Reseña: Batman. Calles de Gotham. El Corte Final, de Paul Dini, Dustin Nguyen y VVAA

Ganas de Batman. Pero no algo inacabable a corto plazo ni tampoco muy prolongado en el tiempo en cuanto a trama. Una buena propuesta vi en Calles de Gotham ahora que ECC Ediciones lo ha recogido en tomo de tapa dura dentro de la famosa colección de la franja amarilla (como yo la llamo), la denominada Batman Saga. Los once primeros numeritos de una serie que creo que albergará poco más de veinte. ¿Pero cómo llegar? ¿Hay que tener “algo en cuenta” antes de ponerse con esta nueva trama del orejas picudas? Os pongo en situación: Gotham continúa cayendo en su propio infierno mientras las casi inexistentes fuerzas de la justicia hacen todo lo posible para evitarlo. Es entonces cuando un nuevo Batman se levanta en las calles de Gotham City. Los héroes, villanos y ciudadanos lo perciben y los cuerpos de seguridad ya se preguntan como deben tratar al nuevo Caballero Oscuro. Y, sobre todo, si podrá controlar el crimen en Gotham como lo hacía el anterior.

Hace ya bastante (para mi velocidad lectora) que no leía un argumento largo de Batman. Y casi que no me importaba la forma en la que se estructurara el nuevo cómic, las historias o las ilustraciones, mientras me entretuviera. Pero leído bastante de un tiempo a esta parte, sigo siempre con interés las noticias y dónde va a parar todo lo que concierne al murciélago de pro. Especialmente, porque tengo en mente ciertos arcos de los que disfruté bastante y no lo esperaba como el cómic independiente de Robin u otra cositas que monta Paul Dini con la Bat-Familia. Y no me digáis que no mola ver como Dick ha asumido el papel de un Batman más severo y Damian ahora es su Robin. Sin embargo, lo que Dini hace aquí es alejarnos un poco de esos personajes, un cambio de ángulo, con buenos resultados. Por que Calles de Gotham es la tercera nueva serie y el sexto título, en general, tras la chulada que fue La Batalla por la Capucha (https://www.cronicasliterarias.es/?p=1322). Una serie donde afortunadamente, algunos de los mejores autores del negocio se juntaron para con Batman. Y aquí, una vez más, gente cañera para un excelente trabajo que no decepciona al mando de Paul Dini. Por que Calles de Gotham no es otra cosa que el regreso de Dini y Dustin Nguyen al mundo de los murciélagos.

La mejor parte es que Dini recoge una serie de hilos que dejó colgando antes de que comenzara todo el lío de la capucha -como el encarcelamiento de Thomas Elliott y Harley Quinn detenida en plena calle-, y ahora los conjunta con un nuevo Batman y Robin patrullando distritos, un nuevo villano llamado «Abuse» (Colin Wilkes, un huérfano secuestrado por El Espantapájaros y rescatado por Batman en su día, y el mejor amigo de Damian Wayne) y las consecuencias de La Batalla por la Capucha desde la perspectiva del villano Luciérnaga (Firefly), todo lo cual se convierte en un inmenso infierno.

Ayuda que Dini haga malabares con todas estas tramas y nunca se quede corto en ninguna de ellas. Se nos da una muestra de las cosas por venir tanto como sea necesario y luego Dini pasa a la siguiente historia (dentro de la principal) a ritmo vertiginoso lo que provoca que tengas la sensación, casi en cada capítulo, de una última página de infarto acercándose sigilosamente. Pero también se deben entregar menciones al arte de Dustin Nguyen. Un ilustrador que cada día mola más y que sigo pensando que habría encajado mejor para “manejar” Batman: R.I.P. que Tony Daniel, sinceramente. Hay algo en el estilo de Nguyen que se adapta muy bien al universo de Batman, cada viñeta que dibuja involucra capas y diferentes formas de ver ese manto con diferentes tonos de oscuro, que me deja boquiabierto.

El último cómic que disfruté tanto relacionado con Batman fue la maravillosa Gotham Central (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2260), serie que archirecomiendo desde aquí y a la que tiene un ligero toque similar. La intención es mirar el mundo de Gotham City a nivel de la calle y ver cómo se ven Batman y Robin, entre otros, desde el lado policial, los criminales y los transeúntes. ¿Me ha molado? De notable alto esta lectura. Mi mente ya se ansia por saber cómo se cerrará dicho arco.

Reseña: Tif y Tondu. Investigaciones a Través del Mundo, de Maurice Tillieux y Will

Series que no puedes dejar. Las sensaciones que provocan. La nostalgia. Lo que depara un constante requerimiento a la editorial de cuando viene el próximo integral… Todo esto y algunas demencias lectoras más, me ocurren después de devorar un tomo de la BD como Tif y Tondu que publica Dolmen Editorial en su colección Fuera Borda. Ediciones para el amante del mejor cómic europeo de todos los tiempos, los va a querer todos, joyita tras joyita van publicando, y me da, que puede ser la única oportunidad de llevarnos a casa estas maravillas. Rara vez verán la luz de nuevo. Tengo esa terrible sensación. Por lo que vuelvo a reseñaros, a incitaros con Tif y Tondu, esta vez el recién publicado segundo integral denominado Investigaciones a través del Mundo que comprende los tres siguientes álbumes: La Cosa de los Abismos, El Buceador Muerto y mi añorado cómic (después os cuento por qué), Tif y Tondu en Nueva York.

En la frontera entre la novela policíaca y lo fantástico, Tif y Tondu están dispuestos a hacer cualquier cosa para luchar contra el crimen y, en particular, vencer a su enemigo todopoderoso, el terrible Monsieur Choc. Del espacio a la tierra de los sueños, de Nueva York a la jungla de Malasia, los dos amigos viajan por todo el planeta y un poco más lejos, para proteger a la humanidad de las locas y destructivas ambiciones de quienes se interponen en su camino.

Creo recordar que así rezaba, más o menos, la presentación de esta serie en los álbumes antiguos. Muy a lo peli de los años 70. Y es que era eso, en definitiva, casi films de acción de los que estaban de moda entonces con mucho movimiento. Novelitas de aventuras que podías/puedes degustar en formato cómic, siguiendo, riendo, con estos dos personajes que son unos “melones”, como decía mi abuela. Pero no equivocaros, Tif y Tondu no promueve el humor aunque lo tenga, en ocasiones. No al estilo de detectives torpes y demás. Aquí hay más género detectivesco de lo que se cree. Muy al estilo Tintín, por poner un ejemplo.

Excelente álbum -como todos los guionizados por M. Tillieux- es La Cosa de los Abismos. Se abre el tomo con nuestros amigos de vuelta en Londres en compañía de Kiki, la condesa y periodista presente en historias anteriores. Todo, para asistir a un congreso de criminólogos. Pero Kiki sigue recelosa tras escapar de los aduaneros que querían confiscar a su perro. Lo que iba a pasar pasó y Kiki se mete en líos otra vez por el temita. Afortunadamente, Tif y Tondu tienen un amigo, el Inspector Fixchusset, quien les permite a nuestros amigos que el perro de Kiki no sea tiroteado… Pero Kiki es testaruda, y no quiere escuchar, tiene que ir a rescatar a su perro…, el hueso…, aunque el hueso en este caso se vuelva bastante viscoso e impresionante a la vista…

Una buena trama, de las que es más importante el recorrido que el final, es El Buceador Muerto. Tif, el calvo, Tondu, el barbudo de mucho-pelo y Kiki, la rica; son informados por el mayordomo de ésta que un empleado de una subsidiaria, Bill, desea verla en persona. Los tres héroes van y lo encuentran borracho. Apenas aclaran nada. Lo llevan de vuelta a su hotel, y cuando vuelven unas horas después, se encuentran con un intruso que…

Para cerrar (maldita palabra), Tif y Tondu en Nueva York. Venga. Lo cuento. Este álbum es especial para mí. Durante un festival de cómics, cuando tenía nueve años, recibí una bonita dedicatoria de Will en este álbum de Tif et Tondu, que mi tio me compró. No lo llegué a apreciar en su momento y mi tito americano se lo llevó y lo tiene guardado como oro en paño. Aún lo conserva en su plástico. ¡Y me lo tiene que devolver algún día! Es tema constante de debate en la familia comiquera. Tiras-y-aflojas que espero algún día lleven a algún sitio…, a mí favor. (Esto pasa por no valorar ciertas cosas en la juventud) En definitva, una buena historia donde a diferencia de las leidas antes, Tif lidera la acción de principio a fin. Pierde su maleta varias veces cuando llega al aeropuerto de Nueva York, un mafioso deja allí un sobre que pretende recoger en el hotel de nuestros héroes, dos grupos de gángsters se pelean por el contenido de este sobre y Tondu es secuestrado para que Tif pueda llevar su maleta a uno de los dos bandos, seguido de una persecución bastante chula de las que a Tilleux le encantaba organizar. Buena trama que recuerda al potente inicio de Golpe en la Pequeña China, de John Carpenter.

Tif y Tondu son de esas series, esos personajes, que tienen ese no-sé-qué que enamoran. El dibujo de Will siempre es excelente y sabe crear atmósferas maravillosas para las historias. Puntal de lanza, cómic franco-belga en toda su esencia.

Reseña: Sam Wilson/Capitán América. Capitán Anti-América, de Nick Spencer, Daniel Acuña, Mark Bagley, Jesús Saiz y VVAA

Este es el cómic que debéis leer si os gustó o, en tiempo real, os está molando la serie de Falcon y el Soldado de Invierno que está emitiendo Disney +. Esta es la serie a la que hace referencia, de algún modo, historias que se disfrutan tras la serie de TV, y sobre todo, post-serie visualizada. Este tochal es el bueno y no otros que he visto comentar por ahí. Por que Sam Wilson: Capitán América parte de la idea que nos dejó a todos con el culo torcido, sobre todo, a los que no leen cómics y vieron en el final de Los Vengadores: Endgame, a un Capitán América viejo, cansado de todo, dejando su puesto libre y escudo a unos sorprendidos Falcon (Sam Wilson) y Bucky. Pero cuando Steve Rogers hace esta declaración, sus ojos están puestos en su viejo socio Falcon para sustituirlo. Y Sam no es Steve. Duda. Y la opinión pública no está de su lado y el destino lo colocará en una de las situaciones más complejas que haya vivido jamás. En especial, todo empieza en el apacible pueblecito de Pleasant Hill donde está a punto de estallar una crisis como ninguna otra…

Así comienza, y esto dice la sinopsis de Sam Wilson: Capitán Anti-América, el tremendo integral de esta miniserie que Panini Cómics acaba de publicar este mes. Que me corrijo a mi mismo, no incluye una miniserie sino dos: Este no es mi Capitán América y Punto Muerto, las dos que comprenden la idea central que marcan la serie como una de las mejores series Marvel que se pueden leer actualmente. Aparte de unos one-shots, por grandes autores, que también aportan su granito de arena al final. Donde encontrar a Sam Wilson como el centinela que promueve la libertad y el orden. Entregado el escudo por el propio Steve Rogers, el ex-Falcon se une a su nuevo socio Nómada para hacer frente a amenazas que incluyen al temible Scarecrow, Batroc y la recién ascendente y nueva H.Y.D.R.A., liderada por el Baron Zemo (villano que en breve se va a poner muy de moda). Pero ponerse en las botas de Steve no es fácil y Sam pronto lo sufrirá en sus propias carnes. Pronto se verá inmerso en problemas con su nuevo compañero así como con S.H.I.E.L.D. Además, los Hijos de la Serpiente, el Doctor Malus, ¡y el nuevo Halcón! Y un grupo en el que se presentan Spiderman y Los Inhumanos; con todo, Sam Wilson intentará encabezar los titulares que siempre dieron vida al poderoso y súper conocido Capi.

Punto Muerto (o Avengers Standoff: Welcome to Pleasant Hill) es quizás el eje central más interesante de este integral. Cuenta algo nuevo, o mejor dicho, una historia que se separa bastante de la serie de TV y aporta una trama de superhéroes ya con Sam como Capitán América completamente independiente (cuando lo leáis me entenderéis). Además de ser refrescante poder sumergirse en un nuevo arco Marvel sin saber casi nada sobre la historia o los personajes involucrados. Y es curioso como Marvel guardó en su día silencio con respecto a los detalles de Assault on Pleasant Hill. Quizás, por que se revelaba argumento posible para un film, o por algo que jamás sabremos. Solo comentaron (en mayo de 2016) que Pleasant Hill se trataba de una ciudad misteriosa cuyos secretos provocarían un conflicto divisivo entre Los Vengadores y S.H.I.E.L.D. Y en Punto Muerto se arroja toda luz posible sobre ello. Ahí lo dejo.

¿El misterio? En la línea de The Prisoner o Twin Peaks.

Sam Wilson debería haber sido el Capitán América por mucho más tiempo del que le dieron. El hecho de que su mandato duró solo lo suficiente para dos grandes obras en solitario (las denominadas Colecciones Completas) es un hecho asombroso tras ver lo bien que funciona.

¿Qué tenemos? Potencial de narración fantástica, magnífico Sam Wilson como Capi, las ilustraciones de varios dibujantes potentes donde destaco a los patrios Daniel Acuña y Jesús Saiz (que será el futuro dibujante de la serie del Capitán América, y no me extraña); un argumento social y político muy a tener en cuenta y todo en un magnífico Marvel Now! Deluxe que nadie debería perderse ahora que está tan de moda el personaje.

Otra perspectiva.

Reseña: Gravity Level, de Lorenzo Palloni y Vittoria Macioci

Es por el momento lector tan bueno de Ciencia Ficción que estoy viviendo que decidí ponerme con este díptico de cómic europeo llamado Gravity Level, recopilado en un solo tomo por Nuevo Nueve Editores y que se acaba de publicar en tapa dura. Me dejé tentar no solo por los gráficos que son algo diferentes, antes de leer, Gravity Level era para mí sobre todo una curiosidad argumentística pues, ¿cómo demonios se lleva adelante un guion donde la gravedad en la Tierra ha desaparecido hace más de 500 años? Un desafío. Y bien. Lorenzo Palloni y Vittoria Macioci muestran un mundo colorido a la vez que “creíble”, dentro de lo que cabe. Principalmente, crean una trama de aventuras, -una Quest que se dice en mi tierra-, y es que tiene mérito, a parte de llevar a cinco personajes adolescentes adelante (incluso en viñeta) de plantear interesantes interrogantes a lo largo de las páginas sobre las nociones de libertad, de futuro, de saber qué hacer con su vida, etc. Los gráficos molan, pero entiendo que no puedan ser del gusto de todo el mundo. Si que estamos ante un cómic que viene de la BD y eso debería ser sinónimo de ilustraciones exquisitas, pero Gravity Level es el clásico ejemplo de, si las ideas son buenas, el dibujo puede pasar a un papel secundario. Y es que la idea es muy buena.

El mundo, los seres humanos, se encuentran confinados bajo tierra. Confinados. La palabrita cojonera que tanto odiamos, ¿no? Cinco adolescentes, una pandilla de chavales que sin miedo a nada quieren divertirse principalmente, deciden salir a la superficie de una Tierra que se encuentra devastada. No queda gravedad arriba y tras la misteriosa desaparición de ésta, muchos de los sobrevivientes que viven en el subsuelo sufren dentro de las antiguas ciudades. En una atmósfera post-apocalíptica, los sobrevivientes dan lo que sea por cualquier salida. Pero ir «afuera» es toda una aventura, moverse por allí sin dispositivos especiales es totalmente imposible. Y así seguimos a estos jóvenes que siendo perseguidos por una especie de policía política, escapan y terminan por salir «afuera». Y entonces empieza lo bueno. Un recorrido que nos permite descubrir una fauna y flora originales, hostil y diferente, de un nuevo mundo que empieza. Los supervivientes han construido una ciudad subterránea donde la vida diaria se rige por reglas estrictas, mas, Vikt, Ibu, Waka, Bek y Pwa son jóvenes cuyos destinos se cruzarán e irán encaminados a meterse en líos de narices. La única forma de escapar es huir a la superficie. Pero lo saben, el mundo exterior es particularmente hostil y será dificil la supervivencia.

La historia es acertada a la vez que oscura. Aunque nuestros “héroes”, bien representados, que se lo toman todo a broma en medio de adultos irascibles que han marcado las reglas como una necesidad inmutable para su supervivencia; existe afuera un mundo futurista, arruinado y lleno de sorpresas, cual buena novela clásica de CF. Estos chicos van a encontrar cosas que no esperan. Y que no contaré aquí. Pero todo se limita a cinco tarugos que un día, una de sus provocaciones va demasiado lejos y provocan un accidente y no tienen otra opción que huir. Buscar una nueva vida “afuera”. Donde el peligro está en todas partes, un mundo que ya no pertenece a los hombres. Y a medida que el grupo avanza hacia lo desconocido, surgen las tensiones. La convivencia se vuelve cada vez más compleja cuando deberían permanecer juntos para llegar a su destino. Sin embargo, ¿qué son esas misteriosas burbujas de gravedad que acaban de encontrar?

Con esta distopía, Lorenzo Palloni nos transporta a un futuro indeterminado donde la gravedad ha desaparecido. Si bien utiliza los códigos que se encuentran en la mayoría de historias de este tipo, logra transportarnos a un mundo que ha cambiado totalmente. La naturaleza ha recuperado sus derechos, el hombre ya no reina sobre la Tierra y han aparecido nuevas formas de vida. Un tema prometedor que siempre excita. La aventura hacia lo desconocido. Una aventura interesante.

Muy chulo.

Reseña: La Chica Oculta y otros relatos, de Ken Liu

Ken Liu es ese autor que todo fan sigue ahora todo lo que publilca en USA. Indagando un poco en foros literarios, en lo subterráneo, me consta que aquí pasa igual. Es ese autor que cuenta muy bien las cosas, que gusta como escribe y lo más importante, que sorprende con ideas tan locas como originales. Y ahora viene cuando con todo el dolor de mi corazón investigo en su biografía y veo que tiene mi edad. Ufff… Yo, escritor en hibernación que no termino de despertar. En fin. No pasa nada. A través, de autores así es como se disfruta de la buena literatura fantástica y la absorción de ideas o inspiración para que mi cabecita creativa estalle siempre está ahí.

Ken Liu (1976), escritor chino-estadounidense que lo está petando fuerte, hace muchas cosas como escritor. Crea sus propias novelas «gordas» (la serie de La Dinastia de Diente de León) pero también traduce obras de algunos de los mejores escritores de género chinos para USA; Liu Cixin, Hao Jingfang… Además, escribe libros sobre Luke Skywalker y viaja por Shanghai. Y escribió un ensayo que se convirtió en musical de ballet. Y escribe artículos de poesía. Y cuando no está haciendo nada de eso, escribe cuentos. Muchas historias cortas. Ha ganado casi todos los premios que existen para ficción especulativa corta y el relato El Zoo de Papel es la única historia que ha sido capaz de llevarse a casa la triple corona de la CF; Premio Hugo, Nebula y World Fantasy Award. Ahí es nada. Sigo: su cuento Mono no aware ganó el Premio Hugo al Mejor Relato Corto en 2013. Su novela corta The Man Who Ended History: A Documentary fue también finalista del Hugo ese año. Su traducción al inglés de El Problema de los Tres Cuerpos, de Liu Cixin, ganó el Premio Hugo en 2015 (la primera novela traducida en haberlo logrado). Los cuentos de Ken Liu han aparecido en revistas como F&SF, Asimov´s, Lightspeed, Analog o Clarkesworld. Es un tio ocupado. Pero, en definitiva, todos ganamos leyendo a Liu. Y yo, amante de toda antología de relatos que se precie, ¿cómo no iba a ponerme con La Chica Oculta y otros relatos ahora que acaba de ser publicada por Alianza Editorial? ¿Estamos loco o qué?

Así que sí, cuando dias atrás la empecé, esperaba el mismo tipo de conexión emocional profunda, los mismos vuelos salvajes de su poderosa imaginación, la misma chispa de magia comprimida que anima la mejor ficción corta, la capacidad de concebir un universo escrito en miniatura… Pero La Chica Oculta y otros relatos no es eso. Ni siquiera es un libro de cuentos discretos. Es una serie de capítulos estrechamente interrelacionados y autorreferenciales de una novela que no existe, dividida entre diversión, disgresión, experimentos mentales y un par de piezas que se leen como ejercicios intelectuales imaginarios. Una experiencia. De hecho, hay un arco (que no se me va de la cabeza) de tres relatos que trata el tema de la IA y la singularidad; Nadie encadenará a los dioses, Nadie asesinará a los dioses y Los dioses no habrán muerto en vano. Comienza como una simple exploración de una hija de luto por su padre y termina con una guerra contra las IA, una tierra quemada y una meditación sobre inteligencias que nunca han sabido lo que es vivir realmente.

Quedarse atrás, pisa el mismo terreno, solo que un poco más avanzada en el tiempo. En otro lugar completamente distinto, inmensas manadas de renos, va aún más lejos, experimentando con ciclos de reloj los viajes en el tiempo, la promesa de inmortalidad, enviándose consciencias al espacio. Estas historias vinculadas están divididas por historias sueltas que caen como incongruencias parciales en la conversación más amplia de Liu sobre la familia, la memoria y la inmortalidad. Artistas de verdad, trata sobre la inteligencia algorítmica que usurpa las artes creativas e, irónicamente, se desarrolla de una manera increíblemente predecible hasta el final. Empatía bizantina, es un argumento manipuladorentre dos amigos sobre la naturaleza de las donaciones caritativas que se lee como una info-comercial para el tema criptomonedas. Pero también hay sitio para momentos hermosos en estos cuentos como en Siete cumpleaños, que es como un haiku explotado, enmarcado por imágenes de cometas, el alcance de la visión y corazones rotos dentro de su desordenado futuro utópico/distópico tan pleno como real.

Nuestro más sentido pésame, es una visión absolutamente inquietante sobre el troleo y el debate del control de armas ambientado en un futuro cercano y roto. Y hay una manera de leer La Chica Oculta como una especie de ejercicio académico realizado en público: Liu elabora sus propias ideas parcialmente formadas sobre el futuro potencial de la humanidad, mezclando y volviendo a mezclar elementos, combinándolos con extraterrestres e inmigrantes, familia, memoria e historia. Se lee casi como el primer capítulo de una novela abandonada, y se une a otra pieza: Persecución más allá de las tormentas.

Hay demasiados lugares, demasiadas ideas, condensadas aquí. Pocas antologías piden desarrollarse más que esta.

Grande Ken Liu.

Reseña: Confesiones de un Artista de Mierda, de Philip K. Dick

Confesiones de un Artista de Mierda es la novela de Philip K. Dick que llevo más años queriendo leer. Y por fin Minotauro la pone en librerías. Era una de las difíciles de conseguir. Y es que en los últimos años se ha vuelto cada vez más políticamente incorrecto en los círculos literarios descartar a Dick como un escritor de CF pulp. Y no lo entiendo. En este punto, parece haber un consenso general de que hay más en Dick que en otros escritores de CF clásicos como Frank Herbert, Robert Heinlein o Isaac Asimov. Pero para mí, despedir a Dick de esta clasificación no es más aceptable de lo que sería descartar a Kafka de lo que se considera un escritor de Terror o a Hemingway de autor de novelas aventuras. Al mismo tiempo, existe el problema persistente con Dick de mencionarlo como un autor que no tiene el mismo calibre que un Kafka o un Hemingway, y friends, sus obras para los “cuerdos” tiene un poderío inconmensurable que muy pocos otros autores tienen.

Como prueba de que Philip K. Dick es un autor muy a tener en cuenta, hoy os traigo la reseña de esta obra cuanto menos curiosa. Un examen de la disfunción y la locura más que cualquier otra cosa, una historia que arroja luz cegadora al escepticismo sobre la mitología de la era «Leave it To Beaver». Una trama que ambientada en los años 50 se abre con una narración en primera persona de Jack Isidore, un chiflado estereotipado, un hombre que ha leído demasiada literatura fantástica, teorías de la conspiración y escritura científica marginal. Pero que se lo toma todo en serio. Cree que es un hombre racional interesado en la ciencia, cree, entre otras cosas, que la Tierra es hueca y que bajo ella vive una civilización antigua. Ideas que son el material estándar del género en el que Dick se ganaba la vida, aunque por lo general, los argumentos de los libros leídos por el maestro (y por ti que que lees esta reseña) y por mí, por supuesto; se preocupan más de las tesituras de ideas extrañas y si resultan ser ciertas o no. Pero, pero, pero… Confesiones… termina por tomar un rumbo diferente y nunca considera realmente las teorías de Jack más allá de afirmar que estas son las cosas que él piensa.

A medida que se desarrolla la novela, seguimos a Jack mientras su vida se desintegra y se tiene que mudar con su hermana y su marido. Viven en una casa idílica en el campo al norte de California y tienen hijos, caballos y perros…, de calidad. Un hogar que es una maravilla tecnológica con los últimos dispositivos para simplificar las tareas del hogar y lograr el estilo de vida pastoral más pertinente. Insisto, es narrada inicialmente por Jack Isidore, el ‘artista de mierda’ cuyo control de la realidad es tenue (cree cosas como que la luz del Sol pesa o que la Segunda Guerra Mundial comenzó en 1941 cuando Estados Unidos entró por primera vez). Pero parece no estar seguro de si vive en los 50 o al borde del cuatro milenio. Rápidamente, la narrativa da paso a otros personajes y lo que parece ser la historia propiamente dicha muestra al final familias que son infelices todo el tiempo.

Jack, tras un roce con la ley, se ve obligado a mudarse con su hermana Fay y su esposo Charley, quienes tienen sus propios problemas. Charley es un pasota de los buenos pero, ¿quién no lo sería frente al egoísmo inmenso de Fay? Ella le hace solicitudes perversas a Charley, le riñe constantemente para que haga las tareas de hogar y luego lo acusa de ser poco masculino cuando las hace. Les sobra la pasta y es capaz de adoptar una marca única de amor maternal por sus hijos diciendo cosas como:

Un niño es un animal inmundo y amoral, sin instintos sensatos, que ensucia su propio nido si se le da la oportunidad.

De repente, no puedo pensar en ninguna característica buena en un niño.

Excepto que, mientras sea pequeño, se les puede patear.

Uff. Estamos ante una novela que es difícil saber cuánto de esto es caracterización y cuánto es amargura proveniente del subconsciente de Philip K. Dick (el personaje de Fay se basa supuestamente en su primera esposa). Pero ciertamente es una novela que genera irritación, en muchos casos. La brecha se profundiza cuando Fay se hace amiga de una nueva pareja en la ciudad, Nat y Gwen Anteil, a quienes encuentra irresistibles debido a su belleza, y el odio y la envidia se fusionan.

Confesiones de un Artista de Mierda se escribió en 1959 pero no se publicó hasta 1975. Cuando Dick ya era maestro consagrado como autor de varias novelas de CF, ésta fue la única publicada en vida. Donde Dick deconstruye su existencia de cuento de hadas y retrata la alienación del adulterio y el abuso con una claridad aterradora.

Reseña: Marvel Saga. Aniquilación 3. SuperSkrull / Ronan, de Javier Grillo-Marxuach, Greg Titus, Simon Furman, Jorge Lucas y VVAA

Aquí estoy de nuevo. Con la mejor odisea cósmica en cómic para mí, tras El Guantelete del Infinito. Una vez más, continuo explicándoos que si de verdad os molan los eventos cósmicos donde todos los superhéroes (o un 90%) están implicados, no deberíais dejar pasar esta oportunidad de publicación que está realizando Panini Cómics con Marvel Saga: Aniquilación. A groso modo, las amenazas cósmicas funcionan mejor cuando son inmensas, casi más allá de la comprensión, los héroes cósmicos (muy importante poder volar o tener medios para surcar el espacio) funcionan mejor cuando solo pueden comprender el Mal contra el que están luchando. Y poder atacar o defender cuando es mejor. Pero estoy percibiendo que dentro del contexto más amplio del evento, mi amado Silver Surfer es una mirada poderosa a todo lo que va ocurriendo y lucha como un héroe -casi siempre “forever-alone”-, contra un Mal cada vez más poderoso e incomprensible al que se enfrenta desde muy dentro de su alma. Quiero decir: el siguiente paso a leer, donde perderse y sumergirse tras Aniquilación: Prólogo y Aniquilación: Nova / Estela Plateada (https://www.cronicasliterarias.es/?p=4449) es Aniquilación: SuperSkrull / Ronan, donde obviamente se incluyen ambas miniseries de cuatro números cada una. Un número de ejemplares, en mi opinión, perfecto para contar ni poco ni mucho, de lo que le ocurre a cada personaje, antes de lo gordo.

El SuperSkrull (Kl’rt) no es un personaje nuevo ni mucho menos. Fue creado por Stan Lee y Jack Kirby y apareció por primera vez en el Fantastic Four #18, de 1963. Un personaje que sigue vigente (y dando por saco) desde entonces. Y me gustó mucho la definición que escuché una vez sobre él: «Es el villano que nos gusta odiar». Pero esta vez, ¿de qué lado estará? Otra definición del personaje que me moló se la oí al editor Andy Schmidt que dijo: «El SuperSkrull es casi siempre un villano y lo amamos por ello». Bien, para cuando Annihilus reúne un ejército, al SuperSkrull no le queda otra que hacerse cargo (para defender su imperio) de la Ola de Aniquilación. Sin embargo, quedan cuestiones: ¿Por qué Annihilus termina por abandonar la Zona Negativa y quién tiene lo que hay que tener para unirse a su ejército? Otro punto de vista, otro suceso aledaño, a la tormenta que se viene. Javier Grillo-Marxuach (guionista de la famosa serie de TV, Lost), y el artista Greg Titus son los encargados de trasladarnos a un nuevo viaje cósmico en cuatro números que conducen directamente a la trama central de Aniquilación, que llega en nada. El caos se viene desde todos los ángulos. Y cuando llegue la ola de destrucción, nuestro protagonista intentará por todos los medios que el Imperio Skrull siga en pie.

Difícil. Muy difícil.

Partiendo de las ondas de choque ocurridas en Aniquilación: Prólogo (https://www.cronicasliterarias.es/?p=3741), el juez, jurado y verdugo de los Kree es impulsado a su propia miniserie en Aniquilación: Ronan. Pues cuando es eliminado de su rango de Acusador, Ronan se propone limpiar su nombre. Pero es más fácil decirlo que hacerlo con la Ola de Aniquilación abriéndose paso a través del universo, arrasando. No obstante, cuando el Acusador se presenta, es mejor que el resto de los personajes cósmicos de Marvel estén en guardia porque Ronan no se detendrá ante nada para volver a unirse a las filas de los Kree. Aunque el enjambre de hordas acaba de aparecer a espuertas por que Glorian (el aprendiz exiliado del Modelador de Mundos) crea vida y…, se presenta, nada más y nada menos, que Gamora.

Decir tengo, que el dibujo de esta última miniserie es realmente extraño. Muy no sé… ¿Cómic europeo? ¿Serie animada? Se hace raro. Aunque nada tiene tanto poder como para alejarme de la tremenda tensión de los enormes sucesos que se nos vienen encima. En breve.

Reseña: Superman. El Hombre de Acero Vol.1, de John Byrne, Jerry Ordway, Marv Wolfman y Mike Mignola

No soy muy de recomendar Superman pese a la fácil entrada que tiene el personaje. Me consta que a mucho lector de cómic no le gusta por lo omnipotente de un superhéroe, que recordad, fue el primero de todos, y quizás ese es el principal problema, sobre todo, para los guionistas e ilustradores que se atreven o les proponen llevarlo. No obstante, Superman tiene ese algo que atrae. Tiene ese no-sé-qué que provoca que muy dentro de ti quieras leerlo. En definitiva, quieres que te guste. Por que sabes que tiene muy buenos arcos argumentales detrás y fuera de tantos reinicios o inicios contados una y otra vez, escuchas, oyes, lees que tal cómic de Superman cuenta algo muy chulo y entonces quieres. Por que tiene mucho detrás. Pero si además, como yo, conoces a alguien que sigue-compra-y-lee todo lo que se publica de El Hombre de Acero desde que tienes uso de razón, pues te llama. ¿Cómo que no? Para el que se sienta atraído por todo lo que digo en esta parrafada, la recomendación para empezar o retomar el personaje está, sin duda, en el Superman, de John Byrne. El más representativo. Donde el guionista, el dibujante, el maestro, crea una etapa inmortal para el pijameo dentro del noveno arte. Cualquiera que entienda un poco, sabe que es uno de los mejores Superman que se pueden leer. Y en un primer tomazo integral (de cuatro), que recoge en orden cronológico todo lo publicado por el consagrado Byrne, ECC Ediciones recién publica este tochal que recoge las mejores etapas del superhéroe más conocido de todos. El que todo el mundo debería leer, al menos, una vez en la vida.

Este volumen recopilatorio comprende World of Krypton #1-#4, una miniserie representativa de lo que verdaderamente ocurrió en el Krypton antes de que todo se fuera a pique. Una obra súper recomendable de leer, muy buscada en su día y que fue adaptada parcialmente en el film de El Hombre de Acero. Le siguen dos miniseries más, las representativas de Byrne, que alcanzaron fama, las denominadas Man of Steel #1-#6 y Superman #1-#5. También los arcos argumentales que se recogen en Adventures of Superman #424-#428 y Action Comics #584-#587. Todo Byrne, todo, donde el maestro promueve muy-mucho la presencia del magnate llamado Lex Luthor, por ejemplo. Al que le dio bastante peso como protagonista.

Superman: The World of Krypton presenta una colección de historias reunidas para brindar a los lectores una visión más amplia de cómo era la vida en el extinto planeta. Escrito en los años 80, el enfoque principal del libro se centra en la reinterpretación de Superman y su antigua historia. En la reinterpretación, Krypton es una sociedad que ha perdido su humanidad debido a su absoluta devoción por la ciencia. Casi dos décadas después, muchos de los puntos de esta trama sigue siendo relevante en la actualidad. El debate que rodea a la clonación en Krypton se desarrolla hoy en la vida real sobre la batalla de la investigación de células madre embrionarias. A medida que los lectores miren hacia atrás en un cómic como este, podrán encontrar que esta historia puede ser una de las más relevantes en la historia del superhéroe.

Man of Steel #1-#6 es la serie que inicia la reinvención del Superman, de John Byrne, en los 80s. Los cambios en el planeta natal de Superman también son indicativos de lo que Byrne se propuso hacer: Superman era Clark, un ser humano, no Kal-El, un kryptoniano. La distopía científica de Byrne esplende aquí y huele a clásica novela de Ciencia Ficción.

Superman #1-#5 cuenta el reinicio del personaje que Byrne hizo en los 80 pero también otras originalidades como los orígenes de Metallo (un nombre usado por múltiples supervillanos que aparecen en los cómics publicados por DC Comics, comúnmente como un adversario de Superman), un cyborg con una fuente de poder de kryptonita en su corazón, que usa como arma contra Kal-El. Aquí podemos encontrar el enorme poder ilustrativo de Byrne, así como verlo disfrutar con sus estilos de narración, variando las cosas desde la rutina habitual así como descubriéndonos un «origen secreto». También molan cosas, como el modo en que se cuenta el descubrimiento de Lois sobre que Superman es un extraterrestre.

Las tintas de Dick Giordano complementaron los lápices de Byrne y los retoques de Terry Austin sumaron. Pero otros muchos autores ayudaron a encumbrar a un autor que de por sí, ya gozaba del don poderoso creativo para el mundo del noveno arte. Este primer volumen cuenta además con la colaboración de Marv Wolfman, Jerry Ordway y Mike Mignola, y tiene como invitados especiales a Los Nuevos Titanes, el Fantasma Errante y al mismísimo Batman. El Hombre de Acero se destaca como punto culminante y artístico en la extensa e histórica carrera de John Byrne. Esta es la obra que debes tener si quieres empezar o reconciliarte con el Hijo de Krypton, Hombre de Acero, Kal-El…, la leyenda que pocos conocen a ciencia cierta.

Quieres que te guste.

Reseña: CyberPunk 2077. Trauma Team, de Cullen Bunn y Miguel Valderrama

Después del pelotazo a nivel mundial del videojuego, que menos que querer saber más de una historia que atrapa y te mantiene enganchado pese a su formato. CyberPunk 2077 es un videojuego desarrollado y publicado por CD Projekt que se lanzó para varias plataformas el pasado 10 de diciembre de 2020; día de mi cumpleaños, indirecta que mi mujer no pilló. Siendo una adaptación del juego de rol de mesa CyberPunk 2020 (nieto del clásico CyberPunk de los 90, que disfruté en mis carnes), CyberPunk 2077 se establece cincuenta y siete años más tarde en la ciudad distópica de Night City. Un enorme mundo con seis distritos diferentes, con una perspectiva en primera persona donde los jugadores asumen el papel del personaje personalizable llamado V; un videouego que se ha hecho famoso cuando se reveló que el actor Keanu Reeves formaría parte del elenco de personajes que tendrían relevancia en la historia. Por otro lado, y en mi caso, lo cierto es que por estos meses es cuando me da la «vena alien”, época en la que revisito las pelis (sólo la 1 y la 2, por supuesto), Blade Runner… y pelis del estilo. También repaso libros de rol como los incunables Traveller y Cyberpunk que aún conservo. En juegos de mesa me da por jugar a Battletech, Space Hulk, Nemesis… o así. Y me gusta leer CF de tema aventura espacial mezclada con acción, y si puede ser, sazonada de Terror. Me fijé entonces en CyberPunk 2077: Trauma Team , el tomito que acaba de publicar Panini Cómics y que de alguna forma lleva a eso.

The Trauma Team series (me encanta el nombre, y no es una serie de hospitales), tiene como personaje principal de Nadia que vive una montaña rusa de emociones desde que empieza todo. Un viaje corto pero frenético que se emprende en este cómic que se devora en nada. Más que frenético, un viaje chulo a la vez que horrible. De los que después de leer casi que tienes que coger aire. ¿La premisa? La básica es que Nadia trabaja para Trauma Team International y es la única sobreviviente de una misión de rescate fallida. No obstante, no se echa atrás y acepta una nueva misión (muy Aliens, El Regreso todo), y aquí comienza una búsqueda de la que costará salir viva. Y peor aún, indemne.

El cómic comienza con Nadia bajo evaluación psíquica para ver si debería regresar al trabajo. Su último equipo fue brutalmente asesinado en el trabajo anterior cuando tratando de salvar a un cliente, ella es la única que sobrevive. A su evaluadora le preocupa que pueda estar demasiado traumatizada para volver al trabajo considerando que vio a un solo tío matar a todo su equipo. Sin embargo, la ve con fuerzas. Ahora, en su nueva misión y con nuevo equipo debe ir a rescatar a un cliente secuestrado dentro de un rascacielos que está fuertemente controlado por un grupo armado hasta los dientes. Pero el shock viene cuando Nadia se entera que… (¡Seeeeeeh! ¡No spoilers aquí!)

Sorpresita final.

CyberPunk 2077: Trauma Team es un cómic que acompaña tanto a la mitología existente del juego de rol, como al videojuego que tanto ha dado que hablar en los últimos meses. El primer número de la serie captura tanto la distopía tecnológica del género como la acción brutal del escenario sin una exposición pesada ni frívola en el guión. Para vuestro conocimiento, CyberPunk 2077: Trauma Team se puede disfrutar de forma independiente. Esta historia no reemplaza la del juego, pero alimenta la necesidad de saber más de dicho mundo. Y me consta que ha sorprendido la interrelación entre personajes, a los que ya han podido disfrutar de ambas cosas. Me confesaron además (supongo que ya os queda claro que no tengo el videojuego, ¿no?), que no es un cómic que se ha lanzado para aprovechar el momento. Sino que contiene una buena historia. Te pone en contacto con lo que te vas a encontrar en la aventura gráfica, eso si, pero no sé si llega a la categoría de spin-off. Aunque me da que algo hay.

Buena historia se marca el guionista en auge Cullen Bunn, con un dibujazo colorido pero molón de Miguel Valderrama.

Reseña: Morbius. El Vampiro Viviente, de Richard Elson, Joseph Keatinge y VVAA

Leí que Morbius no tenía exactamente un número de seguidores dentro del mundo del cómic. Sobre todo, en solitario. No es el tipo de personaje que esperarías como para ser protagonista de una cabecera. Pero de un tiempo a esta parte se podría haber dicho lo mismo sobre Ojo de Halcón, por ejemplo, y mirad lo que resultó. Pero ni Morbius es tan buen personaje como Ojo de Halcón, ni es tan conocido. Está claro. Pero creedme que en cuanto a características chulas tampoco se queda atrás. Si analizas al vampiro cuenta con una serie de guiones cuanto menos curiosos, una estructura divertida y una caracterización interesante. No es compra obligada, pero si estás buscando una nueva serie donde profundizar, o mejor dicho, un personaje del que conoces poco y quieres saber a dónde lleva; una muy buena opción es Morbius: El Vampiro Viviente, este Marvel Omnibus que Panini Cómics acaba de publicar, uno, de varias aventuras famosas y en ediciones geniales, que la editorial va sacando cada poco ahora que la peli se viene.

Joe Keatinge escribe estos nueve números que comprenden la miniserie El hombre llamado Morbius. Serie que vio la luz en USA en 2012, un argumento que se podría describir con una sola frase: «Un tipo con una horrible enfermedad que intenta encontrar su lugar en el mundo». No es un cuento de vampiros quejumbroso y emotivo. No. Es DOLOR, bien representado en un ser que quién sabe si un día pudieras ser tú o yo. Con un diálogo lleno de fragmentos evocadores, agudo y una narración (¡En un cómic!) aún mejor. Con una escena en particular que me impactó: una escena en la que un hombre le da consejos a Morbius sobre dónde alojarse en Nueva York y… No obstante, en algún lugar dentro del doctor Michael Morbius hay un buen hombre que solo necesita una segunda oportunidad. Mas, ahora, después de escapar de todo, pasa desesperadamente los días, huyendo y desesperado por sofocar sus tendencias vampíricas. Pero, ¿será capaz de resistir el canto de sirena de la dulce y roja sangre o Spider-Man lo meterá directamente a la cárcel? ¿Su redención resultará peor que su pecado? Mientras Morbius intenta mantenerse fuera del radar, surge una nueva amenaza y quieren a Morbius muerto. La cuestión es, si después de incitar a una guerra de pandillas, Morbius podrá proteger a sus nuevos colegas de sus antiguos amigos.

Un tema que me llamó mucho la atención -y perdonadme, de Morbius soy algo más que un novato lector-, fue el primer número que abre la serie, donde Morbius, en sus propias palabras, dice que murió dos veces aunque solo se le ve herido. Hasta el punto que una persona normal estaría muerta, sí, pero herido. Y entonces menciona otra vez que es un hombre muerto y un vampiro muerto a la vez, así que seguramente no existe o… O algo así. No lo entendí muy bien. Por si alguien quiere aclararmelo. En fin, quizás os estoy estropeando el buen concepto del personaje que se deja el leer bastante bien en este tomo. La clave es que tenemos a Michael Morbius, que sufre de una rara enfermedad en la sangre y, ¿qué hace un ser vivo constantemente? Sobrevive. Y mientras intenta curarse a sí mismo, este pobre más vampiro es. Tiene algunas de las desventajas además de la sensibilidad a la luz solar (aunque no se quema) pero la sed de sangre es infernal en su interior.

Lo bueno de esta miniserie es que, a pesar del universo de superhéroes, Morbius no es un héroe y cuando intenta hacer el bien, tiende a empeorar las cosas. Ya os digo que cada vez me gusta más el personaje y que una parte de mí le tenía ganas después de devorar sus aventuras en Vampire Tales, el magnífico Marvel Limited Edition que publicó Panini junto a SD; donde Morbius se enfrentó a un culto demoníaco y había un elemento y ambiente sobrenatural que molaba tela. Sin embargo, al trasladar la historia a lo mundano, a lo actual, esta historia que se marca Keatinge (¿con la ayuda de Dan Slott?) nos lleva a una trama de “fin del mundo” pero centrada en una ciudad pequeña y más entrañable, si cabe. Este enfoque me encantó.

Spiderman, más de una vez, al igual que algunos de los supervillanos más famosos del trepamuros, aparecen dando por saco al prota junto con su sufrimiento. Incluso hay una especie de cameo con el clásico grupo Legión de Monstruos al final. El grupo que le vimos unirse por primera vez para investigar la aparición de un extraño ser llamado Semilla Estelar.

Un cómic que se completa con un arte de mi gusto.