Reseña: Criaturas. La Ciudad que Nunca Duerme, de Stéphane Betbeder y Djief

Vaya por delante que toda clase de historia que se centre en nuestra amada Nueva York… ya vamos bien condicionados para con ella. La tierra tira y si no eres de allí o no te consideras, el sólo hecho de visitarla pide constantemente que regreses… Pero a lo que vamos. Que después de mi lectura de Green Class, Nuevo Nueve Ediciones nos publica Criaturas en español. Obra del señor Stéphane Betbeder y a los trazos Djief (Jean-François Bergeron). ¿Criaturas es una nueva incursión del cómic francés al universo de aberraciones monstruosas creado por Lovecraft pero dirigido a un público joven con ilustraciones tipo Spirou? Se podría definir así. Pero a diferencia de Green Class (que no entiendo como Nuevo Nueve no la ha traído ya) aquí esplenden más las criaturas y este primer volumen de la serie tiene escenas apoteósicas con seres que aparecen para intesificar el horror de los protagonistas.

La premisa básica es la siguiente: Nyarlathotep ha llegado a la Tierra y las personas adultas se han convertido en seres zombificados. Los niños están solos, tratando de sobrevivir a diario. A menudo en pequeños grupos y una preadolescente afroamericana hace todo lo posible para proteger a su hermano pequeño albino, obligado a crecer rápidamente en un mundo donde los niños son víctimas de unos adultos que los quieren atrapar por una razón aún desconocida. Y no son seres meh… son inteligentes pues los propios padres van a por sus hijos para el que la captura sea más fácil.

Bajo la apariencia de una serie juvenil, Criaturas esconde un asombroso cóctel de influencias con un resultado apasionante. Si me conoces, estás en lo cierto, no alabaré este tipo de dibujo correcto por encima de la historia. No es el clásico de la BD que le gusta a un viejoven como yo. Pero la historia me parece potentísima a más no poder. El escenario: una ciudad de Nueva York post-apocalíptica. Los héroes: un puñado de niños supervivientes. El peligro: la influencia más que perturbadora de una gigantesca tormenta de nubes sobrenaturales que se arremolina en Manhattan (y sobre Manhattan) y las extrañas criaturas híbridas que vienen a azotar nuestro plano terrenal; una trama más que cautivadora.

Todo lo que se genera en la Gran Noche da miedo y es visualizable o mejor dicho imaginable en formato gran pantalla.

¿Quiénes son estas criaturas y cómo pudieron transformar nuestro mundo y con qué propósito? Las influencias son muchas. En especial, está ese niño con superpoderes que te hará pensar en otras series de cómics y televisión. ¿Pero mola? Vaya si mola Criaturas: La Ciudad que Nunca Duerme.

Serie de dos álbumes cual segundo se espera como agua de mayo.

Reseña: Fourmies La Roja, de Álex W. Inker

Ponent Mon vuelve a tener entre sus novedades una obra reivindicativa como pocas. Me estoy refiriendo a la novela gráfica de Álex W. Inker, Fourmies La Roja, donde Inker confirma su talento y será, sin duda, uno de mis autores franceses a seguir en los próximos años. Pero no es el primero que nos traen. Ya con Un trabajo como cualquier otro (https://www.cronicasliterarias.es/?p=4048&msclkid=521bf6d2b65611ecac88b65111180689), la editorial misma nos demostró para bien que van a publicarnos más cositas de este autor cuanto menos interesante por sus cómics de reivindicación contra todos esos sistemas que sometieron al pueblo.

¿Roja de comunista? A ver, espera, espera… ¿Y si os digo que tiréis más para el lado de las referencias a las hormigas rojas? Ah, ah, ¿ahora lo tenéis? Esta novela gráfica narra una revuelta obrera con motivo del Primero de Mayo, una que provocó un tiroteo y la muerte de varios huelguistas en la ciudad norteña de Fourmies. Una oposición entre dos campos enfrentados con la excepción de que uno de ellos tiene armas y el otro no. Asi que todo termina de manera sangrienta. La época es otra, estamos a finales del siglo XIX, la industria textil está funcionando a pleno rendimiento en la región y los horarios son largos no, lo siguiente. La demanda de un día libre asusta a los patrones, pero se intenta. ¿Trabajadores reclamando derechos, unos mínimos sobre su tan exagerada explotación? ¿Estamos locos? Asusta ver que los patrones recurrieron a la Prefectura para dispersar la manifestación de estos alborotadores que querían impedir que sus compañeros fueran a la fábrica y como podéis imaginar todo se tornó en desgracia.

Y cuanto más atrás nos vayamos en el tiempo, peor acaban.

Esta historia que revive el movimiento obrero de finales del siglo XIX en Francia, puede que no tenga la misma fuerza que el anterior álbum de Álex W. Inker, pero narra un hecho cuanto menos interesante. Encontramos también el rasgo característico del autor, y sus tres colores favoritos, el negro, el blanco y el naranja aterciopelado… que pasará rojo de la sangre y fluirá al final de esta trágica trama.

Si bien sentí que el autor se inclina necesariamente hacia el lado del mundo laboral, tampoco se vuelca en el maniqueísmo y nos muestra que ciertos soldados, que eran adorados por la gente común en la época de la guerra contra Alemania, ahora estaban apuntando con sus armas a personas indefensas de su propio país. A sus amigos de toda la vida.

No conocía este hecho histórico del país galo aunque no me extraña porque raro es el país europeo en intentos de levantarse, que no termina con desgracias como las narradas aquí. En cien paginitas que se devoran en nada. Mas, Fourmies La Roja no deja de ser un hermoso cómic a tener muy en cuenta para amantes de la historia.

Reseña: La Decimotercera Planta. Volumen 1, de John Wagner, Alan Grant y José Ortíz

Ayer mismo hablaba de la importancia del rescate editorial de obras perdidas en el tiempo por las cuales la mano del Demonio las había llevado al quinto anillo del Infierno a ese que llaman especulación. Comentaba también la cara de tonto que se le debe estar quedando a más de uno al ver que están volviendo a ser reeditadas grandes novelas y a precio honrado. Pues con los cómics lo mismo. En este caso, Dolmen Editorial publicando entre sus novedades un magnifico volumen (el primero) de una serie de cómics tan original en su día como fue La Decimotercera Planta.  Obra que no es moco de pavo, a mano de los maestros ingleses John Wagner y Alan Grant y nuestro paisano el gran José Ortiz, y es que no se puede negar el impresionante catálogo de éxitos que vendrían de las islas, fábrica de ideas como fueron las revistas 2000 AD así como tantas otras que a día de hoy luchan por no quedar en el olvido.

En especial, hoy haré referencia a Scream! y The Eagle porque es de donde parte La Decimotercera Planta en los gloriosos años 80. Inédita hasta la fecha en español y creada por John Wagner y Alan Grant (los co-creadores de Juez Dredd) e ilustrada por el legendario dibujante español José Ortiz, en La Decimotercera Planta tenemos por delante temas de casas encantadas, domótica homicida, monstruos horribles, mucha superstición y las reuniones de vecinos más terroríficas de la historia del cómic. Obra que al ver que se publicaba en nuestro país me dio en el pecho una explosión de absoluta nostalgia. No había leído nada de esto en más de treinta años. Fue aproximadamente en 1984 cuando se vieron impresas por primera vez y mi famoso tío proveedor-mío de lecturas comiqueras, me las proporcionaba. Recuerdo haberle dicho que, por favor, me trajera todo-todito-todo de la revista Scream!; ya sabéis de mi pasión por el género de Terror. Pero aunque parecía demasiado aterrador para un niño de ocho o diez años, atractivo todo era como poco. Y cuando me enteré que después de un tiempo, Scream! se fusionó con The Eagle, pues todo-todito-todo de esta última para poder continuar leyendo las historias de Max y su decimotercer piso. Pero obviamente, las cosas cambiaron y no mucho más de cuatro o cinco revistas pude adquirir. Por lo que como un cosaco, como un poseso, he disfrutado de este primer volumen (¡sólo el primero!) que Dolmen Editorial acaba de poner en el mercado.

Un maravilloso tomo donde leer y disfrutar de las historias clásicas de Max, la computadora, una historia, un argumento totalmente recomendado para los amantes de la narrativa futurista mezclada con el Terror. Max es una computadora diseñada para ayudar a las personas que viven dentro del edificio con sus tareas domésticas. Se preocupa mucho por su bienestar. De hecho, podría simplemente asesinar si determina que uno de ellos está en peligro. Y resulta que ese suele ser el caso y tiene la herramienta perfecta para ello en la decimotercera planta…

Este es el primer volumen que recopila las historias publicadas entre 1984-1985. La esencia de los primeros episodios cortos es que Max se entera de alguien «malo» que quiere lastimar a uno de los inquilinos y luego los atrae a su piso especial para darles un susto de muerte. Nunca mejor dicho. Esto se intensifica rápidamente en Max usando la hipnosis para solicitar ayuda de uno de los residentes y luego la policía se da cuenta de las travesuras mortales de este edificio inteligente. Los sustos en sí mismos son simples y encantadores en el sentido de los cómics de antaño: esqueletos, arañas, etc. De hecho, todo el escenario tiene esa vibra realista, aparte de la maravillosa computadora y el mal que le puede a la hora de impartir justicia. El arte de José Ortiz, aunque no está en su culmen como llegó a estar en la revista 2000 AD, no deja de ser excelente.

Necesito ya el Volumen 2.

Reseña: Leonard Cohen. On the Wire, de Philippe Girard

Os contaré sin miedo a equivocarme que uno de mis autores favoritos actualmente de cómic europeo es Philippe Girard. Pese a que en realidad el autor es canadiense y aún no siendo muy fan de Leonard Cohen y eso que viví su época de esplendor en la música y me encanta solo una de sus canciones; decidí sobre todo leer y reseñar Leonard Cohen: On the Wire por el autor. Un artista que me parece fascinante su trabajo a cada cual mejor.

Pero, ¿quién no conoce las canciones engrandecidas por la inimitable voz del canadiense Leonard Cohen, uno de esos músicos que han marcado la música del siglo XX? Muchos, ¿no? Pero ahora decidme, ¿quién conoce sus caóticos momentos de vida por los que tuvo que deambular entre luces y sombras? Su voz grave y profunda es reconocible entre mil pero, ¿qué sabemos de Cohen? Compositor e intérprete de So long, Marianne, Suzanne o la inolvidable Hallelujah. Hablamos de un tipo que se cruzó con Janis Joplin, Lou Reed, Phil Spector y Jeff Buckley. Poeta enamorado presa de los excesos y de la búsqueda de un alma eterna, Cohen atraviesa el siglo XX como un pájaro… sobre un cable; eso cuenta la sinopsis editorial de este chulo álbum que publica Norma Editorial este mes. Y esto es lo que ofrece Philippe Girard en esta obra, haciendo descubrir al lector, a través de flashbacks y azares del destino, los encuentros felices que habrían dado forma al inmenso artista en el que se convirtió hasta que tristemente se nos fue en 2016.

Leonard Cohen: On the Wire nos llevará a una visual desde sus inicios como artista y su dificultad para orientarse con la secreta esperanza de seguir los pasos de su abuelo intentando convertirse en el príncipe de los gramáticos. Todo, hasta descubrir sus dotes de poeta y más tarde de músico. El lector descubrirá, a su vez, distintas facetas de su tumultuosa vida compartida entre amores defraudados y las traiciones de productores que abusaron de su bondad y generosidad. Conoceremos así las condiciones en las que perdió los derechos de Suzanne, uno de sus grandes éxitos, por no hablar de la maraviloosa pieza Hallelujah, de la que pocos saben que es autor.

Tanto si eres seguidor de este cantante como si no, creo que te gustará este cómic-biográfico de algún modo, sobre el encantador pajarillo moreno de voz grave, la insólita vida de Leonard Cohen.

Insisto, a manos de Philippe Girard y sus evocadores trazos, una joyita que goza de fluidez para recorrer los casi setenta años (no desde que nace) pero que recorren la vida de un gran artista.

Reseña: Pequeños Bill & Bolita, de Laurence Gillot y José Luis Munuera

Cuando me topé con este álbum entre las novedades de Nuevo Nueve, no pude evitar preguntarme si están por llegar (ojalá) cómics como El Pequeño Spirou o Pequeño Titeuf. Por que leñe ya era hora de que se publicara en nuestro país este Pequeños Bill & Bolita, ¿no? ¿Y qué si pueden estar destinados a un público muy joven? Es más de lo bueno y punto. ¿Qué es ser joven hoy en día? La edad solo es un número y muchos no se enteran o no se quieren enterar. Por otra parte, tened en cuenta que muchas veces estos temas (la publicación, casi spin-offs de titulos así) se deben a ciertas razones: el aspecto del marketing, por ejemplo; y no es casualidad que la segunda historia propuesta aquí, y publicada conjuntamente con la primera, tenga como tema la Navidad (Navidad India). Estamos ante un cómic que viene de la colección Carrousel que ofrecía más bien libros ilustrados que tebeos… Pero en fin, a lo que vamos. ¿El resultado? Pues ya me diréis, porque para mí y creo que para todo amante del cómic europeo, este tipo de publicaciones son joyitas que uno/a se lleva a casa alegremente. Ya sea para degustar a solas o con sus hijos.

El dibujo es genial. Los colores se matizan con muchos degradados, la línea es cálida y expresiva. El tratamiento de los personajes es acertado, en general, salvo la pobre Caroline que pone muecas tan graciosas que más de una vez provocarán una sonrisa en el lector. El formato de álbum en tapa dura que saca Nuevo Nueve como siempre es genial y el tamaño de los viñetas es grande-grande para el disfrute del arte en todo su esplendor. Lo que también asegura una lectura rápida; bien para peques, quizás mal para adultos. Pero una lectura rápida enfocada al dibujo que se adapta perfectamente a un público muy joven, en definitiva. Y aunque no lo aclare la editorial, yo estoy aquí para deciros que este volumen es un integral contenedor de las seis historias que se hicieron para este título.

¿Las historias? En principio, simples y sin grandes sorpresas pero con ese buen sabor de boca que siempre aporta como mínimo los titulos que vienen de la BD. Además, en Pequeños Bill & Bolita no encontraremos esa contraposición entre un Bolita bastante sabio y un Bill muy travieso. Los dos son muy traviesos aquí y Bolita suele ser el primero en hacer algo estúpido para hallarse en breve inmersos en un lío. Quizás un lector joven encuentre en esto la parte más molona del cómic.

Otra cosa que me gustó de la edición es el tipo de papel empleado. La dureza de sus páginas es bastante potente. Puedes untar chocolate en sus páginas sin miedo o dejar caer la compota de manzana de tu heredero/a que dificilmente se alterará el álbum. Y esto, para que el disfrute de los más pequeños se alargue, es súper ideal de la muerte, ¿no?

Además, de ser un regalo magnífico.

Reseña: Tif y Tondu. Misterios al Descubierto, de Will, Maurice Tillieux y Desberg

Más Tif y Tondu, por favor, y más Tif y Tondu tenemos gracias a Dolmen Editorial que no para de traer a nuestra tierra joyitas de la BD como esta. Cuarto volumen el denominado Misterios al Descubierto con el que se completa el ciclo de aventuras guionizadas por Tillieux, incluyendo los dos últimos episodios que escribió en colaboración con Stephen Desberg, por entonces una joven promesa que no tardaría en consolidarse profesionalmente, pasando a convertirse en el guionista oficial de la serie tras la desaparición prematura de su mentor. Lo aclara y presenta muy bien la sinopsis editorial. Pero tres nuevos álbumes de la colección recopilados en un portentoso volumen en tapa dura para su disfrute. Virtud que os aseguro que Tif y Tondu siempre aporta.

En Aventura en Birmania (Aventure Birmane), el cuerpo del explorador Jacques Carlier es encontrado en la selva, diez años después de su desaparición. Las joyas Khmer están colocadas junto al cuerpo, lo que sugiere que los exploradores habían descubierto un tesoro. La señorita Amélie financia y participa en una expedición a Birmania para aclarar lo sucedido. Para esto se acompaña de Tif y Tondu, así como de cuatro científicos. Pero mientras tanto, un hombre es secuestrado en un pequeño pueblo de Francia y uno de los científicos parece tener todo el interés en que la expedición fracase…

En El abismo prohibido (Le gouffre interdit) nos vamos a un pequeño pueblo de Ardèche, en Aulenay, donde Chomerac espera cerca de la estación a que lleguen sus dos invitados. Tif y Tondu no pudieron resistir la invitación de su viejo amigo. Al mismo tiempo, se produce un atraco en un banco de la ciudad y dos hombres enmascarados se apoderan del botín. Se comportan de manera extraña pues esperan a que el empleado tras el mostrador pueda avisar a la policía… Genial aventura que tiene de todo. Acción buenas subtramas y siempre en el camino, el misterioso Sr. Shock, el bandido internacional con esmoquin al que quieren atrapar a poco que tengan oportunidad.

En Los pasamontañas (Les passe-montagnes) todo lleva a descubrir un centro de ocio para millonarios en Los Alpes donde se gestionan demasiadas fechorías y conspiraciones para con el mundo.

Tif y Tondu era y es uno de los títulos más esperados por los fans del cómic franco-belga a este lado de los Pirineos. Una de la obras más esperadas que en mi caso, ni me enteré de que salía como novedad en su día. Pero que a día de hoy llevo ya cuatro volúmenes disfrutados en el idioma de Cervantes por fin. Es toda una aventura verlos, obtenerlos y devorarlos. Dos detectives -uno calvo y otro barbudo- capaces de lo mejor y de lo peor según se tercie el asunto. El misterio que se les presenta…, para un dueto de investigadores que si no sabíais nada de ellos ahora tenéis una tremenda oportunidad de haceros con sus historias ya que Dolmen Editorial sigue publicando esta genial obra de la BD.

Por supuesto, indispensable para amantes del buen cómic europeo.

Reseña: Bootblack, de Mikaël

En un cómic bélico, por lo general, nos topamos con flashbacks de soldados y veteranos venidos a menos que suelen recordar una y otra vez los momentos más duros pasados durante una batalla o guerra. Bootblack es muy diferente, trata de un soldado que recuerda su pasado, sí, pero tira más hacia el recuerdo de una juventud del protagonista como hijo de inmigrantes en las calles de Nueva York de entreguerras. Los grandes momentos vividos de un personaje en una ciudad que crecía y crecía es la nueva obra de arte del artista Mikaël.

Es increíble cómo este autor es capaz de apreciar y reproducir en sus títulos las grandes ciudades norteamericanas de los años 30 (Nueva York, en particular). Y como narra sobre las profesiones de la época y lo que simbolizan. Pasamos de constructores de rascacielos gigantes en su genial Giant (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/giant), a tratar los problemas de vida de los pequeños limpiabotas de la ciudad que sobreviven varios dias con un escaso dólar. Es más, si miráis de pasada la portada de este volumen que recopila los dos álbumes de Bootblack, os enfrentaréis a una ilusión óptica. ¿Un guiño voluntario a su anterior obra? Da la impresión de estar viendo a un hombre sobre una de esa famosas vigas en el aire, cuando en realidad son dos tomas, diferentes ilustraciones que tratan lo que es estar arriba o abajo.

El punto fuerte es, sin duda, el dibujo y los colores creados para la ocasión por Mikaël. Su estilo realista muy ameno y su elección de colores donde predominan los tonos sepia, dotan casi a cada viñeta de un encanto especial. Sus decorados de las grandes ciudades norteamericanas del periodo de entreguerras acentúan aún más ese clasicismo nacido de la propia vertiente cinematográfica del encuadre y la coloración. Una trama que se lee agradablemente también. En primer lugar porque el dibujo de Mikaël -muy oscuro, con un colorido bastante conseguido- es realmente bueno y dinámico en una trama donde seguimos a un grupo de niños traviesos, incluido nuestro héroe y lo que les deparará el destino (una escena introductoria en forma de flash-forward, luego una historia lineal que nos explica el pasado del personaje principal y finalmente un regreso a una época posterior para la escena final en el primer álbum).

A nivel de personajes, el joven pilluelo de la calle dispuesto a todo para salir airoso, el amigo luchador, la bella y joven vecina de la que se enamora perdidamente o el rival pandilla. El nivel de progresión de la historia, maravilloso. El descubrimiento del entorno, luego la evolución de las pequeñas travesuras hasta la catástrofe que lo cambiará todo… Un genial clásico que te hace amar el buen cómic europeo. ¿Muy Dickens la trama? Puede. Pero más similar diría yo a las sensaciones que uno tiene cuando disfruta la excelente película Érase una vez en América. Incluso por el romance de Al y Maggie (algunos puntos en común con el de Noodles y Deborah). Y, por supuesto, una obra que tira de la enorme fuente de inspiración que fue para todos cuando la Nueva York de la época empezó a alzarse hacia los cielos en la Era Roosevelt.

De la que Will Eisner también creó maravillosos cómics, por cierto.

En una web como Desde New York…, un cómic así tenía que ser reseñado sí o sí.

Reseña: La Verdadera Historia del Soldado Desconocido-La Báscula de Charlot, de Tardi.

Leer a Tardi siempre es garantía de cavilación. Disfruté encontrando nuevamente una obra suya en Norma Editorial. La editorial por excelencia donde encontrar buen cómic europeo desde que tengo uso de razón.

Un álbum en tapa dura, dos historias publicadas en 1974, en blanco y negro y en el genial formato álbum clásico de la BD. Pero más. Científicos locos, delirios a lo Julio Verne, 14-18, la pena de muerte, la morgue… En aquella época, después de mayo del 68, los autores rompían estándares, eran provocadores y desconcertantes. Por eso, Tardi fue el precursor de muchos formas de abordar un cómic y a día de hoy sigue siendo relevante. Dos buenas historias reunidas aquí PERO: ¿por qué no puedo “hacerme” o sentirme a gusto con el estilo gráfico de Tardi? Pregunta que me hago humildemente a mí mismo y para la que aún no tengo una respuesta convincente.

Me gustó La verdadera historia del soldado desconocido. Tardi nos ofrece un delirio cuya narración recuerda mucho a Edgar Allan Poe. La historia también es de ese estilo en ambientación pero aquí un pobre hombre se encuentra en un mundo extraño donde se mezcla el realismo con la ficción. Está genialmente elaborada la exaltación y aparente ebriedad que desprende la trama. Pareces estar inmerso en el sueño de alguien.

En cambio, la siguiente historia me gustó bastante más. La Báscula de Charlot es algo más paranoica y se hace algo dificil de entender; estamos hablando de una realidad que no cuadra con la nuestra y por eso puede contrariar. Una historia que desprende sensaciones similares a visionar un lienzo abstracto y lo que de ahí tu mente pueda imaginar. Pese a todo, una historia contra la pena de muerte, con la que te quedas pensando qué demonios va a ocurrir con el anciano protagonista, su carta y el tipo de monstruo que habita allí.

Este álbum comprende historias producidas al inicio de la carrera de Tardi. Encontramos entonces los temas clásicos y criticas con los que empezó a «dar caña». Él mismo lo explica en el Prólogo. Son locuras, demencias, Tardi pareciendo dibujar pesadillas que podrían ser suyas o no. Son cuentos de una mente joven que busca la originalidad por encima de todo. Demasiadas similitudes con Adèle Blanc-Sec.

Para quien no conozca a Tardi, La verdadera historia del soldado desconocido, le parecerá mejor relato que el opáco, La báscula de Charlot. Así es de Tardi.

Hasta que no sabes de qué pie cojea, sus historias pueden parecer únicamente delirios.

Te enamoras de su obra cuando insistes.

Reseña: Bouncer (Edición Integral), de Alejandro Jodorowsky y François Boucq

Bouncer es un western tradicional que trae Norma Editorial en formato integral como novedad para el mes más corto del año. Estamos ante una nueva edición maravillosa e integral de esta aclamada obra de Jodorowsky y Boucq, que ya colaboraron en Cara de Luna (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2640), y que vuelven hacer un tándem perfecto de maestros del noveno arte. Pero Bouncer… what is… or who is? Bouncer es “portero” del saloon de Barro City. Bouncer es el que lleva el orden en el Saloon Infierno. Bouncer protege ese antro perdido de la mano de Dios en la ciudad de Barro City, en el lejano Oeste, mientras defiende la tierra de sus antepasados, un territorio donde los favores siempre se pagan con balas y sangre. Y, alternativamente verdugo o justiciero, Bouncer arrastra consigo un pesado y doloroso pasado familiar que nunca deja de atormentarlo. Secretos, tradiciones indias, minas de oro a explotar, chacales y buitres, todos los ingredientes están ahí para una muy buena historia dentro de otras que van surgiendo. Una obra soberbia porque en Bouncer el dibujo es suntuoso, realista, preciso y con detalles que hay que tomarse algo de tiempo para repasar. O nuevas lecturas para apreciarlos bien. Los colores en esta obra se convierten en olores que apestan a ese gran Oeste Americano donde se siente el polvo, la calor y la suciedad.

En este mundo violento, sin concesiones y sin remisiones, es donde Jodorowsky no aplica los buenos sentimientos en casi nadie. Es un universo tan duro y despiadado, una historia oscura bajo el sol occidental, muy real. Y tampoco os dejéis engañar por la aparente debilidad de Bouncer; un pistolero de un solo brazo, golpeado hasta la saciedad tanto moral como físicamente. Es un tirador formidable. Y cuando su sobrino que se ha quedado huérfano le pide ayuda, vuelve a reconectarse con su doloroso pasado. Él y sus dos hermanos son hijos bastardos de una prostituta deambulante, con la que han cometido muchas fechorías. El último provocó la dislocación de la familia mientras peleaban por un diamante. Uno terminó ciego, el otro hijo de mala madre y la respectiva, se suicidaron. ¿Linda familia, no? A esto sumad, varias aventuras entre las que destaca el intentar dilucidar sobre una serie de asesinatos que se han dado en el pueblo en los últimos tiempos. Todos asesinados por la mordedura de una serpiente…, en teoría.

Pones la banda sonora del gran Ennio Morricone, te sientas en tu sofá de lectura favorito y en nada te transportas con este tomaco a un spaghetti western oscuro y violento con los peores forajidos del Lejano Oeste. Tramas que hacen mella. Y no vamos a decir que es una obra original pero, ¿qué obras originales con el Far West como telón de fondo existen?

Los escenarios salvajes con la salsa picante del Monument Valley son fantásticos y los personajes tienen caras sucias, siniestras, realmente terribles que son cinceladas por el sol. Tenemos la carne picada de siempre. Balas sobrevolando cabezas. Un ritmo trepidante que rara vez descansa con violencia desatada casi en cada página. Tenemos aquí también a un Boucq muy, muy grande, quizás en la cúspide de su carrera de ilustrador. El dibujo de Boucq es increíblemente preciso cuando se trata de paisajes pero también tiene ese don para hacer rostros inolvidables. Un cómic que es una delicia para los ojos.

Os hablé en su día de cómo el western se había convertido en mi segundo género favorito. Los tres primeros arcos de Bouncer son un claro ejemplo del porqué de ello. Del encanto que puede llegar a tener este género inmortal al que tanto me he enganchado. Maravilloso, maravilloso, maravilloso.

Reseña: Morgana, de Kansara y Fert

Morgana es un viaje estético y una relectura muy personal del mito artúrico que nos ofrecen los autores Simon Kansara y Stéphane Fert. Y francamente, caminé en la historia. Ya no recuerdo exactamente la trama artúrica original tras tantas versiones fílmicas o desvaríos en literatura y cómics que sólo arrastran a lo esencial. Pero me gustó de este álbum que recién publica en nuestro país Nuevo Nueve Editores, que estamos ante una versión en viñeta donde sólo se aprecie la oscuridad de los sentimientos, la rabia de Morgana y la derrota de Merlín… ¿Spoilers? Vamos people que no se diga, que no sabéis nada de nada de este tema porque entonces ya el tema spoilers es para pegarse un tiro.

O un flechazo, en este caso.

En Morgana tenemos un cómic de dibujo tan moderno y oscuro, que para mí enncaja a la perfección con esta “insólita” historia. Y aunque tuve a priori un pensamiento ligeramente negativo sobre el dibujo de Fert, que no es necesariamente el estilo adulto, rápidamente, mis prejuicios desaparecieron ya que la fuerza y la belleza del diseño del álbum, en general, terminaron por dominar todas las demás consideraciones.

La elección de los colores dominantes es imponente.

¿La trama? Lo que os decía. Se revisita el universo artúrico aprovechando bien los personajes célebres de estas historias, los lazos que los unen o los desunen, mientras se desvían ciertos temas, añadiendo en medio de todo, diálogos irónicos que me sacaron alguna que otra sonrisilla. Pinceladas de humor que gustaron porque es rarísisimo encontrarlo en este tipo de historias. A mi entender dan vida a la trama y armas a esta Morgana, cuya venganza da alas a la voluntad femenina en un universo donde, a pesar del amor cortés que se suele esgrimir, la mujer suele estar presente únicamente como cómplice. Casi se podría culpar al guionista de haber llevado a cabo un reequilibrio demasiado brutal, ya que ningún hombre sale ileso de este juego de masacre tan misándrico. Por lo que tenemos un mini-joyita que ningún amante del mito artúrico se debería perder. Realmente disfruté esta versión moderna y feminista de la leyenda de los Caballeros de la Mesa Redonda. La narración es excelente y la forma en que Simon Kansara logra invertir el ángulo de visión de la leyenda, nos permite transformar por completo nuestra visión de Morgana.

Un álbum a descubrir por su modernismo, humor y singularidad.