Reseña: Destinos Infinitos, de VVAA

Destinos Infinitos fue el evento Marvel que nos tuvo entretenidos el pasado verano. Un verano de pandemia donde por zonas donde se confinaba a la gente obviamente aumentó bastante la lectura. Cada uno de los héroes más conocidos tuvo su Annual sobre este evento. Así en 2021 en USA, sobre todo (aunque Panini Cómics no tardó mucho en publicarlo aquí), tuvimos por decirlo de alguna manera eventito para Spiderman, Iron Man, Capitán América, Thor y hasta Miles Morales o La Gata Negra, pasando por Los Guardianes de la Galaxia. Todos y cada uno de ellos tienen su “momento” en una miniserie conjunta donde el punto central es que las Gemas del Infinito han regresado al Universo Marvel para liarla de nuevo. Vuelven a estar disponibles, como diría una tienda especializada y tras el conocimiento se encienden todas las alarmas pues, ¿quién conseguirá esta vez su increíble poder cósmico? Y que sepaís que también Nick Furia emprende su propia búsqueda de respuestas.

Fue exactamente el 18 de marzo de 2020 con el inicio pandémico a nivel global cuando Marvel Comics lanzó Infinite Destinies, una historia donde los héroes conocen a nuevos héroes y villanos que adquieren las Gemas del Infinito estas que han venido a nuestra realidad para sacudir la existencia de cualquier raza que se precie. Sin embargo, debido a la pandemia (las ventas son las ventas) el evento se postergó un año completo. ¿La trama? Se inicia con Iron Man llegando a Brooklyn donde ve a Miles Morales luchando contra un ejército de clones que siguen al villano conocido como La Mole. Iron Man ayuda a calmar la situación y se entera de que un villano llamado Assessor torturó a Miles Morales en demasía. Iron Man gira su sendero hasta enfrentarse al Tasador donde le da para el pelo y esto le lleva a otro villano llamado Quantum. Pero este consigue escapar no sin antes revelar que tiene la Gema del Espacio alojada en su pecho…

Tenemos que recordar que durante las Infinity Wars, un hombre llamado Héctor Bautista (quien fue injustamente acusado de asesinato) adquirió la Gema del Tiempo; la que permite congelar y reiniciar la realidad. Pues Héctor luego se llama a sí mismo Overtime y se esconde en Texas y no veáis la que lía. Y el Capi y la Viuda Negra se enfrentan a Overwatch, aunque éste escapa no sin dejar daños colaterales. En definitiva, nos vamos a topar con toda una serie de sucesos, encuentros y desencuentros, que desembocarán en un desenlace inesperado que pocos esperán. Las Gemas del Infinito vienen para liarla de nuevo, insisto. Cada uno de los superhéroes mencionados tendrán en su Annual un villano al que perseguir. Y esto les llevará de algún modo a encontrar o dar con información respectiva a alguna gema. Spiderman, por ejemplo, conoce a una persona llamada Star que tiene acceso a la Gema de la Realidad; Thor está de fiesta en Asgard con Ojo de Halcón cuando es capturado por un enemigo llamado Valg que quiere destruir el universo y tiene un poder que no le corresponde; Miles Morales se encuentra con un superhéroe llamado Amulet cuyo acto de presencia le marcará de por vida; Iron Man y el Capitán América lidiarán con un robot que logró ser poseído por la Gema del Alma…

Un evento de los buenos es Destinos Infinitos. De los que te mantienen entretenido como poco. Y es que bueno, si me conocéis, sabréis que todo lo que tenga que ver con las Gemas del Infinito son argumentos por los que tengo afinidad. En mi opinión, y creo estar al tanto de todos o casi todos, no hay una trama mala donde aparezcan las dichosas piedras de colores. Por lo que mola que Panini Cómics reúne todo lo que concierne a Destinos Infinitos en un solo volumen, TPB en este caso, donde poder devorar todo lo concerniente a este regreso del Mal o del Bien (según se mire) inesperado.

¿Thanos tenía razón? Soy de los que piensa que Thanos tenía razón. Al menos, con esta nuestra raza que manda y desmanda en el planeta Tierra. Sólo tenéis que encender la TV a las dos o tres de la tarde y ver las noticias de cada día.

Reseña: Imperio Secreto (Integral), de Andrea Sorrentino, Leinil Francis Yu, Nick Spencer, Steve McNiven y Daniel Acuña

Los cómics de eventos de superhéroes son algo divertido. Eso no nos lo quita nadie y es algo que para los que somos niños de los 70, 80 o 90 no podemos evitar que nuestras orejas se pongan en alto cada vez que escuchamos la palabra “evento”. Para nuestros inicios lectores era algo que nos atraía mucho y a día de hoy nos sigue poniendo burracos el saber que tenemos entre manos un buen tomo contenedor de una mega-historia con cantidad de superhéroes involucrados. Incluso los mejores guionistas a menudo tienen dificultades para lidiar con estas bestias difíciles de manejar, entregar una historia convincente y artísticamente bien elaborada. Pero se ve cierto que un puñado de guionistas en Marvel realmente parecen tener el truco y afortunadamente Nick Spencer es uno de ellos.

El gran crossover del verano de 2017 de Marvel y que por fin edita Panini Cómics en un glorioso tochaco Marvel Now! este mes para deleite del aficionado, fue un evento que comenzó con una base súper atractiva basándose en giros argumentales más significativos en la historia que otra cosa. Explora lo que sucede cuando el mayor héroe del Universo Marvel (o al menos, al que más cariño se le tiene) se convierte en el peor enemigo de todos. Para aquellos que de alguna manera lograron no estar expuestos a Imperio Secreto cuando se editó en grapa, esta miniserie sirve como la culminación de la saga creada por Nick Spencer para con el Capi. Y gracias a un ínfimo detalle al principio, detalle cuántico cortesía de Living Cosmic Cube Kobik, tenemos que la vida de Steve Rogers ha sido reescrita para que ahora sea un agente durmiente de HYDRA desde los primeros años de su existencia. Por lo tanto, Imperio Secreto marca el punto en el que el Capitán América y la resurgente HYDRA se levantan y toman el control del mundo dejando a Los Vengadores preguntándose cómo pudieron haber puesto tanta fe en el tío del escudo.

En lo que respecta a premisas cruzadas, Imperio Secreto se encuentra entre las mejores historias que elaboran esta técnica. Al igual que Civil War, cuenta una historia muy oportuna y políticamente recargada que tiene un impacto claro e inmediato en toda la línea editorial de Marvel. Los primeros capítulos tienen un peso real y un sentido de la importancia que se encuentra rara vez en cómics de superhéroes. La serie aunque demuestra ser capaz de mantener ese impulso a largo plazo termina por tener un final que creó bastante polémica y separó opiniones. Y es cierto que la trama comienza a alargarse después de algunos problemas a medida que el énfasis cambia en la búsqueda dispersa del Cubo Cósmico. Pero el clímax es incapaz de mantenerse siempre. Esto es muy difícil de conseguir y solo los que somos escritores lo sabemos. Por eso en Imperio Secreto, en lugar de ofrecerse un examen profundo de la caída y posible redención del Capitán América, todo culmina en otra batalla genérica entre el bien y el mal. Y entiendo que a la gente le pueda dejar con el culo torcido tanta tralla para después nada. A mí me satisfizo pero entiendo que haya gente a la que no.

La calidad artística de la serie se divide en gran parte entre Steve McNiven, Andrea Sorrentino y Leinil Yu, tres grandes artistas, pero no artistas cuyos estilos necesariamente se mezclan bien. Esa es otra. Pero la buena noticia es que la colección en tapa dura ofrece un paquete bastante completo. Además de la miniserie de diez números de Secret Empire, recopila el capítulo de prólogo Secret Empire #0, el capítulo de epílogo Secret Empire Omega, el vínculo del Free Comic Book Day y el Captain America #25 (que sirvió como final de serie colectiva para ambos cómics del Capitán América de Spencer).

En cuanto al material más directamente relevante, tener este evento de este modo cubre todas las expectativas porque en su conjunto es una historia que marca y da caché el habérsela leido. Así de claro. Así que cerrando el veredicto, en mi opinión, Spencer y McNiven, más que un evento, crean historia íntima y centrada en los personajes. Gran parte de este problema se ve a través de los ojos de un niño llamado Rayshaun, uno de los pocos civiles comunes con presencia de ánimo para ver el nuevo régimen de HYDRA y anhelar el mundo tal como era.

Echadle un ojo si podéis. Spencer no toma precisamente el camino fácil. Ofrece una combinación curiosa de dramas de personajes, espectáculo de superhéroes e incluso humor significativo; todo para equilibrar esos momentos huecos que tiene la historia. Si hasta aquí os mola, tenéis mi enhorabuena por intentar haceros con esta aventura.

Reseña: Ojo de Halcón (Integral), de Matt Fraction y David Aja.

Empezaré dando tres máximas:

El mejor Ojo de Halcón que he leído nunca.

Joya del cómic contemporáneo.

Una vez empiezas, no puedes parar hasta terminarlo.

A partir de aquí ya sabéis que la reseña va a ser puro babeo. Pero friends, es que no queda otra y el motivo no es solo que sea ganadadora de varios Eisner, es que las sensaciones que produce su lectura… uf, tendré que aguantarme un poco el dicho babeo porque si no esto va a ser horrible para los detractores… si es que existen. Estamos ante una aclamada etapa que une los destinos del Ojo de Halcón original con los de su sucesora, Kate Bishop. Una obra que, sin duda, ha sido pura inspiración para la reciente serie de TV sobre Ojo de Halcón. Y es que para mí los superhéroes que tiran de lo básico (grata similitud), los superhéroes más simples y los que, sobre todo, tiran flechas; siempre tienen un atractivo especial. Muy fan desde pequeño de Green Arrow y por tanto de Ojo de Halcón. Nunca hice ascos a nada dependiendo de la fábrica de donde proviniera. Disfruto casi igual de un Big Mac que de un Whopper, aunque por supuesto tengo mis preferencias.

Ojo de Halcón, o mejor dicho, en los que Ojo de Halcón participaba, fueron uno de los cómics que más perseguí en mi niñez en esos kioscos que a muchos nos salvaban de una aburrida tarde lluviosa en la que aún no existían los videojuegos. Ojo de Halcón tenía algo. Era simple. Sin poderes. Casi siempre y por entonces, a la sombra del Capitán América. Pero tenía algo. ¿Y acaso no era más simple aún un tío con un escudo lanzándolo como un boomerang que uno que tiraba toda clase de flechas que él mismo fabricaba? Por el gran Thanos, que nadie me debata eso. Así que aluciné, creo que como todo el mundo, con el primer TPB que Panini Cómics nos trajo del estupendo Ojo de Halcón, de Matt Fraction y nuestro paisano vallisoletano David Aja, tantas veces premiados en los Eisner. Una obra que en tan solo dos páginas ves algo diferente y que en sensaciones siempre me recuerda al genial Batman: Año Uno, del maestro Frank Miller.

Aquí nos acercamos a un personaje que dirías que es otro, más cercano, costumbrista, y a la vez es el de siempre pero con un lavado de cara. No sé como describirlo, en realidad. Casi como una serie de TV de las de ahora en la que a poco que te metas, quedas enganchado y maravillado por un dibujo diferente. Una chulada de cómic cercana, insisto, que empieza mostrándonos a un personaje común con un principio-trifulca en una comunidad de vecinos, y con eso y poco más (mafiosos y temas muy de novela negra en barrios bajos) comienza todo. Y bueno, era obvio que esta genialidad saldría en un solo tomo, en un omnibus maravilloso de esos que salen en USA y que, por supuesto, Panini Cómics termina por publicar aquí. Así que la oportunidad sigue en pie.

Leer lo mejor de lo mejor y a ser posible de un tirón, o dos, o tres, pero saber que tienes entre manos todo-todito-todo de esta maravilla, es todo un gusto. Pues la trama y subtramas que propone Matt Fraction tienen más sentido de una sola sentada, o dos, o tres, pero continuadas para no perder el hilo. Para colmo, se vuelve conmovedora, intrigante y por supuesto, difícil de abandonar. La serie trata tanto de Kate como de Clint, su interacción es genial. Sus historias en solitario no defraudan. Aventuras originales en su mayoría. ¡Me encanta la inclusión del Dodge Challenger del 70! Un buen guiño a los que amamos el cine setentero. Conducido por una chica llamada Cherry y siendo perseguidos por mafiosos en chándal que intentan hacerse con la pizzería del barrio todo muy a Los Soprano. Capítulos brillantes como el “narrado” por el perro. Realmente una maravilla de arte secuencial y un mensaje genial para engullir. Pizza Dog escuchando a los dos Ojo de Halcón debatiendo y ¡Pizza Dog al rescate!, me pareció una idea tan genial como maravillosa. Y cositas así.

Un diario visual y protagonista con grandes personajes Marvel apareciendo en algunas tramas (Capitán América, Spiderman, Lobezno, Viuda Negra, Pájaro Burlón, Spider Woman…) haciendo breves apariciones entre la Mafia del Chandal, el Maestro de Ceremonias y Madame Masque. Lo tiene todo. Insisto. Es puro babeo.

Reseña: Loki. Agente de Asgard, de Al Ewing, Lee Garbett y VVAA

Temía que Loki: Agente de Asgard estuviera inspirado y dirigido a una audiencia de fangirls/boys del MCU-Hiddleston-Loki. Y obviamente esto es así. Sin embargo, me ha sorprendido la profundidad de los arcos que se marca Al Ewing para con el personaje en este volumen, en este genial The Complete Collection que Panini Cómics publica este mes. Un tomo en el que uno puede disfrutar de todo-todito-todo el contenido de principio a fin.

La parte de su adolescencia y principios años hasta la veintena aproximadamente, me ha parecido formidable el nivel de enganche-lector que produce. Es un artefacto interesante de la cultura pop para un lector viejoven como yo, ese que prefiere los cómics con mucho para analizar. Pues hay dimensiones del Agente de Asgard aquí, que van mucho más allá del fan-service. Y eso pedía. Incluyendo, la sátira amistosa hacia el fandom que nunca se deja de lado. Es decir, un creador de canon que retome y/o critique sutilmente las ideas de los fans, de algo ya madurado y que pretende el análisis académico, nunca dejará de ser una oposición a la tendencia de la cultura. El pensamiento en blanco y negro debe ser ya olvidado. En definitiva, durante la lectura de Loki: Agente de Asgard me encontré pensando en más de una ocasión que es un cómic ideal para que mis hijos lo lean cuando ellos quieran. (La mayor no es mucho de superhéroes pero en el peque tengo esperanzas cuando sepa leer).

También me complacieron mucho las referencias detalladas a la mitología y cómo van más allá de los nombres, bocetos aproximados de personajes y conceptos famosos del Ragnarok. Simplemente, por que está mucho mejor explicado que en las pelis. Ewing opta por la interpretación cíclica del mito. Leí los primeros números de este cómic teniendo muy presente La Saga de los Volsungos (una obra que me encanta, un texto islandés escrito en prosa a finales del siglo XIII, que relata las aventuras del héroe germánico Sigurd que mata al dragón Fafnir en el Brezal de Gnita, y así se apodera de un tesoro mágico que termina por convertirse en el Oro del Rin). Y parte de esta historia, se adapta aquí, con Sigurd el cazador de dragones, su espada mágica Gram y el tesoro de Andvari y el enano, y todos jugando papeles importantes en un momento u otro. Eso me encantó. Pues el Sigurd de Marvel es llamado «el primer héroe de Asgard» de una manera que recuerda la costumbre griega de tener héroes como semidioses. Y no estoy seguro de cuánto, o si figura esto en otros cómics Marvel. Pero aquí parece diseñado para responder a algunas ideas modernas sobre dicha mitología. No obstante, a pesar de estos comienzos prometedores, tenemos un integral que no funciona totalmente como tomo o serie de historias independientes para un lector que no ha leído ningún otro cómic que hable de Asgard dentro del Universo Marvel. Contiene demasiadas referencias a otros cómics, y no sólo al troncal de trama que es un evento cruzado con otros superhéroes.

Pero está muy bien conseguido que estamos ante una colección que es un guiño a la alta probabilidad de que el Agente de Asgard pueda caer bien a muchos pero también mal a unos pocos. Se basa en la idea atractiva en la que el malo de la clase, gusta. Con premisas chulas como esa fuerza mágica desatada por el Dr. Doom y la Bruja Escarlata (que está trabajando con él, no con Los Vengadores a diferencia de las pelis) y hace que los héroes y los villanos cambien de bando con una facilidad pasmosa y embaucadora con su habla. Los villanos se vuelven buenos y los héroes malos. El joven Loki y Amora La Encantadora trabajando juntos a dúo es todo un espectáculo. Los dos son descritos como engreídos y santurrones, y Loki ya no quiere tener nada que ver con sus antiguos amigos, a quienes les gustaba por su moral un poco ambigua. Y los amigos a cambio concluyen con su «dejémoslos con su fría nobleza».

Entre 2014 y 2015 se publicó esta serie que podría haber parecido un mensaje moral típico y bastante sencillo del tipo que se encuentra en las historias de superhéroes. Recordad que este chico es quién venció a Ultrón. Aparte de eso, estamos ante una serie de humor bien llevada. Agente de Asgard es un ejemplo estelar de cómo renovar a un personaje con un cómic que reboza buen rollo y aventuras que dejan muy buenas sensaciones. Con un personaje que no a todos cae bien. Y eso es muy difícil de hacer.

Reseña: Lobezno. Enemigo del Estado, de Mark Millar, John Romita Jr. y VVAA

Las dos primeras películas de X-Men marcaron el comienzo de una nueva era para los mutantes, una en la que abandonaron el spandex (los trajes a los que llamamos por aquí el pijameo) y los llamativos supervillanos de cuero negro. También ese conjunto de problemas arraigados que ya venían de atrás. No obstante, Lobezno estuvo a la vanguardia de este cambio de paradigma. En cómic, cuando el volumen 3 de Wolverine fue lanzado, los lectores vieron un nuevo lado del viejete de las garras. Bajo la dirección de Greg Rucka, Logan viajó por el país en motocicleta, corrigiendo errores y nunca más vistiendo su uniforme tan (feo) característico. Por supuesto, los hechos ocurridos en formato cómic son cíclicos, y en 2004 ya el péndulo había comenzado a oscilar hacia otro lado. Bien. Ahora deciros que tras la creación de Astonishing X-Men, los mutantes se vistieron una vez más con sus llamativos pijamas y la cabecera de Lobezno siguió su ejemplo. Y llegó una denominado Enemigo del Estado del siempre genial Mark Millar, donde Wolverine no solo volvió a usar licra, sino que sus luchas se volvieron más épicas y fantásticas que nunca. Y ahora Panini Cómics trae este mes un glorioso integral con todo ello. Mark Millar y John Romita Jr.  dándolo todo en una gigantesca aventura en la que la más mortal arma viviente cae en las peores manos posibles. Eso para empezar. Y dónde te preguntarás porque El Garras quiere destruir todo aquello que le es más querido.

Las obras de Mark Millar son a menudo lo equivalente en formato viñeta a lo que es una peli de acción propiamente dicha. Se ha comentado esto por activa y por pasiva. Su éxito viene de la acción que propone con solo un diálogo o dos y el suspense o tejemaneje que le da a las tramas propias de los mejores films de patadas voladoras. Enemigo del Estado no es una excepción. Millar comenzó su epopeya de doce números haciendo algo que pocos escritores se atreverían a hacer. Mató a Lobezno. La premisa central detrás de esta historia es que ha surgido un nuevo líder en el inframundo criminal llamado El Gorgón. Un mutante de increíbles poderes que es el lider de una secta secreta, una mente maestra que ha tomado el mando tanto de las interminables hordas de HYDRA como de los ninjas no-muertos a cargo de La Mano. El asesinato de Wolverine es una pieza más de un rompecabezas orquestado con la intención de derrocar a S.H.I.E.L.D. y las diversas súper potencias del mundo…

A ver, naturalmente, Lobezno no muere para siempre. Es resucitado por la magia de La Mano y se le lava el cerebro para que se convierta en el asesino definitivo a órdenes de El Gorgon. De esta manera, Logan vuelve a ser el asesino bestial que siempre fue. Pero toda la comunidad de superhéroes está temblando ante la idea de que Lobezno aparezaca en cualquier momento con la intención de matarlos. Y eso mola. Para muchos de ellos, la pesadilla se convierte en realidad. Antes de que terminéis este tomo, El Garras luchará contra Elektra, Daredevil, Los 4 Fantásticos e incluso sus amigos más queridos de los X-Men.

Mark Millar es alabado y criticado por su tendencia a contar historias épicas con superhéroes de renombre. Y les da un giro. Tocarles la moral y romper esquemas para con el aficionado -ese tiquismiquis que no quiere que le toquen ni un pelo a sus ídolos-. Pero hay que agradecer su “libertinaje” en ocasiones porque le salen grandes guiones en los que se brinda por favorecer el espectáculo por encima de la profundidad. Es por eso que os aviso para que no entréis en Enemigo del Estado esperando una narración cerebral al nivel de Arma-X o las historias más introspectivas de Lobezno. Esto es acción. Y ayuda que, superficial o no, la escritura de Millar sea sólida en todos los sentidos. Tal vez no capte la voz de Logan tan bien como lo hizo Greg Rucka en sus diecinueve números anteriores, pero el monólogo del Wolverine de Millar lo vais a encontrar inteligente y evita tocar muchas cosillas típicas que los lectores de El Garras llevamos viendo a lo largo de los años. Durante la primera mitad de la historia, cuando Wolverine permanece con el cerebro lavado, vemos un lado completamente nuevo y muy oscuro de su furia frenética. ¿Recomendado entonces?

No conozco a un Millar-Lobezno mejor, tras la joyita llamada El Viejo Logan.

Reseña: Conan. Tiras de Prensa. Volumen 1: 1978-1979, de Roy Thomas, John Buscema y VVAA

Acaba de publicar Panini Cómics y SD un volumen que para nada quiero que pase desapercibido. Una lectura interesante que vale para varias cosas, que está diseñada para alguien que cumpla uno al menos de estos tres requisitos. Uno: alguien que tiene poco tiempo para leer (aunque siempre diré que tiene, si quiere). Dos: para alguien que nunca-nunca haya leído Conan en formato cómic. Tres: para quien desee ponerse con el personaje (lo conozca o no) y empezar por el principio. Pero obviamente también para súper fans del personaje que no tengan en su colección esta delicia de viñetas hasta ahora inencontrables, y mucho menos, editada en un genial formato. Y es que para el que no lo sepa, desde el 4 de septiembre de 1978 hasta el 12 de abril de 1981, miles de lectores nos emocionamos con las aventuras del bárbaro más famoso del mundo en tiras de prensa, esas que tanto seguíamos los niños de entonces gracias a nuestros padres y abuelos. Una obra que tuve oportunidad de ver una vez en físico, a un coleccionista, y eran unos legajos realmente pobres. Parecían arte escaneado directamente de recortes de periódicos y luego limpiados o modificados para que fuera posible su apreciación. Viñetas en blanco y negro que sufrían una alta combinación de ampliación y contraste que eso y ná, era lo mismo. Por eso lo de brindar por esta publicación y que no pase desapercibida. Por que es, sobre todo, divertido el poder volver a visitar viñetas con aventuras que pude leer cuando era niño. Además de mostrar algunas sinopsis que llevaban inactivas durante mucho tiempo.

Me encontré recordando pequeñas tramas olvidadas por mi cerebro unos treinta y cinco años atrás. Pero en lo que insisto es que Conan – Tiras de Prensa- Volumen 1: 1978-1979 es una magnífica introducción al mito de Conan y sigue siendo el único material relacionado con Conan que me he molestado en leer haciendo los respectivos parones que hay que hacer cuando se sabe que se tiene una joyita entre manos. Caviar que hay que disfrutar en pequeñas dosis. Mirad, a mi hijo pequeño cuando le damos una gominola, la sostiene un rato y la mira, la tiene un rato en la mano y la mira. Antes de empezar a disfrutarla. Es lo mismo, ¿vale? La misma sensación de tener algo entre manos que no quieres que se termine. Un tomo que vale para darse un atracón de gustos de una sentada, siempre sin llegarse a pasarse porque se acaba. Un gran material lleno de aventuras, recogido en un solo tomo. Y lo bueno es que se vienen más.

En USA, Darkhorse sacó una edición que todavía está recibiendo palos. En nuestro país por el momento lo han bordado; el poder disfrutar, el poder rastrear todos los viajes, encuentros, escaramuzas, asesinatos y mujeres que rodean a Conan a lo largo de sus aventuras diarias, está a un paso. Cimmeria (historia de su nacimiento), Zamora (el primer lugar donde es conocido Conan), el castillo del hechicero Sutra, un pueblo del desierto sin nombre al sureste de Shadizar, Jillium y sus ruinas en las afueras, Khushalkan, cerca de Zamboula, pueblo del desierto de Shadizar sin nombre donde sufrirá de lo lindo… También Kush, las selvas de Kordurra, Khorshemish en Koth, hombres-mono, Montaro como hombre lobo, arañas gigantes, criaturas aladas, plantas inteligentes, lagartos inmensos, babosas horrendas… En librerías ya las geniales Conan: The Newspaper Strips Volumen 1.

Conan – Tiras de Prensa- Volumen 1: 1978-1979, un lugar donde encontrar el inicio del cimmerio, aventuras cortas pero siempre entretenidas y los verdaderos dones y talentos de autores legendarios como los eternos Roy Thomas y John Buscema a la cabeza, Doug Moench, Ernie Chan, Alfredo Alcalá, Rudy Nebres, Kupperberg o Tom Yeates. ¿Aún os lo estáis pensando? ¡Venga ya!

Reseña: Factor-X. La Caída de los Mutantes, de Louise Simonson, Jo Duffy, Walter Simonson, Tom DeFalco y VVAA

Reconozco libremente que, en general, desconfiaba del Factor-X, de Louise Simonson, antes de ponerme con la colección. Sus contribuciones a Mutant Massacre fueron la parte más débil del crossover, y no hizo exactamente de Inferno un evento excepcionalmente legible, al menos, para mí. Anticipo y vuelvo a recordar que nunca fui muy de mutantes, no entré en esa amalgama de gente que alucinó en su día con todo lo que llevaba la palabra “mutante”. Pero con los años uno se redime y accede a probar el puchero, ese que tu mamá incesantemente quería que comieras y tú pataleabas y te intentabas escapar como gato frente al agua. Lo cierto es que puedo entender por qué a algunos fans les gusta la escritura de esta guionista, pero centrándome en eso, Factor-X emula demasiado bien los guiones de Chris Claremont y ese mérito no se lo puede quitar nadie. Y reconozco estar impresionado con cómo avanza esta colección ahora que Panini Cómics la está recuperando en sus geniales Marvel Gold. Pues el Factor-X, de Simonson, se siente como una oferta mucho más fuerte a todo lo anterior que haya leído de ella. Realmente, contiene un guión este evento, que funciona a toda máquina.

La Caída de los Mutantes le permitió a Simonson llevar todo tipo de tramas a un punto crítico, uniendo años de acumulación en un final fascinante, emocionante y convincente. No tengo reparos en decir que Factor-X, y en especial, este segundo volumen que recoge La Caída de los Mutantes de forma completa, puede ser uno de los mejores Marvel Gold de toda la colección.

Y eso es decir bastante.

Había algo genial en la idea del X-Factor original, al menos, para un friki de los cómics Marvel. Cuando Chris Claremont se hizo cargo de Uncanny X-Men, después de la introducción del Giant-Sized X-Men, de Len Wein, obtuvimos una serie completamente diferente al X-Men, de Stan Lee y Jack Kirby. Con la excepción del profesor Xavier, Scott Summers y Jean Grey, se trataba de una nueva alineación, repleta de personajes nuevos (y rescatados) étnicamente diversos que posiblemente eclipsaron a la mayoría de sus predecesores en popularidad y fama. Aún así, parece interesante volver a visitar a esos cinco estudiantes originales, especialmente en una franquicia como Marvel, donde los nuevos personajes parecen archivarse por montones y el elenco clave parece cambiar casi todos los años durante la carrera de Claremont. Recurrir a los inicios. A los buenos. Siempre es una idea atractiva. Aunque más fascinante es la premisa básica que en realidad parece años adelantada a su tiempo. De hecho, es divertido mirar hacia atrás en un cómic publicado por primera vez a mediados de los 80 y leerlo como una deconstrucción de la tendencia que hubo hacia argumentos cada vez más oscuros y atrevidos que solo se estaban afianzando en ese momento. Ver como antihéroes como Lobezno o El Castigador se estaban volviendo cada vez más populares y lectores que se morían por leer cómics sobre héroes moralmente ambiguos. Y así, a nivel superficial, os puedo decir que Factor-X tiene ese rollito, ya que seguimos a una organización que caza y captura mutantes peligrosos, nuevas víctimas del Universo Marvel. Una premisa que podría parecer guion para Thunderbolts o Dark Avengers…

Por supuesto, la organización es solo una fachada para que los X-Men originales rescaten y salven a los mutantes de la persecución, parte de una iniciativa publicitaria para garantizar que cualquier humano los contacte antes de formar una horda con antorchas para capturar a un pobre mutante desaliñado. Pero insisto, bajo la tapadera de una organización de caza de mutantes, los miembros de Factor-X son «pequeños hombres buenos», tan buenos como parecen, son como una versión inversa de los Thunderbolts. Y la mayoría de la gente, en su corazoncito, y aunque parezca algo retrogrado, siempre quiere ver que normalmente ganan los buenos. Así que lo dicho: La Caída de los Mutantes es notable se mire por donde se mire. El mejor trabajo de Simonson, leído. Recomendadísimo Marvel Gold.

Reseña: Bill Rayos Beta. Estrella Argéntea, de Daniel Warren Johnson y Mike Spicer

Cuenta la historia (y también la sinopsis editorial del cómic) que Bill Rayos Beta perdió algo más que su martillo tras el combate contra Thor. Una criatura capaz de sostener también tan tremenda arma (ver La balada de Bill Rayos Beta, si la encuentras), el aclamado Mjolnir. Desde entonces Bill anda perdido, cansado de estar bajo la sombra de Thor. Ser el segundón en un entorno lo pone en una encrucijada. No obstante, Odín parece tener una misión para él. Y todo empieza por recuperar y restaurar su martillo destrozado…

En Estrella Argéntea, Bill Rayos Beta se instala en su papel de Señor de la Guerra para Asgard. Pero con muy pocas opciones de hacerse valer pues su Stormbreaker sigue destrozado y la moral está por los suelos. A la misma vez, un dragón poseído por Knull aparece para crear el caos y Thor tiene que intervenir para tranquilizar las cosas. Los viejos rencores y debilidades en el corazón de Bill regresan, resentimientos y la crisis personal de ver de nuevo que no es alguien que pueda defender a los demás, ni dar ejemplo de poder. Todo es aún más doloroso; un cómic que esplende dicha sensación de manera maravillosa, hace que te sientas mal por Bill cuando lo eclipsan, lo rechazan y lo arrastran a una fiesta lastimera en honor a su persona. Está atrapado en una situación que nunca quiso. Pero la suerte parece cambiar cuando una misión se le asigna, un propósito que le puede llevar a limpiar su nombre.

Como se puede ver, este cómic es prácticamente un espectáculo diseñado para un solo hombre. Una aventura en solitario de un personaje y su lucha que recuerda a las grandes epopeyas griegas. Con un guion y dibujo de Daniel Warren Johnson que lo hace todo -él se lo guisa, él se lo come-, trazos a los que dan aún más vitalidad los colores de Mike Spicer. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un cómic de superhéroes actual en este sentido.

Bill Rayos Beta: Estrella Argéntea es una miniserie de cinco numeritos que vio la luz en USA entre mayo y septiembre de esta pasado 2021. Y ya Panini Cómics la pone en las librerías de nuestro país para su disfrute. Se agradece esta rapidez, disfrutarla como la he disfrutado. Comenzamos con una recapitulación de bienvenida al origen de Bill Rayos Beta como protector elegido de su pueblo, los Korbinitas. Su exterior cibernético con cara de caballo ahora es permanente desde que Thor destruyó Stormbreaker hace tiempo en el «desacuerdo» antes comentado. Otra cosa que sucede es que sin su arma, Bill no puede volver a su cuerpo korbinita original. Esta es la principal razón por la que Bill acepta la oferta de Thor para servir como el «Maestro de la Guerra» para Asgard.

Bill Rayos Beta es un superhéroe que debutó en la Edad de Bronce de los cómics. Fue concebido inicialmente para ser un monstruo que aparece por sorpresa pero que termina pasándose al bando de los buenos. Y demostró algo más que eso. Muchos quedamos encandilados con el personaje. Pues un personaje capaz de empuñar el mítico martillo Mjolnir y no ser un guaperas-rubio-melenas que todo lo hace bien, molaba. Después de una rivalidad inicial por la posesión del arma (insisto, esto se cuenta en La balada de Bill Rayos Beta, ojalá la reedite Panini en una chula edición), tra ello, al guerrero extraterrestre se le otorgó un martillo de guerra propio, llamado el Stormbreaker. Y Thor y él se reconciliaron como aliados de ley. Y yo, que siempre he sido un defensor de estos personajes secundarios que terminan por tener más profundidad que algún que otro protagonista, sobre todo, cuando lo cogen autores de calidad; cómo diablos no iba a querer leer esta aventura que se presentaba tan molona.

Mucho potencial en este TPB.

Reseña: What If…? Spiderman. La Sombra de la Araña, de Chip Zdarsky, Ferry y Hollingsworth

La Sombra de la Araña está escrito por Chip Zdarsky, ilustrado por Pasqual Ferry y coloreado por Matt Hollingsworth. Panini Cómics trae este What if…? entre sus novedades. Una miniserie de cinco números que adopta un enfoque alternativo a los eventos ocurridos en el Amazing Spider-Man #258, donde Peter Parker empezó a comprender verdaderamente la naturaleza del traje simbionte. Bien. Pues aquí, en este ¿Y si…?, decide quedárselo, lo que conduce a un enfrentamiento espantoso con el Hobgoblin, entre otras cosas. Ese Duende Verde paralelo de traje naranja…

Lo que mola de todo esto es que Spider’s Shadow (La Sombra de la Araña) es un regreso más a esa serie de historias de mundos paralelos donde ocurren cosas importantes del Universo Marvel que nunca llegaron a ocurrir. Ahora llevadas a cabo para que lector dude que suceso hubiera o hubiese sido mejor. La miel en los labios en muchos casos.

Explorar caminos alternativos de historias legendarias, ¿cómo no va a molar? Un terreno ya explorado por Zdarsky, quien dio un camino de vida alternativo a Peter Parker en Spider-Man: Toda una Vida (https://www.cronicasliterarias.es/?p=663). Un autor que sabe destacar los enfoques realistas de un personaje inundado de cantidad de historias icónicas y momentos inolvidables. Dicho esto, Zdarsky considera contarnos en La Sombra de la Araña cómo el simbionte podría afectar la vida de Peter en primera linea. Ahora que anda en un mal momento personal, está perdiendo el sueño, a la vez que Mary Jane Watson revela que conoce su secreto y que su tía May no le habla después de que dejara la universidad, Zdarsky combina estos males personales con algunas pesadillas absolutamente horribles y un enemigo recurrente en la forma de Hobgoblin, quien tiene esta vez una receta para el desastre.

Tengo que decir, tengo que decir…, que las ilustraciones de Pasqual Ferry para esta obra son a partes iguales, chulas y horribles. Una secuencia de sueños recurrente presenta a Peter corriendo entre llamas, perseguido por las mujeres de su vida (incluida Gwen Stacy) y Peter se ve completamente angustiado y cansado, con bolsas oscuras bajo de los ojos y una sombra perpetua… Uff, hacía tiempo que no veía ilustraciones de tan bajo nivel como las de esta escena. Sin embargo, de pronto, le cambia el punto o le da un «catacrocker» al ilustrador y su mano o lápiz cambia y te hace un dibujo magnífico con la evolución del traje-simbionte reflejando la oscuridad dentro del alma de Peter. No sé muy bien a qué se debe este trastorno de identidad disociativo gráfico, pero este cómic lo refleja. Completando el equipo creativo está Hollingsworth en los colores. Su paleta es brillante y llamativa, y utiliza múltiples formas y sombreados para subir de nivel muy mucho los gráficos de la obra. Los sueños de Peter a menudo están inundados de naranjas y rojos ardientes, mientras que su dormitorio y la sede de los Cuatro Fantásticos en el edificio Baxter, que más tarde visita, están teñidos de un azul fresco y relajante. Un tío que sabe lo que hace.

Spider-Man: La Sombra de la Araña lanza una nueva era de What if…? al fan que con brazos abiertos lleva años esperando tramas así. Comienza enviando al lanzador de telarañas más conocido del mundo por un camino oscuro. ¿Y si… Peter Parker se hubiera transformado en Veneno? Una historia paralela que siempre va a resultar atractiva.

Reseña: Eternos. Sólo la Muerte es Eterna, de Kieron Gillen y Esad Ribić

Uno de los cómics, uno de los tomos más chulos en tapa dura que están disponibles para compra/regalo estas fiestas es, sin duda, la edición de lujo de Eternos: Sólo la Muerte es Eterna. La ha publicado este mismo mes Panini Cómics y recoge un arco argumental muy diferente que se ha marcado Kieron Gillen con los héroes de moda ahora en el Universo Marvel.

Eternos: Sólo la Muerte es Eterna, de Kieron Gillen y Esad Ribić es un debut imponente y una introducción perfecta a los superhéroes monumentales de Marvel que tanto están dando que hablar tras la genial peli que se estrenó hace nada. Y es que Gillen y Ribić han aterrizado para visualizar una historia y lo han hecho sobre los hombros de un gigante como fue Jack Kirby, quien creó a estos seres en 1976. En una especie de reinvención de Chariot of the Gods, Los Eternos imagina un mundo donde unos alienígenas llamados Celestiales experimentan en la Tierra con el hombre primitivo, creando dos nuevas razas: los Deviantes de aspecto diabólico y genéticamente inestables, y Los Eternos, seres poderosos e inmortales. Durante más de un millón de años, los Eternos cuidaron a la humanidad y la protegieron de los Deviantes, pero todo no es más que un retardo, un anticipo del final que nos espera. Del juicio final del que solo nos pueden proteger los Celestiales…

Los Eternos se ha convertido en una potente franquicia en ambición desde que Marvel decidiera rescatarla y sacarla adelante de nuevo. Salió una cabecera que fue cancelada a los diecinueve números, pero otros creadores han ido tejiendo nuevas historias a partir de hilos de trama colgantes, y algunas han quedado muy resultonas. Pero la pregunta es: ¿quién puede igualar la visión de Kirby? Los Eternos fueron trasplantados al Universo Marvel con el desafortunado efecto secundario que ahora se sienten tan esenciales como el dedo gordo de una mano. Los Eternos son una rama superior evolucionada de la humanidad. NO SON MUTANTES. MAs bien , una sociedad antigua, genéticamente alterada, que vive en una ciudad separada de la humanidad, pero no son Inhumanos. Son parte del Universo Marvel y, sin embargo, existen aparte de él. Por lo tanto, otra pregunta es: ¿Cuál es exactamente el propósito de Los Eternos?

Si alguien puede deciros algo sobre ello, son estos autores que han trabajado en Sólo la Muerte es Eterna. Pues se trata este tema con cierto trasfondo. Donde una vez más, volvemos a saber de Ikaris, el último Eterno en ser resucitado por la Máquina después de cometer un homicidio masivo contra Los Vengadores (de Jason Aaron), al conocer una verdad impactante sobre su existencia. Páginas que son una introducción rápida y sorprendente a Ikaris y su naturaleza misteriosa, incluso contradictoria respecto a otros Eternos. Pues viven para siempre, excepto cuando mueren, ese tipo de inmortalidad. Y no se metamorfosean más allá de cambiar su forma humana cuando lo deseen. En definitiva, estamos ante una historia que plantea dos casos: Si los Eternos son inmortales, ¿cómo demonios uno de ellos acaba de ser asesinado? ¿Y qué tiene que ver Thanos en todo esto?

En cuanto al dibujo, Ribić hace que lo irreal parezca real con dibujos propios de lienzos. Su arte es singularmente poderoso y perfecto para un cómic que tanto homenajea a ese tipo de escritos sobre mitología. No obstante, una trama que tiene una dinámica curiosa que sigue una extraña corriente subterránea inquietante. Concretamente, me refiero a Sprite que no recuerda el daño que dejó a su paso, pero Ikaris sí. Gillen y Ribić cincelan en un mármol de arquetipos familiares: el héroe rubio y brusco, el líder autoritario, el pequeño tramposo astuto, todo para revelar la carne y la sangre mortal que siguen teniendo en sus cuerpos. Zuras, el primer Eterno barbudo y de cejas pobladas, poderoso, pero en última instancia vulnerable. Ikaris, severo y propenso a fruncir el ceño, pero divertido casi sin quererlo.

Personajes imponentes que se desafían sin hablar.

Ribić y Gillen han creado un fuerte punto de entrada para estos esquivos héroes que ciertos lectores son reticentes a leer. Aunque para algunos otros, ya muy queridos, atractivos e indispensables, en este mundillo comiquero Marvel que nos tiene tan enganchados.