Reseña: Windhaven, de Lisa Tuttle, Elsa Charretier y George R. R. Martin

Divertimentos, historias, libros, films, series… Hoy en día tenemos mucho donde elegir y casi que en el formato que nos apetezca. En ti está hacerlo como te plazca y como mejor lo lleves. Las opciones están en el buffet. Por mi parte, le tengo cogido el gustillo a ver como se desarrolla una misma historia en diferentes formatos y uno de esos sándwiches mixtos que más me gustan son los que van de libro a cómic. Porque de libro o cómic a película está bien, pero normalmente sales disgustado. Y, en ocasiones, quedas pedante porque de ti sale como de un volcán la frasecita: «Eso en el libro no era así». Y la gente te odia por un segundo. Pero no puedes evitar decirlo. Sin embargo, de libro a cómic pocas (poquísimas) veces usarás «la frasecita». Primero, porque se suele respetar mucho las escenas importantes del libro y la que sale, suele ser igualita pero ilustrada. Y segundo, bueno, son muy pocos los que hablan consigo mismo y se dicen frases pedantes hacia dentro…

En este tejemaneje se mueve Windhaven, la novedad que publica Planeta Cómic este mes que no es otra cosa que el libro El Refugio del Viento trasladado a novela gráfica. Historia de los consagrados George R. R. Martin (ya sabéis, Canción de Hielo y Fuego, es decir, toda la saga de Juego de Tronos, aunque ha escrito otras muchas novelas y cuentos de Terror y Ciencia Ficción) y Lisa Tuttle (autora de CF, Fantasía y Terror también con bastantes novelas y relatos de dichos géneros publicados y ganadora también de los grandes premios estadounidenses del fantástico). Bien, pues Tuttle colaboró con el autor y guionista George R. R. Martin en una novela corta llamada The Storms of Windhaven que fue nominada al Premio Hugo -el más alto galardón que existe para la CF-, en 1976. Y Tuttle y Martin algo más tarde ampliaron la historia a una novela que se llamó Windhaven (El Refugio del Viento), que se publicó por primera vez en 1981. Era muy común en la época hacer esto con historias que lo petaban en formato corto, como por ejemplo, El Juego de Ender, de Orson Scott Card. Windhaven es una novela gráfica a todo color que ha sido adaptada por la propia Lisa Tuttle e ilustrada por la siempre genial Elsa Charretier (Star Wars: Capitana Phasma, Harley Quinn, Starfire…), una de las dibujantes del momento. La sinopsis cuenta:

«Entre las islas dispersas de un mundo oceánico llamado Windhaven, nadie tiene más prestigio que los alados. Estos mensajeros de alas plateadas cruzan mares traicioneros y desafían vientos cambiantes y tormentas repentinas para transportar noticias, rumores e historias a las comunidades más remotas de Windhaven. Maris de Amberly Menor tan solo es la hija de un pescador, pero es heredera de los navegantes de las estrellas que fundaron su mundo y de la familia de alados que la adoptó. Maris anhela volar por encima de todo. Sin embargo, el hermanastro de Maris es quien debe heredar las alas cuando alcance la mayoría de edad… aunque él sueña con otro camino. Así que Maris decide desafiar la tradición y la ley, exigiendo que los alados sean elegidos por sus méritos y no por herencia».

Y ahora os lo cuento con mis palabras y os resumo. La historia cuenta la vida de Maris, que en principio conocemos desde su vida de niña hasta que le llega el deseo de volar con los integrantes más importantes de su patria. Luego nos vamos a la lucha por cambiar la estructura de la sociedad en la que vivía. Y luego, a sus últimos años, donde vemos las consecuencias de toda esa lucha por la que tuvo que pasar. ¿Creéis que os hago todo este resumen rápido por que no me gustó? Todo lo contrario. La historia cubre un gran rango de tiempo y se disfruta con cada página. La historia fuera de la vida de Maris es bastante típica, eso si, pero la fantástica, la del mundo que engloba y como nos metemos en esa genial ambientación de una tierra donde todo es agua y hay la constante lucha de poder entre naciones…, Eso, my friends, mola cantidad. Por otro lado, me gusta avisar que en esta novela gráfica, hay bastante viñeta y texto y eso para el lector de cómic que apenas tiene tiempo para sentarse un rato a disfrutar y digerir lo que tiene entre manos; se puede asustar. Solo me queda pensar que o bien Lisa Tuttle no ha hecho mucho cómic o está tan enamorada de su historia que no quería dejar nada fuera.

Leí El Refugio del Viento hace años, el libro, mucho antes que Juego de Tronos. Y ya se veían en Windhaven cositas que se trasladaron a la enorme saga de Westeros (Poniente). Pero aquí nos centramos en un solo personaje y gusta ver toda su vida pasar. Y en formato novela gráfica. Es interesante ver también, como cambia Maris con el tiempo en ese mundo de egoístas. Concretamente, da un empujón fortísimo a la historia el dibujo de Charretier. Aporta una característica curiosa en ocasiones que es, muy poca expresión facial. Como si te enteraras de la historia como a vista de pájaro. Desde el aire, apenas apreciando detalles, dibujos que parecen sin terminar. A cierta gente puede no gustarle pero a mí eso me encantó.

Novelas gráficas que uno disfruta.

Reseña: Éramos el Enemigo, de George Takei, Justin Eisinger, Steven Scott y Harmony Becker

Puede parecer que voy de novela gráfica en novela gráfica, pero es que me parece de recibo que para alguien que lee tantísimo y tan rápido como yo (un devorador de historias del tamaño de un Azotamentes tengo dentro), ya que me pongo con una historia que empiece y acabe en el mismo tomo. Se agradece. Para más inri, leo tramas de todos los géneros pero tengo debilidad, cada vez más (será la edad) por las historias que tocan el alma. Historias reales que son traslaciones de novelas autobiográficas que han sido súper ventas en el New York Times y que hablan del dolor en primera persona y de sucesos de gran envergadura, que para bien o para más mal que bien, sufren inocentes sin comerlo ni beberlo.

Éramos el Enemigo es una de esas memorias gráficas que merecen ser leídas. Cuenta la historia, ahora en formato ilustrado, del actor/guionista/escritor/activista George Takei. Una historia de coraje, patriotismo, lealtad y amor. Planeta Cómic publica este mes además, la edición They Called Us Enemy: Expanded Edition. Un genial tomo en tapa dura, una edición de lujo con material y páginas extras que trae lo que me gusta a mí visualizar cuando me cuentan una historia basada en hechos reales: fotos verídicas de los protagonistas.

George Takei ha capturado corazones y mentes en todo el mundo con sus actuaciones magnéticas, su ingenio agudo y su compromiso franco con la igualdad de derechos. Pero mucho antes de desafiar esas nuevas fronteras que tanto promueve en Star Trek, se despertó una mañana como niño de cuatro años para encontrar a su país de nacimiento en guerra y a su padre y a toda su familia teniendo que huir de buenas a primeras para abandonar su hogar con un futuro incierto por delante. Una impresionante historia gráfica donde Takei repasa además la niñez que tuvo viviendo en los campos de concentración estadounidenses cuando formó parte de los ciento veinte mil japoneses americanos que el gobierno estadounidense mantuvo presos durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1942, por orden del presidente Franklin D. Roosevelt, todas las personas de ascendencia japonesa en la costa oeste fueron detenidas y enviadas a uno de los diez «centros de reubicación», a cientos o miles de millas de su hogar, donde serían retenidas dichas familias durante años bajo guardia armada. Éramos el Enemigo es el relato de primera mano de Takei sobre esos años detrás del alambre de púas, los terrores y las pequeñas alegrías de la infancia a la sombra del racismo legalizado. Las decisiones difíciles de una madre, la fe probada de su padre en la democracia y la forma en que esas experiencias plantaron las semillas para su asombroso pero entonces incierto futuro.

¿Qué significa ser estadounidense? ¿Quién decide? George Takei se une a los guionistas Justin Eisinger y Steven Scott y a la artista Harmony Becker en el viaje de su vida para presentar una novela gráfica que pone los vellos de punta. Una trama que si no fuera porque sabes que tiene un bonito final (dio fuerza y forma a un ícono estadounidense), pondríamos nuevamente en entretela la forma dictatorial que ejecuta el país que tanto alardea de promover la libertad, el ser el lugar donde cumplir tus sueños.

No es oro todo lo que reluce.

En mi amada por otras muchas cosas USA, he visto las imágenes de televisión de niños emigrantes sufriendo que es muy fácil desarrollar la fatiga por compasión. Después de todo, podemos apagar el televisor sin vernos obligados a contemplar la difícil situación de ser encarcelados a una tierna edad en un lugar extraño y duro, a merced de fuerzas que realmente no comprendemos. Pero Takei ha encontrado una manera poderosa de transmitir su mensaje. Con un libro y ahora con una novela gráfica que presenta en mejor caso el tema, en mi opinión, se muestra una historia que entra hasta el fondo. Me explico: no es lo mismo leer esta historia en narrativa que en un medio que la mayoría de nosotros experimentamos por primera vez cuando fuimos niños; en cómic, en manga, dibujos con globos de diálogo y narraciones simples y escasas para ayudar a los lectores a verlo todo a través de los ojos del niño que alguna vez fue Takei. Todo muy Estudios Ghibli. Donde Takei relata cosas como que soportaron un calor sofocante y tormentas de lluvia que convirtieron el campamento en un mar de barro, comieron alimentos de mal sabor que no tenían ni idea qué eran e hicieron sus necesidades en hileras de inodoros que construyeron con trozos de madera…

Una locura.

Reseña: Bajo la Luna. Una historia de Catwoman, de Lauren Myracle e Isaac Goodhart

En estos días de incertidumbre que quizás pensábamos que nunca los íbamos a vivir en primera persona, muchos de nosotros disfrutamos de una historia sobre el empoderamiento, especialmente cuando son víctimas que terminan por convertirse en sus propios héroes. En el film, la Capitana Marvel tenía mucho de esto en mente. Esencialmente, Carol Danvers desafió explícitamente a quién le dice que haga frente a quién quiere ser e incluso le llega a decir en un momento dado a su ex-mentor: «No tengo nada que demostrarte». Estas son ideas geniales, diferentes, REALES. Por que el nivel de prepotencia en la gente de cierta edad, gente que no se deja enseñar por sus mayores o semejantes con más experiencia, a estas alturas, sobrepasa todos los limites. Por supuesto, elaborar una historia en torno a ese tema es arriesgado. En el caso de la Capitana, su personalidad permaneció prácticamente estática a pesar de la pérdida de memoria, el lavado de cerebro y el eventual triunfo. Habría que preguntarse entonces: ¿Se lleva esto en los genes? ¿Está dentro de nosotros en un lugar al que aún no le hemos puesto nombre? Probable. Muy probable. El contraste aquí es que la mayoría de esos personajes maduran frente a la tragedia y eso, sencillamente eso, es lo que nos deja una sonrisa en los labios después de leer una buena obra.

La versión de Selina Kyle que crea la guionista Lauren Myracle no es diferente. En Bajo la Luna: Una historia de Catwoman, con frecuencia se muestra de una manera que parece que deberías estar impresionado por lo que hace, antes y después de huir de casa. El cómic comienza con la frase: No es por quejarme pero mi vida es lo peor. Es dura pero una frase que todo joven y adulto ha pensado o dicho alguna vez. ¿O no? Y ya estás enganchado, por que estremece. Eché entonces un ojo a la autora y no fue sorprendente ver que el trabajo de Lauren Myracle es exclusivamente ficción para jóvenes, como The Internet Girls, The Fashion Disaster That Changed My Life… Pero no confundamos esta descripción con un ataque a la literatura juvenil o libros dirigidos a chicas jóvenes; tratar estos temas, sinceramente, me parece una de las cosas más difíciles del arte de escribir. Creo que se necesitan muy malas experiencias vividas, así como un don, para saber trasladarlo bien a una trama. Cosa que Myracle hace divinamente en Una historia de Catwoman. Tan fácil como en ciertos momentos la historia te pone los pelos de punta.

En Bajo la Luna: Una historia de Catwoman, Selina es rebelde a la forma común: pequeños robos, defendiendo al niño gay de la escuela, insultos con la servilleta mojada, finge ser una solitaria cuando tiene al menos dos amigos que parecen disfrutar de su presencia. Y las cosas se ponen raras y se vuelven escalofriantes de nuevo cuando tiene un encuentro imaginario con un gato gigante del cielo que le dice que ahora es Catgirl, que su nombre real es Catgirl y no Selina. Y luego está Bruce Wayne.

Me gusta como está hecho Bruce. Un chico decente que es amable con todos, y como sospecha que Selina está pasando un mal momento, le abre la puerta de su casa, a lo que, por supuesto, ella se niega porque es una Catgirl independiente. Si no fuera por que lo encontré demasiado perfecto para un tipo que vio cómo asesinaban a sus padres… Bueno, con el adulto que muestran normalmente los cómics me pasa lo mismo. Lo chulo es, que con un guiño a la continuidad, Selina está enamorada de él y ella intenta negarlo. Se cuenta aquí que son amigos desde preescolar o algo así. Pero hay algunos elementos más interesantes, como que Selina se une a una pequeña banda de inadaptados y poco a poco se convierte en un modelo a seguir. La joven traumatizada del grupo es toda una ladrona. Esta es probablemente la parte narrativa que más se disfruta del volumen. Está genial. Así como otros villanos conocidos que van apareciendo.

El diseño de personajes del ilustrador Isaac Goodhart es bueno, simple, pero lo suficientemente detallado para mostrar una amplia gama de expresiones sin mucha repetición. La paleta de colores limitada se utiliza maravillosamente y durante la lectura, a veces, me puse a repasar algunas viñetas de paisajes grandes donde Goodhart establece una perspectiva y una profundidad impresionante.

La pregunta es: ¿Alguien en Gotham tuvo una infancia feliz?

Feliz Día de los Enamorados.

Reseña: Myrddin, de Jorge García y Gustavo Rico

Jorge García y Gustavo Rico se han unido para crear una novela gráfica con una trama principal que ha sido contada en cantidad de ocasiones, aunque no desde la perspectiva de la Ciencia Ficción. Es decir, la revisión del mito artúrico como nunca antes se había visto. De hecho, si os dijera la pregunta-premisa que fue lo que me enganchó a leerlo, quizás os pase lo mismo: ¿Qué pasaría si Merlín no fuera humano? Vamos a ver, que no fuera…, ¿y si fuera un ente extraterrestre que llega a la Tierra con un extraño secreto y se inmiscuye entre los de nuestra raza con un curioso objetivo? En una época donde aún persisten los poderosos linajes, los guerreros, reyes y sabios… ¿Y si este ser que se hace llamar Myrddin conviviera, aconsejara y ayudara al Rey Arturo y a su hermana Morgana gracias a la tecnología que maneja? No me digáis que no es una sinopsis cuando menos atractiva. Tenemos aquí una revisión o una relectura a la enorme trama histórico-fantástica, a todo lo que rodea a la excelente historia pilar de Excalibur.

Bien, pues Jorge García y Gustavo Rico hacen lo propio en este cómic, o más bien, novela gráfica. Un interesante prólogo de Sagar Forniés (ilustrador, director artístico y escenógrafo español muy amante del mito), ya nos advierte de inicio que la obra que nos disponemos a leer, elude bastante bien los preceptos clásicos de la literatura clásica y la convierte en un filtro del glam-rock (???) con un dibujo y color impactante.

Muy de acuerdo, con este señor.

Y así conocemos a Myrddin, que es un ser diferente, pero no extraterrestre, ni alienígena… Espera, espera, ¿o sí? De Merlín viste pero es otra cosa, de eso no me cabe duda. Un ente, casi un espectro, que no solo interactúa con los protagonistas de la trama. También con el lector. Jorge García me ha parecido un genial guionista capaz de crear una interrelación extraña mientras vas leyendo el cómic. Arturo, Morgana, Mordred, Ginebra, Lancelot son de algún modo diferentes a los personajes clásicos que uno tiene en mente, pero tienen un no-sé-qué interesante que provoca que quieras saber más de ellos. Con lo que García provoca una lectura diferente creando diversas tramas que empiezan a entrecruzarse a ritmo vertiginoso, y cuando te quieres dar cuenta, has llegado al final. Y eso deja una sensación extraña…

Como he oído por ahí, si que es cierto que mezclar Ciencia Ficción y Fantasía no suele ser plato de buen gusto. Como decía mi abuela: «Azul con verde, muerde». De los tres grandes géneros del fantástico son quizás la mezcla más “dolorosa”. La más difícil de llevar a cabo sin llevarse algún tomatazo. Pero si se consiguen poner límites en ciertas grietas como hicieron aquí Jorge García y Gustavo Rico, la historia sale adelante sin problemas y se convierte en una novela gráfica a la que unos cuantos de ustedes debieran dar una oportunidad. Y más sabiendo (aún me fustigo por no haber estado al tanto) que Myrddin era considerado uno de los cómics más esperados del año y ya está aquí. Un tandem tan potente como el de García y Rico -tras la genial Los Dientes de la Eternidad-, no era para menos.

¿Y qué cuenta? Prefiero que lo descubráis por vosotros mismos. Aunque ya estáis al tanto del ochenta por ciento de la trama, seguramente. Pero a eso sumad algo tan eternamente atractivo para vosotros lectores del fantástico como historia, leyenda, tecnología y viajes en el tiempo en una trama oscura, afligida, casi melancólica…, de una realidad en la que se nos cuenta de algún modo el auge y caída de Camelot.

Una obra caprichosa, original, digna de aplauso por lo diferente. Norma Editorial como siempre apostando por los mejores autores patrios, poniendo a su disposición su potente gama editorial, cosa que provoca mis aplausos.

Una de las grandes apuestas, muy digna, que merece ser apoyada por todo lo que concierne. Páginas que destacan trama, dibujo y edición. ¿Cómic del año? Veremos. Pero buen ejemplo de perfecta sincronización.

Reseña: Mera contra la Marea, de Danielle Paige y Stephen Byrne

Tenéis que conocer a Mera. Ella es la última de una línea de mujeres sagaces que intentan luchar contra su destino. Su padre, el Rey de Xebel, ve algo fácil en el tema de su hija: un hombre guapo y un matrimonio arreglado para el futuro. Después de todo, la madre de Mera, la reina guerrera del territorio, murió hace tiempo y ya casi nada importa. Pero a Mera no le gustan en absoluto los mimos o esos tipos “involucrados”, de hecho, está tratando de sacar de Xebel el totalitarismo atlante, ya que la realeza de Xebel son simplemente títeres de maestros que hacen todo lo que diga su padre. Entonces, un día, escucha a su padre ordenar que su prometido vaya al mundo nuestro (donde los humanos que respiran aire), y mate al heredero de Atlantis. Que se apresure a conseguir esa misión y conseguirá el premio prometido.

Ella.

Las expectativas eran altas por mi parte para esta primera novela gráfica de las denominadas DC Novelas Gráficas de Joven Adulto que está publicando en nuestro país la cada vez más atractiva Editorial Hidra. Supuestas novelas gráficas originales para público adolescente. Pero ya sabéis como es esto de atraer a más público joven, los que verdaderamente las disfrutamos somos los lectores de cómics de toda la vida. ¿O no? Conocía de su existencia y de la buena aceptación que están teniendo en USA dichas novelas, en especial, las de Danielle Paige. Pero en mí, y supongo que bastantes de vosotros, quedaba la duda de cómo podía hacer que el mundo poderoso de Atlantis y bien reflejado en los cómics actuales fuera lo suficientemente fresco en este formato. Tenía esperanza. Se están haciendo cositas muy interesantes, fusiones de estilo, nuevos formatos para la experiencia en la narración de historias con ilustraciones, alguien dentro de DC, o quizás venga de fuera, parece haber encontrado un punto ideal, nuevo y lozano, para proporcionar entretenimiento. Y la que aporta azuquita a esto es Danielle Paige.

Mera contra la Marea, es buen ejemplo de que lo hace con creces. Mera, que nunca antes había estado en el mundo de los que respiran aire, es realmente agradable ver como se porta como un pez fuera del agua, abriendo muy mucho los ojos, luchando por comprender todo lo malévolo que se puede encontrar en las noticias de la televisión, no acostumbrada a las parejas homosexuales besándose en el paseo del puerto (aunque ciertamente, y leyendo entre líneas, puede que ella misma sea un poco homosexual); y, por supuesto, cuando se trata del objetivo que tiene en mente, lo atrapa y se puede decir que se comporta como pez fuera del agua. Por lo que Mera contra la Marea, se presenta de una manera maravillosa todo el tomo. No solo las escenas subacuáticas, está en este lavado verde suave, casi gótico, que realmente hace que el cabello rojo de Mera vibre a tus ojos. Hay algo de azul sutil aquí y allá, y eso es todo para la paleta de colores disponible por parte del ilustrador Stephen Byrne, que hace que toda la trama sea absolutamente distintiva y agradable en mar de colores templados. ¡Qué diablos, gracias a este detalle te sumerges mejor en la historia!

De Danielle Paige, la autora superventas del New York Times, y el artista Stephen Byrne, llega una mini historia de origen de Mera que explora sus primeros pasos en tierra firme, así como sus primeros pasos como heroína (o villana), según elija la condición de su corazón o su misión de matar. Mera representa la realeza adolescente, heredera al trono de Xebel, la otra colonia no tan perdida bajo el mar. Pero Mera está destinada a llevar otro tipo de corona, la de Atlantis. Cuando los habitantes de Xebel planean derrocar a su tierra natal de Atlantis, Mera es enviada a matar al heredero del trono, Arthur Curry. A medida que aumenta el malestar entre sus colonias, Mera y Arthur se enamoran de forma inesperada… ¿Arthur Curry será el Rey al lado de Mera en Atlantis, o morirá bajo su espada?

Una historia que explora el deber, el amor, el heroísmo y el don de poder y saber elegir a tiempo. Todo a través de los ojos de la realeza submarina favorita de los lectores que aman las sirenas, el mar, esos momentos en los que fuimos felices y no lo sabíamos. Un guión con un enfoque de intenso amor instantáneo muy conseguido. Que más decir, honestamente, de los que amamos a las pelirrojas tipo Mera…

Reseña: Wonder Woman. Warbringer, de Leigh Bardugo, Louise Simonson y Kit Seaton

Una entrada digna en el universo de Wonder Woman.

Así definiría lo que he sentido al leer la novela gráfica Wonder Woman: Warbringer. La famosa superhéroe de DC tiene muchos nombres y ha sido adaptada y reencarnada en cantidad de ocasiones. Lleva casi ochenta años en nuestras vidas entre cómics, películas, programas de televisión y libros. Y ahora, una vez más, vuelve a la página ilustrada en la adaptación de Louise Simonson de la novela Wonder Woman: Warbringer, de Leigh Bardugo; la famosa autora número 1 del New York Times. Un chulo volumen en formato novela gráfica, llevadero y que publica en nuestro país la cada vez más interesante para mí Editorial Hidra. Un tomito que he disfrutado un montón, donde Diana, Hija de inmortales, Princesa de Themyscira y Mujer Maravilla, aparece como Princesa Diana, mucho antes de su mandato como legendaria Wonder Woman. Mientras se arriesga al exilio de su tierra natal por haber quebrantado la ley al salvar a una mortal y verse inmersa así en un complot internacional en el únicamente intentaba detener una guerra mundial.

La premisa básica es interesante, pero se vuelve aún más cuando nos enteramos que el mundo no sólo está siendo amenazado por los habituales hombres blancos de chaqueta que van de reunión en reunión moviendo los hilos del planeta. La misma niña que Diana ha salvado (Alia Keralis) es una Warbringer; descendiente directa de Helena de Troya, una de las almas nacidas para provocar el caos. Ahora, unidas por el destino, deben superar sus propias inseguridades y liberar el potencial que tienen dentro para evitar que el mundo caiga de nuevo en una hecatombe. Por que, por lo visto, o se nos ha olvidado, o no hemos aprendido nada de la Historia reciente…

Wonder Woman regresa a sus raíces en la novela gráfica Warbringer. Me he topado con diálogos ingeniosos, objetivos de guión muy logrados y personajes que transmiten muy bien el ánimo y también el desánimo que sobrevuela ese poderoso don que llaman vulgarmente amistad. Por que Wonder Woman: Warbringer es una historia sobre la amistad que, a veces, nos llega sin avisar. La novela gráfica está basada en un libro (sí, de negro sobre blanco), de Leigh Bardugo. Una adaptación de Louise Simonson, de una trama que logra inyectar una nueva voz fresca al personaje en el abarrotado universo de historias de origen de superhéroes. Recuerdo que en la novela, Bardugo establecía su propia versión de los comienzos de Wonder Woman con su habitual estilo y garra. En la adaptación de Simonson, los personajes se colocan también al frente con las ilustraciones de Kit Seaton -quien ya ha prestado su destreza como artista en otras adaptaciones del Universo DC-, y van al grano. Creo recordar que, en general, la novela de Bardugo está casi al cien por cien representada aquí.

El único inconveniente para mí es el arte de Kit Seaton, que a veces no logra generar impacto debido a las opciones de los colores usados. El tomo es una ruleta de colores de azul y gris, y solo, y ocasionalmente las escenas de peligro, se acometen en naranjas y rojos. Eso es lo único que no me ha gustado incluido el trazo algo sencillo, trabajo que ya conocía. Pese a todo, no desistí: la Chica Maravilla nunca lo hace y yo tampoco cuando se trata de saber más sobre la Princesa Diana. Y me encontré así con una historia disfrutable a tope, y aunque la trama no es particularmente nada nuevo, os tengo que confesar que como autor sí que estuve un tiempo dándole vueltas a esa idea de “gente nacida para provocar guerras”; eso si, llevándomelo más a mi campo del género de Terror. Pero tras varios intentos, desistí de seguir dándoles vueltas pues nada especial brotaba.

Si quiere venir, ya vendrá.

En Wonder Woman: Warbringer la magia es el personaje principal. A Diana y Alia se unen el mejor amigo de esta última, Nim, un bullicioso emprendedor de actitud sensata, y Theo, el compañero y eterno enamorado. Para el que no conozca el trabajo de Leigh Bardugo, contaros que sabe crear muy bien todo lo que concierne al retrato familiar. Además, muestra de maravilla y de forma realista las amistades grupales. Esplende casi siempre la dinámica entre los personajes y los encuentros y desencuentros suelen ser divertidos y edificantes. La novela gráfica Wonder Woman: Warbringer es uno de los mejores aperitivos que vais a encontrar entre las novedades de este mes.