Reseña: Bad Mother, de Christa Faust, Mike Deodato Jr. y Lee Loughridge

En este nuestro país de escasos lectores, Christa Faust (1969) no es una autora muy conocida. La señorita Faust es una neoyorquina que escribe historias originales así como novelizaciones y vínculos con los medios más mainstream del mercado. En 2009 ganó el premio Crimespree con su novela Money Shot al Mejor Libro Publicado en Rústica. Money Shot también recibió nominaciones a Mejor Original en Tapa Blanda en los Premios Edgar, Premios Anthony y Premios Barry; que no son premios mundialmente conocidos pero que dan un empujón fuerte a todo escritor que quiera dedicarse a escribir dentro del mundo del thriller o novela negra. En 2004 escribió una historia muy interesante junto a Poppy Z. Brite que se tradujo aquí como Tríadas. El caso es que le surgió la oportunidad de hacer algo en cómic con el renombrado dibujante Mike Deodato Jr. y de ahí nació Bad Mother. Una historia de las que ponen los pelos de punta.

Nos presenta a April, típica madre de barrio obrero, y ya con un solo par de páginas, aprendemos mucho sobre su vida. Tenemos una idea real de su personaje. Entonces, justo cuando nos estamos preparando para una lectura cómoda, hay un atraco a mano armada en la tienda del barrio y en un santiamén todo se va pique. Un lío de los gordos donde termina con el jefe de policía disparando a diestro y siniestro y reventándole a uno los ladrones su jodida cabeza. April está comprensiblemente conmocionada. Pero sin nadie con quien hablar en casa, su vida vuelve a ese gris de la soledad que la consume. Hasta que su hija Taylor irrumpe en casa después del toque de queda en un ataque de rabia adolescente y falta de comunicación, con un rostro lleno de magulladuras y cortes. Las imágenes y las reacciones de April desencadenan y reflejan los instintos de mamá oso que se come a un kraken, esa ira que muchas mujeres llevan dentro cuando tocan a su bebé. Intenta comunicarse con su hija para averiguar qué sucedió, pero sin éxito. Así que April decide lidiar con el novio de Taylor, Chase, y cuando va a su casa descubre conexiones perturbadoras con el atraco a mano armada que vivió unas horas antes. Y cuando regresa a casa su hija ya no está.

Lo que hace muy bien la guionista es, que a medida que comenzamos a ver los hilos, nos sumerge en un misterio criminal cada vez mayor. Tras un robo que salió mal y un abuso doméstico, queda claro que April está fuera de sus casillas. Otra persona no podría ni salir de la cama. Pero como una madre herida en sus adentros con una hija desaparecida, y con la policía no pudiendo o no queriendo hacer nada, April no cuestiona qué debe hacer a continuación. Se arremanga y empieza a mutar en otra persona. En una Bad Mother.

Bad Mother es una de esas miniseries recopiladas de cinco númeritos y de editoriales no potentes o nuevas en USA, que Panini Cómics trae de vez en cuando y que intento no perderme. Suelen ser cómics notables como mínimo. En esta en particular, vi que en USA se vendía el primer número con el lema «Baking Bad», y eso me hizo gracia. En referencia a ya sabéis qué, y si no, bueno, en referencia a ese tipo de persona que lleva una vida de cierta paz hasta que tras una impactante noticia todo cambia y emerge de su interior el verdadero mal, un verdadero villano…

A Axel Alonso, ex-editor en jefe de Marvel, ahora cofundador de AWA Studios, la editorial donde Bad Mother se publicó originalmente, le gusta describir al personaje principal como un cruce entre Frank Castle y una “mamá de fútbol”. Y con una fuerte dosis de Walter White. Pero en mi opinión tras leer el número final es que April Walters es mucho más que eso. Ya me diréis, ya. No pienso contar nada más. Además, ando feliz de que a Christa Faust le vaya bien dentro del noveno arte pues tiene ese don para crear historias impactantes dentro del realismo que muchos no consiguen. Y debería ser una sorpresa para mí el arte de este cómic, pero no lo es. Conozco de sobra a Mike Deodato Jr. y su maravilloso portafolio, ideal para ilustrar historias de género negro. Viñetas muchas que son la esencia de la historia, donde se las arregla para cambiar la acción de una madre haciendo sus compras con un robo a mano armada y un secuestro con rehenes, en un abrir y cerrar de ojos. Y los colores de Lee Loughridge aportan ambiente de forma genial.

Bad Mother es otro emocionante one-shot en cinco números, recopilados ahora en un tomito chulo, una película de las buenas en formato cómic.

Reseña: Después, de Stephen King

Lo siento, pero sigo siendo de esas personas en las que aún se enciende una llamita cuando está en ciernes una nueva película de M. Night Shyamalan y/o un nuevo libro de Stephen King. Dos maestros para nada comparables (por fin el Tito King es considerado un maestro a todos los niveles en su tierra y no como en los 80s cuando los críticos quisieron dañarle al máximo); pero dos creativos que han aportado muy mucho a mi vida literaria y fílmica en cuestión de gustos. Por lo que el tema está claro. King saca historia y ahí estoy yo uno de los primeros. No quiero que nadie me cuente nada, no quiero saber nada ni por casualidad y quiero leer/tener súper-ya su nuevo título Después (Later) que como siempre publica en nuestro país Plaza & Janés. Una novela que os digo ya que se devora en nada. Este Lector Constante que os escribe ha disfrutado de lo lindo. Una tarde-noche-desayuno me duró esta novedad. Hacía tiempo que no leía tanto y tan rápido. Increíble el enganche que me produjo Después. Por que King sigue siendo capaz de emitir ese tipo particular de magia entre lector y escritor, que muy pocos consiguen. Telepatía, que la llamó una vez. ¡Y con tantos libros! Lo sabe uno/a cuando tienen entre sus manos una nueva novela del de Maine. Una sensación difícil de describir si no la has vivido.

En nuestro país es difícil de ver que los personajes contenidos en las portadas de sus novelas tienen ese inconmensurable esplendor de ambiente que King aporta en sus historias. Es mi única crítica. Pero me alegra ver que las editoriales poco a poco está esforzándose en esto (os confieso que hay portadas de libros de Terror USA que tengo enmarcadas). Pero yendo a lo que vamos, Después, la recién publicada novela de Stephen King en nuestro país, logra exactamente el tipo de consuelo escalofriante que buscamos los Lectores Constantes, como nos llama el Rey del Terror. Ese consuelo que intentamos calmar, al menos, una vez por año. Por favor, que nunca nos falte este hombre…

En parte thriller de detectives, en parte, género de Terror, Después es el libro que debéis leer y disfrutar en estos piscineos y playeos que se avecinan. Cuenta la historia de Jamie Conklin, un niño que vive con su madre soltera, la cual mantiene a su hijo como agente literaria en la ciudad de Nueva York. Jamie es un niño relativamente normal, salvo por el hecho de que puede ver (y hablar) con personas muertas. ¿El Sexto Sentido? Sí, ese mismo encuadre. Está claro y se hace inevitable pensar desde el primer momento en el film de 1999 de Shyamalan. Y como King puede ser de todo menos tonto y fue consciente de las similitudes, hace que Jamie informe intencionadamente al lector con “Esto no es como en esa película de Bruce Willis». Pero no estoy seguro de que esto a muchos de ustedes os valga: su habilidad en Después es muy similar a la Cole (Haley Joel Osment en El Sexto Sentido). Sin embargo, sí que hay diferencias notables. Por ejemplo, en esta novela los fantasmas parecen seguir dos reglas muy particulares: primero, siempre dicen la verdad, y segundo, desaparecen a los pocos días. ¿A dónde van? Terror puro me dio descubrir que King nunca lo cuenta…

Aprovecho para deciros que estamos ante una novela que considero corta pese a sus doscientas y pico páginas. Incluso con la rapidez que se lee, las sensaciones son de estar leyendo un cuento largo por como está construida. No sé si os pasa, pero a mí con algunas de las novelas chulas que ha escrito King, no quería que terminasen. Me pasó, por ejemplo, con IT, que no es de las nuevas (1986), pero es un tochal de los buenos. Y cuando la terminé me sentí vacío como cuando finalizamos una relación con la que hemos disfrutado mucho. Por cierto, hilando temas, los lectores familiarizados con el bestseller IT, se emocionarán al descubrir que en Después se rescata el Ritual de Chüd. Aquel que el Club de los Perdedores utiliza para enfrentarse al demonio interdimensional conocido como «It». En Después, Jamie nos pone en contacto directo con un ser cósmico muy inquietante y similar, y hasta aquí puedo leer…

Las muchas virtudes de King brillan nuevamente. No me gustan esos comentarios sobre el Rey del Terror en ciertas reseñas donde alegan: ¡Ha vuelto! A ver, a ver, a ver, friends. El Tito King es como la canción de Taxi que repite una y otra vez: Jamás me fui. Aunque sí que es cierto que cuando llevas mucho tiempo sin leerle impresiona su habilidad para traer una letanía de horrores que en principio son clichés que no debieran asustarnos. Pero funcionan. Y depende de donde te encuentres, la situación y el momento, puedes pasarlo realmente mal. Jamie Conklin se enfrenta no solo a fantasmas y a la amenaza de un poderoso ser, sino también a enfermedades hereditarias, el colapso de la vivienda de 2008 y el aumento de las facturas de hospital. Me cautivó particularmente la relación entre Jamie y su madre. Tampoco creo que nadie pueda captar mejor la particular angustia que surge al envejecer y descubrir que los adultos no son tan infalibles como alguna vez pensaste. Aparte, King consciente de su público y de las constantes críticas por sus flojos finales, aquí aporta un impactante final que hará que muchos de vosotros (como yo) busque en Internet para saber más del “tema”.

¿Sinceramente? Estáis tardando en leerlo.

Reseña: Aquelarre (The Coven), de Lizzie Fry

En un mundo lleno de brujas pero gobernado por hombres, ¿qué podría salir mal? Cuando Chloe descubre una habilidad mágica latente lo suficientemente fuerte como para hacer desaparecer una casa entera, la ponen directamente en una lista de asesinos a perseguir por todo el mundo. Pues existen los cazadores de brujas del mundo moderno. Al mismo tiempo, Adelita está decidiendo si puede o no confiar en que el agente Sentinel haya cambiado de bando ya que acaba de sacarla de la prisión y le revela su propio poder oculto. Las cosas se ponen en movimiento muy rápidamente, aquí o se lucha o acabas en una lápida rodeada de pinos. Lo ideal es hacer grupo, juntar a otras brujas para luchar por sobrevivir o por la causa que tanta gente odia… Aquelarre (The Coven) es el último gran thriller sazonado con Terror que he devorado. Una novedad que Minotauro trae a nuestro país, una historia inquietante que huele bastante a séptimo arte.

Aquí la trama de hombres versus mujeres es bastante escalofriante. Principalmente, porque se hace de forma MUY CREÍBLE. Además, en un entorno moderno real, reforzado con puntos de referencia casi históricos que da sensación cercana. Encontré en Aquelarre referencias reales a las cacerías de brujas del siglo XVI y a las amas de casa reprimidas de épocas pasadas, lo que aporta a la trama central un poderío chulo pues se relaciona con que eran simplemente una exageración moderna de eventos que ya habían sucedido. Y es que nada amenaza más al patriarcado que cuando el equilibrio de poder se inclina a favor de las mujeres. Agregue brujería y magia al potaje, al caldero que guisa Lizzie Fry, y te toparás con una sociedad distópica donde las mujeres poderosas son encerradas o incluso asesinadas para restaurar este supuesto equilibrio. Este es el mundo en el que nos encontramos en el libro.

La dinámica del poder es un tema predominante en esta novela debut de la autora. La complicada infraestructura jerárquica del mundo de Fry hace que la trama sea mucho más creíble, insisto, me gustó cómo se nos permite ver diferentes reacciones a la inclusión de las brujas en la sociedad. Desde las posturas duras pero opuestas de los agentes hasta esa otra sociedad ya establecida que promueve el enfoque más relajado en diferentes condados de un país. Y, por supuesto, las personas de a pie que creen lo que se les dice y no se molestan hasta que algo les afecta particularmente y distorsionan su tranquila vida. Sin embargo, a pesar de esta estructura sólida, todavía hay muchos giros en la trama y sorpresas de personajes que no esperaba. Una de las partes más interesantes de Aquelarre, es la historia de fondo que está entretejida a la ligera, que nos muestra cómo las luchas crecieron gradualmente y cómo fueron controladas y guiadas en la dirección que mejor se adaptaba a los que estaban en el poder. Las historias de fondo de los personajes individuales encajan en esto al mostrar las pérdidas y el control a nivel personal, así como a nivel global, que se refuerza en todo momento.

No estaba muy seguro de qué esperar en Aquelarre (The Coven). Sinceramente, no me gusta nada el tono que se toman con el “tema bruja” ciertas novelas o series de TV juveniles que salen a manojos casi cada mes. Pero The Coven me cogió por sorpresa. Estamos ante una intrigante combinación de fantasía distópica y realismo, pero donde la brujería realmente existe. Una novela inteligente que nos lleva a un viaje emocionante alrededor del mundo, cambiando hábilmente de un lugar a otro, una narración de ritmo rápido lleno de acción y drama, casi en cada página. El mundo y el sistema mágico son complejos e interesantes. La historia se centra en Chloe Su, una bruja elemental adolescente que es La Elegida o La Única. La bruja más poderosa de todas. Ya que puede acceder a los cuatro elementos mágicos. Las brujas elementales son las más peligrosas; acceden a su magia a través de uno de los cuatro elementos: aire, agua, fuego o tierra. También hay brujas de «cristal» que acceden a su magia a través de cristales y brujas de «cocina» que son brujas de grado inferior que necesitan ingredientes naturales para sus hechizos. También existen niñas nacidas de brujas que no pueden hacer magia.

Aquelarre (The Coven) es una mezcla fabulosa y ecléctica de personajes, todos bien dibujados e interesantes. Dominada principalmente por personajes femeninos, una historia que rinde homenaje al poder de las mujeres en una sociedad donde van a sufrir de lo lindo.

Si habéis leído hasta aquí, echadle un ojo.

Reseña: Damas Asesinas, de Tori Telfer

El veneno es el arma de los sin emociones, los sociópatas, los verdaderamente crueles.

Y de las mujeres, dijo uno.

Y se lo cargaron.

La recomendable Editorial Impedimenta lleva un tiempo que no me deja dormir. Va publicando esos titulitos de libros de thriller, terror, asesinos y lo peor de todo, casos reales; de esas lecturas que quitan el sueño. Una obras en tapa dura genialmente llevaderas para leer en cualquier sitio como es el caso de Damas Asesinas. Cuatrocientas páginas que se leen en nada. Una breve biografía de mujeres asesinas conocidas que me ha venido muy bien. Debido al trabajo, llevo ya unos cuantos añitos en un atracón de crímenes reales, escuchando podcasts sobre el género, viendo documentales, películas… Sobre finales de 2018 me interesé también, por libros que tratasen estas vidas de incertidumbre y en muchos casos, locura. Especialmente, mujeres asesinas, ha sido un tema interesante.

Haciendo mención a cómo empiezo la reseña, Damas Asesinas me ha parecido un libro súper curioso ya que presenta la idea de usar veneno de una forma realmente aterradora, pero también de forma bastante normal, como si se tratase de cualquier arma homicida. Por lo que tengo estudiado, la mayoría de la gente considera que usar veneno es el arma homicida más fácil, pero para nada lo es. Es dañino psicológicamente. Se necesita ser capaz de superar una enorme carga emocional y mantener la compostura para ver cómo la víctima se consume. La larga espera… Y el otorgar. El que calla, otorga, que decía mi abuela. Supongo que es por eso que Olenna Tyrell fue un personaje bastante potente en Juego de Tronos… Bien, disculpad el off-topic.

Durante bastante tiempo, la mayoría, si no todas las mujeres asesinas, siempre usaban veneno. Y muchas veces, casi siempre por una motivación amorosa o económica. Cuando profundizas en ellas, quizás asuste el alto porcentaje que marca esta pauta. Pasó demasiadas veces en la historia. Por supuesto, existen anomalías como Elizabeth Bathory o Gertrude Baniszewski, que claramente eran más pro a las torturas, pero en casos famosos son la excepción. Anomalías, nunca mejor dicho. Cuando piensas en asesinos en serie a lo largo de la historia, los nombres que te vienen a la mente son: Jack el Destripador, Ted Bundy, Berkowitz (El hijo de Sam)… Pero, ¿qué pasa con Tillie Klimek, Moulay Hassan y Kate Bender?

La narrativa con la que nos sentimos cómodos es aquella en la que las mujeres son víctimas de delitos violentos, no las perpetradoras. De hecho, se cree aún que los asesinos en serie son tan universalmente masculinos, que en 1998, el agente del FBI, Roy Hazelwood, declaró infamemente en una conferencia de homicidios: «No existen asesinas en serie». Pues como se dice aquí en el sur: No-ni-ná. Damas Asesinas cuestiona esa afirmación y ofrece catorce ejemplos espantosos como evidencia. Aunque en gran parte olvidadas por la historia, las asesinas en serie como Erzsébet Báthory, Nannie Doss, Mary Ann Cotton y Darya Nikolayevna Saltykova rivalizan con sus homólogos masculinos en astucia, crueldad y apetito por la muerte ajena. Cada capítulo explora los crímenes y la historia de un tema diferente, y luego procede a desempacar su legado y su interpretación en los medios, así como los estereotipos y clichés sexistas que inevitablemente las rodeaban.

Una lectura maravillosa, ideal para los que nos interesan estos temas, y somos capaces de separar, con firmeza, racionalidad de irracionalidad.

Reseña: La Chica de la Carta, de Emily Gunnis

Todo comenzó con una carta conmovedora. Una chica encerrada contra su voluntad, un misterio por resolver. Vais a leer una historia fascinante y desgarradora que se mueve entre el pasado y el presente.

1956. Una chica joven llamada Ivy Jenkins se queda embarazada sin estar casada. Sus padres, avergonzados, la envían a St. Margaret, una institución llevada por monjas (este detalle ya me puso en alerta que iba a leer un auténtico drama). Aquello, no me atrevo a ponerle nombre de casa, es un sitio oscuro, lóbrego, para madres solteras. El bebe de Ivy será adoptado en contra de su voluntad y ella, en fin, os lo dejo para que lo sepáis vosotros mismos…

2017. Bastantes años después, Samantha Harper, una periodista, encuentra en manos de su abuela una carta que le conmueve profundamente. La misiva es de una joven madre que ruega la saquen de St. Margaret, antes de que sea demasiado tarde. Sesenta años después, Samantha quiere descubrir qué pasó en realidad en lo que parece una trágica historia relacionada con una serie de inexplicables muertes alrededor de esa chica que escribió la carta y su hijo. Pero ese lugar está a punto de ser demolido.

¿Logrará la periodista saber la verdad? ¿Por qué tenía su abuela esa carta?

Verdad, historia y ficción se combinan a la perfección en esta increíble novela de Emily Gunnis. Las cartas son una prueba desgarradora de que a veces lo que se consideraba caridad por parte de las monjas, no lo era. No importaba si era venganza por sus propios úteros vacíos o para ocultar sus propios pecados. Muchas vidas fueron destrozadas en nombre de la penitencia y el pecado. Si sólo fuera ficción… Pero la historia muestra que el aspecto más aterrador se basa en la realidad, creando una lectura desgarradora. Una lectura cargada de tantas emociones que es prácticamente imposible separar la ficción, de los hechos verídicos.

La autora une al lector tan estrechamente el destino y las cartas de Ivy, que nada quedará libre hasta la última página. Con un manejo magistral de un tema muy delicado y tabú; la sensibilidad que ha demostrado la autora con sus palabras es admirable a la vez que mueve una historia repleta de capas con personajes que destacan en sus caracteres complejos. Lidiando con un dolor y una ira demasiado real. La pérdida que experimentan, resuena con la misma pérdida a la que todos nos hemos enfrentado en alguna ocasión. Emily aprovecha la naturaleza humana que todos compartimos y extrae la esencia de una madre que ha perdido a su hijo.

Intenso sufrimiento captado en varias páginas.

Esas muertes inexplicables que rodean a la mujer y su hijo, la periodista intentando descubrir ese misterio apenas unas horas antes de ser demolido el edificio, novela que se lee con tensión. Lectura de puro sufrimiento que no puedes dejar de leer. Aunque el estigma y la crueldad a lo que fueron sometidas esas madres solteras es terrible, son las palabras de Emily Gunnis lo que mantendrá al lector agarrado al libro.

Sobresaliente su prosa. Una gran novela de esas que se quedan en tu memoria demasiado tiempo.

Reseña: La Corporación, de Rob Hart

A medida que el mundo está aterrorizado por la violencia, el cambio climático y la pobreza, solo Cloud una poderosa corporación virtual parece ser un faro de esperanza. Tiene todas las respuestas y busca brindar seguridad a los ciudadanos asediados a cambio de mano de obra. Deberán trabajar para ellos. Parece un trato justo, pero… No hay alegría sin Cloud, o al menos, eso es lo que el mega-monopolio en el libro de Rob Hart hace creer a los ciudadanos.

Podría decir que esta historia es ficción, pero escuchando las noticias actuales es difícil leerla como tal. La narración es en gran medida un recuento de los eventos actuales que se desarrollan en nuestros días y una distopía muy real. Horrible en su precisión, la corporación Cloud busca satisfacer cada necesidad, mejor, más rápido y más barato que nadie. No hay competidores reales. Cualquier pequeña tienda cae bajo la presión y la eficiencia de ella. Al igual que los Centros de Cumplimiento de un Amazon (apenas disfrazado por el autor) que parecen ser el equivalente del mundo real; a los empleados se les promete un lugar perfecto para trabajar lleno de oportunidades. En realidad, la máquina insaciable del progreso mastica a los trabajadores. Su existencia se convierte en una contradicción…

Rob Hart escribe como alguien que ha experimentado ese lugar de primera mano. Esto no es inusual. En nuestro mundo real de ahora, muchos trabajadores se ven obligados a vivir la misma experiencia infernal que él describe. Corporaciones que descansan sobre las espaldas inclinadas y golpeadas de los trabajadores que deben trabajar a velocidades inhumanas, compitiendo contra mecánica y robots, para mantener sus trabajos. «La Ley de Responsabilidad del Trabajador» os pondrá los pelos como escarpias. Funcionan si están enfermos o agotados, los pobres y sin educación son arrullados por cantos de sirena. Prometen salarios altos, una voz y la oportunidad de subir un escalón más. En realidad, todo lo que van a ver son los paquetes interminables que alimentan a un monstruo insaciable impulsado por el consumidor.

El autor no se basó solo en un supuesto Amazon, también hay otros como Apple Watch o un gobierno más preocupado por satisfacer a la corporación que a los propios humanos. Construye su historia con personajes detallados y bien desarrollados y una trama que hace que sea una pesadilla aterradora de leer. En parte, esto se debe a su hábil habilidad como escritor, pero también al reconocimiento que encontramos en esta historia de nuestro propio mundo. Y el vistazo detrás de la cortina en las fábricas que ofrecen nuestra comodidad y a qué precio…

Todo esto lo iremos sabiendo de las narraciones alternas de los tres personajes principales. Paxton trabaja allí después que su pequeño negocio se arruinara por culpa de esa empresa. Zinnia tiene una misión secreta y Gibson es el fundador de Cloud. Cada narración nos aporta diferentes puntos de vista desde el poder del capitalismo al trabajador. En definitiva, un thriller fascinante contado dentro de un tono oscuro que nos hace pensar en una realidad demasiado cercana. Inteligente y estremecedor con un punto de suspense, pero con un final que deja muchas respuestas en el aire.

Buen libro, lo recomiendo.

Reseña: La Belleza del Mal, de Annie Ward

Pocas veces recomiendo un libro al principio de mi reseña. Estaba tan convencida que sería un thriller más de tantos que…, ¡qué malos son los prejuicios! ¡Qué alegría comprobar mi equivocación! A nuestra protagonista, Maddie, le asustan muchas cosas, algunas de ellas: cuando su hijo llora, los hospitales, los lagos o cuando su marido se enfada. Sus miedos me ponían nerviosa haciéndome sentir cierta intranquilidad en cada página. Pero todo comienza con una extraña llamada a la policía. En una casa bonita de esas que desde fuera rebosa paz y tranquilidad, y que está situada en un pequeño pueblo llamado Meadowlark (Kansas), en ella, un agente que se horroriza ante la cantidad de sangre que hay en el suelo y salpica los muebles. ¿A quién pertenece? Ese será el misterio principal de varios hilos a seguir tales como un matrimonio, un niño pequeño y una amistad de aquellas que no somos capaces de romper. ¿Quién engaña a quién?

Contada mayormente por la propia Maddie, nos llevará a diferentes escenarios. Países como Bulgaria y Macedonia donde conoció a su gran amiga Joanna y a su actual marido Ian. La autora hace un tremendo trabajo narrativo en esta parte contándonos las vidas de cada personaje, buscando la mayor realidad posible. Le pone voz a cada uno de ellos, y aunque no somos capaces de escucharlos más que en nuestra imaginación lectora, nos asustan, nos intimidan, los sentimos vivos. Puede que algunos detalles sobren o no aporten nada al misterio, pero recomiendo leerlo despacio, con calma, pues en ellos se encuentra la llave para abrir esta escalofriante caja de pandora.

Estamos ante una trama que puede ser un tratado sobre la amistad y a la vez enlazar emociones psicológicas. Profunda y oscura, explora el tema del abuso. Bien escrita, la autora sabe sostener a sus personajes ricamente desarrollados mientras mantiene el suspense. Deseos, engaños y obsesiones enfermizas, todo bien equilibrado, nos preguntamos en qué momento algo hermoso se convierte en maligno. Contada desde diferentes puntos de vista, con saltos en el tiempo, leeremos pensamientos de sus protagonistas, mensajes escritos que nunca se enviaron, trozos que nos removerán por dentro y entenderemos la importancia de escribir algo y borrarlo luego ante la duda. ¿Qué hubiera podido cambiar si al final hubiese sido leído por su destinatario?

Mentiras, lagunas mentales en busca de la realidad, son pequeñas minucias que nos va dejando su autora para que seamos capaces de ver las manos mientras tantean el crimen perfecto. Personalidades fuertes, inseguras, moviéndose entre realidad y delirio, provoca ansiedad reconocer ese lado oscuro nuestro que creemos controlar o incluso esconder. Casi cuatrocientas páginas para averiguar qué ocurrió en esa casa, pues hay personas que se pasan la vida planeando, hay personas a las que amamos demasiado.

Una novela demasiado real.

Reseña: La Doble Esposa, de Alafair Burke

Antes de nada, deciros, qué no os engañe la portada, ni el título, aquí hay una novela increíble. Angela y Jason Powell son un matrimonio que gracias al trabajo de él viven de forma acomodada. Hasta que un día una joven becaria lo denuncia por acoso y otra llamada Kerry Lynch aprovecha esa denuncia para poner otra de violación sobre su persona. La vida de ese matrimonio se tambalea cuando Kerry desaparece de forma sospechosa y Ángela debe testificar a favor de Janson, dándole una coartada. ¿Hasta dónde llega la lealtad de una mujer por salvar la reputación de su marido?

Alafair Burke se las arregla para armar un thriller legal junto a un drama doméstico. Al ser graduada en Derecho y Fiscal retirada conoce de sobra los entresijos judiciales y nos mueve dentro de esta historia con maestría. Nos adentra en un tema tan actual como es el acoso sexual en el trabajo, la intromisión de los medios de comunicación y el sistema judicial manejando la situación. Por que dentro de un enfoque de múltiples facetas, Burke nos muestra las sorprendentes verdades detrás de nuestras suposiciones, y hace que te cuestiones tus propios prejuicios.

La autora va creando una combinación de suspense con un poco de investigación policial. Tendremos a un hombre denunciado por acoso y violación y entonces, ¿cuánto vale la palabra de una mujer? Aquí lo podremos comprobar. Es ahora cuando os estaréis preguntando, ¿pero sólo de esto va la novela? Pues no, conté la sinopsis del libro, pero bajo ella se esconde una historia más intrincada, mucho más oscura. Con un comienzo un poco lento aunque de construcción inteligente usando una escritura sencilla pero poderosa, nos va metiendo en un viaje psicológico que nos cautiva seduciéndonos con un misterio y un juego que pondrá a prueba nuestra inteligencia. Y había tantos indicios apuntando a un mismo lugar que no vi el verdadero Terror. En realidad hay dos historias, ambas van juntas y a la vez separadas. No os toméis la molestia de buscar la verdad. La trama se encuentra en manos de su narradora. Pocas veces he visto un control tan absoluto de la propia obra…

Un thriller retorcido contado desde la perspectiva de Ángela que esconde demasiados secretos, dueña de la otra historia que no desea que veamos. También de la detective Corinne Duncan, que investigará el caso. Podría decir que es una novela feminista donde las mujeres llevan todo el peso. Esta es una gran historia que muestra lo poco que sabemos sobre nuestros cónyuges a la vez que un estudio fascinante sobre cómo funcionan la ley y el sistema legal. ¿Es en verdad su marido un violador?, ¿Hizo desaparecer a una de las mujeres que lo denunciaban?  ¿Quién es en realidad Ángela? Mejor todavía: ¿Está ayudando como parece a su marido? O acaso…

Qué manera de terminar una novela. Por favor, qué final. Sólo decir que debéis leerla sí o sí.

Reseña: La Novena Tumba, de Stefan Ahnhem

Diez años atrás, un hombre está escribiendo lo que parece ser una carta de despedida. Más adelante en el 2009 prepararos para el horror… Un día frío de invierno el ministro de justicia de Suecia desaparece. Mientras tanto, en una casa lujosa del norte de Copenhague la mujer de una famosa estrella televisiva es asesinada salvajemente. El detective Fabian Risk y la danesa Dunja Hougaard cada uno por su cuenta investigará un caso, sin llegar a trabajar juntos. Pronto comprenderán que ambos sucesos están unidos, aunque lo que no se imaginarán hasta dónde.

Un libro de más de quinientas páginas. La pregunta siempre es: ¿son necesarias cada una de ellas? Puedo decir tranquilamente que sí. Vale, puede que la vida personal o familiar de los protagonistas no sea necesaria para la trama, pero cuando cerré el libro no tuve la sensación de que me hubieran molestado esos momentos. En sí, estoy convencida que valieron para descansar de las escenas tremendamente fuertes. Pues Stefan Ahnhem narra con una realidad que asusta esos momentos aterradores de cuando hay un extraño en casa. Desea que percibamos esa interrupción en el aire, ese crujido en el piso, el leve olor a algo nuevo. Y de repente, un rostro tras una máscara antigás. Seguiremos los pasos de alguien sin alma, que usa el sufrimiento junto a una muerte lenta y agonizante. Es aterrador, de nada vale rogarle. Sus víctimas atadas no pueden hacer otra cosa que mirar con espanto las pinzas, el ruido del bisturí; pronto comenzarán a aparecer cuerpos mutilados a ambos lados del estrecho de Öresund.

La Novena Tumba es un thriller basado en el suspense con unos asesinatos de los que antes deberás leer parte de su tortura. Será algo insufrible. No creo que apto para todos los lectores. Seguir a Sofie Leander atada sobre un plástico, página tras página…, uf. Arnhem con mucha habilidad dosifica la tensión. Pero llegaremos a la segunda parte y ahí tendremos la sensación que el autor ha estado jugando con nosotros, algo se nos escapa. Pasado y presente irán acercándose, aquella primera carta del comienzo parece esconder un secreto.

Una historia violenta y brutal que te atrapa. Nos habla de la codicia y la corrupción en las más altas escalas. Unos crímenes extraños moviendo grandes personajes policiales que se enfrentarán a la peor conspiración imaginable. Criminales secundarios aterradores. ¿Qué se esconde bajo la novena tumba? ¿Qué es capaz de hacer alguien por amor? Si buscas un thriller escalofriante, aquí tienes uno.