Reseña: La Chica Oculta y otros relatos, de Ken Liu

Ken Liu es ese autor que todo fan sigue ahora todo lo que publilca en USA. Indagando un poco en foros literarios, en lo subterráneo, me consta que aquí pasa igual. Es ese autor que cuenta muy bien las cosas, que gusta como escribe y lo más importante, que sorprende con ideas tan locas como originales. Y ahora viene cuando con todo el dolor de mi corazón investigo en su biografía y veo que tiene mi edad. Ufff… Yo, escritor en hibernación que no termino de despertar. En fin. No pasa nada. A través, de autores así es como se disfruta de la buena literatura fantástica y la absorción de ideas o inspiración para que mi cabecita creativa estalle siempre está ahí.

Ken Liu (1976), escritor chino-estadounidense que lo está petando fuerte, hace muchas cosas como escritor. Crea sus propias novelas «gordas» (la serie de La Dinastia de Diente de León) pero también traduce obras de algunos de los mejores escritores de género chinos para USA; Liu Cixin, Hao Jingfang… Además, escribe libros sobre Luke Skywalker y viaja por Shanghai. Y escribió un ensayo que se convirtió en musical de ballet. Y escribe artículos de poesía. Y cuando no está haciendo nada de eso, escribe cuentos. Muchas historias cortas. Ha ganado casi todos los premios que existen para ficción especulativa corta y el relato El Zoo de Papel es la única historia que ha sido capaz de llevarse a casa la triple corona de la CF; Premio Hugo, Nebula y World Fantasy Award. Ahí es nada. Sigo: su cuento Mono no aware ganó el Premio Hugo al Mejor Relato Corto en 2013. Su novela corta The Man Who Ended History: A Documentary fue también finalista del Hugo ese año. Su traducción al inglés de El Problema de los Tres Cuerpos, de Liu Cixin, ganó el Premio Hugo en 2015 (la primera novela traducida en haberlo logrado). Los cuentos de Ken Liu han aparecido en revistas como F&SF, Asimov´s, Lightspeed, Analog o Clarkesworld. Es un tio ocupado. Pero, en definitiva, todos ganamos leyendo a Liu. Y yo, amante de toda antología de relatos que se precie, ¿cómo no iba a ponerme con La Chica Oculta y otros relatos ahora que acaba de ser publicada por Alianza Editorial? ¿Estamos loco o qué?

Así que sí, cuando dias atrás la empecé, esperaba el mismo tipo de conexión emocional profunda, los mismos vuelos salvajes de su poderosa imaginación, la misma chispa de magia comprimida que anima la mejor ficción corta, la capacidad de concebir un universo escrito en miniatura… Pero La Chica Oculta y otros relatos no es eso. Ni siquiera es un libro de cuentos discretos. Es una serie de capítulos estrechamente interrelacionados y autorreferenciales de una novela que no existe, dividida entre diversión, disgresión, experimentos mentales y un par de piezas que se leen como ejercicios intelectuales imaginarios. Una experiencia. De hecho, hay un arco (que no se me va de la cabeza) de tres relatos que trata el tema de la IA y la singularidad; Nadie encadenará a los dioses, Nadie asesinará a los dioses y Los dioses no habrán muerto en vano. Comienza como una simple exploración de una hija de luto por su padre y termina con una guerra contra las IA, una tierra quemada y una meditación sobre inteligencias que nunca han sabido lo que es vivir realmente.

Quedarse atrás, pisa el mismo terreno, solo que un poco más avanzada en el tiempo. En otro lugar completamente distinto, inmensas manadas de renos, va aún más lejos, experimentando con ciclos de reloj los viajes en el tiempo, la promesa de inmortalidad, enviándose consciencias al espacio. Estas historias vinculadas están divididas por historias sueltas que caen como incongruencias parciales en la conversación más amplia de Liu sobre la familia, la memoria y la inmortalidad. Artistas de verdad, trata sobre la inteligencia algorítmica que usurpa las artes creativas e, irónicamente, se desarrolla de una manera increíblemente predecible hasta el final. Empatía bizantina, es un argumento manipuladorentre dos amigos sobre la naturaleza de las donaciones caritativas que se lee como una info-comercial para el tema criptomonedas. Pero también hay sitio para momentos hermosos en estos cuentos como en Siete cumpleaños, que es como un haiku explotado, enmarcado por imágenes de cometas, el alcance de la visión y corazones rotos dentro de su desordenado futuro utópico/distópico tan pleno como real.

Nuestro más sentido pésame, es una visión absolutamente inquietante sobre el troleo y el debate del control de armas ambientado en un futuro cercano y roto. Y hay una manera de leer La Chica Oculta como una especie de ejercicio académico realizado en público: Liu elabora sus propias ideas parcialmente formadas sobre el futuro potencial de la humanidad, mezclando y volviendo a mezclar elementos, combinándolos con extraterrestres e inmigrantes, familia, memoria e historia. Se lee casi como el primer capítulo de una novela abandonada, y se une a otra pieza: Persecución más allá de las tormentas.

Hay demasiados lugares, demasiadas ideas, condensadas aquí. Pocas antologías piden desarrollarse más que esta.

Grande Ken Liu.

Reseña: El Placer de Quemar (Historias de Fahrenheit 451), de Ray Bradbury

Para los amantes de la obra Ray Bradbury llega un poco tarde El Placer de Quemar. Yo al menos no conozco otra edición en nuestro país de esta obra. Aunque tampoco he mirado mucho. Para ser sinceros hablamos de una recopilación de relatos que se publicó en 2010 por primera vez y cuando la conocí no pensé en algo mega-clásico como la novela Fahrenheit 451, obra culmen de la Ciencia Ficción, a la que va referenciada. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, dicen, y la verdad es que sí. Se encuentran aquí más de una historia «que-pa-qué», como se dice en la tierra donde vivo.

Los editores Donn Albright y Jon Eller reúnen dieciséis historias que abarcan seis décadas de la extraordinaria carrera del maestro dios literario Bradbury. Una profunda expansión temática de su famosa novela que ahondaba en el tema de la quema de libros aprobada por un estado totalitario y donde unos bomberos «muy salerosos” tenían mucho que decir. La novela Fahrenheit 451 es una obra maestra perdurable de la literatura estadounidense del siglo XX: una visión escalofriante de un futuro distópico construido sobre los cimientos de la ignorancia, la censura y la represión brutal. Tras dicha joya surgieron cantidad de ideas en otros autores y se han visto tramas muy similares y se han copiado formas estructurales de la historia hasta la saciedad. De hecho, es una novela que sigue siendo estudiada en cursos de escritura creativa, de lo que doy fe de primero mano. Y ahora los orígenes y la evolución de la oscura y magnífica historia de Bradbury se exploran en El Placer de Quemar, una colección de cuentos interrelacionados temáticamente que de algún modo prefiguran la magnífica novela del maestro.

Las historias más extensas…, los dos cuentos largos de la colección que se incluyen son quizás el requisito indispensable para obtener el libro. Mucho después de medianoche (Long After Midnight) y El Bombero (The Fireman) son las dos historias más importantes o conocidas aparte de ser precursoras y reveladoras de Fahrenheit 451. Pero en mi opinión, las dos joyas que más me han alucinado ya que no los conocía son dos relatos cortos. El Reencarnado que abre la antología; en la que un hombre recientemente muerto experimenta una resurrección y busca desesperadamente a su viuda y Los genios locos de Marte, que cuenta como el planeta rojo está habitado por todos los autores y personajes de la literatura que es destruida en la Tierra.

Solo por leer estas maravillas, merece la pena la compra.

También hay tres piezas intensas e interconectadas como El Dragón que se mordía la cola, Antes del amanecer y Al futuro, que aparecen en una sección final del libro llamada Otros Relatos y que son aporte esencial a la estantería de todo fan de Bradbury. Tres historias de viajes en el tiempo, el tema favorito del autor. Con el tema del escapismo de gobiernos opresores muy presente como ocurre en Fahrenheit 451.

Anoche mismo terminé de leer esta maravilla que se devora en nada. El Placer de Quemar que publica Minotauro este mes, tengo que decir que el copyright de 2010 es algo engañoso. Son16 historias pero 9 se publicaron originalmente entre 1940 y 1950, una en los 60 y las otras seis entre 2002 y 2007. Es una buena colección. Curiosa. Había leído varios relatos del maestro aquí incluidos pero los disfruté de nuevo. Por supuesto, soy fan de Bradbury, ¿y qué lector de fantástico y aspirante a escritor no lo es? Disfrutas sus obras cada vez. Y sé que muchos de vosotros quizás queráis poseer este volumen solamente por conseguir sus dos cuentos largos (El Bombero y Mucho después de la medianoche), que son actualmente difíciles de conseguir. Vale, de acuerdo, pero sabed que dentro se encuentra más de un pastelito gustosito de leer como, por ejemplo, El grillo en la chimenea. No digo más…

Como anécdota contar que El Bombero es el relato de 1951 que se amplió y se revisó (este tema ocurre más de lo que creéis dentro de la CF) para convertirse en Fahrenheit 451, en 1953. Fahrenheit 451 es uno de los pocos libros junto a El Señor de los Anillos que se leen en clase de literatura en las High School Secondary de USA. Y ahora, lo cierto es que fue divertido leer la versión anterior al famoso libro, donde compruebas los elementos básicos de la trama, aunque algunos de los nombres de los personajes cambian. Oscuro, extraño y macabro. Compañero indispensable de metro, autobús y asiento que se precie, El Placer de Quemar es una maravillosa confirmación del inimitable brillo, magia y fuego del maestro Bradbury.

Reseña: A Tumba Abierta, de Joe Hill y Stephen King

Me enganché a Joe Hill en realidad con un cómic. Formato para el que creo que tiene un enorme potencial. Fue con la traslación de un relato que él mismo escribió para su primera antología llamada Fantasmas. Me interesa este autor porque a pesar de ser el hijo de quién es, he comprobado que con el tiempo la buena semilla, el don para escribir Terror, lo tiene. Con el tiempo, he podido ver la evolución de un escritor cada vez más confiado en sus habilidades. Sé que hay gente que no traga su novela debut El Traje del Hombre Muerto, pero a mí me encantó. No obstante, todo lo que se ha ido publicando en nuestro país tras esa novela, sí que tiene una buenísima aceptación. Hay mucho flipe con las originalidad de historias que propone. Acudo a Nocturna Ediciones, que es la genial editorial que nos está trayendo sus obras en nuestro país, para deciros que Joe Hill en la actualidad es autor de novelas súper-ventas, premiadas, como Cuernos (que tuvo peli con un mayorcito Harry Potter como protagonista), NOS4A2: Nosferatu (adaptada a la televisión por AMC) y Fuego (próximamente llevada al cine por la 20th Century Fox). Todas ellas novelas que podéis encontrar en dicha editorial. Pero si por algo es conocido Joe Hill es por ser creador junto a Gabriel Rodríguez del magnífico cómic Locke & Key, que también se trasladó a serie de TV. Como veis, está marcado por «la maldición” de su padre Stephen King. Las productoras cinematográficas se pelean por comprar los derechos de todo lo que escribe. Y esto no es moco de pavo.

Ahora llega su segunda colección de cuentos, A Tumba Abierta (Full Throttle), y aunque se cuenta que estos relatos fueron escritos durante un período de 13 años, muestra la marca de un autor que se independizó ya a pasos agigantados de la sombra eterna de ser hijo del Rey del Terror como es. De hecho, A Tumba Abierta es súper interesante por que en dos de las 13 historias de la colección (ese número nuevamente) comparte co-autoría con su viejo. Y tras leerlos, concluir que hay una diferencia que se puede detectar entre el estilo de escritura de Hill y el de King. Sí, lo he detectado. Hill me parece un poco más refinado y comedido cuando se trata de narrar el horror, mientras que King está listo siempre y es capaz de ir a lo profano y lo más asqueroso fácilmente. El típico señor que está de vuelta, que no tiene que convencer a nadie, que pasa de todo y escupe cada dos por tres en la calle…

Se detecta la diferencia porque son como la luz y el día. Comparando los dos estilos, puedes jugar a ese juego de quién escribió qué y cuándo. Una de las historias (Lo único que me importa eres tú) parece un poco cursi, de hecho, está ambientada en un mundo donde los robots conceden deseos y esos deseos implican poder flotar desde un rascacielos alto hasta el tierra en una membrana similar a una burbuja. Es evocador, un poco zen y no es el tipo de historia que escribiría Stephen King. Es la prueba de que Hill es de una época de escritor diferente a la de su padre y sus influencias están más arraigadas, por ejemplo, al estilo de Neil Gaiman. Algo que no he dicho aún, pero se me parecen una barbaridad. Incluso más cercano es, a un Ray Bradbury o Richard Matheson, y él mismo lo aclara en la Introducción.

Dice tener una deuda con ambos.

Al igual que en toda antología, hay relatos que funcionan mejor que otros. En A Tumba Abierta, me da la sensación de que te molará uno u otro en función de tus gustos. Porque todos tienen una alta calidad pero en su totalidad tocan géneros literarios fantásticos distintos. Para mí, El Carrusel de las Sombras no es tan memorable como Acelera, por ejemplo. El cuento que abre el tomo y que loco ando por que llegue ya la adaptación de este relato que haciendo la HBO. Lo que no se me puede rebatir es que la originalidad está en los relatos El Diablo en la Escalera y Twiteando desde el Circo de los Muertos. En como están escritos. No digo más. Sin embargo, una de las historias que más me ha marcado es La Estación de Wolverton; trata de un ejecutivo de una cadena de cafeterías que una noche se topa con una especie de guarida de hombres lobo mientras viaja en un tren por la famosa estación inglesa. ¿De esto no se hace peli?

Historias palomiteras, entretenidas, la escritura bastante deslumbrante, con Hill descubrí que a veces las personas que tienen problemas morales sobre cómo hacer lo correcto, terminan desapareciendo. Sí, en el mal sentido. Y eso es muy real. Los buenos se van antes. Y nadie es perfecto, ¿no? Para colmo, en esta antología, Hill comparte el mismo rasgo que su padre y otros muchos escritores que han puesto de moda poner en sus antologías, al final del libro, el cómo se le ocurrió tal relato o lo que piensan de ellos.

Me encanta.

Reseña: El Libro de los Dragones, de Roger Lancelyn Green

Siruela Editorial es una de las pocas editoriales de nuestro país donde se pueden encontrar joyitas de género fantástico un poco singulares. De vez en cuando, rescatan títulos casi perdidos en la memoria de unos pocos. Un libro que hace años que no aparece por ningún sitio y que necesitaba una reedición como un camión era El Libro de los Dragones, la antología que llevó a cabo Roger Lancelyn Green, volumen donde se pueden encontrar grandes relatos cortos de autores consagradísimos como Lewis Carroll, G.K. Chesterton, Edith Nesbit, C.S. Lewis e incluso el eterno dios de esto como es el maestro J.R.R. Tolkien. La mayoría de las historias que vais a encontrar en El Libro de los Dragones son relatos anónimos pues lo que hace el señor Green es ofrecernos y rescatar los mejores cuentos de dragones desde los tiempos de la antigua Grecia hasta el pasado siglo XX. Una selección. Siempre historias donde los dragones han evolucionado o no, pero donde siempre serán los protagonistas estos seres enigmáticos y ancestrales que fascinan e inspiran emocionantes y aterradoras tramas incluso a día de hoy.

Tenéis que pensar que reunir historias de dragones y tratar de presentarlas con algo de cohesión es tarea difícil. El mismo acto de definir qué es un dragón es algo endiabladamente complicado (más aún con los dragones europeos) y surgen más dificultades para decidir qué historias debes dejar de lado debido a la cantidad de mitos diferentes que existen. Además, te enfrentas a las odiosas preguntas que se debe hacer un antologista como: ¿Cómo hago “la proposición”? ¿Por ubicación geográfica, por época, por tipo de mito o por elementos temáticos similares? No es trabajo fácil. Sobre todo, no lo es, si quieres que tu composición atraiga tanto o más que una novela inédita.

En El Libro de los Dragones, Lancelyn Green intenta un enfoque de mezcla y combinación. Aparentemente en progresión cronológica, con secciones como Dragones de la Edad Antigua, Dragones del Medievo, Dragones del Folclore Tradicional y Dragones de Tiempos Más Recientes; cuando lees las historias y los cuentos populares, ves que la idea funciona bastante bien. Notas rápidamente que la influencia de las leyendas y los mitos más antiguos a las historias posteriores de éxito, es evidente. Sin embargo, aparte de la primera sección, las historias están fuertemente sesgadas hacia las Islas Británicas (e Irlanda) con alguna otra europea y alguna otra referenciada a los dragones chinos. Su investigación proporciona algunos jugosos fragmentos de «hechos» relacionados con los dragones, como la Historia Natural de Plinio, que declara que los dragones y los elefantes son enemigos mortales. Esto es una jodida chulada que no había oído nunca. Y a pesar de mi queja anterior con respecto a la selección muy británica, hay que rendirse a la evidencia pues en la sección Dragones de Tiempos Más Recientes vais a encontrar las verdaderas maravillas narrativas de este volumen. Pese a los grandes autores del final, mi favorito de la antología es claramente Conrad y el Dragón, de L.P. Hartley, que combina historias de cazadores de dragones con dragones de los más chungos.

Los comentarios de Lancelyn Green son particularmente buenos, la mayoría de los cuales aparecen en las dos primeras secciones. Sospecho que esto es lo que contribuye a la desigualdad del libro: la mitad de las historias están en la voz de Lancelyn Green, mientras que la otra mitad están en muchas otras voces y estilos. Pero-pero-pero con todo el dolor de mi corazón, se echa en falta aquí las preciosas ilustraciones de Krystyna Turska, de las que gozaban antiguas ediciones publicadas y que aquí no me explico porqué se obviaron. Tambiés raruno que el libro termina, extrañamente, con un Epílogo corto, de un extracto del Apocalipsis, de San Juan. Aquel que da pie a discusión sobre el aspecto religioso y draconiano en la cultura occidental.

El resultado es un libro que es en un porcentaje altísimo una joya. Con un tema que a todos atraen, al menos, a todo amante de la literatura fantástica debería atraer. Las historias que presenta Lancelyn Green son dignas de leer en cualquier lugar. Tiene una habilidad deliciosa para volver a contar historias a partir de la información más básica como ocurre en El Muchacho y el Dragón; historia tierna que promueve la amistad. Pero si sois totalmente desconocedores de la literatura draconiana, esta es una oportunidad irrepetible. Roger Lancelyn Green es famoso por sus colecciones similares a esta, tiene sobre mitos griegos, historias del Antiguo Egipto, leyendas de Robin Hood y cuentos artúricos. En Siruela podéis encontrar varios de ellos.

Lectura imprescindible para ávidos lectores de todas las edades. Lo aclara muy bien la editorial.

Reseña: Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Fantasmas, de Steve Banes y VVAA

Es Enero y aún no se han ido los fantasmas. Siguen viniendo más y a cual peor… O mejor, según se mire. La prueba es esta maravillosa aportación que hace nuevamente Diábolo Ediciones al mundo del cómic de nuestro país, trayéndonos un volumen más de la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Esta vez, un especial a esos espectros intangibles que no tuvieron paz en vida y con suficiente poder o ira como para hacernos daño durante la nuestra. Fantasmas, es el sexto volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50, un exitazo de publicación para el mejor amante al cómic que se precie. Tras Haunted Love (Historias de amores malditos que abría la colección), el genialmente recuperado Frankenstein, de Dick Biefer, un volumen especial Zombis (que guardo como oro en paño), Momias y Criaturas del Pantano; ahora le toca el turno a apariciones, espectros, a todas esas criaturas que desaparecieron de este mundo y están tan llenos de espanto que no se quieren ir. No, sin hacernos la vida imposible a los vivos. No son fantasmas con buenas intenciones, no.

Las historias que encontraréis aquí, dan mucho miedito. Hay un gemido espeluznante al fondo de la habitación y no es el viento de medianoche tras la cortina. No. Vives en un pisito alquilado a muy buen precio pero con el detallito de que tu balcón da al cementerio del lugar. Ese gemido espeluznante viene de una de las verjas del cementerio. Algo viene. Si te fijas, la puerta de una cripta se abre lentamente a su vez y una forma extraña emerge de la oscuridad. Vuela a través de la noche fría y neblinosa, con ojos encendidos de odio y lo peor es que no puedes moverte. Estás paralizado. Viene… y está cada vez más cerca… Más cerca… Más cerca. Terror puro del estilo encontraréis en Fantasmas, este terrorífico volumen que cuenta con nada más y nada menos que dieciocho historias a cual más inquietante. Una maravilla de antología con el detalle de contener al final una historia (La venganza de Ouanga), que no aparecía en el volumen original del antologista Steve Banes, culpable de estos maravillosos volúmenes en USA, que lleva adelante la idea de rescatar los mejores cómics de horror Pre-Code. Todo lo genialmente publicado antes del famoso código de censura al que fueron sometidas estas maravillas del noveno arte. Y con maestros consagrados a día de hoy entre sus páginas, autores que en los años 50 del pasado siglo ya empezaban a mostrar su calidad en el formato viñeta: Alex Toth, John Blummer, Sid Check, Lin Streeter, Ross Andru, Lou Cameron, King Ward y muchos más.

Para los curiosos e indecisos, rápido repaso a la antología sin ánimo de spoilers: Yo, fantasma (La figura desamparada deambula entonces, a través de las extrañas brumas, un alma perdida), Venganza (¡Me encantan los funerales! La gente ama las bodas así como yo amo los funerales), Los espectros rondan la torre maldita (¡El fantasma de Ana Bolena!), El fantasma perseguido (¡Doce mil dólares! ¡Yujuuuuuh!), Jurado de muertos vivientes (En un minuto estarás muerto. Tenemos planes para TU fantasma), La mujer sonriente (Apuesto a que no pasarías una sola noche en esta casa abandonada), Baffling Mysteries (Mi venganza se ha completado), Sesión de Terror (Nunca debemos mencionar esto a nadie … ¡Nunca! ¡No nos creerían!), Espíritu de humo (Bueno, ella dijo algo sobre vengar su muerte y entonces…), Si un cuerpo mata a un cuerpo… (Un curioso encuentro fantasmagórico), El deseo mortal (¡No consigo resolverlo!), El fantasma del Teatro Abbey (Una historia sobre un hombre murciélago), El fantasma de la sombra blanca (¡Esa horrible sombra!), Nunca llames a un fantasma (¿Cómo? ¿Qué intentó atraparte el qué?), Una noche en el Collado Negro (Voces en la noche como el correr de hojas muertas…), Los fantasmas de los olvidados (¡Madre de Dios, qué es eso!) y La maldición del fantasma ( ¡Corre por tu vida!).

Una mirada retrospectiva a los que considero primeros cómics de Terror de calidad de la historia. Sombras de seres humanos fallecidos, fantasmas del Mal. Más de 240 páginas de apariciones espantosas, sesiones de espiritismo escalofriantes, espectros y más espectros escalofriantes y malignos. Con mucho más que venganza por sus cuerpos asesinados. El volumen cuenta además con una introducción de John Rozum (guionista de series como El laboratorio de Dexter, Expediente X o Scooby-Doo) y una galería de cubiertas de la época.

Dicen que debes asegurarte bien de cubrirte la cabeza cuando estas sombras difusas de antiguos seres vivos aparecen cerca de ti.

Yo recomiendo correr.

Reseña: Alfred Hitchcock Presenta. Cuentos que mi madre nunca me contó, de VVAA

Una de las antologías míticas que siempre he oído recomendar desde que tengo uso de razón, es Cuentos que mi madre nunca me contó, traída a la existencia de alguna forma por el dios del cine Alfred Hitchcock. Puede ser uno de los libros más buscados en librerías de segunda mano durante años, y de los más comprados. Un ejemplar, una recopilación de miedos escrita por diversos autores, que nunca debe faltar en librerías. Cosa que debe saber a ciencia cierta la editorial Blackie Books, por que en un formato en tapa dura genial, vuelve a ponerla en el candelero.

Todo el mundo le debe a su madre algo aparte de la vida. Yo le debo la pasión por el género de Terror. Quizás ella no lo sepa, no lo quiera saber o si se lo he dicho mil veces, al segundo lo borra de su mente. Tal vez es algo que no quiera que herede, pero aquel día lluvioso de invierno cuando apenas tenía seis años, en el que nos cogió a mi hermana y a mí y nos llevó a ver La Noche de los Muertos Vivientes, de George A. Romero, a casa de una vecina por que mi padre no estaba… Fui el único niño de todos que se quedó a verla por completo. Quizás no sepa, que eso prendió una extraña llama en su hijo. Probablemente, de ahí parta mi única novela publicada hasta el momento. Pero eso es ya otra historia. El tema al que voy es que el género de Terror, en cualquier momento de tu vida, te puede marcar. Tiene ese poder. Al mismo Alfred Hitchcock le tuvo que pasar algo parecido porque el titulo de esta antología, algo oculto lleva…

Una colección de trece inquietudes (¡Treceeeeeee!), historias con todo tipo de emociones donde se brinda por el horror. Se incluyen maestros del género y obrazas como Los veraneantes, de Shirley Jackson, Los hijos de Noé, del eterno Richard Matheson, o joyitas casi inencontrables en formato papel como es El montículo de arena, de John Keefauver. Para los que disfrutamos en su día de Alfred Hitchcock Presents la serie de TV que tan buenos momentos dio, Cuentos que mi madre nunca me contó se hace un indispensable tomo a disfrutar. Así como para entender la mente y gustos del maestro del cine de suspense.

Ya sabes… historias espeluznantes. Existen varias ediciones de esta antología y con diferente contenido. Bueno, no diferente, algunas aportan más relatos que otras. Entiendo que Blackie Books ha decidido una no muy extensa y de paso recoger únicamente el caviar y emplatarlo. Creo que mi favorito de los aportados aquí es Apuestas, de Roald Dahl, o quizás, El viento, de Ray Bradbury. Por destacar algunos fuera de la magnificencia de Los veraneantes, de Shirley Jackson, por supuesto. Siendo fan del tema antología de Terror, está claro que mientras leía nuevamente esta obra, percibí la genialidad de su contenido. Bien escritos, los escalofríos regresan siempre que pases por el mismo camino. Nuestra columna vertebral no es inmune a eso. Me asustó particularmente la historia del hombre que se venga de otro hombre encerrándolo en una habitación insonorizada. Proporciona un goteo constante de agua que se acumula en una jarra y una barra de pan al día. ¿Alguna vez escapará? Mmmm…, hay que verse.

Leo antologías con asiduidad. Algunas las revisito cada año. Es mi formato literario preferido porque lo tiene todo: oportunismo de lectura, contenido o trama condensada y en especial, me encantan los que tratan el engaño al lector con final sorpresivo. Algo que Hitchcock puso muy de moda en pantalla. Historias que no son para gente nerviosa o para leer a solas. O sí. Depende de tu nivel de disfrute y en el lado del barco en el que no te marees. Como nos dijo una vez un médico, a mi mujer y a mí, el miedo es gratis. Y es cierto. En nosotros está adoptarlo de la mejor manera posible para poder digerirlo sin problemas. Entonces, lleno de nostalgia por esos días en los que disfruté de un bolsilibro todo desgastado que compré en una librería de Barcelona en uno de mis viajes; ahora Cuentos que mi madre nunca me contó, regresa a mí.

Recurrí a esta nueva edición para regresar sensaciones. Disfrutar nuevamente de lo que una selección de autores es capaz de transmitirte en muy pocas páginas. Con las luces encendidas, apagadas, o a media vela con el braserito puesto ante esta ola de frío que estamos atravesando mientras el planeta se va yendo a la m… Dejar atrás este porculero año 2020 con una buena antología de Terror entre manos, es lo mejor que os puedo desear.

Qué paséis una feliz entrada de años, friends.

Eternas gracias, por leernos.

Reseña: Reinas del Abismo, de VVAA

No sé si es una trilogía, pero a ojos vista, sí que lo son estos tres geniales volúmenes, que se ha marcado en apenas unos meses Editorial Impedimenta. Damas Oscuras, Damas Asesinas (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2794) y Reinas del Abismo, son tres ejemplares con el Mal en casi todas sus representaciones. Decía en una anterior reseña que la recomendable Editorial Impedimenta llevaba un tiempo que no me dejaba dormir, publicando ciertas obras (yo que soy amante del Terror en todas sus formas pero, sobre todo, antologías); lecturas que quitan el sueño para bien o para mal. Para los que disfrutamos con el Terror, pero también con obras en ediciones preciosas, genialmente llevaderas para leer en cualquier sitio que uno se encuentre. Una antología diferente y con autoras de lo paranormal tan poco conocidas en nuestro país, que para los que amamos este tipo de literatura, se vuelve una edición imprescindible. Las obras a menudo desconocidas de mujeres de antaño que incursionaron en lo extraño, en lo oscuro, es una de mis pasiones lectoras. Tengo varias de estas antologías en la biblioteca, junto con varias colecciones de un solo autor de pequeñas editoriales independientes. El que me conozca sabe que “vivo” en este género casi desde el día que nací, y que como otros, sufro por la escasísima publicación en español de obras de este gran género por muchos despreciado. SE PUBLICA MUY POCO. Es por eso que me inicié en el mundo de las reseñas, y así dar más visibilidad a lo POCO que se editaba en el idioma de Cervantes. Así empecé.

Y ahora cuidado. Estoy a punto de ponerme mezquino…, en el mismo día de mi cumpleaños. Reinas del Abismo (Queens of the Abyss) no era un titulo desconocido para mí. Era algo de Mike Ashley que estaba esperando pacientemente y cuando vi que Impedimenta lo publicaba solté un ¡Sí! a lo Cristiano Ronaldo, en un vagón de metro. Y cuando lo tuve entre mis manos, de verás que me alegró mucho ver que había una historia de Mary Elizabeth Braddon, la autora de Lady Audley’s Secret y The Shadow in the Corner, que no sé si se ha editado en español, pero que son obrazas. Creo recordar que fue en ese mismo vagón de metro (¡el ansia!) que comencé a leer Reinas del Abismo y devoré unas cuantas historias. Me di cuenta que no todos los relatos eran muy «extraños», inquietantes sí, pero no no todos coincidían con la tremenda historia de ambientación que Mary E. Braddon (escritora muy popular en la época victoriana) sabía crear. Lo «raro» que retrata la señora Braddon en Una revelación, se refiere a lo sugerente y sobrenatural en lugar de algo descarado y simplemente existente. El Terror que yo alabo. ¿Pero entonces esta antología abría con lo mejor de lo mejor al principio? ¡No! (A veces, la gente me mira raro en el metro), y comprobé ya en casa que ciertamente no.

En Reinas del Abismo hay más de una joyita.

El editor de la serie Tales of the Weird, Mike Ashley, se saca de la manga una genial antología que en el idioma de Shakespeare tuvo muy buena acogida. No solo hay historias que no había leído anteriormente, sino que hay escritoras de los que nunca había oído hablar. Un beneficio mutuo para mí y para cualquiera que tenga el mismo tipo de amor por la lectura. Y lo que es más importante, escritoras no tan familiares, a quienes Mike Ashley llama las «Reinas del Abismo». Los tres primeros relatos, Una revelación, de Mary E. Braddon, El ángel del escultor, de Marie Corelli y De entre los muertos, de la siempre genial Edith Nesbit; son todos cuentos de fantasmas. Al igual que El piso encantado, de Marie Belloc Lowndes. Entre los que más impactan por ciertos detalles está Una Navidad en la niebla, de Frances Hodgson Burnett, que tiene una de las mejores y más espeluznantes representaciones de estar atrapado en una densa niebla, que he leído nunca. No fue hasta que llegué a Una circe moderna, de Alicia Ramsey, que este libro cobró velocidad. La historia de Ramsey es realmente extraña, presenta un «apuesto pícaro» que tiene la desgracia de encontrarse con «La Virgen Loca de las Colinas», porque todo un pueblo italiano sabe que, a quienes ella llama, ya nunca regresan.

May Sinclair, cuyo trabajo me encanta, viene a continuación con La naturaleza de las pruebas, también en el lado fantasmal pero con uno de los giros más finos e inesperados del volumen. No es necesario leer entre líneas para averiguar qué sucede en El obispo del infierno, de Marjorie Bowen. ¿O sí? Y luego llegamos al final, a la que se convirtió en mi sección favorita de este libro con algunas historias escritas por, como señala Ashley, escritoras «menos conocidas» que se atrevieron a entrar en el bastión masculino de la revista pulp. Los tres grandes ejemplos son: El tapete, de Greye La Spina, Dama Blanca, de Sophie Wenzel Ellis y La isla de las manos, de Margaret St. Clair.

Mucha felicidad lectora aquí. Perdonad mi osadía, pero para mí Reinas del Abismo, es uno de los mejores volúmenes que podéis encontrar en el catálogo editorial de Impedimenta. Así, sin vaselina. Por cierto, preciosa portada que se han marcado, ¿no?

El editor Mike Ashley tiene un gusto por lo exquisito que ya muchos quisieran. Un volumen que se disfruta aún más en esta época navideña donde el frío y la lluvia nos rodean, día sí, noche también. Definitivamente, muy pero que muy recomendable.

Reseña: En Compañía de Fantasmas, de Amyas Northcote

No sé si vamos tarde o no, la cuestión es que nunca debemos olvidar que Octubre es el mes del Miedo, del Terror en todas sus formas y todos los sinónimos que se os ocurran de pasarlo mal… Pasándolo bien. El mes que amamos los que disfrutamos de Halloween, los que con el frío solo queremos mantita y peli; el mes en el que libros y cómics de Terror son vitaminas energizantes para nuestro cuerpo serrano que siente escalofríos en el frío de la noche. Así que, a tope con el tema que quema. Terror del bueno, viene esta vez de una antología recién editada por Diábolo Ediciones. Una editorial que nos tiene súper enganchados a sus geniales ediciones en tapa dura del mejor cómic de Terror recopilado de los gloriosos años 50. Tomos, maravillas, que nadie debería perderse. Pero ahora nos acomete algo muy diferente. Antología de relatos de fantasmas, formato libro, las de siempre, las buenas, las que muchos coleccionamos de toda la vida. No conocía a Amyas Northcote y no me sonaba de nada, lo que alzó mis orejas como las de un perro de caza en el monte, cuando me enteré de la publicación de En Compañía de Fantasmas. Lo bueno de todo es, que Diábolo Ediciones ha presentado esta antología como primer número de una llamada «Colección Fantasmas» y la relacionan de algún modo con los grandes de este género, dentro del género, los dioses maestros del relato como fueron M.R. James y E.F. Benson.

En Compañía de Fantasmas cuenta con trece relatos del autor inglés Amyas Northcote (1864), un autor misterioso que nos dejó muy pronto y del que se dice que incluso fue bastante desconocido en su propio país (Inglaterra). Pero después contaré algo más. Vamos al miedo:

En Brickett Bottom, la hija de un vicario de camino a casa, se fija en una mansión en la que no había reparado. Su hermana miope no puede verla. Planean visitarla al día siguiente, la hermana se lesiona el pie y no puede ir, la hija del vicario va sola y no regresa…

En El retrato, una niña queda cautivada por el retrato de un Conde muerto en una casa solariega.

La joven dama de negro cuenta como una joven se acerca a un artista y le ruega que le pinte un retrato. Aunque no puede estar presenta más de media hora…

En Las colinas, un viajante llega a un prado en el que se encuentra con misterioso extraño.

El diario del señor Mortimer es un diario de un hombre encontrado muerto en circunstancias extrañas en el que se narran los hechos terroríficos que acabaron con su vida.

(Todos interesantes, ¿no? Esperad, que hay más)

El señor Kershaw y el señor Wilcox cuenta un acuerdo comercial entre dos vecinos. Un final retorcido como pocos he leído.

En La difunta señora Fowke, un hombre sigue en secreto a su esposa en uno de sus viajes fuera de la ciudad. La encuentra participando en actividades de ocultismo.

La historia de la institutriz cuenta como una señorita sigue escuchando a alguien correr y abrir una ventana en una habitación del piso de arriba, todas las noches. Un sombrío secreto familiar.

En El difunto conde de D., un abogado es testigo de una recreación fantasma de un crimen violento.

Un hombre entra en una tienda para comprar un pañuelo y se encuentra con una dependienta poco atractiva. Cuando sus ojos se encuentran, él se llena de un pavor inexplicable. Esto es lo menos terrorífico que le sucederá a El señor Oliver Carmichael.

En los bosques habla de una joven y como queda cautivada por el bosque que hay junto a su casa. Pasa tiempo libre allí y comienza a ver los árboles como sus únicos amigos. Lo que no sabe es que es allí se esconde un poderoso mal.

En La casa en el bosque, dos hombres se ven obligados a pasar la noche en una casa muy apartada de la civilización. Todo lo que penséis que les va a pasar, es poco.

Cierra la antología una maravillosa historia, de las de leer junto a la chimenea como hacía M.R. James con sus alumnos. En Los Pasos, una joven es perseguida por los pasos de un hombre que no puede ver.

Una muy buena introducción de Manuel Mota nos sitúa sobre lo que vamos a encontrarnos en esta antología que por mi parte recomiendo leer este mes, con frío, a solas, en invierno, en lugares de descanso, lejos del mundanal ruido. Todos esos momentos que inspiran. De hecho, ha provocado que quiera escribir más, y me ha ayudado a terminar un relato de fantasmas que tenía hacía tiempo bloqueado.

Amyas Northcote nació en 1864. Su padre, Sir Stafford Northcote, era el señor de una mansión y un conocido político de la época. Me pareció interesante que Amyas asistiera al Eton College al mismo tiempo que M.R. James, aunque se desconoce si los dos se conocieron. Esta colección de historias de fantasmas, su única obra publicada, vio la luz en 1921. Desafortunadamente, Amyas murió apenas dieciocho meses después de su publicación, lo que provocó oscuridad sobre la obra. Los relatos de Amyas Northcote podrían haber caído en el olvido de nos ser por Montague Summers que incluyó una de sus historias (Brickett Bottom) en su influyente Omnibus Supernatural (1931).

En Compañía de Fantasmas es una linda obra, muy recomendable para los que amamos el mejor género de todos y en formato breve. Un volumen que hace que me pregunte cuantos grandes escritores han quedado enterrados junto a sus bien llevadas ideas escritas. No es M.R. James, difícil serlo, pero los hados bien saben que disfruté muy mucho de Brickett Bottom, En los bosques, Los Pasos y, por supuesto, El señor Oliver Carmichael.

Joyita.

Reseña: La Disonancia de las Esferas, de Sergio Mars

Estamos ante una antología de relatos y novelas cortas algunos de ellos premiados en diferentes eventos y otros en el Premio Ignotus. Quieras que no, eso siempre impresiona a la hora de buscar lectura. Seis Ignotus no los gana cualquiera. Nos encontramos ante una calidad narrativa que no necesita ningún tipo de elogio, ya demostró su buen hacer. Por si fuera poco, La Disonancia de las Estrellas se acompaña de un Prólogo escrito ni más ni menos que por el gran Juan Miguel Aguilera.

En La Disonancia de las Estrellas, Sergio Mars analiza cómo evoluciona la sociedad bajo el estímulo del avance tecnológico y las tensiones que genera en las relaciones sociales. Por que él busca las conexiones entre el hombre y la tecnología. El autor juega con la doble naturaleza de la especie humana. Es conocedor de cada uno de nosotros. Escondemos tanta luz como oscuridad. La conexión de la tecnología mejora nuestras vidas, pero en un mundo en el que comunicamos nuestros pensamientos a todo el planeta en cuestión de segundos… Bien, explora con eso la posibilidad de que nuestros nuevos poderes también podrían ser nuestra ruina. Sé lo que estaréis pensando: ¿Hay mucha ciencia? ¿Entenderé lo que cuenta? Ciencia hay, si no la hubiera no estaríamos ante obras de autentica Ciencia Ficción premiadas. Pero tranquilos, se entiende. Mars usa la ciencia para darle credibilidad a la trama, y forma parte de la ambientación de sus relatos.

El primer relato es Horror Vacui. ¿Qué sentido tiene toda la lucha de la humanidad si acaba desapareciendo sin dejar rastro de su existencia? Parece una cuestión muy importante. Aunque para nuestros dos protagonistas hay un asunto más valioso que tratar. Seguiremos con Museion (Finalista del Premio L’Iber 2019). Entraremos en un museo de dioramas en el que su cuidador, debido al cansancio, tendrá un extraño sueño. Tercer relato La Bestia Humana de Birkenau (Premio Ignotus 2016). Nos vamos a la Segunda Guerra Mundial, en la cual los nazis desean hacer un horrible experimento entre seres humanos y animales.

Cuarto, 161,62 (Premio Pascual Enguídanos 2018). Fundamentada en la Teoría del Universo Holográfico, una historia de exploración estremecedora con un escenario extraño. Quinta. La Teoría de la Metaconspiración (Relato Inédito), donde Hellen Davenport una estudiante nos habla sobre una tesis cuya idea es valorar el impacto de las redes sociales de la divulgación de contenido científico. ¿ Cómo acabará esta aventura? Le seguirá Gancho en el Cielo (Novela Corta); ciencia y humor irán de la mano. Debo destacar los diálogos entre el científico y el religioso. Joder, lo que me reí.

Ahora, mi favorito. Mytolítico (Premio Ignotus 2012). Este relato es más de género fantástico, al menos la Fantasía inunda su historia. Sergio nos lleva bajo tierra a los túneles de un metro. El revisor es un minotauro y los pasajeros son enanos, dinosaurios… Ellos no saben que el conductor tiene un plan que les arrastrará hacia su peor pesadilla… Y el libro cierra con Ruedas Dentadas de un Reloj Imaginario (Premio Domingo Santos 2017), relato en el cual un astrólogo, indagando en la carta astral de una importante cliente, acabará descubriendo algo increíble; y con La Disonancia de las Esferas (Novela Corta Inédita), donde sabremos de una estación transmarciana donde llegará una extraña viajera pidiendo combustible.

Creo que no hace falta decir nada más. Me los leí de una sentada. Me maravillé y entendí que Juan Miguel Aguilera dijera una gran verdad sobre Sergio Mars: «Es uno de los mejores autores de CF que tenemos».

Reseña: Morir de Miedo, de VVAA. Edición de Mauro Armiño

Esta antología gótica contiene algunos de los mejores escritores franceses del siglo XVIII, finales del XIX, por supuesto, dentro de lo que fue el género fantástico. Ellos levantaron el Terror como una forma de arte, emocionando a lectores con cuentos de la oscuridad y lo macabro. Veintiocho relatos junto algunos fragmentos de novelas, una maravillosa selección que logrará satisfacer vuestra hambre de miedo. Los no-muertos caminan entre estas páginas, bebedores de sangre, comedores de carne, fantasmas, amantes que resucitan, objetos que cobran vida propia… También podréis encontrar miedos personales, desfiles de las más terribles pesadillas, incluso la locura. Una deliciosa variedad se encuentra aquí a la espera de unos lectores que puedan liberar a los protagonistas del horror. Por que dentro del contexto de una sociedad moderna, lo sobrenatural siempre está más VIVO que nunca.

Creían en presencias del otro lado del velo, estos escritores ponían en tinta y papel los miedos y las angustias de las personas, también utilizaban ese poso inquietante que queda en las pesadillas cuando no sabemos si es real o falso lo que estamos viviendo. Las obras de estos escritores brillantes dieron textura e interés, usando ese lado oscuro o paisajes sombríos crearon unas historias increíblemente bien diseñadas para ser recogidas siglos después aquí por Mauro Armiño. Aplaudir su edición, gran traductor y crítico literario experto en literatura francesa, que ha sabido buscar los relatos que han pasado ya al estatus de leyenda con otros menos conocidos, haciendo de volumen que publica Ediciones Siruela, casi una rareza.

Y una joya.

Es lo grandioso de esta antología. La lista de los nombres de los autores: Jacques Cazotte, Charles Nodier, Honoré de Balzac, Théophile Gautier, Philarète Chasles, Pétrus Borel, Prosper Mérimée, Gustave Flaubert, George Sand, Victor Hugo… entre otros muchos. Me es imposible destacar joyas literarias, pero para que sepáis qué vais a encontra, dejo un pequeño resumen: La Cafetera, del gran Théophile Gautier. Donde en primera persona nos relata la increíble historia que vivió en un viaje a Normandía con unos amigos e intentando buscar a una hermosa joven, encontrará en su lugar algo que no olvidará nunca. El Ojo Sin Párpado, de Philarète Chasles. Un clásico inolvidable del Terror. El autor nos traslada hasta Escocia, en la noche de los muertos, donde una tradición pagana olvidada en los eones del tiempo despertará para recordarnos que el horror existe. El Monstruo Verde, de Gérard de Nerval. Estamos ante una fábula muy particular que nos narra la valentía de un alguacil junto a una avariciosa dama. Además, sabréis de un hombre-oso, una estatua que cobra vida…, relatos y más relatos macabros, fantasmales, oníricos. Cerrará sus páginas unas breves biografías de los autores.

No es un libro cualquiera. Es el sueño del verdadero amante del terror sólido y bien ejecutado. Historias que se siguen buscando y continuarán ahí cuando nosotros nos hayamos marchado para siempre.