Reseña: El Viaje de Yaya, de Charlotte Girard, Jean-Marie Omont y Patrick Marty

El Viaje de Yaya es un relato que tiene muchas ventajas para atraer a un público joven. En primer lugar, contiene un dúo de personajes clásico pero atractivo; una niña rica, algo temperamental pero valiente y entrañable, y un niño pobre, huérfano, ingenioso, valiente e igualmente entrañable. Este tipo de duetos me consta que ya ha demostrado su valía en ocasiones y gracias al carisma que siempre tienen los personajes-niños y con el que han dotado los autores a los de este cómic que publica ECC Ediciones dentro de su sello infantil KODOMO; estamos ante un buen recomendable álbum de cómic europeo que diría que ningún considerado padre o madre se debería perder.

Los lectores se apegarán rápidamente a lo que se cuenta aquí. Y aún al nivel de los personajes, la trama cuenta con papeles secundarios de importancia. Los principales, de nuevo muy clásicos, son un adversario testarudo, estúpido y desagradable por un lado y un divertido y caprichoso compañero de aventuras que toma los rasgos de un pajarito indefenso pero audaz. El Viaje de Yaya posee una galería de personajes que, si no es original, resulta muy eficaz.

Y luego viene el contexto histórico. Creo que es una muy buena idea haber situado la aventura en China inmediatamente antes de la Segunda Guerra Mundial. Una China entonces invadida por su enemigo japonés, un teatro poco utilizado y que, sin duda, suscitará algunas interrogantes en el joven lector. Y no sé a vosotros pero a mí me encantan esas historias que siembran en los jóvenes, o en cualquier lector, dudas. Despertar la curiosidad de sus lectores hacia temas que a primera vista parecen desagradables (como historia o geografía, etc.). Y luego viene el dibujo. Manga de esos que parecen típicos, que están muy cercanos en sensaciones al anime y con unos decorados que categorizaría de «fácil de leer», expresivos, pulcros, redondos para su máximo disfrute. Todo para complacer a un público joven, por tanto, pero que a cierto adultos los puede hacer disfrutar cual sensaciones a lo que aportaban series de TV como Heidi o Marco.

La coloración con tonos pastel a menudo agradablemente matizados solo amplifica el encanto que emerge de la línea gráfica creada. Algunas ilustraciones «grandes» no se verán fuera de lugar en forma de póster en la habitación de un niño, ya que el trabajo es limpio y armonioso. Siendo objetivo, un álbum maravilloso que se disfruta mucho sentado junto a tu hija o hijo, ese tan deseoso/a como tú de vivir una historia más. Con un número de páginas ideal para no explayarse en demasiado contexto aunque estamos hablando del primer volumen de tres.

De esas historias que tu heredero o heredera siempre te pide una página más.

El Viaje de Yaya es una bonita serie al estilo italiano cuyos gráficos recuerdan inmediatamente a las películas de animación de Miyazaki aparte de las series comentadas antes.

De sobresaliente esta publicación por parte de ECC Ediciones.

Reseña: Colt & Pepper, de Macan, Kordey y Anubis

La primera y buena gran noticia es que ECC esté publicando chuladas del cómic europeo como Colt & Pepper. Aunque no es algo nuevo, pero parece que están muy centrados ya en traernos grandes cositas del otro lado de los Pirineos y eso es de agradecer porque hay mucho y bueno por rescatar en esa parte del bosque. Y es que tras la excelente sorpresa que fue Nosotros, los muertos (https://www.ecccomics.com/comic/nosotros-los-muertos-2762.aspx) y con su genial colección de Marshal Bass (https://www.cronicasliterarias.es/?p=5242), el dúo Macan & Kordey se toma un buen respiro recreativo con un nuevo título lo suficientemente sorprendente y original como para volver a llamar la atención de los lectores ávidos y curiosos de querer devorar buen cómic de estos dos maestros.

En efecto, Colt & Pepper está sobradamente dopado desde la primera hasta la última página al ofrecer un universo atípico cuyas reglas sobrevolamos muy deprisa mientras las asimilamos a un ritmo bastante frenético. Curiosos eventos inexplicables han transformado permanentemente la América del siglo XVII en una tierra de fantasía al abrir la puerta a nuevas criaturas fantásticas. Hadas, dragones, unicornios y licántropos ahora se codean con los humanos de una forma completamente natural en un mundo propicio para la magia pero también para las tramas políticas. Es en tal contexto que el intrépido Capitán Culpepper, un fiel hombre de orden, se prepara para traicionar a su amo para poder rescatar a su sobrino Coltrayne involucrado en un intento de asesinato. Este es el comienzo de los problemas y la carrera de Colt & Pepper en un universo increíble que da paso a la imaginación desenfrenada de Macan bajo la línea inspirada de Kordey. Un cómic que me ha tenido pegado a la silla de playa mañana y tarde.

Yo que soy de remojarse bastante…, cada vez que entraba al mar, salía al poco para continuar la lectura cual estudiante de oposición en tramo final de fechas. Colt & Pepper atrapa, absorbe, como pocos cómics europeos vistos últimamente. ¡Qué aventura! Si asumimos sin problema que el lugar que se deja a la improvisación es bastante importante y que la siguiente página puede llevarnos a las antípodas de la anterior, no hay lugar para el aburrimiento en apenas dos volúmenes, que podrían haberse beneficiado sin disgusto de hacer un par de ellos más para desarrollar este universo. Los autores van directo al grano sin florituras y sin agobiarse con un postulado complejo y un espíritu que denominaría cartesiano.

Dos álbumes que ahora se recogen en un magnífico volumen en tapa dura y que ECC Ediciones colocó en librerías hace nada.

Y es que mola, mola mucho, en Colt & Pepper los gatos se alimentan de la sangre de los hombres, los nigromantes manipulan a las multitudes y la mayoría de las cosas se pagan con grasa. Pepper, un audaz e intrépido mosquetero, forma un curioso dúo con un sobrino desilusionado en busca de su alma perdida. Cada capítulo podría leerse casi de forma independiente ya que las situaciones propuestas son diferentes a la anterior. Algunos podrían decir que los guiones no tienen ni pies ni cabeza, a veces. Y, por supuesto, los no-amantes de los finales abiertos lo van a odiar. Pero de lo que no se pueden quejar es que aquí hay lugar para la diversión. Un humor negro discreto pero muy presente y sobre todo un cambio de aires, fresco, que con la ola de calor que tenemos encima viene muy bien.

Un cómic que para mí tiene todo-todito-todo lo que uno espera del fantástico.

Colt & Pepper cristaliza todas las esperanzas fundadas en Nosotros, los muertos con un dibujo aún más detallado y lamido por un Kordey liberado de todo límite y la construcción de un mundo aún más loco que en la citada obra. El resultado es un sándwich-mixto sucinto, un aperitivo ameno y desordenado. Lo que lleva a pensar que el maestro Richard Corben puede usted descansar en paz pues Macan y Kordey pueden tomar perfectamente el relevo.

Reseña: El Soldador Submarino, de Jeff Lemire

Jeff Lemire es uno de esos autores actuales de cómics que suele impactar con casi cada título que publica. Este canadiense (¡Qué tiene mi edad!) es ya un reconocido guionista de cómics, ilustrador y productor de televisión del país de la hojita caduca. Autor de títulos chulos como la trilogía de Terror Essex County o la tan de moda Sweet Tooth (https://www.ecccomics.com/comic/sweet-tooth-vol-1-de-2-segunda-edicion-7494.aspx), El Niño Ciervo, que ya ha visto incluso su traslado al formato serie TV. Pero es que el trabajo de Lemire incluye haber pasado por las grandes casas del cómic de superhñeroes con participación en titulos como All-New Hawkeye, Extraordinary X-Men, Moon Knight y el Old Man Logan de Marvel. Y para Dark Horse, Black Hammer y Mazebook, dos comicazos de mi más preciado y amado género como es el Terror.

Jeff Lemire ha hecho la transición de ser el favorito de la crítica en la escena independiente a uno de los principales escritores que lideran el grupo de Los New 52, de DC, por ejemplo. Muy pocos guionistas pueden hacer esa transición del cómic independiente a los superhéroes convencionales con facilidad. Pocos lo consiguen. Y eso se resume en genialidad y calidad con el producto que brota de sus manos. Lemire constantemente resulta ser un escritor de primer nivel. Animal Man y Justice League Dark, son dos de los mejores titulos que se han publicado en DC en los últimos años. Y eso es decir bastante. Pero a pesar de tener algunos de los mayores éxitos de su carrera en DC Comics, Lemire se ha mantenido comprometido con la producción de sus obras propias como creador. Y un ejemplo claro de que puede hacer varias cosas bien a la vez, es esta novela gráfica llamada El Soldador Submarino.

Con un titulo no muy atractivo (todo hay que decirlo), The Underwater Welder es quizás el mejor trabajo de Lemire hasta la fecha con un arte impresionante y una narración magistral. Así de claro. Huelo los premios viniendo hacia él. En esta historia seguimos a Jack, un soldador en alta mar que está a días del nacimiento de su primer hijo. Y es que Jack se ve abrumado por un maremoto de emociones con un nuevo hijo en camino y se ve obligado a enfrentarse a esos miedos que guarda en el armario. Miedos en el que suman la misteriosa desaparición de su padre, que no se volvió a casa la noche de Halloween cuando él apenas tenía diez años.

Jack lucha por aceptar la muerte de su padre y el resentimiento que siente por crecer sin uno. Y mientras lucha por confrontar su pasado, su propia familia comienza a desgarrarse mientras camina por la cuerda floja entre la felicidad y la repetición de errores de los que parece imposible desprenderse. Los mismos, que cometía su desaparecido padre. Y es que Jack, que trabaja en una plataforma petrolífera en la costa de Nueva Escocia, está habituado a la inmensa presión que supone trabajar en las profundidades del mar. Cuanto más hondo se sumerge, más se distancia de su joven esposa embarazada. Parece que cuanto más desciende, más se acerca al abismo de su vida… y del mundo. Pero una noche, Jack tendrá un encuentro sobrenatural que lo cambiará todo.

Lemire es excelente para escribir dolor real, trauma, pena y pérdida. Estas emociones inquietantes salen de la página de manera muy creíble y humanista. También le gusta jugar con la memoria y los saltos en el tiempo (vemos escenas del presente y el pasado de Jack cuando la línea entre los dos comienza a desdibujarse). Esta historia me recordó bastante a un episodio de The Twilight Zone, si os soy sincero; pero bueno, es que aquella serie de TV dio para mucho.

Además, el estilo blanco y negro aquí viene perfecto para someternos a la pena constante del prota y la oscuridad que parece estar abatiéndose sobre él. Jeff Lemire es un maestro en la transmisión de emociones y conflictos personales, y El Soldador Submarino es un ejemplo perfecto de sus habilidades.

Reseña: Starman. Los Años de David Bowie como Ziggy Stardust, de Reinhard Kleist

Starman es una novela gráfica que también debería atraer a las personas que no suelen estar interesadas en los cómics. Y eso, en este país de hoy, con uno de los porcentajes lectores más bajos del primer mundo, se puede decir que es un gran cumplido. Con el paso de los años, Reinhard Kleist se está convirtiendo cada vez más en un cronista de la historia de la música en formato cómic. Después de Johnny Cash (I see a darkness https://www.ecccomics.com/comic/johnny-cash-i-see-a-darkness-5466.aspx) y Nick Cave (Mercy on me https://www.ecccomics.com/comic/nick-cave-mercy-on-me-segunda-edicion-6757.aspx), el berlinés que a estas alturas ya es poseedor de un Premio Max y Moritz en tres ocasiones, incluido en 2018 el premio al mejor autor de habla alemana; con cómics que han sido traducidos a cantidad de idiomas; ahora se centra en el dios de la música. El polifacético e influyente David Bowie.

Como sugiere el subtítulo, Starman se centra en los años en los que el británico pasó de ser un recién llegado prometedor, a la estrella de rock galáctico que se llamó Ziggy Stardust. El año es 1972, es enero y la audiencia para las actuaciones de Bowie y su repertorio es aún pequeña. Pero pronto somos testigos de una transformación a través del poder de la música. Ziggy Stardust evoca colores brillantes en la monótona vida cotidiana de la juventud británica. El mesías de la música extraterrestre ha aterrizado. Desde muy locos roles de género y cambios de identidad sexual hasta la comprensión del rock y el pop, Ziggy provoca, desafía y libera a la persona que se pone frente a él. Pero no todo son luces y flores en este cosmos de apariencia fantástica hecha a sí misma. La fama y el ego, la creación y el creador, pronto lucharán entre sí.

Tenemos un volumen de ECC Ediciones en tapa dura, un ejemplo más donde Kleist demuestra que es un maestro de la biografía musical en formato cómic. Starman es otro ejemplo visual y narrativo de cómo hacer una novela gráfica que se devora y se disfruta en nada. De esas que llevas bajo el brazo en el metro, a la piscina o a tomarte un té o café a solas en una terraza de verano. Y la misma que luego posas en tu estantería junto a los vinilos o CDs de este gran autor.

Para la ocasión, Kleist, que es autor e ilustrador, tiene un socio perfecto llamado Thomas Gilke. Un colorista que hábilmente establece acentos de colores brillantes en contraste con los tonos marrones claros donde se utiliza -diría que a la perfección- una paleta de colores como medio dramatúrgico.

Ziggy se convirtió en el lado oscuro, egocéntrico, hambriento de éxito de Bowie, como describe Kleist de manera impresionante. Pero el 3 de julio de 1973, el cantante tiró de la cuerda y dejó morir a su alter ego al anunciar en una actuación en Londres que eso era todo. Un Suicidio del rock’n’roll, como se llamó la última pista del álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars. Me consta que existe una secuela llamada Low: Los años de David Bowie en Berlín. Ojalá ECC Ediciones se anime a publicarla.

Reseña: Clarke & Kubrick, de Alfonso Font

También ECC Ediciones ha puesto su ojo en recuperaciones de cómic europeo que son joyitas. Y hace bien. Porque el cómic europeo pese a ser un producto caro desde que tengo uso de razón, siempre ha tenido detrás su pequeño ejército de seguidores-compradores, un grupo de fans que no decae, que siempre están ahí y que se renuevan de forma oculta muy al estilo del gremio rebelde en Star Wars. Y no sé vosotros pero mi sorpresa fue mayúscula cuando entre las novedades pasadas vi que ECC Ediciones publicaba/rescataba/ponía de nuevo en librerías, una nueva edición del Clarke & Kubrick del gran Alfonso Font.

Clarke & Kubrick se confirmó como una de las grandes obras que se pueden encontrar dentro de la obra del maestro Font. De la revista Rambla pasó al formato álbum, hizo sus pinitos en la genial CIMOC y ahora nos llega esta tremenda edición que recopila todas las historias protagonizadas por estos tremendos personajes; historias en las que el autor catalán combinó ciencia ficción, aventura, humor y crítica social. Dos personajes con la habilidad de meterse en líos de una forma prodigiosa, y así, van encadenando desventuras. Ni totalmente estúpidos, ni completamente temerarios, los dos zigottos no están bien de la cabeza, especialmente Kubrick. Sin trabajos fijos, ni habilidades definidas, buscan «salir adelante», por lo que a menudo se encuentran en situaciones límite y si siempre salen más o menos ilesos, la mala suerte, su credulidad o su torpeza se interponen en su camino una cosa mala. Por lo tanto, sí que estamos algo lejos aquí, de los famosos héroes de las space-operas. Más bien estamos tratando con dos perdedores que intentan dolorosamente salir de cada situación conflictiva.

El cómic de Clarke & Kubrick se desarrolla en el espacio, en naves o en planetas desconocidos, pero la esencia está en otra parte, en realidad. En los anti-héroes. Aquí, pocos personajes secundarios vais a encontrar. El tono es divertido y aventurero, con un poco de humor estúpido (pero no demasiado), son aventuras que a todo el mundo puede gustar. ¿Y el dibujo de Alfonso Font? Algunos dicen: «Es bueno, es dinámico, tiene un trazo que me gusta…”. Ladies & gentlemen… hablemos claro. ¡Es una puta maravilla! Obra de arte lo que hace este señor casi en cada página. Aporta un aire retro-cómic-europeo muy al estilo BD que tantos amamos. Un tono que, en mi opinión, ningún español ha conseguido aportar. Además de ser, por supuesto, unos añadidos que le vienen de perlas a las historias de Ciencia Ficción porque de algún modo te traslada a esa época gloriosa de este género como fueron los años 40, 50 y 60 del siglo pasado. No es una coloración anticuada con fondos, burbujas o bocadillos psicodélicos, es que mola así (que yo juraría que Font lo hizo adrede para la ocasión).

Concretando, estamos ante un cómic súper chulo que, en especial, los fans de la Ciencia Ficción no deberían perderse. Y muy especial -como dije el otro día con la reseña de Goomer-, muy ideal para los que gusten de la CF mezclada con el humor. Que para mí es la mejor mezcla de géneros que existe. De nombre original Clarke y Kubrick, Espacialistas Ltd este es un cómic que rebosa inspiración. Una obra que para que veáis si está referenciada a la CF clásica que los nombres de sus dos protagonistas hacen alusión directa a los maestros del género Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick, creadores de la magnífica 2001: Una Odisea en el Espacio.

Clarke y Kubrick aparecieron por primera vez en un episodio de Cuentos de un futuro imperfecto, el titulado Lluvia, que se publicó en el número #23 de la revista 1984. Pero Alfonso Font no creó la serie homónima hasta 1982 para la revista Rambla y la continuó en CIMOC, como he contado ya. El volumen que publica ECC Ediciones contiene todo lo publicado en Espacialistas Ltd. , así como las histiorias llamadas Los estafadores, El amo del mundo y La reserva de los locos. Así como diferentes bocetos e ilustraciones realizados por el genial historietista catalán.

Clarke y Kubrick son dos especialistas y espacialistas. Su trabajo les permite visitar mundos lejanos y viajar en el tiempo para resolver situaciones complicadas, a veces con torpeza, a veces con ingenio, pero sus aventuras siempre están enfocadas hacia el esperpento. Son una clara referencia al hito famoso del pícaro español. Pero en el Espacio. Una serie a descubrir, de las que os hará lamentar que no existan más aventuras por leer.

Reseña: Pesadillas Ex Machina, de Thierry Smolderen y Jorge González

Aquí tenéis a un seguidor de cualquier nueva historia de Thierry Smolderen que se pueda leer en español. Después de la extraña pero bastante hipnótica Un año sin Cthulhu, recién publicada por Norma Editorial, uno va y se da cuenta que esta vez es ECC Ediciones quien trae otro titulo suyo.

Un buen álbum de cómic europeo como a uno le gusta disfrutar cada vez más, y más de vez en cuando. Entonces, ¿asesinatos imposibles en una habitación cerrada y en medio de la nieve, señales premonitorias, enigmas irresolubles, desapariciones inexplicables…? Eso siempre, ¿no? Pero por todos los demonios, ¿quién no va a querer disfrutar de algo así? Y cierto es que no sabía muy bien qué esperar de una historia de misterio ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Pero bueno, por el momento os puedo decir que al amparo de historia de espionaje de guerra «estándar», Smolderen nos brinda una investigación psicológica de muy alto nivel. Y es que usar una trama detectivesca y cierta inventiva de altos vuelos para atrapar nazis ya es una idea tan loca como brillante. Thierry Smolderen lograr poner esa idea en contexto y logra hacer malabares con la importancia de las misiones y tácticas de todos los personajes, por no decir las intrigas que rodean a cada uno. A lo que añado que se ve claramente que Smolderen domina esta historia de manipulación psicológica al igual que domina las complejidades de la geopolítica de guerra. Sí friends, Pesadillas Ex Machina, es una lectura interesante y bien llevada al estilo de los Diez Negritos, de Agatha Christie.

En la Operación Copperhead, descubrímos como los Aliados habían organizado una caprichosa operación de espionaje contra actores de cine famosos por engañar a la inteligencia nazi. Ahora, en Pesadillas Ex Machina, vemos que otra de estas operaciones se lleva a cabo, esta vez involucrando a escritores de novelas policiacas. Por que se trata de llegar indirectamente al gran oficial de la industria militar alemana a través de su sobrino, un rico aristócrata alemán, gran admirador de un mediocre novelista francés. Y habiendo notado esto, los servicios de espionaje británicos pedirán a un célebre novelista inglés que imagine una manera de inculcar en la mente de los franceses las ideas que permitan (de rebote), hacer que el jefe de la industria alemana se ponga al descubierto en un lugar donde pase a estar a disposición de…

La misión ya es fantástica en si misma. Pero la idea que tendrán la novelista y su socio es tan chula que te deja con el culo torcido. Solo diré que contará bastante el tema de los sueños de la escritora francesa y las supersticiones del sobrino alemán, en una historia que mezcla el espionaje, las novelas policiacas de misterio, el rodaje de películas y la Segunda Guerra Mundial con ese terrorífico contexto de fondo como fue el tema de la bomba atómica.

Los dibujos son de Jorge González, que es en realidad por quien ECC Ediciones publica esta obra ya que está editando sus títulos junto a otros autores. El dibujante argentino autor de la genial Querida Patagonia, tiene un estilo muy propio. Eso si, vais a disfrutar de escenarios difusos y oscuros, porque la historia así lo requiere; además, de personajes con rasgos simples que recuerdan un poco a ese toque libertario de los Blutch. No es un estilo que aprecie mucho, la verdad, pero tampoco molesta en este cómic donde la trama absorbe por completo.

Un magnífico guión. Una buena película.

Reseña: Nacido Salvaje, de Óscar Aibar y Fernando de Felipe

Óscar Aibar es el autor de ADN y de Nacido Salvaje, obra que recién publica ECC Ediciones. El señor Aibar es un director de cine, guionista de cómics, realizador de televisión y escritor paisano de los nuestros. Comenzó trabajando como guionista de historietas para varias editoriales y revistas que pegaron en nuestro país muy fuerte en los 80 y 90. Revistas como Totem, Cimoc, Zona 84, El Víbora o Makoki. Pero más tarde subió algo más en el ranking de retenciones del IRPF llegando a ser guionista y director de series y programas de diversos canales de televisión como TVE, Canal+ o TV3, además de videoclips y anuncios publicitarios. En 1995 comienza sus trabajos como director de cine, dirigiendo hasta ahora cinco largometrajes, un telefilme y tres cortometrajes, además de publicar tres obras literarias. ¿Bien? Qué quiero decir… Pues fácil, estamos ante un grande, ante un creativo de los potentes. Y aunque no recordaba haber distinguido alguna obra suya dentro de las revistas mencionadas, obviamente, tenida que haber leido bastante de él en aquellos años casi sin saberlo. Fue lo principal y lo que me llevó a querer leer y reseñar Nacido Salvaje. Pese a que el titulo ha sido ubicado en la colección que lleva adelante ECC sobre la obra de Fernando de Felipe. ¿Y entonces Fernando de Felipe? Pues otro que tal anda… Profesor de universidad, nacido en Zaragoza en 1965 y que ejerce también de guionista de cine (autor de la maravillosa Darkness) y televisión, además de haber sido uno de los grandes historietistas también de finales de los 80 y principios de los 90. Fernando de Felipe estudió Bellas Artes en Universidad de Barcelona, iniciando su trayectoria como historietista en un mercado en crisis, como era el español de aquellas décadas. Pero trabajó en las revistas de Toutain Editor y lanzó Nacido Salvaje en 1988 junto a Óscar, obra que gustó bastante entre los aficionados.

Una obra que mola que haya sido rescatada pues no es otra cosa que una buenísima carta de presentación del tándem que formaron estos dos maestros del cómic español. ¿Y qué es Nacido Salvaje? Fácil también. Una antología de historias cortas publicadas originalmente entre 1988 y 1989 en la revista Totem El Comix, años en los que la guerra de Vietnam se puso muy de moda. O al menos, las historias épicas y de heroicidades norteamericanas versadas en ella. En cine, ya sabéis: Acorralado, Comando, La colina de hamburguesa… Pero Nacido Salvaje es un cojunto de relatos que centran su atención en las víctimas, los verdugos y los testigos de las atrocidades inherentes a todo conflicto bélico. En definitiva, una antología de relatos bélicos a cargo de Óscar Aibar y Fernando de Felipe y el primer volumen para la inaugurada Biblioteca Fernando de Felipe.

Una obra que no se corta un pelo en mostrar al lector las atrocidades cometidas por los estadounidenses durante su paso y salida por la puerta de atrás de la guerra de Vietnam. Con un dibujo atemporal al que le sienta perfectamente el bitono verde que se ha empleado para esta edición. Historia recopiladas: Una montaña blanca, El rostro impasible, La sangre sobre la sangre, El hombre que mató a J.F. Kennedy, The End, Naturaleza Muerta, Nacido Salvaje y la adaptación de la canción Hell’s half acres, de Robbie Robertson. Personajes venidos a menos por desgaste que son también víctimas y que lidian por tener una vida placentera, cueste lo que cueste.

Una obra con bastante profundidad.

Reseña: Nadie, de Carlos Trillo y Alberto Breccia

Nadie es uno de esos títulos al estilo novela espías o policíaca que nacieron de la mano de los cientos de historietistas argentinos que contaban historias de detectives y agentes secretos de otros países entre 1940 y 1980. Nadie es justamente eso, aunque con menos glamour.

Nadie tuvo catorce entregas en la revista Tit Bits de editorial Record. Aparentemente, una historieta más que salía en las páginas de una revista comiquera al uso como las que se podía encontrar en cualquier kiosco en los años 80. Sin embargo, Nadie tenía una particularidad que la haría destacar entre otras historias precursoras del género negro: la aparición del villano internacional Fu Manchú. ¿Y quién es Fu Manchú y quién es Nadie? Para cualquiera que haya nacido en Argentina, haya sido niño u adolescente en los 70 y sea consumidor de historietas, cómics, tebeos o como queráis llamarlos; Nadie puede significar mucho o nada. El maestro Carlos Trillo y Alberto Breccia decidieron utilizar a uno de los villanos clásicos de las historias de aventuras dentro de su historia. El denominado «Peligro Amarillo» que nació en 1913 de la mano del novelista inglés Sax Rohmer. Fu Manchú es un villano chino que odia la civilización occidental y a la raza blanca. En todas las novelas en las que aparece es perseguido, derrotado y sus planes son desbaratados por el investigador inglés Sir Denis Nayland Smith, junto a su acompañante, el doctor Petrie. El personaje ha sido representado en cine en cantidad de ocasiones y por los grandes (Boris Karloff, John Carradine, Christopher Lee, ¿Nicholas Cage?). Además de contar con numerosas adaptaciones y apariciones en televisión, radio, novelas y cómics. Tanto fue el impacto que tuvo este villano que se convirtió en el arquetipo del malvado genio criminal por excelencia. ¿Acaso los lectores Marvel creen que El Mandarín es 100% original? Venga ya…

Pero centrémonos en el que mola que es Nadie. Un agente que trabaja para el servicio secreto británico -no, no penséis en el de siempre-; Nadie es más rústico, más de andar por casa, con menos florituras. Es un tipo duro que lleva a cabo todas las misiones que le plantean sus superiores por turbias que se presenten. Y paro de contar por que es un tipo que hay que conocer en viñeta. Pero ya os digo que esta recopilación que ECC Ediciones se marca entre sus publicaciones es joyita-joyita. Un volumen que recoge los catorce capítulos del personaje en un solo volumen. Donde este tipo de mirada certera tendrá que echar mano de sus recursos para neutralizar diversas amenazas, siendo casi siempre el objetivo contrarrestar al maquiavélico Fu Manchú.

Las historias que nos encontramos son muy variadas. Una con ese miedo presente que siempre fue la Guerra Fría (época en la que el cómic se publicaba), con el típico terror nuclear de aquellos años. Otras tocan bastante la política. Otras son solo misiones de rescate. Una serie de tramas que proporcionar esa diversión justa que siempre da al fan el género negro. Por lo que estamos ante un volumen trepidante, en el que vuelve a quedar patente la química creativa compartida por los autores de Un tal Daneri (https://www.ecccomics.com/comic/un-tal-daneri-8123.aspx), Buscavidas, Había otra vez… El lado oscuro de los cuentos infantiles o Viajero de gris. Obras que ECC Ediciones está editando para deleite nuestro y ningún fan debería perderse.

Carlos Trillo escribió catorce historias autoconclusivas, pero hilvanadas entre sí, que son dignas de ser llevadas a la gran pantalla. ¿Tiene que ver este Nadie con el que interpreta Bob Odenkirk (el abogado fanfarrón de Breaking Bad en el film estrenado hace poco del mismo nombre? No he podido encontrar datos. Pero no me extrañaría que al menos inspiración haya porque me consta que Derek Kolstad es un gran comiquero.

Historias donde vemos los miedos y anhelos de la época. La genialidad escrita de Trillo junto a los geniales dibujos de Breccia. El dibujo complementa la historia y nos permite adentrarnos en la ficción que es Nadie. Una obra fundamental para los amantes de la historieta latinoamericana. Una obra fundamental para el amante del género negro. Obra más profunda de lo que parece.

Reseña: Mundo Mutante + Hijos del Mundo Mutante, Jan Strnad y Richard Corben

No sé si se nos puede llamar «sibaritas» o algo así. Quizás gente con gusto que prefiere tener todos sus cómics en el mejor formato y a ser posible en un único volumen. Todo recopilado, sería la definición perfecta. Pero no se me viene a la mente una sola palabra que nos defina, que defina al sujeto que ve, por ejemplo, que vuelve a salir Mundo Mutante + Hijos del Mundo Mutante en una edición integral, que ya tenga las ediciones anteriores, y la quiera. Quizás por lo estrambótico, quizás por sus originales diseños tan realistas, los dibujos de Richard Corben marcaron a toda una generación de lectores de cómics entre los que me encuentro. Para el obtuso, decirle que Corben es uno de los creadores de narrativa gráfica más influyentes y talentosos de toda USA; un animador, ilustrador, editor y dibujante que comenzó a navegar por la tumultuosa ola de mezcla de contraculturas independientes de los años 60 y 70 del siglo pasado. Un autor portentoso que se convirtió en fuerza internacional de la narración pictórica aportando la originalidad de la suya propia. Estilo y visión inconfundibles, y muy conocido por su dominio del aerógrafo y su estilización anatómica cautivadora y excesiva. Todo expresado en una predilección infame por el horror deliciosamente malvado y oscuramente cómico. Además del erotismo seductor que impregna sus cuentos de Terror, Fantasía y Ciencia Ficción…, por ese orden.

La mayoría de los viejóvenes llegamos a Corben por el camino del miedo. Del buen Terror de las grandes revistas como Creepy, Eerie, Vampirella o 1984; toda una serie de relatos de Terror que en USA publicaba Warren Publishing y que a la tierra de conejos fueron traídos por mi adorada y extinta editorial Toutain. Donde Richard Corben era referente. Y ahora, tras su reciente fallecimiento (2020) casi como un homenaje que nunca debe acabar, ECC Ediciones ha tenido a bien rescatar una de las obras fundamentales del maestro y editarla en un nuevo formato. Uno ideal. Mundo Mutante vuelve a estar disponible. Una edición quizás definitiva e integral. Una historia diferente con la que Jan Strnad y Richard Corben nos transportaron a un mundo post-apocalíptico muy cercano al Armageddon.

Los divertidísimos horrores comienzan con una especie de prólogo que presenta al Nuevo Mundo destrozado y a su superviviente más comprensivo: un tonto de tez poderosa pero intelectualmente desafiante apodado Dimento. En los escombros resplandecientes de la civilización, el hambre está en todas partes y casi todo lo que queda con vida quiere comerse a todo lo demás. Pero cuando Dimento ataca al caballo de una hermosa mujer, ella lo convence de que conoce un lugar maravilloso con cantidad de comida disponible. Y ese y otros anhelos, despiertan el corazón simplista y jovial de Dimento.

Hijos del Mundo Mutante fue una continuación que se imprimió en una serie de cinco cómics de la editorial clandestina Fantagor Press. Una historia que se centra en la hija mayor de Dimento (Dimentia), su compañero oso Ollie, y un puñado de otros supervivientes en un viaje por encontrar refugio seguro en una isla. Una historia que se resume en dos frases…, pero que hay que vivirla/leerla. Explosivamente violenta, mordaz, cargada de fatalidad, erotismo y brutalmente divertida. Pero rResumiendo y en su conjunto, una obra eterna del cómic de Ciencia Ficción.

Richard Corben siempre será uno de mis ilustradores favorito. Por un tiempo se centró en mi amado género de Terror y por eso tengo que quererlo más que a los demás. Tener una nueva edición así, con sobrecubierta protectora, una edición Deluxe… Era inevitable.

Reseña: Amazonia, de Rodolphe, Leo y Marchal

Por mucho que me encantó Kenia, Namibia no me gustó tanto… así que no tampoco tenía mucha prisa por leer el tercer ciclo de la obra de Rodolphe, Leo y Marchal. Sin embargo, uno que anda amando cada vez más el buen cómic europeo (ahora que es económicamente viable por muchos motivos), no pude evitar ese gusanillo de ansias en la barriga que llaman «hype», cuando vi que ECC Ediciones ponía como disponible en librerías Amazonia. El ciclo tercero de la serie que estamos hablando y donde evidentemente los autores mantienen la receta basando misterios paranormales en lugares exóticos y un misterio a resolver por nuestro agente secreto infiltrado…, un antepasado de Kim K, sin duda.

Y es que el primer punto positivo es que la trama me pareció bastante satisfactoria, en cualquier caso, mucho mejor que Namibia, donde se complicaba en exceso la trama. Aquí diría que nos estamos centrando nuevamente en los fundamentos y volviendo en proporciones más realistas y creíbles; una criatura de proporciones inhumanas, un vínculo con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, algunas respuestas a la intriga que se difunden gradualmente y que permite que estés enganchado a la lectura en los cinco álbumes que comprenden la obra y que en esta edición están disponibles en su totalidad para el disfrute.

Una larga expedición en la selva amazónica, emocionante y en ciertos momentos muy original. Y para amantes como yo, de todo lo que hace Leo, indispensable. Encontrarse de nuevas con la hermosa y burbujeante heroína Kathy Austin, ahora lejos de África, pero todavía en un ambiente hostil en la humedad de una jungla todavía bastante misteriosa. Sigo siendo también fanático de esta exótica serie que transcurre a finales de los años 40 mientras siguen presentes las cicatrices de la Segunda Guerra Mundial. Esta subtrama le viene de perlas. Los malos siguen siendo los feos nazis que todavía asolan América del Sur pues que duda cabe que tuvieron en cuenta el hacerse con todo el planeta. Mas ahora los extraterrestres siguen siendo el elemento central de esta aventura. Y esta mezcla…, se pueden contar con los dedos de una mano los titulos bien hechos con estos dos temas por delante.

Encontramos personajes antiguos que conocimos en Kenia, pero también hay nuevos que están bastante bien trabajados. Namibia sorprendió al tomar una dirección diferente y eso me descuadró. Pero tenemos que con este nuevo ciclo, por ejemplo, hay una incursión temporal de dos años donde los protagonistas van a los Cárpatos donde una lluvia de meteoritos habría tenido consecuencias bastante negativas para los habitantes de la región. El misterio se complica con este nuevo arco narrativo. Por lo demás, puede que nos sorprenda la actitud bastante voluble del cura local, su encanto y su humor.

Comentar algo curioso. No entiendo como hay detractores de la obra de Leo. Sus aventuras son homenajes a las mejores clásicos de literatos de renombre tales como Robert Louis Stevenson, Jack London…, etc. Con la salsa añadida de ese toque pulp que tanto gusta y que le viene genial.

Entre 2016 y 2020 el historietista brasileño Leo y el guionista francés Rodolphe dieron forma al tercer ciclo de la saga iniciada. El resultado es un arco argumental espléndido que narra una historia de suspense, aventuras y ciencia ficción minuciosamente dibujada por el belga Bertrand Marchal.

Lo siento, tengo que recomendarlo.