Reseña: El Fantasma de la Fiesta del Té, de Reimena Yee

Un título que venía muy bien leer para la época de Halloween pasada y que se me pasó comentar es la obrita de El Fantasma de la Fiesta del Té que recién publicó ECC Ediciones. En tono humor, por supuesto, y fuera de esas obras de terror extremo pero que viene que ni pintada para disfrutar de un cuento más que con la base de sucesos sobrenaturales, aporta una ocasión de lectura que, por supuesto, quiero recomendar por la genial sensación que deja. Una oda a la vida, al paso de los años, a la terrible consecuencia de hacerse mayor… Lora es una colegiala en la frontera entre la niñez y la adolescencia. Cuando sus amigos ya parecen dar ese paso para cruzar el puente a la madurez, ella rechaza este cambio y prefiere seguir viviendo felizmente sus juegos desenfadados y dando vida a su imaginación desenfrenada. Se arriesga a encontrarse sola, por supuesto, por desgracia la vida parece empujar a cosas que una no quiere y quizás tenga que terminar por dar el paso a… Pero esperad, esperad, ¿y si un día se topa con un fantasma en casa y se hacen buenos amigos?

El Fantasma de la Fiesta del Té es obra de Reimena Yee, una ilustradora, diseñadora y novelista gráfica de estilo muy elegante natural de Kuala Lumpur. Hace libros y cómics para niños y adultos. Cómics, ilustración y diseño, Reimena Yee toca todo los palos con un potente portafolio. Sus gráficos recuerdan a ciertos ilustradores web y blogueros pero tiene ese punto interesante que se le ve que ya dió el salto de calidad. Sabe hacerse agradable con el buen humor gobernando sus historias, potentes, en colores y personajes. El comienzo de El Fantasma de la Fiesta del Té es un poco jemeplo de todo esto pero también tiene un toque desestabilizador porque es difícil ubicar la edad de la heroína; la autora dibuja un cuerpo de adolescente grande, tanto para ella como para sus amigos, pero se comporta de manera infantil. Creo que esto es intencionado. Me encanta cuando un autor sabe sugerir entrelineas.

La historia de una adolescente que no quiere envejecer y le preocupa perder a sus amigos, es como mínimo interesante, pero es que el toque de la fantasma Alexa es genial. Y como le cambia la vida de la noche a la mañana con su nueva amistad con el fantasma de una joven de su edad, que ya no recuerda su vida pasada pero que también fue la amiga imaginaria de la heroína cuando era muy pequeña. Un toque muy interesante. Las dos almas gemelas se apoyarán mutuamente y se ayudarán a progresar. Pero siempre te quedará la duda de si es el propio cerebro de la prota la que la está ayudando a tomar decisiones importantes para su futuro.

Este cómic, que en un principio puedes tomarlo como obra infantil, tiene mucho detrás. Un trasfondo y una filosofia del carpe diem potente. Algo parecido a los últimos films que Pixar está sacando a salas últimamente. Tiene un mensaje universal, optimista y está dirigido a cualquier lector que quiera tener un buen ratito de lectura.

Reseña: The Walking Dead. Clementine, de Tillie Walden

Siempre he pensado que lo que tiene que molar de una potente saga que ya casi ha dado todo lo que podía dar, son los spin-offs que puedan surgir. De hecho, soy un autor muy de spin-offs y rara es la obra con la que no se me ocurre alguno para escribirlo yo de primera mano… Ahí lo dejo.

Pero si bien Clementine, este genial tomito que recién publica ECC Ediciones está considerado un spin-off, los nuevos lectores o los que sepan poco sobre The Walking Dead, pueden acercarse sin miedo a la lectura de esta novela gráfica de Tillie Walden en ese sentido, pues de alguna manera es una historia tan independiente como atractiva. Como lo debe ser toda historia de zombies. Y es que, que duda cabe que The Walking Dead, de Robert Kirkman y Charlie Adlard, dejó un enorme legado. Una serie de cómics con una tirada de ciento noventa y tres números, un cómic que como ya sabéis inspiró una serie de TV que con sus altibajos en algunas temporadas, finalmente quedó un producto mínimo de ver. Pero también una franquicia que ha dado lugar a varios videojuegos. Los juegos de Telltale Game que presentaron a los fans de Los Muertos Vivientes, nuevos personajes… incluida Clementine. La prota del cómic que os traigo hoy. Y ahora tenéis la oportunidad de disfrutar de lo que yo ya he disfrutado. El ponerse al día con las aventuras de Clementine, una historia de supervivencia chula que me ha encantado. Una historia escrita e ilustrada por la ganadora de dos Eisner, Tillie Walden, autora de la magnifica Piruetas.

Clementine es un personaje más que trata de abrirse camino a través del apocalípsis. Después de recibir un poco de ayuda de una comunidad Amish, de mala gana se empareja con Amos, quien está haciendo su primer viaje de libre albedrío por el mundo. El mundo que queda. Entonces juntos conocerán a otros sobrevivientes que intentan construir su propia comunidad libre de caminantes. Pero la seguridad y la protección son difíciles de encontrar en esta aterradora versión del mundo. Y las perspectivas a largo plazo nunca son buenas. Y menos en un mundo de zombies, seres que salen de donde menos uno lo espera y te jode tu corta vida de pronto…

Clementine realmente destaca porque los lectores no necesitan saber nada sobre los videojuegos, la serie de TV y como os decía antes, ni tan siquiera del cómic The Walking Dead. Si bien los fans del videojuego imagino que disfrutarán más de esta historia, insisto que todo el mundo puede disfrutar del personaje y los diferentes encuentros y desencuentros que va teniendo, como he disfrutado yo. Los nuevos lectores pueden adentrarse en este mundo sin el estrés de tener que saberlo todo. Además, me consta que hay detalles sobre el pasado de Clementine que no se exploran completamente aquí, y que se desarrollarán en los dos tomos que siguen. Yo por lo menos quiero saber más. Me ha enamorado.

Hay muchas historias de zombis por ahí, y muchos autores caen en el escollo de intentar revolucionar el género. Yo mismo escribí mi librito de zombies para Dolmen Editorial, intenté ser original y bueno, ahí queda. Era un compromiso que tenía con este subgénero que amo desde que con seis añitos, en una noche de perros, mi madre tuviera el valor de llevarme a casa de una vecina por el miedo a una tormenta y a no estar solos, y tuvieran los santos cojones las dos de ponerse a hablar y dejar ese niño de seis añitos viendo solo en la televisión La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero. Secuelas quedaron. Pero la cuestión en el tema zombie es trabajar bien los conceptos básicos de un apocalípsis-zombie clásico y enfocarse en los personajes; cosa que hizo muy bien la saga The Walking Dead. Esa es su fuerza.

Aquí, Amos, en particular, aporta una perspectiva única a Clementine. Vivió una vida de lujo antes del apocalípsis, incluso durante la mayor parte del inicio de éste, por lo que aún esplende en él esa bocanada de aire fresco de una persona feliz y sin preocupaciones.

Después todo cambia.

Reseña: Murder Falcon, de Daniel Warren Johnson

Del creador de Extremity y otras obras nominadas a los Eisner llega Murder Falcon… Con esto y su heavy-portada el atractivo lo tiene. También saber que este tomaco que recién publica ECC Ediciones recopila los números del #1 al #8 de la serie más el one-shot Those Days que, en realidad, era el número #3 publicado en Skybound X. Pero vamos a contar que es realmente Murder Falcon porque entiendo que muchos comiqueros o la mayoría de vosotros puede que no conozca nada o casi nada de Daniel Warren Johnson.

Y es que en la apertura de este cómic, un Kaiju ataca una ciudad, una furgoneta se apresura a llegar a la escena y un tío de pelo largo y guitarra salta del volante para salvar el día. ¿Qué más cosas pueden darte un subidón así al comienzo de una lectura? No necesitamos armas militares ni vestimentas metaleras, en Murder Falcon, el héroe (cuyo nombre es Jake) comienza a rockear, creando un rayo azul con su riff de guitarra, del cual emerge un hombre-pollo musculoso y sin camisa y, posteriormente, usa un brazo biónico para luchar contra el Kaiju sin olvidarse de emplear kung-fu para someterlo… Todo esto está en las primeras cinco páginas de la propuesta que hace Daniel Warren Johnson, que se podría sentir como una canción de Tenacious D en formato secuencial gráfico. Al igual que The D, el cómic de Johnson abraza alegremente la cultura del heavy metal, amándola tanto y con tanta seriedad que se convierte en una deliciosa parodia autoconsciente de su material original.

Daniel Warren Johnson, el creador, escritor y artista de este cómic se ve que parió en esta serie todo lo que ama. Y eso esplende. Es como alguien que te habla de sus hobbies con todo el afán del mundo, y aunque son cosas que nunca te llamaron la atención, ahora te sientes contagiado. Murder Falcon tiene todo lo que este hombre ama. Hace referencias constantes al heavy metal, camionetas viejas, cerveza, barrotes para reventar cabezas y… algo que no voy a contar. Murder Falcon, un hombre halcón gigante y rudo con un brazo robótico, llega para derrotar al monstruo, pero está impulsado por la guitarra de Jake, lo que lo obliga a abrazar este talento suyo y casi a depender de él siempre que pueda. Murf es un enviado del Heavy que tiene por objetivo destruir todo Mal, pero no puede hacerlo sin que Jake desencadene esa tormenta que desata al tocar. A fin de impedir la conquista de la Tierra, Jake tendrá que lograr que su grupo, Brooticus, vuelva a unirse. No obstante… ¿bastará eso para dar con un riff capaz de sacudir al planeta entero?

Ahora en serio, esto no lo hemos visto antes. En lugar de ser solo una historia de Metal contra el Mal, esta historia tiene carácter y corazón. Johnson escribe la historia para que realmente descubramos quién es Jake antes de que comience a triturar a casi todo lo que se mueve. Y me pasó. Amaba el personaje antes de que empezara lo gordo. Y eso hizo que el resto del argumento fuera más gustoso de leer. La historia te sumergirá en su mundo emocionante y entretenido y disfrutarás cada minuto. Esta es la historia que necesitamos en el mundo ahora mismo. La apertura ya os he dicho que es épica pero en pocas palabras, en realidad, creo que imita a un tema heavy en la misma forma que comienza ya desde el principio con todos los instrumentos a tope… incluido ese grito rompe-cristales.

Murder Falcon es un cómic de acción y, por supuesto, va vestido de camiseta negra con diseños fantásticos incluidos. Y por si esto fuera poco, los detalles. En la página seis, la historia se convierte en algo mucho más profundo. Nos lleva junto al protagonista a tiempos más tranquilos donde encontramos a Jake apagado y abatido, y pronto tendremos la clara sensación de que está de luto y que la depresión por haber perdido a alguien en un suceso trágico está a un paso. No sabemos exactamente qué o quién de principio (las pistas llegarán), pero vemos que casi todos en su vida se ven obligados a detenerse y preguntar cómo está. Una potente dicotomía: rock de cornball de heavy metal versus drama desgarrador.

A veces necesito evitar que mi cerebro me estrese y reducir la velocidad para disfrutar de algunos medios fáciles y divertidos. Hay muchas cosas que no funcionan para mí en esos momentos, como cómics que son demasiado complicados de seguir, libros-ladrillo, series de TV de comienzo denso (que, en realidad, y por experiencia, sé que si cuentan de muchos capítulos resultarán siendo buenas) o películas de acción que, sin embargo, son poco atractivas para mí en ese momento. Murder Falcon es un soplo de aire fresco, increíblemente divertido y absolutamente delicioso.

Reseña: Centaurus, de Leo, Rodolphe y Janjetov

Lo digo ahora y lo diré siempre. Nada como tener recopilada una obrita en un genial tomo en tapa dura, llevadero y magnífico para disfrutar en cualquier parte. Además, de un cómic europeo de buenos autores y con tema apocalíptico de por medio como es este volumen de Centaurus, de Leo, Rodolphe y Janjetov que publicó ECC Ediciones el pasado mes de agosto y que por lo que sé para muchos ha pasado desapercibido.

Como bien se cuenta, Leo es todo un referente de la ciencia ficción contemporánea en el cómic europeo gracias a Los mundos de Aldebarán (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6223); pero ahora se reencuentra con su compañero de equipo creativo en Kenia, Namibia y Amazonia (https://www.cronicasliterarias.es/?p=8187): el guionista Rodolphe. Junto al dibujante Zoran Janjetov, dan forma a Centaurus, una fascinante saga recopilada íntegramente en este volumen que os comento y del que paso a desglosar alguna de sus virtudes pues…

…entre la esperanza de haber llegado finalmente al final de un largo viaje de cuatrocientos años y la responsabilidad de garantizar la seguridad de los sobrevivientes de la Humanidad, la presión que descansa sobre los hombros de los líderes de Mundo-Nave se hace insoportable. Y eso sin contar con misteriosos elementos ajenos que van surgiendo en la comunidad de sobrevivientes que aún queda mientras recorren ese vacío interestelar que ha logrado engullir la mente de cantidad de valerosos exploradores. Y es que para el equipo destacado en el potencial planeta anfitrión que acaban de encontrar, la situación es al menos igual de crítica, incluso sangrienta… y ha llegado el momento de las elecciones. A pesar de sus tics, su guión en principio facilón y sus estereotipos, Centaurus es una obra cuya lectura engancha y despierta rápidamente la curiosidad con lo que propone. La fuerza de la serie radica en la continua mezcla de géneros: space-opera, aventura clásica pulp, thriller y politiqueo del bueno.

Leo y Rodolphe logran conducir varias intrigas en paralelo y unirlas en una conclusión explosiva. Evidentemente, algunas situaciones y protagonistas son más que caricaturescos que otros. En este punto, puedes tener la sensación de estar viendo una de esas pelis de acción que se saca de la manga Amazon o Netflix con un protagonista de moda y no deja ser una aventura más de CF, palomiteo del bueno y con intrigas de palacio de las que quieres enterarte de todo mientras echas un par de horas en el sofá de tu casa. La psicología de los personajes en Centaurus puede sacarte una sonrisa ya que resultan simples y monolíticas, sí. Tenemos a cabezas de turco para casi cada uno de los puestos de trabajo fuertes del nuevo gobierno. Pero es que por mucho que quieras innovar, esto es así. ¿O no somos los humanos y nuestros sistemas, trocitos cortados de un mismo patrón? Pero con el paso de las páginas la mermelada se asienta, el suspense está ahí y los objetivos más que conseguidos. Y gustan. Por eso ya se ha anunciado un segundo ciclo (Europe) para esta obra de CF que a muchos nos ha encantado.

Gráficamente, el clan Janjetov (Zoran en los dibujos, Jr. en los colores) se ha aclimatado a la perfección a las exigencias de la saga. Si la huella de Leo permanece visible aquí y allá en el recodo de un bosque o de una discusión llena de lágrimas, el estilo planteado, al límite de lo estático, de las ilustraciones, aporta cierta gravedad a la narración y refuerza el lado desesperado de esta emigración forzada. Un buen ejemplo de cómo hacer buen cómic. A lo que debéis sumar la narrativa épica más clásica, un atractivo para cualquier lector que se precie.

Reseña: Planetary. La Saga Completa, de Warren Ellis y John Cassaday

Todos aquellos que aún desconocen de qué va realmente Planetary y están pensando en hacerse con esta maravilla de cómic de una vez por todas…, harán bien en aprovechar la oportunidad que brinda ECC Ediciones de hacerse con toda la obra en un sólo tomo. Recién publicado este integralazo, los que sepan y puedan, terminarán sabiendo que nunca se arrepentirán. Y diría que por varios motivos. Por que el desconocimiento es dañino, pero también bueno en el sentido de que insta a estar constantemente intentando encontrar joyitas que le marquen. Y por mor del destino es cierto que podemos pasar por alto algunas. No obstante, diría que raro es el lector acérrimo comiquero que no ha oído hablar alguna vez, y bien, de Planetary. Pues estamos ante una de las obras punteras de uno de los mejores guionistas en activo como es el señor Warren Ellis.

Planetary, quizás considerada una obra de culto, o mejor dicho, una las obras de culto de Warren Ellis, es una serie limitada de cómics ideada por el guionista británico e ilustrada por John Cassaday, que fuera publicada en su día por la editorial norteamericana Wildstorm y a la postre en diferentes formatos en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Y ya os aseguro que el formato ideal es el que hoy os reseño por llevadero, por completo y porque presenta toda la obra bien recopilada en un formato que se disfruta. Y es que la huella de Wildstorm en DC aún queda pese a que ya no existe. Wildstorm fue una editorial que en su apogeo, albergó una serie de proyectos estupendos, muchos de los cuales fueron cortesía de Warren Ellis. Una serie de títulos donde descubrir el amor de este guionista por la Ciencia Ficción y la sátira mordaz de la que goza este señor. Universos perfectos orientados a un público adulto, al que ya entramos muchos hace tiempo. Y mientras Stormwatch y The Authority podrían ser las contribuciones más duraderas de Ellis a la casa DC, Planetary es, sin duda, su logro más importante en Wildstorm y del que oirás grandes palabras de todo aquel que la haya devorado por ser “fácil” de asimilar, original, diferente, atractiva, tocando a su vez temas que en muy pocos (poquísimos) cómics se tratan.

Pongámonos en situación: Planetary narra las aventuras de un trío de misteriosos personajes que se denominan a sí mismos Arqueólogos de lo Imposible y que trabajan bajo la consigna de Es un mundo extraño…, mantengámoslo así. Tres personajes que recorren el mundo en busca de rarezas y prodigios y que van descubriendo hechos, sucesos, pruebas… que ciertos departamentos y gobiernos mundiales nunca quisieron que fueran desvelados. Son arqueólogos del misterio, exploradores de la historia secreta del planeta, los que trazan las fronteras invisibles de un mundo fantástico que nos rodea aunque normalmente muy pocos pueden verlo. Con personas a las que preguntarles sobre la veracidad de cualquier leyenda o conspiración de cualquier lugar del planeta, seres que rara vez no tienen información sobre ello. Una serie que destaca por lo actual y puesta al día de sus argumentos, personajes y lugares comunes de la ficción del siglo XX. Tratando desde cultos secretos, grietas en el tiempo, pasando por monstruos clásicos o historias chinas de fantasmas. Tramas plagadas de referencias a otras historias, si bien se cambian nombres y situaciones tanto para crear un universo propio como para dejar de pagar derechos de autor, seamos sinceros. Un cómic hecho cien por cien para los que nos gusta lo paranormal.

Más allá de la narración y la ambición de alto concepto, lo que hace que Planetary sea una de las mejores obras de Ellis y del cómic, en general, es que trata lo sobrenatural en el sentido inusitado del optimismo sobre todas esas leyendas que circundan nuestro planeta, muchas de las cuales aún a día de hoy no podemos explicar. La escritura de Ellis tiende a ser oscura y cínica. Aquí encontraréis protagonistas sarcásticos y amargados, los mundos que habitan están llenos de corrupción…, pero no hay que olvidar que Cassaday a los lápices, fue una de las principales razones del éxito creativo de Planetary. Desde los primeros números el arte de Cassaday fue algo tosco pero es de esos cómics donde se nota una enorme evolución en el proceso de creación en una  trama o serie de tramas muy de estilo cinematográfico, sinceramente no sé como Netflix o HBO no se han fijado ya en este cómic ahora que buscan argumentos para satisfacer a los aficionados al fantástico.

Planetary: La Saga Completa recopila los veintisiete números de la colección original, así como los especiales Planetary Preview, Planetary/Authority: Gobernar el mundo, Planetary/JLA: Terra Occulta y Planetary/Batman: Night on Earth, que cuentan con la colaboración de autores como Phil Jiménez, Andy Lanning o Jerry Ordway.

Una joya.

Reseña: Hellblazer. Entre Rejas, de Richard Corben, Brian Azzarello y Tim Bradstreet

No veo tan descabellado que los números de Hellblazer del #146 al #150 se hayan publicado como tomo único y en una versión Deluxe porque es muy cierto que es todo un lujo en su conjunto la historia de Entre Rejas (Hard Time). Una miniserie que junto a grandísimos autores ahora en ciertos momentos, para mí, de Vertigo y diría que de todas, es la única que ha conseguido juntar a la crême de la crême de la historia del cómic americano. Y decir que se puede encontrar ahora mismo una trama donde el maestro del guión Brian Azzarello y Richard Corben trabajan juntos. No friends, no es moco de pavo.

Llevando a John Constantine a la cárcel.

Asesinos, violadores, mafiosos, pirados… a su alrededor. Un lugar al que si metes al ingrediente Constantine se acaba de convertir (como bien dice la sinopsis) en todo un polvorín. En lo que fue su primer trabajo para esta gloriosa serie, el legendario ilustrador y guionista de Terror, Richard Corben, se unio a Brian Azzarello (100 Balas, Johny Double…, entre otras miles), cuando lo estaban petando con casi todo. Recuerdo que fue un notición cuando nos enteramos los que seguíamos la serie mes a mes. Loquitos estábamos por completarla. Por que Entre Rejas es un historia en cinco numeritos que lleva a John Constantine a un nuevo tipo de infierno. Una penitenciaría de máxima seguridad. Y sí que es cierto que quién lo conozca pensará que Constantine no es fácil de asustar. A lo largo de su sórdida carrera, un tío que se ha enfrentado a todo tipo de monstruos, ángeles descarnados y demonios del averno… ¿qué mojonero ladrón de bancos o qué idiota mongolo asesino en serie le va a asustar? Pero aquí, my friends, el tema es otro.

Mientras Constantine ha estado en libertad, ha tenido sus cigarrillos y sus historias para soportar su calvario. Con eso, siempre ha mantenido el control. Pero, ¿qué sucede cuando sus topes de locura y control le son arrebatadas? Despojado de su gabardina característica, su paquete de Silk Cuts y la red de seguridad de sus conexiones personales, Constantine debe adaptarse a un entorno diferente a cualquier otro que haya experimentado. Un lugar duro gobernado por hombres sin escrúpulos, donde la debilidad… se extingue como el paso de un cometa. Uno que va directamente del Sol.

Las respuestas inesperadas las tenéis en esta joyita llamada Entre Rejas, publicada mes por ECC Ediciones en el formato Edición Deluxe con sobrecubierta que nadie se debe perder. Si no la tienes o nunca la leiste está claro que esta edición es la ideal para ti. Pero si ya la posees, por ejemplo, en las ediciones integrales por autor que se publicaron de Hellblazer (https://www.ecccomics.com/comic/hellblazer-brian-azzarello-1623.aspx), como es mi caso; decir que es un magnífico regalo para alguien que aprecies de verdad y/o que quieras que se enganche de una vez al personaje. Y vea todo lo que supone haber leido alguna vez una buena historia de Hellblazer.

Lo mejor de lo mejor.

Ese fue mi caso.

La etapa de culto de Brian Azzarello y Richard Corben al frente de Hellblazer por primera vez recopilada en un único tomo y de lujo. ¿Y qué decir de las portadacas del señor Bradstreet?

Esto se recomienda solo.

¡Disfrutad, qué el verano se acaba!

Reseña: El Viaje de Yaya, de Charlotte Girard, Jean-Marie Omont y Patrick Marty

El Viaje de Yaya es un relato que tiene muchas ventajas para atraer a un público joven. En primer lugar, contiene un dúo de personajes clásico pero atractivo; una niña rica, algo temperamental pero valiente y entrañable, y un niño pobre, huérfano, ingenioso, valiente e igualmente entrañable. Este tipo de duetos me consta que ya ha demostrado su valía en ocasiones y gracias al carisma que siempre tienen los personajes-niños y con el que han dotado los autores a los de este cómic que publica ECC Ediciones dentro de su sello infantil KODOMO; estamos ante un buen recomendable álbum de cómic europeo que diría que ningún considerado padre o madre se debería perder.

Los lectores se apegarán rápidamente a lo que se cuenta aquí. Y aún al nivel de los personajes, la trama cuenta con papeles secundarios de importancia. Los principales, de nuevo muy clásicos, son un adversario testarudo, estúpido y desagradable por un lado y un divertido y caprichoso compañero de aventuras que toma los rasgos de un pajarito indefenso pero audaz. El Viaje de Yaya posee una galería de personajes que, si no es original, resulta muy eficaz.

Y luego viene el contexto histórico. Creo que es una muy buena idea haber situado la aventura en China inmediatamente antes de la Segunda Guerra Mundial. Una China entonces invadida por su enemigo japonés, un teatro poco utilizado y que, sin duda, suscitará algunas interrogantes en el joven lector. Y no sé a vosotros pero a mí me encantan esas historias que siembran en los jóvenes, o en cualquier lector, dudas. Despertar la curiosidad de sus lectores hacia temas que a primera vista parecen desagradables (como historia o geografía, etc.). Y luego viene el dibujo. Manga de esos que parecen típicos, que están muy cercanos en sensaciones al anime y con unos decorados que categorizaría de «fácil de leer», expresivos, pulcros, redondos para su máximo disfrute. Todo para complacer a un público joven, por tanto, pero que a cierto adultos los puede hacer disfrutar cual sensaciones a lo que aportaban series de TV como Heidi o Marco.

La coloración con tonos pastel a menudo agradablemente matizados solo amplifica el encanto que emerge de la línea gráfica creada. Algunas ilustraciones «grandes» no se verán fuera de lugar en forma de póster en la habitación de un niño, ya que el trabajo es limpio y armonioso. Siendo objetivo, un álbum maravilloso que se disfruta mucho sentado junto a tu hija o hijo, ese tan deseoso/a como tú de vivir una historia más. Con un número de páginas ideal para no explayarse en demasiado contexto aunque estamos hablando del primer volumen de tres.

De esas historias que tu heredero o heredera siempre te pide una página más.

El Viaje de Yaya es una bonita serie al estilo italiano cuyos gráficos recuerdan inmediatamente a las películas de animación de Miyazaki aparte de las series comentadas antes.

De sobresaliente esta publicación por parte de ECC Ediciones.

Reseña: Colt & Pepper, de Macan, Kordey y Anubis

La primera y buena gran noticia es que ECC esté publicando chuladas del cómic europeo como Colt & Pepper. Aunque no es algo nuevo, pero parece que están muy centrados ya en traernos grandes cositas del otro lado de los Pirineos y eso es de agradecer porque hay mucho y bueno por rescatar en esa parte del bosque. Y es que tras la excelente sorpresa que fue Nosotros, los muertos (https://www.ecccomics.com/comic/nosotros-los-muertos-2762.aspx) y con su genial colección de Marshal Bass (https://www.cronicasliterarias.es/?p=5242), el dúo Macan & Kordey se toma un buen respiro recreativo con un nuevo título lo suficientemente sorprendente y original como para volver a llamar la atención de los lectores ávidos y curiosos de querer devorar buen cómic de estos dos maestros.

En efecto, Colt & Pepper está sobradamente dopado desde la primera hasta la última página al ofrecer un universo atípico cuyas reglas sobrevolamos muy deprisa mientras las asimilamos a un ritmo bastante frenético. Curiosos eventos inexplicables han transformado permanentemente la América del siglo XVII en una tierra de fantasía al abrir la puerta a nuevas criaturas fantásticas. Hadas, dragones, unicornios y licántropos ahora se codean con los humanos de una forma completamente natural en un mundo propicio para la magia pero también para las tramas políticas. Es en tal contexto que el intrépido Capitán Culpepper, un fiel hombre de orden, se prepara para traicionar a su amo para poder rescatar a su sobrino Coltrayne involucrado en un intento de asesinato. Este es el comienzo de los problemas y la carrera de Colt & Pepper en un universo increíble que da paso a la imaginación desenfrenada de Macan bajo la línea inspirada de Kordey. Un cómic que me ha tenido pegado a la silla de playa mañana y tarde.

Yo que soy de remojarse bastante…, cada vez que entraba al mar, salía al poco para continuar la lectura cual estudiante de oposición en tramo final de fechas. Colt & Pepper atrapa, absorbe, como pocos cómics europeos vistos últimamente. ¡Qué aventura! Si asumimos sin problema que el lugar que se deja a la improvisación es bastante importante y que la siguiente página puede llevarnos a las antípodas de la anterior, no hay lugar para el aburrimiento en apenas dos volúmenes, que podrían haberse beneficiado sin disgusto de hacer un par de ellos más para desarrollar este universo. Los autores van directo al grano sin florituras y sin agobiarse con un postulado complejo y un espíritu que denominaría cartesiano.

Dos álbumes que ahora se recogen en un magnífico volumen en tapa dura y que ECC Ediciones colocó en librerías hace nada.

Y es que mola, mola mucho, en Colt & Pepper los gatos se alimentan de la sangre de los hombres, los nigromantes manipulan a las multitudes y la mayoría de las cosas se pagan con grasa. Pepper, un audaz e intrépido mosquetero, forma un curioso dúo con un sobrino desilusionado en busca de su alma perdida. Cada capítulo podría leerse casi de forma independiente ya que las situaciones propuestas son diferentes a la anterior. Algunos podrían decir que los guiones no tienen ni pies ni cabeza, a veces. Y, por supuesto, los no-amantes de los finales abiertos lo van a odiar. Pero de lo que no se pueden quejar es que aquí hay lugar para la diversión. Un humor negro discreto pero muy presente y sobre todo un cambio de aires, fresco, que con la ola de calor que tenemos encima viene muy bien.

Un cómic que para mí tiene todo-todito-todo lo que uno espera del fantástico.

Colt & Pepper cristaliza todas las esperanzas fundadas en Nosotros, los muertos con un dibujo aún más detallado y lamido por un Kordey liberado de todo límite y la construcción de un mundo aún más loco que en la citada obra. El resultado es un sándwich-mixto sucinto, un aperitivo ameno y desordenado. Lo que lleva a pensar que el maestro Richard Corben puede usted descansar en paz pues Macan y Kordey pueden tomar perfectamente el relevo.

Reseña: El Soldador Submarino, de Jeff Lemire

Jeff Lemire es uno de esos autores actuales de cómics que suele impactar con casi cada título que publica. Este canadiense (¡Qué tiene mi edad!) es ya un reconocido guionista de cómics, ilustrador y productor de televisión del país de la hojita caduca. Autor de títulos chulos como la trilogía de Terror Essex County o la tan de moda Sweet Tooth (https://www.ecccomics.com/comic/sweet-tooth-vol-1-de-2-segunda-edicion-7494.aspx), El Niño Ciervo, que ya ha visto incluso su traslado al formato serie TV. Pero es que el trabajo de Lemire incluye haber pasado por las grandes casas del cómic de superhñeroes con participación en titulos como All-New Hawkeye, Extraordinary X-Men, Moon Knight y el Old Man Logan de Marvel. Y para Dark Horse, Black Hammer y Mazebook, dos comicazos de mi más preciado y amado género como es el Terror.

Jeff Lemire ha hecho la transición de ser el favorito de la crítica en la escena independiente a uno de los principales escritores que lideran el grupo de Los New 52, de DC, por ejemplo. Muy pocos guionistas pueden hacer esa transición del cómic independiente a los superhéroes convencionales con facilidad. Pocos lo consiguen. Y eso se resume en genialidad y calidad con el producto que brota de sus manos. Lemire constantemente resulta ser un escritor de primer nivel. Animal Man y Justice League Dark, son dos de los mejores titulos que se han publicado en DC en los últimos años. Y eso es decir bastante. Pero a pesar de tener algunos de los mayores éxitos de su carrera en DC Comics, Lemire se ha mantenido comprometido con la producción de sus obras propias como creador. Y un ejemplo claro de que puede hacer varias cosas bien a la vez, es esta novela gráfica llamada El Soldador Submarino.

Con un titulo no muy atractivo (todo hay que decirlo), The Underwater Welder es quizás el mejor trabajo de Lemire hasta la fecha con un arte impresionante y una narración magistral. Así de claro. Huelo los premios viniendo hacia él. En esta historia seguimos a Jack, un soldador en alta mar que está a días del nacimiento de su primer hijo. Y es que Jack se ve abrumado por un maremoto de emociones con un nuevo hijo en camino y se ve obligado a enfrentarse a esos miedos que guarda en el armario. Miedos en el que suman la misteriosa desaparición de su padre, que no se volvió a casa la noche de Halloween cuando él apenas tenía diez años.

Jack lucha por aceptar la muerte de su padre y el resentimiento que siente por crecer sin uno. Y mientras lucha por confrontar su pasado, su propia familia comienza a desgarrarse mientras camina por la cuerda floja entre la felicidad y la repetición de errores de los que parece imposible desprenderse. Los mismos, que cometía su desaparecido padre. Y es que Jack, que trabaja en una plataforma petrolífera en la costa de Nueva Escocia, está habituado a la inmensa presión que supone trabajar en las profundidades del mar. Cuanto más hondo se sumerge, más se distancia de su joven esposa embarazada. Parece que cuanto más desciende, más se acerca al abismo de su vida… y del mundo. Pero una noche, Jack tendrá un encuentro sobrenatural que lo cambiará todo.

Lemire es excelente para escribir dolor real, trauma, pena y pérdida. Estas emociones inquietantes salen de la página de manera muy creíble y humanista. También le gusta jugar con la memoria y los saltos en el tiempo (vemos escenas del presente y el pasado de Jack cuando la línea entre los dos comienza a desdibujarse). Esta historia me recordó bastante a un episodio de The Twilight Zone, si os soy sincero; pero bueno, es que aquella serie de TV dio para mucho.

Además, el estilo blanco y negro aquí viene perfecto para someternos a la pena constante del prota y la oscuridad que parece estar abatiéndose sobre él. Jeff Lemire es un maestro en la transmisión de emociones y conflictos personales, y El Soldador Submarino es un ejemplo perfecto de sus habilidades.

Reseña: Starman. Los Años de David Bowie como Ziggy Stardust, de Reinhard Kleist

Starman es una novela gráfica que también debería atraer a las personas que no suelen estar interesadas en los cómics. Y eso, en este país de hoy, con uno de los porcentajes lectores más bajos del primer mundo, se puede decir que es un gran cumplido. Con el paso de los años, Reinhard Kleist se está convirtiendo cada vez más en un cronista de la historia de la música en formato cómic. Después de Johnny Cash (I see a darkness https://www.ecccomics.com/comic/johnny-cash-i-see-a-darkness-5466.aspx) y Nick Cave (Mercy on me https://www.ecccomics.com/comic/nick-cave-mercy-on-me-segunda-edicion-6757.aspx), el berlinés que a estas alturas ya es poseedor de un Premio Max y Moritz en tres ocasiones, incluido en 2018 el premio al mejor autor de habla alemana; con cómics que han sido traducidos a cantidad de idiomas; ahora se centra en el dios de la música. El polifacético e influyente David Bowie.

Como sugiere el subtítulo, Starman se centra en los años en los que el británico pasó de ser un recién llegado prometedor, a la estrella de rock galáctico que se llamó Ziggy Stardust. El año es 1972, es enero y la audiencia para las actuaciones de Bowie y su repertorio es aún pequeña. Pero pronto somos testigos de una transformación a través del poder de la música. Ziggy Stardust evoca colores brillantes en la monótona vida cotidiana de la juventud británica. El mesías de la música extraterrestre ha aterrizado. Desde muy locos roles de género y cambios de identidad sexual hasta la comprensión del rock y el pop, Ziggy provoca, desafía y libera a la persona que se pone frente a él. Pero no todo son luces y flores en este cosmos de apariencia fantástica hecha a sí misma. La fama y el ego, la creación y el creador, pronto lucharán entre sí.

Tenemos un volumen de ECC Ediciones en tapa dura, un ejemplo más donde Kleist demuestra que es un maestro de la biografía musical en formato cómic. Starman es otro ejemplo visual y narrativo de cómo hacer una novela gráfica que se devora y se disfruta en nada. De esas que llevas bajo el brazo en el metro, a la piscina o a tomarte un té o café a solas en una terraza de verano. Y la misma que luego posas en tu estantería junto a los vinilos o CDs de este gran autor.

Para la ocasión, Kleist, que es autor e ilustrador, tiene un socio perfecto llamado Thomas Gilke. Un colorista que hábilmente establece acentos de colores brillantes en contraste con los tonos marrones claros donde se utiliza -diría que a la perfección- una paleta de colores como medio dramatúrgico.

Ziggy se convirtió en el lado oscuro, egocéntrico, hambriento de éxito de Bowie, como describe Kleist de manera impresionante. Pero el 3 de julio de 1973, el cantante tiró de la cuerda y dejó morir a su alter ego al anunciar en una actuación en Londres que eso era todo. Un Suicidio del rock’n’roll, como se llamó la última pista del álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars. Me consta que existe una secuela llamada Low: Los años de David Bowie en Berlín. Ojalá ECC Ediciones se anime a publicarla.