Reseña: Mitos Nórdicos. Volumen 1, de Neil Gaiman, P. Craig Russell y VVAA

Es curioso como a muchas de las otras culturas, los personajes de la mitología nórdica nos continúan siendo una faceta popular de la cultura pop moderna. Siguen siendo atractivos. En estos días, la mayoría de la gente probablemente esté familiarizada con las versiones de cómics/películas de Marvel de deidades como Thor, Loki y Odín, así como del gran impacto que tuvo en muchos jóvenes y viejóvenes la serie de TV, Vikings. Desde entonces, los elementos de la mitología nórdica los podemos ver por todas partes, incluso en los tatuajes que se hace la peña. Respecto a las lecturas, comentar que el maestro Neil Gaiman tomó prestado mucho de la mitología nórdica para su novela American Gods (2001, que fue adaptada a cómic también por Dark Horse Comics así como en una serie de TV de gran impacto mundial). Por lo que es apropiado -muy mucho-, que lo encontremos tras proyectos como Mitos Nórdicos, junto al siempre genial P. Craig Russell, publicando volúmenes de su obra literaria en formato cómic para Dark Horse.

Antología de cuentos nórdicos que este mes Planeta Cómic publica el primer volumen (de tres) en nuestro país. Un cómic maravilloso en muchos aspectos donde encontrar, por ejemplo, y para gente no muy versada en estos temas, de donde partieron muchas de las ideas que hoy vemos en algunos superhéroes; donde nacieron, donde comenzaron las versiones de Marvel de esos famosos personajes que tanto lo petan en cine… El primer volumen de esta serie, adaptado y traido a la vida gracias a los diseños de P. Craig Russell, se rodea también del don de maestros como el dios Mike Mignola, Jerry Ordway, Piotr Kowalski, David Rubín y Jill Thompson. Pero hay que recordar que son una adaptación muy fiel del material original de Gaiman, el libro que el maestro de Portchester sacó en su día con el mismo nombre y que al igual que la adaptación a cómic de American Gods, algo se altera, pero cambia poco y muy, muy bien, para entretener en el formato que tenemos entre manos.

Gaiman y Russell se unen a una colección legendaria de artistas para llevar a los lectores a través de una serie de mitos nórdicos, incluida la creación de los Nueve Mundos, la pérdida del ojo de Odín y la fuente de su conocimiento, la elaboración del martillo de Thor y el más valioso de los dioses; más tesoros inencontrables, el origen de la poesía y el papel de Loki en el final de todas las cosas, ese denominado Ragnarök. Este primer volumen de Mitos Nórdicos recopila los primeros seis números de la serie. Dentro de esos números hay adaptaciones de las primeras historias del libro de Gaiman y a diferencia de la mayoría de los cómics modernos, y al ser la mitología nórdica episódica, cada historia más o menos es independiente. Lo que viene muy bien para devorar el cómic rápidamente y sin tapujos. Muy digerible leer mitología así.

Yggdrasil y los Nueve Mundos, cuenta la historia de la creación nórdica: cómo surgieron los dioses, gigantes, enanos, humanos, etc. y cómo se crearon los Nueve Reinos.

La cabeza de Mimir y el ojo de Odín, explica cómo Odin intercambió su ojo con Mimir a cambio de conocimiento.

Los tesoros de los dioses, muestra cómo una broma de Loki hizo que los dioses recibieran algunas de sus herramientas icónicas, incluido el famoso martillo Mjolnir.

El maestro constructor, es una historia divertida sobre cómo se construyó el muro que rodea a Asgard.

Los hijos de Loki, presenta a los lectores a los hijos de Loki, Jormungundr, Hel y Fenrir, y explica cómo Tyr perdió la mano.

Y en La extraña boda de Freya vemos a Loki y Thor (disfrazados de Freya) viajando a un reino de ogros para frustrar un intento de matrimonio entre Thrym y Freya a cambio del regreso del martillo perdido de Thor.

Historias deliciosas, apetecibles, un buen frito variado para degustar junto a una cervecita o tintito este verano.

Reseña: Doctor Extraño. El Juramento, de Brian K. Vaughan y Marcos Martín

Otro must-have en toda regla y por eso Panini Cómics, obviamente, lo saca en esta colección. Porque El Juramento además de ser un titulazo, un cómic que siempre debe estar disponible en librerías, es la obra a la que, sin duda, debes acudir antes o después de que te mole muy-mucho la última peli del personaje en la UCM, Doctor Strange en el Multiverso de la Locura.

El Juramento fue una miniserie de cinco numeritos que se publicaron entre 2006 y 2007 de la mano del famoso guionista Brian K. Vaughan. Por si no lo conocéis (que si estáis dentro del mundillo comiquero, lo dudo), Vaughan es un guionista de cómics y de televisión estadounidense, conocido, sobre todo, por sus pelotazos mundiales dentro del noveno arte como son Y: El Último Hombre, Ex Machina, Runaways y Paper Girls. Pero sobre-todo-sobre-todo-sobre-todo por la archifamosa y multipremiada Saga. Como detallito contar que Vaughan (¡Qué tiene mi edad!) fue también guionista y productor de la serie de televisión Perdidos (Lost) entre las temporadas tres y cinco. Ahora, ¿premios? Tiene a rabiar. Y todos dentro de los ámbitos antes mencionados, por supuesto. Ha sido denominado “El mayor visionario del cómic de los últimos años», y ha sido comparado con Frank Miller, Alan Moore, Paul Pope y Steve Niles, como mente brillante de ideas particularmente originales. ¿A la gente se le ha ido la pelota con él? Puede ser. Pero bueno, a este viejoven le avalan ya 14 premios Eisner, 14 premios Harvey y un Premio Hugo. Algo querrá decir esto.

El caso es que Marvel lo pilla en uno de sus mejores momentos y le dice “Eh tú, colega, hazme algo con el personaje o superhéroe que quieras”. Y el compi no lo duda un instante y se coge a Doctor Strange para el que dice que siempre tuvo una historia. Y hace El Juramento (The Oath) en cinco grapas. Y ahora Panini Cómics nos lo rescata de nuevo y lo pone a un precio maravilloso para que nadie-nadie se pierda esta joyita. Una locura, una pasada, un cómic en tomito que os aseguro que vais a devorar de una sentada, casi ciento treinta páginas que ni las hueles de lo chula que está la trama.

Los nuevos lectores obtendrán toda esta información en El Juramento; su inicio y su origen, por lo que no es necesario haber leído otras historias protagonizadas por el personaje, ni siquiera haber visto las pelis. El Hechicero Supremo se embarca en la más importante investigación paranormal de su carrera: debe resolver un intento de asesinato… ¡Contra él mismo! Doctor Strange se embarca en un viaje místico con Wong y Night Nurse (Enfermera de Noche) para encontrar un elixir robado que tiene el poder de borrar lo que la mente puede pensar antes de que la condición de Wong empeore. ¿Empeore? Tiene cáncer. Pero una noche lluviosa en la ciudad de Nueva York, dentro del hospicio perteneciente a Enfermera de Noche, Wong, sirviente del Hechicero Supremo, arrastra al inconsciente y sangrante Doctor Strange adentro mientras suplica ayuda. Regresó al Sanctum Sanctorum para descubrir que a Strange le habían disparado durante un robo. Entonces Strange aparece en su forma astral y le dice a Night Nurse que si no se da prisa, estará muerto antes de que Wong termine de hablar. El caso es que Wong tiene esa horrible enfermedad que tanto conocemos y Strange consiguió una pócima para revocarla. Pero alguien vino a por ella. Y ahora, en otra parte de la ciudad, dentro de la oficina del Dr. Nicodemus West, un ladrón llamado Brigand le entrega una botella que contiene el Elixir de Otkid y un amuleto. Afirma que mató a Strange durante el robo y le muestra un arma que dispara balas de plata. West le dice que debería haberse asegurado de que Strange estuviera muerto porque si no, ya está el lío montado. Así comienza este thriller de acción.

Insisto, lo que me encanta de este cómic es cómo puedes tomarlo instantáneamente sin saber nada de Doctor Strange. Lo que también me encanta es lo simple y única que es la historia. Y como atrapa. Desafía al personaje y lleva a Strange a sus límites sin usar villanos demasiado poderosos en escenarios a escala multiuniversal. Aun así, sí que hay un villano en la forma de Nicodemus West, el cual encaja perfectamente como villano de una sola aventura. Aportar además que estamos ante uno de los cómics del personaje que ayuda a ver cuán obvia era la elección de Benedict Cumberbatch como Doctor Extraño. Aparte de que el actor lo reconoce como su favorito.

Para colmo, el tomito que recién saca Panini Cómics aporta una cosa tremenda al final. Se dedican unas páginas en cuanto a cronología y lecturas complementarias que al interesado/a le vendrán de perlas si opta por seguir disfrutando aventuras del personaje. Siempre que quiera.

Y querrá.

Reseña: GOOMER (Edición Integral), de Nacho y Ricardo

Cuando tuve el cajote en mis manos por primera vez entonces fui consciente del sueño cumplido. Aparte de mega-integrales de cómics de ROM, de Astro City, Zarpa de Acero, Concrete… y otros muchos que espero, deseo y alento cada no mucho a las editoriales para que los publiquen; uno de los de ese podium de deseos… era, sin duda, tener la colección completa algún día de un eterno cómic, una serie que marcó mi juventud como fue Goomer. Cuando me enteré que se publicaba fue de esas cosas que uno piensa que nunca van a pasar y cuando pasan, casi crees que está viviendo un sueño. ¿Sentirá lo mismo al que le toca la lotería por fin después de tantos años imaginándolo? Debe ser una sensación parecida.

Joya, tesorito, Integral del Año, edición eterna, maravilla del cómic publicada, sueño Cumplido, Norma Editorial petándolo de nuevo con la edición de un cómic tan esperado… Así lo definí en redes sociales. Y es que siempre digo lo mismo. Viva la Ciencia Ficción cuando se brinda por el humor. Las pocas historias que tengo publicadas de Ciencia Ficción siempre fueron sazonadas con humor. Me salieron de dentro asi y quizás sea porque para mí es la mezcla perfecta de géneros. Y Goomer es eso en esencia. Y no solo magnifíco esta idea yo. Son muchos los autores y artistas que a lo largo de su carrera han optado por ello y les salió bien. Insisto, no solo lo digo yo. El Prólogo que aparece en el primer tochal de dos de esta edición calentita que vio la luz el pasado Salón del Cómic de Barcelona y ya está en librerías, viene escrito por un friki de cuidado. Pero también uno de los grandes actores, directores y guionistas de este país. El amigo Santiago Segura «habla el avangelio”, en dos paginítas y dice cosas que me tocaron el alma porque describen perfectamente a como me siento con esta publicación entre manos. Dos cositas en concreto. Una es que, si esperáis un reseñador (prologuista) ideal que se fan de esta obra, ese soy yo. Pero si se necesita un reseñador (prologuista) crítico, sesudo y experto en trasfondos gafapastas con ella, buscad en otro lugar. Y dos. “Cuando supe que por fin podría tener TODAS las aventuras de Goomer reunidas en una sola colección, di literalmente, saltos de alegría”.

Los vellos de punta.

En fin. ¿Qué o quién es Goomer para quién (oh dios) no lo conozca? Goomer fue una serie de historietas de humor creada a finales de los benditos años 80 por el guionista NACHO Moreno y el dibujante RICARDO Martínez para El Pequeño País (una revista infantil que acompañó al suplemento dominical del periódico El País entre 1981 y 2009). Tuvo tal éxito que fueron muchos los padres y abuelos que compraban el diario el fin de semana sí o sí porque tenían detrás a hijos o a nietos esperando con ansia esta publicación. Y hablo de abuelos-nietos porque me consta que no sólo fue mi caso. Pero lo más curioso-chulo y a la vez casi indignante es que cada publicación era únicamente una página, un gag, un chiste ultra-corto que rara vez tenía más de una sola carilla. Hecho que fomentaba el ansia por conseguirlo todo-todito-todo del personaje y leerlo más de una vez. Y llegaron entonces recortes, encuadernaciones particulares…, pero no mucho después aparecieron más historias en otras revistas y fue adaptada a película de animación e incluso llegué a verlo no hace mucho en serie web. Pero no es lo mismo. Lo que sí que triunfaron fueron los álbumes al estilo cómic europeo que publicó en su día Ediciones B. Recuerdo a un amigo que apenas salía con nosotros porque guardaba la paga para comprarlos…

Goomer narra las aventuras de un astronauta terrestre que se adapta a vivir en un planeta lejano habitado por una civilización inteligente. En la historieta se dan a conocer diferentes tipos de sociedades, personajes escalofriantes y formas de vida desconocidas, pero a veces de una gran inocencia comparadas con el «terrorífico» habitante procedente de la Tierra. Son chistes, son gags “a lo periódico”, con un transportista espacial que se convierte en inmigrante casi no deseado en un planeta alienígena de una galaxia muy muy lejana. Calvo, perezoso y de pocas luces, Goomer encaja en ese entorno como un guante, comportándose como un Han Solo de pacotilla, sin nave, princesa ni gloria. Un antihéroe que nos representa porque es como somos, no como nos gustaría ser… Pero el caso es que por fin Goomer, el mítico aventurero espacial, perezoso y caradura puede estar en vuestras cómictecas de forma completa con todas sus historietas publicadas en una edición integral. Un cofre-caja contenedora de dos tochales que incluyen las mil doscientas treinta páginas publicadas en diferentes revistas semanales, además de numerosos extras. Una ocasión inmejorable para que las divertidas peripecias de Goomer conquisten a nuevos lectores con su humor atemporal para todas las edades.

Los magnificos guiones de NACHO le perseguirán siempre allá donde esté. Nacho Moreno fue guionista de cómics, viñetista político, escritor, editor, cocinero y restaurador español con esa gracia de la mezcla explosiva que puede salir de alguien nacido en el País Vasco y llevarse decenas de años viviendo en Cádiz. Fue creador también de Mot junto al gran Azpiri. Otra obra que espero Norma Editorial rescate, ¡pliiiiiiiiiiiiisssssssssssssssss! El maestro guionista nos dejó en 2021 víctima de una horrorosa enfermedad.

Por otro lado, pero no muy lejos, RICARDO (Ricardo Martínez – Santiago de Chile (1956)) sigue dando guerra aún como ilustrador editorial y humorista gráfico en nuestro país.

¿Qué más decir entonces? OBRA INDISPENSABLE. Nadie -y digo nadie- debería perderse esta oportunidad. Con una muy chula lámina en su interior.

A las pruebas me remito.

Reseña: Flash. La Muerte de Irish West, de Cary Bates, Rich Buckler, Don Heck y VVAA

Dicen que “uno de los momentos oscuros de la trayectoria de Flash” pero yo añadiría que si no el mejor, está muy cerca de ser el mejor arco argumental de Flash. Muy cerca. Al menos, uno de los más impactantes. Pues para los que seguimos al Velocista Escarlata desde siempre, La Muerte de Irish West fue uno de los giros más desconcertantes leidos en mucho tiempo en un cómic. En uno cuya prioridad era la sonrisa. Y la pregunta quizás debiera rondar en torno a: ¿Podrá El Hombre Vivo más Rápido del Mundo escapar de su peor pesadilla? Flash no puede escapar de la pérdida de su esposa y cree que nada ni nadie le impedirá cazar a su asesino. En un buen tomito recopilatorio, ECC Ediciones publica en tapa dura un magnifco volumen donde seguir “las carreritas” de Barry Allen para averiguar quién es el responsable de la muerte de su esposa Iris. Y responsabilizarle o responsabilizarlos si no mat…

Flash: La Muerte de Iris West recopila los números The Flash #270-#284 publicados entre 1979 y 1980 por Cary Bates, Rich Buckler, Don Heck y otros autores míticos de la DC Comics de entonces. La Muerte de Irish West es una colección de grapas que tiene mucho valor nostálgico para mí. Tuve (y todavía tengo) algunos de los números impresos de aquellos años cuando vivía al otro lado del charco. Cumplí seis años una semana después de esta publicación y cumplí doce un par de meses después de acabarla por completo. Es una historia particularmente importante para la historia de DC pero también para mí. Por lo que no puedo ser muy imparcial. Barry Allen es Flash, el Hombre más Rápido del Mundo, un héroe respetado por sus enemigos y querido por sus amigos de la Liga de la Justicia de América. Y en su vida privada, no le podría ir mejor: está casado con Iris, la mujer de sus sueños, la tía de su pupilo Kid Flash. En resumen, es feliz. O lo era, porque todo eso está a punto de cambiar. Durante el transcurso de una fatídica fiesta de disfraces, Iris aparece muerta, y Flash emprende la carrera más desesperada de su vida en busca del asesino de su esposa…

Barry Allen, el Flash de las Edades de Plata y Bronce, se habría casado con Iris West en 1966, convirtiéndose en uno de los primeros personajes DC en casarse mientras mantenía activamente una carrera de superhéroe. Otros siguieron su ejemplo, como Elongated Man (Randolph «Ralph» Dibny, el Hombre Elástico cuya primera aparición fue en el The Flash #112, premio en más de una ocasión al «Mejor Personaje Secundario»); y también se casó muy pronto Átomo (Dr. Ray Palmer, uno de los primeros superhéroes de la Edad de Plata que debutó en el Showcase #34, de 1961). Desafortunadamente, el matrimonio de Flash e Iris fue también uno de los primeros en terminar. Y aquí se cuenta.

Y esa es la otra razón por la que esta historia es notable. En el mundo de los cómics, la muerte va pasando cada poco. La muerte siempre ha sido ese efecto ¿grave? de trasfondo en una historia. Pero claro está que estos personajes, esas posibles muertes, siempre se deshacían al final de la trama. A menudo era un engaño, el personaje estaba en un estado de muerte, o se levanta milagrosamente de entre los muertos. Pero Iris aquí realmente muere. Y deja hundido a Barry lamentándose por la pérdida sin saber como continuar con su vida. Os podría hacer un spoiler gordo sobre lo que ocurrió varios años después, concretamente en 1985, pero prefiero que lo descubráis por vosotros mismos. El caso es que la muerte de esta chica fue un gran shock para los jóvenes lectores de cómics de entonces. Además, Bates preparó muy bien la historia para que tuviera un gran impacto. Su matrimonio fue una trama secundaria recurrente hasta que de pronto salta a la palestra con la muerte de ella. No te lo esperas. Comenzamos a ver un poco de fricción en su matrimonio, seguido de una reconciliación e incluso se habla de tener un hijo. Bates pone cuidadosamente a los Allen en su momento más feliz antes de que ocurra la tragedia. Preparó “el momento” para que fuera todo lo doloroso posible.

El arte de los cómics es maravilloso.

Fue una grata experiencia e interesante para mí volver a leer esta historia-arco argumental y en una edición íntegra como esta. Una hermosa reimpresión de un importante punto de inflexión en la historia de Flash.

Reseña: El Imperio de Trigan, de Don Lawrence y Mike Butterworth

Más recuperaciones buenas, más joyitas del cómic clásico que aparecen en nuestras librerías, más recomendaciones de lectura para el buen amante de la Ciencia Ficción. Otro súper tomo que jamás pensé poder ver/tener entre mis manos en lo que me resta de vida. Porque sí friends, uno llegó a perder la esperanza de poder obtener ciertas obras tras dejar atrás una esplendorosa niñez y resulta que se está consiguiendo recuperar desde hace unos años y en formato íntegro, grandes títulos que nadie que esté leyendo esta reseña ahora mismo se debería perder. Os hablo de varios casos con grandes editoriales de nuestro país a las que hay que agradecer el trabajo que están haciendo. Y donde, por supuesto, en el podio se encuentra Dolmen Editorial con su genial colección Fuera Borda donde se edita el mejor cómic clásico de la BD pero también chuladas como El Imperio de Trigan, cómic alabado por maestros como Neil Gaiman. Donde descubrir el final de esta saga en una cuidada edición cronológica repleta de extras.

El Imperio de Trigan es un referente en la historia del cómic británico, dibujado por el legendario Don Lawrence con su deslumbrante y clásico estilo, un relato épico que dio lugar a una nueva mitología de la CF ambientada en un futuro lejano que cautivó la imaginación de toda una generación en la que me incluyo. Una obra que nos transporta a un peplum futurista completamente teatral pero con múltiples giros de guión que te dejan con el culo torcido. Obviamente, te va a molar bastante si eres fan del género histórico en si; conocer civilaciones y ser entendido en algunas ayudará bastante. Y sumará, en general, que os guste saber como se desarrollaron algunas de esas civilazaciones dejando de lado vuestra opinión política sobre dictadores, “buenos gestores” de imperios, esos a los que muchos llaman fachas de la peor calaña sin tener en cuentra la época en la que existieron. Pero mola que todo se traslade -o nos traslademos-, hacia el lado del superhéroe vector de transmisión de la moralidad y os explico esto con una cita muy famosa del escritor George Orwell (1984), una frase muy conocida a nivel mundial por ser recreada por Winston Churchill y que definiría bastante bien este cómic:

LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS VENCEDORES

Por lo que El Imperio de Trigan es una auténtica epopeya bastante cercana en espíritu al universo creado por el novelista Isaac Asimov en Fundación. Hablamos de un cómic que fue la primera gran serie de CF dibujada en estilo hiperrealista llena de detalles por el maestro ilustrador Don Lawrence (quien luego perfeccionaría mucho su técnica en Storm, una tira creada para el cómic semanal holandés Eppo en 1977). Los guiones de Mike Butterworth dan lo que se le pide a un cómic asi y entre estos dos autores crean un mundo asombroso donde vais a tener de todo: piratas, bárbaros, tecnología futurista, los personajes Trigan y su hermano Brag, el viejo sabio Péric que visten de romano pero utilizan espadas y pistolas láser, las maravillosas arquitecturas de grandes ciudades antiguas genialmente representadas y todo acentuado bajo la mirada altiva de poderosas naves espaciales…

Esta soberbia obra, sobre todo, en aspecto gráfico, comenzó a publicarse en 1965 en la revista británica Ranger. Fue abandonada por Lawrence en 1975 tras unos cincuenta números y retomada por otros autores con menor éxito hasta su declive en 1981. Sin embargo, la serie llegó a ser muy popular en Países Bajos mientras que en Francia, las ediciones de Septimus publicarían álbumes en 1976. Aunque es, sobre todo, Glénat la que retoma todos los álbumes en orden cronológico entre 1982 y 1989 y los lanza al mercado. ¿En nuestro país? No hace falta que diga nada, ¿no?

Y ahora os digo yo, friends: ¿Cómo puede decepcionar y no sorprender la lectura de una obra así? Luchas internas dentro un imperio, rivalidades por el poder, invasiones extraplanetarias, guerras y cataclismos que recuerdan a las viejas películas kitsch de los años 50… Cantidad de lectores abandonamos Look and Learn en su día (material educativo ilustrado) para recurrir a una tira cómica de CF bellamente ilustrada que presentaba tecnología futura, monstruos y hombres con espadas que vestían ropas del poderoso Imperio Romano… Una mezcla única y elegante del fantástico para con el género histórico. Don Lawrence en todo su esplendor, con unos guiones de Butterworth que aportaban un tipo de narración diferente al que se veía en los cómics de la época.

Si alguna vez existió una catacumba contenedora de tesoros del noveno arte británico, allí encontraréis seguramente varios ejemplares de El Imperio de Trigan.

Esta es su épica historia.

Reseña: Superman. Identidad Secreta, de Kurt Busiek y Stuart Immonen

Es bonito ver lo que es capaz de crear las mentes de algunos guionistas en ciertos momentos de su vida. Cuando crees que ya nada te va a sorprender sobre un personaje, lees una historia como Superman: Identidad Secreta y te explota el cerebro. Una historia diferente, tan original, que el protagonista no es Clark Kent y su alter ego como tal si no mas bien la idea es jugar con el concepto aquel tan chulo que tuvieron en su dia los famosos cómics What if…? Sí, aquellos en los que se cogía a superhéroes famosos y sobre ellos se creaban argumentos basados en preguntas retóricas como ¿Y si… Thor se enfrentara a Conan El Bárbaro?, ¿Y si… el Capitán América hubiera sido presidente de USA? ¿Y si… Daredevil fuera sordo en vez de ciego? Exacto. Paranoias algunas pero idas de olla muy atrayentes otras. Se cambiaba todo lo anterior contado y nos enviaban de lleno a una nueva aventura. DC Cómics elaboró en su dia un sello en el que las historias a publicar eran un poco What if…? Lo denominaron Other Worlds y este Otros Mundos nos lo traajo a nosotros ECC Ediciones. Un gran acierto pues se necesitan originalidades para leer hoy en día. No obstante, Superman: Identidad Secreta más que ser uno de esos cómics de otras realidades, se basa en una idea recurrente que tuvo el maestro Kurt Busiek el cual se preguntó una y otra vez si de verdad Clark Kent siempre estuvo destinado a ser Superman. O quizás, en algún momento de su vida, pudo ser una persona normal.

Desde ya os digo que estamos hablando de un cómic que se hace indispensable de leer/tener a las pocas páginas de visualizarlo. Te das cuenta de que estás ante algo grande y no quieres que acabe. Se sale de los tópicos y de manera brillante nos hace pensar si hagamos lo que hagamos el destino siempre se va a cumplir. Superman: Identidad Secreta está considerado uno de los indispensables de Superman junto a All Star Superman, de Morrison y Quitely o muchos otros. Por lo que es obvio que ECC Ediciones publique este mes esta Eddición Deluxe para el que lo quiera en una edición inmejorable.

Kurt Busiek es un guionista de cómics consagrado. Conoce a la perfección el mundillo de los superhéroes. En un artículo que se adjunta al comienzo de este tomo, cuenta como se le ocurrió la idea para Superman: Identidad Secreta, mientras buscaba incesantemente un número desconocido de la colección DC Comics Presents, en concreto el número #87; genial historia, por cierto. En Superman: Identidad Secreta se cuenta la historia de Clark Kent pero en la vida real. Es un chico apellidado Kent al que a sus padres les hizo gracia llamarlo Clark por el famoso alter ego y personaje de cómic tan conocido. Esto conlleva que al hacerse mayor, todos hagan chistes (hasta la saciedad) sobre su nombre. Comparaciones idiotas que primero le irritan y a las que luego se acostumbra. Qué remedio. Pese a todo, cuando alcanza la mayoría de edad, y en una de las escapadas que le gusta hacer al bosque, encuentra una capa y descubre que puede volar… No, no… descubre que de buenas primeras… sí, de buenas a primeras cuenta con los poderes de Superman.

Asi, los paralelismos con el personaje de cómic se van cumpliendo con el paso de los años. Kent descubre su identidad y cuando actúa como Superman salvando a indefensos, intenta desaparecer rápidamente para que nadie le vea y todo siga siendo un rumor entre la gente de a pie. Clark Kent llega a la universidad y se enamora de una chica llamada Louis, una chica hindú a la que cuestiona antes de salir con ella: da la casualidad que ella se llama también (sólo de nombre) como la famosa novia del superhéroe de cómic, ahora es él quién hace chistes sobre lo que podría ser de ellos dos. Pero el amor y el destino, siempre el destino, parece querer que esta relación siga adelante. A partir de entonces…

El acierto de Busiek siempre es la asombrosa realidad con la que trata a los personajes de cómic. Hablar de Busiek es hablar de su obra cumbre Astro City, donde se desarrollaban historias de superhéroes tan reales, originales y sentimentales, que casi asustaba leerlo. Magnífica serie que necesita también unos buenos tomos Deluxe. Superman: Identidad Secreta es un cómic diferente, las viejas ramas las seca y deja paso a ese nuevo brote de una historia que pudo ser y no fue. Pero que provoca que te preguntes si no es la variedad del mito mucho mejor que la idea original que todo el mundo conoce.

Reseña: Liga de la Justicia. Origen, de Geoff Johns, Jim Lee y Carlos D´Anda

¿Qué es La Liga de la Justicia: Origen, de Geoff Johns, Jim Lee y Carlos D´Anda? Muy fácil. Os lo resumo en una solo palabra: ESPECTÁCULO. Lo que uno siempre le ha pedido a un cómic de superhéroes; que te haga vibrar, que no te mareen mucho la cabeza con argumentos enrevesados, que te metan acción, tortas, patadas voladoras y rayos cósmicos destrozando rascacielos por un tubo. Y eso muy friends es lo que me he encontrado en este primer tomito que recoge los seis primeros números de Origen. Tres ediciones ha sacado ya ECC Ediciones en nuestro país y no paran las ventas porque es obvio que lo bueno, bonito y barato se agota. Un cómic donde descubrir el origen de los mayores héroes de la Tierra pero también como se forman como grupo para con la era actual. Y si encima a eso la súper estrella Geoff Johns tira del dios Jim Lee para el dibujo… Pues nada… ESPECTÁCULO.

Dónde además se trastocan cositas para reinventar el Universo DC y la guinda del pastel resulta estar no buena sino deliciosa. Pues ha pasado tiempo desde que DC renovó toda su línea, cancelando todos sus eventos y lanzando 52 nuevas series que muchas de ellas estuvieron geniales. Bien, pues técnicamente el primero de la línea fue Justice League #1, que se publicó a fines de agosto de 2011, y creo que es apropiado mirar hacia atrás en el libro insignia de DC y reflexionar sobre ese primer arco de seis números que sirvió para lanzar el nuevo DC. Sin duda, Origen fue el referente de todo ese nuevo universo, donde poner a Geoff Johns y Jim Lee al volante era de sentido común. Johns, después de todo, ya había guionizado casi todos los personajes, y Jim Lee es respetado como uno de los mejores artistas de su generación (de la mejor de todas). Además, en el transcurso de estos seis primeros números, Johns es ciertamente ambicioso. Planea reintroducir a los siete personajes a una audiencia moderna. La idea, presumiblemente, es que un lector que coja este volumen pueda decir «¡Oye, este nuevo Superman es genial!» o «¡Nunca pensé que estaría interesado en Aquaman!» Y vuelve a presentar a los demás personajes y hace un homenaje al poder de cada uno. Eso para un primero tomo-arco-inicio de serie es maravilloso. Incluso Johns tiene que enfrentarlos entre sí, fomentando una dinámica de equipo, cosa que nos pone muy-mucho a los niños de los 80 y 90. Y da un primer vistazo al malvado Darkseid, elabora un origen para Cyborg y sugiere futuros hilos para la trama que provoca que quieras tenerlo todo-todito-todo de esta serie ya para ponerte con ello hasta acabarla.

Estoy con los que dijeron que Justice League: Origin debería haber tenido al menos doce números. Pero quizás, hoy en día, en una época en las que no tenemos tiempo para nada y lo necesitamos y lo queremos pero no lo tenemos si queremos llegar a fin de mes…, no es lo mismo darle al pueblo una serie de seis capítulos buenos que una de veinticinco. El público ya valora mucho esto y se ve reflejado en las series de TV. Aparte, también hay gente que dice que vivimos en la era de la «descompresión». Y con esos estoy a muerte. Se generaliza demasiado y se valora muy poco el trabajo creativo, para lo que os recuerdo que es un don el saber/inventar/ilustrar historias. Y es muy fácil criticar. Lo difícil es valorar con criterio.

En Liga de la Justicia: Origen no vais a tener ningún problema porque es un arco de seis numeritos donde todo fluye. Nos encontramos con seis personajes con seis puntos de vista muy diferentes, todos muy bien articulados por la caracterización de Johns. Batman, Superman, Aquaman y Green Lantern en particular van a tener que trabajar en equipo. Hay desconfianza y cierta dosis de arrogancia, sí, parece que Aquaman, Superman y Green Lantern creen que probablemente podrían hacer su trabajo solos. Y, luego, de repente, Batman sugiere que deben comenzar a jugar en equipo. ¿Batman? ¿El tío más solitario del mundo? Ya veréis porqué…

A ver friends, que la policía no es tonta. ¿Qué harías tú para darle un lavado de cara a un grupo de superhéroes que en realidad es el único que representa a la compañía y que no tiene muy buena fama tras las pelis? ¿Contratar a los mejores autores para un cómic? Pues eso.

Reseña: Ojo de Halcón (Integral), de Matt Fraction y David Aja.

Empezaré dando tres máximas:

El mejor Ojo de Halcón que he leído nunca.

Joya del cómic contemporáneo.

Una vez empiezas, no puedes parar hasta terminarlo.

A partir de aquí ya sabéis que la reseña va a ser puro babeo. Pero friends, es que no queda otra y el motivo no es solo que sea ganadadora de varios Eisner, es que las sensaciones que produce su lectura… uf, tendré que aguantarme un poco el dicho babeo porque si no esto va a ser horrible para los detractores… si es que existen. Estamos ante una aclamada etapa que une los destinos del Ojo de Halcón original con los de su sucesora, Kate Bishop. Una obra que, sin duda, ha sido pura inspiración para la reciente serie de TV sobre Ojo de Halcón. Y es que para mí los superhéroes que tiran de lo básico (grata similitud), los superhéroes más simples y los que, sobre todo, tiran flechas; siempre tienen un atractivo especial. Muy fan desde pequeño de Green Arrow y por tanto de Ojo de Halcón. Nunca hice ascos a nada dependiendo de la fábrica de donde proviniera. Disfruto casi igual de un Big Mac que de un Whopper, aunque por supuesto tengo mis preferencias.

Ojo de Halcón, o mejor dicho, en los que Ojo de Halcón participaba, fueron uno de los cómics que más perseguí en mi niñez en esos kioscos que a muchos nos salvaban de una aburrida tarde lluviosa en la que aún no existían los videojuegos. Ojo de Halcón tenía algo. Era simple. Sin poderes. Casi siempre y por entonces, a la sombra del Capitán América. Pero tenía algo. ¿Y acaso no era más simple aún un tío con un escudo lanzándolo como un boomerang que uno que tiraba toda clase de flechas que él mismo fabricaba? Por el gran Thanos, que nadie me debata eso. Así que aluciné, creo que como todo el mundo, con el primer TPB que Panini Cómics nos trajo del estupendo Ojo de Halcón, de Matt Fraction y nuestro paisano vallisoletano David Aja, tantas veces premiados en los Eisner. Una obra que en tan solo dos páginas ves algo diferente y que en sensaciones siempre me recuerda al genial Batman: Año Uno, del maestro Frank Miller.

Aquí nos acercamos a un personaje que dirías que es otro, más cercano, costumbrista, y a la vez es el de siempre pero con un lavado de cara. No sé como describirlo, en realidad. Casi como una serie de TV de las de ahora en la que a poco que te metas, quedas enganchado y maravillado por un dibujo diferente. Una chulada de cómic cercana, insisto, que empieza mostrándonos a un personaje común con un principio-trifulca en una comunidad de vecinos, y con eso y poco más (mafiosos y temas muy de novela negra en barrios bajos) comienza todo. Y bueno, era obvio que esta genialidad saldría en un solo tomo, en un omnibus maravilloso de esos que salen en USA y que, por supuesto, Panini Cómics termina por publicar aquí. Así que la oportunidad sigue en pie.

Leer lo mejor de lo mejor y a ser posible de un tirón, o dos, o tres, pero saber que tienes entre manos todo-todito-todo de esta maravilla, es todo un gusto. Pues la trama y subtramas que propone Matt Fraction tienen más sentido de una sola sentada, o dos, o tres, pero continuadas para no perder el hilo. Para colmo, se vuelve conmovedora, intrigante y por supuesto, difícil de abandonar. La serie trata tanto de Kate como de Clint, su interacción es genial. Sus historias en solitario no defraudan. Aventuras originales en su mayoría. ¡Me encanta la inclusión del Dodge Challenger del 70! Un buen guiño a los que amamos el cine setentero. Conducido por una chica llamada Cherry y siendo perseguidos por mafiosos en chándal que intentan hacerse con la pizzería del barrio todo muy a Los Soprano. Capítulos brillantes como el “narrado” por el perro. Realmente una maravilla de arte secuencial y un mensaje genial para engullir. Pizza Dog escuchando a los dos Ojo de Halcón debatiendo y ¡Pizza Dog al rescate!, me pareció una idea tan genial como maravillosa. Y cositas así.

Un diario visual y protagonista con grandes personajes Marvel apareciendo en algunas tramas (Capitán América, Spiderman, Lobezno, Viuda Negra, Pájaro Burlón, Spider Woman…) haciendo breves apariciones entre la Mafia del Chandal, el Maestro de Ceremonias y Madame Masque. Lo tiene todo. Insisto. Es puro babeo.

Reseña: Torpedo 1936 (Integral), de Enrique Sánchez Abulí y Jordi Bernet

Cinco ediciones se dice pronto cuando estamos hablando de un tomo como Torpedo 1936. Panini Cómics y su sello Evolution vuelven a poner en el candelero esta magnifica obra integral tanta veces requerida por los amantes del buen cómic que por una cosa o por otra perdieron la iniciativa de poder hacerse con un ejemplar anteriormente. Un integral que recogía por primera vez en nuestro país todas las historias de Torpedo 1936; .la mejor historieta de serie negra de las últimas tres décadas, que cosechó un éxito mundial desde sus inicios a ambos lados del charco.

Las historias de Torpedo siempre fueron de lo mejor que se podía leer en cómic de género negro, y no sólo en nuestro país, me atrevería a decir que en cualquier lugar del mundo. Una sátira del crimen con clase con un impecable pedigrí. Originado por la leyenda de tiras de cómics europeo Enrique Sánchez Abulí y diseñado y elaborado en su día (las dos primeras historias, al menos) por el considerado como dios americano de los cómics, Alex Toth; Torpedo venía a contar las extralimitaciónes y casos de baja factura (o no) de un sicario a tiempo completo llamado Luca Torelli, alias Torpedo. Un inmigrante italiano que arañaba, cada día un poco más, su ascenso hacia la cúpula del crimen en la ciudad de Nueva York.

Pero este cómic sufrió cambios…, para bien. Las estilizaciones amaneradas e hipnóticas de Toth fueron reemplazadas por la línea visceral y detallista de Jordi Bernet. Otro grande y autor patrio que da un toque maravilloso para llevar a la cúspide a este cómic. Y ubicarlo como: OBRA INDISPENSABLE DEL NOVENO ARTE. Así es, la obra que hoy es estoy reseñando. Un cómic en el que guión y dibujo se fusionan en una sola idea para darlo todo. Y ahora, para este gran momento comiquero que estamos viviendo, vuelve a estar disponible en librerías, presente y nuevamente un personaje que os va a deleitar.

Como os decía, Torpedo narra la historia de un inmigrante de origen italiano, la de un asesino a sueldo que reparte su particular justicia por las calles de Nueva York en los años de la Gran Depresión. El mérito debe atribuirse a dos genios como Sánchez Abulí y Jordi Bernet. Dos auténticas figuras del cómic nacional, un tándem creativo e irrepetible, que han dado vida a una leyenda del tebeo; fruto de unos guiones llenos de ingenio de Abulí que muestran el lado más oscuro del alma del ser humano. Con la ayuda del mágico pincel seco de Bernet y su gran sentido del ritmo cinematográfico. Por lo tanto, Torpedo es un inmoral, cabroncete giboso, duro e imperterrito por siempre. Nunca dejará a quien tiene como objetivo hacer desaparecer de la faz de la Tierra. Es un mafioso de cuidado. Y es incluso capaz de cobrar un trabajo “en carne”. Conoceréis desde el primer momento lo despiadado que es este sicario hijo de puta… y sin embargo, genial personaje. Y real, los hay así, os lo aseguro. Deberíais saberlo…, ya tenemos una edad. Historias donde de forma magistral se asumen esos golpes de humor negro que también el maestro Abulí es soberbio mostrándonos a un Torpedo que habla haciendo juegos de palabras maravillosos.

Un maravilloso integral indispensable en cualquier cómicteca que se precie. Un “Solo para Adultos” de los de antes pero que se disfruta en los años de ahora. El pasado le resbala. Nunca envejecen historias así. Un tipo cabrón, un deleznable y sin miramientos que lo peor de todo es que muchas veces os pondréis de su parte. El hombre es un lobo para el hombre, ya sabéis.

Lo importante es que ha regresado en tapa dura, como se merece, y a un precio genial, como su anterior edición. Si este pájaro se te escapa es solo por que no disparaste a tiempo.

Reseña: Wonder Woman. 80 Años de la Guerrera Amazona, de VVAA

Tener lo mejor de la mejor en cómic, creo que es un hecho bastanta básico para un buen lector de tebeos de superhéroes. Es por eso que es casi una liturgia en el cómic de superhéroes conmemorar la llegada a un cierto número de ejemplares y ver lo bueno que es para ello que se publiquen tomos como Wonder Woman: 80 Años de la Guerrera Amazona. Cuatrocientas páginas de historias seleccionadas, las mejores aventuras desde que empezó a publicarse La Mujer Maravilla. Son ocho décadas, que se dice pronto, de historias seleccionadas desde su clásica primera aparición hasta la actualidad. A esto, sumadle más de cien páginas de material con nuevos colores, una historia “perdida” de la Edad de Oro nunca antes recopilada de, el DC Special #3, comentarios y apuntes históricos de la dibujante Trina Robbins (la primera mujer en dibujar a Wonder Woman), la directora de la peli, Patty Jenkins e incluso lo que dicen de ella mujeres que han interpretado a la semidiosa en la gran pantalla como la guapísima Gal Gadot o la gloriosa Lynda Carter. 80 años ya que vino al mundo (nuestro) la siempre carismática Princesa Diana.

¿Sabiáis lo difícil qué era conseguir un cómic de Wonder Woman en nuestro país en los 80? Uff, que me voy por otros derroteros… Ahora con este glorioso tomo uno puede disfrutar de un viaje en el tiempo con el personaje. Sí, sí, no hace falta que lo preguntéis: tomaco ideal para aquel que quiera leer algo del personaje por primera vez y no sepa por dónde empezar. Una edición original que se completa con el All-Star Comics núm. 8, Sensation Comics núm. 1, Wonder Woman (vol. 1) núms. 5, 78, 98, 124, 162, 203 y 206, Comic Cavalcade núm. 11, DC Special núm. 3, DC Comics presents núm. 41, Wonder Woman (vol. 2) núms. 6, 57, 73 y 170, Wonder Woman Annual núm. 1 (Extracto), Wonder Woman núm. 600 (extracto), Wonder Woman (vol. 4) núm. 23, Wonder Woman núm. 750 (Extracto), Future State: Immortal Wonder Woman núms. 1-2 USA; para más datos. ECC Ediciones nos trae esta joyita indispensable para todo fan de la heroína, la más grande que ha dado el noveno arte.

Donde en la historia principal, el épico inicio de Wonder Woman se abre con Presentando a Wonder Woman y Wonder Woman llega a América. Preciosos cómics clásicos que abren miles de puertas a nuevos desafíos. Con portadas de Joelle Jones y Trisha Mulvihill tremendas, colores restaurados vibrantes y llamativos. Me encanta. Pues adoro además las antologías y desearía que sucedieran más a menudo dentro del pijameo. Y más cuando se hace un recorrido “comiquil” sobre un personaje tan poderoso dentro de una franquicia. Uno de los pilares de la sagrada trinidad de DC. Y de esa mezcla surge siempre algo atractivo. ¡Las guerras de Wonder Woman!, genial aventura creada en 1973 por Cary Bates. O la eterna La Raza Fugitiva, de 1991, donde el maestro George Pérez, hizo llegar a su cúspide más alta al personaje. Aunque todo lo que hizo este hombre con ella fue magnífico. Y molan otras aventuras que se van contando. El ritmo rara vez decae. Diana tiene una pesadilla sobre ser expulsada de la Liga de la Justicia debido a sus poderes fallidos y se despierta con el tobillo roto justo cuando Jonah Hex ha regresado de enterrar al amigo de Steve, Nate… Me moló también ver encontrar el No cambies, de Greg Rucka o el Dios Herido, de Azzarello; son cómics indispensables para entender por qué La Mujer Maravilla es un personaje súper interesante de leer.

¿Veis? Esto es una locura, la emoción, nuestro frikismo, se despierta ante un tomo de tal calibre. Hay tanto corazón en este volumen, tanto poder de tebeo de superhéroe clásico, que realmente conecta con el buen amante del cómic en todos sus sentidos. Poco malo puede salir de autores como Gail Simone, Greg Rucka, Scott Snyder, Amanda Conner… , entre muchos más genios del medio.

Un volumen que se recomienda solo.