Reseña: Nacido Salvaje, de Óscar Aibar y Fernando de Felipe

Óscar Aibar es el autor de ADN y de Nacido Salvaje, obra que recién publica ECC Ediciones. El señor Aibar es un director de cine, guionista de cómics, realizador de televisión y escritor paisano de los nuestros. Comenzó trabajando como guionista de historietas para varias editoriales y revistas que pegaron en nuestro país muy fuerte en los 80 y 90. Revistas como Totem, Cimoc, Zona 84, El Víbora o Makoki. Pero más tarde subió algo más en el ranking de retenciones del IRPF llegando a ser guionista y director de series y programas de diversos canales de televisión como TVE, Canal+ o TV3, además de videoclips y anuncios publicitarios. En 1995 comienza sus trabajos como director de cine, dirigiendo hasta ahora cinco largometrajes, un telefilme y tres cortometrajes, además de publicar tres obras literarias. ¿Bien? Qué quiero decir… Pues fácil, estamos ante un grande, ante un creativo de los potentes. Y aunque no recordaba haber distinguido alguna obra suya dentro de las revistas mencionadas, obviamente, tenida que haber leido bastante de él en aquellos años casi sin saberlo. Fue lo principal y lo que me llevó a querer leer y reseñar Nacido Salvaje. Pese a que el titulo ha sido ubicado en la colección que lleva adelante ECC sobre la obra de Fernando de Felipe. ¿Y entonces Fernando de Felipe? Pues otro que tal anda… Profesor de universidad, nacido en Zaragoza en 1965 y que ejerce también de guionista de cine (autor de la maravillosa Darkness) y televisión, además de haber sido uno de los grandes historietistas también de finales de los 80 y principios de los 90. Fernando de Felipe estudió Bellas Artes en Universidad de Barcelona, iniciando su trayectoria como historietista en un mercado en crisis, como era el español de aquellas décadas. Pero trabajó en las revistas de Toutain Editor y lanzó Nacido Salvaje en 1988 junto a Óscar, obra que gustó bastante entre los aficionados.

Una obra que mola que haya sido rescatada pues no es otra cosa que una buenísima carta de presentación del tándem que formaron estos dos maestros del cómic español. ¿Y qué es Nacido Salvaje? Fácil también. Una antología de historias cortas publicadas originalmente entre 1988 y 1989 en la revista Totem El Comix, años en los que la guerra de Vietnam se puso muy de moda. O al menos, las historias épicas y de heroicidades norteamericanas versadas en ella. En cine, ya sabéis: Acorralado, Comando, La colina de hamburguesa… Pero Nacido Salvaje es un cojunto de relatos que centran su atención en las víctimas, los verdugos y los testigos de las atrocidades inherentes a todo conflicto bélico. En definitiva, una antología de relatos bélicos a cargo de Óscar Aibar y Fernando de Felipe y el primer volumen para la inaugurada Biblioteca Fernando de Felipe.

Una obra que no se corta un pelo en mostrar al lector las atrocidades cometidas por los estadounidenses durante su paso y salida por la puerta de atrás de la guerra de Vietnam. Con un dibujo atemporal al que le sienta perfectamente el bitono verde que se ha empleado para esta edición. Historia recopiladas: Una montaña blanca, El rostro impasible, La sangre sobre la sangre, El hombre que mató a J.F. Kennedy, The End, Naturaleza Muerta, Nacido Salvaje y la adaptación de la canción Hell’s half acres, de Robbie Robertson. Personajes venidos a menos por desgaste que son también víctimas y que lidian por tener una vida placentera, cueste lo que cueste.

Una obra con bastante profundidad.

Reseña: Tales from the Crypt Vol.2, de VVAA

Como no volver a la mejor serie de cómics de Terror jamás creada. Es buena noticia -siempre lo es- ver que una editorial como Diábolo Ediciones sigue adelante con esta colección que nunca debió dejar de estar disponible en librerías. Os lo digo, en serio:

EL MEJOR CÓMIC DE TERROR JAMÁS CREADO

Eso y no otra cosa es Tales from the Crypt. Tomos, volúmenes, antologías para degustar al ritmo lector que uno demande. Y ahora en formato grande, a color y en una edición de calidad que no merece menos gracias a dicha editorial que no para de sacar joyitas del mejor género de todos en nuestro país. Insisto: la publicación en gran formato de Tales from the Crypt en nuestro idioma y a todo color, no es otra cosa que una muestra del gran momento de recuperación de grandes títulos comiqueros que estamos viviendo. ¿Quién iba a pensar que esto podríamos tenerlo en nuestras manos en estas condiciones? Poca fe tenía pero bueno, a veces, los sueños se cumplen.

Solo a veces.

Como alegé en la reseña del anterior volumen, la lectura de Tales from the Crypt es volver a mi infancia de nuevo. Regresar a una de las piezas del puzzle que me hicieron como persona amante del género de Terror. Historias que pese a sus años no envejecen porque el matar, el asesino que acecha, el fantasma, el monstruo que sale de la ciénaga… son hechos inmutables que nunca se alejarán todo lo que quisiéramos del ser humano. Eso quisiéramos. Son maldiciones que van con nuestra condición, con nuestra especie tan rodeada de miedos, muchos todavía que no podemos explicar. Y a eso se dirigen los cuentos que vamos a encontrar en Tales from the Crypt. Pues, ¿cómo va a pasar de moda el Terror? Saldrán nuevos miedos (pandemias, virus…) pero qué digo nuevos, ¿acaso de verdad creéis que en la Edad Media que se moría uno/a de un resfriado no había miedos? Imaginaos en aquella época viendo a una persona con toda la napia llena de mocos verdes (¡No había cleenexs!). ¿Verdes? ¿Qué era esa cosa gelatinosa y verde que tenía el vecino en la cara? ¿Llegó del cielo o algún animal se lo pegó en ese establo en el que pasa tantas horas? Tengo muy claro que muchas veces el miedo lo creamos nosotros mismos; cerebro poderoso y tal, que no controlamos y que es capaz de “crear cositas” en nuestra ausencia consciente. Pero os aseguro que otras veces no. Son hechos sobrenaturales a los que no podemos o no sabemos responder todavía. Esa búsqueda intensa del ser humano por darle una explicación a todo, ¿no? Unos pobrecitos es lo que somos. Nunca se va a conseguir.

En fin, parece que he dejado para un san-viernes hacer reseñas sobre el género que amo. Y que menos que hablaros en una de ellas de este segundo volumen de la colección, otra joyita a tener en cualquier cómicteca que se precie. Este volumen contiene los números #23 al #28 de la colección, cada uno contenedor de cinco historias. O sea, un montón para disfrutar con guiones que fueron publicados originalmente entre abril de 1951 y marzo de 1952. Con Johnny Craig, Al Feldstein, Wally Wood, Harvey Kurtzman, Graham Ingels, Al Williamson, Reed Crandall, Bernard Krigstein y un largo etcétera, dándolo todo, muchos en sus inicios, otros grandes maestros que ya nos dejaron pero cuya obra ha quedado grabada para la historia del cómic. Como bien alega la sinopsis editorial: historias perturbadoras, horribles y, en conjunto, fascinantes con cadáveres putrefactos, miembros desmembrados, necrófagos de cementerio, víctimas aterrorizadas, muertes violentas, orbes sangrientos colgando de cuencas sanguinolentas… Añado que, en un porcentaje muy alto, historias que se te quedan grabadas para toda la vida. ¿O soy el único que estando con la familia o amigos ha dicho: mira, cómo en aquel capítulo de Historias de la Cripta?

Pero sí friends, historias inolvidables como ¡Sesión de Espiritismo!, ¡Judy, estás muy cambiada! o ¡Al rojo vivo! Y otras con las que tener pesadillas como ¡El Regreso!, ¡Qué le corten la cabeza! o la que cierra el tomo, El muñeco del ventrilocuo. Pero maravillosas diría que todas. ¿Típicas algunas? Tened en cuenta que esta colección fue referente lector de grandes escritores como Ray Bradbury, Stephen King… y de guionistas o directores de cine como Steven Spielberg, entre otros. La fuente de muchos guiones, libros y películas posteriores está aquí. O sea, que de clichés nada. Este es el pico de montaña donde comienza a bajar el manantial. La palabra indispensable, se me queda corta.

Reseña: Historias Probables, de Neil Gaiman y Mark Buckingham

Dado que muchas de las novelas de Neil Gaiman están siendo explotadas en cine y televisión, era natural que a sus cuentos también les llegará el turno. Pero recordad siempre que lo bueno, lo bueno de verdad, siempre está en las fuentes. Así que tenéis que aprovechar, por ejemplo, que Planeta Cómic acaba de publicar el tomito-antología de Historias Probables. Deleite puro de imaginación, historias adultas que no sorprenderán solo a aquellos que estén familiarizados con obras poderosas en creatividad de Gaiman como Coraline o su eterno Sandman; cuentos espeluznantes, inquietantes y profundos.

La mayoría de la gente se dirigía al bar nocturno llamado Diógenes para concentrarse en el asunto serio de beber. Pero algunos optaron por hablar y contarse historias. Personas que andan al margen de la sociedad contándose historias extrañas e inesperadas. Y también ellos mismos son algo rarunos. Hay una chica, Charlotte, que aparece en una revista de «porno suave» y que nunca parece envejecer ya que un fotógrafo sigue su carrera con interés. Hay un hombre que es vecino de una anciana que necesita alimentarse de carne cruda y un hombre que de alguna manera ha adquirido una enfermedad vergonzosa. Pero también tenemos en Historias Probables, la clásica historia de fantasmas con la casa apropiada y espeluznante que siempre pone los vellos de punta. No se puede describir mejor cada relato que lo que se cuenta en la sinopsis editorial.

En esta joyita gráfica, Neil Gaiman se las arregla para presentarnos una situación normal y con algo de su magia lo convierte en algo que para nada es normal. Cuatro historias interrelacionadas: Partes Foráneas, Alimentadores y Alimentados, Buscando a la Chica y Hora de Cierre. Todas en medio de un Prólogo incitador y un Epílogo que deja con ganas de más. Y también es cierto que las historias no son tan oscuras en comparación a algunas de Gaiman que he leído. Pero inquietantes…, siempre.

También es que me encanta el arte de Mark Buckingham, lo que lleva al cómic a otro nivel. Tanto de lectura como a su respectiva balda en mi cómicteca. Y es que, friends, Neil Gaiman no necesita presentación; escritor ganador de Premios Hugo, Eisner, Newbery, Harvey, Bram Stoker, Locus, World Fantasy y Nebula; su curriculum poco se puede mejorar. Su colaborador desde hace años Mark Buckingham (Fábulas), ganador de varios Premios Eisner, se junta aquí para completar un cómic más que imprescindible, sobre todo, para los amantes de las buenas antologías de relatos de terror.

Aportar que Historias Probables se viene a la pantalla en poco tiempo, si no está ya lista para su visualización. Una miniserie que me atrae muchísimo ya que Neil Gaiman está implicado en la producción de todas-todas. Y el verdadero atractivo es siempre, por supuesto, lo que Gaiman propone. En este caso, un cúmulo de historias cortas donde nunca te explican todo al detalle y dan lugar a la imaginación. Fuente y agua, súper recomendable.

Reseña: El que Roba a los Muertos y otras Historias de Terror, de Lou Cameron

Nunca me cansaré de dar las gracias a las editoriales que lo hacen bien. Y digo «bien», en todos los sentidos. Por que aparte de publicar obras en buenas ediciones y en formato de calidad (difícilmente deteriorables), el objetivo certero, la punta de la lanza siempre debe centrarse en la obra en si. Lo que se publica, cómo se publica pero qué clase de título traen de nuevo a la vida, a la actualidad, al inmenso mundo de novedades. Rescates de libros, cómics, historias, que jamás pensaste poder volver a disfrutar fuera de legajos que se deshacen con el calor de una mano humana… Obritas como el nuevo tomo El que roba a los muertos y otras historias de Lou Cameron, que recién publica la siempre genial Diábolo Ediciones. A poco que compartas el gusto por el género de Terror clásico, el bueno e indispensable; editorial de la que no deberías quitar ojo nunca entre sus nuevas publicaciones.

El que roba a los muertos y otras historias de Lou Cameron es puro amor por el buen género de Terror. Algo que muchos compartimos con el editor de esta colección de tomos denominada Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Terror clásico y que ahora muestra el trabajo de Lou Cameron para una de las editoriales en su día de renta más baja de los años 50, pero una que también fue subestimada por muchos fans de los cómics y por la que terminó enamorándose mucha gente. ¿Concretamente? Mucha culpa tuvo el arte de Lou Cameron, que es sorprendentemente surrealista con un talento para dibujar seres espectrales, fantasmas y muertos que es de lo mejor que se puede encontrar dentro del mundo del noveno arte. Y como Craig Yoe lo sabía, se fijó en él como uno de los pilares de esta colección. Creando otro volumen, otra de las joyitas que gracias a Díabolo Ediciones podemos encontrar en nuestro país. Véase su genial colección entre los que se encuentran ya titulazos como Haunted Love, el Frankenstein de Dick Briefer, Zombis, Momias, Criaturas del Pantano, Fantasmas…, y un potente etcétera que creo que está por venir. Al que se une como octavo volumen esta maravilla que es El que roba a los muertos y otras historias de Lou Cameron.

También se ofrece un poderoso articulo, a modo enciclopédico, sobre la vida artística (y a veces, íntima) de Lou Cameron. Todo de la mano del antologista Craig Yoe. Excelentes comentarios que acompañan y brindan un análisis contrastado de las técnicas de Cameron, que están vagamente inspiradas en el arte surrealista. Y una breve descripción de su trabajo como escritor posterior fuera del mundo del cómic. En mi opinión, este volumen tiene quizás el mejor arte de todos en la línea Horror Library. Creo que para el que nunca haya oído hablar de él, se va a enamorar. Insisto en esta palabra-verbo porque es una consecuencia. Además, encontraréis al final, historias que os marcarán y permanecerán en vuestra memoria por mucho tiempo. Estoy seguro. Es un arte… probablemente el mejor jamás visto fuera de los cómics de Terror tan famosos de la EC, donde la calidad del dibujo fue apoteósica. En un momento dado se llega a decir que si Lou Cameron hubiera trabajado para EC probablemente habría terminado siendo considerado como uno de los mejores artistas de la Edad de Oro. Y realmente, después de leer este volumen, estoy de acuerdo. No es sólo su trabajo de línea -que estaba muy por encima del promedio de aquellos años-, sino su uso del diseño de la viñeta, los ángulos de cámara, planos secuenciales (fijaos en la viñeta del Dragón). En momentos, recueda al trabajo de Will Eisner, así como a lo que era capaz de hacer Jim Steranko años después. Se podría decir que Cameron fue influenciado por el movimiento de arte surrealista de la época, arte que parecía sacado (¿prestado?) del maestro Salvador Dalí. A ese nivel llega.

Por lo tanto, un nuevo volumen refrescante con un arte innovador y con historias como La noche en que las estatuas caminaron o Las 5 vidas de Otto Marlin; terror sobre el que seguir pensando días después de su lectura.

Súper recomendable este volumen, sobre todo, por la originalidad que muestra.

Reseña: Camisa Gris, de Alan Moore, Rick Veitch y VVAA

De vez en cuando y cada uno mucho, a uno le pide el cuerpo leer a Alan Moore. Ese toque diferente en cuanto a guión que le da a los cómics, ese diferente modo de ver las cosas, el rescate de esos personajes olvidados del noveno arte pero a los que se les puede sacar mucho partido…; eso, en esencia, es un cómic o guion de Alan Moore. Fruto de la imaginación y el talento de Moore junto a Rick Veitch, Camisa Gris protagonizó diferentes aventuras publicadas en la antología Tomorrow Stories. ECC Ediciones nos trae un genial volumen recopilatorio de todas esas celebradas historietas, así como un compendio de relatos del personaje procedentes de los especiales America’s Best Comics Special #1 USA y ABC: A-Z – Greyshirt & Cobweb #1 USA. Pero más aún, el tomo contiene la miniserie Greyshirt: Indigo Sunset, con la que Veitch retomó al personaje acompañado de autores de la talla de Dave Gibbons o David Lloyd, entre otros. En definitiva, un volumen indispensable para todos aquellos que conocimos al personaje en su día y siempre quisimos saber más.

¿Y qué vais a encontrar en estos doce numeritos de Tomorrow Stories (Camisa Gris)? En temas profundos, la relectura de algunas historias que ya asumí hace años, hizo que me percatara de que la serie -entre sus argumentos y aventuras- trata el tema de la homosexualidad, la prostitución, el incesto, la bestialidad y la pedofilia y las clasifica como diferentes tipos de «perversión». Moore esplende en estos guiones con su crítica guionizada en personajes que sufren pero también que ríen y se la pegan cuando menos esperan. Estos son problemas que en realidad proliferan en toda la línea ABC (y, supongo, en gran parte del trabajo de Moore), como si os fijáis también pasa con Promethea cuando expone el lío protofeminista y empieza a ser demasiado ambicioso con ello. ¡Lo cual está bien! Porque al final todos los títulos de ABC eventualmente terminan mostrándose como si estuvieran escritos por un viejo cachondo que no puede decidirse en decir si es un defensor del Amor Libre o simplemente está molesto con el lector que se avergüenza de sí mismo. Cada decisión narrativa en estos cómics está dictada por quién está. Y dicho esto, Tomorrow Stories está, al menos un poco, más centrada en Moore mostrando sus considerables músculos dentro del género superheróico. Todo en una pura brevedad del formato antológico, que significa que es imposible ver ninguna pelusa en el pantalón del maestro. No sé si me captáis…

Cada vez que Alan Moore hace una declaración donde deja en ridículo a los superhéroes y cuestiona a sus seguidores, allí estoy yo. Hay quien se molesta, pero no dejamos de estar ante el típico caso del abuelito al que tenemos respeto y está constantemente haciendo chistes algunos sin sentido. En ti está entenderlos y reírte con él y su chocheo, o indignarte preguntándote porque este tío ha llegado tan lejos. Personajes como The First American y U. S. Angel o Salpicón Brannigan (el Vengador Indeleble) tienen de esto y mucho más. Pero sinceramente os empujo a que leáis y disfrutéis, sobre todo, las tramas de Camisa Gris, y en especial, Jack B. Quick. Vais a disfrutar de un cómic bien hecho donde estos personajes aparezcan. Aunque también os digo que Salpicón y Cobweb tiene un nivel que ya querrían muchos de cómics «mainstream» actuales tener. Una fantástica selección de historias con todas estas tesituras.

Quien diga que este volumen y sus historias no están a la altura, obviamente está equivocado o no sabe leer entrelineas.

Disfrutar…, en ti está, que diría Yoda.

Reseña: Boba Fett Antología, de VVAA

¿Cuál va a ser la serie de TV que lo va a petar este mes que empezamos hoy? Pues ahí estamos nosotros trayéndoos ya la mejor referencia para leer antes que el estreno se produzca. Para crear hype donde no lo haya, para crear ansias antes de ver en pantalla El Libro de Boba Fett, la que se presupone serie spin-off de The Mandalorian pero de la que no me cabe ninguna duda que lo va a petar por su cuenta. Sin duda, el estreno que muchos niños de los 80 llevan más de cuarenta años esperando. Tan fácil como una historia en pantalla donde Fett sea el protagonista. Y en este caso, las aventuras del famoso cazarrecompensas y su fiel compañera mercenaria Fennec Shand, regresando a las arenas de Tatooine para poder reclamar el territorio que había gobernado en su momento Jabba el Hutt y su sindicato del crimen.

Planeta Cómic es ese lugar, esa editorial donde se puede encontrar actualmente todo-todito-todo de Star Wars. Los que publican cada mes nuevas novelas, también las clásicas, libros de arte y toda una serie de cómics con los que disfrutar del famoso Universo Expandido. Bien, pues siempre al quite, ya ponen este mes en librerías este tomo-volumen-ómnibus joyita que tantos y tantos estábamos esperando. La Boba Fett: Antología. Un tochal en tapa dura con cantidad de aventuras de este atractivo cazarrecompensas que comenzó en pantalla siendo afín al Imperio, personaje que con muy poco se hizo con el atractivo de muchos fans de la películas. Un icono para los que flipábamos cada vez que veíamos su armadura o casco en pantalla. Quinientas páginas de pura acción. Donde tal como se anuncia, se recogen nueve historias que relatan algunas de las misiones más peligrosas del gran aventurero Boba Fett. Y añado yo. Aunque no están todas las mejores, el noventa por ciento de ellas, sí.

Y el volumen empieza con la que es para mí la mejor trama, al menos, la más sorprendente. Boba Fett: Enemigo del Imperio sucede antes de los eventos de Una Nueva Esperanza (Episodio IV), donde Darth Vader ordena al mejor cazarrecompensas de la galaxia una misión de búsqueda y recuperación. Boba Fett debe descubrir y devolver a Vader una pequeña caja cuyo contenido podría cambiar el destino de todos. Pero tras una misión tan importante, Vader no puede depender de un solo operativo así que… ¡No puede permitir que Fett escape con vida! ¿Boba Fett luchando contra Darth Vader? Eso es amigos, ¡eso es! Miniserie de cuatro números, joyita única, indispensable para el verdadero fan de La Guerra de las Galaxias.

Le sigue otra miniserie de las que te dejan el culo torcido por lo inesperado de su trama. Cinco números donde se promueve una retórica: ¿Recuerdas cuando Han Solo todavía era un sinvergüenza? Ah, los buenos viejos tiempos… En Inframundo: La basílica de Yavin, un grupo de hutts decide hacer una apuesta para ver quién tiene más peso en todo el inframundo galáctico. Y establecen una meta para este concurso. Deciden contratar gente para buscar el legendario Yavin Vassilika, un tesoro legendario que la mayoría de los seres sintientes del universo no creen que exista. Se reclutan los mejores y más brillantes pícaros del universo de Star Wars, es decir, Boba Fett, Han Solo, Chewbacca, Greedo, Lando, Dengar y otros se unen y se enfrentan para decidir quién es el mejor sinvergüenza de todos. Muy divertida lectura.

Le siguen a estas historias dos numeritos sueltos de la serie Star Wars: Empire (Imperio) exactamente en los que aparecía Boba Fett. En Sacrificios, con la noticia de la destrucción de la Estrella de la Muerte extendiéndose por toda la galaxia, la Rebelión se ha vuelto más audaz y el Imperio ha tomado medidas más duras. ¿A qué lado apoyará Fett? En Escombros, Boba Fett tiene la misión de encontrar un holoproyector que contiene una grabación insustituible.

Llegamos entonces a Boba Fett: Fuerza Desmedida, un historia donde conoceremos un suceso inesperado, nueve meses después de la Batalla de Yavin. Le sigue Boba Fett: Rescate, la investigación de la señal de socorro de una extraña nave en el espacio en la que el cazarrecompensas lo pasará mal de verdad. Motores gemelos de destrucción, nos muetra a Fett descubriendo que alguien le imita y decide enseñarle a ese dopplegänger de pacotilla quién es verdaderamente el cazarrecompensas más temido de la galaxia. Boba Fett: Muerte, mentiras y traición habla de Boba Fett y sus precios exorbitantes para cada trabajo. Pero si buscas venganza o protección, él lo hará. Si estás buscando recuperar a tu prometido secuestrado, a la heredera de la fortuna de un hutt, ningún precio es demasiado exorbitante, ¿no?

Adoro el dibujo de John Wagner y en este cómic se sale.

Cierra este ómnibus Boba Fett: Agente de la muerte, donde diez años después de la Batalla de Yavin, el último superviviente de la especie Gulmarid, quiere vengarse de los comandantes del navío imperial Azgoghk, el almirante Mir Tork y el doctor Leonis Murthé, por capturar miembros de la especie y hacerlos sufrir hasta su extinción. Contratan a Boba Fett para el trabajo, no solo por la pequeña tarifa ofrecida en este caso para ello; más bien, para que el cazarrecompensas pueda ganar fama a nivel intergaláctico.

Boba Fett: Antología fue en USA una de las publicaciones de los Star Wars Omnibus. Pero hubo más: Tales of the Jedis, Knights of the Republic, Dark Times, Clone Wars: Republic goes to War, X-Wing Rogue Squadron… El de Boba Fett fue el volumen #12 de todas estas maravillas y el más vendido, por lo que he podido saber. Así que ojalá Planeta Cómic decida traernos algún día todas estos ómnibus que no son otra cosa que puros tesoros comiqueros.

¿Estamos ante uno de los mejores regalos que se pueden hacer estas navidades? Boba Fett: Antología se postula como uno de los más serios candidatos, sin duda. Al menos, si queréis ver en ellos o ellas esa sonrisita nerviosa de gustirrinín.

Reseña: Batman. El Mundo, de VVAA

Hoy toca Batman. Recomendar uno de los mejores tomos que he leído últimamente con historias del personaje. Claro. Tampoco me iba a equivocar mucho con Batman: El Mundo, ¿no? Perdonad, pero uno tiene mucho por leer, la vida es corta y los libros y cómics son muchos. Y es que toda obra que encabece Brian Azzarello en los guiones, junto a todo un conjunto de autores, y Lee Bermejo al dibujo, y todo un conjunto de ilustradores; en eso, my friends, uno poco puede fallar. Batman: El Mundo es un evento internacional que se publicó hace nada en nuestro país en dos ediciones: una con portada de Paco Roca (ésta que os traigo) y otra con portada de Lee Bermejo. Pero ambos volúmenes contienen lo mismo. Una idea tan poderosa como es poner al orejas picudas al servicio no de una sola ciudad, sino del mundo entero. Se le propone que mire más allá de los puentes, los callejones y los rascacielos de su oscura ciudad para que se percate de que la justicia no entiende de fronteras y que viaje. Que hay maldad en cualquier rincón de este mísero mundo. En definitiva, relatos de diversos autores que nos llevarán a ver como el Caballero Oscuro se defiende y antepone su vida por otros, allá por otras zonas del mundo. La lucha por la justicia pasa por la globalización en una antología de tapa dura que recopila historias protagonizadas por el Caballero Oscuro cuando abandona Gotham City en busca de aventuras. Escrita e ilustrada por equipos creativos también de varias partes del globo, esta colección de relatos presenta los mejores talentos creativos de más de una docena de países. Cada historia sigue al orejas picudas en una ciudad diferente. La antología se lee como una celebración del legado de Batman pero sirvió también para presentarle a los lectores USA (país que aún anda en el ensimismamiento), presentarle a todos ellos el talento creativo que existe en otras partes del planeta.

Comentaros que, como antología, Batman: El Mundo no tiene un tema general fuera de las cositas que le van ocurriendo a Bruce en diversas ciudades del planeta. En cambio, cada capítulo sigue al señor Wayne mientras viaja a otro país y si tiene que pasar a formato Batman, lo hace; cosa que en otras historias (por favor, nunca dije que el Caballero Oscuro no hubiera viajado nunca), parece que había cierta reticencia a usar el traje en país extraño. Por eso, en este volumen vamos a ver como da leña sin cuartel en Francia, España, Italia, Alemania, República Checa, Rusia, Turquía, Polonia, México, Brasil, Corea del Sur, China, Japón y en su país natal también. Si bien cada historia es una trama independiente, muchas de ellas exploran la cuestión: ¿Por qué Batman perdura como símbolo de esperanza siempre en la oscuridad? Y, ¿cuáles son las repercusiones de ser un justiciero?

Buena pregunta.

Como en cualquier recopilación de historias que se precie, no todos los relatos son un «home run». Y ahora viene lo fuerte: podría decirse que la historia más débil es el capítulo inicial, el que hace el equipo creativo más potente como son Brian Azzarello junto a Lee Bermejo. Si bien el estilo pictórico hiperdetallado de Bermejo y su versión gótica de Batman está técnicamente bien hecho, se adentra casi en la parodia con su violencia gráfica y páginas de presentación de héroes y villanos con poses dignas de los mejores marcos de una tienda de cuadros. El guión de Azzarello lleva la narración de estilo noir a un extremo que parece algo manido. Pero bueno. Se les puede perdonar porque no es otra cosa que una presentación. Afortunadamente, la siguiente historia retoma mi gusto por leer cositas de vez en cuando del Caballero Oscuro, con una historia de Catwoman ambientada en París, que curiosamente elaboran Mathieu Gabella y Thierry Martin. Un marcado contraste con la historia anterior. No obstante, las mejores historias que aprovechan la perspectiva y la cultura únicas de la herencia del país al que representan, son para mí gusto, las que nos llevan a Brasil, México y Alemania. Pero la historia más impactante es la que se marcan los creadores italianos Allessandro Bilotta, Nicola Mari y Giovanni Niro. Un guion que sigue a Batman y su relación con un nuevo villano llamado Ianus, basado en la figura de dos caras de la mitología romana que ve el pasado y el futuro a la vez… Maravillosa.

Cerrado por Vacaciones, la historia española de guión, dibujo, color y portada de Paco Roca y rotulación de Dolores Faraco, es otra maravilla. Pero simplemente porque el trabajo del señor Roca siempre es portador de una enorme calidad y regusto a los ojos. Siempre lo es.

Batman: El Mundo es un tomo único para disfrutar en cualquier momento del personaje DC con más seguidores del tercer planeta a partir del Sol. Una reliquia que merece un espacio en el estante de cualquier coleccionista.

Reseña: El Umbral de lo Siniestro, de Junji Ito

Hacer recomendaciones de lectura para Halloween y no tener en cuenta a Junji Ito es como hacer una fiesta e invitar a todo el mundo a agua. Cero sentido. Junji Ito es el culmen de los relatos cortos de Terror desde hace ya algunos años. El maestro que todo el mundo debería leer…, pero no solo de manga, sino de libros, cómic o todo lo que lleve letras. A poco que ames el Terror, indispensable leer sus obras. Y es que Junji Ito no necesita mucha presentación, aunque siempre estoy feliz de poder hablar sobre él. Por que eso significa que hay un nuevo titulo suyo entre las novedades.

Durante los últimos diez años, se ha convertido en uno de los creadores de manga más populares a nivel internacional, y se ha convertido en éxito incluso entre personas que no leen manga. ¿Lo mejor? Que cualquiera de los títulos que ya existen en librerías especializadas, la extensa cantidad de obras que ECC Ediciones ya ha traído a nuestro país, cualquier de ellos te vale para empezar a disfrutar de este autor. Crea historias súper digeribles, cercanas, y lo mejor, muy dignas de aquel cine de Terror japonés que tanto impactó al mundo con films como The Ring, Dark Water, La Maldición, El Grito o El Ojo. Terror del bueno porque son historias tan simples y mundanas que a cualquiera de nosotros nos podrían ocurrir. Dicho esto, uno de los creadores más apreciados de todo el panorama de la cultura pop japonesa vuelve a dar un paso al frente con esta antología. Que por cierto, cuenta con relatos más largos de lo que es normal en el autor y eso provoca que esplendan. Tienen más consistencia y se desarrollan cositas que otras veces no. Siempre lo digo, a ver lo que tarda Hollywood en en darse cuenta de lo maravilloso que es este genio.

Genkai Chitai aproximadamente traducido como El Umbral de los Siniestro es una especie de área de descanso donde ocurren cosas a lo Twilight Zone. Lugar donde comienzan a ocurrir hechos extraños en la vida diaria de los transeúntes. Este tomito explora esas perturbaciones creadas por estas rarezas temporales donde obviamente el potencial de Junji Ito va a llenarnos la cabeza a diferentes indulgencias espeluznantes. Provocando que miremos en lugares de nuestra casa donde antes no habíamos mirado con esta obra formada por cuatro relatos terroríficos, historias sobre muertos muy vivos, espectros, voces del Más Allá y la incertidumbre que muchas veces tenemos entre la vigilia y el sueño.

La cuesta de las plañideras nos habla de una pareja que se va de escapada a la sierra y al pasar por un pueblo se topan con un lugar donde aún quedan plañideras. ¿Qué? Esas señoras contratadas para llorar en los entierros que ya normalmente no se ven. Un encuentro que se volverá contra ellos para siempre…

La Madona nos lleva a saber de una de una chica que entra en un internado religioso donde los profesores son como mínimo misteriosos de ocultar un Mal que nadie piensa. La atmósfera opresiva del colegio que Ito crea aquí es maravillosa.

La corriente espectral de Aokigahara habla de una de esas muchas parejas que van a suicidarse a la falda del monte Fuji. Pero en esta ocasión descubren una cueva.

Cierra el tomito El Duermevela. Que cuenta el caso de varios asesinatos que se están dando en el que las víctimas aparecen acuchilladas y cubiertos con una parca. Muy a lo Aaron Boone en Razas de Noche, el protagonista cada vez que se despierta, tiene ligeros recuerdos de dichos asesinatos y llegar a pensar que él es el asesino. Historia con un tremendo desenlace.

ECC Ediciones sigue trayéndonos (¡Y qué no pare!) el mejor Terror en formato manga. Un nuevo recopilatorio del maestro que no sólo no-debe faltar en cualquier biblioteca de Terror que se precie, tampoco en cualquier fiesta donde Halloween sea el motivo de la reunión. Asombro, desasosiego, terror… Otro indispensable.

Reseña: El Taxidermista y Otras Histerias Macabras, de SantiPérez

La recuperación de los grandes cómics españoles, y de españoles, grandes historias que gozan de ilustradores muchos mundialmente conocidos, a todo eso y más está dedicando sus labores Isla de Nabumbu. No hay que ser muy listos para ver que su editor es un enamorado de esas grandes publicaciones que Toutain Editor se marcó en nuestro país. Un lugar, una casa encantada con miles de rincones, una caja de Pandora de donde se pueden extraer grandes relatos de Terror, Fantasía y Ciencia Ficción. Insisto, con grandes autores que si somos honrados y humildes deberíamos homenajear, rememorar, casi cada día. Porque el olvido es la muerte del hombre, el olvido es la muerta certera del maestro, del ser humano que una vez fue. El olvido es el Terror de muchos y es el dolor de unos pocos. Una época en la que fuimos muy grandes una vez.

SantiPérez es de esos maestros que Isla de Nabumbu rescata del olvido. Tras Autraleón y otros tantos (y muchos más que están por venir, estoy seguro), ahora le toca el turno a un autor que sorprendió a todos por su llegada pronta al mundo del cómic de élite. El Taxidermista y otras histerias macabras no es otra cosa que una genial antología de grandes guiones e ilustraciones de SantiPérez realizadas muchas para Toutain en los 90s. Ya sabéis, aquellas revistas que fueron “crème de la crème” en USA pero sobre todo en nuestro país. Revistas joyitas que siempre alabaré como Creepy, Zona 84, Dossier Negro, Comix Internacional… No obstante, los relatos aquí recogidos solo vieron la luz en la primera y en la última. Pero además se incluyen historietas inéditas, bocetos, comentarios del autor y un portadón digno de enmarcar. Tal como dicen ciertas menciones, el talento de SantiPérez es capaz de alumbrar a muertos que regresan de la tumba, relaciones de pareja morbosas, familias disfuncionales con asesinatos de por medio, muñecos vivientes con celos patológicos… Todo ello reflejado con exquisita brillantez con un estilo clásico y moderno a la vez. Pero lo que más me gusta de todo esto es que SantiPérez sigue muy activo en el sector. Ha trabajado en IDW, Norma Editorial, con Diábolo Ediciones ha hecho «cositas»…, sigue siendo un tío de Estudio, como digo yo. Y eso siempre es una buena noticia. Que grandes autores de la extinta Toutain sigan dando caña no es otra cosa que sinónimo de calidad para el mundillo que más nos gusta. Y para la ocasión, para disfrutar con otro buen álbum que, sin duda, os recomiendo ya como compra para este Halloween; Isla de Nabumbu edita este tomo de historietas que vieron la luz entre 1990 y 1993. Casi noventa páginas en las que perderte en historias de horror con saber a clásico que la editorial ha escaneado de los originales, retocado y vuelto a rotular, además de utilizar papel de alta calidad para ello.

Migas es la historieta más corta, la primera que hizo profesionalmente el autor. Un tiro al corazón. Accidente Laboral, se hizo para un concurso de dibujo de instituto. Los profesores llamaron al autor para ver si tenía problemas en casa… Puppet (en color), consiguió el primer premio de ese concurso. Amigos hasta la muerte, es la historia más larga, con más enjundia, digna de film. El Taxidermista, es la historia con la que entró a formar parte de Toutain y se publicó en un especial de Zona 84/ TOTEM. Jack el Moroso, con trama a lo América profunda, se publicó en el número #2 de Creepy. La Mirada, en el #4. Sígame, Padre en el #11 y cuenta la historia de una mujer que recurre al cura de su pueblo para que vaya a ver a su marido que lo tiene encadenado en el sótano… Accidente Doméstico, es una historia que os pondrá los pelos de punta a los que tengáis hijos pequeños. Merrie Melodies (en color también), os mostrará los peligros de estar enganchado a la TV. Y Valle Paraíso es una trama en dos partes, que os va a dejar con ganas de más. De saber más. Aunque temerosos de lo que pueda ocurrir. Recordaros también que el editor Javier Alcázar aporta un artículo al principio del volumen, en el que nos pone al día del autor y su obra.

Y ahora, tal como menciona el propio autor en un apartado que me encanta que se aporte en la antologías (allí donde se menciona de dónde procede o parte la idea de tal y cual relato), este álbum podría haberse titulado Historias para concursos… Pero la cuestión no es esa. Es si estamos ante un volumen recomendable o no. Y, sinceramente, creo que tanta obviedad puede llegar a molestar.

Reseña: Batman. Especial Detective Cómics Núm.1027, de VVAA

Empezaré esta reseña ya con la recomendación de a quiénes recomiendo obtener/leer, sí o sí, este Batman Especial Detective Comics #1027. Uno: te encantan los cómics antológicos que no son otra cosa que one-shots uno detrás de otro de diversos autores. Dos: disfrutas leyendo todas estas diferentes versiones de Batman y Gotham. Pero hay un tres. Sí, hay un tres: necesitas de vez en cuando un tomito que no requieran muchas neuronas, una colección de historias divertidas donde se aboga por la acción palomitera, algo que también tu cartera agradece. Para los que cumplan al menos dos de las cláusulas que propongo, Especial Detective Cómics Núm.1027 se vuelve un tomo indispensable. Aunque poco más tarde de empezar, sabrás que quieres tenerlo para ti, para siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Para la conmemoración de los 1.000 números (se dice pronto) del debut del Caballero Oscuro que lo hizo en el #27 de la colección Detective Comics, en abril de 1939, se editó esta antología como homenaje al personaje. Un homenaje, sobre todo, para el fan, de los que muchos de los cuales llegaron a convertirse en grandes autores del noveno arte no muchos años después… Porque, por supuesto, nuestros abuelos (o bisabuelos) recordarán la primera historia de Batman y como surgió de una reunión de amigos, los conocidos Bob Kane y Bill Finger que decidieron hacer para el Detective Comics #27, algo diferente. ¡Allá por mayo de 1939! Por lo tanto, la reseña que os traigo hoy, realmente va sobre el número #1000 real de Batman en Detective Cómic. ¡El #1000!

Para resumir: once guionistas y trece ilustradores del momento, dándolo todo por un personaje que aman desde que tienen uso de razón. Pin-ups a página completa o lo que también se llama una Galería de Portadas y una portada principal de Andy Kubert más quince relatos donde vais a encontrar más de una originalidad como Legado, de Tom King y Walter Simonson (ahí es nada, trama que habla sobre el cáncer y la muerte y la pérdida de seres queridos) o La Lección Magistral, de Brian Michael Bendis y David Márquez. Quince historias de las que hay algunas realmente geniales y algunas que (para mí) fallan. Pero en las antologías la probabilidad del error siempre existe. Puede haber buenas, muy buenas, obras maestras pero también malas, regulares e historias que ni fu ni fa. Es como ir a buscar oro al río Pecos y pasar la bandejita. Pues con esa bandeja-removedora de madera que es nuestra búsqueda eterna de un buen cómic, Batman Especial Detective Comics #1027 ya os aseguro que contiene algunos pedrolos dorados de los gordos.

Tenemos tramas que son homenajes dentro del homenaje; otras que intentan complacer a los fans, tal vez, presentando cameos de héroes, fragmentos de momentos significativos en la historia del orejas picudas, reminiscencias del pasado, homenajes a anécdotas que alguna vez lo marcaron para siempre… Y es que para nada hay algo malo en que hagamos una pausa en el número #1027 de la clásica Detective Cómics para mirar hacia atrás en un viaje de ochenta años al pasado. Para así deleitarnos con cositas que son cameos convertidos en viñetas y que en films no me cabe duda de que serían un tributo al Óscar. Lo digo: no conseguir este cómic es una oportunidad perdida. Una de las razones es la historia Detective #26, escrita por Grant Morrison e ilustrada por Chris Burnham (colores de Nathan Fairbairn) que es una ráfaga de aire fresco, una toma alternativa, un reinicio directo a la trama que muchos tenemos en la parte posterior de la cabeza, cuando leemos Batman. El What if…? (¿Y si?) que a Morrison le gusta hacer y ahora lo plasma en negro sobre colores. Ver como se nos devuelve a la idea de un justiciero que quiere usar sus habilidad por encima de la fama, de que empiecen a llamarlo como lo llaman y que en su traje contenga publicidad murcielaguista.

Historia cautivadora y divertida como pocas.

¿Entonces? Entonces, para enmarcar el pedrolo. Sinceramente, hay tres o cuatro historias importantes en este número, por las cuales ya vale la pena conseguirlo. Una edición de época para un personaje eterno. Con un arte bueno o muy bueno en porcentaje alto. Así que totalmente recomendable. Ejemplar único. Buenas historias con buenos finales.