Reseña: Al Otro Lado del Espejo, de Juan Ángel Laguna Edroso

Este libro es un monumento construido por el autor para rendir homenaje a las grandes obras góticas inglesas que tanto ama. Ese respeto e infatuación se sienten en cada una de sus líneas, en el espacio entre palabras. Se nota cuando un autor ama lo que está escribiendo, crea un vínculo con el lector haciéndole respetar la literatura y que no exista nada más hermoso que pueda hacer un autor por el mundo de las letras. Juan Ángel Laguna se formó como lector a través de los clásicos relatos de horror anglosajón del siglo XIX. Sus relatos son historias de monstruos, misterios y escalofríos. Trece historias de terror gótico clásico en el estilo de los maestros como Bram Stoker y Poe nos llevan a través del espejo. Nos pone tan cerca que veremos las grietas en el vidrio sintiendo lo horrible que se esconde, los gritos del otro lado… Usando una prosa limpia, profunda, tal y como lo hacían antes los escritores que querían estremecer a sus lectores; este autor parece casi una especie en extinción buscando el mejor vocabulario para contarnos sus maravillosos relatos.

Percibiréis una marea oscura del mal subrepticia arrastrándose por debajo de cada una de sus páginas, buscando el terror hasta en los pequeños detalles. Visitará a aquellos capaces de oír los susurros en sueños. Viajará al otro lado del mar, a sus costas donde un barco llamado Demeter partirá con unos misteriosos sarcófagos. Nos acercará hacia el interior de una cripta en la cual un hombre reza para que la puerta resista y no entre eso que araña. Tambores de guerra suenan a lo lejos. Extrañas criaturas de pesadilla comenzaron a aparecer y los supersticiosos inventaron cuentos salvajes para explicar lo inexplicable. Un monje abandonará su monasterio para encontrarse con ratas royendo a los muertos. En un lugar existe la casa del ahorcado, mejor no acercarse aun siendo invitado por su anfitrión. Maldiciones, extrañas leyendas, grutas olvidadas, hechiceras esperando, todo eso y más hallaréis, porque la reina Victoria se encuentra en un trono contaminado, donde la pudrición del interior de una tumba está mezclándose con el aroma de sus perfumes.

No sé qué estáis leyendo ahora, pero terminad rápido, aquí hay un autor español que se adentró en unos escenarios terroríficos dignos de los mejores maestros. Puedo y digo, que esta antología forma parte de mi lista de lo mejor que he leído en años. Por calidad literaria e imaginación.

Reseña: Batman. Yo, Joker, de Bob Hall

Tras ver un peliculón como es Joker, interpretado por Joaquin Phoenix, un actor que para mí se merece todos los premios que le puedan dar, uno tenía más ganas del personaje. Y uno sabe muy bien que gracias a ECC Ediciones, sólo tenemos que echar un ojo a su extenso catálogo, para ver que seguramente haya más de una obra centrada en el villano que probablemente has pasado por alto. Y así es, en mi caso. Entre sus últimas novedades encontré una que además de no haberla tenido en cuenta en su momento (uno no puede gobernar tan ancho mar), tenía un pintón de muerte. Y entonces, los nervios a flor de piel, llegar a casa, el sillón de lectura favorito y casualidad o no, la family le deja a uno sólo con sus pensamientos y al tajo. Por que Yo, Joker tenía todo-todito-todo para gustarme y ser leída de leída de una sentada. Para colmo, estaba de por medio Bob Hall, un señor maestro polifacético, y eso friends, eran palabras mayores…

Robert «Bob» Hall (1944) es un ilustrador y guionista de cómics estadounidense, que además es dramaturgo y director de teatro. Un maestro en las escenas, diría. Pero esperad, esperad, que hay más. Es que Bob es el cocreador de Los Vengadores Costa Oeste de Marvel Comics, o como se llamaron aquí, Los Nuevos Vengadores. Pero el señor Hall, como amante del cómic de superhéroes, tiene a sus espaldas más títulos como Weird War Tales, Squadron Supreme y de sus últimas me suenan Armed and Dangerous y Shadowman, que dibujó y escribió para Valiant Comics. Pero resulta que tiene en su haber una genialidad como es Yo, Joker, que se ubica fuera de la continuidad, en ese apartado lugar de DC Cómics donde las historias son como una invitación abierta a las fantasías más salvajes y extrañas del mundo de la viñeta. Conceptos algunos rarunos pero en su mayoría, extraños, autocomplacientes e inverosímiles con detalles sorprendentes que os puedo asegurar que en más de un caso gustan más que lo que se contó en la regularidad. Hablo de los Elseworlds (Otros Mundos).

Bien, pues hará unos veinte años (suena a mucho, pero para los de mi edad sabemos que no hace nada), el maestro Bob Hall apareció en los cómics de Batman en un visto y no visto, y fue para escribir e ilustrar historias muy chulas. Una de ellas fue Yo, Joker y otra Es la Hora del Joker (It’s Joker Time), ambas recogidas en este TPB que hoy os reseño. Donde brilla, sobre todo, la primera, pues uno tiene la sensación de haber descubierto el significado de la vida tras leerla… ¡A lo que vamos! Un guión que nos lleva a una Gotham muy distinta de la que conocemos, con lugares habituales y no habituales a la vez, pero con un ritual o celebración anual que lo cambia todo. Y es que cada 21 de diciembre, sus habitantes celebran una especie de concurso muy especial que consiste en intentar destronar al Caballero Oscuro de su puesto. ¿El objetivo? Sustituirlo. Una historia apocalíptica súper interesante en formato cómic muy a Los Juegos del Hambre o para la gente de mi edad, muy a lo Perseguido (The Running Man, con Arnold Schwarzenegger), historia del maestro Stephen King, por cierto.

Y aquí tenemos al Joker y Batman en el candelero. El Guasón (como dicen mis hermanos sudamericanos) escapa del Asilo Arkham para enfrentarse a un duro… ¿programa de televisión? Un futuro distópico en el que la verdadera historia de Bruce Wayne, su misión como Batman y su galería de villanos se ha convertido en una especie de culto de ofrendas al Mal. Un ritual televisado y venerado por los ciudadanos de Gotham que se mecen en un frenesí desorbitado instando a su Caballero Oscuro, un monstruoso ser conocido como The Bruce, que sólo piensa en aplastar y destruir. ¿La única regla? No tomar solamente una vida. Uff…, y para mal del demonio, los villanos a destrozar son ciudadanos inocentes, secuestrados, con lavados de cerebro y alterados quirúrgicamente antes de ser empujado a las calles para ser cazados y asesinados. Suena fuerte, ¿no? Eso no quita que mole.

Yo, Joker, una historia contada desde el punto de vista del Joker, uno de los desafortunados en ser seleccionado para actuar en tan siniertro programa de televisión, una manifestación del caos, hecha cómic.

Reseña: 100% Marvel HC. Marvel Team-Up, de Chris Claremont y John Byrne

Puedo asegurar que una de las muchas solicitudes que se le han hecho a Panini Cómics en los últimos años, ha sido la recuperación de los famosos Team-Up con los que tanto disfrutábamos de pequeños. ¿Cómo diablos no iba a ser atractivo para un fan de los superhéroes encontrarse una miniserie en la que su héroe favorito vivía una aventura -con enjundia- con otro potente superhéroe que bien pudiera ser el favorito de tu mejor amigo, de tu padre, hermano o hermana, o incluso del niño que no soportabas? O cómo normalmente me pasaba, un aventura de mi personaje favorito junto a otro que también lo era. Aunque yo siempre fui más de villanos Marvel…

Encontrarlos juntos, en definitiva, sufriendo, luchando contra un portentoso villano o incluso (esto era lo más común), enfrentándose entre ellos mismos. Ambos héroes pero con diferentes modos de ver la justicia, en dicho relato. O incluso a veces, a partir de estas miniseries, se creaban discrepancias que bien pudiera marcar la relación de ambos para toda la vida.

Los Marvel Team-Up representaban una formidable imagen de la Marvel de la época, con los personajes clásicos de la factoría entremezclándose con las revolucionarias creaciones de entonces. A groso modo, esto es un Marvel Team-Up en toda su esencia. Bueno friends, supongo que os habéis enterado que desde hace ya unos meses, y al fin en formato Omnigold, Panini Cómics está poniendo en el candelero esta legendaria colección de los años setenta en que Spider-Man compartía cartel con otros. Sí, el glorioso trepamuros en su mejor época y con autores, ya hoy grandes maestros del noveno arte como Chris Claremont, John Byrne.

Y es que este Spiderman: Marvel Team-Up podría ser de todos los de la época, la serie más molona. Una colección que -pese a que en la portada de este que os reseño hoy aparezca junto Thor-, en casi cada número la aventura le llevaba a toparse, ora con un superhéroe, ora con un villano diferente. En el fondo, lo que ya hemos contado. Te aseguras y sabes que vas a ir pillártelo sí o sí por que esto es caña de la buena. Lo que no te quita a nadie es, personajes grandiosos en combates e incertidumbres a tutiplén. O a cascoporro. Y para muestra un tomo.

Spiderman: Marvel Team-Up, de Chris Claremont y mi amado John Byrne, comienza en el Marvel Team-Up #59, de 1977 (precioso año) y la colección nos lleva hasta el #70, incluyendo además el #75 y #79 de la legendaria serie. Un compendio con muy variadas aventuras donde Spidey formará equipo, o trío, con más “insectos” como Chaqueta Amarilla o La Avispa contra el villano termodinámico Equinox dando por saco. O echándole una mano a la Antorcha Humana después de que el Súper-Skrull casi destroce al pretencioso chico ígneo. Con un puñado de los mejores héroes de Nueva York (Los 4 Fantásticos o Tigra) intentando detener al alienígena. Pero más. Bastante más. Carol Danvers como Miss Marvel y Spider-Man descubriendo la fuente de poder del Súper-Skrull, en una de esas tramas de espacio exterior que tanto me gustan. O Serpiente de Acero dejando una tarjeta de presentación a Iron Fist…, con Peter Parker tras el mensaje. O Puño de Hierro fuera de combate y dependiendo del trepamuros y de las Hijas del Dragón el eliminar a dicho sujeto en una aventura de artes marciales puras como jamás vi participar al arácnido.

Y Spidey encontrándose con el Capitán Britania por primera vez y dándose de ostias, en la primera vez que el personaje aparecía en un cómic norteamericano, por cierto). Y Kraven El Cazador atrapando a Tigra y utilizándola como cebo para una escaramuza. ¡O incluso una batalla contra el mismísimo Hombre-Cosa! En definitiva, maravilla tras maravilla. Divertimento puro. Cómics de los buenos, bien recopiladitos en tomos que uno puede llevar de aquí para allá para disfrute continuo.

Reseña: Flex Mentallo. El Justiciero Musculoso, de Grant Morrison y Frank Quitely

Hay momentos de incertidumbre en los que uno busca algo diferente que leer, y curiosamente descubre cositas como Flex Mentallo; obra que en principio tenía catalogada para futurible pero que resultó ser imposible encontrar disponible en su día. Una miniserie de cuatro números escrita por Grant Morrison y dibujada por Frank Quitely que sólo por estos maestros a un lector de cómics ya le debe interesar. Y en cuánto uno indaga, más se engancha. Y en cuánto uno descubre qué es realmente Flex Mentallo, más se pregunta cómo demonios ha podido pasar por alto algo tan chulo como puede ser un spin-off de los buenos de La Patrulla Condenada. De los que hay que leer sí o sí. Una epopeya que finalmente vuelve a estar disponible después de los problemas legales que por lo visto tuvo la obra y que la mantuvo fuera de impresión durante años. Pero entonces, ¿quién o qué es realmente Flex Mentallo? Pues diría que es solo uno de los muchos personajes secundarios que con un poco de salsa se les saca mucho partido.

Flex Mentallo: El Justiciero Musculoso es una historia donde el poder de la imaginación se considera la fuerza más suprema de todas y con ello se consuma todo un arco argumental de cuatro numeritos que ECC Ediciones ahora recopila en un solo tomo. Estoy de acuerdo. Además, ¿sabéis qué? No voy a explicaros quién o qué es exactamente Flex Mentallo, pues no estoy completamente seguro de poder hacerlo. No es lo que crees, de eso estoy seguro, pues vas a encontrar mucho más en una historia algo surrealista, en un innegable buen trabajo de Grant Morrison. Un lugar donde explorar un poco más sus pensamientos después de su maravillosa Animal Man.

Y aproximadamente una década después, hizo algo soberbio en Flex Mentallo. Los temas sobre qué eran los cómics, cuáles son y serán, están presentes en casi todo su trabajo. Flex Mentallo se erige como el eslabón perdido entre la forma original y cruda de Grant Morrison y la versión madura y segura que tenemos hoy en mente de un personaje o mejor dicho, de un héroe protagonista. Los cuatro números recopilados en esta aventura llamada El Justiciero Musculoso nos llevan a través de la historia de los cómics a grandes rasgos. El primer número se centra en la Edad de Oro, el segundo en la Edad de Plata, el tercero en ese “tiempo oscuro” posterior a 1986, y en el cuarto vais a ver lo que lo realmente piensa el autor de los cómics modernos. Y sonreiréis. Pues es algo binario. O los amas o no quieres saber nada de ellos.

Todo se basa en la idea de dos tipos más que diferentes. Flex Mentallo busca a su amigo llamado El Hecho, y ambos, conscientes de que son personajes de ficción de una serie de cómics inventados por un niño, intentan descubrir cuál es su verdadero sino. Flex Mentallo es muy similar a Charles Atas, un conocido culturista italiano de principios del siglo XX que desde muy temprana edad se mudó a Brooklyn, Nueva York y se hizo muy conocido. Su amigo, El Hecho, recuerda mucho al Rorschach de Watchmen, o quizás a The Question. Es decir, en personalidad, justo el otro extremo. Durante dicha búsqueda entrarán en juego todo tipo de factores y van encontrándose a sí mismos en diferentes marcos de la historia del cómic. Una exploración sobre qué eran y qué llegarán a ser.

Grant Morrison es solo la mitad de la ecuación aquí, y si hay alguien con quien el escritor debería trabajar con mayor frecuencia, ese es Frank Quitely. Tener a ambos en una misma obra, es absolutamente un gusto adquirido. Quitely con cada página mejora y mejora. Se debe en parte a que su estilo es una combinación de todo y nada. Es decir, puede representar algo ajeno al mundo del cómic en formato viñeta y de pronto, aparece como una versión ligeramente sesgada de los artistas de la Edad de Oro y Plata. Y Grant Morrison no es Alan Moore. Y definitivamente no es Frank Miller. Pero es ese tercer maestro en discordia de los contemporáneos de los que uno debe leer todo-todito-todo.

Dicen que leer Flex Mentallo: El Justiciero Musculoso es lo más parecido a alterar tu comprensión del espacio-tiempo. Lo que está claro es que te cambiará el modo de ver el noveno arte.

Reseña: Díptico. Grotesque/Surrealiste, de Ignacio Cid Hermoso

Antes de empezar la reseña deciros que este libro de relatos es una edición limitada y numerada de 150 ejemplares. Incluye catorce increíbles láminas pegadas a mano, ilustraciones realizadas por Verónica Leonetti y el prólogo es del escritor Darío Vilas. Catorce láminas, catorce relatos y dos portadas con su título correspondiente. Vaya por delante la calidad escrita que es inmejorable, en un libro maravilloso.

Díptico: Grotesque, son siete relatos, uno para cada día de la semana. Libro ya editado pero descatalogado muy difícil de encontrar, ahora tenéis la oportunidad de conseguirlo. Terror puro y dulce es lo que encontrarás aquí. Como una droga intensa hay euforia y dolor mezclados entre sí. Un viaje trenzado narrado en siete partes en un libro que va dirigido a cada una de nuestras pesadillas, miedos e inhibiciones, una experiencia visceral. En estos relatos el autor tiene una forma de llegar al subconsciente del lector sacando lo que nos hace sentir incómodos. No es una molestia leve, al igual que el uso de calcetines, no coinciden. Este es un tipo de malestar que se esconde en un nivel atómico, asomándose entre moléculas, invisible en los recovecos de la mente. De algún modo Ignacio Cid Hermoso considera que está en todos nosotros, aunque no deja de ser entretenido por las reacciones involuntarias que provoca. Es esa pesadilla destilada, una textura de Terror. Mi favorita Pierdes tu lugar cuenta como alguien al despertar, se toca la cara y en vez de ojos tiene cuencas vacías. Para mí fue brutal con todo lo que continua. Más allá del surrealismo, es terrorífica.

La damos la vuelta al libro, segunda portada. Díptico: Surrealiste, son otros siete relatos por que siete son los pecados capitales. La narración es como ir a través de una versión para adultos del espejo de Alicia. Es ridículo y surrealista y a veces vívidamente horrible. El Terror da un cambio para convertirse en hermoso. Nada es lo que parece. Una lectura que no es para aquellos que quieren un pequeño susto que pueden esconder luego en el estante. Aquí se interactúa con el lector de una manera íntima, miedos para encontrar y volver a definirlos. Relatos para aquellos lectores a los que les gusta ver nuevas perspectivas. Lo suficientemente valientes para que no les incomode la verdad, incluso cuando se incrimina. Mi favorita de esta tanda, Demasiado lleno para el postre. Pecado capital gula. Comida, asesino en serie, una extraña lluvia que no cesa, un embarazo, un cojín, un jefe…

Un libro en el cual sentiremos la melancolía entre sus páginas donde el escritor vierte una mirada crítica sobre nuestra sociedad resaltando la decadencia. Incluso la maternidad y la paternidad los pone bajo escrutinio. Para que lo entendáis mejor, estos cortos reflejan el mundo hacia nosotros. Es mirar en un espejo para ver a Medusa. Si no la miramos directamente a los ojos, podemos mirar con seguridad pero si no…

Todo lo que vais a leer es increíble, destaqué dos relatos no por ser los mejores, sino por ser las que más me impactaron. Por que, en realidad, cada relato es un espejo macabro, sexual, hermoso y desagradable. Aplaudo y aplaudo.

Reseña: Green Lantern. Sin Miedo, de Geoff Johns, Carlos Pacheco, Van Sciver y Bianchi

Tras el buen regusto que me dejó Green Lantern – El Planeta de los Simios, tenía más ganas de Lanterns. Y recordé que tenía pendiente retomar estos tomitos que ECC Ediciones está recopilando donde se recoge la serie regular que se iniciaba con los seis episodios de la epopeya que marcó el inicio de esa era llamada Renacimiento; con guiones de Geoff Johns (JSA) y dibujo de Ethan Van Sciver (Batman/Catwoman: Rastro de pólvora). Y que ahora continúa con un arco diferente llamado Green Lantern: Sin Miedo. Como bien se comenta, una nueva colección, una nueva forma de tenerlos bien recopilados, una idea que nace con el propósito de abarcar la legendaria etapa que trajo de vuelta a Hal Jordan. Por si no ha quedado claro, sí, en este segundo volumen es donde comienza la serie recopilando los seis primeros números de la serie. Una nueva era para Hal Jordan como Green Lantern en su primera serie regular americana del siglo XXI. Así que abrochaos los cinturones y agarraos para disfrutar como este que os habla, de uno de los mejores íconos DC, no sólo como superhéroe, sino como es para mí, uno de los mejores personajes con el que poder disfrutar de aventuras intergalácticas en formato cómic.

Sobre todo, esto último. Pues siempre pensé que Green Lantern y sus historias están un poco fuera de tanto maremágnum superheróico… Así que un poco de verde. Eso recomienda el médico, cada no mucho. Y tiene más razón que un santo. El no dejarlo, un poquito de Green Lantern, del mejor de ellos, del que sacó adelante un autorazo como Geoff Johns, un personaje que se nota que ama y que se preocupó por que no quedara en el olvido desde que llegara a DC Cómics. Aquí, Hal Jordan regresa a la vanguardia comenzando en las pistas de aterrizaje de la Base Edwards de la Fuerza Aérea hasta poder llegar al rincón más oscuro del Sector Espacial 2814. Con un arco argumental en tres partes llamado Sin Miedo.

¿Y ese nombre? Fácil. Las fuerzas de la oscuridad ya han comenzado a crecer, buscando reclamar el poder de la Linterna Verde para sí mismos. Con una premisa básica, Johns nos lleva poco a poco a una batalla que se va fraguando lentamente como se bate el chocolate en un día de invierno. Mientras lucha por enderezar su vida en la Tierra, Hal Jordan hace un descubrimiento horrible en los confines del espacio: tiene la clave del futuro del Green Lantern Corps. Encontró un nuevo Manhunter en la ciudad que afirma que el sector 2814 está bajo su jurisdicción y Jordan termina por descubrir que la verdadera naturaleza de la misión del androide es otra. La falsedad con sus mejores recursos. Entonces, ¿de verdad, le corresponde a Hal Jordan cerrar ese tema o hay algo más oculto? Pues se sabe que Mano Negra ha vuelto a la acción. Busca venganza. Y hay más. Cuestiones que se suceden una tras otra, como por ejemplo, ¿qué tiene que ver una extraña autopsia alienígena con Héctor Hammond? ¿Y qué papel juega en esa conspiración oscura nuestro Green Lantern?

Green Lantern: Sin Miedo es por encima de todo una historia repleta de acción que enfrenta a Hal Jordan contra el mortal Tiburón, a medida que los secuestros alienígenas en la Costa Oeste aumentan. Una trama que de forma chula nos lleva a los primeros eventos de Renacimiento con el personaje. Con una premisa de secuestros de seres inocentes que no esperaba. Todo conectándose poco a poco con la inminente Guerra Rann / Thanagar.

Siempre me encantó de Green Lantern (del moderno, no aquel de sus principios que eran casi de chiste las cosas que hacía con su anillo); sus innumerables aventuras intergalácticas. Para los niños de los 80s, Green Lantern era más que un superhéroe, pues cada vez que surgía una misión donde debía recorrer medio universo para realizarla, miles de opciones se abrían. Además, la idea de otros Lanterns por ahí sueltos, cada uno de una raza diferente, cuya misión es custodiar una cantidad de pársecs importante…, siempre me ha parecido maravillosa. Por eso no me canso de repetir que leer algo suyo de vez en cuando, tenerlo presente, me parece una de las lecturas más entretenidas que uno puede encontrar como amante de la Ciencia Ficción.

Reseña: Huyamos por la Izquierda. Las Crónicas de León Melquíades, de Mark Russell y Mike Feehan

Así nos va a los que perseveramos; lectores constantes, tenaces, firmes, persistentes, gente que no para de leer una obra tras otra por que es fácil y gustoso. Las mejores aventuras, las mejores historias donde dejar deambular la mente de uno, siempre se encuentran en la cultura freak, geek, o como queráis llamarlo. Un universo interminable donde disfrutar, lejos de la cada vez más insolente actualidad. Ideas originales a un paso. ¿Y por qué tan serio?, como decía aquel de boca rajada. ¿Por qué tan filosófico a comienzos de 2020? Fácil. Lo que uno encuentra casi por casualidad, me ha hecho reflexionar. Y es que si me hubiérais dicho hace algún tiempo que me enamoraría de un cómic sobre León Melquíades… -¿Quién? Uff, seguro que a muchos de vosotros (como a mí) ni os suena el nombre. Pero os pongo en situación. León Melquíades (Snagglepuss, en inglés) fue un personaje de dibujos animados creado por la factoría de animación Hanna-Barbera. Un león o gato montés antropomórfico y parlante con acento sureño de color rosa cuyas aventuras fueron emitidas en USA allá por los 60s y en nuestro país hacia finales de los 70s, principios de los 80s. De esas series muy relacionables entre ellas junto a El Oso Yogui, Leoncio León y Tristón, Los Picapiedra, Los Autos Locos…-, bien, pues como os decía, ¿quién demonios me iba a decir a mí que con algo más de cuatro décadas encima, me iba a encantar un cómic sobre León Melquíades? Friends, en serio, un pedazo de enamoramiento de este nuevo replanteamiento que Mark Russell le hace al personaje.

Un lavado de cara, una nueva visión comiquera volviéndola actual, a una serie de Hanna-Barbera tal como hiciera con la exitosa Los Picapiedra, la joya de la corona de todas estas readaptaciones. Otra edición chula como es Huyamos por la Izquierda: Las Crónicas de Melquíades que ahora ECC Ediciones recoge en un tomito con la miniserie al completo. No obstante, no esperéis nada infantil. De hecho, diría que estamos ante un cómic bastante adulto ya que se centra en aquellos años de sustos en USA, como fue la década de los 50s del pasado siglo. Puro género negro. Y  sí, me refiero a esa famosa lista negra de gente perseguida de Hollywood de la que tanto se habló entonces.

Encontramos entonces a un León Melquíades como una especie de Tennessee Williams (no tan descabellado), que lleva una vida gay secreta oculta al público. Pero la caza de comunistas es solo un aspecto parcial. Aquí se mezcla el desdén por los estadounidenses homosexuales, su trato como degenerados y la yuxtaposición de personas que llevan vidas ocultas debido a su orientación sexual con seres que se ven obligados a hacer lo mismo debido a sus convicciones políticas. La vergüenza es el arma utilizada contra todas las formas disidentes. La vergüenza de ser quien realmente eres, se alinea con el miedo a ser perseguido. Ese es el trasfondo. Estados Unidos, como se muestra en Las Crónicas de Melquíades, es ese país que tuvo como enemigos a racistas y xenófobos de otros países cuando sus mismos defectos saltaban en su propia parrilla. No es una nación de individuos como se pretende, sino un asentamiento de entidades indistinguibles que solo tolerarán su singularidad hasta cierto punto. El típico ejemplo de haz lo que digo, no lo que hago…

Y aquí se ve. En definitiva, un genial tomito con un tema muy serio a tratar. Llevado con personajes infantiles reconvertidos (muy a lo Blacksad, por cierto), con muchos aspectos de la historia negra de Hollywood que brindan su contexto más allá de la sátira. Con líneas y dibujos de angustia y horror bastante conseguidos. Con otros personajes conocidos y relacionados que hacen aparición como el Sabueso Huckleberry, que es un poco Truman Capote (esto puede sonar un poco desgarrador); o el genial Tiro Loco McGraw, al igual que Pulpo Manotas y algunos secundarios típicos de las series Hanna-Barbera, que con un poco de esfuerzo de memoria reconoceréis.

Mark Russell compara el mundo a un escenario y sugiere que todos somos actores. Bueno, en realidad, Shakespeare sugirió eso. Pero Russell lo convierte en cómic. En una miniserie que es propensa a debate. Una aguda sátira política muy conseguida.

Reseña: MLE. Los Defensores. Origen, de Roy Thomas, Steve Englehart, Sal Buscema, Len Wein y VVAA

Recuerdo perfectamente que Los Defensores fue el primer cómic de superhéroes que tuve, leí y releí como si no hubiese un mañana. Y amé, durante mucho tiempo. Esto parece que no ha cambiado; cuando un niño se encariña con algo, lo lleva a todos lados, lo utiliza, lo lee, se imagina en él y por si fuera poco, incluso se lo lleva puesto a la hora de dormir. Como oro en paño, guardaba mi ejemplar de Los Defensores. Recuerdo llevar bajo el brazo aquella grapa de Ediciones Zinco a doquiera que mi madre me llevase. Aunque curiosamente no recuerdo cuándo ni dónde me lo compraron o si lo heredé de algún mayor cercano de entonces. Hablo de comienzos de los 80. La memoria no da para tanto. Aunque sí sabréis que el ser humano empieza a marcar muescas en su culata-cerebral muy pronto…

Por esto y mucho más, podría decir que Los Defensores puede ser perfectamente el primer grupo de superhéroes que disfruté, y mi favorito pese al paso de los años. Una serie que oficialmente tiene sus inicios en 1972 pero que, como  ocurriría con muchas otras series después, ya en las cabeceras principales se daba a entender la posible afiliación por parte de cada uno de sus miembros. Unos inicios que contó con los más grandes del momento, una enorme variedad de superhéroes como Doctor Extraño, Namor, Hulk, Nighthawk, Gata Infernal, Valkiria y mi siempre amado Silver Surfer, entre muchos otros. Por lo que os obvio que si me entero que Panini Cómics y SD entre sus geniales Marvel Limited Edition -geniales tomos de grandes títulos que parecían irrecuperables-, nos trae un maravilloso volumen con los inicios de Los Defensores, la pregunta es: ¿Quién iba a estar ahí el primero para pillarlo?

El 12 de diciembre del pasado 2019 apareció en librerías el tomo Marvel Limited Edition, Los Defensores: Origen. Casi el día de mi cumpleaños. ¿Serendipia? ¿Creen en eso? Los Defensores: Origen es un volumen con todo lo necesario para conocer a este no-equipo de principio a fin. Las precuelas a la unión (Doctor Strange #183, The Sub-Mariner #22, #34-#35, The Incredible Hulk #126, Marvel Feature #1-#3), seguido de la serie original de Los Defensores, los verdaderos inicios contados en The Defenders #1-#11 e incluso su participación en una batalla inaudita, una guerra, un enfrentamiento de los que molan, contra los mismísimos Vengadores en The Avengers #115-#118.

Recuerdo las presentaciones por que me encantaban, y quizás me sentía algo identificado: «¡Sigue las aventuras de Los Defensores, el mejor no-equipo dentro de los cómics! ¡Misiones y aventuras, un grupo de inadaptados, los más poderosos de Marvel, todos a una!». O algo parecido. Pero sinceramente, cómo demonios no me iban a gustar si en su haber ya contaban con cuatro de mis superhéroes favoritos. ¿Quizás fue a raíz de esto o ya me molaban de antes? Tampoco recuerdo. Lo que sí sé es que el Increíble Hulk, el Submariner (Namor), Estela Plateada y Doctor Extraño eran los ingredientes principales. Así que imaginaos si de la noche a la mañana os encontrárais con un súper grupo con un buen porcentaje de personajes que nos han molado siempre. Los astro alineados.

Y como no hablar de mi enamoramiento por esa rubia de enorme espada como es la desafiante Valkiria, una superheroína imagen y semejanza de la figura mitológica nórdica de Brunnhilda que se convierte en pilar básico del grupo, aliada íntima, un apoyo súper necesario para uno de los mayores momentos de crisis cuando Los Defensores se enfrentan a Dormammu, El Sin Nombre. O a La Encantadora. O a esa oscura amenaza del pasado del Doctor Extraño como es el hechicero Cyrus Black. Importante también el enamoramiento de Valkiria por Thor, en especial, cuando se sucede la épica guerra de Los Defensores contra Los Vengadores. Una potente batalla como pocas veces se ha visto en el mundo de los cómics.

Una de las colecciones más recordadas de La Casa de las Ideas. Con grandes autores del momento, maestros consagrados a día de hoy como Roy Thomas (que abre el volumen con una curiosa Introducción), un Steve Englehart, Sal Buscema y Len Wein a tope, y muchos otros. Indispensable, es poco decir.

Reseña: Generaciones (Integral), de John Byrne y VVAA

Es obvio que a los amantes del cómic, a los que tenemos encima ya unas décadas leyendo, una de las cosas que más nos molaba de pequeños respecto a los superhéroes, eran los crossovers. Un crossover es una interrelación de historias o personajes de diferentes cabeceras o de la misma franquicia; dos potencias editoriales o más, en definitiva, que se reunen en una o varias historias para una trama conjunta. Considerado por muchos (por los más superficiales, claro está) como una maniobra de mercadeo o publicidad, al lector constante que nos centramos en lo que nos gusta (historia, personajes y sus momentos épicos), encontrarlos en nuestro kiosco-cielo-celestial de dónde vivíamos, no era cosa que un síntoma de ansia pura y hype hasta conseguirlo. Molaban mil. Y si os paráis a pensarlo, no me digáis que no es un súper lujo encontrarte así hoy en día, en un solo volumen, la obra enterita del maestro John Byrne. Ese momento de su vida que decidió dedicarse por entero a los héroes más punteros de DC Cómics.

En Generaciones, encontraremos tres miniseries completas de cuatro, cautro y doce números respectivamente, que el maestro canadiense realizó durante varios años. Un guionista y dibujante, uno de los más aclamados del cómic estadounidense. Un volumen aquí que se centra en una máxima, una idea, una premisa fascinante como bien se alega en la sinopsis editorial, pues, ¿y si los personajes de las viñetas envejecieran al mismo ritmo que sus lectores? Una cuestión que muchos hemos tratado bastante en nuestras conversaciones comiqueras. El envejecimiento. Ese Mal que los superhéroes parecen no sufrir…

… hasta ahora. Pues en Generaciones se cuenta la historia, a lo largo de un siglo -que en realidad coge casi dos, como a muchos de nosotros nos ha tocado vivir-; donde somos testigos de los sucesos y circunstancias que con el paso del tiempo llegan a unir a dos de los superhéroes más poderosos del mundo como son Batman y Superman. Y en estas batallas, estos superhéroes, en principio, opuestos en casi todo, no solo se definen. Sino que también se representan tal como fueron presentados por escritores y artistas a lo largo de las diferentes décadas. Desde su primer encuentro hasta sus enfrentamientos contra el Joker, Lex Luthor y Mxyzptlk. Una relación personal que evoluciona con cantidad de desencuentros, batallas y sucesos a los que se unen los mejores amigos, socios y descendientes de cada uno.

Una genialidad que empieza con el Último Hijo de Krypton y el posteriormente conocido Caballero Oscuro en 1939, al comienzo de sus carreras, cuando ambas potencias con capa se encuentran por primera vez formando equipo contra el temible Ultra-Humanita. Y a partir de ahí, a medida que pasan los años, sus caminos se cruzan una y otra vez, se alternan, se juntan sus investigaciones y deben combinar sus habilidades y poderes para evitar cierta cantidad de desastres. Pero incluso cuando ceden sus virtudes a una nueva generación de héroes, los enemigos de su pasado conspiran contra ellos y la situación termina por volverlos a juntar. Revelaciones sorprendentes que cambiarán para siempre el legado de los mejores héroes del mundo.

En 1939, Superman y Batman se encuentran por primera vez en la Feria Mundial de Metrópolis para luchar contra un robot desbocado que se halla bajo el control de Ultra-Humanita. En 1949, Superman y Batman se unen para enfrentarse a sus grandes némesis pues han capturado a Lois Lane para desestabilizar al Hijo de Krypton. En 1959, Superman y Batman lidian contra Mxyzptlk y Bati-Duende en un concurso en el que se intenta saber qué héroe es lo suficientemente digno de ser llevado a un mundo lejano para reñir contra una invasión alienígena. En 1969, la familia de Superman tiene varios problemas importantes: Joel Kent se va a luchar a la Guerra de Vietnam y Lois Lane Kent es diagnosticada con cáncer. Por otro lado, la familia de Batman intenta resolver el misterio del denominado Joker Junior. En 1979, la hija de Superman, Kara Kent, y el hijo de Batman, Bruce Wayne Jr., deciden casarse, aunque un enemigo del pasado de Superman tiene en mente aarruinarles tan bonito día. En 1989, Superman es acusado de asesinar a Lex Luthor, y el hijo de Batman se dispone a descubrir la verdad. En 1999, Bruce Wayne vuelve al papel de Batman después de años de ausencia, mientras se restauran los poderes de Superman. En 2919 (enorme salto, ¿no?), Batman y Superman recuerdan su primer encuentro como quizás pudieron ser el primer Robin y Superboy allá por 1929…

Con el paso de los años, el maestro John Byrne ha ido cambiando de sitio en la industria de los superhéroes. Se sabe que siempre fue culo de mal asiento. Y quizás él, mejor que nadie, lo sepa y así lo refleje en su Generaciones. Un deambular donde con cada década llega una nueva aventura diferente y tramas a cuál más evocadora. ¿El detalle? Se percibe que Byrne fue y es, bastante consciente de que cada uno tenemos nuestros gustos, que cada uno debemos hacer/escribir/crear nuestras obras si importar lo que los demás piensen. Escribir, dibujar, para disfrutar nosotros mismos. En definitiva, saber que si queda alguien en el mundo que necesita otro Batman, otro Superman, el suyo puede ser tan bueno como cualquiera. Y mostrarlos en un trasfondo que es una oda al paso del tiempo, me parece todo un acierto en esta fabulosa Generaciones.

¡Feliz Año Nuevo a tod@s!

Reseña: La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos, de N.K. Jemisin

El titulo original de la La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos es How Long ‘til Black Future Month?, sin embargo, este titulo en realidad proviene de un ensayo (no incluido aquí), un pensamiento que llama la atención sobre la falta de representación de personas de color en la Ciencia Ficción. Y eso que se autodenominada «literatura del futuro». Además, N. K. Jemisin explica como curiosidad que nunca se vio a sí misma, que jamás pensó en llegar a ser una autora de relatos. No obstante, algo en su interior la persuadió, le propuso el reto de aprender a hacerlo bien, y así nació en su conjunto La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos. Una antología que obviamente contiene la historia que da titulo al libro y que fue nominada al Premio Hugo.

Tenemos así una colección de historias que desprende pasión por la literatura fantástica en cualquiera de sus aspectos. Un volumen diverso (en todos los sentidos), legible y profundamente evocador. Una extensa colección que recoge las historias cortas que la autora ha ido publicando durante casi veinte años. Sirva como recordatorio que en USA, N. K. Jemisin ya era conocida entre los aficionados al género por sus publicaciones, antes de su famosa trilogía de La Tierra Fragmentada, serie que mezcla Fantasía y CF, cuyas dos primeras novelas ganaron los Premios Hugo a Mejor Novela en 2016 y 2017.

Y es que la experiencia ha sido fabulosa. Encontré en esta tramas, historias que casi encendieron algo que había olvidado. Al principio, me encontré argumentos de CF de esos que evocan recuerdos o sueños que uno tuvo, ideas que deseaba ver escritas y publicadas por pensar que a nadie aún se le había ocurrido. Esa especie de inquietud, esa sensación de extrañeza y desconexión que tuve como lector una vez y creía borradas de mi cabeza. Casi había olvidado esa sensación de regusto… hasta que entre otros leí Los Evaluadores. Un relato súper chulo, contado a través de fragmentos de redes sociales que documenta el primer contacto de la humanidad con un mundo profundamente extraño. Una genialidad. O Cielos de Nubes Draconianas, una historia corta y hermosa que mira a una Tierra futura, supuestamente respetada y no violada por sus habitantes, con problemas provenientes de descendientes de aquellos que partieron hacia un hábitat artificial en los cielos. Ese Mal que nunca nos dejará de lado. Además de otra originalidad como Hambre de Piedra, que gradualmente revela el talento de una joven para manipular la Tierra en sí; donde descubrir la capacidad de N. K. Jemisin para crear una trama fantástica con un concepto central que con el paso de las páginas se va volviendo «muy real».

Hay veintidós historias en esta edición de La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos que nos trae el siempre recomendable sello NOVA, de Ediciones B. Comparable en su conjunto a verse una buena temporada de Black Mirror. Ideas diferentes, originales, actuales con narradores persuasivos, niños sin nombre y sin hogar que “cantan” a la ciudad de Nueva York convirtiéndose en sus avatares. Eso cuando no te topas con un cuento de hadas de lo más tradicional que transforma los mitos europeos en uno que muestra la realidad más sangrienta del sur de los Estados Unidos. Cocina y magia, realidades alternativas, historias de trascendencia que el lector resolverá en su cabeza, sueños reales e historias algunas con finales esperanzadores. Aún estamos a tiempo…

Se me hace imposible resumiros más esta colección. La Ciudad que Nació Grandiosa y otros relatos está llena de tesoros. Estoy seguro de que encontrarás aquí, como mínimo, un par de historias que te van a encantar. Despertar maravillas o hacerte pensar. Y aseguraría que casi que las tres.