace falta, aunque se dispusiera de bastante esoterismo en la época. Tiene una simple idea de secuestro y ritual que abre el cómic, que funciona mucho mejor.

¿Y por qué es buena su recopilación en varios volúmenes? No solo por la pasta que te ahorras (los que compramos cómic europeo sabemos de esto), en este caso, por que El Corazón del Profeta es un primer ciclo que comprende cuatro álbumes. Y dicen los que ya van por el tercer tomo (salió hace nada), que con menos seriedad, que su continuación. Uff…, me pone de los nervios no saber nada de nada de los siguientes.

Sinceramente, me preocupaba que Samurái, de Di Giorgio y Gênet, fuera un guión más de rivalidades interminables entre shoguns (shōgun: lit. «comandante del ejército») y samuráis. Pero este primer ciclo evoluciona hacia un lado más misterioso con una pizca de fantasía, una especie de búsqueda donde los personajes principales deben escapar de los enemigos que los acechan. Y un enigma donde el suspense se cuela en ti como vía intravenosa. La historia comienza con un prólogo misterioso, cuyo significado aprenderemos más adelante (en el segundo álbum), un inicio trepidante que hasta el inicio del volumen tres, va a tope. El dibujo es bueno. Descubrí que Frédéric Genêt abusa de los recortes y marcos «deconstruidos». Pero no es demasiado para mi gusto. No es el estilo pulido y fluido lo que me gusta en este tipo de historias. Me recordó un poco al dibujo de Robert Gigi en Ugaki; mismo estilo gráfico. Por lo demás el punto positivo, son las grandes imágenes de paisajes y ambientaciones japonesas muy acertadas, con un trazado dinámico, múltiples encuadres y diferentes formas que logran detallar escenas de combate que no siempre son fáciles de describir. Me dicen por el audífono que el dibujo hace un progreso sublime a partir del volumen siete…

Un cómic más que recomendable. Una serie, mejor dicho, porque la trama da para mucho más y por lo visto, viene en camino. Camino a mi casa, digo, jajaj. Un buen samaritano, ayudará a un grupo de individuos perseguidos por jinetes de la sombra que parecen inmortales. Toques de humor, lectura de la buena, para un buen rato de soa y mantita. Trasladarnos a una época donde la incertidumbre, el mañana, casi era un deseo de superación.

El que ame el dibujo en bruto, los bocetos, encontrará unos extras maravillosos al final.

Reseña: Conquistas. Islandia/Deluvenn, de Jean-Luc Istin, Jarry, Radivojevic y Bertrand Benoît

Para encontrar Ciencia Ficción molona y actual, también es un buen lugar la BD; cuna del mejor cómic europeo, donde en algunos países se considera un modo de vida, casi una religión. Nosotros, en nuestro constante intento por acercanos a lo mejor, contamos con un buen lote de editoriales ya que traen a este lado de los Pirineos, ciertas joyitas. Un referente es Yermo Ediciones, donde casi cada mes provoca que nos asombremos al ver cada una de las novedades que anuncian. Decía… que la buena CF también se encuentra aquí. Y un ejemplo de ello es Conquistas, una serie que comienza por todo lo grande, visualmente, sobre todo, como un tiro. Una potente serie de los responsables de grandes éxitos ya en nuestro país como son las sagas de Elfos, Enanos y West Legends. Una idea del señor prolífico Jean-Luc Istin, uno de los autores que más sigo de la BD.

«La humanidad, siempre rápida para dispararse en el pie,

se reduce a una sola misión:

encontrar nuevos horizontes en el espacio exterior».

Cada álbum de Conquistas, que se puede leer de forma independiente, nos da la historia de una de estas nuevas colonizaciones. Yermo Ediciones lo edita en español con dos álbumes en cada uno de sus volúmenes. Mucho mejor. Islandia, es la historia que abre la serie. Descubrimos un exoplaneta de clima glacial donde evoluciona una población de homínidos que parece poco avanzada. Después de treinta años de criónica, la tripulación salió de su letargo programado para descubrir su nuevo «El Dorado». Es la oberleutnant Kirsten Konig quien aterrizará primero en tierra helada, a la cabeza de una formación reducida para no asustar a los nativos. El primer contacto será bastante bueno y la población local está lejos de ser hostil, al principio… Por que inevitablemente habrá alguien desencadenará el desastre. El almirante Ragnvald Hakarsson, que también esperaba un pretexto para jugar a los grandes conquistadores. A partir de entonces, las cosas no necesariamente van a salir según lo planeado, y los lugareños no serán tan inofensivos como parecían.

Afortunadamente, la historia no se detiene en esta construcción simple. Una doble conspiración a otra escala complica la intriga y da interés al álbum de forma que me sorprendió bastante. Y si al principio, o en una primera visual, Conquistas parece un cómic impregnado de diversas influencias y un poco caricaturizado, rápidamente se vuelve más complejo y reflexivo de lo que parece. Agregad a eso el dibujo chulo de Zivorad Radivojevic ya sea en los decorados, las flotas navales, paisajes nevados o subterráneos y los personajes. Fácilmente nos sumerge en dicho planeta lejano. La paginación bastante sustancial (75 páginas) también permite a los autores tomarse el tiempo necesario para mostrar su idea futurista e incluso desarrollar ciertos aspectos psicológicos importantes. También, ofrecernos algunas splash-pages alucinantes.

Deluvenn es la segunda aventura de la serie Conquistas. Esta vez con Nicolas Jarry en el guión y Bertrand Benoît en el dibujo. Aquí nos topamos con la presencia de una flota con el agua hasta el cuello. Naves que ya no tienen mucha elección y deben llegar imperiosamente a su destino lo antes posible. El sistema eléctrico y sus tripulantes están en las últimas y se pueden sentir en el aire las tensiones existentes. Sobre todo, porque nuestro personaje principal, Idris, responsable de reparar e intervenir en todo lo que sale mal, no es realmente bueno en diplomacia. Habla con los puños con demasiada facilidad. Por lo tanto, no tiene la oportunidad de aterrizar libremente en este nuevo planeta que tienen cerca, porque su temperamento le llevó a dejar a uno de sus superiores en coma… Y cosas del estilo. Así que aquí están nuestros supervivientes implantados en un nuevo planeta habitable para el hombre, pero donde solo emergen raros islotes y atolones, donde poder establecer colonias. Descubrirán rápidamente rastros de una civilización antigua y la existencia de criaturas titánicas que se asemejan a calamares. Evidentemente, la convivencia, con dos especies «inteligentes», no será posible…

Aventura menos sutil que la primera, pero que aporta una tremenda inspiración y una muy conseguida ambientación. Con un personaje curioso que se baña en testosterona. Muy alarmante (de bueno) es el dibujo que se marca Bertrand Benoit aquí. Nos regala atmósferas, paisajes y criaturas muy bien hechos dando una coherencia real a todo, con una tremenda coloración de Olivier Heban.

Conquistas, el primer volumen de una nueva y atractiva serie, que todo aficionado al buen cómic de CF, debería echar un ojo.

Reseña: Papyrus (1974-1977), de Lucien De Gieter

Nada menos que los tres primeros álbumes de una joyita recopilada del cómic europeo que jamás esperaba ver publicada aquí. ¿Cuántas veces he dicho que Dolmen Editorial esta haciendo un trabajo grandioso con la recuperación de titulazos en su colección Fuera Borda? Perdonad una vez más mi éxtasis pero es que es coger el tomo y deleitarme con estas maravillas clásicas. Un integral de tres álbumes en esta ocasión, a cual más estimulante.

Creado en 1974 por Lucien De Gieter, Papyrus es un joven pescador que vivió durante la época de los faraones. A lo largo de las aventuras de Papyrus, imbuidas de magia y realismo fantástico, se nos invita a redescubrir el antiguo Egipto. Magníficas ilustraciones (donde se percibe el poderío de la BD), pero también una documentación impecable. De esos cómics que aportan algo más… Bien, es que tenía un poco de tensión con este titulo, quizás porque siempre deseé que me encantara, y me gustó. Mola ver obras que gracias a ellas descubres cosas, en este caso, del antiguo Egipto. Incitan a interesarse por más. Lo que más me fascinó fue la arquitectura monumental de los diversos templos y palacios antiguos que se marca el autor. Si investigas, descubres que no hay nada inventado. Un trabajo de documentación enorme detrás, es lo que hay. ¡Y las historias! En Papyrus hay complots, sumos sacerdotes engañosos y crueles, un joven valiente y su chica, personajes muy interesantes. Y dioses cuyos nombres no estamos acostumbrados a escuchar, con poderes extraños. Una mezcla de realidad y ficción súper interesante.

Papyrus, para nada es un cómic destinado a niños, como he oído por ahí. De hecho, los chavales de hoy en día a muchos nos hacen idiotas en cuanto a lecturas se refiere. Así que, ¿por qué catalogar? Papyrus es una saga que con poco, me ha hecho ver que logra su objetivo. Además, De Gieter sabe cómo infundir a sus historias el ritmo y las aventuras suficientes para que uno esté deseoso de pasar página para ver qué ocurre. Los tres primeros álbumes son La Momia Sumergida, El Señor de las Tres Puertas y El Coloso sin Rostro.

En La Momia Sumergida, todo el país está de luto. La princesa heredera del trono muere arrastrada por una misteriosa enfermedad. Embalsamada a toda prisa, su sarcófago ha desaparecido. Incluso el faraón, desesperado, no pudo despedirse de ella. Los dioses parecen estar alejándose del amo de las dos tierras… Muy lejos de Tebas, a orillas del Nilo, duerme un joven pescador. La esposa del dios cocodrilo se le acerca… ¿Qué extraño destino le espera a Papyrus?

En El Señor de las Tres Puertas, el joven fellah Papyrus, adquiere una espada mágica y salva a la princesa, de quien se convierte en protector y confidente. Tendrá mucho que hacer para proteger a su amiga de los complots y maniobras tramadas por los sacerdotes de Amon o ciertos príncipes malévolos empeñados en que desaparezca. Papyrus es ahora el gran héroe.

En El Coloso sin Rostro, queriendo hacerlo bien, Papyrus se ve golpeado por una maldición. Y no cuento más, por ser una magnífica aventura que se disfruta a tope y de principio a fin, sin spoilers.

Siguiendo la línea clara de De Gieter, nunca revolucionaria, pero eficaz y bastante elegante, encontramos una obra digna para el amante del buen cómic europeo. He aquí una serie ideal para recomendar a un público receptivo de aventuras históricas pero también amante de los fenómenos extraños, múltiples peligros y cierto humor en momentos concretos. Los héroes no dudan en codearse con las creencias y rituales de su país, y hablan de ello sin miedo como quizás en aquella época debió ser. Esta simpática y encantadora serie creada en 1974 en la revista Spirou, permite descubrir las antiguas costumbres de la civilización egipcia tan estudiadas por los arqueólogos. De Gieter aporta lo maravilloso de ello y da una atmósfera fantástica respetando la mitología egipcia, con una gran preocupación por la precisión en decorados y fondos.

Papyrus es simplemente una publicación maravillosa. Elección muy acertada de Dolmen Editorial

Reseña: Las Reinas de Sangre. Catalina de Médici. La Reina Maldita, de Arnaud Delalande, Simona Mogavino y Carlos Gómez

Pelotazos, los cómics europeos que publica Yermo Ediciones casi mes a mes. No solo porque el 90% de sus ediciones sean una maravilla a los ojos, en realidad, tienen mucho contenido único que rara vez vais a encontrar publicado en otra edición. Por supuesto, hablo de nuestro país. Por eso hay que poner un poquito de atención, hacer un esfuerzo económico en muchos casos, pero llevarte a casa álbumes de calidad y en formato íntegro (que es por lo que yo abogo). Conseguir chuladas, tesoros, como este genial volumen de Catalina de Médici que acabo de leer. Un titulo para la colección Las Reinas de Sangre.

Gracias a este cómic, descubrí que no sabía casi nada de Catalina de Médici. Yo que tengo como una de mis aficiones leer y documentarme sobre personajes históricos de la realeza, algo diferentes. A decir verdad, incluso la confundí con María de Médici, la esposa de Enrique IV. Y ni siquiera me di cuenta al principio, que esta historia expande de algún modo lo contado Charly 9 (un cómic que me pasó mi tito americano donde se demuestra que Carlos IX fue de todos los reyes de Francia, un niñato terrible en consecuencias de sus actos). Además, cuando ves a la niña sonriente y agradable que es en su juventud Catalina de Médici, resulta difícil imaginar que será la regente que desencadenará las Bodas de Sangre, el estallido inicial de la masacre de Saint-Barthélémy. Y, sin embargo, precisamente, los hechos narrados en la primera parte del cómic, los que explican su personalidad y el estado de ánimo de su reinado y su regencia, sí que hacen que empiece a oler mal la cosa desde muy pronto.

Ciertamente noble y segura de su autoridad, la joven duquesa se hizo querer entre sus sirvientes. Pero sólo hasta la tragedia de 1527 cuando el Papa Clemente VII se rindió al ejército de Carlos V y los partidarios de la República de Florencia se aprovecharon de él para atacar a los Médici y mantenerlos prisioneros y humillados. Una vez liberada, una Catalina realzada en su orgullo, recupera su esplendor pero mantendrá una actitud cautelosa e inteligente, marcada por su pasado. Esta habilidad y las circunstancias, la convertirán en una poderosa reina de Francia y luego en regente… Con una mala reputación que se le pegará en la piel, con esa famosa trama de Sainte-Barthélémy grabada a fuego en su nombre. Una de las grandes barbaridades escritas en la historia más horrorosa del viejo continente.

Tenemos una muy buena serie histórica aquí. Con un dibujo de gran calidad, realista y muy cuidado. Algunos dirán, como siempre en la BD. Bueno, como siempre no. Como tienden la mayoría de ilustradores de las grandes editoriales, sí. Si tuviera que poner una pega a las ilustraciones por el mero hecho de decir algo, sería una queja a esa propensión del diseñador argentino Carlos Gómez a hacer que los dientes de los personajes sean un poco demasiado visibles tan pronto como gritan o muestran grandes emociones. Pero por lo demás, es visualmente impecable y detallado; un estilo muy realista que funciona muy bien para los cómics históricos, donde gusta apreciar la expresividad de los personajes.

Buen guión de Arnaud Delalande y Simona Mogavino, pues la situación histórica y política de la época es muy compleja, al igual que lo fue la propia vida de Catalina de Médici, por lo que he ido descubriendo después. Ese es el talento de los dos guionistas, haber sabido hacer inteligible el embrollo de este período histórico, cautivándonos primero con la juventud de este personaje que marcó la historia de Francia. Por mi parte, provocando que recurriera de nuevo al volumen (leerlo-informarme-leerlo nuevamente), y darme cuenta que los autores logran dejarlo muy comprensible. En algunas partes es denso, a veces hay que aguantar un poco para no perder el paso, sobre todo, si vas de nuevas. Pero mientras leas despierto, buen té o café en mano, verás que el cómic está muy bien contado y aporta conocimiento. Cualquier lector de novela de histórica, lo disfrutará mogollón. Permite aprender mucho sobre una época en la que muy pocos indagan. Incluso yo, que soy un pobre historiador, tengo ya presente la importancia de este personaje en una Europa compleja de entender a mediados del siglo XVI.

Gran trabajo, súper recomendable para amantes del cómic de calidad y buenas historias adaptadas.

Reseña: Corto Maltés. Las Etiópicas, de de Hugo Pratt

Tengo un amigo de esos que conoces de hace años y gracias a internet. Por diversas razones coincidimos en muchos gustos literarios, es norteamericano pero vive en Chile y es lo que se considera un hater (todo es una mierda, menos lo que a él le gusta). De vez en cuando, dice frases tan esperpénticas que me hacen reír. Una vez dijo: «Quién no ama a Corto Maltés, no quiere ni a su padre ni a su madre». O yo lo traduje así al andaluz. Desde entonces, y cada vez que leo un nuevo álbum de este genial personaje, recuerdo esa frase. Aunque la máxima es un sinsentido, tiene esencia. Mucha esencia… En más de una ocasión he contado que conocí, o empecé a leer Corto Maltés, demasiado tarde. Por una serie de circunstancias que ahora no voy repetir. Desde entonces, me encanta ver como Hugo Pratt se divierte poniendo en un aprieto a Corto en ciertos momentos puntuales de la Primera Guerra Mundial. Lo suelta y lo deja ir de una página a otra, burlándose de los molestos, los orgullosos y los tontos, siempre dispuestos a matar y morir por orden de un superior. Volúmenes como Las Etiópicas que son un gustazo.

Por si aún queda algún rezagado o incauto que lo dejó pasar demasiado tiempo, Corto Maltés es una serie de cómics con dicho personaje como protagonista. Un marinero aventurero, un detective a la sombra, creado por el guionista y dibujante italiano Hugo Pratt en 1967. Una joya del noveno arte traducida a numerosos idiomas, un personaje debutante en la genial obra La Balada del Mar Salado, ya reseñada por nosotros. Aventuras que edita Norma Editorial, la siempre recomendable editorial que lleva sus títulos en nuestro país, la cual, cada poco reedita álbumes indispensables del personaje, en diferentes formatos para que el coleccionista decida. Actualmente, las está recuperando en orden cronológico, lo cual es todo un acierto.

En Las Etiópicas, la Gran Guerra (o Primera Guerra Mundial) está llegando a su fin. Corto Maltés se aburre. Marinero sin barco, se queda en Yemen. Como bien dice la sinopsis: en las cuatro historias que componen Las Etiópicas, veremos a Corto Maltés recorrer el continente y conoceremos a Cush, el mítico guerrero dancalo que se encuentra entre las creaciones más queridas de Hugo Pratt. Y es eso, en definitiva. Más que Corto, el verdadero héroe de las tres primeras historias es Cush. Os va a encantar este personaje, suntuosamente dibujado, flaco, mejillas hundidas, ojos orgullosos, cabeza en alto, rifle Lee-Enfield descansando sobre sus hombros… Cuidado, no os dejéis engañar por su falsa indiferencia. Tiene sonrisa cruel, dispara rápido y nunca falla en su objetivo.

Por si no fuera obvio, Corto se declara maltés, una nacionalidad quimérica, y cainita, una herejía judeocristiana desaparecida. Este capitán de la marina mercante no tiene tripulación ni acompañante, y Cush… es un guerrero afar de la tribu Beni Amer. Desterrado por su propio clan, se auto-proclama musulmán, pero conserva del Corán sólo una rápida moral bélica. No se reconoce a sí mismo como un maestro, ya sea de sangre, turco o inglés, y no tiene amigos, ni siquiera hermanos. Sorprendido, descubre en Corto a un igual, un hombre igualmente ferozmente libre. Si salva su vida, rechaza cualquier idea de deuda, alegando haber actuado solo por el placer de ejecutar a un enemigo. Mientras Corto observa y evita interferir, Cush es orgulloso, asustadizo y cínico. Provoca y mata, como algo natural. Y entonces, ¿qué les hace tan encantadores? Más que su individualismo casual, es la capacidad de ambos para enfrentarse a lo desconocido, al peligro, se llame como se llame. Son aventureros. Los que hayan leído a John Eldredge, que alegaba que el hombre moderno, urbano y civilizado se asfixia desde que renuncia a las tres aspiraciones básicas de la virilidad: una buena pelea, vivir una aventura y salvar de cualquier mal a una belleza… El hombre es sinónimo de fuerza.

Para los más clásicos, los que gustan de esa esencia: caminos llenos de peligros, los entresijos de emprender un negocio con un tipo con sonrisa de loco, la muerte a un paso… Las Etiópicas contiene historias que nunca olvidarán.

Reseña: Mermaid Project (Integral), de Leo, Jamar y Simon

Los Mundos de Aldebarán, Kenia, Tierras Lejanas o Centaurus son obras del genial Leo que no os deberíais perder los que amáis el cómic de Ciencia Ficción. Un autor de la BD del que quedaréis prendado, autor que veo muy lógico que ECC Ediciones haya puesto sus ojitos en él para trasladar sus obras a nuestro idioma. Obras geniales, cuando encima nos la publican con todos los álbumes recopilados en un solo volumen como ocurre en esta interesante Mermaid Project. Donde una vez más, la principal virtud de los guiones de Leo es que crea historias interesantes para adultos y muy instructivas para adolescentes, muchos de los cuales, sus cabecitas en potencia, aún son capaces de ignorar algunos de los aspectos más terribles que el ser humano está cometiendo con la Madre Tierra.

Mermaid Project nos lleva a la París de mediados del siglo XXI. Los combustibles fósiles están ahora agotados y no es bueno ser blanco (de raza blanca) pues todos los demás nos atribuyen ser los principales culpables del agotamiento de nuestros recursos naturales. Romane Pennac, una inspectora de policía que trabaja en esa París venida a menos, es blanca. Se le encomiendan investigaciones poco interesantes hasta el día en que una pareja viene a buscarla para contarle la muerte de su hija cuyo cuerpo ha desaparecido. Ella, trabajaba en Nueva York para la empresa Algapower, empresa especializada en la producción de metano (sustituto del petróleo, que se ha vuelto dificilísimo de encontrar). Algapower es una empresa que realiza manipulaciones genéticas con algas para obtener energía. Romane ve una conexión. Además, su hermano trabaja en dicha empresa y quizás pudiera inmiscuirse por ahí. Así que logra convencer a su jefe de ir a investigar a Nueva York, donde va a descubrir un terrible secreto. Una empresa, cuyas actividades van mucho más allá de lo imaginable.

Si no lo habéis pillado aún, sigo a Leo por ser un pedazo de autor de Ciencia Ficción, cuyas obras ven la luz en formato cómic. Y con originalidad en ellas, que es lo principal que valoro. En Mermaid Project, me gustó la inversión de los polos: los autores imaginan un mundo en el que la raza blanca junto con los estados occidentales, son los responsables de la alteración del clima y el agotamiento de las reservas. Nos han covertido en una marca de denigración. Hablando claro: somos los malos. Ya era hora, ¿no? Por otro lado, la investigación policial está bien realizada. Los giros en la historia no faltan, personajes principales muy complementarios y los papeles secundarios, numerosos, enriquecen la historia. El uso de delfines por parte de los militares no es nuevo, ni tampoco los experimentos genéticos, de hecho, es un tema actual. Y es un buen punto de enganche para una trama de anticipación (como las llamábamos antes). No estamos en una Tierra devastada por lo atómico, aunque aprendemos en el tercer volumen que hubo una Tercera Guerra Mundial, pero no fue del todo destructiva. La civilización ha aguantado con el progreso, la Tierra simplemente ha sufrido una regresión psicológica y humana; telón de fondo muy sólido para integrar la trama principal.

Los dibujos de Simon son muy chulos. Es ese dibujo que gusta y compensa tu vista, para los que amamos el cómic europeo. Línea clara, agradable de leer, dinámica y expresiva. Los decorados ayudan y la ambientación se consigue en muy pocos trazos. Y es que el artista logra crear un entorno creíble al tiempo que garantiza una lectura fácil.

En ningún momento encontré que la serie se alargara, diría más, son cinco álbumes que vas a querer leer de un tirón si tienes tiempo. Te lo recomiendo hacerlo así, para no perder la ambientación que crean. Mientras no nos centremos en la plausibilidad que enmarca la historia (circunstancias ecológicas, etnológicas, políticas), nos adentramos rápidamente en ella, gracias a los talentos combinados de estos tres autores (Leo, Jamar y Simon; cuatro, si contamos a Jean-Luc Simon, el colorista). En el cuarto álbum, las cosas se aceleran, cual peli de acción y te lleva a un final cuanto menos curioso.

Siendo sincero, un escenario no muy creíble en muchos sentidos… pero agradable de seguir y proporcionando buenas preguntas sobre la evolución de nuestras sociedades. Eso sí, si te gusta la buena Ciencia Ficción, deberías seguir las obras de Leo. Va en serio.

Reseña: Bobo. El Rey de la Evasión, de Paul Deliège

Quién conoce mi historia con los cómics europeos y la infusión que hizo en mí, mi tito americano desde hace décadas (sí, décadas), debe saber que una de las primeras viñetas que me puso por delante una mañana mientras desayunábamos en casa de mis abuelos fue Bobo. Por eso, la nostalgia me dio una bofetada con la mano abierta cuando me enteré que Dolmen Editorial, en su magnífica colección Fuera Borda, traía a nuestro país de nuevo, este clásico. Una vuelta al personaje más tonto, pero también más gracioso, que uno se puede echar a la cara. Yo leí el primer Bobo que apareció en las Mini-Récits, o mejor dicho, me leyeron; por que estaba en francés. Pero recuerdo incluso ponerme a traducir alguna que otra historieta en mis ratos libres pues en mi colegio se daba como asignatura Francés. Creo recordar que fueron diecisiete álbumes editados por la poderosa editorial franco-belga Dupuis.

Para quién no lo conozca, o tal como lo presenta la sinopsis, Bobo es el hilarante preso creado por Paul Deliège, que en sus intentos de evadirse prácticamente nunca alcanza resultados. Esta serie presenta las desventuras del prisionero, que a pesar de todos sus intentos siempre vuelve al punto de partida: ¡su celda! Bobo es un preso de la penitenciaría de Inzepoket. ¡Nos enteramos muy tarde!, decía mi tío (en el Spirou #2594) que fue condenado a 30 años de trabajos forzados por haber robado una bicicleta (la del Juez). El presidio de Inzepoket está dirigido por un director afable (¡rareza!) que busca tener prisioneros felices. A pesar de esto, Bobo solo tiene un objetivo: escapar. Pero Bobo está más que cansado de dar vueltas en su celda, por lo que intentará una y otra vez ser libre… para siempre. Bobo apareció por primera vez en Spirou #1204, el 12 de abril de 1961, en una mini-historia titulada Bobo escapa. Con 79 mini-historias y un número especial, tiene el récord de presencia en viñetas de este tipo.

Tenemos así, un tío diminuto vestido de presidiario, gruñón, que sólo piensa en escapar de la penitenciaría. ¡Y qué, por supuesto, recuerda a Joe Dalton! Pero el autor Paul Deliège convirtió a Bobo en su héroe más prolífico. Con los años, obviamente, he leído otras obras de Deliège, pero solo en Bobo encontré el verdadero humor. Por lo demás, estamos en la vieja escuela “Journal de Spirou”, ya sea por el dibujo, cercano al estilo de Franquin, o por el humor, que a menudo hace juegos de palabras (especialmente, con nombres de personajes o lugares) y otros muchos chascarrillos que pueden sonar a rancio pero que rebosan nostalgia e ingenuidad. Claramente, estoy pensando en Bobo como uno de los primeros cómics que mi pequeño va a disfrutar cuando aprenda a leer.

Bobo es el héroe más perdurable de Deliège, al que más se ha dedicado, en detrimento de creaciones más adultas como Les Krostons. Bobo es el prototipo de preso que teníamos en mente en épocas pasadas (cabeza rapada, vestido con un traje a rayas…), sus múltiples fugas siempre están condenadas al fracaso, pero cada una de un modo distinto. Algunas tan originales, que te sacaran una sonrisa. Unos gags que gustan y que es recomendable devorar en pequeñas dosis, como ocurre con todo este tipo de cómics de humor.

Entre sus virtudes: el buen humor basado en juegos de palabras, el tono loco y la galería de personajes extravagantes que rodean al «héroe». Desde el director de la prisión aficionado a las tartas, a distintos modelos típicos muy pelicueros como ancianos que ya no quieren salir de la cárcel, malos-malutos que mejor es no mirarlos directamente a la cara o atracadores muy peligrosos como Joe el Candoroso. También viejos sabios que no recuerdan porque están allí, o mi favorito, Julito el Pinreles, su antiguo socio. Y la historia del guardia penitenciario Tocho es tan loca como divertida.

En nuestros países vecinos, Bobo formó parte de esas viñetas humorísticas como Hultrasson, Capitaine Lahuche o Benoit Brisefer. Humor amable e infantil que no sé si alguna vez llegaron a nuestro país. Aunque me consta que en la Tierra de Conejos ya había otros cómics del estilo y en esa tendencia. Pero ya sea por el atractivo o por nostalgia de la buena (la que nos saca los cuartos a los polifrikis), recomendaría “tomar prestado” este clásico y degustarlo como buena botella de vino.

Reseña: ¡Viva la Anarquía!, de Bruno Loth y Corentin Loth

Cómics tan influyentes moralmente y de tanta sensibilidad como Dolores, tienen la culpa que este que escribe aquí quiera saber más sobre las obras de Bruno Loth. Los diseños de Loth son bonitos y detallados, en esa extraña manía que tiene de usar sólo marrón/beige y algunos azules en sus obras. Con Dolores (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2296), Bruno Loth realizó un rico trabajo sobre la memoria y el olvido, a través del prisma de la inmigración y la historia de una mujer que ha enterrado por completo su pasado y se viene abajo por la trágica experiencia de sus hijos. Ahora con ¡Viva la Anarquía!, podemos decir sin miedo a equivocarnos, que tiene muy presente los problemas sociales y políticos a los que se enfrenta el ser humano moderno. Y lo mejor de todo es, que este autor francés de la BD (Bande Dessinée), tiene puesto siempre uno de sus ojos en nuestro país.

El 15 de julio de 1927 tuvo lugar en Vincennes, un encuentro memorable entre dos anarquistas, Nestor Makhno y Buenaventura Durruti. Uno es ucraniano. El otro español. Uno había dirigido la revolución libertaria ucraniana en 1917. El otro lleva luchando toda su vida contra las injusticias de gobernantes y patrones. Ambos, rodeados de sus seres queridos, entablan una conversación fraternal sobre su viaje personal y los valores libertarios que defienden con ardor. Evocan las posibles vías para construir un mundo mejor donde no habría mandatarios, ni explotados, ni jerarquías, y donde el Estado y la propiedad serían abolidos. Un sueño de fraternidad, igualdad y libertad que muy pocos defienden.

¡Viva la Anarquía!, es una de las últimas novedades de la siempre interesante editorial Ponent Mon. Un álbum, nuevo guión y dibujo, del también siempre interesante Bruno Loth. Otro excelente cómic europeo que se lee, se siente y se disfruta, independientemente de tus inclinaciones políticas. Aquí se trata la Anarquía. Y se expone junto al caso de dos personas que la representaron de pies a cabeza. El señor Loth, después de haber trabajado ya mucho en la Guerra Civil Española, rinde homenaje a través de esta historia a una de las punta de lanza de este movimiento: el ucraniano, Nestor Makhno. Nos cuenta como fue su encuentro con Buenaventura Durruti, otro personaje marcado por los acontecimientos en pos de su visión de la lucha por un mundo mejor. Un mundo mejor donde todo debe ser más igualitario. Una idea que desean internacionalizar. Una historia que nos permite por un lado (re) descubrir estas dos figuras emblemáticas de dicho movimiento y a su vez, desempolvar este pensamiento de una forma original e inteligente. Tras la liberación de tres anarquistas españoles (entre ellos Durruti) que intentaban atentar contra Alfonso XIII en su visita a París en 1926, pero que fueron liberados en Francia únicamente acusados por posesión de arma ilegal, en esta ocasión, Makhno también está presente para apoyarlos a su salida y se reúnen alrededor de una buena mesa para rehacer el mundo y discutir ese difícil viaje. ¿Una indirecta muy directa a los gobiernos de España y Argentina de entonces?

Lejos de ser didácticos o doctrinarios, es bueno dejarnos llevar por historias para descubrir los viajes y las luchas de personas, muchas veces dolorosas. Luchas que tuvieron que liderar. Bruno Loth sabe cómo cautivar al lector con estos momentos de vidas singulares. Además, crea esa impaciencia de querer saber más cuando llegas a la ultima pagina… Así que olvida todo lo que crees saber sobre Anarquía. Cuando eras más joven (o quizás no hace tanto) en un momento u otro debiste haber gritado el famoso ¡Abajo el Gobierno! Quién no. Quién está de acuerdo con los mandatarios totalitarios o las leyes que solo benefician a unos pocos. A los más acaudalados, por supuesto. En mi opinión apolítica (porque no creo en ningún político, ni partido, corrupto, el que menos, en un país de pandereta), la anarquía no es lo que la mayoría de la gente cree. Es decir, un modelo de algarabía donde la vida no es más que una orgía de líos donde todo el mundo hace lo que plazca. Para más información, les remito a este excelente cómic que no tiene nada de educativo, pero sí, a través de otros ojos, de otras vidas, podréis ver/tener una idea general de lo que propone dicho movimiento.

Un buen álbum con gráficos llamativos que expresan a la perfección las atmósferas de Ucrania o Cataluña, realzadas por una coloración suave de Corentin Loth. Un cómic excelente que le da a la Anarquía, letras de nobleza. Se rumorea un segundo volumen.

Allí estaré.

Reseña: Django. Mano de Fuego, de Salva Rubio y Ricard Efa

Django, Mano de Fuego es la biografía más hermosa en formato cómic que he leído este año. Los que estén algo puestos, puede asociar rápidamente a Django Reinhardt con el «jazz manouche» (como se conoce en Francia al “gypsy jazz”), un estilo de jazz, enmarcado dentro del swing. Una expresión que fue acuñada por el mismísimo Django Reinhardt en los años 30 del pasado siglo… Ahora, os debo confesar (si no lo he hecho ya) que soy hijo de músico, y tuve una niñez donde veía a mi padre ensayar con su guitarra día sí y día también. Cuando estaba en casa, por que lo normal era que estuviera de viaje. A lo que voy, es que mamé todo tipo de músicas en mi niñez, y aunque nunca fue mi afición número uno, aquí estoy, que puedo aficionarme por un tiempo a cualquier estilo. Me gusta todo. Algo que curiosamente se ha trasladado a la que sí es mi afición top-one: la lectura. Leo de todo, y bien hecho, me puede gustar casi cualquier género. Es por ello que le di la oportunidad al que ha resultado ser un precioso álbum de la BD (sí, con autores españoles), donde vuelven a formar tandem el siempre maravilloso Salva Rubio (que ya me encantó en El Fotógrafo de Mauthausen) y Ricard Efa (Sola), ilustrador que no me extrañaría nada que se lo llevara un día Disney/Pixar para futuros proyectos. En un formato genial, Norma Editorial nos trae la oportunidad de descubrir y saber más, sobre el considerado primer músico de jazz de la historia en el continente europeo.

Django, Mano de Fuego es una biografía parcial. No vamos a seguir la vida de este genio al completo. Más bien, el período entre sus dos nacimientos. ¿Un segundo nacimiento? En este álbum me enteré de eso y debo admitir que entiendo por qué podemos hablar de un segundo nacimiento y cómo es algo potente dentro del mundo emocional. Una historia contada con gran habilidad donde nos sumergimos en la atmósfera gitana de principios del siglo XX, en Bélgica, para la introducción y su primer nacimiento. Después ya nos trasladamos a los suburbios parisinos para los primeros pasos de Django en la música. Por que Django es en principio un joven intratable, problemático, odia la idea misma de la escuela y prefiere huir y rebelarse para ir a escuchar música en secreto, llevándose consigo a su hermano pequeño que le sigue obedientemente. Django es egoísta, completamente centrado en sí mismo, pero también en la música que es su pura obsesión. Y es esta obsesión y esta fuerza de voluntad lo que le empujará a trabajar incansablemente en ese arte y perfeccionarlo. Mostrándose un verdadero genio artístico, sobre todo, para su corta edad. Baste decir que cuando encuentra el éxito, su narcisismo y su exceso de confianza no mejorarán. Pero la vida es esa amiga que te golpea cuando crees que ya no pueden darte más.

Un drama lo cambiará todo.

A pesar de este lado mono-maníaco e imbuido de sí mismo, los autores consiguen que Django caiga bien. Incluso que lo consideres entrañable. Muchos hemos conocido gente así: especiales, que ellos mismos saben que lo son y se muestran así ante el mundo. Pero, a veces, no podemos evitarlo y nos caen bien. Nos hacen sonreír. En Django, Mano de Fuego también es fácil apegarse a su amor Naguine, su hermano pequeño Joseph (a pesar de lo demasiado sumiso que es) y a toda la pequeña comunidad gitana en la que viven, como una gran familia llena de vida y sensibilidad.

Más allá del calvario del drama, si lo analizamos, en obras así estamos asistiendo a la renovación del héroe, del verdadero superhéroe, poderoso en fuerza de voluntad, hasta este momento que le hace despegar por fin y dejar todo lo malo detrás. Su segundo nacimiento.

Django fue el más importante de un grupo de guitarristas gitanos del área de París que actuaron entre las décadas de 1930 y 1950. El estilo del “vals mussete” se convirtió en uno de los componentes importantes del repertorio del “gypsy jazz”. Reinhardt se caracterizaba por mostrar una faceta cromática oscura, combinada con la articulación swing de la época. Es considerado el primer músico de jazz en Europa que ejerció una influencia similar a los grandes artistas estadounidenses. En su música fusionaba swing con la tradición musical gitana del este europeo. Aunque no sabía leer música, Reinhardt compuso —a solas y junto a Grappélli— varias melodías sumamente originales y exitosas como Daphne, Nuages, Manoir de Mes Rêves, Minor Swing y la oda a su compañía discográfica de los años 30, Stomping at Decca.

Django, Mano de Fuego es un álbum verdaderamente hermoso que rinde homenaje a uno de los mejores guitarrista de jazz de todos los tiempos. Una obra premiada en Bélgica. A ver si nos vamos poniendo las pilas ya aquí.

Reseña: Cara de Luna (Integral), de Alejandro Jodorowsky y François Boucq

Uno de los autores a cuyas obras me gusta enfrentarme siempre sin saber nada de nada, son las creadas por Jodorowsky. Diferentes, especiales, con un toque picante en ocasiones… La vida misma. Un creador curioso que se preocupa por sorprender. De los que me sorprende (valga la redundancia )porqué nunca decidió dedicarse a lo literario más que a la viñeta, ya que en sus obras refleja esa inquietud por crear algo, más para que tú mismo desarrolles tu imaginación, que otra cosa. Por ello, un pensamiento que tengo a menudo sobre él es que Jodorowsky siempre ha sabido (o siempre ha tenido la oportunidad de) rodearse de muy buenos ilustradores. Y Cara de Luna no es una excepción. Aquí coopera con François Boucq, para convertir un guión realmente bueno en perfecto, que retrata el universo delirante fruto de la fértil imaginación del autor chileno.

Una historia urdida por Jodorowsky, de las que a él le mola crear. Da rienda suelta a su imaginación, creando una sociedad totalitaria, mezclando arcaísmos y modernidad (un comentario válido tanto para las ideas como para los objetos); que obviamente se rebela, y por supuesto, un granito de arena, en la personalidad de Cara de Luna, una especie de espíritu sencillo y dichoso con inmensos poderes, que atraviesa el peligro con la misma inofensividad que las balas en su cuerpo. Un mundo de barro, grandilocuente y a veces grotesco (ver los delirios verbosos y paranoicos del dictador, y los fríos cálculos de su madre, ver las orgías en el gran burdel, etc.), un mundo donde la locura a veces se da un aire poético (como la catedral que renace de sus ruinas, por ejemplo), incluso en medio de escenarios que no se prestan fácilmente a ella.

Norma Editorial presenta este portentoso volumen en tapa dura que recoge en formato íntegro, esta genial historia fantástica que supuso el inicio de una larga colaboración entre dos genios del noveno arte. Un cómic absolutamente revolucionario que llega ahora en una edición definitiva repleto de extras donde encontramos en un mundo diferente los temas favoritos del autor. Aquí hablamos más de una lucha por el poder, idea que está muy bien explotada y aunque al principio cuesta un poco hacerse con tantos personajes nuevos, el escenario es cautivador -nunca mejor dicho- y está lleno de ideas originales. Con un dibujo de Boucq muy curioso y atractivo que dan ganas de sumergirte en su trabajo.

¡Es la Ovocracia! Una dictadura insular y sanguinaria a las órdenes de un par de campesinos rudos y advenedizos, antiguos vendedores de huevos. Los oprimidos, los rebeldes, viven en alcantarillas, verdaderas mazmorras llenas de trampas mortales, donde la policía no puede desalojarlos. Incluso el océano ruge, y misteriosas y devastadoras olas descienden cada vez más sobre una isla que está a punto de estallar. En medio de toda esta violencia aparece un ser imposible: Cara de Luna, el Domador de Olas. La dictadura del Kondukator Óscar, líder supremo que gobierna con mano de hierro sobre los habitantes de la isla tendrá que lidiar con la aparición de ese ser misterioso, capaz de controlar las aguas y que quizás sea la esperanza de un pueblo afligido…

En Cara de Luna estamos en manos de Jodorowsky, y por lo tanto no podremos escapar a una buena dosis de religión y de misticismo fusionado. Aquí sí están presentes las clases de religiosos que en realidad son los que dirigen los estados totalitarios. Además, en la faceta artística, aquí todo el mundo es físicamente horrible. Los gráficos de Boucq nos ayudan a reflejar la “belleza”, son magníficos pero no especialmente «agradables» a la vista. Los malos no solo son estúpidos y crueles, son feos. Pero no así los héroes. La inocencia de Cara de Luna no le impide desencadenar gigantescas olas que barren todo a su paso, y ese momento en que se construye la catedral invisible es un instante verdaderamente asombroso y sublime. Bello. Momentazo poético de la historia que amplificaría en intensidad con una buena banda sonora y que sueña con ser película.

En general, una historia original y convincente que merece un vistazo. O dos. Para pillar detalles. No es la mejor serie de Jodorowsky, pero sí una trama original, hermosa y salvaje al mismo tiempo. Donde el guionista se dejó llevar por la poesía y el siempre atractivo que como especie nos produce el mar. Momentos alucinantes a este cómic no le faltan: la matanza del orco (horrible), la cueva de la monstruosa reina madre con ese tipo de gang-bang místico, la pandilla de terroristas punk en las cloacas… Una de la mejores locuras escritas de Alejandro Jodorowsky.