Reseña: Weird Science Vol.2, de Al Feldstein, Wally Wood y VVAA

Un nuevo volumen de Weird Science…, me ha pensar que esto significa que las ventas están yendo muy bien con esta rescatada colección a todo color y en sendos volúmenes en tapa dura que está publicando Diábolo Ediciones. Porque sí. Porque colecciones como Tales from the Crypt o Weird Science fueron antologías de grandes historias, grandes mini-guiones, grandes cómics, en definitiva, el noveno arte por el que uno/a tiene que pasar para desarrollarse como buen amante del cómic. Y lo mejor es que aunque estamos ante un cómic clásico con más años que un bosque, no te va a costar ningún trabajo digerir estas historias porque no son otra cosa que comida rápida, un buen buffet de tramas cada una de su padre y de su madre, pero con grandes autores detrás. Una de las antologías clásicas más potentes que han existido en el campo del fantástico.

Weird Science fue uno de los semanarios comiqueros de la famosa línea EC Comics que tanto revuelo causó en los años 50 del pasado siglo. Si Tales From the Crypt abogaba directamente por el Terror más puro, Weird Science lo haría por la Ciencia Ficción. Incluso hubo una tercera denominada Weird Fantasy, otro título hermano que se entremezcló con ésta y que durante el mismo período de tiempo existió y tuvo menos tirón. Sin embargo, quiero dejar muy claro que, sobre todo, me encanta este título porque como ya dije una vez, Weird Science, aún contando historias de CiFi, en la mayoría de los relatos el Terror está muy presente. Y pongo el ejemplo de siempre. Estamos ante guiones más cercanos a una película de Alien que a cualquier otra space-opera que se os pueda ocurrir. Y para mí eso es bien. Una revista que durante cuatro años publicó veintidós números y que finalizó para consternación de muchos (padres de familia de entonces) con el número de noviembre/diciembre de 1953. ¡Por sólo diez centavos, oiga!

El segundo volumen de Weird Science presenta historias clásicas escritas por Al Feldstein e ilustradas por maestros artistas como Wally Wood, Joe Orlando, Jack Kamen, Harvey Kurtzman y el mismo Feldstein. Esta impresionante colección reimprime los números del semanario del #7 al #12. Pero un total de treinta y seis impresionantes historias completas de la clásica EC publicadas originalmente entre 1951 y 1952 pero algunos guiones muy cercanos a pelis que podemos ver hoy en día en cualquiera de nuestros cines. Una buena combinación de historias entre las que destaco muy mucho ¡Los alienígenas!, donde se elaboran planes de invasión contra esos terrícolas desprevenidos que somos; ¡Semillas de Júpiter!, donde un globo que contiene cincuenta semillas de monstruos aterriza en la cubierta de un avión; La Huida, donde tres astronautas que parecen destinados a morir por una fuga en su cohete idean un plan que al final se torna en desgracia; ¡La nube gris de la muerte!, donde se investiga in situ la misión de la Venus-1, una nave donde sus tripulantes han sido sometidos a algún horror y han dejado un registro de lo sucedido; Los Invasores, donde unos refugiados huyen de una lucha perdida con un régimen totalitario y cuando llegan a la Tierra pasa que…; y bueno, ¿sabéis qué? Que me han encantado el noventa por ciento de las historias así que para que seguir destripando. ¡Corred y disfrutad! Son delicias del cómic de CiFi, una tras otra. Y despuntando Wally Wood en casi cada uno de los cómics. Jamón de cinco jotas en el plato.

La publicación de Weird Science es otra celebración. Que vuelva a estar cada poco esta joya del cómic fantástico en nuestras librerías es para festejarlo. Más que nada, porque muchos de nosotros pensábamos que esto jamás volvería a verse y mucho menos en este formato y a color. Otra gran reimpresión de los cómics EC difíciles de encontrar. Y no importa cuáles sean tus gustos, la EC lo tiene cubierto. Un maravilloso arte y Fantasía, CiFi, Romance, Western, Crimen, Horror y, por supuesto, Terror; todo dentro de la misma ensalada. E insisto: la parte más interesante de poder leer esto ahora es ver la enorme influencia que tuvieron estos trabajos en cine y televisión, historias que incluso influyeron en la gloriosa joya de la televisión como fue la serie The Twilight Zone, de 1959.

Una joya en bruto.

Reseña: Spiderman. Toda Una Vida, de Chip Zdarsky y Mark Bagley

Chip Zdarsky entró en escena como el nuevo hombre a tener en cuenta como guionista de cómics y no importa cuántas veces hablen mal de él, que todavía sorprende. Su Spiderman: Toda una Vida, no es una parodia y diría que tampoco un What if…? del trepamuros. Es un compendio de historias muy tradicional. Tienes enferma a tía May, a un codicioso J. Jonah Jameson, una sufridora Gwen Stacy, el Duende Verde, intervenciones de otros superhéroes…, e incluso el gran momento dramático cuando Norman se revela a Peter como el villano eterno promoviendo que conoce su identidad secreta y no dudará en desvelarla. Decidme que esto no es pura tradición arácnida. Sin embargo, lo bueno siempre está en los detalles. En Spiderman: Toda una Vida, tenemos escenas de Peter coqueteando con Gwen con comentarios muy ingeniosos y un largo etcétera de detalles que hacen brillar la obra en su conjunto. Título que tengo que reconocer que había pasado por alto decenas de veces. Ahora Panini Cómics publica este 100% Marvel HC con una retórica ideal: ¿Crees que has completado ya tu lista de historias favoritas de Spiderman? ¡Pues prepárate para añadir una más! Muy cierto, por que sin duda es una de las que deseaba leer hace tiempo para “completar” en mi cerebro sus mejores historias. Y para ello que mejor que Spiderman: Toda una Vida que de hecho se elaboró para celebrar el octogésimo aniversario de Marvel. Y donde Chip Zdarsky y Mark Bagley se unen para una historia única de Spidey, pues si un gran poder conlleva una gran responsabilidad, ¿qué responsabilidad tienen entonces los poderosos durante una guerra moralmente cuestionable?

Zdarsky y el legendario Mark Bagley, con el entintador John Dell, el colorista Frank D’Armata y el escritor Travis Lanham de Virtual Calligraphy, examinan esta cuestión; y sin restricciones de continuidad, tallan un camino impactante que todavía se siente perfectamente en línea con su elenco de la Edad de Plata. Zdarsky, utilizando las bases morales ambiguas para la participación de Estados Unidos en la guerra civil en Vietnam, empuja a Spiderman y otros iconos Marvel, mientras se mantiene fiel a la pregunta de lo que realmente significa tener esa «gran responsabilidad». Peter Parker enfrentado no solo al inminente conflicto sino también a las revelaciones de la doble identidad de Norman Osborn, donde se ve obligado a tomar decisiones difíciles que contrastan con las historias clásicas de la época. Esto permite que estemos ante una trama que engancha ya que se siente familiar para los que conocemos el personaje de hace años. Aunque a la vez, prolífera frescura.

Spiderman: Toda una Vida tiene el potencial para llegar a ser considerado un clásico. A tener en cuenta en esos rankings de las mejores historias o indispensables a leer de nuestro amado trepamuros. De clásico moderno, lo tildaría yo. Casi que no hay forma de reseñarlo sin spoilers. Pero a grandes rasgos: en 1962, un Peter Parker de quince años es mordido por una araña radiactiva y se convierte en el sorprendente Hombre-Araña. Flash Thompson es reclutado para servir durante la Guerra de Vietnam y es en 1966 cuando dicha guerra se endurece tanto, que Spidey debe sopesar la cuestión de dónde reside realmente su responsabilidad en el conflicto. Se cuenta bastante más en esta miniserie de seis números ahora recopilada que en casi toda una década de cómics. Desde los 60s del pasado siglo, hasta la primera del presente incluida. Y con apariciones estelares del Capitán América, Duende Verde, el Soldado Desconocido, el profesor Miles Warren, Mysterio, El Escorpión, Los Vengadores, Puño de Hierro, Morbius, Capa y Puñal… En definitiva, un enorme elenco de grandes personajes Marvel.

Spiderman: Toda una Vida utiliza el mismo truco que Marvels o JLA: La Nueva Frontera. Cuenta una historia familiar de superhéroes, pero la sitúa en el mundo real y el tiempo se desarrolla de una manera histórica-verídica. ¡Y Mark Bagley dibuja esto! El maestro Bagley que ha dibujado a Spiderman durante más de treinta años. Para muchos, el mejor dibujante que ha tenido nuestro querido vecino el arácnido.

Reseña: Batman. La Maldición del Caballero Blanco (Edición Deluxe), de Sean Murphy, Klaus Janson y Matt Hollingsworth

Tocaba Batman. La Maldición del Caballero Blanco. Fue en diciembre de 2017 cuando toda USA vio el lanzamiento de una original serie de DC Elseworld (Otros Mundos) de la mano del siempre genial Sean Murphy, que escribía e ilustraba dicha serie limitada de ocho números llamada Batman: Caballero Blanco (titulo que aquí va ya por su tercera edición). Una serie que de alguna manera había pasado por alto en su momento incluso cuando tanto fan por internet hablaba de ella. Yo, en ese momento, luchaba un poco por disfrutar de Batman siempre a mi bola, con el personaje aparentemente encerrado y ubicado en esos arcos argumentales que tienen principio y fin. Pero que están a mi alcance. Por lo que Caballero Blanco fue una fuerte alternativa a la narrativa central de Batman que muchos quizás dejamos de lado para centrarnos en historias acabadas. Y unos años más tarde, cuando murió el entusiasmo y los fans todavía se sentían orgullosos de haberla leido antes que nadie, me arriesgué con el tomo integral al completo y ahora en una edición Deluxde que es toda una maravilla. Doscientas páginas de escritura innovadora y contenido visual formidable, claro que no esperaba menos de Sean Murphy, quien aquí lo borda nuevamente, algo que no sé si ustedes, pero a mí no me sorprende nada de nada.

Ahora ECC Ediciones recién publica este genial tomo Deluxe con sobrecubierta (como todos) de La Maldición del Caballero Blanco, los ocho numeritos en tomo de tapa dura de los que gusta tener en la cómicteca. Donde Sean Murphy (siempre recomendaré su Punk Rock Jesus para iniciarse con el autor) continúa su propia creación del universo del orejas picudas como secuela del Batman: Caballero Blanco. Un tomo que además contiene el especial Batman – Caballero Blanco presenta: Von Frío, dibujado por Klaus Janson.

En la rampa de salida tenemos a un Joker fuertemente cuerdo contra un Caballero Oscuro que se agarra al final de su baticuerda como si le fuese la vida en ello. El ex Príncipe Payaso del Crimen es ahora un hombre del pueblo llamado Jack Napier, que al reunir a los gothamitas con medios astutos pero legítimos, ilegalizó a Batman. El uso de registros públicos para demostrar el detrimento del Cruzado de la Capa mantuvo dicha historia en los libros como si fueran hechos verídicos, al tiempo que convertía a Batman en el villano más odiado de todos. Y como lector, hasta te lo puede parecer. Con detalles simples pero certeros como demostrar, simplemente, a los ciudadanos que el dinero gastado en ayuda para desastres naturales se estaba gastando en los daños que Batman infligía en sus “cacerías”.

Después de disfrutar con el volumen anterior, me encontré esperando ansiosamente esta secuela. Y después de una espera dolorosamente larga (porque ya sabéis que dejé de coleccionar y leer grapas allá por los 90s) aquí estamos con La Maldición del Caballero Blanco, una nueva trama con Azrael, el caballero más oscuro que Gotham ha visto jamás, partiendo la pana, en un solo tomo. Esta historia se inspira en Knightfall. Gotham ha sido restaurada a una apariencia de orden después de la guerra de Joker/Napier y Batman, donde se quiso introducir la Iniciativa Napier para evitar que la Gotham Elite mantuviera el control de la ciudad. Lo hizo, en realidad, utilizando a súper criminales para avivar las llamas en su propio beneficio. Joker quiere sacudir el mundo de Batman desenterrando la historia de la familia más famosa de Gotham. Entre el Joker y la Gotham Elite comienza una guerra que fija su objetivo entre Azrael y Batman. Y Sean Murphy establece una rivalidad de sangre al principio de la historia con líneas de tiempo duales que rápidamente te sumergen en dicho plano alternativo. ¿Por ejemplo? Al visitar Edmond Wayne, descubrimos la historia corrupta de dos casas clave de Gotham.

La Maldición del Caballero Blanco es una trama que conoce sus puntos fuertes y se apega a ellos. La versión alternativa de la actitud de Batman conduce a varios momentos interesantes. Cada vez que nos desviamos del camino trillado, somos recibidos por algo familiar que mola. Las relaciones centrales de Batman cuentan con un gran apoyo incluso con las interacciones más pequeñas, pero las relaciones poco probables brillan intensamente, comenzando con la doctora Leslie Thompkins, uno de los personajes escritos con mayor fuerza, que tiene el don de la voz como razón. Pero con matices de afecto y protección maternal hacia Bruce. ¿Y Harley Quinn? Muy refrescante con sus nuevas responsabilidades y motivaciones.

Y entonces, ¿por qué deberías leer La Maldición del Caballero Blanco? Es un cúmulo de giros diferentes de los estereotipos más establecidos. El distintivo de Sean Murphy se puede ver a una milla de distancia con sus impresionantes fondos y diseños de personajes únicos. Un cómic, una trama que se devora en nada, uno de los mejores tomos del momento.

Reseña: Chew (Integral 1), de John Layman y Rob Guillory

Una de las cosas que más odié durante el confinamiento, fue no poder salir a comer fuera. Y donde se podía… no se podía a gusto. Que sí, que la comida a domicilio estuvo muy bien y las mensajerías hicieron dinerito fresco a cascoporro, pero uno/a no puede esta dando propina toda la vida porque le pongan de poner. No en este país. No con nuestros sueldos. Y cocinar no era una tarea ardua pero durante el confinamiento se convirtió en una de las rutinas más odiadas por el ser humano de este planeta al que por fin se le metió el miedito en el cuerpo porque un virus (esta vez de verdad) podía acabar con todos. Fue duro. Y eso que puedo alegar ser, de las pocas personas de este país que continuó saliendo a trabajar cada día como si todo aquello no fuera con él. Mi trabajo era importante en aquellos momentos para los demás. Dejémoslo ahí. Bien, pues si no sabéis que es Chew, aquí tenéis un cómic sobre las consecuencias que trae una plaga masiva, donde el gobierno ha establecido regulaciones estrictas sobre lo que la gente puede y no puede comer. Y los agentes de la FDA patrullan las calles en busca de vendedores de alimentos ilegales de alimentos mientras descubren una conspiración masiva que termina resultando ser docenas de cuerpos que debieron ser enterrados y no devorados como están siendo. Sí, a pesar de que Chew fue publicado en USA en 2009, este cómic no ha envejecido nada de nada.

Tony Chu es un policía con un secreto, un extraño secreto. Tony Chu es cibopático, lo que significa que obtiene impresiones psíquicas de todo lo que come. También significa que es un gran detective, siempre y cuando no le importe mordisquear el cadáver de una víctima de asesinato para averiguar quién fue y por qué están ahí tiradas sus entrañas, vacias por toda la acera. Es un trabajo sucio y Tony tiene que comer cosas terribles en nombre de la justicia. Y por si eso no fuera suficientemente malo, el gobierno ha descubierto el secreto de Chu y tiene (terribles) planes para él. Le guste o no. Chew es una de esas series de trama tan diferente que mola. Una serie retorcida sobre policías, ladrones, cocineros, caníbales y clarividentes, escrita por John Layman (Marvel Zombies vs. Army of Darkness, House of M: Fantastic Four, Puffed) con unos dibujos molones de mi admirado «novato» ilustrador Rob Guillory.

Chew comienza en un mundo donde una misteriosa cepa de gripe aviar ha matado a veintitrés millones de personas. Como resultado, el gobierno USA ha prohibido la producción y venta de todos los productos de pollo. No más tortillas, no más huevos revueltos, no más sopa de pollo y no más pollo frito (¡Dioses! Me muero si pasara algo así). Curiosamente, resulta que vivir en un mundo en el que el pollo está prohibido es un mundo en el que solo los forajidos tendrán pollo. ¿Os acordáis de la La Ley Seca? Pues eso. Y aquí como resultado una Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) recientemente empoderada va directamente a la guerra con ese mercado negro de aves creado por los malos-malutos que siempre tienen que estar al margen de las normas civilizadas impuestas. Y si creéis que la trama de este cómic es sospechosamente una crítica a la tremenda guerra contra las drogas que existe en USA, no os preocupéis, el cómic hace claramente la comparación por nosotros.

En todo este lío interviene el ex-policía de Filadelfia convertido en agente de la FDA, Tony Chu. Ese que puede aprender cosas sobre los alimentos que come. Por ejemplo, si come una manzana, puede saber dónde se cultivó y quién la recogió. Si come un buen bistec…, bueno, digamos que no le hace ninguna gracia comer carne. Ya en el primer número de la serie, su pequeño/gran talento le sirve para descubrir accidentalmente a un asesino en serie que trabajaba como sous-chef en un bar clandestino de pollos de rigurosa procedencia. Una “encantadora” premisa para empezar este primer magnífico integral de veinte números que acaba de publicar Planeta Cómic en nuestro país. Donde a pesar de la temática exagerada y las desagradables implicaciones de un policía que tiene que comerse a la gente en nombre de la justicia, la construcción de Chew esplende porque muestra ser un cómic que se disfruta con una sonrisa casi constante en la cara. Muy pocos cómics consiguen eso.

Sabía de la fama de Chew y era uno de los títulos que había pasado por alto hasta ahora que sabía que me iba a encantar si o si. Iba con las expectativas muy altas y aunque soy consciente de que eso es muy peligroso, no solo no me ha decepcionado, me ha quedado la sensación de que quiero esta serie al completo en mi ya tan espacio-solicitada cómicteca. Tony Chu es un chulo personaje que se mueve entre un gran elenco de personajes. Layman reconoce todos los tropos tradicionales de un procedimiento policial y lo lleva de maravilla con cada trama. Violencia, intriga, humor y habilidades aún más extrañas que las centradas en la comida, van apareciendo. Son los otros ingredientes del atractivo de Chew.

Una maravilla.

Reseña: Doctor Extraño. El Juramento, de Brian K. Vaughan y Marcos Martín

Otro must-have en toda regla y por eso Panini Cómics, obviamente, lo saca en esta colección. Porque El Juramento además de ser un titulazo, un cómic que siempre debe estar disponible en librerías, es la obra a la que, sin duda, debes acudir antes o después de que te mole muy-mucho la última peli del personaje en la UCM, Doctor Strange en el Multiverso de la Locura.

El Juramento fue una miniserie de cinco numeritos que se publicaron entre 2006 y 2007 de la mano del famoso guionista Brian K. Vaughan. Por si no lo conocéis (que si estáis dentro del mundillo comiquero, lo dudo), Vaughan es un guionista de cómics y de televisión estadounidense, conocido, sobre todo, por sus pelotazos mundiales dentro del noveno arte como son Y: El Último Hombre, Ex Machina, Runaways y Paper Girls. Pero sobre-todo-sobre-todo-sobre-todo por la archifamosa y multipremiada Saga. Como detallito contar que Vaughan (¡Qué tiene mi edad!) fue también guionista y productor de la serie de televisión Perdidos (Lost) entre las temporadas tres y cinco. Ahora, ¿premios? Tiene a rabiar. Y todos dentro de los ámbitos antes mencionados, por supuesto. Ha sido denominado “El mayor visionario del cómic de los últimos años», y ha sido comparado con Frank Miller, Alan Moore, Paul Pope y Steve Niles, como mente brillante de ideas particularmente originales. ¿A la gente se le ha ido la pelota con él? Puede ser. Pero bueno, a este viejoven le avalan ya 14 premios Eisner, 14 premios Harvey y un Premio Hugo. Algo querrá decir esto.

El caso es que Marvel lo pilla en uno de sus mejores momentos y le dice “Eh tú, colega, hazme algo con el personaje o superhéroe que quieras”. Y el compi no lo duda un instante y se coge a Doctor Strange para el que dice que siempre tuvo una historia. Y hace El Juramento (The Oath) en cinco grapas. Y ahora Panini Cómics nos lo rescata de nuevo y lo pone a un precio maravilloso para que nadie-nadie se pierda esta joyita. Una locura, una pasada, un cómic en tomito que os aseguro que vais a devorar de una sentada, casi ciento treinta páginas que ni las hueles de lo chula que está la trama.

Los nuevos lectores obtendrán toda esta información en El Juramento; su inicio y su origen, por lo que no es necesario haber leído otras historias protagonizadas por el personaje, ni siquiera haber visto las pelis. El Hechicero Supremo se embarca en la más importante investigación paranormal de su carrera: debe resolver un intento de asesinato… ¡Contra él mismo! Doctor Strange se embarca en un viaje místico con Wong y Night Nurse (Enfermera de Noche) para encontrar un elixir robado que tiene el poder de borrar lo que la mente puede pensar antes de que la condición de Wong empeore. ¿Empeore? Tiene cáncer. Pero una noche lluviosa en la ciudad de Nueva York, dentro del hospicio perteneciente a Enfermera de Noche, Wong, sirviente del Hechicero Supremo, arrastra al inconsciente y sangrante Doctor Strange adentro mientras suplica ayuda. Regresó al Sanctum Sanctorum para descubrir que a Strange le habían disparado durante un robo. Entonces Strange aparece en su forma astral y le dice a Night Nurse que si no se da prisa, estará muerto antes de que Wong termine de hablar. El caso es que Wong tiene esa horrible enfermedad que tanto conocemos y Strange consiguió una pócima para revocarla. Pero alguien vino a por ella. Y ahora, en otra parte de la ciudad, dentro de la oficina del Dr. Nicodemus West, un ladrón llamado Brigand le entrega una botella que contiene el Elixir de Otkid y un amuleto. Afirma que mató a Strange durante el robo y le muestra un arma que dispara balas de plata. West le dice que debería haberse asegurado de que Strange estuviera muerto porque si no, ya está el lío montado. Así comienza este thriller de acción.

Insisto, lo que me encanta de este cómic es cómo puedes tomarlo instantáneamente sin saber nada de Doctor Strange. Lo que también me encanta es lo simple y única que es la historia. Y como atrapa. Desafía al personaje y lleva a Strange a sus límites sin usar villanos demasiado poderosos en escenarios a escala multiuniversal. Aun así, sí que hay un villano en la forma de Nicodemus West, el cual encaja perfectamente como villano de una sola aventura. Aportar además que estamos ante uno de los cómics del personaje que ayuda a ver cuán obvia era la elección de Benedict Cumberbatch como Doctor Extraño. Aparte de que el actor lo reconoce como su favorito.

Para colmo, el tomito que recién saca Panini Cómics aporta una cosa tremenda al final. Se dedican unas páginas en cuanto a cronología y lecturas complementarias que al interesado/a le vendrán de perlas si opta por seguir disfrutando aventuras del personaje. Siempre que quiera.

Y querrá.

Reseña: GOOMER (Edición Integral), de Nacho y Ricardo

Cuando tuve el cajote en mis manos por primera vez entonces fui consciente del sueño cumplido. Aparte de mega-integrales de cómics de ROM, de Astro City, Zarpa de Acero, Concrete… y otros muchos que espero, deseo y alento cada no mucho a las editoriales para que los publiquen; uno de los de ese podium de deseos… era, sin duda, tener la colección completa algún día de un eterno cómic, una serie que marcó mi juventud como fue Goomer. Cuando me enteré que se publicaba fue de esas cosas que uno piensa que nunca van a pasar y cuando pasan, casi crees que está viviendo un sueño. ¿Sentirá lo mismo al que le toca la lotería por fin después de tantos años imaginándolo? Debe ser una sensación parecida.

Joya, tesorito, Integral del Año, edición eterna, maravilla del cómic publicada, sueño Cumplido, Norma Editorial petándolo de nuevo con la edición de un cómic tan esperado… Así lo definí en redes sociales. Y es que siempre digo lo mismo. Viva la Ciencia Ficción cuando se brinda por el humor. Las pocas historias que tengo publicadas de Ciencia Ficción siempre fueron sazonadas con humor. Me salieron de dentro asi y quizás sea porque para mí es la mezcla perfecta de géneros. Y Goomer es eso en esencia. Y no solo magnifíco esta idea yo. Son muchos los autores y artistas que a lo largo de su carrera han optado por ello y les salió bien. Insisto, no solo lo digo yo. El Prólogo que aparece en el primer tochal de dos de esta edición calentita que vio la luz el pasado Salón del Cómic de Barcelona y ya está en librerías, viene escrito por un friki de cuidado. Pero también uno de los grandes actores, directores y guionistas de este país. El amigo Santiago Segura «habla el avangelio”, en dos paginítas y dice cosas que me tocaron el alma porque describen perfectamente a como me siento con esta publicación entre manos. Dos cositas en concreto. Una es que, si esperáis un reseñador (prologuista) ideal que se fan de esta obra, ese soy yo. Pero si se necesita un reseñador (prologuista) crítico, sesudo y experto en trasfondos gafapastas con ella, buscad en otro lugar. Y dos. “Cuando supe que por fin podría tener TODAS las aventuras de Goomer reunidas en una sola colección, di literalmente, saltos de alegría”.

Los vellos de punta.

En fin. ¿Qué o quién es Goomer para quién (oh dios) no lo conozca? Goomer fue una serie de historietas de humor creada a finales de los benditos años 80 por el guionista NACHO Moreno y el dibujante RICARDO Martínez para El Pequeño País (una revista infantil que acompañó al suplemento dominical del periódico El País entre 1981 y 2009). Tuvo tal éxito que fueron muchos los padres y abuelos que compraban el diario el fin de semana sí o sí porque tenían detrás a hijos o a nietos esperando con ansia esta publicación. Y hablo de abuelos-nietos porque me consta que no sólo fue mi caso. Pero lo más curioso-chulo y a la vez casi indignante es que cada publicación era únicamente una página, un gag, un chiste ultra-corto que rara vez tenía más de una sola carilla. Hecho que fomentaba el ansia por conseguirlo todo-todito-todo del personaje y leerlo más de una vez. Y llegaron entonces recortes, encuadernaciones particulares…, pero no mucho después aparecieron más historias en otras revistas y fue adaptada a película de animación e incluso llegué a verlo no hace mucho en serie web. Pero no es lo mismo. Lo que sí que triunfaron fueron los álbumes al estilo cómic europeo que publicó en su día Ediciones B. Recuerdo a un amigo que apenas salía con nosotros porque guardaba la paga para comprarlos…

Goomer narra las aventuras de un astronauta terrestre que se adapta a vivir en un planeta lejano habitado por una civilización inteligente. En la historieta se dan a conocer diferentes tipos de sociedades, personajes escalofriantes y formas de vida desconocidas, pero a veces de una gran inocencia comparadas con el «terrorífico» habitante procedente de la Tierra. Son chistes, son gags “a lo periódico”, con un transportista espacial que se convierte en inmigrante casi no deseado en un planeta alienígena de una galaxia muy muy lejana. Calvo, perezoso y de pocas luces, Goomer encaja en ese entorno como un guante, comportándose como un Han Solo de pacotilla, sin nave, princesa ni gloria. Un antihéroe que nos representa porque es como somos, no como nos gustaría ser… Pero el caso es que por fin Goomer, el mítico aventurero espacial, perezoso y caradura puede estar en vuestras cómictecas de forma completa con todas sus historietas publicadas en una edición integral. Un cofre-caja contenedora de dos tochales que incluyen las mil doscientas treinta páginas publicadas en diferentes revistas semanales, además de numerosos extras. Una ocasión inmejorable para que las divertidas peripecias de Goomer conquisten a nuevos lectores con su humor atemporal para todas las edades.

Los magnificos guiones de NACHO le perseguirán siempre allá donde esté. Nacho Moreno fue guionista de cómics, viñetista político, escritor, editor, cocinero y restaurador español con esa gracia de la mezcla explosiva que puede salir de alguien nacido en el País Vasco y llevarse decenas de años viviendo en Cádiz. Fue creador también de Mot junto al gran Azpiri. Otra obra que espero Norma Editorial rescate, ¡pliiiiiiiiiiiiisssssssssssssssss! El maestro guionista nos dejó en 2021 víctima de una horrorosa enfermedad.

Por otro lado, pero no muy lejos, RICARDO (Ricardo Martínez – Santiago de Chile (1956)) sigue dando guerra aún como ilustrador editorial y humorista gráfico en nuestro país.

¿Qué más decir entonces? OBRA INDISPENSABLE. Nadie -y digo nadie- debería perderse esta oportunidad. Con una muy chula lámina en su interior.

A las pruebas me remito.

Reseña: Los Guardianes de la Galaxia. Jinetes en el Cielo, de Gerry Duggan y Aaron Kuder

El domingo pasado por la noche pusieron en la tele Guardianes de la Galaxia Vol. 2 y la volví a disfrutar un montón. Las dos primeras partes me encantan. Está muy bien trasladado el concepto Guardianes de la Galaxia así como personajes alternos como EGO, trasladados al UCM para comprensión de los no lectores de cómics e hijos. Pero también vale como actualización de lo clásico. Y eso, si está bien hecho como en este caso, mola bastante. Por lo que dejé lo que tenía entre manos para ver la peli. Y eso que curiosamente estaba deleitándome con más o menos lo mismo pues estaba disfrutando en formato papel de este grupo dentro del tomo Jinetes en el Cielo que Panini Cómics publicó hace poco. Cambié una cosa por otra solo para pillar detalles y para ver lo bien que están trasladados -esta vez si- los personajes. No es que sea la misma historia pero los Guardianes de la Galaxia que Gerry Dugan propone en Jinetes en el Cielo, sí que son los mismos a encontrar en el UCM. Lo que aporta este genial Marvel Now! Deluxe serían los doce numeritos que comprendieron el All-New Guardians of the Galaxy asi como el Free Cómic Book Day (2017) que serviría como precuela para la aventura que pronto meterá a este nuestro querido grupo en una extraña guerra que se ha desatado entre El Coleccionista y el Amo del Juego.

Si alguna vez hubo un momento para lanzar una nueva serie de Guardianes de la Galaxia, ese momento es ahora. Por el momento, la atención de casi todo el mundo sigue con Star-Lord y su tripulación como nunca antes ya que se viene peli para el año que viene pero ya hay cantidad de datos en internet. Y es que después del exitazo de la primera peli de 2014, Brian Bendis modificó el concepto de Guardianes para alinearlo con las películas. Y ahora Gerry Duggan ha ido aún más lejos. Quiero decir, seamos realistas, tienes Baby Groot, la música de Star-Lord y una página de introducción psicodélica. Claro, en un giro extraño, el artista Aaron Kuder le ha puesto barba a Star-Lord, pero esa es la única diferencia. Ahora, no me malinterpreten; eso no es algo malo. Lo cierto es que, hasta 2014, Guardianes de la Galaxia eran una nota a pie de página en la historia de Marvel y ahora siempre son noticia y eso se debe en gran parte al genio James Gunn. No culpo a Marvel por querer aprovechar esto, pero los fans del cómic sabemos de donde viene todo, ¿o no?

Dicho esto, debo admitir que Gerry Duggan le ha dado a esta aventura un atractivo toque tradicional. En particular, me encanta la página de introducción que proclama audazmente que estos compis son el ‘Equipo A’ en el espacio: “Si estás en problemas (o crees que conoces a alguien que pudiera estarlo) en la Vía Láctea, ¡puedes llamar a Los Guardianes de la Galaxia!”. Asi nos encontramos con un cómic divertido. Una serie de doce números que tiene de todo. Comienza con el equipo intentando realizar un atraco «imposible». Lo hacen de una manera que solo encontrarías en los cómics, y funciona muy bien. Francamente, a primera vista estás tan confundido como las víctimas de los Guardianes. Duggan se toma el tiempo para establecer el nuevo status-quo de sus personajes, aunque solo da pistas mínimas sobre las razones de estos cambios. ¿Por qué Drax es pacifista? ¿Qué le pasó a Groot? Y luego grandes momentos con un Star-Lord imponente y no tan dicharachero como el de las pelis. Luego, la historia nos lleva al cliente de los Guardianes, y desde allí Duggan pone al equipo justo en medio de un conflicto entre dos de los Primigenios del Universo como son El Coleccionista y el Amo del Juego.

Artísticamente, Jinetes en el Cielo (All-New Guardians of the Galaxy) es satisfactorio pero no extraordinario. Aaron Kuder tiene una actuación bastante sólida, pero en realidad no hay momentos destacados. Aun asi mola, es un cómic que entretiene y eso es lo mínimo siempre a conseguir en el noveno arte.

Si eres fan de las películas (¿y quién no lo es?), seguramente encontrarás este cómic gustoso muy gustoso de leer. No es la historia más-mejor que vas a leer, pero tiene el estilo y el tono que convirtió a esta banda heterogénea en súper estrellas cinematográficas.

Reseña: Dead Life, de Jean-Charles Gaudin y Joan Urgell

Allá donde se intente una vuelta de tuerca o mejor dicho se busque la originalidad para con el género zombie, allí estaré yo. Yermo Ediciones se lo propone al fan publicando esta chulada de cómic europeo que es Dead Life, de Jean-Charles Gaudin y Joan Urgell, volumen contenedor de los tres álbumes que completan esta miniserie de terror. Donde todo comienza con Curtis y Kate yendo a recoger a su hijo Stephen, que ha pasado las vacaciones en casa de los abuelos…, y donde se atiende a la máxima de no jugar con los objetos prohibidos de los demás. Desencadenan pesadillas.

Como toda buena-historia-zombie, Dead Life se lee muy rápido. ¿Por qué razón? Porque este tipo de guiones suele/debe llevar un mismo patrón en cuanto a escenas de acción o escenas de contemplación. Y empieza lógicamente tal y como empieza toda buena-historia-zombie con acción non-stop una buena cantidad de primeras viñetas que te suben el nervio a tope. El escenario es muy cachondo, hay que decirlo. Empezamos con una pareja que va a recoger a su hijo a casa de los abuelos. Todo va bien hasta el descubrimiento, o más bien la desaparición, de un cáliz que el abuelo guardaba en secreto en su desván. El niño reconoce haber jugado con él. Hacer aventuritas a lo Indiana Jones. Y aquí está el drama. Llegan los zombies y nos adentramos en una persecución infernal hasta el final del volumen sin tiempo para respirar. Os lo aseguro, no da tiempo a respirar. El guionista Jean-Charles Gaudin hace esto tremendamente bien. Juega con nuestros nervios y nos inflige debacle tras debacle para cada uno de los diferentes personajes de la historia.

Así que en un momento en que las series o peliculas de zombies no están muy en auge (tarde o temprano tendrían que dar el bajón, ¿no), y cuando los comedores de carne fresca o de cerebros (Esto era en los 80s, perdón) no están muy en boga, ¿qué tal esta serie? Pues os diría que tened cuidado de todos modos, porque es relativamente realista y no hace prisioneros. Salen muchos personajes, incluyendo mujeres y niños, y no hace prisioneros… Aunque está claro que nada que vaya a asustar al fan de siempre: La Noche de los Muertos Vivientes, Zombie, El Amanecer de los Muertos, The Walking Dead… ¿Pero es más de lo mismo? No hace mucho decía en otra reseña que en este subgénero es muy pero que muy dificil innovar. Te tienes que contentar con sacar adelante una historia interesante y si luego surge algo… que surja.

Y aquí los autores sí que aportan algo diferente a la historia y es el tema de la reliquia. Objeto que derivará al lector hacia preguntas sobre este cáliz rescatado de un desván: ¿De donde viene? ¿Qué causa? ¿Cómo lo provoca? ¿Tiene vericidad histórica? Preguntas que os incitarán a leer y leer con cierta impaciencia.

El dibujo de Joan Urgell es muy bueno. Os diría que la portada engaña. Os va a sorprender.

Respecto al gore del que muchas personas se quejan y ponen como excusa normalmente para no disfrutar o incluso desprestigiar a una buena-historia-zombie, está presentado de forma muy dinámica en Dead Life. Se puede decir que no es excesivo aunque claro, para gustos los colores. Pero lo que sí que consigue esta obra muy bien es recrear rápidamente la atmósfera deseada, asfixiante e intransigente de las tramas de muertos vivientes. Y a tener en cuenta las miradas más bien escalofriantes o de desesperación perfectamente ilustradas que se pueden encontrar. Que eso aporta.

¿Recomendado sólo para fanáticos de los zombies? Eso como mínimo. ¿Recomendado en general? Un buen lector de todo tipo de cómics no debería perderse una aventura asi.

Reseña: Los Escorpiones del Desierto, de Hugo Pratt

Otras de las joyitas comiqueras que se han podido encontrar en el Salón del Cómic de Barcelona de este año y que ya está disponible en librerias especializadas, ha sido el tomo integral y recopilatorio de Los Escorpiones del Desierto, de Hugo Pratt. Sí, del maestro italiano, que obviamente también realizó otras obritas y muy chulas fuera del eterno Corto Maltés. Ayer me puse con este terrible cómic bélico y hace un rato mismo lo terminé casi sin respirar. Me pregunto por qué esta obra era casi desconocida para mí, porqué me pasó casi desapercibida en su día. Y sé que estaba jugando con fuego, porque uno ya sabe como es el ser humano por lo general cuando vienes de leer tremendos cómics de un autor y lo normal es que todo lo que no sea eso, parezca de muy inferior calidad. Pues en principio os diré que Los Escorpiones del Desierto es uno de los cómics más preciosista que he tenido la suerte de leer. Esta sería la segunda creación de Hugo Pratt que leo después del increíble Ernie Pike Integral que también se marcó Norma Editorial; obra a la que por cierto recurro cuando necesito inspiración de buenas historias bélicas. Por lo que declaro que Los Escorpiones del Desierto se suma a esa mini colección-de-inspiración.

Pratt consiguió llevarme de viaje por el desierto de Libia, entre soldados y mercenarios británicos, italianos y africanos, mientras captaba de una manera muy realista todo el duro y cínico escenario de una guerra sucia (no es que haya guerra pura, pero se habla bastante de ello), así como unos paisajes muy especiales, llenos de una belleza tan simple como salvaje. Como en definitiva es el entorno desértico. También conocí a personajes muy interesantes, y me encontré con escenas de acción y escenas «exóticas», y se me ocurrió una idea para la parte específica de la II Guerra Mundial en África, una parte relativamente desconocida para muchos lectores que no ahondan mucho más allá. Y bueno, no hace falta decir que la atmósfera es increíble y el cómic volverá locos a los fanáticos de las aventuras de guerra clásicas pues casi que se respira arena y polvo. ¡Y qué placer encontrarme con Cush! Para los que hayan disfrutado de los titulos de Corto Maltés, este guiño les gustará. Si Koinsky es menos idealista y más pragmático que Corto, no es menos enigmático. Sobre todo, porque las lagunas de estas áreas de conflictos están muy bien trasladadas por Pratt. Las opciones de alianza de los pueblos, la diplomacia de las alianzas temporales, el desfase entre una situación sobre el terreno y un estado oficial percibido como tal por los que deciden… todo ello está admirablemente representado en este cómic. Asi como las corrientes y cualquier tipo de guerrilla posible en esta región del África, un lugar en el que un día podemos ser aliados y otro enemigos.

Aquí los hombres son los juguetes de una guerra. Pura realidad. Es inquietante, seguimos las aventuras del grupo, las traiciones, nacen las amistades, también vemos los sueños detrás de cada individuo; el que haya estado alguna vez vinculado al ejército lo disfrutará a tope. Varios personajes resultarán muy cautivadores a lo largo de la historia, además de Koinsky, que sigue siendo escurridizo, nos tocará La Motte, soldado francés, la comandante Fanfulla y por supuesto Cush, a quien disfrutaremos y donde incluso nos darán más info sobre él que la que se aporta en Corto Maltés. Un tío más violento que Corto, Koinsky juega con la muerte de los demás cuando Corto únicamente es capaz de jugar con la suya. Sobre todo, los álbumes uno, dos y cinco (y para mi el cuarto, en especial), son joyas del noveno arte.

Esta larga serie de relatos (en años) comenzó en 1969 en la revista Sergent Kirk (creada para dar cabida a los cómics de Pratt, incluido, por supuesto, Corto Maltés). Luego continuó en otras revistas italianas como Linus y Corto. Concluyó en 1992 y ahora la tenemos para nuestro deleite en una bonita edición integral prologada por el guionista Felipe Hernández Cava. Una obra que aporta una psicología muy interesante.

Reseña: Flash. La Muerte de Irish West, de Cary Bates, Rich Buckler, Don Heck y VVAA

Dicen que “uno de los momentos oscuros de la trayectoria de Flash” pero yo añadiría que si no el mejor, está muy cerca de ser el mejor arco argumental de Flash. Muy cerca. Al menos, uno de los más impactantes. Pues para los que seguimos al Velocista Escarlata desde siempre, La Muerte de Irish West fue uno de los giros más desconcertantes leidos en mucho tiempo en un cómic. En uno cuya prioridad era la sonrisa. Y la pregunta quizás debiera rondar en torno a: ¿Podrá El Hombre Vivo más Rápido del Mundo escapar de su peor pesadilla? Flash no puede escapar de la pérdida de su esposa y cree que nada ni nadie le impedirá cazar a su asesino. En un buen tomito recopilatorio, ECC Ediciones publica en tapa dura un magnifco volumen donde seguir “las carreritas” de Barry Allen para averiguar quién es el responsable de la muerte de su esposa Iris. Y responsabilizarle o responsabilizarlos si no mat…

Flash: La Muerte de Iris West recopila los números The Flash #270-#284 publicados entre 1979 y 1980 por Cary Bates, Rich Buckler, Don Heck y otros autores míticos de la DC Comics de entonces. La Muerte de Irish West es una colección de grapas que tiene mucho valor nostálgico para mí. Tuve (y todavía tengo) algunos de los números impresos de aquellos años cuando vivía al otro lado del charco. Cumplí seis años una semana después de esta publicación y cumplí doce un par de meses después de acabarla por completo. Es una historia particularmente importante para la historia de DC pero también para mí. Por lo que no puedo ser muy imparcial. Barry Allen es Flash, el Hombre más Rápido del Mundo, un héroe respetado por sus enemigos y querido por sus amigos de la Liga de la Justicia de América. Y en su vida privada, no le podría ir mejor: está casado con Iris, la mujer de sus sueños, la tía de su pupilo Kid Flash. En resumen, es feliz. O lo era, porque todo eso está a punto de cambiar. Durante el transcurso de una fatídica fiesta de disfraces, Iris aparece muerta, y Flash emprende la carrera más desesperada de su vida en busca del asesino de su esposa…

Barry Allen, el Flash de las Edades de Plata y Bronce, se habría casado con Iris West en 1966, convirtiéndose en uno de los primeros personajes DC en casarse mientras mantenía activamente una carrera de superhéroe. Otros siguieron su ejemplo, como Elongated Man (Randolph «Ralph» Dibny, el Hombre Elástico cuya primera aparición fue en el The Flash #112, premio en más de una ocasión al «Mejor Personaje Secundario»); y también se casó muy pronto Átomo (Dr. Ray Palmer, uno de los primeros superhéroes de la Edad de Plata que debutó en el Showcase #34, de 1961). Desafortunadamente, el matrimonio de Flash e Iris fue también uno de los primeros en terminar. Y aquí se cuenta.

Y esa es la otra razón por la que esta historia es notable. En el mundo de los cómics, la muerte va pasando cada poco. La muerte siempre ha sido ese efecto ¿grave? de trasfondo en una historia. Pero claro está que estos personajes, esas posibles muertes, siempre se deshacían al final de la trama. A menudo era un engaño, el personaje estaba en un estado de muerte, o se levanta milagrosamente de entre los muertos. Pero Iris aquí realmente muere. Y deja hundido a Barry lamentándose por la pérdida sin saber como continuar con su vida. Os podría hacer un spoiler gordo sobre lo que ocurrió varios años después, concretamente en 1985, pero prefiero que lo descubráis por vosotros mismos. El caso es que la muerte de esta chica fue un gran shock para los jóvenes lectores de cómics de entonces. Además, Bates preparó muy bien la historia para que tuviera un gran impacto. Su matrimonio fue una trama secundaria recurrente hasta que de pronto salta a la palestra con la muerte de ella. No te lo esperas. Comenzamos a ver un poco de fricción en su matrimonio, seguido de una reconciliación e incluso se habla de tener un hijo. Bates pone cuidadosamente a los Allen en su momento más feliz antes de que ocurra la tragedia. Preparó “el momento” para que fuera todo lo doloroso posible.

El arte de los cómics es maravilloso.

Fue una grata experiencia e interesante para mí volver a leer esta historia-arco argumental y en una edición íntegra como esta. Una hermosa reimpresión de un importante punto de inflexión en la historia de Flash.